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20.9.12













20/09/12
Es una pena que no haya podido encontrar una mejor imagen y con mejor calidad para ilustrar esta entrada. Pero es lo que suele suceder con algunos documentales, que tienen circuitos limitados y luego son olvidados por todos. No hablemos de sus posibilidades de distribución. 



"Mi hermana siempre lleva el velo puesto y eso no le bloquea la personalidad ni nada"

Mohammed Soudani, el director, nació en Argelia pero reside en Suiza desde hace varios años. Cuando nació el proyecto de hacer un documental sobre la vida de mujeres musulmanas en Europa se propuso entrevistar a un diverso número de mujeres para tratar de conocer su vida y su relación con la religión. El desarrollo inicial fue más problemático de lo que esperaba pero finalmente comenzó la grabación con Hadjra, Mehrezia y Latifa.

Estas tres mujeres representan posiciones distintas respecto a este tránsito de Medio Oriente a Europa. Hadjra es una mujer joven que nunca se sintió cercana a la religión de sus padres y que al enamorarse de un belga ajeno a su comunidad tuvo que huir de la casa y a la que le tomó años reconciliarse por completo con sus padres ahora que tiene una familia con su esposo. Mehrezia es teóloga, se ha dedicado por años al estudio del Corán y su enseñanza, no sólo para practicantes sino como representante en congresos conjuntos con otras religiones. Latifa es una empresaria que tiene un restaurante de comida árabe, ella se considera más bien una persona espiritual y aunque es cercana a su religión no siempre la toma al pie de la letra y no cree que haya una verdadera problemática con ello. Además, al sumergirnos en sus historias, nos asomamos también a la vida de las personas a su alrededor, que de alguna manera terminan también por posicionarse en esta dicotomía que al principio parece mostrarse como Islam/Occidente pero que conforme va ampliándose el panorama muestra una complejidad mucho más vasta. 
El documental da inicio con una conversación entre dos mujeres, independientemente de las que veremos después, donde hablan de un crimen en que una mujer musulmana fue asesinada por su familia por querer divorciarse de su esposo, de los que han sonado cada cierto tiempo en algunos países europeos.

Sin querer mostrar una tendencia hacia ningún lado, el diálogo constante con estas mujeres, esas visiones fragmentarias de su vida y la reflexión constante sobre sus vidas, su crianza y su religión, ayuda a acercarse a una idea del islam mucho más aterrizada que la que solemos tener en otros contextos. El hecho de que estas familias se encuentren fuera de sus países originales, muchas veces gobernados por sus mismos preceptos religiosos, ayuda a ver sus prácticas religiosas como una opción más que como una obligación. Especialmente tratándose de mujeres, que dan una perspectiva mucho más liberal de la que podríamos pensar de temas como el uso del velo o el aprendizaje del Corán. Tal como ejemplifica Latifa cuando uno de sus amigos en el restaurante le preguntaban por qué seguía respetando el ramadán cuando ahí nadie se enteraría si lo así o no. Por decisión propia. O cuando Mehrezia tiene que responder preguntas sobre el constante terrorismo en los países árabes, o cuando Hadjra reflexiona sobre la religión de sus padres ahora que ya es ajena a ella. 

Sin justificar muchos de los preceptos religiosos que defiende el ismalismo más extremo, me parece que es una religión de la que se ha hablado mucho sin tener demasiado conocimiento y también sin tomar en cuenta los contextos específicos en que se desarrollan. No porque ello justifique la violencia ni el fanatismo irracional, sino porque no es que ninguno de ambos elementos sea exclusivo del islam y sin embargo tiende a verse como si esos casos representara a la totalidad de una religión, un país y una raza. Y, como suele suceder con casi todo, la situación es mucho más compleja de lo que parece.
Un documental muy bien realizado y bastante interesante, además de agradablemente cotidiano y sencillo. Lo vi presentado por su director y fue una pena presenciar que después de la función la ronda de preguntas que se le hicieron caían precisamente en los mismos prejuicios que él trató de cambiar con su proyecto.



¿Algún documental con visión femenina?

20.1.12


20/01/12
Si siguiera el orden correcto creo que terminaría hablando de esta película en el 2013. Pero le he dicho varias veces a /trincheras que la vería pronto y espero que no piense que le estoy mintiendo descaradamente. Además que ya me tocaba ver algo de Lisandro Alonso, la verdad.



"Siempre hay un tropezón en la vida"
El aire pacífico del día de Vargas tarda en hacernos ver que sus paseos no salen jamás de los límites de una cárcel, y que además es el último día que pasará en ella. Parece vivir ese último día como otro de tantos más durante los últimos años, pero a la mañana siguiente ya está libre. A partir de ese momento emprende el camino para ir al encuentro de la hija que hace tantos años que no ve.

La trama, presentada de manera general, es una declaración engañosa. Vista así uno podría pensar que trata de una historia más o menos tópica del hombre que habiendo estado encarcelado tanto tiempo se encuentra de pronto con el mundo real y trata de rearmar lo que perdió al entrar en la cárcel. Pero "Los muertos" está lejos no sólo de ese sentimentalismo fácil sino también de cualquier juicio evidente sobre lo que se esté presentando. Vargas es un vacío semántico, un hombre del que no podemos estar del todo seguros qué es lo que piensa, por qué hace lo que hace, y se desenvuelve con una hiper realidad brutal, sencilla, aparentemente desprovista de significados. Sus acciones en extremo cotidianas no nos remiten a la noción de lo que deberíamos ver como su primer día libre, tampoco lo encadenan a un pasado que sólo se enuncia fugazmente sin explicarse. Es una historia que lo único que delata es que nada sabemos de ella.
Lo que importa es el viaje.

Cuando comenzaba ese lento peregrinar por la Argentina rural yo temí un poco que se tratara de una de tantas películas que se aprovechan de las tramas demasiado realistas y demasiado lentas para compensar la falta de ideas. Que es algo que podría también parecer un poco ante una historia tan general. Pero si bien en cuestión de acciones hay poco que se pueda enunciar de manera relevante, todo el seguimiento que hacemos a lo largo de los distintos momentos de su camino están llenos de símbolos, sugerencias constantes al espectador que nos remiten, además, a nociones contradictorias que convierten la ambientación (donde podría haberle limitado a la fotografía bonita de la naturaleza) en una sensación constante de duda, de incomodidad. Ese viaje puede verse por momentos bajo la luz de la búsqueda de redención (que corresponde a la idea más general de la trama) pero también como un descenso a los infiernos. Los tensos personajes con los que se encuentra Vargas en su recorrido pueden justificar su actuación por una elección de 'actores no profesionales' pero también por una representación hiper realista de la propia realidad que le confiera algo de sentido del absurdo. Y Vargas mismo es todos los símbolos y ninguno, los más evidentes y los más confusos. 
Y llegado a ese punto de revelación sin revelación la pregunta esencial es la que de inicio podría habernos parecido menos relevante, por obvia: ¿Quiénes son los muertos?

Sin duda se trata de una película denso, con un diálogo mínimo, con muchas escenas aparentemente triviales y donde está en uno suponer y poner en duda todo lo que se está viendo. Pero al mismo tiempo consigue cautivar de una manera extraña sin que uno sepa muy bien a qué se debe, sólo queda la sensación de haber caído en una trampa sin entender del todo en qué consiste dicha trampa. Lo cierto es que por un lado tiene un gran número de elementos que yo suelo odiar en otras películas (y que me parecen muy representativos de directores cuya obra no suelo disfrutar) y que sin embargo me parecieron maravillosamente orquestados en una pieza que, irónicamente, en su vaguedad resulta a la vez de lo más sólida. 

No tengo que decir que pronto estaré a la caza de las otras películas que conforman la filmografía del director, ¿verdad?




¿Película favorita de Lisandro Alonso?

26.11.11


26/11/11
Como todo parece indicar que estaré reseñando películas del festival de Sitges hasta su próxima edición, hago una pausa para un poco más de actualidad en cines al momento. "Un método peligroso", extraña elección de trama para la nueva película de David Cronenberg, pero que yo no podía perderme por ninguna razón.



"Sometimes you have to do something unforgivable just to be able to go on living"

Si la idea ya de que Cronenberg decidiera hacer una suerte de biopic de Freud y Jung ya parecía un poco extraña, debo decir que a esa impresión no ayudaba en absoluto el terrible poster de la película. Seguro que los diseñadores debieron pensar que menos era más pero la verdad yo no me quito la sensación de que es el tipo de poster que encuentras para las malas películas de drama en la mesa de hiper-saldos (y que con ver el poster ya sospechas porque las están rematando tan baratas). Pero luego estaba también Viggo Mortensen, y el asunto de Freud es un poco inesperado pero también bastante interesante.

Sabina Spielrein llega hasta el consultorio del doctor Carl Jung. La joven, visiblemente trastornada, sirve como paciente perfecta para que Jung comience a probar las teorías de Freud de modo práctico a través de su 'terapia del habla', lo que no sólo resulta bastante enriquecedor dado el contexto de la joven sino que ella misma comienza a mostrarse interesada y con talento para el campo. Jung comienza a estrechar su relación con Freud en virtud de sus apreciaciones pero también entre ambos comienzan a surgir ciertos roces propios de sus posiciones respecto al método que comienzan apenas a desarrollar. Y en general las tensas relaciones que se mantendrán entre el trío mencionado y algún que otro personaje relacionado con el ámbito social en que se movían por aquellas épocas.

La sinopsis suena terriblemente vaga y uno podría pensar que no especialmente atractiva, sin duda parte del reto era conseguir que no resultase una película más bien informativa y que perdiese intensidad una relación que resultó tan tensa como enriquecedora (en su momento y para la posteridad). Para ello Cronenberg se vale precisamente de hacer de su objeto la forma, ya que todo lo que se pueda percibir de manera teórica entre los estudios de los dos hombres (o las teorías que comienzan a esbozarse alrededor de Spielrein), lo vemos aplicado directamente a sus propias cuestiones personales, sus miedos, su relación con los otros (ya sean personas de la vida diaria o sus pacientes) y enfatizado sobre todo en los momentos en que sus propios comportamientos no eran coherentes con los hiper-análisis que hacían de ellos mismos. Más que correctamente transformados en sus personajes, Michael Fassbender y Viggo Mortensen consiguen darle toda la fuerza necesaria a ese drama intelectual de época.

Pero quizás la parte del problema comienza ahí, en pensar a Cronenberg detrás de la cámara de un drama de época. Mucho se ha comentado de que debe ser quizás la película con menos cohesión al resto de su filmografía, me atrevería a pensar que el curso de las evoluciones históricas de las tramas de Cronenberg responden a un orden extrañamente lógico. Si ya se ha marcado la diferencia entre su 'primera filmografía' y lo que representaron en su momento el conjunto de 'Una historia de violencia' y 'Promesas del este', se puede todavía decir que el tema central de todas sus historias ha sido siempre la transformación. O al menos en una amplia mayoría de los casos. Pero lo que antes era la transformación de un hombre en mosca o de un tipo explorando los límites de sus capacidades telequinéticos para dejar aflorar una suerte de 'su verdadero yo' de manera física, luego se convirtió en una transformación de la personalidad desdoblándose a voluntad (en las dos últimas películas dicho suceso es representado siempre por el personaje de Mortensen). Del mismo modo en que se ha vuelto más sutil es probable que también las transformaciones de los personajes de "Un método peligroso" sean todavía más sutiles y tengan lugar en una dimensión del inconsciente que apenas podemos suponer a través de las acciones de los protagonistas, especialmente de Carl Jung. Sin embargo en este punto es que se hecha de menos la plusvalía de Cronenberg para hacer del retrato de esta situación una producción mucho más contundente. Sin duda la realización es impecable, desde la mayoría de las actuaciones hasta los detalles más simples de los decorados, los diálogos, el desarrollo y etcétera, pero no deja de parecernos extremadamente correcto, y si bien no es de esperarse menos de tal director lo cierto es que 'correcto' no es el adjetivo más favorecedor para la labor anterior de Cronenberg.

Un detalle que no sé qué tanto hubiera podido jugar a favor de la producción es la elección de la protagonista. Si bien debo confesar que Keira Knightley no resultó tan terrible como yo hubiera esperado, lo cierto es que me parece que queda bastante claro que su capacidad histriónica es más bien limitada. Sobre todo al inicio, en que su personaje está increíblemente trastornado, no termina de lucir del todo convincente en sus ataques y en muchos momentos parece como si estuviera haciendo muecas deliberadamente. Ahí es cuando yo pensé que el asunto sería insostenible, pero cuando va pasando el tiempo y ella se muestra más bien como una persona más o menos normal pero con un gran número de manías y tics, entonces sí que llega a parecer al menos convincente y se deja ver el resto de la película. En donde también tengo que darle crédito que por una vez no esté poniendo expresiones todo el tiempo para verse sensual ya que le sienta a su personaje verse ligeramente desfavorecida gran parte del tiempo. Aunque viendo las pocas fotografías de la verdadera Sabina Spielrein sí parece que el casting (seguido por la elección de Michael Fassbender para Jung) deja en claro esa noción de que a nadie le importan los romances de época si los protagonistas no son atractivos. Como Freud no tiene intereses amorosos pues entonces Viggo puede engordar y verse sabio a secas sin mayor complicaciones, claro.
Otra mención destacable es para Vincent Cassel como Otto Gross, no sólo porque lo adore como actor sino porque me parece que es capaz de encarnar a sus personajes con una naturalidad abrumadora. Uno lo ve y pensaría que siempre es exactamente así. Una pena que su participación fuese más bien fugaz.

Una película correcta, perfectamente disfrutable, pero que se queda un poco en esa sensación de óscar (donde en la mayoría de los casos sabemos que están magníficamente bien hechas pero igual no nos marcarán mucho más después de verlas). Encima que el próximo proyecto de Cronenberg vaya a ser protagonizado por Robert Pattinson no sé cómo me hace sentir.




¿Película favorita sobre Freud?

9.6.11


09/06/11
"Vals con Bashir" fue una de esas películas que estrenaron apenas un par de días en algún cine perdido de la mano de dios, y si bien yo no tenía particular interés en verla había aceptado acompañar a alguien aunque ello nunca se concretó. Y creo que la habría olvidado un poco si no fuera por mi hermano que se interesó en verla y la propuso de nuevo y yo no voy a negarme nunca a una animación que se ve poco convencional.



"Memory is dynamic, it’s alive. If some details are missing, memory fills in the holes with things that never happened"

Todo comienza con un sueño, un sueño de perros coléricos persiguiendo al protagonista. Un número exacto de perros, todos aquellos que mató mientras prestaba servicio militar en la invasión de Líbano. La historia juega a dos niveles: nuestro personaje protagónico tiene lagunas sobre los sucesos que presenció durante aquel episodio bélico, pero también el director ha comenzado a hacer una película para tratar de recuperar sus memorias perdidas. Entre la ficción y el documental, "Vals con Bashir" es uno de los ejercicios más lúcidos y bellos de la memoria. Una memoria maleable, confusa, con puntos engañosos y momentos que se escapan para siempre. A través de entrevistas a personas que o bien lo conocieron entonces o con quienes quizás pudo haber coincidido, nos sumergimos en la búsqueda por una secuencia perdida. Una parte del pasado que podría ser la clave para entenderlo todo, o no, podría ser tan solo un momento cruel que la memoria se negó a sostener más tiempo.

Es difícil tratar de explicar el encanto de esta película sin tener que recurrir, en un primer momento, a recomendarla y nada más. Ya que de manera formal puede sonar como una película más sobre la búsqueda de un momento que no puede recordarse, o sobre los efectos de la guerra vista en retrospectiva. Pero ahí también se encuentra el gancho: resulta curioso que la animación, probablemente por sus connotaciones más lúdicas, más caricaturescas, consiga capturar el horror y la desolación de un modo tan particular (unos veinte años antes ya Isao Takahata nos había demostrado que la guerra luce increíblemente más cruel cuando es representada por dibujos animados).
Por otro lado lo que pretende plasmarse en la película es mucho más complejo que un sencillo thriller mnemotécnico, y a través de las distintas capaz del lenguaje nos vamos encontrando con un constante fluir de voces, imágenes, anécdotas y melodías que nos van atrapando en un remolino caótico de lo todo lo que podría haber sucedido, como si su simple posibilidad lo convirtiese ya en algo tangible. Consiguiendo unas secuencias no sólo interesantes o anecdóticas, sino cargadas de una belleza y un significado terriblemente fuerte.

He escuchado comentarios que dicen que el giro final, sobre todo en lo que corresponde a la cuestión técnica, rompe un poco con lo que se había venido presentado pero a mí me parece que fue, definitivamente, lo mejor que pudo hacerse para concluir. A mí toda la película me pareció un flujo poderoso que golpeó fuertemente hacia un final tan maravilloso como devastador.

Como dato curioso fue la primera película de animación en ser nominada al óscar a mejor película extranjera, y no los culpo en absoluto. Ese año ganó "Departures", una película japonesa que ya he comentado por allá, y la verdad es que ahora me resulta difícil pensar si una de ellas es mejor que la otra.
Al parecer el director está trabajando en otros proyectos, uno de los cuales sería un fragmento para "Jerusalem, I love you" en la línea de todas aquellas ciudades a las que la cinematografía parece amar. Que debo decir que como título ya me suena poco afortunado, creo que lo que Jerusalem transmite no es exactamente el tópico 'I love you' pero, bueno, esa soy yo. (A este paso me voy a poner a hacer yo mi versión de "México, te amo un chingo", que no estoy viendo para cuándo).




¿Película favorita sobre el recuerdo de una guerra?

3.4.11


03/04/11
Nunca está de más mirar algo de Jan Svankmajer, y tengo varias de sus películas en mi más cercana lista de espera. Y desde hace años tengo en mi cabeza la portada de "Los conspiradores del placer", y, bueno, con ese título.



"On Sunday"
Quizá si alguien les dijera que están a punto de ver una película sin un solo diálogo donde todas las secuencias se configuran alrededor de los fetiches y las estructuras del deseo de una serie de personajes tan dispares como extravagantes, se lo pensarían dos veces. Yo misma no estoy del todo segura si me hubiera animado en caso de haberlo sabido antes. Pero parte del encanto consiste en que no sólo estos detalles no resulten en una película aburrida o lenta, sino que incluso uno se sorprende al terminar de darse cuenta que, efectivamente, nadie habló y que aún así uno terminó completamente atrapado por ese mundo extraño, tan placentero como incómodo, en que se sumergen todos los personajes.

Un hombre que roba objetos del cuarto de su vecina para crear un maniquí, una mujer que tiene unos enormes peces en un cuenco para remojar sus pies, un hombre que junta todas las cosas cuyo tacto le resulta placentero, una mujer que junta bolitas de pan en su bolsa, un hombre que construye manos para su televisión. Probablemente no los primeros fetiches en los que uno pensaría encontrarse en una película.

Al igual que otras películas del director, aunque estoy pensando más en "Little Otik" que en "Alice", en las secuencias normales se introducen elementos de stop motion para dotar todo el ambiente y la trama con un toque único. Especialmente porque cualquier familiarizado con Svankmajer saben ya que su stop motion de por sí es bastante personal. En este caso en concreto, con una trama tan específica y una serie de escenas en que sencillamente se abandona uno al goce por el goce mismo, los objetos animados resultan tan fantásticos como a veces un poco siniestros, que sin duda es parte de la idea. El temor de abandonarse a algo que uno es incapaz de controlar, a algo que resulta placentero por oscuro, a un instinto completamente primario. Y para ello, Svankmajer es un maestro.

Para los que pudieran tener aún algo de duda hay que agregar que la película es más bien corta, dura poco más de una hora, y probablemente baste mirar alguna secuencia colgada en youtube para terminar de convencerse un poco (o definitivamente descubrir que no vas a disfrutar algo tan raro). La experiencia general que se propone con una trama tan conceptual es algo completamente diferente a lo que uno podría esperar y los resultados me parece son fantásticos. Cada uno de los elementos, desde la concepción hasta la realización hasta la elaboración de las secuencias (ya sea por su particularidad o por los elementos animados) está conseguido de manera admirable y uno no puede menos que preguntarse qué es lo que sucede dentro de la mente de este director checo para que consiga crear el mundo que propone en cada una de sus películas. Y sin palabra alguna, a mí no deja de resultarme admirable.

Y yo creo que continuamos con "Lunacy", definitivamente.




¿Película favorita sobre el placer?

9.3.11


09/03/11
Jose me avisó hace unos días de la presentación de una película iraní de la que no había escuchado hablar. Cosa no particularmente extraña porque en realidad mis conocimientos del cine en Irán son casi nulos (y el casi va sólo por "Las tortugas pueden volar" y la didáctica mirada de "Persépolis"). Así que, nada mal darle una oportunidad a esos cines periféricos.



"Sólo necesito tiempo. No podría soportar que tu paraíso no existiera"
Todo comienza porque el director, Jafar Panahi, aparentemente el director más reconocido de Irán sólo después de Abbas Kiarostami (y eso debe ser mucho decir), se encuentra actualmente encarcelado tras interrumpirse la grabación de su última película. Al parecer a la censura iraní no le cayó muy en gracia y ahora se enfrenta a seis años de prisión más otros catorce en que no podrá abandonar el país (y presumiblemente tampoco podrá grabar más películas). Y eso nos dirige hacia "El círculo", una de sus películas más famosas.

Por una parte podríamos creer que tiene algo de fácil hablar de la situación de las mujeres en los países de Oriente Medio, y lo cierto es que muchas películas que nos llegan pueden llegar a sonar como propaganda. Con ese reto inicial da comienzo la película en la sala de espera de un hospital, donde una anciana espera a que su hija dé a luz y pronto se le comunica que ha tenido una bella niña. Pero ella estaba esperando un niño. Sin esperar a que llegue la familia del novio la mujer se va y en la calle la cámara deja de seguirla para continuar su trayecto detrás de un grupo de tres mujeres a punto de vender una cadena de oro para conseguir dinero. Las mujeres se dispersan y la cámara sigue sólo a una de ellas, mientras trata de encontrar referencias por la ciudad de una antigua amiga.
Así, como si fuésemos nosotros la cámara, un testigo puntual y silente, vamos siguiendo a una mujer, a otra, mirando vidas fragmentadas, a medias, donde sólo se nos ofrece un poco de pasado, una figura inconclusa que pronto será abandonada para seguir a otra. Mujeres siempre solas, en problemas, en busca de cosas o personas a las que no podrán encontrar, sin permisos conyugales ni paternales, sin sitios dónde quedarse, sin lugares a dónde ir. Y la otra figura omnipresente es la de la justicia rígida, representada por hombres (policías), quienes parecen perseguirlas siempre, acosarlas siempre, esperar en cada esquina y sospechar de ellas precisamente porque son mujeres, mujeres solas.

Con esta sencilla pero bien planteada estructura se nos permite seguir a un conjunto arbitrario de mujeres (si bien algunas están relacionadas entre ellas, en general saltamos sólo de una circunstancia a otra) y adentrarnos en sus problemas. Siempre de manera unilateral, limitada, con poca información más allá de sus miradas tristes, de sus huidas oportunas, de sus heridas invisibles. Un círculo que, como bien se nos anuncia desde un principio, sólo puede tener un final funesto en que todas las cosas se cierren en un ciclo del que obviamente no pueden escaparse.

Una película increíblemente delicada, en que uno puede acercarse a cada uno de los personajes como si fuesen demasiado cercanos. De una manera gentil, sin propaganda, sin grandes exclamaciones ni quejas en voz alta, con una sensación suave de indignación, de tristeza, de opresión, que nos van transmitiendo de poco a poco y nos van arrastrando con ellas en su inalterable curso. Más que salir de la película fuertemente indignado nos deja una sensación de tristeza, de herida, especialmente en el punto en que esas mujeres y el propio director parece querer decirnos "las cosas son así, no parece que vayan a cambiar".

Una historia que con muy poco consigue decirnos mucho y, además, una película que sin grandes pretensiones estéticas resulta bella (bella y dolorosa, quizá). Tendré que buscar ahora más de Panahi, e indignarme porque esté encarcelado por su arte.




¿Película favorita de Irán?

5.11.09



05/11/09
Yo soy fácilmente influenciable, de manera que no se requirió más que "Little Otik" para considerar a Svankmajer como uno de mis nuevos directores consentidos de quienes siempre estoy a la caza. Y sobre todo después de que mi hermano me dijera que tenía una versión del clásico "Alicia en el país de las maravillas". Entre todas sus versiones de grandes clásicos literarios, claro.



"Alice thought to herself 'Now you will see a film made for children. Perhaps' But, I nearly forgot, you must close your eyes otherwise you won't see anything"

Si tuviera qué quejarme de algo sería de que mi versión venía doblada, y si de por sí me fastidian las películas dobladas estoy segura de que la rareza del idioma checo hubiera contribuido favorablemente a la atmósfera enrarecida de por sí del filme.
Sin duda que Alicia es un libro que se presta para esas maravillosas tonalidades en que los cuentos infantiles terminan por ser algo siniestros e inquietantes. Conozco incluso a personas que la versión de Disney (bastante pastelosa) les causó cierto temor cuando eran más pequeños, siendo una película con tonos un poco más oscuros y personajes más extravagantes de lo usual.

Pues Svankmajer lleva todas estas sensaciones a un nuevo e increíble nivel. Alicia se encuentra tranquilamente leyendo en su habitación hasta que su conejo disecado cobra vida, toma sus cositas, y escapa hacia el País de las Maravillas. Estoy segura de que la taxidermia animada es la clase de cosas que uno no esperaría ver en una película con cierta connotación infantil, pero no será lo único inquietante que encontraremos. Siendo la niña que representa a Alicia la única actriz, el resto de los personajes se consiguen a través de stop-motion de objetos disecados, caseros, transformados. Todo un mundo de criaturas extrañas vueltas a la vida de formas insospechadas se mueven entre los cuartos sucios de una gran casa abandonada que no es precisamente la imagen colorida que uno esperaría de el País de las Maravillas.
Siguiendo con una línea muy básica, donde los diálogos, que Alicia nos refiere casi como narradora, reducen al mínimo la acción; presenciamos la frenética carrera de Alicia detrás del conejo blanco relleno de aserrín. Entre habitaciones abandonadas, derruidas, escenarios lúgubres para una fiesta de muñecas siniestras y elementos que fuera de su contexto no pueden ser si no inquietantes. Y es que en sí, la idea de la propia Alicia, una pequeña niña rubia, siguiendo a un animal disecado a través de una casa abandonada, provoca ya cierto temor. La sensación de que no hay sentido en esa persecución (no es el mundo idílico que todo mundo sueña al atravesar el espejo).

Con unos personajes increíblemente bien logrados, unas secuencias de lo más extrañas y manteniendo la película a un nivel narrativo muy sencillo, consigue sin duda atrapar la sensación exacta de la curiosidad infantil, el deseo por la fantasía pero también el temor por la misma. Por los monstruos que pueden crearse a la luz de la imaginación.



Yo no puedo esperar a ver los cortos que hizo adaptando obras de Poe. Este director no puede sino seducirme aún más.


















23.10.09



21/10/09
Otra de las películas que me tocó ver en el festival, aunque no estoy muy segura de cuál fue la razón por la que decidieron incluirla ya que es del 97. De cualquier modo es Resnais y se veía ligera y entretenida, que era justamente lo que necesitábamos después de varias películas más serias y densas.



"La verdad es que a nadie le importan los campesinos, sobre todo en el año 1000 junto al lago Paladru"

Aunque llegamos un poco tarde lo cierto es que se agarra el ritmo de la película rápidamente. Con un puñado de personajes parisinos que representan distintas problemáticas o situaciones sociales-amorosas-etc que se van entrelazando de maneras insospechadas, lo cierto es que parecía una película ligera y agradable, aunque en un principio temía que no fuera a más. A estas alturas creo que ya es un recurso relativamente fácil el querer meter varias historias que se cruzarán en algún punto y creer que el mérito ya está en eso. Y es que al igual que se pueden lograr excelentes tramas con ello, puede también quedarse en lo simplemente anecdótico.
Pues Resnais, para no arriesgarse, los puso a cantar. Y no a cantar cual musical oportuno, sino a reproducir, dependiendo de la situación, grandes canciones francesas de varias épocas. Era una verdadera delicia mirar como el vendedor de pisos/escritor frustrado trata de llamar la atención de la guía de turistas/intelectual amargada con algún comentario sobre un caso histórico, para un momento después ponerse a cantar como si formara parte de una película de Disney. Una película de Disney francesa que aborde temas como la depresión, el engaño, la poca confianza en uno mismo.
Con un aire desenfadado nos enfrentamos a los problemas de todos los protagonistas, quienes sin embargo tampoco parecen demasiado conflictuados con ellos. Todo en la película fluye naturalmente, ya se esté hablando de la esperanza de una nueva relación o de un hombre que planea dejar a su esposa por una más joven. Entre tanta gama de protagonista cotidiano y extraño no es difícil sentirse identificada de algún modo con cualquiera de ellos, además que pasan por los estados más representativos de cualquier persona. Con París de fondo, claro está.

A mí personalmente me encantó el personaje de Agnès Jaoui, que además yo juraba que era la misma protagonista de "Anna M." (pero no). Quien hace de intelectual frustrada metida en libros que a nadie le importan. Imposible no adorarla.


La película me conquistó, me pareció un bello tributo al llamado estilo francés de diseccionar las relaciones interpersonales pero con un toque divertido, encantador, y también muy francés. Como la torre eiffel de fondo.
Una buena elección, aunque nos llegara tan tarde.












5.7.09



05/07/09
Godard se suma a la lista de directores que tengo más que pendientes por mirar. Y encima de eso, una de las pocas películas que he visto de él, "Nuestra música", ha sido ya en más de una ocasión. Pero es que es una delicia visual.



"Fui niño de un pueblo que no había sido reconocido hasta entonces, y deseé hablar en nombre del ausente. En nombre del poeta troyano. Hay más inspiración y humanidad en la derrota que en la victoria. Incluso en la derrota hay poesía"

"Nuestra música" es un tríptico, casi dantesco, de una travesía casi metafísica por el infierno, el purgatorio y el cielo, a través de la imagen cinematográfica. Toda la fuerza inicial de tal estrategia se aprecia ya en que tres cuartas partes de la película suceden en el purgatorio. Lo que importa es lo de enmedio. Cómo se cuenta la cosa.
Más que una simple película con una trama establecida, esta producción de Godard parece toda una denuncia de la intención artística. Una poética exponenciada a la vez que una forma oportuna de hilar una serie de pensamientos que conciernes al creador francés.
La introducción infernal se sucede a través de diversas imágenes bélicas a lo largo de la historia. Entre el documental y la ficción, las películas se confunden con las secuencias reales. Testigos de la violencia, la tristeza, las condiciones infrahumanas de la guerra. Y luego la travesía por el purgatorio.
La misma película se confunde entre el documental y la ficción. El retrato de una conferencia en Sarajevo se basa en un encuentro real al que fue acudió el director invitado para una plática y en cuya ciudad encontró el sitio exacto en que él localizaría al purgatorio.
De manera fragmentada nos encontramos con distintos testimonios, escenas, que nos hablan de la literatura, la guerra, la pertenencia, los problemas sociales. Goytisolo enuncia en algún punto, como hablándose a sí mismo: Asesinar a un hombre para defender una idea no es defender una idea, es asesinar a un hombre.
El juego principal es explicado a través de la reproducción de la conferencia sobre la imagen que dicta Godard ante un pequeño grupo de aburridos jóvenes: al mostrar la fotografía de una ciudad destruida por algún bombardeo esa ciudad puede representar cualquiera estando en guerra. Nadie puede precisar las ruinas. De ese modo Godard puede poner a un mismo nivel la problemática judía con la palestina sin que eso parezca una extraña contradicción. Todo parece remitir a todo, como si el universo entero girara en torno de una pequeña ciudad de Europa que no se ha recuperado del todo de los estragos de la guerra.

La película puede ser difícil de seguir por momentos, especialmente en el terrible formato en que tuvimos que verla en clase esta última vez que ponía a prueba los conocimientos de francés de todos al tragarse la última línea de todos los subtítulos. Y al no traducir absolutamente de la entrevista con el poeta palestino, cuyo diálogo por suerte encontré íntegro por aquí. Así que sin duda lal cuestión de subtítulos es vital verificarla antes de verla.
Además de esos detalles técnicos, visual e ideológicamente la película es hermosa, pero es más una semblanza de la literatura y la imagen; del infierno, purgatorio y cielo personales. Y una especie de búsqueda de nosotros a través de todo lo demás.




¿Cuál es tu película favorita de Godard?












20.2.09



11/07/08
La primera vez que leí algún comentario sobre esta película fue en algun blog de aquellos que reseñan las películas que se presentan en distintos ciclos. No recuerdo qué ciclo era ni nada más, en realidad tengo pocas nociones vagas al respecto pero el autor la ensalzaba como algo así como el nuevo renacimiento del cine francés de terror. Su error fue compararla con "Al interior" (película que reseñé anteriormente) y más o menos decir que era tan buena como ella. A los que no leyeron aquella reseña anterior: no me gustó demasiado "Al interior".
Luego, últimamente en algunas películas ha salido esa extraña cintita de "8 terror films to die for" o algo así que no entiendo muy bien a qué conceptos se ajusta. Si es una decisión general o simplemente publicidad engañosa. Eso porque una de esas 8 películas para morir de miedo es "Sin descanso" (que también he reseñado anteriormente). Película que todos aquellos que puedan recordarla será porque fue anunciada como la primera película grabada con cadáveres de verdad. A quienes tampoco leyeron esa reseña: no me gustó nada.
Uno podría creer que a razón de todo esto, no habría ningún motivo por el cuál yo vería "Frontière(s)" (me intriga la razón por la cuál esa s está entre paréntesis), por suerte no soy una persona rencorosa. La vi en cartelera hace poco más de un mes en mi ciudad y algo captó poderosamente mi atención. La sinopsis decía, vagamente, algo como: un grupo de jóvenes escapan de los suburbios franceses (todos sabemos que no se necesita motivo para escapar de los suburbios franceses, claro) y se refugian en un pequeño motel en la frontera donde se encontrarán con una extraña familia (hasta aquí, podría confundirse con cualquier película genérica de terror) pero lo que no saben es que este escape bla bla mucho terror bla bla al descubrir que sus perseguidores son unos neonazis caníbales.
Y esa fue la palabra clave.



"El espíritu es un hueso"

A veces tiene sus ventajas eso de que las películas lleguen muy tarde a algunos lugares. Me quejaba de encontrarme algo atrapada aquí, perdida del mundo civilizado (eh, no exageremos) cuando me encuentro con la grata sorpresa de que mes y medio después de que quitaran "La frontera del miedo" (por si alguien se confundía y pensaba que una película cuyo poster es una mujer desesperada y medio mutilada podía tratarse de un encantador drama; había que agregar lo de 'miedo') en mi ciudad, aquí apenas se encontraba. Claro, en una sola plaza, la más alejada de la ciudad, y en un horario sumamente restringido. Todo tiene su precio.
La verdad es que inicialmente todo me pareció poco original: una protagonista parecida a Martha Higareda, otro que se parecía a Alfonso Herrera o Aaron Díaz, que son el mismo pero con diferentes nombres; inicio necesariamente en los suburbios de París que siempre son conflictivos. E inicialmente la trama parece ir de un "Hostal" a un "La casa de los mil cadáveres" indistintamente.
De hecho, para ser brutalmente sinceros, es quizá bastante parecida a la anteriormente mencionada película de Rob Zombie. Es decir, quizá no por los neonazis caníbales pero el desarrollo es muy similares: cuatro jóvenes llegan a una casa alejada del mundo (¿nadie ha tomado en cuenta mi valiosa moraleja de que la campiña francesa NO es de confianza?) donde una familia muy inusual y perturbadora los hace parte de un jueguillo que los atrapa y luego consiste en irlos persiguiendo y torturando.
Bueno, quizá visto así pueda coincidir con otras muchas películas, pero ya en detalles particulares son muy similares: el primer encuentro entre dos personajes masculinos y las dos mujeres de la casa se ve como éstas les coquetean descaradamente, posteriormente se ve una cena familiar grotesca que se ve irrumpida cuando los invitados delatan precisamente lo bizarro que es todo. Cositas así.
Evidentemente el asunto de los neonazis como algunos detalles técnicos le dan un giro diferente al asunto. Primeramente le da mucho más sentido a todo, o mejor dicho, una explicación. No es simplemente una familia de psicópatas que andan por ahí esperando invitados, sino un grupo que se define por una ideología concreta, aunque sea retorcida y enferma. Eso también permite que uno se acerque un poco más a los personajes y perciba qué es lo que provoca sus distintos tipos de locura.
Quizá uno pueda pasar eso un poco por alto entre tanta sangre, vísceras derramadas y partes del cuerpo destrozadas, pero a mí me llamó particularmente la atención. Especialmente me gustaron dos personajes femeninos de la familia: Klaudia (bueno, creo que es Klaudia, en realidad mencionaron tan poco su nombre), la hermana menor de la familia quien se mantiene todo el tiempo en una actitud defensiva, contenidamente iracunda y hostil, demuestra al mismo tiempo una incapacidad por rebelarse y un odio contra su hermana mayor por sentir que cada uno de sus comentarios (por más irrelevantes que sean) busca humillarla. Y sobre todo, Eva, una joven que luce mucho más pequeña de lo que debería, quien fue secuestrada por la familia y agregada a ella desde niña y cuya mentalidad se ha confundido completamente entre lo que ellos hacen y el grado de aceptación con que lo sobrelleva.
A partir de ahí, aunque claro que a mí me parece buena, el resto se basa precisamente en persecuciones, cosas medio zombies en los sótanos, sangre, muchísima sangre, personas vestidas como carniceros que aparecen inesperadamente, cadáveres, sangre, partes del cuerpo rotas y etc. Así que espíritus sensibles, abstenerse.

Ciertamente este parecido demasiado marcado con la película norteamericana mencionada le quita algunos puntos, sin embargo he de aceptar que es mucho más de lo que me esperaba respecto a ella, sobre todo con las referencias no del todo positivas. Claro que teniendo en cuenta que es precisamente una película que oscila ambiguamente entre el terror-gore y que, aunque maneja con maestría una trama conocida y sencilla, quizá no vaya a ser nada radicalmente revolucionario.
Pero así nos gustan las películas de terror, ¿no?

Me alegra que el cine francés contemporáneo me de razones para seguir confiando en él. Y sobre todo que no se haya asemejado ni remotamente a "Al interior". Oh.


10/07/08
Sí, sé que es sólo un fragmento de lo que totalitariamente conformaría "Paris, je t'aime", pero me parece que es tan bueno (al igual que otros tantos de los presentes en la misma) que sería casi injusto tratarlos a todos en una sola reseña.
Ya había amenazado con anterioridad que le daría un espacio, y me quedó bastante oportuno en este día tan ocupado que ni siquiera encontré el momento de ver una película.
Y bueno, seré totalmente subjetiva al abordar cualquier parte de esta película (puesto que posteriormente espero comentar otras) tanto como cualquiera lo es al decidir qué fragmento fue el que más les gustó. Pues bien, este es mi predilecto de los 18 fragmentos presentados.



"Y comportándome como un hombre enamorado volví a ser un hombre enamorado"

Siempre he pensado que los cortometrajes tienen dos realizaciones básicas: contar algo sencillo de manera perfecta en un tiempo breve o contar algo complejo de manera resumida. En ambos casos es un reto que quede adecuado al poco tiempo que tiene para presentarse.
Ya hablando anteriormente de "La vida secreta de las palabras" mencioné que Coixet me parece que tiene un estilo deliciosamente reconocible. Hay algo que lleva su nombre escrito sutilmente en las acciones de sus filmes, en los diálogos, en la composición del todo.
No era para menos, ella se jugó el contar una historia sencilla: un hombre queda a verse con su esposa en un restaurante, planeando dejarla para huir con su amante. No es algo que nos suene del todo desconocido, en realidad. Ese es el toque. La mujer llega y antes de que pueda hablar comienza a llorar: tiene una enfermedad terminal.
La sucesión de escenas entre recuerdos y la construcción de un futuro que también se va convirtiendo en recuerdos es casi cíclica: lo que cambia es la mirada. Me parece que la frase que elegí, que me parece sencillamente hermosa, describe perfectamente la esencia de la historia: y comportándome como un hombre enamorado volví a ser un hombre enamorado.
No es la gran épica de amor que quizá estamos acostumbrados a ver pero ¿no es también una representación real de las cosas que verdaderamente cuentan? Resulta inevitable que al final al propio espectador le resulte conmovedor mirar de nuevo a un abrigo rojo.

A su vez, claro, es inevitable aceptar que la magia de cada uno de estos fragmentos reside también en cierta medida en encontrarse entre los demás.

Recuerdo que cuando discutí la película con Bake me dijo que él había detestado este fragmento. Su razón era considerablemente visceral pero igualmente aceptable: se sintió identificado con la parte en que el protagonista comenta como odiaba que su mujer nunca ordenara postre pero se comiera el de él. Lo detestaba. Fue cómico porque unas semanas después lo presencié un día que pasé con él y su novia.
Por mi parte probablemente el corto que menos me había gustado, el de la mujer norteamericana que leía en voz alta un insulso ensayo sobre su paseo en París, había sido su favorito.
Ese es el encanto de la película, ¿no?




La pregunta evidentemente necesaria: ¿Cuál es tu fragmento favorito de "Paris, je t'aime"?