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25.2.13


25/02/13
Nadie quería ir a verla conmigo, pensé que ya hasta la había perdido para siempre. Pero así tuviera que rebuscar en el cine más inesperado, sabía que Kim Jee Woon me esperaría.



 "I saw enough blood and death. I know what's coming"

Ahora que parece que está ya de moda que los más destacados directores coreanos se estrenen con películas anglosajonas, resultaba hasta un poco extraño que Kim Jee Woon nos apuntara mucho más alto y nos saliera con algo así como el regreso de Schwarzenegger a la pantalla grande. El verdadero regreso, no cameos paródicos. Porque “The last stand” tiene mucho más pinta de ser una excusa para que Arnold tenga una aventura más, ahora en su etapa de veterano (la cual ya llevan un rato aprovechando Stallone, Willis, Van Damme) que una película dirigida por uno de los mejores talentos de Corea del Sur.
Pero yo le soy fiel a Kim Jee Woon. Y en menor medida también le soy fiel al cine de acción retro. Así que ninguna mala crítica iba a disuadirme.

Ray Owens es el sheriff de un pequeño pueblo fronterizo donde nunca pasa nada. Su pequeño grupo de policías pasan los días encerrando borrachos, practicando tiro al blanco con el loquito del pueblo, yendo a desayunar todos los días a la misma cafetería, bajando gatos de los árboles. Algunos de ellos no están particularmente felices con la situación que dista mucho del sueño policiaco de ayudar verdaderamente a la comunidad. Aunque los últimos días han sucedido algunas situaciones medio irregulares, como transportistas sospechosos deteniéndose en el poblado, pero nadie se fija en eso más que Owens.
Mientras, en otra parte del país, un reo está por ser transportado al sitio donde será ejecutado cuando ¿adivinan? Se escapa aparatosamente y tiene a todo el FBI despistado siguiéndole muy confusamente la pista. Su meta es cruzar a México apenas pueda (que todos sabemos es el paraíso de los reos condenados a muerte) y escoge precisamente uno de los puntos más inesperados de la frontera: pasar por el pequeño pueblo de Ray Owens.

La historia se mantiene con ese espíritu entre las viejas películas de acción pero también las actuales, con esos héroes inesperados que se revelan cuando una situación anómala se cruza por su camino y tienen que salir adelante con lo que tienen a la mano. En el caso de Arnold unos increíbles músculos, un pequeño grupo conformado por la guapa, el guapo, el valiente no muy hábil, el mexicano y el loquito. Organizándose para que la más austera población sureña pueda convertirse en un aparatoso campo de batalla.
Las secuencias de acción están de lo más variadas, desde la violencia sencilla pero efectiva, los grandes escapes cuidadosamente planeados, las carreras de autos, los balazos al por mayor, las luchas cuerpo a cuerpo. Todo bastante cuidado para no resultar ni excesivos ni para decaer en ningún momento abusando de una historia finalmente tópica.

Cuando empezó la película debo confesar que temí bastante. Parecía, de hecho, demasiado tópica. Y parecía más bien que un surcoreano que probablemente se había pasado media vida viendo cine de acción típicamente hollywoodense trataba ahora de emularlo sin ofrecer mucho más. Y sin poder aportar mucho desde dentro al encontrarse fuera de esa tradición: diálogos un poco acartonados, un planteamiento sin sorpresas y una historia que ya sabemos hacia dónde va. Pero conforme vamos adentrándonos más en la acción y todos comienzan a soltarse más entre la violencia a quemarropa y el humor, es que uno deja de pensar en cualquier otra cosa que no sea disfrutar la película. Y siendo una propuesta relativamente sencilla se disfruta maravillosamente, si uno al principio podría haber dudado del buen Schwarzenegger y su edad, lo cierto es que termina encantado por su papel, que se coloca como el héroe pero sin abusar de ello y sin escatimar en humor, incluso para burlarse un poco de sí mismo.

Yo sé que estoy prejuiciada por mi amor por Kim Jee Woon, pero también podría haberme jugado en contra. Yo salí encantada del cine: me reí, me emocioné, y me transporté a esa época en que el cine de acción, sin caer en las tramas excesivamente tontas, era un divertimento bien hecho. Y si bien uno podría pensar que en la cuestión técnica eso no tiene un gran mérito, yo creo que sin grandes pretensiones no es nada fácil conseguir hoy en día una realmente buena película de acción. No voy a compararla al resto de la filmografía del director surcoreano (sobre todo sus piezas de acción, claro) ni a lo que otros asiáticos han hecho tributeando al cine de hollywood (como es el caso de “The raid”), pero para mí resultó un punto perfecto entre la vieja acción y el western, con una buena fotografía y un más que buen resultado general.
(Oh, Kim Jee Woon, te amo, ¿me cegará mi amor?)

Me pareció una decisión bastante acertada de Schwarzenegger para volver al ruedo, sin querer darle un giro dramático a su figura (como sí intentaron Stallon y Van Damme, con resultados dispares) tampoco es un intento de revivir una época que claramente ya se fue. Su papel está inmejorable. Johnny Knoxville es un maravilloso contrapunto cómico, no es que haya visto demasiadas de sus películas pero creo que le conviene más esta clase de roles que en los que trata de protagonizar comedias demasiado tontas. Me encantó encontrarme con Rodrigo Santoro, no sabía que estaba incluido y aunque no hace mucho es suficientemente guapo como para que no importe. Hasta Eduardo Noriega está bien, no en exceso y tampoco es que tenga gran pinta de mexicano, pero sin ser un gran antagonista cumple bastante bien con su papel. Luis Guzmán, por más estereotípico que resultara como personaje chicano, resultó bastante agradable. Si acaso es un apena que Forest Whitaker siendo tan buen actor como es pase tan desapercibido pero lo cierto es que su personaje tampoco daba para mucho más y él cumple con lo requerido.

Aunque al parecer ha recibido una mayormente buena crítica, también ha pasado sin pena ni gloria. Supongo que en parte se debe a que nadie se fija demasiado en las películas de acción que no pintan para grandes blockbusters, y que finalmente Kim Jee Woon todavía no es un nombre demasiado conocido fuera del circuito de los que buscan activamente el cine asiático. Con todo y mi crítica favorable y mi gran amor por el director, espero que pronto regrese a las producciones coreanas y no se esmere demasiado en agradar a Hollywood.



Referente a los Oscares: Me alegran mucho los premios correspondientes a "Amour", Christoph Waltz, "Searching for Sugar Man" y "Paperman"; me alegran moderadamente los de "Argo", Daniel Day-Lewis y Ang Lee; me molestan de sobremanera los de Jennifer Lawrence y "Brave". Básicamente. 




¿Héroe de acción retro favorito?

16.5.12


16/05/12
Y retomamos el pequeño maratón de Kim Jee-woon con la última de sus películas que nos faltaba por comentar, "The foul king".



"¿Crees que la lucha libre es un teatro? La vida es un teatro, imbécil"
Siguiendo con la misma premisa de que el salto entre cada película del director mantiene algún elemento en común pero representado de manera distinta, podríamos decir que entre "A quiet family" y "The foul king" probablemente lo que es consistente es la comedia y el aparente fracaso personal. Además de que en ambas actúa Kang-ho Song, aunque aquí es protagónico indiscutible. Lo cierto es que parece que lo de comedia decidió tomárselo más en serio y en lugar de humor sutil negro, aquí vamos a las situaciones delirantes y las payadas. Todo enmarcado en la lucha libre.

La verdad es que desconozco si Corea del Sur tiene alguna especie de tradición de lucha libre, como la tiene Japón, o es otro de los ejemplos en que Kim Jee-woon toma un elemento más bien americano para transformarlo por completo en coreano, como hizo con el western en "El bueno, el malo y el raro". 
Dae-ho es un oficinista inútil de un banco que sufre constante abusos por parte de su jefe y humillación general, por ser un inútil y porque al parecer en Corea no existen los derechos laborales. Usando de excusa el banco termina por colarse en un gimnasio donde entrenan luchadores, un deporte del que era fanático cuando niño y que sigue admirando en secreto, y por una serie de situaciones consigue que acepten entrenarlo. Su misión es encarnar el papel del Foul King, el personaje cómico y tramposo que agrega diversión a las luchas.

A mí no deja de sorprenderme que Kang-ho Song pueda encarnar papeles de lo más serio a lo más cómico resultando increíblemente convincente en ambos. Aquí uno no daría dos pesos por él, viéndolo tan poca cosa, tan torpe, tan inútil en el trabajo, y de pronto convirtiéndose en un bufón completo cuando entra al ring. Pero luego lo vemos en "Thirst" o en "Antarctic Journal" y es un ejemplo de seriedad. 

Con una premisa tan extraña debo decir que la película no sólo es de lo más divertida sino que además es un excelente retrato (tanto como podemos imaginarnos las libertades creativas referentes al contexto coreano) del mundillo de la lucha libre. Desde las preparaciones, los tipos de coreografías, toda la puesta en escena pero también la parte 'real' de la lucha. Con un toque particular porque la realización parece oscilar entre la lucha libre clásica mexicana y la posterior reinterpretación estadounidense. Siendo todo realizado en Corea del Sur, por si faltaba más. Todo aderezado por esta idea tópica de 'nunca es tarde para intentar ser lo que siempre quisimos ser' que no termina de ser cursi porque todo lo demás es demasiado raro. Y Kang-ho está maravilloso como eje central y peso principal de todo ello. 

En su línea de humor yo diría que Kim Jee-woon se va superando porque si bien "The quiet family" es bastante buena como opera prima, siguiendo con "The foul king" y "El bueno, el malo y el raro" no hace sino exponenciarse. ¿Y cómo es que entonces consigue que sus películas oscuras sean también tan buenas? Ese hombre es perfecto. No puedo esperar su siguiente proyecto. Aunque sea hollywoodense, yo confío en ti.
Ah, ahora que recuerdo, este año estrena una película de ciencia ficción en colaboración con Yim Pil-sung (el director de "Hansel & Gretel" y "Antarctic Journal"). Ajá, pero de eso no me avisa imdb, claro.
Con ésta concluimos el maratón pero me falta por ver de su filmografía un cortometraje que no me explico por qué no he conseguido. Esperemos que no me tome años reseñarlo.




¿Película favorita sobre lucha libre?

14.5.12


14/05/12
Seguimos con más Kim Jee-woon. Con una de las piezas más destacadas de su filmografía y sin duda una de las mejores películas de mafias coreanas y asiáticas en general, "A bittersweet life".



"You can do a hundred things right, but it takes only one mistake to destroy everything"
Las películas del director son tan diferentes las unas de las otras pero al mismo tiempo hay un sutil lazo que las une y ello es deliberado. Alguna vez leí una entrevista con Kim Jee-woon donde decía que cada proyecto le despertaba el deseo de trabajar en otro que repitiese algún factor en concreto pero lo manejara de manera completamente distinta. No recuerdo sus palabras exactas sobre la transición entre "A tale of two sisters" y "A bittersweet life" pero voy a suponer que se trata del manejo de la oscuridad y de las búsquedas personales, pero en ese cambio del horror al cine de mafias. 

Sun-woo ha trabajado fielmente para su organización durante siete años, se encarga de cualquier trabajo sucio y de arreglar cualquier problema. Durante esos siete años sus resultados han sido impecables, tanto por su capacidad para hacerse cargo de ellos como por su personalidad inalterable. Su jefe sale de viaje durante algún tiempo y le encarga vigilar a cada momento a su nueva amante, una chica estudiante de música. El trabajo parece ser demasiado mínimo para alguien como Sun-woo pero al parecer para el jefe nada es suficiente para mantener los ojos sobre su nueva adquisición, sobre todo porque sospecha que ésta tiene un amante. Y lo que parece ser un trabajo sencillo está por desordenar todo su mundo.

El título original de la película, al que se hacen un par de guiños durante la trama, es "The sweet life", que resultaba quizá una mejor metáfora-paradoja para el desarrollo de la trama que el título que se eligió para su distribución internacional.
La película es increíblemente elegante, limpia, está hecha con un ritmo, un cuidado visual, que nos remite a esa elegancia propia del film noir, del que sin duda toma influencias sin que ellas resulten en meras obviedades. Como tal la película puede ser vista de tres maneras distintas: como una película de  mafias, como una película de amor o como una película de descubrimiento personal. El resultado es cada una de ellas y al mismo tiempo no del todo, balanceando todos esos componentes para que en ningún momento tengamos la sensación de que uno está primando por encima de los demás. Hay acción, hay brutalidad, pero también hay una redención a través de la figura tópica de la mujer, pero también hay la delimitación de una personalidad protagónica en sí misma. Todo esto encarnado de manera fantástica por Byung-hun Lee, que ya todos deben saber que lo amo, y que prácticamente lleva la película solo, porque todas las demás participaciones son bastante fugaces y entendemos todos los sucesos de la película siempre de manera directa en relación a él.

He leído muchas críticas que se centran en alabar la sutileza de la cuestión amorosa pero tratándola como si fuese eso, una película romántica. Si bien es claro que es un factor más que trascendente, yo creo que el movimiento final más que ser provocado por una cuestión amorosa gira alrededor del concepto de confianza y lealtad. Algo mucho más personal y mucho menos cerrado a una relación de género. Si bien Min-a Shin es fantásticamente elocuente con sus pocos diálogos y apariciones y manifiesta una fuerza increíble para mover la trama, para mí resulta muchísimo más poderosa la escena final entre Sun-woo y su jefe, el señor Kang, que cualquier posible implicación amorosa. 

Independientemente de lo que yo piense de Byung-hun Lee queda claro que al director también le encanta ya que desde entonces no se suelta de él y han vuelto a trabajar juntos en "El bueno, el malo y el raro" y "I saw the devil". Aunque con eso de que al parecer Kim Jee-woon va a ser un salto hacia hollywood dirigiendo una película sobre drogas en la frontera con México (uy), supongo que costará trabajo incluir a Byung-hun en su próxima película. Aunque dice imdb que éste también estará dando vueltas por Estados Unidos participando en la secuela de "G.I. Joe" (que ya había participado en la primera parte) y en la de "Red". Seguro que también será un ninja.




¿Película favorita de un individuo en busca de redención?

13.5.12


13/05/12
Ahora sí, hablaremos de otro pequeño maratón en forma. Por esas fechas me decidí a verme toda la filmografía de Kim Jee-wong, un director que me encanta y que tampoco es que tenga demasiadas películas. Y qué mejor que comenzar por el principio, con "The quiet family".



"But day by day our hopes turned into shattered dreams"
Yo no sabía, hasta ponerme a revisar la filmografía del director, que su primera película llegaría a ser más conocida precisamente por su remake. Y, qué sorpresa, que dicho remake es la película de "The happiness of the Katakuris" de Miike. Si hacemos el recuento a la inversa suena ya un poco delirante que se trate de hacer una trama como la de los Katakuri pero con tono mínimamente serio. También parecería un poco extraño imaginar a Kim Jee-won haciendo una película de humor negro pero ya los que estén familiarizados con él saben que precisamente su estilo es no repetir géneros. Algo en lo que comulga un poco con Takashi Miike, además.

La familia en este caso es la familia Kang. El padre compró una propiedad, un pequeño hotel a las faldas de un monte, por un buen precio y puso a toda su familia a trabajar en él, incluyendo al tío. El negocio no tiene pinta de prosperar porque no pasa una triste alma por allá, y todos comienzan a perder las esperanzas hasta que algunos caminantes despistados pasan por ahí y parece ser que las cosas no irán tan mal después de todo. Eso hasta que se den cuenta de que todos los que se hospeden en su pequeño negocio parecen condenados a un destino funesto que, además, no les ayudará demasiado con el propio.

El primer problema a librar es que, habiendo visto primero el remake de Miike, uno tiene que quitarse la idea de que la película va a ser psicotrónicamente extraña. Nada de animaciones de ángeles de plastilina, nada de zombies cantando, nada de personajes totalmente trastornados. Algo hay de ello, pero en tono realista y de fondo, apenas la posibilidad. El humor es sobrio, oscuro y el ritmo de la trama se ajusta a la cotidianidad y nadie va a ponerse a bailar de un momento a otro. Y la verdad es que por momentos es difícil, seguro que sin dicho antecedente la película se podría disfrutar mucho mejor porque, ajá, encima ya sabes lo que va a ocurrir en cada momento y entonces pierdes hasta la posibilidad de sorpresa. 

Para lo cual lo que voy a rescatar es la trama, que funciona bien en ambas versiones y que siendo relativamente sencilla es bien trata, tiene su toque mórbido y genera situaciones delirantes si bien no tendiendo a la carcajada fácil (que la hacen mucho más digeribles que algunas otras producciones del género por parte de países asiáticos donde corremos el riesgo de no entender lo que resulta tan curioso). A mí en general toda la idea de la familia frustrada que quiere lograr algo en conjunto a pesar de sus problemas y que se encuentra con todavía más problemas pero por completo ajenos a ellos, me gusta y me parece que se aprovecha en toda su dimensión.
Y de ahí también destacamos el casting, comenzando por los ahora tan famosos Kang-ho Song (el padre en "The host") haciendo del hijo y Min-sik Choi ("Oldboy", por excelencia) como el tío agregado. Además a In-hwan Park, el padre, volveríamos a verlo en "Thirts" de Park Chan-Wook, y una de las hijas, Ho-kyung Go, repetiría con este mismo director en su siguiente cinta (al igual que Kang-ho Song), "The foul king". De la que hablaremos pronto.

De modo que si alguien tiene pendiente todavía ver "The happiness of the Katakuris" puede que quisiera intentar primero con esta pieza tan olvidada y luego continuar con el delirante mundo de Miike, estoy segura que la ecuación en ese orden cobraría un significado por completo diferente. 




¿Película favorita de una familia enfrentándose a problemas?

Décimo y Últimooo Día del Maratón de Cine Bloggers. ¿Lo disfrutaron?

12.12.10


12/12/10
Ver tan sólo escrito el título en coreano es bastante intimidador, por no decir impronunciable. Por otro lado seguro que a más de uno le sonará bastante la traducción del mismo: "The good, the bad, the weird". Otro de los nuevos western hechos en Asia que vienen a darle una buena vuelta de tuerca al género.



"Every Korean has a sad story"
Si Miike ya había propuesto el sukiyaki western con su revisión de "Django" (que a su vez era un remake de "Yojimbo" de Kurosawa, esto es casi laberíntico), ahora el buen Ji-woon Kim, quien suele sorprendernos también tan gratamente, se aventura con el kimchee western al retomar una de las más emblemáticas películas del género de vaqueros: "El bueno, el malo y el feo". Está claro que todos quieren remakear los buenos westerns, pero como saben que no pueden hacerlo así sin más, entonces los reinventan y todos quedamos contentos.

Tres rebeldes personajes se ven atrapados en una lucha de talentos tratando de hacerse con un antiguo mapa que al parecer señala la ubicación de un tesoro. Todo con el marco de la Manchuria de los 40, mientras todos ellos se ven a su vez perseguidos por el ejército japonés y grupos de bandidos chinos. Lo que generará un sinnúmero de situaciones en que todos se cruzan, se separan, se tratan de matar, uno tiene el mapa y luego ya no; siempre haciendo un fantástico guiño a escenas que bien podremos recordar de la película de Sergio Leone.

Por una parte la película, de manera técnica, visual y narrativa está bastante bien construida. Tiene especial mérito el modo de trabajar un género antiguo y convertirlo en algo diferente y, sobre todo, bastante contemporáneo. Está claro que una de las metas del director era que un western pudiera interpretar puntualmente la cultura y el cine coreano a pesar de haber nacido con una intención completamente distinta. Además que la película es increíblemente divertida y lo mantiene a uno enganchado todo el tiempo aunque dure incluso más de las dos horas. Que siempre tiene un mérito mantener un ritmo ágil cuando tienes que manejar una historia algo más alargada.

Pero por otro lado lo cierto es que la mayor parte de la fuerza de la película se basa en sus actuaciones protagónicas. Con Byung-hun Lee como El Malo y Kang-ho Song como El Raro, la verdad es que la película está asegurada. También habría que mencionar a Woo-sung Jung como El Bueno pero es cierto que su personaje y actuación es muchísimo menor que la de los otros dos actores. Que parte de mi teoría es, claro, que retomar el personaje de Clint Eastwood era un riesgo difícil de afrontar así que mejor ni lo intentaron. Total que todos sabemos que los espectadores estaban ahí por Kang-ho Song, que si ciertamente se roba la mayor parte de la película eso no demerita en absoluto al personaje de El Malo que también es brutal (tanto como el abdomen marcadísimo de Byung-hun Lee, oh, casi no me resisto a poner ese fotograma). El duelo entre ambos suele ser lo mejor, aunque perfectamente aderezado con un montón de circunstancias, personajes y locaciones que hacen de la película una épica delirante y bastante original.

Ji-woon Kim se prueba una vez más como un director que puede afrontar magistralmente varios géneros cinematográficos con la misma efectividad. Después de encontrarnos con sus películas de terror (de la que siempre destacare "A tale of two sisters"), y con la reciente batalla gore de "I saw the devil" resulta encantador ver que maneja del mismo modo una película excéntrica y cómica. Ahora tengo más que pendiente mirar su "A bittersweet life" que cuenta, además, con Byung-hun Lee, otra vez, como protagónico. Cada vez le voy agarrando más gusto a ese hombre, jo.




¿Película favorita de Ji-woon Kim?

8.11.10


08/11/10
Hasta me emociona pensar de nuevo en esta película. Aún recuerdo cuando ya hace varios meses Ian me mostró el trailer, sin ninguna clase de subtítulos, del cuál no entendíamos absolutamente nada pero veíamos a Min-sik Choi y Byung-hun Lee cazarse mutuamente o algo así, y un montón de sangre y violencia al por mayor. Sumado al título de "I saw the devil" eso es para abrirle el apetito a cualquiera. Que la pusieran en el festival de Sitges y justo en los últimos días era sólo un reto a la paciencia.



"Hay que convertirse en un monstruo para poder acabar con otro monstruo"
La primera impresión de la película, y que es correcta al menos de manera general, es que se inserta perfectamente en el género de "se metieron con lo que más amaba y ahora tomaré venganza al por mayor". Lo cual hemos visto cientos de veces y cada cierto tiempo hay una nueva ola de películas del tipo para darle un poco de acción a nuestras vidas. Aunque ahora pienso básicamente en norteamericanas y de las últimas que he visto tampoco han sido demasiado afortunadas. ¿Entonces cuál es la principal diferencia de "I saw the devil" entre tantas otras producciones aparentemente parecidas? El modo en que se orquesta todo detrás de esa estructura básica.

Por lo general este tipo de películas utilizan el recuerdo del gran complot oculto. El personaje por lo general no tiene demasiado claro contra quién va a vengarse y conforme avanza la trama va descubriendo un montón de cosas ocultas que lo van shockeando y que pretenden darnos giros narrativos inesperados para mantener la atención. Lo cual no está mal del todo, sabiéndolo utilizar bien, pero ¿qué pasa con los individuos cuyas vidas no son tan interesantes como para que haya un gran complot para asesinarlos o a sus seres queridos? ¿qué pasa con la violencia inmediata?
A una mujer se le avería el coche a mitad de una carretera. Está hablando con su prometido y ya ha llamado a una grua. Un hombre se aparca con su coche y se ofrece a ayudarla aunque ella se niega. Y todo se va al diablo. El coche es encontrado lleno de sangre y unos días después el cuerpo aparece desmembrado en un río. Un asesino serial más en Corea del Sur, un posible caso sin resolver entre tantos más. Todo eso si no fuera porque Dae-hoon, el prometido de la mujer, es un agente secreto de la policía y a esas alturas ya no tiene nada que perder como para ponerse a buscar a quien mató a su pareja.

Sin una gran metodología, sin planes complicadísimos, tan solo un hombre bien preparado que se dispone a cazar a un asesino así tenga que pasarse a todos los sospechosos de la investigación uno tras otro. Y a partir de entonces una cacería humana llena de violencia, en la que se cruzan al parecer todos los demás asesinos de Corea (que uno podría pensar que abundan) y que eventualmente se volverá una persecución en ambas partes. Un asesino que no piensa rendirse y un hombre que no piensa detenerse hasta causarle exactamente el mismo daño que él le causó a sus víctimas.

Maravillosa. Sangrienta, brutal, con dos actuaciones espectaculares, una dirección exacta y una historia que siendo tan simple es manejada del mejor modo posible. Tampoco eso debería extrañarnos viendo de Ji-woon Kim quien ya nos ha entregado fantásticas películas como "Tale of two sisters" o "El bueno, el malo y el raro". Y uno podría pensar que el giro de género sería algo difícil pero él nos demuestra, una vez más, que sabe cómo hacer las cosas y sabe hacerlas perfectamente.

Lo que está claro es que tampoco es una película para cualquiera, los que no gusten especialmente de la violencia explícita podrían pensar que la película depende en gran medida de acercarse al gore para resultar efectiva. Y sí que es violenta, pero también es una violencia medida en virtud de ser justificada, que nos habla de algún modo (hiperbólico si uno lo quiere pensar así, pero que perfectamente podría suceder) de la naturaleza del ser humano, especialmente en condiciones extremas. Desde la perspectiva eminentemente de supervivencia de un hombre incapaz de sentir empatía por el resto de la raza humana, y también ante la perspectiva de alguien que ya sólo es capaz de vivir por su afán de venganza sin importarle todo lo que tenga que quedarse en el camino.

¿He dicho ya que me encantó? Para mí fue toda una revelación (quizá porque esperaba un poco menos de ella en comparación con los grandes directores de los que ya me sentía asegurada) y una de las películas más disfrutables del festival (sí, sí, ya suena a cuento). Magnífica. Está visto que a Min-sik Choi le queda más que bien hacerla de psicópata y Byung-hun Lee en su papel tan correcto pero a punto de volverse loco también lo encontramos excelente.
Quiero más violencia así.




¿Película favorita de Byung-hun Lee?

19.4.09



19/04/09
Desde hace mucho tiempo que Ian insistía en que viera esta película, después de que juraba que la habíamos visto juntos algunos años atrás. Pero no. Y algo tenía que usualmente llegaba en mal momento, de modo que los primeros minutos de la primera parte la vi como cuatro veces, después de lo cuál siempre me quedaba dormida.
Aprovechando hace algunos días la necesidad de ver algo de terror oriental, supuse que era el momento adecuado.



"En estos muñecos deposito mi espíritu y mi aliento. Si llego a morir ellos tendrán que irse conmigo"

La idea es la misma que la de "Three extremes". Me confunde un poco que ésta sea considerada como la segunda parte cuando en imdb dice que apareció dos años antes. En cualquier caso, en ambas se recogen tres historias, de alrededor de 40 minutos, de distintos directores asiáticos.

La primera es "Memories", del surcoreano Ji-woon Kim. En quien podría plenamente confiar después de haber visto "Tale of two sisters", una excelente película de terror suya. La primera escena de la historia es increíblemente buena, especialmente el detalle de la muñeca y el globo volando. El modo en que puede convertir elementos tan simples en algo sobrecogedor me parece destacable.
Luego la trama comienza a fallar un poco al parecer demasiado sencilla: un hombre apenas puede continuar su vida después de la extraña desaparición de su mujer y la desestabilidad mental que ha representado para él, por otra parte los días de una mujer que amanece sin memoria y trata de armar su vida mientras todo luce extraño a su alrededor.
El problema es que básicamente seguiremos estas dos líneas, sin sobresaltos dramáticos más que las escenas inquietantes, hasta que el final viene la gran revelación, claro. Tiene buenas escenas, me gusta principalmente que pueda resultar tan luminosa por momentos (cuando se sabe que muchas películas de terror se valen de la oscuridad para ocultar sus carencias) pero no termina por ser una historia demasiado buena. El final es algo previsible y fuera de un par de escenas muy bien construidas, no aporta mucho más.

Le sigue "The wheel", del tailandés Nonzee Nimibutr. Si podríamos encontrar algún seguimiento temático entre el primer y el tercer fragmento, en este caso es algo radicalmente distinto. Incluso puede ser que me predispuse tanto a que los comentarios que sabía, comenzando por el de Ian, me decían que era una historia terriblemente mala, que incluso hasta me gustó un poco.
Al igual que otras tantas películas de terror tailandesas, se valen de las representativas figuras de danza propias de la cultura. Que usualmente al menos lucen bien, excepto en aquella película en que al final era un danzante trasvesti fantasma. Y bien saben que me gustan los trasvestis.
En este caso se enfocan a la parte de la danza que se lleva a cabo por medio de títeres. Viene mucho de aquellas creencias de muchas culturas en que los muñecos antropomorfosos son una especie de extensión de sus dueños, o al menos poseen más características humanas que las físicas.
Me recordó un poco a "Dead silence" porque la premisa es un poco similar: un hombre anciano que muere, que era maestro en crear estos hermosos títeres, y que espera que todos ellos desaparezcan con él. Aunque en este caso ahogados y el que se quiere vengar de todos no es el maestro si no los títeres. Oh.
No es que sea algo extremadamente bueno, pero yo lo encontré al menos entretenido. Con un par de escenas no muy afortunadas, pero sobrellevable al menos. Además que la moraleja sobre la avaricia humana es casi graciosa.
Eso sí, el final va entre aceptable y pésimo, dependiendo de cómo se interprete.
Eso o mi reciente amor por Tailandia me ha cegado completamente.

La última es "Going home" del también tailandés Peter Chan. Aunque creo que la producción es de algún otro sitio, yo pensaba que coreana. Además que sus actores son en su mayoría cantoneses. Este fragmento es sencillamente una delicia en todos los aspectos. Tiene unas escenografías hermosas, una composición visual que contrapone lo decadente de muchas locaciones con unas tomas hermosas, y en general una trama que me atrapó y que puede trascender de ser una simple historia de terror que se vale de sus sustos.
Básicamente trata de un policía que se muda con su hijo a unos edificios casi abandonados, de esos que parecen abundar en Asia y que Ian me explicó, económicamente, a qué se debe. Por su trabajo le presta poca atención a su hijo, quien teme de todo lo que sucede en el edificio y especialmente de la hija de sus únicos vecinos que parece espiarlo. Un día, cuando el padre regresa, el hijo ha desaparecido y al tratar de recuperarlo se verá involucrado en la inusual vida de dichos vecinos.
Me parece una realización impecable, con unos recursos mínimos, una historia que quizá no sea en extremo original pero es llevada a cabo de un modo increíble. Quedé enamorada de esa historia, ¿no es raro decirlo de una película de terror?

Bueno, que a nadie extraña que estas historias fragmentadas me encantan. Creo que tengo una predisposición a lo breve. Y si es de terror, mejor.

23.2.09



12/10/08
Últimamente me he sentido demasiado cansada como para ver cualquier película. Creo que las malas noches de la semana de exámenes siempre terminan por agotarme demasiado. Y eso que ahorita tengo especialmente pendientes "Funny games" (que llevo ya siglos queriendo ver y que, por fin, después de tantos problemas, ya tengo medios para reproducir) y "Three" que Ian me obligó a bajar y que lleva semanas insistiendo en que es una excelente película de terror (en la cuál, curiosamente, uno de los fragmentos es de éste mismo director que nos compete hoy).
Pero bueno, hoy pasé el día con mi hermana y pensé en actualizar con algo que me remitiera a ella de un modo u otro. Como no llevamos demasiado tiempo viendo películas juntas y muchas ya las reseñé, me remito a esta que fue la primera película que le puse (en un intento de terapia de choque para que superara su miedo a las películas de terror) (y no funcionó jo jo jo) y porque, claro, el título con el que se traduce esta película es precisamente "A tale of two sisters" (aunque en español le hayan puesto algo horrible como "Los poseídos").



"Do know what's really scary? You want to forget something. Totally wipe it off your mind. But you never can. It can't go away, you see. And it follows you around like a ghost"

Las películas asiáticas me encantan, creo que ya lo había dicho, y no tengo reparo en comprarlas impulsivamente aunque no tenga ni idea de qué van. Esto sucedió en este caso, precisamente, me encontré con la película por casualidad, escondida entre otras, y la portada me cautivó especialmente: en ella se veía una fotografía de familia con ese estilo viejo, en que los padres se encontraban detrás de un pequeño sillón anticuado en que estaban sentadas las dos niñas, una con todo el porte necesario y la otra casi recostada en el sillón. Había algo cautivante en ello, la diferencia de edades en la pareja, el que las niñas simplemente vistieran unas batas blancas, el rostro de seriedad casi herida de todos excepto de la mujer. Y que fuera terror coreano, no se diga más.
Al abrir la carátula y encontrarme por dentro la misma imagen repetida, con la diferencia de las batas de las niñas estaban cubiertas por sangre, supe que había sido una buena elección.
Puedo decir que es de las mejores películas de terror que he visto. En gran medida porque tiene una fotografía excelente, quizá demasiado bella para lo que es. Crea una atmósfera sencillamente inquietante con los elementos correctos y porque su encanto va más allá de los simples sustos (que de hecho son contados aunque son increíbles).
La estructura, incluso, tiene ciertas connotaciones de cuento, como nos avisa el título. Sabemos que una de las hermanas, Su-jeong, ha estado enferma, aunque no se explique muy bien por qué. Luego los vemos a todos regresar a la casa, que se encuentra bastante apartada de la ciudad, en una especie de vegetación seca. Ahí tienen que vivir con su padre, un hombre gris carente de voluntad, y su joven madrastra quien trata de controlar todo y que parece despreciarlas de algún modo. Su-jeong siente que tiene que proteger a su hermana pequeña, Geun-yeong tras la muerte de su madre. Todo ello se va dando a la vez que una extraña presencia oscura parece cernirse sobre la casa, e irse colando sutilmente en sus vidas.
Puede que la trama no sea nada espectacular, pero el modo en que es manejada te hará dudar de todo lo que ves. Las escenas están perfectamente construidas y llegan a tener una fuerza increíble por sí mismas. Mi favorita, sin dudas, es cuando la madrastra invita a cenar a la casa a su hermano y su esposa, en una velada incómoda y un poco siniestra.
La casa es ya inquietante por sí misma, todo está perfectamente bien construido, desde la ropa de los personajes, los elementos de la casa, los paisajes, las tomas. Es una contraposición de lo bello aunque triste de las imágenes contra los secretos que, no podía faltar, van descubriéndose conforme pasa la historia, que te confundirá sin dejar de inquietarte en todo momento.

He de confesar que quizá no sea una película fácil. Yo misma no estaba del todo convencida sobre qué tanto me gustó después de la primera vez que la vi, pero no pude evitar volver a verla. Y volver a verla después y otra vez, es casi enviciante. Conforme iba prestando más atención a los detalles, sumergiéndome más en ese universo pequeño lleno de pasillas, me iba conquistando poco a poco hasta que sin duda la podría poner entre mis películas favoritas de terror. Es algo más allá de lo sencillamente terrorífico, algo como los viejos cuentos de hadas: son bellos, triste e inocentes, a la vez que poblados de detalles violentos e inquietantes.

Mi hermana, claro, quedó más traumada que curada y después de esta película no me ha dejado volver a ponerle nunca una película de terror asiática. Pero yo reitero aquello de que es altamente recomendable para fanáticos del género.