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22.2.13


22/02/13
Yo lo cierto es que no quería ver “Hugo”. No me suelen gustar las películas con pubertos, la fantasía juvenil no es mi fuerte, y algo me decía que las referencias cinematográficas no me iban a conquistar. Tampoco soy mucho del nuevo Scorsese. Puros contras. Pero Adriana quería verla y yo ya me había impuesto demasiado en nuestros maratones sabatinos como para no darle oportunidad.



“I'd imagine the whole world was one big machine. Machines never come with any extra parts, you know. They always come with the exact amount they need. So I figured, if the entire world was one big machine, I couldn't be an extra part. I had to be here for some reason. And that means you have to be here for some reason, too”

En primer lugar, no sé por qué Scorsese querría dirigir una película infantil. Sé que no es exactamente infantil y también sé que fue en gran medida influencia de su hija (eso dice imdb), pero igual no deja de parecerme un poco raro. Supongo que su principal interés por la película es todo el componente de ‘historia del cine’, un elemento que todos sabemos ha sido importante en la vida de Scorsese que no se ha conformado con ser tan solo un director, desde la perspectiva meramente técnica. Pero, ajam, infantil, volvemos a ese punto.

Hugo es un niño que vive en Francia, por allá de los años 30, en una estación de trenes. Es huérfano y para no ser descubierto se dedica a arreglar el mecanismo del reloj de la estación para que nadie sepa que no hay un adulto responsable dentro de él. Desde la pérdida de su padre está tratando de hacer que funcione un viejo autómata del que no posee la llave que parece activa el sistema. En la estación se relaciona con un amplio abanico de personajes que irán conformando su aventura en la que está por descubrir cosas inesperadas.

Sí, todo suena un poco vago puesto así, pero ya saben por dónde va el asunto, una serie de ‘eventos inesperados’ irán desenvolviendo la historia de Hugo que en realidad es la historia de su época, de su conjunto de personajes, y del cine. Es difícil decir algo más concreto sin resultar en un spoiler, pero sin duda es la clase de historias que tienen que ir desdoblándose y descubriéndose sobre la marcha.

Sin duda “Hugo” (me parece innecesario eso de “La invención de…”) es una maravilla visual. Tanto por la nitidez que le da la calidad técnica con que fue grabada, como por el cuidado de conformar una ‘tercera dimensión’ (no sólo porque estuviera destinada a ser una película 3D sino porque hay una intención de que ello vaya más allá del efectito ‘me salgo de la pantalla’) que le da una profundidad increíblemente lograda. Realmente se siente la complejidad de ese microuniverso de unas pocas calles parisinas como si nos adentráramos por entero en la ciudad. Y bueno, independientemente de que todos hablan inglés, si tiene un toque francés mucho mejor del que solemos encontrar en películas hollywoodenses que retratan países extranjeros.

Para mí, esperablemente, el problema viene con todo el componente infantil. Creo que estoy incapacitada físicamente para sentirme identificada en lo más mínimo con personajes atravesando la pubertad, y Hugo Cabret no es la excepción. Y además es del tipo de personajes tan nobles, tan sacrificados y tan soñadores que me resultan hasta un poco insoportables. Incluso Chloë Grace Moretz, quien creía me gustaba como actriz y consiguió que un personaje cuasi puberto me encantara, no logra lo mismo con Isabelle, que es algo así como una hipster parisina de los años 30. A partir de allá, conforme los personajes van disminuyendo en importancia, la cosa no va a mejor. Extrañamente hasta podría decir que el personaje de Sacha Baron Cohen, un actor que no suele gustarme por lo general, es de lo que más me gustaron, en la medida de lo posible.

Sin spoilers, sí que podría decir que la subtrama relativa a Ben Kingsley me gustó. Tanto porque es Ben Kingsley como porque consigue un personaje convincente y porque es un buen tributo a los inicios del cine. Y todo ello va bien, de manera aislada, pero a mí personalmente no me termina de convencer el hecho de que sea prácticamente una subtrama y el personaje central siga siendo Hugo. Porque creo que es ponerle un marco innecesario a la historia y hacer que uno de los personajes del fondo, si bien protagónico, sea mucho más interesante que lo que se nos está contando en primer plano y que a mí, realmente, no me interesaba. Y ni siquiera es culpa por entero de Jude Law, a quien todos sabemos que tampoco soporto, y que no sale demasiado tiempo en pantalla.

Sé que todo suena un poco a que soy una amargada incapaz de entender la magia de este tipo de producciones pero, en efecto, soy incapaz de entender su magia y me parecen un poco cursis y sosas. Tengo que aceptar también que “Hugo” no es por entero el caso y que logra esquivar convincentemente el ser por entero cursi o sosa, además de que tiene algunos momentos y elementos muy bien logrados. Pero sigo sin entender que haya causado tal asombro y le haya gustado tanto a la gente.
Pero seguro es que ellos sí entienden la magia. Supongo.




¿Otras películas actuales que sean tributo al cine viejo?

7.9.10



07/09/10
Aunque siempre he dicho que Martin Scorsese no es precisamente de mis directores favoritos, sé que hay películas suyas que tengo que ver obligatoriamente. Y "Buenos muchachos" era sin duda una de ellas. Hace poco, en una de esas ferias de dvds, la encontré a un magnífico precio y no tuve más razones para resistirme a verla.



"You know, we always called each other good fellas. Like you said to, uh, somebody: You're gonna like this guy. He's all right. He's a good fella. He's one of us"

Referirnos al cine de gángsters es meternos en un terreno muy amplio, porque a estas alturas hay toda clase de mafias en todos los países y en distintos momentos. Y quizá es que cuando lo veo así, tan general, digo que no me gustan las películas de mafiosos. Pero lo cierto es que, por ejemplo, amo el cine de yakuzas. Y también es cierto que de las mafias cinematográficas hollywoodenses la italo-americana sigue siendo mi favorita. Quizá por ser tan clásica. Y en este género el nuevo Hollywood (un término que ya resulta bastante anacrónico) aún tiene mucho que ofrecer.

"Buenos muchachos" es una disección completa de las mafias de ascendencia italiana en Estados Unidos, desde los ojos de Henry Hill. Él nos explicará, a lo largo de su vida y carrera delictiva, todo lo que necesitemos saber sobre ese otro mundo en el que él se inicia desde muy joven. Siguiendo su vida y con una muy útil narración en off nos adentraremos en lo más profundo de sus tradiciones, su ideología, su organización y su funcionamiento. Además que, claro, para resultar todavía más didáctico, Henry Hill tiene que comenzar desde lo más bajo, desde el chico que mandaba los recados de los mafiosos para ganarse el respeto de los demás chicos del barrio. Y tendrá que aprender a la mala, en un estrato de la sociedad en que no eres nadie hasta que no demuestres lo contrario.
Junto a él nos encontraremos también con Jimmy Conway y Tommy DeVito, las personas más cercanas a él, todos bajo las órdenes de Paul Cicero. Y en general toda la historia que irá de cómo ese joven con aspiraciones de gángster sube, cae y se enfrenta o no con el único grupo al que ha pertenecido.

Decir más o menos de la trama es innecesario, los detalles (en cuestión de la acción, no los detalles del funcionamiento de la mafia) son lo de menos. De entrada lo fundamental, sin duda, son las increíblemente grandes actuaciones en que está cimentada la película. Tengo que decir necesariamente primero a Robert De Niro que es fantástico como mafioso y aquí se luce, aunque tampoco es que opaque por completo a un excelente Ray Liotta como protagónico eje. Y para completar el trío, Joe Pesci es tan bueno que hacia el final uno querrá matarlo invariablemente. Es la clase de actores a las que se les da bien hacerse odiar.

De resto la revisión de la estructura de las mafias italo-americanas es increíble, además de informativa, y se sobrelleva de manera bastante sencilla a través de la historia de Henry Hill. Que como muchos sabrán está basada en una historia real, del mismo Henry Hill, quien atravesó por todo lo que vemos para finalmente vendernos su libro y su película, jo. Y como caemos fácilmente ante estos casos reales de 'ascenso, descenso e infierno a través de', aceptamos ponernos en sus zapatos, aunque con el rostro de Liotta, claro está.

Una película donde todo está en el lugar correcto, no únicamente los actores protagónicos sino cada detalle. Y resulta tan entretenida como impactante en su momento. Aunque está claro que lo que más está en su lugar es el extraño honor de los gángters. Mágnifico.

Me parece curioso destacar que posteriormente Ray Liotta aparecería en otra película con una temática bastante similar (aunque es más similar el modo en que se aborda, claro), "Blow" (aquí le pusieron "Inhala"), basada en la vida de George Jung. Ahí hace de padre del protagónico, el buen Johnny Depp, y recuerdo también que en su momento fue de mis personajes favoritos de esa película aunque sus apariciones fueran bastante fugaces.


Una película incluso refrescante, si la vemos en comparación de las típicas películas de violencia sin más que forman la filmografía de muchas mafias actualmente. (Las de yakuzas las sigo amando aunque no tengan trama, no me malinterpreten).




¿Película favorita de Ray Liotta?








22.3.10



21/03/10
En el trailer lucía como una película interesante, pero quizá demasiado genérica como para ser de Scorsese, que tampoco es que haya visto demasiado de él ni me guste demasiado. Además que creo que siempre le tendré un poco de odio por ganar el oscar con un remake (que no vi pero me niego a creer que esté a la altura de la original).
Con todo era de lo mejorcito en cartelera, y eso porque aún no han estrenado esa nueva de terror tailandés que tanto están anunciando últimamente. Cosa rara.



"Which would be worse, to live as a monster or to die as a good man?"

Habían varios elementos interesantes en la premisa, sin duda. Diría que el principal era, indudablemente, Ben Kingsley, que me parece un excelente actor. Luego, que todo tuviera lugar en una institución psiquiátrica. Aún más, una institución psiquiátrica en una isla. Y que fuera un thriller, que casi siempre es de lo más interesante de ver en los cines. Uno podría pensar que no había dónde perder.

No sé muy bien qué pensar de que sea una película-encargo, de esas que los estudios dejan de tarea a algún director. Leí que originalmente iba a realizarla el duo David Fincher/Brad Pitt, pero que a la mera hora siempre no y los cambiaron por otro dueto fantástico. Que la verdad es que aún no estoy muy segura de qué le ve Scorsese a DiCaprio pero ambos se enlistaron para la película.

La trama ya muchos la conocen: Teddy Daniels (es difícil tomarse en serio a alguien que tiene nombre de osito de peluche) y su nuevo compañero, Chuck Aule, son dos oficiales federales que fueron requeridos para un problemita en la isla Shutter, para criminales mentalmente inestables y violentos. Una mujer ha desaparecido, literalmente, de su cuartito, y los dos policías deben averiguar qué es lo que sucedió. A todo esto, son los 50, de modo que los policías no están del todo de acuerdo con los métodos psiquiátricos que utiliza el doctor Cawley para tratar a los internos como enfermos, en lugar de como criminales.

Desde el principio había algo que me molestaba, y ni siquiera estaba muy segura de por qué. Había algo en el manejo de cámara que me parecía de lo más molesto, y es que desde el inicio hay una cantidad de cortes y cambios de cámara casi sin necesidad. Están Daniels y Aule platicando en el barco y hay un millón de mini-tomas desde todas las perspectivas y cortando por completo la secuencia. Mareador. Ian se sostiene en la opinión de que todo responde a la intención de resultar incómodo.
Luego, la música incidental, que pasaba de grandes tonos a abusos de efectos sonoros. Como 'entrada misteriosa a la isla' y un ruido estridente que nos grita 'oh, oh, oh, algo va mal en esta isla'. Un poco innecesario.

Ahora, la historia tiene sus puntos buenos, esencialmente en la estructura institucional del psiquiátrico. La verdad resultó de lo más interesante esa visión hacia el tratamiento mental como una cuestión completamente nueva. El modo en que los detectives no entendían nada de los internos y sus estructuras mentales, y el modo en que el doctor Cawley parecía aprovechar e incluso abusar de sus conocimientos médicos, la verdad es que era una delicia.
También las locaciones eran fantásticas, con todo y la bella arquitectura inglesa la isla era un lugar de lo más siniestro.

La trama, al principio funciona por aquello de que hay algo más escondido y no sólo una loquita que se escapó inexplicablemente. El problema es que conforme va avanzando todo comienza a resultar bastante disparatado y exagerado en su línea de conexiones en la complejidad de la trama. Hasta el punto en que ya no nos creemos nada, por lo cual el final hacia el que nos dirigimos resulta bastante obvio, pero incluso siendo lógico no termina por ser demasiado convincente. Yo iba viendo cómo el mundo de Teddy Daniels tambaleaba y realmente estaba esperando que hubiera un inesperado giro final que arreglara toda la trama. Y sí, hay giros finales, pero arreglar, la verdad es que creo que nada más meten más el dedo en la herida. Y las últimas secuencias son infinitas, yo traté de darle una duda razonable pero hacia el final la película era bastante insoportable.

La verdad es que no entiendo muy bien que se considere a DiCaprio un buen actor. Es decir, no es el niñato que veíamos correr azucaradamente en "Titanic" pero incluso en películas que me han gustado (estoy pensando en "Atrápame si puedes") no me parece más que un actor correcto. Cumple con su papel, pero de ahí a hacerlo un gran papel me parece muy alejado. En este caso lo tenía en bandeja de plata: su personaje tiene todos los traumas que un detective de la época puede tener, tiene una psicología aparentemente simple y un caracter con reacciones bastante predecibles. Con todo jamás termina de conformar una imagen coherente de una persona mentalmente inestable. De hecho a lo largo de la película conserva un umbral de emotividad bastante limitado. No importa si alucina con su esposa muerta o si recuerda un campo de concentración en la segunda guerra mundial, nunca luce genuinamente perturbado. Y creo que ya hemos visto suficientes películas de guerra y/o personajes con seres amados muertos como para saber más o menos qué tan mal puede lucir uno cuando trata de darle un sentido desesperado a su vida.

Luego está ese afán, de meternos tanto en la psicología del personaje que se descuida mucho lo demás. Y me parece significativo que se haya cuidado tanto el aspecto histórico de la psiquiatría y no tanto su fuente de estudio real. Es decir, las pesadillas/alucinaciones del protagonista son hasta absurdas de lo simples que son. Como si uno al soñar viera claramente a la esposa muerte en el sitio en el que murió y nos dice exactamente lo que estamos haciendo en aquella isla siniestra mientras nos incita a escapar mientras podemos. El subconciente no funciona así, los delirios esquizoides no son claros y explicativos, por eso son delirios. Hasta la mujer de "Medium" tiene que pensar un poco más en sus sueños para entenderlos. Pero no, se nos quiere dejar tan en claro lo que pasa por la cabeza de DiCaprio que ya no es creíble.
Y sólo queremos que la película termine, pero falta aún muchísimo tiempo.

Otras decisiones que no me parecieron apropiadas: Michelle Williams que nunca me ha parecido una buena actriz y sólo queda medio insoportable en sus fugaces apariciones. Diría que Emily Mortimer también me parece una mala actriz pero con su tan limitado papel supongo que eso es lo de menos.
Por otro lado, Kingsley bastante correcto aunque su personaje tiene una acción bastante escasa. Incluso Ruffalo está bastante bien como compañero. La aparición fugaz de Jackie Earle Haley me sorprendió pero se ve que le encantan los papeles de loco. Y no le vienen mal. Incluso Elias Koteas como Laeddis me pareció un detalle agradable.


Sí, como thriller medio entretenido para ver en el cine cuando no hay más está bien, pero de ahí a los que la consideran otra de las joyas maestras de Scorsese me parece que hay un gran abismo. Gran gran abismo.




¿Películas favoritas sobre psiquiátricos? Estoy pensando en la magnífica secuencia de "Jacobb's ladder" y en "La residencia del mal" (que no es "Resident evil") aunque tenga un pésimo final. Oh.

11.2.09



18/03/08
Recuerdo un año nuevo que pasamos casi claustrofóbicamente Alejandra y yo en casa de Ram. Los detalles no importan, el punto esencial es que a la mañana del primer día de enero (o bueno, más que mañana ya casi entrando la tardecita, oh) Ram y Natalia (su mejor amiga) salieron vistiendo ambos una camisa con la prototípica imagen de Travis apuntando con sus múltiples pistolas y con la legendaria frase "You talking to me?".

En ese momento deseé que Bake y yo tuvieramos una película favorita en común para poder vestir ridículamente camisas iguales. Incluso lo hablé con él y contra todo lo previsto la idea no le pareció tan cursi como yo había previsto. Nuestro problema seguía siendo el mismo: no podríamos ponernos de acuerdo sobre qué imagen sería.
Ahora que lo pienso con un poco más de calma llego a la conclusión que yo podría pasar por alto sutilmente mi predilección por "Señorita venganza" y entonces nos pondríamos una imagen del protagonista de "Old boy" con la también legendaria frase de "Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y llorarás solo".
Seguro que lo olvido antes de poder hablar con él para comunicarle mi resolución. Aquí los días corren lentamente y siempre tengo la sensación de que despierto siete años atrás en mi vida. No sería tan malo si no sintiera que el mundo es tan pequeño. Sigo un poco lejos.



"Thank God for the rain to wash the trash off the sidewalk"

Creo que no puedo hablar de la violencia en el cine sin remitirme en algún punto a "Taxi driver". Tenía una deuda vieja con esta película y ahora, con tanto tiempo libre (que desgraciamente no siempre puede ser aprovechado cinematográficamente) me senté una noche a verla con mi hermana. Hay algo sutil en la metamorfosis de Travis que es un mensaje respecto a la violencia no sólo visual sino en general en su concepción dentro de las sociedad. Y para eso nada mejor que Nueva York para enmarcarla, claro.
Hay algo que jamás pensé que diría de Robert De Niro pero la verdad es que se ve especialmente atractivo. Incluso llega a parecerme tierno en algunos momentos, pese a su mentalidad extraña y su comportamiento casi absurdo. Jodi Foster, por otra parte, luce divina desde pequeña.

Y yo interrumpiré abruptamente este comentario porque me abandonan y no parece demasiado recomendable quedar a merced del destino en una ciudad que no conozco del todo bien y con poco dinero en el bolsillo. Sea todo dicho. Lamento no poder responder en este momento todos los comentarios pero confío en escaparme pronto y tener algo más de tiempo para pasearme por aquí.
Mientras tanto deseo públicamente que todos estén bien. (Awwww).