Y terminamos este pequeño ciclo de Tsai Ming-liang con la que fue propiamente su primera película (o primer largometraje cinematográfico, como se quiera ver) y que además tiene un título fantástico: "Rebeldes del Dios Neón".
"Let's leave this place"
Si en los casos anteriores había comentado que parecía que muchas de las estructuras de Tsai Ming-liang se repetían y giraban alrededor de sus tópicos usuales, en "Rebeldes del dios neón" nos encontramos con una irrupción en ese patrón. Probablemente por ser su primera pieza y porque, como comentan algunos, su estilo no estaba todavía del todo delineado. Pero lo que sigue notándose de manera especial es el modo en que se preocupa por retratar los ambientes y por conferirles un significado en sí mismos. Si antes habíamos hablado de tramas que giraban alrededor de viviendas, espacios personales, aquí el giro va hacia los sitios de evasión, hacia la evasión también del espacio íntimo, lo cerrado.
Complicadas historias personales de juventud en Taipei. Hsiao Kang lleva una relación difícil con su familia. Ah Tze, Ah Bing y Ah Kuei son un grupo de amigos cuyas vidas no están exentas de un componente de frustración, de falta de conexión, que tratan de compensar evadiéndose y recurriendo a sitios públicos a perder el tiempo. Ya hemos visto en otras circunstancias que esta energía negativa contenida sólo puede terminar explotando en algún momento.
Lo que Tsai Ming-liang me atrapa con su construcción de ambientes que convincentemente parecen representar los sentimientos de sus protagonistas, me pierde con sus historias. Acentuado en casos como éste donde parecería que la línea narrativa es más clara y se dirige a un punto concreto. Y si bien lo hace, no deja de ser 'a su manera', que como ya he mencionado, es un punto en el que se requiere una conexión con el espectador a riesgo de que si no resulte en exceso lento y difícil de seguir.
Sé que todavía me faltan algunas de las consideradas sus mejores películas, pero no puedo decir que esté particularmente ansiosa por darles una (otra) oportunidad.
¿Película de Tsai Ming-liang favorita?









