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8.5.15

"I want to hide in a place that makes me comfortable"

Christopher Doyle es sin duda uno de los directores de fotografía más interesantes en el escenario internacional, especialmente reconocido por darle al cine de Wong Kar Wai el toque visual perfecto que necesitaba. Pero cualquiera familiarizado con las disputas entre ambos artistas y con los extraños otros proyectos en los que Doyle se ha involucrado, sabrá que más allá de sus encuadres perfectos hay una personalidad de lo más extravagante.

"Away with words" es su opera prima como director y guionista, con una historia que él mismo define inspirada por Borges (por "Funes el memorioso", asumimos todos). Asano (interpretado por mi amado Tadanobu Asano) es un hombre que creció en Okinawa y que tiene la característica de que es incapaz de olvidar palabras, además de una sinestesia que hace que identifique los sonidos con imágenes y sabores. En un viaje que realiza a Hong Kong conoce a Kevin, un anglosajón dueño de un bar que tiene la tendencia de ir olvidando las cosas. La amistad entre ambos personajes se desarrollará a partir de su particular relación con las palabras y la memoria.

El particular estilo de Doyle busca hacer de "Away with words" una película más sensorial que narrativa, una experiencia visual, musical y lingüística que no siempre encuentre una estructura exacta a la cual acomodarse. Y aunque sin duda consigue su cometido de manera admirable, se echa en falta un cierto orden que permita que el caos pueda adquirir su propia armonía. Y es que con la preciosa fotografía de Doyle de por medio, parece inevitable sentir que Wong Kar Wai bien podría haber metido mano en ese guión.
Al parecer no le quedaron muchas más ganas de experimentar con la dirección a Doyle después de este irregular logro, de modo que apenas tiene un par más de producciones posteriores con su nombre, siendo la más conocida su breve intervención en "Paris, je t'aime".




¿Película favorita en la que intervenga Christopher Doyle?

20.10.13

Una serie de eventos más bien afortunados interrumpieron MI Festival de Sitges al parecer de manera indefinida. De modo que retomaremos las reseñas regulares y quizá en algún momento nos toque hablar de las demás películas que vi al respecto. Dentro de mucho tiempo, probablemente. 
Así que: Hong Kong, ¿falsos documentales?, terror. Todo lo que un domingo necesita.



"Se cree que si la persona que murió recibe el aliento de una persona viva en menos de 49 días, se llama al espíritu y vuelve del infierno"
Un grupo de investigadores paranormales recorren Asia en busca de nuevas y extrañas emociones. Tras una breve introducción en las zonas afectadas por el tsunami que asoló Indonesia, nos trasladamos a Tailandia, a que empiece la verdadera función. Y todos saben que yo no soy muy fan del terror tailandés pero el ir de la mano de unos hongkoneses quizá me daba un poco más de seguridad.

Al parecer la película parte de un programa de televisión en Hong Kong con el mismo formato. Una estructura más o menos usual en los programas de televisión, sobre todo los que tienen componentes paranormales, en que van en busca de experiencias distintas, las presentan un poco a modo de reportaje y luego le añaden su toque especial. Nosotros no contamos con el contexto respecto al programa o los personajes, pero suponemos que una vez agotada la familiaridad de su país natal lo lógico era lanzarse a otro para su gran aventura cinematográfica. Y Tailandia no sabe qué hacer con su cine pero como cultura tiene sus apropiados rincones oscuros.

"The Unbelievable" puede tomarse de tres modos. Para nosotros, occidentales, es posible verlo como si todo formara parte de la estructura de falso documental, con un programa ficticio utilizado en favor de retratos esotéricos de otra cultura. Como 'especial' de un programa real, podemos sospechar los recursos de la ficción acomodando convenientemente las supuestas experiencias, o también podemos creernos que gran parte de lo que muestran es real. Después de todo, cosas más raras se han visto. No estamos hablando de un intento descarado de convencernos que hay espíritus y tirar cosas a la mínima provocación. Lo paranormal comienza con lo tradicional y es hacia esas raíces hacia las que nos acercamos.

A través de fragmentos un poco rudimentarios, como si no hubieran tenido tiempo de editarlos del todo, nos sumergimos en las tradiciones esotéricas propias de Tailandia desde distintas perspectivas. Vamos desde las historias repetidas de casas malditas (que no pueden faltar en ningún país) hacia sesiones de espiritismo, chamanes particulares, hasta talismanes de lo más inesperados (como momias de nonatos) (que de hecho a los meses de ver esta película leí un artículo sobre que la policía en Tailandia había interceptado un intercambio, creyendo que era de droga, para encontrarse con maletas llenas de cadáveres momificados de bebés). Están las presentaciones a modo de reportaje y luego hay el deseo absurdo de experimentación al más propio estilo 'juguemos ouija en el cementerio maldito'. Que consigue un efecto mucho más contundente que los usuales programas del estilo gracias a lo que yo considero es pietaje real. No de espíritus manifestándose, claro, pero sí de rituales íntimos o tradiciones extravagantes y un poco agresivas, que el equipo tuvo el acierto de grabar. 

Si sus momentos de terror no consiguen ser demasiado terroríficos (porque fieles a la verosimilitud televisiva, si es que eso existe, no se arriesgan con experiencias muy radicales) lo compensa con creces con el interesante retrato de la subcultura espiritista de un país. Con algunos momentos incluso muy bien logrados. 
Sería fantástico poder ver el programa de televisión original.




¿Algún programa (real o ficticio) paranormal que les guste?

13.10.13

Segundo día de MI Festival de Sitges y era claro que no íbamos a pasar por alto las novedades asiáticas, ¿no? Entre los directores consentidos del festival, y que este año tienen buena presencia, estaba el fantástico Johnnie To que estrena dos películas. Una de ellas su primera producción de acción en China Continental. Difícil resistirse. 



"I'm a cop, you a drug trafficker. I didn't betray you; I busted you"
Tras una redada en la que capturaron a varios pequeños traficantes que llevaban droga encima (por no decir adentro), el capitán Zhang se topa casi por casualidad con un hombre que había provocado un aparatoso accidente de tráfico, descubriendo rápidamente que llevaba una alta cantidad de droga encima. Timmy Choi es un productor masivo de drogas y la pena que se le viene encima no es muy esperanzadora: los crímenes relacionados con tráfico de droga son pena de muerte segura en China. Timmy accede a introducirlos en su red de contactos como agentes encubiertos a cambio de evitar una muerte segura. A partir de ese momento las cosas comenzarán a complicarse de formas inesperadas.

Si bien uno puede decir (como muchas críticas han enfatizado) que Johnnie To no está descubriendo el hilo negro de las películas de detectives, de tráfico de drogas, de agentes encubiertos; también es cierto que las posibilidades que localizar la trama en China Continental le dan a la historia sirvieron para que renovara un poco su usual perspectiva del cine de acción. Una red de acciones y localizaciones mucho más amplia, dándole una nueva dimensión especial. Un ritmo distinto que prima en muchos momentos a la estrategia por encima de la acción pura. Y una serie de detalles que variaría la aproximación a la estructura clásica de lealtades y traiciones entre policías y criminales. Apenas esos ligeros cambios le dan un empuje monumental a la película que no necesita mucho para configurarse como un nuevo clásico de un director que ya tiene algunos cuantos clásicos en su haber. Una maravilla.

Zhang y Choi son dos personajes excelentemente configurados que se contemplan de manera fantástica sin repetir las fórmulas usuales de amigos/enemigos del cine hongkonés. Zhang es un capitán de policía enorme, con una capacidad histriónica increíble y que no teme llegar hasta las últimas consecuencias para hacer su trabajo. Había visto ya a Honglei Sun en otras excelentes películas (como "El camino a casa" o "Mongol") pero nunca conquistando de esa manera una película. Gran parte de la fuerza en pantalla partía de su poderoso temple y presencia. En el extremo contrario está Timmy Choi, un individuo débil, cuya honestidad y cooperación parecen siempre producto de su incapacidad de grandes acciones. Pero incluso con esta 'debilidad' es capaz de hacer que la historia tome su rumbo, se ajuste a sus movimientos, y el modo en que va mostrando sus verdaderos rostros conforme se despliega la trama lo hace un antagónico maravilloso. 

Y aunque al inicio pueda parecer que no habrá tanta acción y violencia gratuita como nos tienen acostumbrados este tipo de historias, hay que esperar por el explosivo tramo final. Increíble. 

Seguro que parece que yo siempre tengo más que palabras amables para Johnnie To, pero hay que admirar su inmensa capacidad para seguir cautivando y sorprendiendo tras tantas películas. Es sin duda todo un maestro en su arte. Y eso que todavía no les he hablado de "Blind detective", pero esa casi que irá al orden habitual de mi lista de espera.




¿Película favorita sobre tráfico de drogas? (No, no se vale decir "Breaking Bad")

19.9.13

Y bueno, llegamos al punto más alto en la carrera de John Woo y última pieza de este mini maratón: "The Killer". Mejor, imposible.



"The world has changed. You and I are no longer suited to the triad lifestyle, because we treasure the past too much"
"The Killer" tiene muchos de los elementos con los que se suele asociar, ya en una visión más general, al cine de acción de Hong Kong. Woo quería hablar sobre la conexión que puede existir entre dos individuos distintos, del variable concepto de la lealtad, de los efectos colaterales de nuestras acciones que vamos arrastrando. En sus propias palabras, quería hacer una suerte de tributo a Jean-Pierre Melville, a Martin Scorsese, a Teruo Ishii. Pero en su terreno, en la culmen del cine ochentero de acción en Hong Kong. Y terminó marcando un precedente para su nación y el resto del mundo.

¿Ya les quedó claro que es una maravilla?

Ah Jong es un sicario de las triadas que estaba dispuesto a hacer un último trabajo y retirarse, pero es justo en este último encargo que termina dejando ciega a una cantante como víctima colateral de los disparos. Desde entonces la culpa lo ha llevado a rondarla, a acercarse a ella, a tratar de compensarla de algún modo. Y es por ello que acepta un último encargo. En este encargo coincide con el inspector Li Ying, quien en su seguimiento de las triadas se encuentra con este extraño sicario que parece tener conciencia. Intrigado por él, quizá un poco obsesionado con él, es que comienza el juego de persecuciones que va guiando la película. 

El reto de la película era acercar al público a quien debería ser un claro antagonista: un asesino a sueldo. Configurar un mundo donde coincidiera con su claro opuesto, un investigador de la policía, y terminaran por marcar una especie de baile conjunto alrededor de los engaños de las triadas. En la estructura general no hay demasiadas sorpresas, todos sabemos que no siempre podemos esperar demasiado honor por parte de las mafias y que a veces la cuestión se resume en asesinar o ser asesinado. La verdadera trascendencia de la historia parte de este juego de iguales, de paralelos, de correspondencias a veces opuestas y a veces cercanas que comienzan a surgir entre Ah Jong y Li Ying. El tercer elemento, Jennie, la cantante, más que una excusa romántica no muy necesaria es una suerte de vestigio viviente de la humanidad de Ah Jong, y una metáfora del mundo visto a través de la relación de los dos protagonistas: no todo puede verse a simple vista. 
Y de ahí le sumamos lo que ya todos sabemos: que John Woo es un maestro para las secuencias de acción. Si uno quiere obviar toda la profundidad psicológica nos sigue quedando una película de acción que es excelente en su género, y que cuenta por montones con traiciones, reveses del destino, balaceras, momentos de tensión a punta de pistola. Woo deja su sello personal encargándose de una escena de violencia al por mayor en sitios inesperados: si en "Hard Boiled" habían sido en un salón de té y un hospital, aquí nos encontramos en una iglesia católica en pleno Hong Kong. Difícil creer que por aquel entonces cierta parte de la industria de su país creía que el director estaba yendo en picado y no confiaban más en sus propuestas fílmicas. Y bueno, aquí lo tienen.   

Este mini maratón se acaba pero sin duda volveremos a hablar de este director en un futuro.




¿Película de John Woo favorita?

17.9.13

Ahora que la indigestión de pozola nos deja continuar, volvemos al mini maratón de John Woo como se debe, con uno de sus grandes clásicos: "Hard Boiled".



"En este mundo, el hombre que sostiene el arma gana"
"Hard Boiler" fue el último proyecto muy hongkonés antes de que Woo hiciera su no-muy-afortunado salto a Hollywood (dirigiendo a Jean-Claude Van Damme, oh). Woo juraba que iba a ser su versión de "Harry El Sucio", que iba a ser mucho menos estilizada que sus películas anteriores, que su trama principal sería sobre un psicópata que envenena comida de bebés. Pero todo puede cambiar en un par de semanas y poco tiempo le tomó a Woo concluir con otra de sus películas de triadas, quizá la más estilizada y un punto climático en su carrera en lo referente a la acción. Como él mismo comentaría después, no se trata de la película más valorada por la crítica, pero sin duda debe ser la más amada por la audiencia. Acción al más puro estilo Hong Kong.

Yun-Fat Chow, su mejor actor fetiche, es el inspector Tequila Yuen, un policía dedicado a perseguir a las mafias locales y cuyo compañero muere en una balacera en una casa de té (una espectacular primera escena). A partir de entonces, y en contra de los deseos de sus superiores, se propone vengarse de la asociación culpable de tal suceso. Es en esta persecución que se topa con Tony (mi amor Tony Leung), quien parece ser un matón a las órdenes de Wong (el jefe de la mafia en cuestión) pero es en realidad un policía infiltrado que lleva un par de años haciendo un trabajo demasiado sucio en la espera de poder tirar a las cabecillas de la banda. Ambos se asociarán para tratar de encontrar el sitio secreto donde Wong esconde sus armas. Y bueno, acción, un montón de acción desbordante.

Tequila es un magnífico ejemplo de esos policías rudos, testarudos, que no dudan de salir un poco del margen de la ley con tal de hacer valer lo que consideran justicia. A Tony Leung ya sabemos que los papeles de policía infiltrado le vienen al pelo, y aunque es difícil compararlo con esa joya de personaje de "Infernal Affairs", consigue aquí también lucirse con una profundidad psicológica que no demerita sus capacidades como matón y como héroe. Y bueno, para concluir el trío fantástico tenemos a Anthony Wong, un consentido del cine de triadas, viéndose más joven que nunca y más malvado que nunca como el líder de la triada. Una estructura sencilla a la que se le agrega un cuidado máximo en los detalles, una fantástica estética, y una serie de secuencias de acción inmejorables. Las escenas finales en el hospital, un sitio bastante inesperado para un encuentro entre criminales y policías, deben ser uno de los puntos más álgidos del cine de acción hongkonés. Increíble. Sobre todo si pensamos que Woo grabó la película por entero en unos 123 días, de los cuales la mayoría fueron para la primera y la última secuencia, tenía un pie a punto de cruzar a Hollywood y se creía que iba a ser una película 'más descuidada' que las anteriores. Hace que dirigir una obra maestra de su género parezca la cosa más fácil del mundo.

Aunque desprovista de ciertas cuestiones emocionales y profundidad psicológica típicas en otras de sus películas (la cuestión más humanamente compleja es la situación de Tony como policía encubierto e incluso así no se hace tanto énfasis en ello como habría sucedido en otras producciones), la película no pierde su valor en ninguno de sus aspectos. No deja de ser divertida, sus personajes tienen su propio carisma aunque no estén tan dimensionados, y la acción no cae en la excusa espectacular de poner disparos y explosiones a la mínima preocupación. También los disparos y las explosiones por montón tienen su arte, y Woo es un maestro en ello. 

Uno pensaría que no se puede ir más alto, pero todavía nos queda una película más para reseñar en este  maratón. Uy.




¿Última gran película de acción que hayan visto? 

13.9.13

Es imperdonable que a estas alturas John Woo sólo se hubiera aparecido por aquí a razón de su corto en "All the invisible children", eso tenía que remediarse. Así que, ¿qué mejor que un mini maratón con las mejores películas del director hongkonés? 



"The more chaos a country is in, the easier it is to make money"
Además de todo, la película incluía como protagonista a Tony Leung. Todo un regalo. Cómo me gusta ese hombre.

Ah Bee, Fai y Little Wing son tres amigos que han crecido juntos desde pequeños en Hong Kong, involucrándose con las mismas mafias y manteniéndose fieles entre ellos. Una desafortunada situación con una de las bandas enemigas, sumada a la precario momento social por el que atravesaba China, los incita a ir a buscar una vida mejor en Vietnam, involucrándose con las mafias y la guerrilla que estaba teniendo lugar ahí (durante el conflicto con Estados Unidos). Lo que pintaba como una oportunidad fácil de hacer dinero se irá convirtiendo en un largo camino a través del cual los amigos deberán replantearse sus posiciones morales, lo que buscan y el mejor modo para sobrevivir, mientras se pondrá más a prueba que nunca su amistad.

"A bullet in the head" sin duda debió ser una película agotadora por todo lo que John Woo trató de manejar en ella, además de que la costosa producción cayó totalmente sobre sus hombros. Aunque versa sobre varios elementos propios de su cine (las mafias chinas, la amistad y la traición) la complejidad de la trama se va enrollando de manera particular cuando interviene la Guerra en Vietnam y todos sus ángulos. Partiendo de un momento preciso (los amigos que deciden huir juntos a otro país), durante gran parte del metraje la acción se va hilando entre una circunstancia y otra, entre un momento decisivo al siguiente (en Vietnam se encuentran con su propia mafia, las redes de prostitución, el Vietcong, las vías de escape, el ejército estadounidense, la vasta y afectada población civil), que aunque son situaciones que van mostrando el cobre de cada uno de los personajes, pueden llegar a resultar un poco cansadas o prolongadas mientras sentimos que no sabemos bien hacia dónde nos dirigimos. Parece esmerarse tanto en querer hablarnos de Vietnam y su complejidad a través de los ojos de esos jóvenes extranjeros que llega a resultar confuso su mensaje, sobre todo cuando se ve condicionado a su trama central que puede simplificarse como la evolución de una amistad en tiempos de crisis. 
También es cierto que la maravillosa censura local y de otros mercados reduje el metraje original de 3 horas a versiones que oscilaban entre las dos horas y poco más. Difícil es saber cuánto se quedó fuera.

Es esta parte intermedia la que puede hacer que la fuerza de la película disminuya un poco, y no tanto porque los 'episodios' en sí carezcan de fuerza sino porque la unión que hay entre ellas a veces pueda parecer un tanto vaga. Y aunque sea el punto que nos da contexto, ocupa parte del metraje que mejor hubieran dejado para el final, cuando la resolución toma el tono totalmente Woo, pero que tiene que arreglarse en limitados minutos, consiguiendo una excelente escena final (de hecho la penúltima escena es la mejor, por mí como si le paraban ahí) que por desgracia pasa de forma apresurada. 
Y parece que me quejo pero es que el cine hongkonés me tiene muy malacostumbrada, parece que todas sus películas son maravillosas. Y tampoco es que "Bullet in the head" se quede muy atrás, es un gran thriller con toques bélicos. Es sólo que me hubiese gustado que fuera el "Apocalipsis now" de Woo.

Pensando en esta película en relación a "Headshot" de Ratanaruang, me parece interesante la figura de 'la bala en la cabeza'. Esta idea de la herida latente que no sólo afecta en lo físico sino también en lo emocional y lo mental. Una fantástica imagen.




¿Película favorita que involucre la Guerra de Vietnam?

15.8.13

Películas que alguien me recomendó en algún momento aunque ya no lo recuerde. "Echoes of the rainbow", Hong Kong entre la nostalgia y la fantasía.



"And in the end the greatest thief of all is time"
El cine chino de antaño, al igual que muchos otros equivalentes nacionales, tenía su correspondiente punto débil por el drama. Como sociedad parece que nos encantan esas historias capaces de conmovernos y, en casos como éste, de devolvernos a otra época y a otro modo de ver las historias. "Echoes of the rainbow" se presenta como una oda nostálgica y bella al Hong Kong de años atrás, y al modo en que se hacía cine en aquel entonces (cuando no era cuestión de artes marciales o criminales, que seguirán siendo el sello característico de Hong Kong en el imaginario popular).

Orejas Grandes es un niño que no parece tomarse la vida demasiado en sueño, en medio de sus ensoñaciones, sus gustos particulares y su tendencia a no responsabilizarse por nada, nos introduce a su vida y todo lo que la compone. Sus padres tienen una pequeña zapatería local, su hermano mayor es todo lo opuesto a él: estudioso, responsable, excelente en todas las áreas en las que se maneja. 
Lo que en un principio parece un recuento de las aventuras de Orejas Grandes, entre las alegrías y las desgracias familiares, filtradas por una excelente fotografía con un toque fantasioso, se ve convirtiendo de manera inexorable en una lección de vida y en el camino que dirige al niño hacia el punto en que su vida tendrá que cambiar y se verá forzado a madurar. Ese íntimo y doloroso tránsito en el que se abre por primera vez los ojos y se comprende lo que se ha vivido hasta entonces. Matizado por una historia que sigue los cánones del buen melodrama y que pierde un poco su efecto cuando nos damos cuenta (por haber visto ya tantas veces la misma historia) hacia dónde nos dirigimos y cuál es el final típico que la trama persigue. 

Lo que tiene en esmerado cuidado estético, ambientación, buenas actuaciones y un buen manejo de las escenas dispersas, lo va perdiendo en originalidad, ya que termina por ceñirse mucho a varios tópicos del melodrama sin siquiera tratar de maquillarlos o transformarlos un poco. Tal vez como parte de la misma intención de retomar historias conocidas, apegándose fielmente a ellas aunque puedan parecer un poco anacrónicas (acorde a la ambientación misma de la película), pero a menos de que se sea especialmente fanático del género y no se esperen muchas sorpresas, el efecto puede ir decayendo hacia el final. 

Y sin embargo de Alex Law tengo otras películas pendientes, aunque tampoco recuerde por recomendación de quién. Ya veremos después cómo maneja otros proyectos.




¿Otras películas donde el punto de vista sea el de un niño?

15.6.13


Y ya que estábamos adelantando filmografías de directores que me gustan (mi estrategia secreta para los maratones sabatinos con Adriana), Johnnie To era una excelente opción para continuar.



"You have my word for it. This is a great show"
Aunque "Breaking news" es una película de 2004, la verdad es que da mucho la sensación de ser de los 90, de esa época en que salieron varios thrillers relacionados con crímenes y medios de comunicación. China de por sí tiene un aire anacrónico, y Johnnie To nunca ha parecido demasiado preocupado por concentrarse en aspectos más 'modernos' de su sociedad. Nada de esto parece ser un problema para dar inicio a un thriller al más puro estilo 'policías y ladrones' con el usual manejo de acción de To.

En un encuentro entre la policía y un grupo de ladrones de banco, se presentan los medios de comunicación y entre una cosa y otra todo termina mal para los policías. Ya sabemos que los ladrones siempre son los cool en esta clase de historias. La policía, claro, no está muy contenta con la situación y quieren no sólo cumplir con su deber sino reivindicarse frente a las cámaras, cosa que preocupa de sobremanera a la inspectora Rebecca quien decide encargarse de toda la relación de medios. El detective Cheung, quien es el que da la cara en la calle y se toma de manera personal lo de encontrar a los ladrones, no está demasiado complacido con que además tengan que quedar bien frente a las cámaras. Pero negocios son negocios, y ahora que han rastreado al grupo hasta el edificio donde se esconden, el espectáculo está por comenzar.

La estructura de la película sigue esa larga tradición hongkonesa de contraponer a 'los buenos' y 'los malos', mostrarlos en desarrollo paralelo y luego cuestionar si cada parte está representando realmente su sección de la balanza. Ladrones con un cierto sentido de la ética, policías con problemas de control de ira, un deseo exacerbado de reconocimiento que no duda en manipular la situación a conveniencia, problemas internos en los grupos. Y un montón de acción, balazos y escapes a la más mínima oportunidad. 
La dicotomía más inmediata del policía y el ladrón se rompe un poco con la intromisión del personaje de Rebecca, una inspectora que en realidad es el personaje más insoportable de la historia. Y a esta ecuación agregamos la importancia de los medios, quienes se moverán de un bando a otro y serán utilizados para mantener otra batalla, además de la inmediata, cuerpo a cuerpo.

Es indudable que Johnnie To es un maestro en el manejo de la acción y que no necesita más que una excusa para hacer de una trama un desfile de acción y tensión. Sin embargo creo que el añadir una serie de elementos en lo que sería una trama bastante tópica, termina por obstaculizar su fin inmediato en lugar de beneficiarlo. La preocupación por la imagen, propia de la modernidad, se mantiene entre el anacronismo y la superficialidad, como si fuera una excusa hiperbólica para aportar algo original a la trama antes que un recurso genuino y bien manejado. En muchos momentos queda algo caricaturizado, como una situación conveniente para sumarse al 'pasarse la bola' entre un bando y otro, y los *medios de comunicación* parecen más una masa amorfa y carente de voluntad que puede manipularse fácilmente (que, no es que ello esté demasiado alejado de la realidad en muchos casos, pero poco sirve para recurso cinematográfico si se queda en ese punto). Todo lo que creo le resta fuerza al que podría ser el personaje más interesante de la película, Rebecca, dejándola únicamente con su condición de insoportable y poco más.

Entretenida, sin duda, pero una pieza menor en comparación con las maravillosas producciones del género que ha conseguido el director en su filmografía. Y bueno, las que deben estar por estrenarse pronto parecen insinuar que To sigue en mejor condición que nunca (me muero por ver "Blind detective" con Andy Lau).




¿Otras películas de acción donde intervengan los medios de comunicación que recuerden?

21.5.13


21/05/13
Mi desmedido amor por los thrillers surcoreanos a veces me ciega y me hace confiar en todas sus otras producciones. Luego mi capacidad por malinterpretar premisas esperando lo mejor de ellas y mi confianza también ciega en algunos directores (un hongkonés en este caso) sólo me convencen más y más.



"The future can be changed"
Si "Daisy" tenía todos estos elementos, ¿cómo podía fallar?
Wai-keung Lau dirigió el maravilloso thriller "Infernal affairs". Ahora dirigiendo una producción surcoreana localizada en Amsterdam nos lleva hasta la historia de una joven coreana que trabaja en una tienda de antigüedades y que un día descubre que tiene un admirador secreto. Coincidiendo con ello entran dos hombres (coreanos) en su vida. Ella, quien cree haber advertido ya la identidad de su admirador, no sabe que uno es un asesino y otro el policía encubierto que lo persigue. Algunas críticas habían creído ver en este mortal triángulo amoroso una reinvención de "The Killer" de John Woo. En general diría que ya sólo con "Infernal affairs" Wai-keung puede hacerle a Woo toda la justicia que necesita en la actualidad pero "Daisy" no es precisamente una muestra de ello. 

Mi primer error fue leer 'asesino' y pensar 'asesino serial'. ¿No es fantástica ya la idea de que un asesino serial se enamore? Sobre todo enamoramiento al estilo surcoreano, con melodrama y romance de verdad, no un tipo obsesionado con arrancar su cuero cabelludo o algo así. Pero Park Yi no es un asesino serial sino un asesino a sueldo, y quedando eso claro en las primeras escenas mi emoción comenzó a entibiarse. 
El asunto de persecución policial tampoco está tan bien tratado como en tantas otras películas de relaciones amor-odio entre un criminal y su persecutor. Ya no citemos a John Woo, que no tiene nada que hacer aquí, pero ya hemos dicho en el área de thrillers Corea del Sur es suficientemente buena por sí misma. Y, una vez más, me remito a la joyita antes mencionada del director. 

Aquí es cuando yo diría: "¡Pues olvídenlo todo! Esto es un pastelazo con excusa de trama policial". Y en cierta medida lo creo, pero me estoy enterando apenas que hay un Director's Cut de la película que no sólo garantiza las diferencias de cualquier Director's Cut sino que al parecer es considerablemente distinto a la versión comercial. Algunas críticas de quienes vieron ambas películas señalan que en la versión del director el enfoque cambia de manera bastante drástica haciendo que la película sea en efecto una peligrosa pero sutil cacería entre dos hombres adversos que tiene, casi por casualidad, una historia de amor de fondo. En contra de todo lo que me tocó ver a mí, por terrible suerte. En lo que a mí respecta "Daisy" tuvo muchas flores y pocas balas, y esa tendencia surcoreana al romance apastelado y el melodrama arruinó cualquier oportunidad de que al menos la trágica relación de una mujer con dos hombres escondiendo su verdadera identidad, resultase en algo al menos entretenido.
Me gustaría decir que quizá algún día le dé oportunidad a la otra versión a ver lo que tiene que ofrecer pero lo cierto es que lo dudo un poco. Dado que la historia en sí no promete nada nuevo, me parece que me seguiré adentrando en otras películas por el estilo más alentadoras. 
Además que Wai-keung Lau ya me falló dos veces, eso no lo olvido.




¿Otros asesinos enamorados que recuerden?

9.5.13


09/05/13
Oh, esos maravillosos maratones sabatinos con Adriana.



"Do good people sue each other?"
"The story of Qiu Ju", terriblemente traducida como "Qiu Ju, una mujer china" (por si no era lo suficientemente evidente), forma parte de esa filmografía temprana de Yimou Zhang que se esmeraba en recrear la cotidianidad en las provincias chinas a través del retrato de ciertos personajes. En este caso, protagonizada por la usualmente bellísima Li Gong quien aquí genuinamente parece una campesina china más. A punto de llevar a cabo su propia odisea. 

Qiu Ju es una campesina embarazada quien desea que se haga justicia cuando en una disputa, el jefe del pueblo patea a su marido en los testículos. Con tal ímpetu que el hombre se ve forzado a tomarse un obligatorio descanso de cualquier actividad. Pero es difícil acudir a la justicia cuando tu queja es precisamente contra quien la representa de manera más directa. De tal modo deberá ir a la población más cercana, e ir escalando de nivel en espera de que en algún punto sea verdaderamente escuchada. 

La historia de Qiu Ju encarna de manera increíble el estilo kafkiano para hablar de la burocracia, los procesos, el absurdo normativa de las 'sociedades organizadas'. Incluso el tono en que la historia se maneja, que en principio debería ser bastante indignante y trágico, conserva esa reminiscencia a Kafka al ser representado con un cierto humor, con un palpable absurdo que no deja de ser, de algún modo, increíblemente realista. Claro que en lugar de fantasear con poblaciones aisladas de Europa del Este, partimos aquí de alguna pequeña y perdida aldea de la vasta China provincial, mientras vamos escalando una ciudad a la vez, llevando las implicaciones del particular caso hasta las consecuencias que sean necesarias. 

Que Yimou Zhang es un excelente director no es necesario decirlo, ya sea retratando campesinas enamoradas o peleas hiperbólicas entre un montón de artistas marciales, pero una vez más resulta más que grato darse cuenta de la maestría que demostró desde sus inicios para darle a cada historia el punto más adecuado para su representación. La trágica comedia o cómica tragedia de Qiu Ji puede apreciarse desde su absurdo pero también desde su cruel realidad, y puede ser vista con pena, con regocijo o con indignación, sin que ello demerite su encanto propio y su precisa realización. 
Y aunque Li Gong no se vea tan bellísima como es, está fantástica. 




¿Película de Yimou Zhang favorita?

14.12.12


14/12/12
Llegué a "A queer story" por Shu Qi. Por qué a ésta entre toda su filmografía, no lo sé, pero ya que estaba al alcance de la mano, me dispuse a verla.



"Sonny dijo que detrás de cada hombre gay hay una mujer que lo espera"
La trama de la película es bastante esperable. Law Kar-Sing y Sunny son una pareja que atraviesa por una serie de situaciones sociales y emocionales en su relación. El primero es un hombre mayor, consejero, que ha mantenido una imagen de heterosexual durante toda su vida y no parece muy convencido de dar un paso más para formalizar la situación. Sunny es un joven a veces un poco infantil pero abiertamente gay que lo único que quiere es sentir que puede estar libremente con la persona que ama. Además de los altibajos de su relación se verá los lazos que mantienen con otros personajes, familiares y amigos, amantes casuales, y el modo en que también ellos tienen que atravesar por momentos difíciles relativos a su orientación sexual.

Suena un poco a una historia muchas veces contada, y lo cierto es que la primero fuerza de la película es su contexto: Hong Kong en los años 90. De algún modo trata de conservar el tono de las películas cotidianas de la época y eso ayuda a que en muchos momentos no parezca que la cuestión de la homosexualidad se reviste innecesariamente de un formalismo particular. Si bien casi todos los sucesos están teñidos de cierto drama, también gran parte de la película se hila a través de situaciones ligeras cómicas o románticas, sin que por ello parezca que el tema se toma a la ligera. De hecho resulta una buena estrategia para dar una apariencia de película políticamente correcta al tiempo que la reflexión sobre algunos temas más espinosos se encuentra presente. Como es el caso de una pareja de amigos de los protagonistas, en que uno de ellos muere de sida y a su pareja no se le permite asistir al funeral porque la familia considera indecente aceptar la relación que mantenían. 

Hay algunos puntos que probablemente podrían tener una mayor implicación pero que dada la distancia con la época no me permite aventurarme. Diría que las diferentes personalidades entre Law y Sunny nos muestran distintas realidades cotidianas en Hong Kong, desde los aspectos que todavía siguen siendo de lo más tradicionales, a las que dan cabida a toda clase de estilos de vida. Pero también pienso que finalmente los círculos en los que se mueve Sunny parecen bastante reducidos y con tendencia a ciertos tópicos, y es difícil separar lo que podría ser un estereotipo gay (nunca mejor dicho: aquí y en China) de una realidad en sí misma limitada.

Una película entretenida aunque mayormente se queda a medio camino de cualquier de sus propuestas: no es ni muy dramática ni muy cómica, no es muy social ni muy superficial. Sus protagónicos son carismáticos y mantienen a flote la trama pero tampoco le dan un extra sólido en ningún aspecto. Ah, y ni mencionar que Shu Qi sale como cinco minutos. 




¿Otras películas sobre romances homosexuales en países inusuales?

22.11.12


22/11/12
Ya hace algún tiempo había visto el trailer y ante la promesa de golpes karatekas al por mayor, la película parecía prometer. Y yo no suelo necesitar mucho más para decidirme a verlas.



"I always bring a gun to a knife fight"
En principio la pantalla es que se trata de una típica historia china de enredos de la corte, traición y artes marciales. Con la excepción de que la producción claramente no es china y hay un negro protagonista de por medio. Porque todos sabemos que en China abundan.
La explicación tampoco es demasiado difícil si nos atenemos al aviso de "Quentin Tarantino presenta". Y sólo hace eso, dicho sea de paso, pone su título al inicio y supongo que es el equivalente a los posters que te dicen "a Quentin Tarantino le gustó esta película". Porque el que la co-escribe, produce y hace un cameo, es Eli Roth. Pero vamos, todo queda entre amigos.

En una pequeña aldea China se juntan todos los elementos para que la gente se mate al por mayor: dos clanes que se pelean por el poder, dos sub-líderes de un clan dispuestos a quitar a cualquiera del camino, un herrero negro enamorado de una prostituta de lujo, un cowboy maníaco sexual, un par de personajes oscuros de identidad desconocida, y mucha gente cuyo cuerpo es intercambiable con partes metálicas. Detalles más, detalles menos.

La verdad es que en principio debería tener todos los elementos para ser al menos una película entretenida de hora y media, con el extra incluso de que tiene un buen presupuesto de por medio y un par de nombres que te validen como director más allá de que seas rapero.
¿Entonces qué?

Hay una serie de detallitos que van haciendo que la película pueda no ser tan emocionante como debería. En primer lugar, pese a haber tenido cuidado con ciertos detalles culturales, la película es demasiado evidentemente no-china desde el inicio. En especial las primeras escenografías y personajes se ven tan cosplay que parecen más parte de una fiesta de disfraces que de una trama épica china. Y hacen que todo el planteamiento inicial, en lugar de parecer épico, parezca un poco trama-excusa (que lo es, todos queremos ver sólo patadas voladoras, pero nunca está de más enmarcarlas decentemente). Esto sobre todo se contrapone de manera dramática con el único sitio que parece que tiene verosimilitud, el prostíbulo, y en comparación a los personajes mejor perfilados que son los occidentales, el herrero y el cowboy. 
Luego están algunos momentos en que los efectos especiales cantan de una manera. Sobre todo porque para este tipo de películas siempre queda mejor la manguerita de sangre a presión que ese CGI que parece quiere sacarte los ojos. Hay escenas que comienzan bien pero cuando llega la hora de la matanza pierden toda compostura.

Y así, se van acumulando poco a poco. Personaje 1 con complemento metálico se ve un poco mal parado en medio de toda la acción. Está bien que sea el director y el co-guionista y el músico, pero RZA como protagónico queda todo el tiempo como un capricho de "¡yo quiero salir en una película de artes marciales chinas!". Las coreografías de artes marciales son bastante irregulares, desde algunas excelentemente logradas a otras bastante simplonas. La batalla final es increíblemente poca épica. 

Y en general creo que nunca termina de despegar. Sí, es mínimamente disfrutable, pero muy en la línea de lo más aceptable y nada más. Además de que, claro, si vas contando también la cantidad de guiños que va haciendo a otras referencias cinematográficas, en todos sale perdiendo por comparación necesariamente.

Tiene algunos elementos interesantes pero tampoco especialmente destacables. Yo sentí que se me desinfló al poco tiempo y a partir de entonces aunque tampoco fue insufrible, ya no pude rescatarla más. Y sólo dura hora y media. Mal distribuida, además. Al parecer el corte inicial era de cuatro horas y RZA (emocionado con su ópera prima) quería dividirla en dos películas a lo que Eli Roth muy sabiamente le dijo que jamás y la editó él mismo en su metraje final. 

Yo, lo he dicho antes, no soy fan de Quentin Tarantino, pero viendo producciones como ésta que claramente tratan de emular un poco su estilo, me queda claro que hasta para manejar un collage de referencias hay que saber cómo hacerlo. Y que para tratar de hacer una épica de artes marciales hongkonesas realmente tienes que conocer las películas épicas de artes marciales hongkonesas.
Una pena.




¿Otras películas delirantes de artes marciales?

11.11.12


11/11/12
Y para terminar con el Festival Film Focus, nada mejor que un thriller melodramático hongkonés. ¿Cierto?



"Why it's always me who's unhappy?"
"Beyond our Ken" parece un poco engañosa en un principio. Cualquier cosa que involucre dos mujeres girando alrededor del amor de un hombre me hacen dudar de las posibles implicaciones edulcoradamente emotivas. Pero la premisa no era precisamente la que solemos ver cuando de ex-novias se trata. 

Wai Ming termina con Ken después de haber estado saliendo por más de un año. Él ya tiene una nueva novia, Shirley, cuando Wai Ming descubre que él ha estado subiendo fotos de ella desnuda. La despiden de su trabajo y ella además está sentimentalmente destrozada. Sin saber qué hacer para arreglar el asunto, decide buscar a Shirley y pedirle su ayuda sólo para conseguir borrar las fotos de la computadora de Ken, pero conforme van pasando tiempo juntas descubren que hay muchos secretos que cada una desconoce del hombre que de algún modo comparten.

Ya ese gancho inicial es bastante contundente, al tiempo que es presentado a través de una serie de eventos cíclicos que se irán repitiendo durante la película mientras que cambian su significado. Wai Ming y Shirley podrían parecer el mismo tipo de mujer, al menos físicamente, pero son muy diferentes. Shirley en un principio, predeciblemente, no es que quiera ayuda a la ex novia con nada, pero la idea de que Ken pudiera hacerle lo mismo en un futuro la ayuda a moverse. A partir de ese momento la historia se desarrollará respecto a la relación que entablan ambas mujeres, con tanta fricción como cercanía, con un sentimiento de que comparten algo pero a la distancia. 

La película consigue un tono perfecto que oscila entre el thriller oscuro y un suave toque femenino. Aunque la presencia de ambas mujeres consigue irradiar la conformación visual de la historia, no se siente como que caiga en un sentimentalismo que podría catalogarla fácilmente como una 'película de mujeres'. Algo bastante difícil de conseguir y que ayuda a que uno se compenetre por completo con la historia y sus personajes aunque claramente se encuentren desde un aparente mismo punto de vista. Si bien la trama podría enfocarse en un sencillo punto en concreto, el conseguir el éxito de su misión (que al no ser nada rebuscado parece hasta una situación bastante realista), el modo en que los secretos de todos los involucrados en este triángulo, lo mismo que la profundización en las particularidades de cada una de las novias, crea una atmósfera compleja y cautivante. Con una fotografía, una elección de colores y una música que acompañan de manera perfecta todo lo que sucede. Por no mencionar las fantásticas actrices femeninas, tan delicadas y tan capaces al mismo tiempo.

Sorpresa que me llevé, además, al enterarme después que el director es el mismo que "Dream home", thriller de terror muy sangriento que se presentó hace dos festivales de Sitges. Si bien no fue mi favorito, es indudable que le inyectó al género una buena dosis de frescura y originalidad, sobre todo en el subgénero de invasión de hogar. Habrá que buscar más sobre Ho-Cheung Pang que se ve que promete.


Y lo dicho, ésta es nuestra última entrada para el Festival Film Focus. Esperemos que lo hayan disfrutado.



¿Otras películas sobre mujeres que hayan compartido un mismo hombre?

2.7.12


02/07/12
Ya a estas alturas seguro que todos saben para qué nos sirvió la esperanza, ¿no?



"Sometimes the truth is the last thing we need to hear"
La última película de Yimou Zhang, "The flowers of war", fue elegida para inaugurar el Primer Festival Pirata de Cine Asiático, una maravillosa propuesta organizada por el Lost Highway Blog. Aunque lo cierto es que mi decisión de verla antes que cualquiera de las otras fue casi coincidencia porque no recordaba ya que era la inaugural.

Durante la segunda invasión de Japón a China, la ciudad de Nanking sufrió un particular asedio por parte de las tropas niponas. La película da inicio con diversos grupos de personas tratando de escapar mientras el ejército japonés entra en la ciudad y apenas queda un pequeño escuadrón de soldados chinos para defenderla. Un grupo de pequeñas estudiantes de una iglesia católica se refugian en ella con la única compañía masculino de un chico acólito, hasta que llega John Miller, un sepulturero al que habían contratado para dar entierro al recién fallecido sacerdote. John sólo quería cobrar su trabajo y huir, como todos los demás, pero se encuentra retenido por los chicos y sus súplicas de ayudarlos. Pronto se sumarán también un grupo de prostitutas buscando refugio y conforme la situación en el exterior se va complicando, el grupo tendrá que buscar el modo de sobrevivir a ese infierno.

Tras "A woman, a gun and a noodle shop" debo confesar que me sorprende el giro que ha dado la filmografía de Zhang con esta última película, además de la madurez con la que se enfrente a sus temas de siempre dándoles un nuevo tratamiento. Si vemos esas dos constantes en su cine: la de su primera época, mucho más social y preocupada por el contexto histórico chino, y la más reciente y preciosista ayudada por la invaluable fotografía de Christopher Doyle; nos encontramos con que "The flowers of war" tiene algo de ambas y al mismo tiempo las ha transformado en algo más. La preocupación social abandona la cotidianidad y sus complejidades calmas para sumergirse en un periodo problemático de su historia como es la invasión japonesa. Corriendo de entrada el riesgo de poder abusar de este sentimentalismo de 'lo mucho que sufrimos' (situación en la que se puede encontrar cualquier película de guerra o desastres), consigue retratar de manera cruel y dolorosa pero también solemne y seria la desgracia humana en sus peores facetas. Y, podría sonar extraño, también conservar la belleza efímera de esos momentos. 
Uno de los mayores aciertos de la película es no temer romper con los parámetros rígidos de las películas de guerra y dar rienda a todas las posibilidades de sus personajes. Momentos tiernos, momentos sensuales, momentos burdos, los puntos más altos y los más bajos del instinto humano, conviviendo armónicamente en un momento de total desequilibrio. Desgarrando al espectador tanto con las brutales insinuaciones del dolor que el ser humano es capaz de infringir (aunque jugando de manera efectiva con las imágenes realmente explícitas), pero también con el retrato inocente de emotivos momentos fugaces aún en los peores escenarios.
Creo que una película con una temática tan dura, tan dolorosa de ver por momentos, resulte a la vez tan bella y con una emotividad profunda que nada tiene que ver con las lágrimas fáciles a las que este tipo de cine nos tiene acostumbrados.

Quizá hasta algún día pueda hacer las pases con Christian Bale, actor al que me cuesta siquiera ver en pantalla, y a quien comencé odiando (algo que en realidad es parte de su papel) para luego hasta tomarle algo de estima. Con todo y su terrible barbilla. Pero creo que el principal elemento a destacar de la película es, sin duda, ser la opera prima de la bellísima actriz Ni Ni, a quien con gusto volvería a ver en cualquier cosa que decidiera hacer. 

Quisiera decir que todo esto tiene una profunda analogía con los momentos que estamos viviendo, y de alguna manera creo que la tiene, sólo que justo ahora no sabría decirles cuál es. 
Pero, no olviden visitar al Festival Pirata de Cine Asiático, hay muchas cosas interesantes para ver por allá.




¿Película favorita sobre invasiones bélicas?

27.6.12


27/06/12
¿Qué tal? ¿Me extrañaron? Pues ya estamos de vuelta por estos lares y con más cine asiático, por si también lo extrañaban. Ahora nos vamos hasta Vietnam, del que no hablamos demasiado, con "Cyclo".



"Río, tú que pasas en el ciclo cerrado de meses, de años, no he olvidado la deuda con mis orígenes y vago a través de los mundos hacia mi tierra"
Tran Anh Hung es el director de "The vertical ray of the sun", película de la que ya hemos hablado (y de la reciente adaptación cinematográfica de la novela de Murakami, "Norwegian wood"). "Cyclo" fue su segundo largometraje tras su ópera prima y posiblemente más famosa de sus películas, "The scent of green papaya". 
Países como Vietnam o Tailandia me dejan la sensación de que aprovechan mucho la construcción de ambientes para construir historias sencillas sobre una cotidianidad que aunque no resulta exótica, o dramática o hiperbólica, no deja de ser algo ajena. Con ritmo propios pero también con una calma de lo que sucede dentro de una normalidad propia. Si en "The vertical ray of the sun" esto se tomaba de manera más que literal al hablar de la relación entre tres hermanas y sus conflictos propios, en "Cyclo" la trama busca complicarse un poco más al menos en apariencia.

La película comienza con un joven que trabaja llevando un triciclo para transportar personas. Heredó el trabajo de su padre pero renta el triciclo a una empresa a quien tiene que pagar por día de trabajo. Ese día, mientras se descuida en una de sus labores, una banda le roba el triciclo y lo golpea violentamente. A partir de entonces, para tratar de reponer su deuda, se verá involucrado con la pequeña mafia que lleva la misma empresa que le renta el triciclo, y su vida y la de su familia se verán afectadas principalmente por la presencia del Poeta, quien dirige dicha mafia. 

Hay que aclarar que el Poeta es nada menos que mi amor Tony Leung, no es casual que llegara a esta película. Por la trama uno podría imaginarse que se trata de una película de acción o sobre mafias o melodramática o todas las anteriores, y si bien es cierto que si estructura general responde a ello, precisamente su encanto reside en que estos elementos no son los que priman dentro de la construcción.
Como mencioné antes, pareciera ser que la intención primera es conseguir un retrato verosímil y sencillo sobre la vida en Vietnam. En este caso de manera concreta en Saigon y enfocándose en una familia de clase baja que se ve involucrada en asuntos ilegales por necesidad. Incluso dentro de la perspectiva centrada en las figuras más 'oscuras' de la película como podría ser el Poeta o la mujer que encabeza todos los negocios, se enfoca más en los conflictos internos que lo llevan a uno a dichas circunstancias que a tratar de elaborar un complejo entramado de intrigas o situaciones dramáticas. Si bien la violencia es un elemento central en la película se trata casi siempre en relación a la violencia emocional a la que se ve orillado un individuo atrapado dentro de una ciudad conflictiva, pero también atrapado dentro de su propia vida, sus decisiones y las circunstancias poco afortunadas que lo han llevado hasta donde se encuentra. Enfatizando que los individuos no son unidireccionalmente malvados, sino que esta posición es mucho más compleja de lo que podría parecer.

El resultado es bastante particular pero creo que precisamente en este intento de no violentar a través de las imágenes o el ritmo o la edición, consiguen darle todavía más fuerza al trasfondo de una historia que se muestra con una naturalidad incómoda por momentos. Me recordó un poco, salvando las distancias, a "Invisible waves" en el modo en que busca tratar una historia sobre mafias sin hacerlo desde el género de acción ni un melodrama exagerado. Aunque en el caso de Tran Ang Hung la idea de historia particular trasciende hasta impregnar todo el ambiente, todos los rincones de la trama y de la ciudad, tan ajena como cotidiana, a la que nos acercamos.
Y a Tony Leung lo amo siempre, eso no tengo ni qué decirlo. Y de hecho estoy viendo en imdb que hoy es su cumpleaños, así que la actualización quedó exacta. 




¿Película favorita sobre personajes que se involucran con mafias por necesidad?