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25.5.14

Y nos vuelve a tocar un mini maratón, en este caso de un director mexicano clásico, Ismael Rodríguez. Y empezamos con "El hombre de papel", protagonizada por el también clásico Ignacio López Tarso.



"No te humilles, mano. Lo que necesitas es endurecerte el corazón"
A pesar de ser considerada una de las mejores películas de Ismael Rodríguez, probablemente no sea la primera que venga a la mente cuando se piense en su filmografía, ya lo suficientemente grandilocuente con clásicos como "Nosotros los pobres" y sus derivados. "El hombre de papel" mantiene, por otro lado, una perspectiva mucho menos edulcorada de la realidad mexicana de la época, por más que ciertos rasgos chaplinescos de López Tarso quieran rememorar un cine un poco más esperanzador.

Ese hombre de papel es Adán, un pepenador analfabeto y mudo, quien tiene que sobrevivir en un ambiente donde cualquiera trata de pasar por encima del otro abusando de lo que se pueda. Y si su condición socioeconómica no es ya la mejor, su discapacidad vocal sólo aumentará los peligros por los que se tenga que enfrentar en la vida diaria. Un día la suerte le sonríe dejando en su camino un billete de $10,000 pesos, pero ese fantástico revés de la vida no tardará demasiado en mostrarse como otra posible calamidad a punto de suceder, por no poder confiar en nadie que lo ayude a aprovechar ese dinero sin querer engañarlo. 

En lo que podría ser otra de las martirologías propias del cine de la época, la figura del mudo no ostenta la misma condición que otros grupos venidos a menos, como los indígenas o los pobres. Incluso siendo que Adán encarna en cierta medida una inocencia casi infantil, una cierta pureza social precisamente a través de aquello que lo aisla del resto de las personas, no es un personaje que se engrandezca noblemente (martirológicamente) al sufrir sus tragedias. Y es que a través de sus aisladas 'aventuras' no busca invitar al espectador a meter el dedo en la herida, o a sublimarse con las propios latigazos que sufre. Lo que Adán busca con su billete de $10,000 es humanidad. La humanidad que le parece completamente negada por el hecho de ser mudo. 

Desgarradora película que, si bien requiere un ánimo particular (como casi todo el Cine de Oro mexicano), no nos deja con la sensación de que hemos presenciado una serie de trágicas circunstancias por que sí, porque 'ya qué', como es el caso de muchos otros personajes cinematográficos que parecen condenados a cargar ese sino funesto del que no pueden desprenderse. Si bien hay algo de eso en este hombre de papel, desde la alegría hasta la desgracia Adán nos habla también de los estigmas sociales de la minusvalía, acercando su trágica condición de mudo a la también trágica de ser pobre y analfabeta. Una situación que más de 50 años después no podemos decir que haya cambiado drásticamente en la sociedad. 

Ignacio López Tarso encarna en su interpretación de Adán los rasgos más dulces de los cómicos del cine mudo y las imágenes duras de los personajes del neorrealismo italiano. Aunque no sea uno de sus papeles icónicos lo aborda con una mezcla de emociones totalmente convincentes y que confieren a la historia uno de sus puntos más fuertes. Resulta curioso pensar que originalmente Ismael Rodríguez esperaba que fuera Toshiro Mifune quien lo interpretara, actor que por más delirante que suene ya había trabajado a las órdenes del director en "Ánimas Trujano". Sin dudar de las capacidades de Mifune para hacerse pasar por mexicano (en "Ánimas Trujano" probablemente sea el que más luce indígena de todo el elenco), seguro que el cambio de último momento fue para bien.
Como otro dato curioso, y aprovechando el aparente gusto de Rodríguez por lo internacional, en la película aparece la actriz italiana Alida Valli, aunque no fuera ésta la primera película que rodara en México.

Ya hablaremos un poco más de Ismael Rodríguez.




¿Alguna otra película con un personaje mudo que les guste?

30.7.12


30/07/12
Y siguiendo con más Imamura, probablemente uno de sus títulos que más resuena, "La mujer insecto".



"Sólo has visto la superficie de la felicidad. Te enseñaré su auténtico fondo"
Tome nace en una aldea rural del Japón de la década de los 10. No es del todo seguro que su padre sea su verdadero padre pero él la adora sin recelar en absoluto la fidelidad de la madre. La vida de Tome transcurre de manera paralela a la historia de Japón y sus correspondientes condiciones de vida: del trabajo en el campo al trabajo en las fábricas durante la Segunda Guerra Mundial, el éxodo hacia Tokio en busca del sueño de la capital, los amores por conveniencia, la maternidad lejana, el mundo de la prostitución desde dentro y desde fuera. Y luego el reinicio del ciclo.

El título en japonés de la película es "Crónicas entomológicas de Japón", que es bastante más esclarecedor que "La mujer insecto" porque con esa premisa yo me esperaba algo cercano al "Caterpillar" de Edogawa Rampo (o Koji Wakamatsu, lo que venga primero). Si por una parte podemos entender esa idea del retrato íntimo ligado al retrato social de un país en concreto, sobre todo centrándose en el presente inmediato de los años 60 y la relevancia capital que tuvo para su país; la fuerza real de la película, entendida a través de la configuración del personaje de Tome, es precisamente la metáfora del insecto (a la que la fotografía regresa en diversos momentos). Imamura lo explicaba diciendo que la idea tomó su curso cuando, al escribir el guión, contempló a un insecto que se encontraba dando vueltas alrededor de él, infatigablemente. Esto para el autor representaría la noción de que no importa toda la posible fuerza que un ser humano albergue en su interior, a veces es sencillamente incapaz de sobreponerse a sus circunstancias o a su momento: de romper ese ciclo de círculos en los que se encuentra dando vueltas sobre sí mismo quizá sin percatarse. Y si en un primer momento nos puede parecer que el transcurrir de Tome es lineal y progresivo, pronto la película, sin desviarse en su guión, comienza a hacernos sentir atrapados, a repetir sutilmente elementos que nos dan la sensación de retroceso, de regreso siempre a ciclos anteriores, inevitables. 
Se suele hacer mucho hincapié en la moralidad de la película, como si fuese ese el eje central de los sucesos, entendida a través de la interpretación y uso de la protagonista de su propio cuerpo como un elemento a favor en este recorrido social en que se encuentra. Y por cuestiones así es que se suele relacionar a esta producción con la corriente del pinku eiga aun cuando Imamura era un director de estudio que contaba con un presupuesto decente. Pero esta sensualidad cobra fuerza precisamente al deslindarse del concepto superfluo de moral para convertirse en política: la política cotidiana de la vida diaria, del individuo microscópico atrapado en la máquina inagotable del Japón de los años 60. Y finalmente Tome es un insecto que se mueve alrededor del país-eje dándonos una perspectiva de 360 grados pero sin darse cuenta que está dando vueltas en círculo. Y que está por dar pie a un próximo ciclo, con sus propias circunstancias y con el recorrido de una nueva época. 

A menos que uno sepa de entrada de manera clara lo que está por encontrarse, creo que es una película que puede resultar un poco difícil en un primer momento, donde uno puede sentirse atrapado por esa sensación de ir siguiendo a un personaje sin saber hacia dónde o hasta cuándo. Con un guión aparentemente sencillo, la película se enriquece con su tratamiento narrativo y visual que se esmera en dar profundidad a un personaje enigmático aunque también esquivo, pero sobre todo dar profundidad a un seguimiento histórico por un periodo breve pero significativo de la historia de Japón. Es, además, una película a la que se debe volver, reflexionar, reinterpretarla constantemente, porque hay numerosos detalles de la misma que pueden pasar desapercibidos en un primer momento o confundirse como si fuesen decorativos. Debo confesar que yo misma en un principio me encontraba un poco escéptica de ponerla a la par de otras piezas tan grandes del director como "La balada de Narayama", "Lluvia negra" o "Los pornógrafos", pero creo que ha sido de sus piezas que más me han ido ganando conforme pasa el tiempo (las demás me ganaron inmediatamente, eso también hay que decirlo). Además de resultar increíblemente ilustrativa para quienes deseen profundizar en aspectos más cotidianos del Japón de la primera mitad del siglo veinte. 




¿Película favorita que siga lo largo de la vida de una mujer?

27.3.12


27/03/12
Pues al parecer me emocioné viendo películas de yakuzas y decidí que seguiría con ellas. Continuamos entonces con "Youth of the beast". 



"Leave those worms to me"
Además que ya era hora de que nos tocara reseñar a un director como Seijun Suzuki, todo un maestro a la hora de hacer que los mafiosos se maten a la mínima provocación. 
Para continuar con la idea de que las películas de este 'género' pueden ser muy distintas entre sí, nos encontramos con un claro ejemplo del estereotipo más evidente que se manejó durante los 60: cintas de acción con héroes imposibles, inesperado honor entre criminales, villanos extravagantes y chicas guapas. Con estructuras bastante marcadas y un reparto de actores que solían repetirse una y otra vez.

Jo Mizuno acaba de aparecer en el panorama. Nadie está seguro de dónde apareció pero de pronto se encuentra provocando a una familia yakuza para demostrar sus excelentes habilidades y siendo consecuentemente contratado por ésta. Eso al tiempo que realiza exactamente la misma acción con la familia rival. A modo de Yojimbo, pero con motivaciones mucho más personales, lo vemos generar constantes conflictos entre las bandas moviéndose a voluntad entre una acción y otra, sin que nadie pueda entender del todo lo que trae entre manos y que, claro, se irá revelando conforme más personas aparezcan en pantalla.

Debo aceptar que de todos los héroes yakuza típicos de la época, Jô Shishido sea probablemente uno de los que menos me gustan. Por no decir que me cuesta verlo, y eso no tiene nada que ver con sus habilidades histriónicas (que por otro lado se mantienen dentro del registro más que esperable de sus personajes) sino con su mera presencia física. Sí, la verdad es que no soporto sus pómulos. Me cuesta creerle que es un anti-héroe fuerte y carismático con un aspecto como ese. Así que en realidad me costaba un poco mirarlo en pantalla tomando un rol tan asociable con el que Mifune representó para la mencionada "Yojimbo" pero con un resultado bastante distinto.

Aún así, independientemente de lo que pueda hacer Shishido como protagónico o de lo tópica que pueda parecer la película en retrospectiva, Suzuki marcaba su estilo claramente en otros puntos, comenzando por las ambientaciones. La película tiene una estructura visual que supera a la narrativa con creces y convierte los planos y secuencias en pequeñas joyas independientes. Lo mismo sucede con muchos de los personajes o acciones concretas, que si bien por sí mismas no representan nada inusual dentro de este tipo de historias, han sido revestidos con una realización más que adecuada para que uno pase por alto su limitada dimensionalidad y se deleite tan solo con su presencia. Y es cierto que eso es mucho más de lo que se podría esperar de una película que fue hecha junto con tantas otras más, de manera masiva, para llenar cartelera con más mafiosos y más disparos. Bueno, quizá no suficientes disparos porque bajo la lógica post-samurai del género yakuza, los grandes personajes prefieren siempre las armas punzo-cortantes, lo que además da para mejores escenas, al menos hasta que Miike comience a darles bazookas y poderes saiyajin.

Está considerada una pieza clásica del género aunque voy a confesar que a mí personalmente no me lo ha parecido. Sin duda es interesante y está muy bien realizada, pero siento que en el basto universo yakuza todavía hay muchas películas que, a su manera, me parecen mucho más destacables. También tengo la esperanza de que Suzuki me aguarde todavía gratas sorpresas, aunque imdb se empeña en recordarme que no, que ésta es su mejor película y a ver cómo me las arreglo. 




¿Película favorita de acción con un protagonista no atractivo?

25.5.11


25/05/11
Pensé que la próxima película de Corman que me tocaría presentar por este espacio sería otra, pero me topé entonces con "The haunted palace" (sin saber que era de él al inicio) en aquel grupo de películas adaptaciones de textos de Lovecraft de las cuales muchas me he arrepentido (y de cuántas más me arrepentiré en un futuro) de ver, pero les sigo dando una oportunidad. Y ésta lo cierto es que tenía mejor pinta de lo esperado.



"You do not know the extent of my appetite, Simon"

Fue, además, la primera adaptación cinematográfica de un texto de Lovecraft, basándose concretamente en "El caso de Charles Dexter Ward", aunque como la película vino después de la serie basada en textos de Poe por el mismo director, fue distribuida al principio como si estuviese basada también en un cuento de Edgar Allan Poe. Seguro que en los 60 a la gente le emocionaba mucho más Poe.

La película es una adaptación bastante libre aunque conserva los nombres originales y la trama básica del texto. Charles Dexter Ward y su esposa, Ann Ward, llegando a un pequeño y lúgubre poblado de Nueva Inglaterra tras haber heredado una mansión familiar. Apenas llegar se encuentran con la hostilidad de los habitantes que se niegan a darles la dirección del sitio y les recomiendan encarecidamente que se vayan y olviden todo lo relacionado con su familia. La historia no es difícil de adivinar: el antepasado de Ward, dueño original de la mansión, fue acusado de hacer cosas horribles con jóvenes poseídas durante el sueño y condenado a morir quemado. Ward no sólo es físicamente idéntico sino que comienza a sufrir extrañas transformaciones apenas llega a la enorme mansión.

Lo cierto es que de manera general la película me recordó muchísimo a "La máscara del demonio", de Bava, especialmente en los detalles por los cuales se va resolviendo la trama, que si bien no son del todo extraños en el género de terror, sí resulta curioso que se vayan encadenando casi exactamente del mismo modo.
Está claro que si vemos la película a la luz del texto original echaremos de menos muchísimas cosas, especialmente las monstruosamente innombrables, pero me inclino a pensar que nunca fue intención de Corman (ni de su guionista, pues) hacer una adaptación literal. Con el simple hecho de haberle cambiado el título (por el de un poema de Poe, la verdad que eso de que quería tomarse un descanso de su serie de adaptaciones anteriores suena poco convincente) haciendo un guiño a "La caída de la casa Usher", nos indica ya que toda relación es sólo aparente.

Así que, viéndola de manera algo independiente, tiene elementos que me parecen bastante destacables. Por una parte es la recreación de Nueva Inglaterra, zona natal del autor y donde tiene lugar el relato, que si bien no deja de ser evidente su condición de decorado, consigue dar una buena impresión. Y en segundo lugar, es la mezcla que se consigue entre el estilo del director y el tipo de películas de horror gótico que se hacía en el momento, con la espina dorsal de una historia de Lovecraft. Aunque se deja de lado muchos elementos claves como es la particular locura provocada por el conocimiento excesivo, muy propia de los personajes del escritor, tanto como los detalles de los rituales que tenían lugar en la mansión principal; la incorporación de los personajes en una trama más propia del terror sutil de la época consiguen hacer de la película una ficción amena, que no abusa de parafernalias y que consigue mantenerse en una línea correcta entre su género y la popularidad que Corman tenía en aquel entonces.

Lo que sí está claro es que si alguien esperaba una adaptación digna o más mórbida de "El caso de Charles Dexter Ward", probablemente tendrá que buscarla en alguna otra película (bueno, creo que la única otra basada en ese texto es "The resurrected", de la que quizá hablaremos en un futuro).




¿Película favorita de Roger Corman?

20.5.11


20/05/11
Para el siguiente día de películas le tocaba escoger a Laura, y como al parecer estaba pasando por un periodo Dirk Bogarde, decidió escoger esta película para introducirnos a todos los demás en él.



"Quizás sea un sirviente, pero también es un ser humano"

Las películas sobre criados siempre me han parecido que juegan en la peligrosa zona de poder quedar siempre un poco burguesas, o exagerar en demasía la diferencia jerárquica entre los personajes. Lo cual no tiene por qué ser eminentemente negativo pero corre el riesgo de caer en ello, de modo que tampoco es que al principio esperara demasiado de esta película.

Tony es un joven aristócrata que se ha mudado de vuelta a Londres después de haber pasado una temporada viajando por el mundo. A su llegada y mientras instala su nuevo hogar contrata a Barrett, un hombre que se presenta para el trabajo de sirviente de la casa. El joven está bastante complacido con la presencia de éste aunque a su novia, Susan, no le agrade y de hecho presione constantemente para que lo despida. El roce entre las personas de la casa y una serie de situaciones que se van saliendo de control llevarán las cosas a un punto inimaginable.

Si no sabían de la película creo que les conviene quedarse más con esta vaga sinopsis que buscarla en cualquier otro lado, puesto que en casi todas las bases de datos de películas que la he checado o te cuentan toda la trama o te insinúan el final. Y no está mal, si te gusta que te cuenten los finales, pero sobre todo me parece que la película se presta para que uno se deje perder y confundir por una trama que se mueve sigilosamente, como si no persiguiera nada mientras nos va enredando.

Lo principal, claro está, es la figura de Hugo Barrett, que nunca sabemos del todo en qué punto se encuentra. Al inicio incluso, cuando es enteramente amable y servicial y da todas las muestras de ser un sirviente perfecto, ya sentimos que algo va mal, que algo esconde. Incluso cuando en los primeros encuentros con Susan es más probable que nos pongamos de su lado y pensemos que ella es una mujer bastante caprichosa e insensata. Pero incluso entonces ya tenemos la sensación de que no todo ha sido dicho, y conforme la situación vaya cambiando y él se vaya transformando de forma gradual en una persona distinta, aún en el momento en que más transformado nos pueda parecer, incluso entonces sabemos que no todo se ha dicho, que somos incapaces de conocer por entero la verdad.
Sin duda ese es parte del encanto principal de la película, que a pesar de plantear una situación general que podemos encontrar en muchas otras tramas (un escenario preliminar donde los valores van cambiando a voluntad de uno de los personajes y su sutil manipulación), jamás parece relevante el por qué. Mientras las cosas comienzan a tomar un matiz diferente y todos los involucrados parecen cambiar de posición, en ningún momento se le insinúa al espectador cuales podrían ser los motivos que guiaran las intenciones del enigmático personaje. Nada sabremos de él, no somos diferentes al ingenuo Tony que va cayendo en una red que no entiende y de la que no puede escapar.

Sin duda una de las claves más claras de la película se presenta desde el poster (o al menos uno de los posters), donde vemos a Barrett limpiando un espejo en el que también se refleja Tony detrás de él. Al igual que ésta, muchas imágenes de la película se nos revelarán únicamente a través de espejos, como si todo lo que viéramos fuera tan sólo un reflejo de lo que realmente sucede.
Si a esto le sumamos las excelentes actuaciones de Dirk Bogarde y James Fox en los protagónicos (lo cierto es que las mujeres no destacan), nos encontramos con un thriller sin misterio a resolver, con un drama enigmático y opresor, una de esas películas que te hacen sentir incómodo a la vez que te cautivan.

Y seguiremos con Bogarde uno de estos días, ya me parece.




¿Película favorita de Dirk Bogarde?

15.7.10



15/07/10
Durante mi renacido interés por el cine nacional, me encontré con un sitio donde vendían exclusivamente películas de terror mexicanas viejas. Difícil resistirse. Entre el primer paquete de películas del que me hice venían dos inspiradas en la popular leyenda de la Llorona. La elección de una por sobre la otra fue meramente arbitraria.



"Ilustre dama de las tinieblas, pronto resurgirás de la nada y volverás a la vida para conferirme la omnipotencia que tanto he deseado"

Como suele suceder, al encontrarse uno con una trama inspirada en una historia popular, hay cierto temor de que la idea original del mito se transforme un poco a conveniencia para crear una película que termine bastante alejada del folklore original. Y en el caso de la Llorona ya me he topado en un par de ocasiones (aunque en producciones mucho más recientes) con películas que no tienen absolutamente nada que ver con el mito.

En esta película el personaje de nos presenta en una primera escena, mientras una carroza atraviesa un bosque casi muerto de noche y se encuentran con una mujer de ojos vacíos, vestido negro y unos enormes perros que los lleva a todos a su muerte.
Debo decir que, de entrada, me pareció que faltaba un elemento bastante básico: el llanto, pero démosle el beneficio de la duda.

Selma y Jaime viajan después por ese mismo bosque de noche, aunque nadie se atreve a llevarlos hasta la suerte de castillo que se encuentra perdido en medio de éste. Selma desea llegar ahí lo más pronto posible ya que su tía, a quien no ve desde hace muchos años, le ha escrito invitándola a visitarla, por lo que ella viaja con su marido. Pero lo cierto es que su tía Amelia vive en el sitio más oscuro, poco cuidado, lúgubre y perdido que uno haya podido imaginar. Pero la familia es la familia y Selma llega de una forma u otra hasta dicho lugar.
No es sólo que a la tía parezca no agradarle demasiado Jaime y el reciente e inadvertido matrimonio de su sobrina, sino que no ha envejecido un sólo día desde la última vez que Selma la vio, además que sus costumbres se han tornado de lo más extrañas. Y que el único criado de la casa sea una especie de monstruo tampoco ayuda mucho.
Conforme la situación en la enorme casa se vaya haciendo más siniestra y secretiva, Selma y Jaime se irán dando cuenta de las verdaderas intenciones de Amelia al llevarlos hacia aquel lugar.

El título de la película, de hecho, es bastante explicativo en realidad: la idea de la Llorona no se maneja como figura concreta sino, ajam, como una maldición. Que de hecho me suena a que la idea se retoma después (con terribles resultados) en "Las lloronas". Siendo algo muy femenino les parece lógico que se herede entre madres e hijas creando algo así como un linaje de mujeres desesperadas que están más cerca de ser brujas que espíritus llorosos. La idea es que quien herede el poder de la Llorona puede alcanzar capacidades ilimitadas siempre y cuando cumpla unos ciertos procedimientos, que era lo que trataba de hacer la tía Selma al adoptar su papel. De tal modo la trama se transforma un poco en la idea de varios monstruos clásicos y la forma de detenerlos.

Tiene varios puntos a favor, sin duda, especialmente ese toque único de las películas de terror de la época, sumado a que de manera general ha envejecido bien. Tiene una estética cuidada y los escenarios son bastante apropiados, y aunque la historia por momentos tambalea entre mantener una línea original o caer en ciertos tópicos, no deja de sostenerse hasta el final.
Por otra parte si tiene esos momentos de efectos especiales de dos pesos, algunos que pueden pasarse por alto y otros que uno no se explica qué hacen ahí. Además de un par de elementos 'terroríficos' que están más que sacados de la manga. En algunos puntos la acción puede hacerse un poco tediosa pero diría que en general se disfruta sin demasiados problemas.

Leí por ahí que tiene bastantes similitudes con una película de Mario Bava, "La máscara del demonio", aunque fuera un poco de la anécdota y la mujer fatal tampoco creo que sea demasiado. Lo cierto es que por momentos sí tiene un dejo a clásico de terror de la Universal bastante notable. Sin duda el tipo de películas para los que rememoran casi con ternura el cine de terror viejo.
Y, bueno, si es una producción mexicana del género, lo que no puede faltar es Abel Salazar, eso está claro.




¿Película favorita de terror basada en una leyenda?

21.6.09



21/06/09
Aprovechando mi recién descubierta pasión por Fellini, vi todo lo que de él estuvo a mi alcance. Que, básicamente, era sólo esta película, pero ya hoy conseguí unas cuantas más de él, jo.



"It's better to destroy than create what's unnecessary"

Una vez más con Marcello Mastroianni como protagonista y eje de la historia, comienza esta película a modo de autobiografía ficticia del propio Fellini. Guido Anselmi es un director de cine que parece que ha perdido la inspiración y que trata de componer todo a su alrededor de manera ficticia para buscar la trama de su nueva película, aunque muchas veces en sus recomposiciones de la realidad llega a caer casi en alucinaciones.
Hay cierta similud entre los personajes de Marcello entre ésta y "La dolce vita". Ambos son don juanes tristes, melancólicos, pero que aún tienen una cierta vitalidad que se traduce en búsquedas que van más allá de las mujeres que giran alrededor de su vida. Aunque todo parecería indicar que la película se compone en gran medida entre los episodios con distintas mujeres (muchas de las cuáles ni siquiera incluyen ningún tipo de relación real, más allá de la interacción entre ambos personajes y quizá los deseos de Marcello que concibe al mundo a su medida), sin embargo posiblemente se trate más sobre esta re-estructuración del mundo conocido a través de la creación artística. Hay una trampa entre Fellini y su protagonista: éste busca crear una nueva película mientras en realidad lo está haciendo. Es el personaje que deliberadamente construye su trama.
En muchos de los diversos episodios en que se ahonda en las inquietudes de Guido se retrata las propias inquietudes del director italiano: necesariamente el sexo, o aún más, el sentido del erotismo, las relaciones amorosas en la dicotomía entre placer y responsabilidad, la religión y sus restricciones y su hipocresía, la infancia y las figuras que la han marcado. El personaje se construye como un collage y entre todo ese dejo sutil casi de surrealismo se construye Fellini.

La escena principal, en que Guido llega a la casa donde habita con todas sus mujeres, aquellas que en virtud de sus propios deseos siente que le pertenecen, es una delicia simplemente aunque de manera superficial pueda parecer hasta un poco misógina. La idea de ese harem moderno co-existiendo bajo la filosofía de Anselmi y el modo en que interactuan entre ellos es fascinante.
Además que, claro, no puede dejar de remitirme a "8 mujeres y media" de Greenaway o la película de "Nine" que se estrenará este año inspirada en la obra en cuestión. Aunque es un poco debatible la elección de actrices, pero supongo que eso será tratado en su momento.

Poco más puedo agregar, si no es que Marcello cada vez me gusta más, al igual que Anouk Aimée que aunque no aparezca demasiado me conquista inmediatamente. Tampoco demerita en modo alguno ninguno de los demás personajes. La película íntegra, en toda su conformación surreal-onírica-dramática es sencillamente cautivante.


Sospecho que la siguiente película de él será "Julieta de los espíritus".