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3.11.10


03/11/10
Desde el inicio escuché que "A serbian film" era una de las cartas pesadas del festival, seguido por comentarios de que era una película durísima, que quienes ya la habían visto no repetían y un cierto etcétera. Está visto que la mala publicidad siempre es buena publicidad y yo, que hasta el inicio del festival no sabía nada de Serbia en cuestión cinematográfica, no podía esperar más.



"Tienes a un dios del porno y lo tratas como a un actor cualquiera. No eres un genio, Vukmir, ya no"
También mucho se dijo en críticas generales sobre la presentación de la película: medios de comunicación que consideraban ofensivo y de mal gusto que se presentaran películas 'así' en un festival. Como si la violencia no la hubieramos visto nunca ni en películas ni en nuestros televisores. Quizá una violencia más delicadamente presentada pero, vamos, que tampoco es que se pretendiera pasar la película en escuelas públicas. Al que no le guste que no vea.

Milosh es un ex actor porno (como media población serbia, parece ser), pero no sólo eso, es *el* actor porno. Por lo que nos dicen. Abandonó las andadas para asentarse con su sexy esposa y su pequeño hijo. Pero a veces lo extraña, claro. Un día se le aparece una vieja amiga y ex compañera de oficio, Lejla, y le ofrece un trato jugoso para trabajar con un misterioso director. *El* director, por lo que nos dicen. Con un montón de dinero y secretos de por medio, Milosh acepta y, bueno, todo se va al diablo.
Resumen muy breve porque a uno lo que le interesa ver es esa larga parte en que todo se va al diablo y suponemos que se va al diablo de un modo terriblemente desagradable, y eso es lo que queremos ver y no que nos lo cuenten.

Ese descenso que compone la mayor parte de la película es difícil de explicar de manera general. He visto que se describe como 'un descenso a la locura' pero tampoco creo que sea exactamente eso porque es un descenso voluntario. Milosh no está loco y todo lo que saca no es de manera natural, sino que está condicionado por una maquinaria ideológica mucho más compleja alrededor. ¿Es un descenso hacia la parte menos bonita del porno? ¿Hacia los rincones más oscuros del ser humano? ¿O una serie de secuencias arbitrarias que sólo buscan violentar al espectador? Ajam.

Entre defensores y opositores a la película hay un margen enorme. Unos defienden los aspectos técnicos de una película que ciertamente está muy bien realizada, mientras que otros se limitan a juzgar si está bien o no mostrar escenas tan explícitas (sí, claro que hay puntos intermedios y críticas muy bien estructuradas, estoy tomando tan sólo los extremos). Pero en realidad el asunto es que, independientemente de que involucre una gran cantidad de sexo, sangre, depravación, etc, nos encontramos ante una película, con su trama y su realización.

En el aspecto técnico, como ya comenté, me parece que la película cumple puntualmente con todo lo que uno podría esperar de una película de violencia extrema. Un poco cansados de que nos la muestren siempre maquillada y con pésimas fotografías y de manera casera, aquí tenemos primerísimos planos y sangre por montones. Y muchas otras cosas menos agradables por montones.
Ahora bien, mi objeción principal viene a nivel de la trama. No de la idea en general porque tampoco es que uno espere una mayor complejidad en una historia que se centrará en la violencia, pero sí creo que no fue manejada del mejor modo. La mayoría de las cosas creo que nos las dan a entender y nunca las reflejan del todo. Nos dicen 'él es un gran actor', 'él está muy loquito', 'ella es una gran esposa' y nosotros tenemos que aceptarlo todo de entrada para que las cosas funcionen. Pero, sobre todo, creo que en muchos aspectos narrativos las cosas son más que previsibles. El inicio es de lo más ideal, la familia perfecta, la esposa bonita, el hermano buena gente, el padre preocupado. Y muchas de esas situaciones sabemos ya que van encaminadas a ser degradadas, las vemos venir a mil kilómetros. Por ejemplo, la introducción inocentemente absurda del pequeño hijo a su sexualidad, vemos la primera escena al respecto y sabemos que eso va a terminar muy mal. Y así entre tantas otras cosas que están puestas únicamente para violentarnos, y que las habrían metido a la fuerza de ser necesario (algunas escenas más que otras parecen muy rebuscadas en su introducción a la trama). Es como si el director hubiera juntado todos los elementos sacros que se le ocurrieron, hubiera pensado las posibilidades más terribles de cada uno y luego hubiese armado la trama. Que no es que esté mal, muchas de esas escenas realmente funcionan, pero cuando las vas viendo secuencialmente una tras otra queda la sensación de que ya es demasiado intencionado la necesidad de meterse con el espectador y menos la preocupación por la película en sí.
Sé que es un poco extraño hablar de la idea de la naturalidad en películas de este tipo, pero sí que creo que hay películas en que la irrupción de violencia es mucho más natural que en otras y por ello suelen resultar más efectivas. Yo pienso en dos ejemplos que son quizá menos explícitamente violentos pero que me resultan más efectivos, como es "Martyrs" e incluso como fue la producción serbia anterior, "Life and death of porno gang". Era evidente que querían shockear al espectador pero no parecía que todo en la película nos lo estaba diciendo ("aquí te horrorizas", "cuando descubres esto te estremeces", "esto es lo más desagradable que has visto"). Y el problema que corres con eso es que después de que uno se acostumbra al ritmo de intensidad, ya no resulta tan sencillo que lo sorprendas realmente.Y al menos yo me quedé con la sensación de que trataron de comprarme demasiado fácil.

Sí me parece una película bastante interesante y en general bien rodada, con algunas escenas muy destacables, pero siento que en algunos puntos la impresión visual (y emocional, supongo) que causa trata de rellenar algunos vacíos de la puesta en escena en el aspecto narrativo. Destaco al hijo, una figura excesivamente fácil, como el ejemplo más claro.

Con todo claro que tendremos que seguir de cerca al cine serbio. Y tener mucho cuidado cuando querramos viajar a Belgrado, oh.




¿Más recomendaciones serbias?

8.10.10



08/10/10
Y continuamos con el festival con algo de terror serbio. ¿Serbio? Sí, parece ser que está poniendo las cartas sobre la mesa y yo ni siquiera recuerdo haber visto una película serbia anteriormente. De cualquier modo ésta se titulaba "Life and death of porn gang". El cual era un título ya bastante sugestivo como para no darle una oportunidad.



"We sexually educate Serbs, expand their horizons. It's our guerilla mission"

La película es bastante particular, es lo cierto. Comenzamos con una grabación simple al estilo cámara en mano donde de entrada el protagonista, Marko, nos dice que él estudió cine y siempre quiso ser director pero las oportunidades no eran fáciles de conseguir así que decidió hacer una película de él mismo buscando la forma de expresarse artísticamente. Al principio no vemos mucho más que grabaciones de su vida, su familia, su encuentro con algunos productores que no quisieron apoyarlo, su trabajo grabando comerciales, sus burdos intentos de videos de terror con mensaje político (delirantemente buenos, hay que decir), etc. Todo eso hasta que conoce a un director y productor de cine porno que lo contrata y así entra en el mundillo abandonando temporalmente su intensión de ser un director real. Cuando le agarra a la movida del porno decide estafar a su productor y comenzar a dirigir por su parte. Lo cuál está bien hasta que éste lo descubre y amenaza con arruinarle el negocio (y dado sus nexos con la policía no parece algo difícil). Entonces Marko decide alejarse de todo y experimentar, por lo que monta originalmente su Cabaret Porno, una suerte de teatro pornográfico en el cual las obras tienen también cierto trasfondo político. El productor los descubre de nuevo y los amenaza de muerte así que Marko empaca sus cosas, al equipo que se deja, y lleva su Cabaret a dar la vuelta por Serbia.
Traten de imaginar lo que es llevar un espectáculo casero-experimental-pornográfico-social a los campesinos de pequeñas poblaciones serbias. Es toda una experiencia que va desde lo vulgar hasta los problemas fuertes que se llevan por sus actuaciones. En el camino se toparán de todo, recogerán gente, tendrán que huir, tendrán problemas entre ellos, algunos se engancharán a alguna droga, etc. Pero la parte interesante realmente comienza cuando todo comienza a irse al diablo por problemas en todos lados y a Marko se le aparece un señor mayor con una oferta irresistible: él financiará por completo a la compañía y todas sus presentaciones, a cambio de que Marko dé rienda suelta al cineasta que lleva dentro grabando para él películas snuff.

Lo que al principio era un poco molesto (lo de la cámara casera documentando todo) porque a veces daba una sensación de captar quizá demasiado de cerca las cosas, cobra toda una nueva dimensión cuando nos encontramos con este grupo de personajes, frente a frente, que se ven en la necesidad de matar a otras personas 'artísticamente' para sobrevivir ellos mismos. La extraña relación que ya han adquirido con la muerte a través de su desenfrenada sexualidad y la conciencia de que cada día se destruyen a sí mismos, hará que tengan también perspectivas encontradas al respecto. Y todo documentado desde un primer ángulo, casi vouyeaur.
Que, de hecho, también otro punto a favor me pareció que fue que esto de la documentación 'real' no fuese obsesiva. Es decir, casi todo está justificado por el chico encargado de grabar las cosas pero de vez en cuando se escapa alguna toma que no podría haber tenido lugar y no pasa nada, uno agradece que no se tenga que justificar todo y que aún así nos enteremos siempre de lo que pasa.

El principal problema de la película (bueno, si pasamos por alto que personas con estómagos débiles o que no disfruten del exhibicionismo dramático, probablemente no la encuentren agradable en ningún momento) es su ritmo. Obviamente la idea es que tiene un ritmo común, como si uno se pusiera a grabar su vida y se encontrara con que hay puntos emocionantes y otros no tanto. Pero en cuestión de película me parece que comienza de manera regular, luego conforme va llegando la acción tiene un momento climático muy alto y muy prolongado, pero hacia el final va decayendo y decayendo y termina en un punto bastante frío. A mí personalmente el final no me convenció del todo aunque supongo que era también el más lógico, pero en comparación a lo impresionante que me llegó a parecer en un punto medio, hacia el final me sentía un poco decepcionada. Como si quisiera seguir viendo más y me lo cortaran de tajo.

Los personajes son todos extraños. Tienen un toque de extravagancia vulgar que, por otro lado, los hace parecer bastante reales. Personas marginales que ya no tienen nada que perder y deciden al menos hacer algo diferente con sus vidas, algo desesperado con sus vidas.

Nada mal, Serbia, esperamos ver más cosas agradables de ti. Cinematográficamente hablando, porque ahora temo viajar a los Balcanes. Se ve que es un sitio sin ley.