26/05/12
Ya hemos hablado mucho del cine japonés de los 60 (y lo seguiremos haciendo, y más, no se preocupen), pero ahora nos toca hacer un pequeño salto hacia los 70. De los cuales también hemos hablado pero quizá no de manera tan detallada. ¿Y qué mejor modo de retomarlos que con "Female Prisoner #701: Scorpion"?
"El ser engañada es el crimen de una mujer"
Si en los años 60 la idea de la pornografía en Japón era arriesgarse lo más posible en temática ya que no se podía burlar la censura sobre la imagen, hacia los 70 esas transgresiones se fueron moderando un poco al ser retomado el género por los grandes estudios. Lo cual le dio un toque un poco más festivamente exploitation del que se había manejado antes.
Por esos años la actriz Meiko Kaji se había vuelto la reina de la venganza, y a algunos les podrá sonar vagamente porque también fue protagonista de "Lady Snowblood".
"Scorpion" parecería una película mucho más convencional al inscribirse en el subgénero sexploitation de 'women in prison". No tienen que esforzarse demasiado para imaginarse qué es lo que se podía explotar con esa temática. Con todo hay que decir que si bien muchas películas de la época aprovechaban el componente sexual de maneras absurdas y superfluas (que muchas veces es justo lo que puede esperarse del género), hay algunas piezas más que notables a destacar en la década y sin duda "Scorpion" sería una de ellas.
Nami Matsushima es una mujer que termina en la cárcel por asistir a su amante, un corrupto policía, en uno de sus tratos, el cual le tiende una trampa y termina ella por ser acusada. A pesar de todo se niega a testificar contra él y termina en la cárcel, pero toda la información que tiene respecto a la corrupción policíaca y sus relaciones con la mafia hacen que sea un inconveniente que siga viva. De modo que tendrá no sólo que enfrentarse a la crueldad de los guardias, a la furia de algunas otras prisioneras, sino también a los intentos de que 'muera accidentalmente' orquestados por su ex amante. Todo esto mientras planea su venganza, claro está.
Si bien la trama podría parecer no especialmente original, su realización y sobre todo la conformación de Nami como protagónico, establecen una distancia notable de lo que uno podría esperar de un sexploitation, especialmente si tiene como base la modalidad occidental del género.
Hay una connotación teatral maravillosa, que sin duda en muchos momentos debe servir para camuflajear la falta de recursos (aun cuando tiene un presupuesto mucho mayor del que se empleaba en los 60), y darle un toque bastante personal a la narración. Esta teatralidad se nota a veces por el montaje, por la sucesión de escenarios que pueden convertirse en otro sitio sin ningún cambio, y por una notable presencia de elementos kabuki en algunas escenas más que afortunadas.
Meiko Kaji tiene además el extraño plus de resultar magnética sin ser realmente el tipo de belleza exuberante más típica del momento. Ella misma no aspira a ser el centro de atracción de la trama en una manera tópica, siendo la sexual mujer indefensa que se vuelve una fiera, ni mucho menos. Incluso su temple agresivo y sobrio muchas veces la hace parecer una persona distinta que la que aparece en los flashbacks cuando su vida era maravillosa y luego se fue al diablo, donde parece mucho más inocente y dulce. Pero sin duda esos contrastes, donde la 'crueldad' de la vida en prisión parece mucho más directa que las típicas fantasías del subgénero, y la misma sexualidad se presenta entre lo teatral y lo doloroso, lo que marca sin duda uno de sus puntos fuertes.
Además, la prisionera villana que tratará de hacerle la vida imposible a Nami es interpretada por Rie Yokoyama, de quien ya he hablado al respecto en alguna reseña de Wakamatsu, y que me encanta. Una pena que no luzca tanto como debería.
Como en Japón les encanta la serialidad, se hicieron 5 continuaciones de la película (una pensaría que nadie puede permanecer tanto tiempo en prisión), aunque Meiko Kaji sólo apareció en dos de ellas. También se hicieron 3 adaptaciones libres y un remake (no, imdb no me especifica en qué se diferencian ambos términos).
Oh, y para todos los que han visto "Love Exposure", recordarán que el protagonista en algún momento se viste de ella, ¿no?
¿Película favorita que tenga lugar dentro de una cárcel?



