Hace ya algún tiempo me había propuesto buscar diferentes adaptaciones cinematográficas de la obra de Clive Barker. Algunos años después regresamos a otro de los intentos del escritor por desempeñarse también como director de cine, tras el clásico "Hellraiser", adaptando otra de sus historias, con un título tan atractivo como "Lord of the Illusions".
"Magic is the oldest trick in the book"
Aunque sin duda "Hellraiser" se ha ganado un lugar distinguido en la historia del cine de terror, debido en gran parte a la emblemática estética del principal cenobita, Pinhead, es una pena que el resto de la literatura de Barker no haya tenido una mejor presencia en pantalla. El propio autor limitó su intento como director a estos dos largometrajes y una película en video. Y es que teniendo historias y elementos tan atractivos, parece que es imposible trasladar de manera óptima sus 'historias de sangre' al plano audiovisual.
"Lord of Illusions" está pensado entre el film noir y el tributo a las sectas clásicas estadounidenses, en este caso concreto la de Charles Manson. Con un toque de magia y de transmutación física (sello característico del autor), la historia gira alrededor del culto a El Puritano, un hombre capaz de usar magia para sus oscuros intereses. En los años 80 un grupo de ex seguidores suyos planean detener para siempre sus planes y enterrarlo en lo profundo del desierto de Mojave para que nadie jamás encuentre su cuerpo. Pero dado que así no funcionan las sectas mágicas, trece años después todo parece indicar que Nix, o El Puritano, está de vuelta para terminar lo que empezara tantos años atrás. Esta vez es el detective Harry D'Amour quien también termina involucrado en una trama detectivesca con entramado sobrenatural en la que el resultado puede ser fatal para todos.
Si la historia suena innegablemente a años 90, y se mantiene dentro del tono y ritmo necesario para resultar entretenida y un poco sangrienta durante sus 100 minutos, muy poco pueden lucirse los elementos mágicos o de horror en una trama que se maneja casi como acción adolescente. Y el hecho de que Scott Bakula, a quien resulta imposible no imaginar todo el tiempo en su papel de "Quantum leap", sea el protagonista D'Amour tampoco ayuda a darle un poco más de seriedad a una historia cuyas capacidades terroríficas se mantienen por lo bajo ante un giro constante de 'ahora quién usa la magia'.
Si puede resultar una buena opción como una de esas películas que uno se encuentra canaleando en la televisión, no le hace verdadera justicia a la literatura de Barker (que él mismo no parece demasiado capaz de adaptar) ni una oportuna introducción a la misma.
Aunque quizás esto debería ser una advertencia de que a veces es mejor quedarse con los libros, no duden que a futuro nos seguirán tocando reseñas sobre sus adaptaciones. Sobre todo de "Hellraiser", que todavía nos queda mucho por ver en la saga.
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