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12.3.13


12/03/12
Por si ya estaban un poco cansados de Masahiro Shinoda, me parece que con esta película ya damos por concluido el pequeño ciclo de él. Creo. Y ya que nos habíamos ido más hacia sus películas históricas, cerramos con una de "samurais": "Samurai spy".



"You're a strange person, Sarutobi Sasuke"
Pese a lo que el título en inglés pueda sugerirnos, la película no es realmente sobre samurais, aunque hay bastantes de por medio. Básicamente porque es muy difícil hacer una película histórica japonesa sin que hayan samurais de por medio. La película en realidad trata más bien sobre ninjas e intrigas de la corte. Ya se sabe, alianzas y traición al por mayor en el Japón feudal. Aunque también es cierto que además de ninja hay todo un amplio repertorio de personajes japoneses apareciendo en pantalla.

Sarutobi Sasuke es un espía del clan Sanada (y por espía hay que asumir que todos son espías). Tanto él como su señor se mantienen neutrales ante el conflicto por el que atraviesan el clan Tokugawa (que era el que estaba con el shogun) y el clan Toyotomi. Mientras ellos despliegan todas sus sutiles estrategias militares (¿alguien dijo 'ninjas'?) tratan de involucrar a Sasuke a como dé lugar para que tome partido. Y aunque él está dispuesto a no dejarse doblegar por ninguna de las partes, éstas se esmerarán particularmente en tratar de convencerlo. 

A diferencia del cine de samurais, del que me empapé en su momento, tengo muy poco contexto del cine de ninjas y en realidad entiendo muy poco de ellos más allá de que sean guerreros no demasiado legales con las armas que ya todos conocemos. Aquí el primer problema inicial es que si uno no está familiarizado con el contexto de la lucha entre clanes, se encuentra de entrada con un bombardeo de datos al respecto (que además nos llegan incompletos porque se traduce mucho menos de lo que aparece en pantalla) y de pronto nos encontramos inmersos en una situación que no terminamos de entender del todo. De modo que o te quedas con la perpetua sensación de que te estás perdiendo media historia, o aceptas que la estructura puede resumirse un poco en que ambos clanes quieren fastidiarse el uno al otro pero no lo puedo hacer de manera directa de modo que tienen que mandar guerreros por lo oscurito. Y que hay uno, en particular, que no forma parte de ningún bando pero ambos quieren convencerlos. Shinoda al parecer se inspiró libremente en lo que sucedía durante la guerra fría pero localizándolo todo en su pequeño Japón.

Los técnicos méritos se la película son bastante destacables. Como ya mencioné en relación a prácticamente todas sus producciones, Shinoda tiene una fotografía preciosa y de lo más cuidada. Que en este caso resulta hasta un poco extraña por la continua alternancia entre luz y oscuridad, teniendo momentos tan oscuros como otros en exceso luminosos, cosa nada usual para el cine de ninjas. Por si fuera poco, al ninja más ninja de todos, que es mi adorado Tetsuro Tanba, lo vistieron de blanco. Cosa absolutamente nada usual en el cine de ninjas. De hecho fuera del elemento sorpresa no sé qué tan bien le resultaba en su profesión. 
En secuencias de acción tampoco se puede pedir mucho más, tenemos enfrentamientos samurai, ninjas escondiéndose, intrigas políticas, un montón de espadas y estrellas y todo lo que se podría esperar de este tipo de cine. 

Siendo fan de Shinoda y de cierta parte del cine de acción japonés, resulta un poco difícil explicar por qué el conjunto entre ambos no suele convencerme del todo. No me parece una mala película, es entretenida y es visualmente bella, pero no me parece excepcional. Y dado que he leído que hay quienes la consideran la mejor película de ninjas que hay (supongo que el consenso es menos absoluto que en relación a películas de samurais) y en imdb está enlistada como la cuarta mejor película del director (por suerte las dos primeras son "pale flower" y "double suicide"), voy a suponer que el problema soy yo. Y es eso, me sigo quedando con sus películas de adolescentes confundidos. De las que espero en algún momento ponerme a ver más.




¿Películas de ninjas que les gusten?

2.3.13


02/03/13
Y continuamos con nuestro pequeño ciclo de Masahiro Shinoda con un pequeño giro en su filmografía: "Assassination". Aunque debo decir que el original "Ansatsu" es fonéticamente bello.



"When I was kicked out of prison I was shocked"
Después de haber hablado de Shinoda como parte de la nuberu bagu y su particular percepción de las cuestiones políticas en su país, cuesta un poco ver este cambio hacia el cine de samurais, un género que podría considerarse mucho más comercial y menos social. Y dado que Oshima había declarado que la nuberu bagu trataba de romper tajantemente con ese pasado cinematográfico japonés, uno creería que todos pensarían parecido. Pero entonces nos encontramos con que Shinoda tiene todavía algún as bajo la manga.

En un más que problemático momento político, cuando Japón estaba a punto de abrirse al resto del mundo y la organización interna se debatía entre apoyar esta nueva presencia extranjera y defender al emperador hasta las últimas consecuencias, nos encontramos con Hachiro Kiyokawa. Un hombre aparentemente normal pero cuyo manejo de la espada le vale la atención del shogun, quien lo ve como un perfecto instrumento para ganar más poder en ese momento de tensión y caos político. La situación se complica cuando además de la labor que él mismo deberá desempeñar (en muchos puntos convencido por el chantaje más que por voluntad) el shogun va planeando a sus espaldas el modo en que se desharán de él cuando ya no sea necesario. 
Y de ahí, mucho rollo político y muchas secuencias de pelea samurai. 

Es claro que Shinoda no podía hacer *una película de samurais más* y al parecer el primer elemento que busca romper con la parte más idílica de esa tradición es la elección de momento histórico. La complejidad histórica convierte una trama de peleas e intrigas en un complejo discurso sobre los diversos intereses políticos, traiciones y la lucha por el poder bajo la que se fue cimentando el nuevo estado japonés. Esta complejidad puede jugar un poco en contra porque realmente hace que la película sea bastante densa por momentos, sobre todo cuando va intercalando flashbacks en la trama se manera constante y sin hacer una verdadera diferencia con las escenas en tiempo real, de modo que uno en muchos momentos no sabe en qué estado temporal se encuentra hasta pasado un rato e ir siguiendo este desarrollo de la trama requiere bastante atención y un verdadero esfuerzo por parte del espectador. Además de que, claro, si uno no está demasiado familiarizado con la cuestión política particular puede que se pierda todavía un poco más, porque además de la intriga particular de la historia hay una sutil alusión al contexto de fondo. Y es este interés histórico posiblemente el mayor punto en contra de la película, que no es que sea negativo en sí mismo pero puede disuadir a un espectador que no quiera complicarse mucho o que no pueda ir siguiendo tan puntualmente la trama como quisiera. Yo lo cierto es que me perdí en algunos momentos y ahora incluso me cuesta recordar un poco el desarrollo completo.

Esto se compensa, sin duda, con la maestría técnica del director, demostrada particularmente en su fotografía y el diseño visual de los acontecimientos que la hacen una película de lo más elegante. También el hecho de que Tetsurô Tanba sea el protagónico es un buen plus, aunque para el carisma usual del actor no se luce tanto como podría, lo que parece ser un problema de prácticamente todos los personajes. 

Es sin duda una película interesante y sobre todo visualmente atractiva, aunque para mí no termina de cuajar del todo en sus intenciones. Ni me parece tan cuidada y fantástica como sus piezas para la nuberu bagu, ni sus cualidades estéticas me parecen una competencia real contra los clásicos consagrados del cine samurai. 
En alguna parte leí que se le consideraba 'probablemente su mejor pieza' pero me cuesta un poco creerlo. Aunque puede ser que el público se enfrente más positivamente a una película de samurais que a una con un contexto social/político tan concreto como las de la nuberu bagu.
Y nada de esto en realidad es eminentemente positivo, supongo que es en parte culpa de Shinoda por acostumbrarme a algo y luego confundirme y dejarme con las ganas, oh.




¿Otras películas de personajes forzados a participar en intrigas en contra de su voluntad?

20.2.13


20/02/13
Y seguimos con un poco más de Masahiro Shinoda y su papel en la Nuberu Bagu, un par de años después de la anterior reseña, “Dry lake”, ahora con un título tan sugerente como “Tears on the lion’s mane”.



"Rockabilly"

Cuando hablamos de este periodo tanto histórico como cinematográfico en Japón casi siempre solemos referir a una serie de elementos que se repiten en las producciones: los adolescentes confundidos, las protestas estudiantiles, la posición/represión por parte del gobierno. Sin apartarse del todo de la generación protagonista, Shinoda decide llevar la trama hacia otro aspecto menos retratado y que en este caso no vale directamente por su valor político sino por su importancia en la vida de los personajes. De tal modo que nos encontramos en Yokohama, en los conflictos dentro del sindicato de trabajadores del puerto. En un momento en que, podemos imaginarnos, no es como que los derechos de los trabajadores fueran una prioridad social.

Saburo es un joven que ha encontrado una buena posición en la vida y se aferra a ella: es uno de los brutos encargados de arreglar por las malas cualquier posible conflicto entre el sindicato y los líderes de la compañía. Trabajo que no sólo desempeña porque finalmente le permite ganarse la vida sino porque se siente en deuda con su superior porque le salvó la vida cuando era pequeño.
Su papel de malhechor no me genera mayor conflicto hasta que conoce a Yuki, una joven y guapa mesera a la que salva de un perro en la calle y comienza a frecuentarla. No lo voy a culpar por ello, porque Mariko Kaga, actriz que encarna a Yuki, es preciosa y aquí con su aire de inocencia está más encantadora que nunca (y eso que como chica misteriosa tampoco estaba nada mal, en “Pale flower”). Yuki, aunque intuye un poco la tormentosa situación de Sabu y parece dispuesta a sacrificarse un poco por su silencioso sufrimiento, no sabe en qué medida está involucrado con todos los conflictos del lugar. Y dado que es una sociedad donde casi todos están relacionados con la industria portuaria, Sabu no puede arriesgarse a delatarse de ningún modo.

Este sufrimiento interno del personaje, que va deteriorando su personalidad conforme avanza la trama, refleja también la degeneración del conflicto desde varios aspectos: las intrigas laborales y personales, las aventuras amorosas, la violencia, los problemas que se resuelven con sangre. Si Sabu no representaba puntualmente al adolescente confundido que fue emblema de su generación, conforme se va enredando en la trama va quedando claro que nadie está libre del caos que reinó durante aquellos años, y que una sombra de tragedia se extiende sobre todas estas pasiones individuales que no les permitirá llegar a cumplirse.

La historia puede resumirse de manera sencilla y de hecho podría verse como una reinterpretación de “On the waterfront” de Elia Kazan, pero adaptándola a su momento histórico y centrando la fuerza en la construcción de los personajes, especialmente un increíblemente fuerte y desesperado Saburo Minakami (representado por un inmejorable Takashi Fujiki), consigue transformar la historia en una melodía desgarradora. Siendo, además, la musicalidad un elemento bastante importante en el ritmo de la narración, que llega a un punto climático con una inesperada intervención musical que es una joya en sí misma.

Diría que hasta el momento la colocaría sin problemas entre mis favoritas del director, y que además creo que es una pieza que puede verse perfectamente aunque no se conozca el contexto en que está inscrita. Tiene ese dejo de drama-intriga clásico que va más allá de su momento y su nacionalidad. Una maravilla.




¿Algún otra película sobre conflicto de sindicatos?

11.2.13

















11/02/13
Continuando con nuestros pequeños ciclos de directores japoneses, le toca el turno a Masahiro Shinoda, iniciando con "Dry lake".



"¿Estás dispuesta a hacer cualquier cosa?"

"Dry lake" o "Youth in fury" fue una de las primeras películas del director y además la primera en incorporarse de manera más que clara en el movimiento de la Nuberu Bagu, a inicios de la década de los 60 y apenas un año después de que Oshima presentara "Cruel story of youth".

El seguimiento de un grupo de jóvenes confundidos venía ya desde las películas llamadas 'de la tribu del sol'. Aquí si bien vemos un margen de varios personajes y sus historias y contextos correspondientes, a quien seguimos de manera principal es a Takuya Shimojo, un joven rebelde que pertenece a una asociación estudiantil de las que se manifestaban en contra de la renovación del Tratado de Cooperación y Seguridad Mutua entre Estados Unidos y Japón (que había tenido lugar en 1960). Cansado de que sus reuniones consistan mayormente en pura plática filosófica y sus manifestaciones en una resistencia bastante débil, comienza a distanciarse del grupo para fantasear de manera individual con acciones terroristas que realmente puedan tener una repercusión real en la sociedad japonesa de la época. Consuelo ideológico para una generación cuya confusión no tenía un origen específico ni una dirección real. 

Siendo una pieza tan temprana demuestra de manera contundente el fantástico estilo que desarrollaría el director y el enfoque que daría a su personal aproximación al movimiento, el modo en que buscaba retratar a esa y caótica sociedad en que Japón se había convertido. Para ello se sirve de un potente abanico de personalidades jóvenes y una historia que si bien parece no seguir una línea clara va convirtiendo poco a poco al atormentado protagonista en sus propias fantasías: él mismo se convierte en la bomba que tanto querría detonar para acabar con todo. 

Una de los elementos que más luce en la película es la intervención de la actriz Shima Iwashita, no es solamente una belleza sino que además tiene una fuerte presencia que hace que no necesitemos saber demasiado de su personaje como para sentirnos atraídos hacia ella. No es de extrañar que lo mismo le suceda a Takuya, configurando ambos una serie de encuentros y desencuentros que irán hilando el discurrir de la historia. 

Shinoda no es el nombre que más suele asomar cuando se habla de la Nuberu Bagu y sin embargo es una figura de lo más interesante. Es maravilloso darse cuenta de cómo un momento histórico fue capaz de descubrir y dar oportunidad a directores tan diversos y todos igualmente increíbles. Ya estaremos hablando de él. 




¿Otras películas sobre delirios terroristas que les gusten?

26.3.12


26/03/12
Es una curiosa coincidencia que toque reseñar hoy esta película como parte del pequeño recorrido por el cine de yakuzas, porque justo por acá está teniendo lugar un ciclo de Masahiro Shinoda y me parece que en un par de días tocará que pongan precisamente ésta.



"Las personas, que animales tan raros son. ¿Qué provoca que sean así? Parece como si estuvieran medio muertos. Simulan estar vivos por medio de una actuación frenética"
Me parece que "Flor pálida" es una apropiada elección como segunda película a hablar de yakuzas precisamente porque no se parece en absolutamente nada a la anterior, "Battles without honor and humanity". De hecho no se parece en nada a lo que solemos pensar cuando se habla de este género, y es que en realidad de yakuzas tiene más bien uno de los protagónicos y un poco de la ambientación, aunque de entrada podríamos referirnos más a ella como parte del género del 'cine de apuestas' japonés con una notable influencia de la nouvelle vague, ya que de por sí Shinoda forma parte de la versión homónima de esta corriente en Japón. 

Muraki, al igual que tantos personajes involucrados con las mafias, acaba de salir de la cárcel después de cumplir con algunos años de condena. Tiene que volverse a acostumbrarse a una sociedad que cambia constantemente y vuelve sobre sus viejos hábitos aunque prefiere mantener un perfil bajo de momento ya que la idea de volver a la cárcel no es precisamente atractiva. Frecuentando un salón de juego ilegal conoce a Saeko, una joven que desentona por completo con el mundo al que trata de introducirse pero que está desesperada por formar parte de él. Muraki comienza a establecer una extraña relación con ella, marcada por el misterio y los continuos impulsos de Saeko de ir siempre más allá en el peligro de lo prohibido.

Todo en la película se nos presenta como una constante reconstrucción de todo. Partiendo del hecho de que Muraki tiene que volver a conocer todo lo que ha cambiado desde su encierro, cada uno de los elementos se reconstruyen ante el espectador como si partieran de la nada o como si estuvieran mutando constantemente. A esa idea lógica de volver a las costumbres se suman otras reconstrucciones no tan elementales: la de la banda a la pertenece Muraki y que comienza a desvirtuarse por luchas internar, y sobre todo la de la construcción del personaje de Saeko de quien no sabemos nada y aún estamos conscientes de que está cambiando en todo momento. La encarnación física del misterio en cuerpo de mujer es una idea manida por el cine y la literatura y aún así Shinoda consigue que su protagónica sea una representación fantástica y fiel de esta idea. Si a eso le sumamos la belleza y la fuerza de Mariko Kaga interpretando a Saeko, pareciera que es la ley de atracción hacia ella la que dirige una trama cuyas estructuras se han desestabilizado hasta girar alrededor de ella. De tal modo que Muraki más que representar al héroe o anti-héroe típico de las películas de yakuza, se vuelve una especie de víctima de la trama, viendo también sus propias estructuras desestabilizadas y comenzando su propia reconstrucción.

Hay quienes apuntan que es la pieza de Shinoda que más ha resistido el embiste del tiempo y es que al igual que muchas producciones de la nouvelle vague que se han vuelto atemporales, "Flor pálida" no ha perdido ni un poco de su fuerza en el paso de los casi cincuenta años que nos separan de ella. No puedo opinar mucho más porque apenas comienzo a introducirme en el resto de la filmografía del autor pero sin duda resulta una pieza clave (y bastante accesible al no adentrarse en asuntos políticos como muchas películas de su época) en la cinematografía japonesa de los 60. Además de ser increíblemente bella, no tengo que volver a decirlo.




¿Película favorita con una femme fatale involuntaria?