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5.6.12


05/06/12
Hace ya varios años, con Bake vi una película llamada "Flower and snake" que, yo no lo sabía entonces, manejaba todo el concepto del exploitation japonés de décadas anteriores a pesar de ser del 2004. Luego me enteré que era un remake, y me dispuse a hacer función doble con ambas versiones.



"I'm burning away my past"
La película está basada en un texto de Oniroku Dan, otro de los escritores más socorridos para tramas en la década de los 70. A diferencia de Edogawa Rampo que se enfocaba mucho en el aspecto siniestro de la sexualidad, en escenarios complejos y oscuros y en un gran número de perversiones no explícitas, Oniroku Dan hizo su carrera con fetiches y situaciones bastante marcados. Sus historias casi siempre suelen ser una premisa sencilla que permita a una mujer ser apresada y sufrir toda clase de humillaciones. Deleitándose principalmente con el shibari, una suerte de arte bondage japonés.

Viendo ahora esta versión caí en la cuenta de que la historia en comparación a su remake es muy diferente, de modo que no puedo estar demasiado segura de los límites del texto original, aunque voy a inclinarme a pensar que esta primera adaptación debe ser más fiel a la historia.

El director de una importante compañía tiene problemas con su mujer que es en extremo recatada y que busca divorciarse de él por considerarlo demasiado dominante. Un día el director encuentra una serie de fotografías pornográficas en posesión de uno de sus empleados, Yoshi, y considerando que debe ser un profundo conocedor del tema, le pide que secuestre a su mujer y la 'entrene' en sus artes. Él no sabe que precisamente Yoshi arrastra un trauma por haber presenciado cómo su madre tenía relaciones con un soldado estadounidense y a partir de entonces es incapaz de tener relaciones con nadie. Obligado por su  jefe tendrá que secuestrar a la esposa y entre ambos entrenarse en toda clase de perversiones.

Dado que no conozco de primera mano la obra literaria de Oniroku Dan tampoco puedo saber cuántos de los motivos que trabaja son parte de una estética personal y cuánto se debe a aprovechar tópicos comunes de la época. Si bien ésta es la primera película de Nikkatsu en encontrarse por completo dentro del género de sadomasoquismo, tampoco es que fuese una temática muy ajena a otras producciones, aunque quizá menos central. Por otra parte, detalles exactos como el personaje masculino psicológicamente castrado por haber observado a la madre en actos sexuales con soldados estadounidenses, ya se habían manejado en otras producciones desde la década anterior. De alguna manera parece más una reinterpretación de los tiempos valiéndose de elementos conocidos.

Debo aceptar que este subgénero del sadomasoquismo, casi diría que de manera muy puntual en las adaptaciones de textos de Dan, son de lo que menos me gusta de la época porque considero que se limitan tanto a las secuencias de 'torturas' (que son más denigrantes que brutales, en realidad) que pierden mucho en trama, psicología de personajes, u otros elementos que claramente están ahí pero no se tratan. Es cierto que tiene buenos elementos a favor, como el protagonismo de Naomi Tani como la esposa 'en entrenamiento', que es el tipo de papeles que le quedan maravillosos, y pues el cuidado que hay especialmente en la cuestión del shibari que no deja de ser curiosa. Pero poco más, incluso creo que, por relación directa, me gusta un poco más la siguiente adaptación de Nikkatsu de la obra del autor con "Wife to be sacrificed", aunque me siguen pareciendo más visionados anecdóticos antes que otra cosa.



¿Película favorita sobre un secuestro inusual?

28.5.12


28/05/12
Continuamos con más Japón en los años 70. Aunque con el título de esta película, "School of the holy beast" o "Convent of the sacred beast", estaba claro que la iba a ver sin importar de qué año fuera.



"I'm waiting for God. Even in the hell I live through, I waited for him, though he never came"
Dentro de los muchos subgéneros de exploitation que se aprovecharon en los años 70 en Japón, se encontraba el de cine de monjas o conventos. No sé si fuese muy utilizado en general pero lo cierto es que son más bien pocas las películas que suenan de manera especial con este subgénero, y ésta es sin duda una de ellas. 
Maya Takigawa decide entrar a un convento y es recibida en una ceremonia de bienvenida para las nuevas novicias. Pero es un poco extraño tomando en cuenta que Maya no parece tener en absoluto el temple para ser monja, ni demasiadas intenciones de acomodarse a la dinámica que tienen dentro de la institución (aunque como se podrá ir viendo, ninguna de las monjas dentro es especialmente piadosa por lo que parece). Pero es que Maya tiene otras intenciones más que entregar su vida a dios, y es descubrir qué fue lo que le pasó a su madre. Las pistas la llevaron hasta ese convento y como no hay otro modo de filtrarse más que entrando de monja, pues ahí la tienen. Y está a punto de encontrarse con que tener muchas mujeres reprimidas encerradas en un mismo lugar saca lo peor de ellas.

La película, como puede suponerse, está conformada en gran medida de blasfemias hiladas a través de un cuidado estético bastante claro. De hecho, siendo que para esta década la estética ya no primaba necesariamente sobre estas producciones, resulta hasta particular el modo en que casi todo se construye alrededor de ella siendo que la trama es bastante excusa para permitir una serie de situaciones escandalosas. Es difícil medir el nivel de 'blasfemias' porque a mi parecer, si bien hay una agresión clara a los símbolos  católicos, no me parece más grave que muchas cometidas dentro del cine occidental. Y eso me parece en debido a que la religión cristiana es considerablemente ajena para la sociedad japonesa, de modo que en el afán de utilizar dichas tergiversaciones a su favor tampoco parecen del todo conscientes de lo que están haciendo. Y, una vez más, prima el deseo de hacer una blasfemia estética antes de concentrarse en el significado de la  misma. Vamos, que es sexploitation al fin y al cabo y no se van a preocupar por detalles.

La película también resulta ligeramente atípica para su momento en la medida en que realmente no hay mucha acción. Aunque nos encontramos con una protagonista fuerte que tiene que atravesar por un número de vejaciones para conseguir su objetivo, en este caso la diferencia es que en primer lugar las atraviesa por voluntad propia (nadie le tendió una trampa para que terminara en ese convento), y luego tiene que hacer dentro de un ámbito donde la violencia ha cobrado ceremoniosidad de modo que tampoco va a haber un momento clímax en que todas las monjas corran y se disparen y se saquen los ojos. Ella tendrá que atravesar por esos obstáculos siguiendo, de algún modo, las reglas del sitio donde se encuentra. 

No tengo punto de comparación con la modalidad occidental porque lo cierto es que jamás he visto una película nunsploitaxion de ningún otro país, sobre todo un país con una tradición católica, así que no sé si es así como opera el subgénero o si es una particularidad japonesa (que, como dije, tampoco tienen más que una idea general de cómo son las dinámicas dentro de un convento). 
Lo que rescato principalmente dentro del amplio mar de las películas de explotación setenteras japonesas en que prácticamente todo suceda entre mujeres. Hay apenas unos tres hombres involucrados en la trama, dos de ellos con papeles más que limitados (y al servicio de las mujeres), y luego el arzobispo que si bien se supone controla todo desde su posición, en realidad aparece más bien poco. Si bien estas mujeres asumen el rol masculino del opresor que hay en otras películas, el toque que esto provoca en la trama sigue siendo diferente. Y sumado al cuidado de la estética y en general a la ambientación, consigue un producto violento, cruel, pero muy femenino.

Como dato curioso, por aquel entonces ya estaba la manía de invitar actores extranjeros a las producciones nacionales, aunque aquí pasa bastante desapercibida una actriz porno alemana llamada Marie Antoinette, que sino mal recuerdo ni siquiera habla. 




¿Película favorita que involucre monjas?

24.4.11


21/04/11
Películas basadas en las historias de asesinos en serie reales, con mis ya más que conocidas dudas sobre la capacidad de poderlas adaptar de modo digno y verosímil. Que aparentemente es pedir demasiado. Y ésta tocó al azar porque creo que con Ed Gein y esa obsesión por mitificarlo demasiado, ya tengo un prejuicio todavía más marcado.



"Remember what I've always told you: The wages of sin is gonorrhea, syphilis, and death"
La película inicia con un marcado tono documental donde un reportero (al que podemos mirar en algunas tomas y en otras ocasiones encontrarnos sólo con su voz en off) nos advierte que estamos a punto de encontrarnos con el más horrible asesino del que hayamos escuchado hablar jamás (eso hasta los 70, supongo). Sin embargo, y aunque se hace énfasis en esto es una historia real y supongo que nadie necesitará demasiadas tomas para darse cuenta que estamos hablando de Ed Gein, su nombre se ha cambiado por Ezra Cobb, al igual que muchos detalles menores que se notan han sido deliberamente modificados. No estoy muy segura de si hay una razón técnica para esto o sencillamente era el modo más sencillo de mantener la idea de que si bien está basada en un hecho real, no deja de ser una ficción.

La madre de Ezra Cobb muere en su cama tras una aparente y larga agonía y dejando al pobre Ezra sumido en dudas y manías innombrables. Cosas de madres. Y cualquiera que haya visto ya "Psicosis" sabe cuál es la segunda fase: mantener el cadáver de la madre tal cual y ponerse a asesinar gente. De modo que vemos secuencias de 'dramatizaciones' interrumpidas por el reportero que hace cortes para recordarnos que todas esas horribles masacres inimaginables fueron reales. Al menos parcialmente.

Supongo que el principal problema que conlleva la mirada actual a la película, y que sin duda no era un problema en 1974 cuando se estrenó, es que ya una gran mayoría del público conoce la historia. Y no sólo eso, las noticias, los libros de asesinos seriales y todas las series de televisión sobre criminales nos han demostrado ya una y otra vez que hay un sin número de crímenes y criminales atroces haciendo de las suyas. Y si bien no voy a negar que Ed Gein tendrá siempre su posición de asesino clásico, en retrospectiva puede ya no parecernos tan impresionante, al menos no al grado de que esa sea su única carta fuerte al tratar de reproducir la historia.
Creo que el intento más honesto de la película fue tratar de acercarse a la figura del asesino un poco más allá de los crímenes en sí, aunque eso muchas veces significó derivar en subtramas que no sé si ayudaron demasiado a la presentación general de la historia (como un momento en que Ezra sale con una mujer que aparentemente cree que puede hablar con el espíritu de su ex marido y tienen una especie de pequeña sesión espiritista). Por otro lado presenta un curioso detalle que no suele encontrarse demasiado en este tipo de películas y es que consigue que por momentos el protagonista (esto es, un asesino serial) produzca ternura. Sin duda es lo que uno menos esperaría de Ed Gein y no estoy del todo segura de si ello resulta original o sencillamente un poco extraño.
En otros puntos creo que hay varias secuencias donde los hechos exactos se sacrificaron en virtud de recreaciones más interesantes y que al final nos otorgan rastros de la imagen estereotípica que todos conocemos de Gein y que quizá no esperábamos en una película que pretendía ser un poco objetivamente más aproximada a lo que sucedió. Pero ya se sabe que, finalmente, es una película.

No es que esté mala, claro, y si uno lo que quiere es enterarse un poco más o sencillamente ver una película de asesinos, cumple con su función. Pero si se tiene conocimientos sobre los crímenes y se espera que se profundice más en el personaje o que se dé una recreación más fiel a los sucesos, entonces la película terminará por quedarse bastante corta a esas expectativas.
Con todo en el momento en que estrenó por primera vez, seguro que era bizarramente enferma. Al parecer Bob Clark se negó a dirigirla (aunque la produjo) por considerarla demasiado inquietante.




¿Película favorita inspirada en la figura de Ed Gein?

23.1.11


23/01/11
Esta película es un clásico del género 'mujeres con las que lamentarás haberte metido', aunque posiblemente gran parte de su importancia se deba al hecho de que abrió un mundo de posibilidades para mujeres vengativas con parches en un ojos, como Tarantino o Robert Rodriguez bien podrían indicarles. Y no, no está en blanco y negro pero por alguna razón fue imposible conseguir este mismo fotograma a colores con buena resolución, y es que es básicamente la imagen que tienen que tener en la cabeza.



"I like women who don't talk too much but you set a new record"
Debe ser una de las pocas películas donde la traducción al inglés del título realmente le da un mejor toque serie B al asunto (casos como éste seguro que sólo pueden suceder en serie B). Aunque también fue luego traducido literalmente como "Thriller: A cruel picture" al inicio fue distribuida como "They call her one eye". Pronúncienlo con exclamación y ya tienen lo que necesitan saber de la película.

La trama seguro que adivinan por dónde va. Madeleine es una chica sueca que le pasa todo lo malo que a una chica sueca le pueda pasar: es abusada cuando niña y, después, es también abusada cuando mayor. Hay que decir también que Madeleine no toma usualmente las mejores decisiones pero igual se ve que crecer en una Suecia llena de padrones vendedores de droga no era el mejor lugar para una chica ingenua como ella. Una vez secuestrada, maltratada, vuelta adicta y obligada a prostituirse, a Madeleine no le queda nada más que hacer que planear su venganza. Porque en el camino no perdió sólo su dignidad sino también un ojo, y llegado a un punto uno ya no tiene nada más que perder.

Está claro que uno tiene que pensar que la película es de los sesenta, que es serie B y seguro fue hecha sin mayores pretensiones, pero aún así hay cosas que resultan un poco molestas. Por una parte tardamos muchísimo en llegar al punto en que, nosotros, como Madeleine, debemos aceptar que está atrapada en un círculo vicioso que no tiene salida racional. Tardamos demasiado, en realidad podrían haberla secuestrado, segunda toma ya está prostituyéndose y todos habríamos aceptado que era una terrible situación. Pero en lugar de eso la invitan a cenar, casi le piden que acepte la droga, la duermen veinticinco mil veces, le explican numerosas veces la situación y un largo etcétera. El director quizá no sabe que vinimos a ver una chica vengativa entonces se toma su tiempo con la emotiva historia de fondo que, podrán imaginarse, no nos interesa. La verdad es que tampoco me interesaba a mí mayormente cómo organizaba su venganza porque lo mismo me daba si resultaba que había aprendido karate en un momento indeterminado de su infancia en las praderas, pero, una vez más, nos vienen largas secuencias para explicarnos de dónde saca tiempo entre la prostitución, la drogadicción y la confección de parches que combinen con su ropa, para aprender todo lo que luego le servirá para vengarse. ¿Resultado? De una película de hora y media tenemos, en el mejor de los casos, apenas media hora de verdadera venganza, cuando ya todos casi que esperábamos que desistiera y le agarrara gusto a la situación.

Además que está más que claro que el director, sospechando que la gente pudiera encontrar no especialmente buena su película, metió escenas de porno explícito para al menos mantener entretenida a una porción importante de su público. Lo cual no es que esté mal pero termina por resultar un poco de más después de un rato.

Sí que tiene momentos que valen la pena y sobre todo puntos que resulta interesante ver cómo serían retomados posteriormente en otras películas, pero debo aceptar que a mí en general me aburrió muchísimo. Y es terrible decir eso de una película de una chica con un ojo, un arma enorme y que busca venganza: las cosas casi estaban que se armaban solas.

Eso o será que las películas contemporáneas de mujeres llevan acabo venganzas horribles ya me han condicionado a no poder ver del mismo modo las producciones antiguas del mismo género. No eres tú, soy yo. Supongo.




¿Película sueca favorita?

7.7.10



07/07/10
Durante las clases de cine psicotrónico hablamos del pinku eiga en Japón, por ahí de los 60. Básicamente se explica que ante los problemas de las principales casas productoras japonesas para sacar películas rentables, optaron por producir algo barato que era mucho más probable que se vendiera: pornografía. De tal modo se dio rienda suelta a las ideas retorcidas de cuanto director se cruzaba por el camino y aceptara cobrar barato. Oh, y que aceptara poner una escena de sexo cada diez minutos en su trama.



"They are just two empty bodies filled with hatred. You destroyed their love"

Yo temía un poco que "Esposa en pos del sacrificio" resultara una película demasiado hardcore para mí. Hubiera preferido que escogieran otra, como "El mirón en el ático" (que, además, me parece que está basada en textos de Edogawa Rampo). Por suerte, aunque la película obviamente tenía que ser hardcore no lo fue demasiado. O al menos para mí. La mayoría de las cosas que habrían resultado desagradables están más sugeridas en un intento por revelar la psicología oscura de los personajes, y de resto las escenas sexuales eran casi un requerimiento e incluso tenían un cuidado estético para que los fetiches no resultaran tan terriblemente desagradables (aunque no siempre lo lograban exitosamente).

Akiko no ha visto a su esposo desde hace tres años, cuando él desapareció sin dejar rastro tras ser acusado de abusar sexualmente de una de sus jóvenes alumnas. Probablemente esperaba no saber de él nunca más pero tras encontrar a una niña perdida en la ciudad, los detectives que investigan el secuestro de la misma sospechan que podría ser un mensaje del esposo que puso a la pequeña víctima en el camino de Akiko. Y no irían tras una falsa pista, ya que poco tiempo tardará la mujer en encontrarse con su antigua pareja y, aún más, quedar a merced de él y su extravagante apetito sexual.
A partir de ahí, mientras Akiko y Kunisada (su esposo) se encuentran encerrados en una cabaña abandonada en mitad del bosque, todo el juego de fantasías y fetiches que se desarrollará, de manera cruel, tratará de revelar la psicología detrás del inquisidor y, aún más, detrás de la supuesta víctima. Donde los actos, claro está, hablaran mucho más que la imagen que dichos personajes habían presentado anteriormente.

Lo más curioso en la presentación de la historia es, sin duda, las contradicciones de la censura de la época. Mientras que el cine oriental anterior, sin influencia de la cinematografía occidental, presentaba desnudos y en general una sexualidad bastante natural y deshinibida, a partir de esta época la noción de dicha sexualidad ante los ojos del otro definiría el rumbo de sus manifestaciones gráficas. En este caso generó reglas muy concretas, como que no podía mostrarse bello púbico en una película. O el acto sexual directamente. Pero mientras uno pusiera un sencillo obstáculo, más simbólico que nada, entonces estaba bien: una mujer completamente depilada, o una vela en primer plano mientras la pareja tiene relaciones detrás. Convenientemente acomodados para evadir la censura, resultan bastante curiosos mirados ya de manera general, y supongo que aún más si no se tiene del todo idea de por qué están ahí.

La película es más anecdótica que nada, y diría que incluso el mayor mérito que tiene es el desarrollo de la psicología de Akiko que pasa por ser una prototípica y púdica mujer japonesa a ser mucho más compleja y oscura. También tiene elaboradísimas escenas de bondage que está visto que debe ser de los fetiches favoritos de los japoneses.

Con todo, como representante de este periodo cinematográfico resulta interesante pero sigo creyendo que debe haber otras películas con historias mucho más extrañas y con toques retorcidos mucho más atractivos. Supongo que seguiré con mi intención de buscar a ese mirón en el ático.




¿Película favorita sobre sadomasoquismo?






26.3.10



26/03/10
Cuando vimos "The pervert's guide to cinema", varias reflexiones versaban sobre la canónica escena de esta película, en que el protagonista entra al baño de un cuarto de hotel buscando algo. Algo ominoso, finalmente. Dicha escena estaba grabada en mi memoria aunque apenas recordaba nada de la trama. Lo cual teníamos que remediar.



"I'm not afraid of death, but I am afraid of murder"

Además debo aceptar que me encantan las películas sobre investigadores privados y los casos en los que se involucran demasiado. Aunque justo ahora sólo puedo pensar en "Chinatown". Y aunque Harry Caul no es exactamente un investigador privado en toda la extensión de la palabra, sino un experto en sonido. Lo cual le da un toque bastante particular, no sólo a su trabajo si no a la psicología del personaje. Porque a mí me queda bastante claro que si uno se gana la vida espiando a otras personas, debe tener una especie de certeza de que puede ser espiado en cualquier momento. Aunque a tantos otros detectives privados cinematográficos parezca no importarles.

La conversación, esa que da título a la película, la escucharemos desde el primer momento y a lo largo de toda la trama. Siempre fragmentariamente, con problemas de todo tipo, teniendo que unir las piezas de comentarios aleatorios y una situación indefinida. Harry Caul, un magnífico Gene Hackman, fue contratado para grabar a una pareja caminando en círculos alrededor de un parque lleno de gente. Un trabajo verdaderamente complicado, y él lo cumple como todo un profesional. Probablemente el mejor profesional de su campo, pero también uno a quien su profesión ha trastornado después de tanto tiempo.
Mientras cumple con la parte técnica, que es limpiar los sonidos de fondo para rescatar únicamente la conversación, Caul comienza a tener la sensación de que todo es una constante agresión a su intimidad, de que hay una especie de sentimiento ominoso siguiéndole los pasos. Claro que tampoco hay forma de saber si siempre ha sido así o si esta cinta l está afectando especialmente. Probablemente el hecho de que no vaya de sencillas infidelidades, o ningún misterio demasiado claro, es lo que lo perturba. Parece, sin más, una conversación increíblemente sencilla, pero que entre líneas, interpretado de cierta manera, podría estar escondiendo una amenaza de muerte. Y Caul parece no muy dispuesto a dormir sabiendo que su trabajo pudo provocar alguna muerte.

A partir de ahí, lo fantástico de la película, es que uno puede decidir qué tanta importancia le da realmente al misterio detrás. Podemos creernos la idea de la gran conspiración mortal o podemos detenernos únicamente en la psicología de Harry Caul, un hombre paranoico obsesionado con la idea de estar siendo espiado, constantemente escuchado. Y el hecho, aquí va, de que sea precisamente un mundo de expertos en sonido, nos lleva a que la amenaza no es algo latente, no es una presencia física: es la fantasía esquizoide de que cualquier cosa que digas o escuches podría estar siendo registrada, catalogada. Un resumen detallado de su vida inmediata.

El guión está magnífico, y las actuaciones hacen que luzca aún más. Se dice que es la película favorita de Gene Hackman de todas en las que ha actuado y la verdad es que lo entiendo perfectamente. De los demás personajes me encantó John Cazale que de por sí me parece un grande, e incluso el papel fugaz de Harrison Ford resultó de lo más interesante.
Es una película cautivadora, una de las grandes de Coppola, y que logra plenamente su objetivo implícito: hacer que el propio espectador se sienta observado. O escuchado, aún más.



Creo que ya lo había preguntado pero, ¿película favorita de Francis Ford Coppola?


1.2.10



01/02/10
Bueno, parece que ahora sí vamos a romper el record por la imagen más pixeleada que haya puesto en una entrada. Y es que en realidad fue la única que encontré de esta película, además del poster igual en dimensiones mínimas. Y ni siquiera tengo el dvd a la mano como para sacar alguna imagen quizá tan pixeleada pero al menos un poco más interesante. O al menos a color, jo.
Bueno, Ian llevaba años queriendo esta película y este año Santa se la trajo de regalo, Jo. Así que tuvimos que verla inmediatamente.



"Como puede ver soy un pintor poco pintoresco"

La película debe ser una de las pocas, sino la única, en tratar la vida de José Clemente Orozco, uno de los grandes muralistas mexicanos. Sino es que el mejor, jo. Además que es bastante antigua y tiene una difusión mínima. Lo cual es penoso ya que a otros personajes de la época los encontramos frecuentemente adornando otras producciones mucho más conocidas. Pero también habla mucho de lo dejado de lado que estuvo Orozco incluso en su tiempo.
La película abarca una segunda etapa en la vida del pintor, cuando ya se había mudado a Estados Unidos después de ver que la cosa en México no iba a ningún lado. Y salta rápidamente desde su época menos afortunada (que debió durar como cinco años pero en la película es bastante breve) hasta que es "descubierto" y comienza realmente a hacerse de nombre del otro lado del río.
En realidad la trama es bastante simple y se reduce bastante a representar ciertos momentos clave y explicar el resto a través de comentarios del pintor o de algunos flashbacks explicativos. Es evidente que el afán de la película es más documental que espectacularmente cinematográfico. Lo cual está bien pero también limita muchas veces la figura del muralista a un resumen a muy grandes rasgos de sí mismo, además de hacerlo poco creíble. En algunas conversaciones, especialmente las que resultaban en alguna especie de entrevista, parece que va soltando frases célebres a diestra y siniestra, que si bien pueden iluminar el pensamiento que tenía terminan por sonar como una conversación poco verosímil.
Tampoco se aprovecha mucho la parte visual, que sería evidentemente lo más destacable, y se ven apenas algunos de sus dibujos y uno o dos murales, nunca aprovechándolos al máximo. Ian me dijo que es probable que ello se debiera a los líos de derecho de autor que hay alrededor de la figura de Orozco, que aparentemente han frenado bastante intentos por darle más reconocimiento.

Resulta un intento loable pero ciertamente acartonado por acercar al público a la figura casi desconocida de este muralista. Aunque no se aprovecha al máximo y queda más bien en algo simple. Que es una pena porque yo siempre he pensado que las películas de pintores tienen la oportunidad magnífica de decirnos mucho más de los personajes a través de la estética que de la trama, y es algo que aquí se pasa completamente por alto. Además que incluso López Tarso pasa sin pena ni gloria, siendo tan buen actor y dando una representación tan correcta del pintor.


Nos falta ahora una película mexicana (o ya una producción norteamericana, con la pena) que al estilo de "Little ashes" se enfoque en la generación de muralistas de manera global, no ese constante alarde sobre Diego Rivera (y su esposa, que no puede faltar) y *todos los demás*.

10.1.10



10/01/10
Hablando de grandes clásicos que uno no debería dejar pasar. Hace algún tiempo /besstiario me recordó, con una de sus grandes reseñas, que todavía tenía pendiente "Chinatown". Y que dejando de lado el gran clásico que es, se lo debía sin más a Jack Nicholson y a Polanski, que si de manera individual son magníficos, no podía esperar para verlos juntos.
Y sí, la vi poco después de aquel recordatorio, pero como siempre mi reseña llega años luz después de aquello.



"But, Mrs. Mulwray, I goddamn near lost my nose. And I like it. I like breathing through it. And I still think you're hiding something"

Yo tenía la extraña idea, quizá por el sombrero de Nicholson en la portada, de que la película era más bien de gangsters. Lo cuál explicaría que la dejara pasar tanto tiempo. Pero ver a Nicholson como J.J. Gittes un detective privado que suele conformarse con los trabajos más vanales y superficiales, bastó para convencerme rápidamente. Adoro a los detectives privados, aunque sólo tengan que resolver los misterios de qué marido engaña a su esposa o visceversa.
Y precisamente con dicho caso se encuentra Gittes, encargado de verificar si un importante político está teniendo un romance con una joven, aunque el mismo parece más involucrado con cierto caso de la ciudad que con su vida privada. Pero las cosas pueden ir mucho más lejos, desde los aspectos más sórdidos de las relaciones amorosas hasta grandes conflictos políticos. Y Gittes se encuentra, de un momento, involucrado en un caso del cual no solo no fue avisado, sino que es incapaz de comprenderlo en toda su intensidad. Pero, si ya se ha enfrentado con Chinatown en sus viejos tiempos, es hora de desempolvar todas esas normas de supervivencia violenta en la ciudad.

Es magnífico como una historia que podría ser más bien simple (porque por enredosas que sean las maquinaciones políticas, no deja de ser una trama común el gran complot ambicioso de los hombres de poder) toma un matiz único bajo la mirada perfecta de Polanski. No sé cómo lo hace pero tiene la capacidad de atrapar las escenas en su punto justo, desde los detalles más simples de ambientación hasta el mejor modo de expresar la situación. Y ni qué decir de Jack Nicholson que cualquier halago será ya de lo más conocido, puesto que todos sabemos que es un excelente actor, y aquí junto con Faye Dunaway, quien luce hermosa y manifiesta una frivolidad deliciosa, no podría estar mejor.
Además que, el título, podría pasar sencillamente como una elección casi azarosa pero en realidad le da una fuerza magnífica. Chinatown no es sino la gran metáfora de todo lo que sucede, del contexto que se esconde detrás de la violencia urbana, de los deseos de poder desmedidos, de las mentiras contadas a medias. Le da el toque oscuro, la razón que no se da y que, al final, termina por ser casi irrelevante.
En estos casos, Gittes se encuentra completamente indefenso, a pesar del maravilloso aire de seguridad que posee, ante la inmensidad de un Chinatown retórico, una trama justa y a la vez, fascinante.

Y es que amo a los detectives privados, sobre todo cuando encuentran esposas infieles, grandes conspiraciones y demás homicidios.


Este Polanski me malacostumbra. Ahora casi espero que lo liberen de la cárcel y que tome una cámara de nuevo.




¿Película favorita de detectives privados?