También fue una cálida noche de verano cuando me tocó ver "Rentaneko", el intento felino de Ogigami de llenar con gatos el vacío de nuestros corazones. Porque para eso están los gatos, ¿no? Y no se me ocurre un mejor modo para iniciar con el 2o Maratón de Cine Film Focus que hablando de esta fantástica película.
"Este gato seguro que llena el agujero de la soledad en tu corazón"
Hay tantas películas sobre lo tiernos y maravillosos que son los perros que parece casi injusto que el sector demográfico online de los gatos sea casi exclusivo para los videos de youtube. Que tampoco es que nos vayamos a quejar. Naoko Ogigami, quien ya ha conseguido excelentes retratos íntimos de mujeres inusuales nos introduce ahora a Sayoko, una mujer japonesa que ya desde su presentación nos resulta de lo más inesperada: muy alta y torpe para el estereotipo de la mujer nipona. Su mundo siempre ha sido raro y ella nos los narra con toda la naturalidad de quien está reconciliada con su realidad, por extravagante que puede parecer.
'Desde que era pequeña siempre me han seguido los gatos'. La casa de Sayoko está poblada de gatos callejeros, ella los acepta dentro de su reino pero también está consciente que del mismo modo en que tu papel en el mundo ha sido acoger a todos esos gatos, sabe que cada uno de ellos tiene un destino propio que cumplir. Todos los días sale a la calle jalando su pequeño carrito que constituye su innovador negocio: Renta Un Gato. A modo de episodio Sayoko se encuentra con diversos personajes que están en momentos difíciles de su vida, y que no podrían cargar con la responsabilidad de adoptar un gato a tiempo completo. El gato no es una excusa, es parte del mismo destino que cada uno debe cumplir. Sayoko les renta los gatos sabiendo que cuando hayan cumplido su cometido podrá ir por ellos y empezar de nuevo. Su lema es que cada uno de esos gatos es capaz de llenar el vacío en el corazón de las personas.
Una película bellla y curiosa, que lo mismo se inclina hacia la comedia que nos presenta una fantástica y compleja reflexión sobre la vida y sus decisiones. Más que una película sobre mascotas es una película sobre interacciones humanas, que no siempre tienen que ser necesariamente sólo entre humanos. Sobre los momentos cruciales de nuestra vida y todo lo que nos rodea en ellos y se incorpora en nuestro universo. En este caso los gatos, peludas y encantadoras compañías que bien pueden llenar algún vacío.
Ogigami una vez más consigue una película que parece cimentarse sobre la idea de reencontrarse a uno mismo. Una idea mutable, inexacta, pero que cobra por completo sentido una vez cerrado el ciclo que compone la historia. Creo que nunca pensé encontrarme con una película tan bien lograda sobre gatos (ya sabemos que tienen su buena fama de ser unos malagente).
No olviden seguir el Maratón de Cine Film Focus. Arrancamos.
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