Mostrando entradas con la etiqueta 1987. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1987. Mostrar todas las entradas

22.3.12


22/03/12
Llegué a "City on fire" por razones más bien morbosas, ya que se menciona como la película en la cual se inspiró (un poco más libremente de lo que sería su posterior filmografía) Tarantino para sus "Perros de reserva". Y siendo quizá su película que más disfruto, tenía interés en ver hasta dónde llegaba esa libre inspiración.



"Duties? I betrayed my friends!"
Tampoco vamos a llegar tan lejos para ver a un montón de Mr. Colores debatiendo los significados reales de éxitos chinos ochenteros desayunando en una cafetería china ochentera. La película es más o menos lo que podríamos imaginar que ocurre en "Perros de reserva" si la viéramos con estructuras narrativas sencillas y en orden cronológico. Esto es: ¿De dónde viene Mr. Orange antes de meterse en la situación que todos conocemos?

Un jovencito Yun-Fat Chow es Ko Chow, un policía que está harto de pasarse prácticamente todo su trabajo haciendo de agente infiltrado en diversas mafias. Sobre todo porque carga con un trauma por las ocasiones en que dichas operaciones han salido mal, por no poder llevar su vida como una persona normal, y porque aparentemente es demasiado buena persona para andarle mintiendo a un montón de criminales. Pero tiene que hacerlo de nuevo porque todos sabemos que sin esas "sólo un último trabajo" no tendríamos casi nada de cine de acción. Un grupo de ladrones planean asaltar una joyería y él tiene que ganarse su confianza y formar parte del grupo y todas esas cosas que hace un agente de policía tratando de arreglar crímenes formando parte de ellos.

Lo que yo espero es que la policía china haya aprendido de todos estos errores cinematográficos y se dé cuenta de que en realidad es una estrategia muy poco fiable. Entre ésta e "Infernal affairs" ya sabemos que las cosas jamás funcionan así. Aunque si nos vamos a thrillers policíacos chinos más recientes podemos suponer que están cediendo ante la moda del momento: la corrupción. Yeah.

La trama no busca complicarse demasiado y más que el entramado de quién es quién y cuándo descubren a quién, se centra mucho más en los conflictos morales y éticos del protagonista y todo su rol a dos bandos. Si bien esto podría demeritar un poco en tensión y secuencias de acción, podría también permitir profundizar en un aspecto que suele pasarse por alto como algo obvio, esto es que una persona haciendo de espía necesariamente tiene que tener algo así como sentimientos encontrados. El problema en ese punto es que, primero, el protagonista no ayuda demasiado. Ko Chow es un personaje poco atractivo, algo molesto y en una gran mayoría de momentos, poco convincente. La reiteración de sus traumas a veces parece poco congruente con su actuación y el lucir en exceso mundano puede desviar la atención del espectador que no pueda ver en él la imagen de un policía que trata de cumplir con su labor. También creo que la visión general que se da de muchas de las situaciones es un poco ingenua y sobre todo vista a la distancia, no le juega a favor a la puesta en escena.

De ahí me salto todos los detalles y *el* asunto es la última escena, que es donde claramente podemos hilar la obra con la posterior "Perros de reserva". Sin duda la construcción de ese último momento, sobre todo en coreografía y puesta en escena, es maravilloso, pero ahí también se puede agregar la noción de que el cine de acción de Hong Kong siempre ha sido especialmente cuidadoso con esos aspectos visuales y aún así ha tenido muchas veces el plus de excelentes historias. Por lo que si bien no termina tampoco por ser una mala película puede que no termine por destacar del todo. Para lo cual es claro que hay que tener en cuenta el año de realización (a finales de los ochenta) y sobre todo algunas propuestas que sirvieron para marcar nuevos rumbos al género en el país en cuestión. Sin embargo es posible que a vista de hoy sea más una curiosidad que una joya que se haya mantenido intacta con el paso del tiempo. 
De Ringo Lam tengo la impresión que tengo algunas otras películas pendientes pero justo ahora no puedo recordarlas, oh.




¿Película favorita entre las que Tarantino ha usado de inspiración para sus producciones?

25.2.11


25/02/11
Y, bueno, dejando de lado mis reseñas viscerales, ya nos hacía falta por este espacio un poco más de Stanley Kubrick. Y un poco más de cine bélico y es que Vietnam sigue siendo mi guerra cinematográfica favorita porque encierra la gran moraleja de las guerras y es que todos pierden.



"These are great days we're living, bros. We are jolly green giants, walking the Earth with guns. These people we wasted here today are the finest human beings we will ever know. After we rotate back to the world, we're gonna miss not having anyone around that's worth shooting"
"Full metal jacket" es una gran película de guerra de la que, irónicamente, la mayoría debe recordar más las escenas que no son bélicas que las que se rodaron en el campo de batalla. Ese debe ser uno de los más grandes méritos de Kubrick: hacer lucir a Vietnam casi como unas vacaciones después del infierno del entrenamiento militar. Solo hay que pensar en el general Hartman gritando obscenidades por quince minutos ininterrumpidos para saber que uno no querría estar ahí.

La película se divide en dos partes, como he dicho (y como probablemente casi todos ustedes sabrán). En una nos centramos en el entrenamiento militar de un grupo particular de soldados y su esquizoide general. Probablemente el punto esencial es la problemática alrededor del soldado Pyle, torpe, pasado de peso y cometiendo todos los errores por los que un soldado pueda ser condenado. Especialmente cuando su grupo es controlado por un sádico. Y, bueno, todos recordamos la memorable escena que da final a la primera parte, ¿no?
En la segunda nos encontramos ya propiamente en Vietnam, aunque desde una perspectiva un poco menos bélica, si es posible. El hilo conductor entre ambas partes es el soldado Joker, quien terminando su entrenamiento se ha dedicado a ser periodista de guerra. De modo que va por el sitio haciendo entrevistas y disfrutando en general no tener que preocuparse (demasiado) por su vida. Pero está claro que no todo puede ser color de rosa cuando todos sabemos cómo terminó esta historia.

El mensaje claro de la película es que el horror de la guerra no se encuentra específicamente en el campo de batalla, en los momentos en que uno se intercambia balas a ciegas, en el sitio en que uno no puede estar seguro de si es ese su último minuto con vida. El horror de la guerra se gesta en el interior de cada uno de los soldados preparados para ello, en el modo en que se les enseña a llevar el 'honor' hasta consecuencias abominables, y el modo en que las bajas se suceden aún antes de llegar a la batalla. Con una primera parte tan fuerte, en la que paradójicamente deberían mostrarse los ideales americanos que guían a los soldados, nos enfrentamos al hecho de la guerra en sí (en la segunda parte) ya como un hecho desolador de antemano. Aunque no estamos presenciando batallas en todo momento podemos percibir el daño irreparable que ha sucedido ya no sólo en el escenario sino en los personajes que se mueven por ahí sintiéndose falsamente héroes. Para ello funcionan de manera fantástica las entrevistas arbitrarias que Joker sostiene con algunos de los soldados, la mayoría jóvenes, que sin duda no volverán a ser los mismos después de dicha experiencia (no podemos precisar ahí cuál de las dos).

Además de un gran guión y una excelente dirección, probablemente lo más destacable de la película son dos de sus actuaciones principales. Sin duda la del sargento Hatman, interpretado por R. Lee Ermey, quien de hecho fue realmente un sargento y sirvió durante la guerra de Vietnam. Por no mencionar que convenció a las malas a Kubrick de que le diera el papel ya que había sido contratado originalmente sólo como asesor de los aspectos técnicos de la milicia. Ahora resulta imposible pensar en que alguien pudiera haber realizado el papel tan bien como él. Y por otro lado, claro, el soldado Pyle, interpretado por Vincent D'Onofrio (que me cuesta pensar que sea el mismo que resuelve casos tan extravagantemente en "La ley y el orden: Víctimas especiales") quien realmente nos confunde y nos convence con su actitud de bobo y su consecuente (y dramática) explosión. Nunca mejor dicho.


Un día de estos tengo que ponerme a ver la filmografía pendiente de Kubrick. Me parece un director sencillamente maravilloso. Y leyendo los datos curiosos de esta película hasta parece una buena persona, muy contrario a lo que decían los datos curiosos de "El resplandor" y cómo todos necesitaron ayuda psicológica después de lidiar con él entonces, jo.




¿Película favorita sobre Vietnam?

17.11.10


17/11/10
Antes de que "Saw" nos hiciera pensar continuamente en posibles y complicadísimas máquinas de matar, ya Dario Argento nos había sacudido con sus torturas de bajo presupuesto pero igualmente efectivas. Algo tan sencillo como una chica cayendo dentro de una habitación llena de alambre de púas conseguía, ante la cámara, convertirse en una escena bastante siniestra.
Y me faltaba aún ver la que me parece también una imagen fantástica y que define en muchos sentidos al director: la joven con agujas bajo los párpados.



"I am nothing like my mother. Nothing like her"
Uno podría fácilmente creer que la película está vagamente inspirada en "El fantasma de la ópera", lo cuál sería un poco curioso tomando en cuenta que Argento tiene otra película que lleva el título exacto de la novela. Supongo que la explicación más simple es que a Argento le gustan las óperas (como buen edificio siniestro) y en esta primera producción la obra le sirvió como base para montar una trama un poco más actualizada.
Betty es una cantante de ópera que aún no ha sido completamente descubierta, en realidad ella es tan sólo la suplente de la cantante principal quien muere repentinamente poco antes del estreno de "Macbeth". Betty no sabe muy bien lo que quiere y de pronto tiene explosiones adolescentes pero termina por aceptar y comienzan los ensayos. Aunque pronto comienza a resultar evidente que cuando alguien tiene algún encuentro poco agradable (o peor aún, demasiado cercano) con Betty, termina invariablemente muerto. Sin duda que no es precisamente el fantasma de la ópera que la joven hubiese querido, ya que encontrarse en la mira de un psicópata puede no ser la situación más agradable.

Tenemos, como es usual en Argento, una trama encaminada a destacar una figura femenina central y una amenaza constantemente latente detrás de ella. La figura, a su vez, carga un oscuro pasado que resulta desconocido hasta por ella misma, y parte de la revelación tendrá que ver con enfrentarse a dicha amenaza. Todo esto aderezado con muertes, mucha sangre y constantes persecuciones.

Por una parte se podría hacer una disertación entera sólo con el motivo de las agujas en las ojos. Uno podría pensar que, sencillamente, se trata de otra tortura en una película de Argento, pero eso no tiene demasiado sentido si tomamos en cuenta que lo sufre la protagonista que todos sabemos que siempre es el plato final. Además que Argento no suele ser del tipo delicado que golpea un poco y deja huir, y está claro que esas agujas no iban a matarla.
La idea provino de una broma del director cuando hablaba de lo que le molesta que la gente aparte la mirada en las escenas más shockeantes de sus películas cuando precisamente su propósito es que sean vistas. Se les debería poner agujas en los ojos al público y obligarlo a ver. Y ta-rán. Porque precisamente eso es lo que hace Argento con sus personajes: obligarlos a ver aquello que es desagradable pero necesario. En algunos casos bastante desagradable, pero sin duda el reto constante a las féminas protagonistas es que se han negado a ver durante años, y ahora esa visión resulta dolorosa pero necesaria, y no pueden apartar sus ojos de ella. Y precisamente Betty no es la víctima (inmediata, al menos), pero tendrá que ver cómo los otros lo son, como se extiende un sacrificio ante ella.
Además de conformar una escena que si bien no tiene demasiada gloria dentro de la película, termina por ser una imagen bastante bella. O seré yo.

Por otro lado es una pena que la película en general no aporte demasiado más a la filmografía de Argento. Sin duda que quienes disfrutan del director la disfrutarán igualmente, pero se mantiene apenas por encima de lo esperable. Y es que yo a veces pienso si no será una pena que la primera película que haya visto de él sea "Suspira", tan magníficamente bella, y después de ella me encuentre que todas las demás están un poco por debajo. No mal, pero sí por debajo. Una pena.
Aún así yo seguiré viendo tus películas, Argento, aunque a veces sea un poco difícil y aunque no quieras pagarle a Adrien Brody. Oh.




¿Película favorita de Dario Argento?

8.11.09



08/11/09
Ya hasta he perdido la noción de qué atrasada voy en reseñas. Siento que esta película la vi hace meses, pero ya no sé exactamente cuándo.
Últimamente estuve en una etapa de Barker, aunque más bien literaria. Así que ahora tengo algunas cosillas que me gustaría ver en pantalla de él.



"No tears, please. It's a waste of good suffering"

Podría decirse que actualmente la imagen de Pinhead, el cenobita líder que tampoco hace demasiado en esta primera entrega, ya es casi icónica entre los elementos de terror. Con todo creo que la saga de "Hellraiser" (que deben ser como siete películas sino más) es mucho menos conocida (o más que conocida, mucho menos vista) que otros clásicos de terror del estilo como Freddy o Jason.
Injustamente, diría yo, aunque la estructura de la película, a grandes rasgos, podría no diferenciarse de otras de terror (personajes descubren un horror indescriptible y ahora deben sufrir las consecuencias), lo cierto es que hay bastante elementos excelentemente bien pensados dentro de la misma. Eso también se debe a que el universo está mucho más configurado por Barker (escritor del cuento y director de la película) que la simple trama. Debo decir que la idea de la Configuración de los Lamentos y la razón de la existencia de los Cenobitas me encanta. Y también es que es algo muy propio del escritor, la idea del placer inseperable del dolor.

En este caso se trata de una familia con problemas que se muda a una vieja y horrible casa familiar. El punto es que realmente, más que siniestra como las típicas casonas embrujadas, es fea, arquitectónicamente fea.
El matrimonio está pasando por varios problemas y la mujer descubre, de pronto, que el cuerpo deshollado de su ex amante (hermano de su esposo, además) vive en su ático. En un punto bastante doloroso entre estar vivo o muerto.
De hecho lo incluyo en mi lista de elementos de terror dentro del tópico "cosas que no quisiera descubrir que viven en mi ático".
Frank, el amante sin piel, en una búsqueda de placeres indescriptibles decidió jugar con la Configuración de los Lamentos y los cenobitas le proporcionaron todo el placer y todo el dolor que alguien pueda soportar. Pero Frank consiguió escaparse de ellos y ahora para poder vivir tendrá que hacerse con la vida de otros hombres mientras va recomponiendo su cuerpo. Julia, la esposa, sin pensar muy bien en las consecuencias (y en lo desagradable que debe ser ser amada por un hombre sin piel) le va consiguiendo personajes para conformar su dieta. Pero está claro que los cenobitas no se van a quedar de brazos cruzados mientras una de sus víctimas se escapa libremente.

El principal problema de la película es, sin duda, que la época no le favorece demasiado. Hay momentos en que los efectos especiales condicionan la acción en virtud de lo que puede hacerse sin verse demasiado mal. Y en otros casos no puede evitar verse un poco mal. Sin duda que un remake bien hecho podría traerle grandes beneficios. Aunque los cenobitas consiguen verse bastante convincentes para la época. La trama es sencilla pero yo creo que en el punto exacto para que resulte buena, aunque sea necesario ver un poco por detrás de la trama en algunos puntos.

He leído algunos comentarios bastante negativos pero yo creo que tiene todo para ser un buen clásico de su época. Y es que Barker me encanta, aunque sigo creyendo que algo de sus cuentos se pierde en la traducción.
Creo que me propondré un día hacer un maratón de todas las demás que me faltan, que Ian dice que hay algunas con tramas bastante interesantes.




¿Qué ícono del cine de terror viejo (y clásico) prefieres?