23.1.09



29/02/08
Hay una confusión muy grande respecto a esta película. Una confusión personal, claro. Recuerdo que la primera vez que la vi fue comprando una buena dotación de películas de aparente terror en locales de dudosa legalidad. No estamos en momento de juzgar mis antecedentes, claro. En fin, el caso es que la portada me convenció y me la llevé, una vez en la casa la comencé a ver con mi hermano y todo parecía apuntar a una buena trama pero hubo un obstáculo que se manifestó infranqueable desde el inicio: los subtítulos.

El subtitulaje parecía bastante casero así que en muchos casos se daban la libertad de omitir la mitad de la oración o incluso, cuando loso diálogos llegaban a ser muy rápidos, simplemente no subtitulaban nada y dejaban a consciencia del público, evidentemente poseedores de un fluido francés, entender lo que correspondía de la trama.
Se entenderá que aunque la idea de una película de terror es asustarse pues, también es medianamente sustancial entender la trama, así que preferí dejarla por la paz hasta nuestro siguiente encuentro.
Ese siguiente encuentro se dio hace unos pocos días, en que me la encontré, completamente original, y me dispuse a darle otra oportunidad. Esta llegó durante la última visita a casa de Jorge mientras nos debatíamos entre esta (titulada inexplicablemente como "El convento") y "Hombre mirando al sudeste". Tiramos una moneda y la verdad es que ganó la película de Subiela, que no me hubiese molestado del todo ver de nuevo, pero ante la premisa de Jorge de 'no quiero pensar, pongamos la de terror' pues la decisión fue considerablemente sencilla.
Dos horas después nos arrepentiríamos de esta sencillez.



"Don't talk with the scary children"

Todo fue mal desde el inicio. Yo recordaba de manera medianamente entrañable el inicio: dos niños en un orfanato se levantan por la noche para ir, temerosos, al baño. Un baño enorme y ciertamente siniestro, con agua estancada y paredes demasiado blancas. Y entonces ¿qué es lo que sucede? Lo que sucede en la película no nos importa: los diálogos eran en inglés.
No pudimos prestar atención bien a las primeras escenas porque yo insistía (insisto) en que la versión que yo vi estaba en francés. De otro modo no se explicaría porqué no terminé de verla. Sin embargo ahí lo tenían, con toda la originalidad de su condición: inglés como idioma predeterminado. Con únicamente la otra posibilidad de escucharlo en español, no, gracias.
A partir de ahí la trama se develó menos interesante que cuando la vi, entendiéndola a medias, por primera vez: la situación es inverosímil, es una suerte de "El resplandor" en que la chica llega a un orfanato abandonado para cuidarlo. Para cuidarlo ¿de qué? si por algo está abandonado el orfanato. Luego hay más gentecilla por ahí que tampoco nos explicamos porqué no se fueron. El personaje protagónico, a pesar de que encontré reviews que elogiaban su caracterización, es simplemente odioso. No entiendes nada de su contexto, no sabes qué la motiva, no sabes porqué comienzan a pasar las cosas y no te importa, ella llega a ser genuinamente insoportable. Está ese otro punto, claro, a pesar de que la sinopsis dice que ella está en el orfanato y que, obviamente como debe suceder en todos los grandes y siniestros orfanatos que se encuentran a mitad de la nada, comienza a escuchar ruidos y pasos y voces y lo que sea, la verdad es que las cosas no son así, de pronto te introducen a la atmósfera de tensión en que el personaje quiere saber qué pasa cuando aún no ha pasado nada.
Luego viene uno de esos finales en los cuales crees que acaban y no, y luego crees que ahora sí acaban y no, y sucesivamente. Ninguna de las posibilidades para terminar son buenas, la película se vuelve una especie de "El orfanato" con "Matrix" con cualquier película de terror mala que hayan visto. Vamos, que ni siquiera hay momentos en que presupongas que el director quería asustarte. Eso, sumado a una atmósfera muy mal lograda, no sé qué debería indicarme.
Por otro lado ¿"El convento"? Entiendo que a veces los que escogen los títulos en español nos consideran idiotas y mejor nos cuentan un poco de la trama para que sepamos a qué vamos, pero de ahí a llamarle convento a un orfanato me parece un abismo semántico importante.
Y bueno, con relación a los orfanatos, me parece que por sí mismos hay sitios que ya son suficientemente siniestros bajo nuevas perspectivas. Así, si colocas un sitio que usualmente está lleno de gente como un orfanato, un hotel, un hospital, etc, y lo colocas abandonado ya tienes por sí solo un elemento considerablemente terrorífico. Yo no entiendo cómo pueden pasar por alto esta premisa y aún así hacer algo tan mediocre. Es como en el caso de "Dead silence" ¿no se dió cuenta el director (o el guionista, de quien haya sido la culpa) que un muñeco de esos es terriblemente inquietante por el simple hecho de aparecer sentadito en una silla en escena? Vamos, que la primera escena en que se lo mandan por correo es que yo me muero el día que alguien me mande algo así por correo (Bake, te estoy viendo). Y sin embargo, fuera de un poquito de miedo inicial más primigenio que logrado por la cinta, viene un desarrollo completamente decepcionante.
Aunque agregaría que al menos "Dead silence" te mantiene un poco a la espectativa de qué sucederá al final, mientras que nuestra película en cuestión se vuelve casi insostenible en un punto, y si no fuera porque no puedo venirles con el chisme si no la veo completa (y también porque soy incapaz de dejar una película a medias por cuestión de principios) yo no sé cómo habría terminado la velada.
Pero bueno, teníamos sushi, igual y no todo fue tan malo. Oh.














17.1.09



27/02/08
Anoche tuve un sueño, cuya trama esencial no recuerdo pero donde todas las cosas tenían el nombre de Barcelona. Estoy segura de que mi subconsciente señalaría el último post de /un_largo_adiós, la predilección de Bake por la canción del mismo nombre interpretada por Queen, y mis falsos anteriores sueños premonitorios.

Subo y bajo y así. La primera vez que vi "La última vida en el universo" fue por error. La había confundido con otra, cuyo nombre ni ninguna otra seña recuerdo ahora. Por otra parte, este filme se convirtió inmediatamente en uno de mis favoritos. Y a veces vuelvo a verlo, cuando tengo ganas de sentir que soy yo esa última vida en el universo.



"Viendo el atardecer piensa: ¿para qué vivir si no tengo con quién hablar? Pero incluso ese pensamiento no significa nada cuando eres la última lagartija"

Fue hace ya algunos años. Inicialmente no relacioné a ese Tadanobu Asano tratando de suicidarse con la misma tranquilidad con la que abriría la puerta con aquel Kakihara que me conquistara en "Ichi the killer". Todo en aquella escena inicial me pareció propicio: fue una de esas películas que llegan en el momento justo en que las necesitabas.
Probablemente para algunos podría parecer una película demasiado lenta, innecesariamente simbólica u otros comentarios que he escuchado al respecto. Pero por otra parte me parece más que una crítica meramente estructural, es una ocasión perfecta para permitir que la última palabra sea dictada por las sensaciones que te transmite más que por la historia en sí misma. Aunque la misma para mí, no deja de ser completamente bella casi tanto como fría y triste.
Alguna vez, comentándole escuetamente la trama a una amiga la relacionó algo imprudentemente con "Lost in translation", por los problemas comunicativos mencionados. Nada más alejado: aquí la incompatibilidad dialéctica no es un problema, es un medio autónomo de expresión.
Ahora que lo pienso, me recordó un poco al comic de "Signal to noise", en donde el director cinematográfico afirma, no sin mucha razón: el mundo siempre está acabando para alguien.


¿Qué pasó con esos días en que iba frecuentemente al cine? Siento que mi tiempo se me escapa inútilmente. Espero que pronto pongan "Juno" por aquí para ir a verla.


























25/02/08
Tal parece que a todos mis amigos les ha dado por ser piscis y comenzar a cumplir años por estas fechas. Lo cuál me hace pensar en muchas cosas, como eso de a qué horas se le llama a alguien para felicitarlo por su cumpleaños. Porque yo odio que me llamen el día anterior a las 12 porque aún no siento que sea mi cumpleaños. Pero que tampoco es el punto.
Es curioso que dos de las personas más cercanas a mí cumplan con un sólo día de diferencia. Claro, una amiga mía argumentaría que es más raro que todos los chicos con los que ha salido hayan cumplido el mismo día, que casualmente también fue ayer. Pero nadie dijo que la vida fuera justa. Ni lógica.



"Yo también quiero cambiar este puto mundo"

La película nos la prestó (corrijo, me la prestó, lo que claramente indica que soy de más confianza) (yeah) otro primo. Todo queda en familia, claro. Yo entonces, por razones del destino me encontraba descansando todo el día en cama y sin poder hablar. Lo cuál, en mi caso, era una verdadera tortura, porque eso de escribir tus mensajes vitales en una libretita puede ser gracioso pero no práctico. En fin, en cierta medida gracias a esa situación vi una gran cantidad de películas y leí unos cuantos libros que llevaba atrasados. Las películas me las dieron arbitrariamente: de lo más comercial a títulos que no me sonaban de nada. Entonces cuando Andrés vino voluntariamente a hacerme compañía en mi cautiverio, lo menos que podía hacer era dejarlo escoger. Él ya había escuchado de la película y su identificación por cualquier personaje del ámbito teatral/circense/artístico en general guió por completo su decisión. Yo no tenía nada que objetar, claro está.
Por una parte, me gustan los documental, los que están bien hechos, claro, y este tiene un arte que trasciende al mero hecho informativo de ir entrevistando y recreando situaciones pasadas. Por otra parte, aunque no siento la misma identificación antes mencionada con los histriónicos personajes, me gustan las tramas que refieren directamente a cualquier manifestación del arte. Todo ello parecía augurar una buena combinación. Y lo fue.
La propuesta de un mundo que se transforma por medio del arte no es ni mucho menos exclusiva, la hemos visto infinidad de veces en todos lados y puede que en cierta medida algunos pensemos igual. Claro, que el paso importante aquí va de lo teórico a lo práctico, que no digo que sea algo excepcionalmente original, pero sin duda está excelentemente estructurado y más aún representado.
No podía evitar adentrarme en ese mundo de calles españolas donde los jóvenes se transformaban en sus propuestas, rompiendo por momentos la línea que separaba a sus personajes (concebidos ya como tales) del mundo real, el espectador fuera de las salas teatrales. El liberar a estas representaciones teatrales de su cautiverio en salones y lugares concretos y poner en duda la convención de que el espectador está consciente de que lo que sucede no es real, puesto que ahora se encuentra en su propio mundo y a veces ni siquiera está consciente de la ambivalencia del sujeto.

¿Quién no quiere (también) cambiar este puto mundo?


Pues tú, obviamente que sí.
Feliz cumpleaños.










23/02/08
La primera idea era considerablemente ridícula: "La boda de mi mejor amigo". Fuera del campo semántico evidente en el título, había poco más que recalcar. Sí, es mi mejor amigo, no, no nos prometimos casarnos eventualmente, no, no hay un tercer y sexy homosexual que vaya a llegar a salvarme dentro de algunos años. Además de que las bodas también están fuera de discusión. El tema es más o menos así: el cumple años. Como la mayoría de las personas suelen hacer, por lo menos una vez al año. Y dado que hay poco que añadir excepto lo que se podría saber de ambos, podría o bien, reseñar "El extranjero" de Camus y remarcar su nihilista personalidad a estas alturas casi extinguida (oh) o poner una de sus películas favoritas. Y aquí estamos. Aunque no sé porqué psicoanalizaría a Jude antes que a Clive. Que es mucho más sexy.




"I don't love you anymore"

Trato de hacer memoria de cuando la vi por primera vez y todo parece indicarme que la vida con Antonia, una de las chicas con las que vivía por aquel entonces. Ni siquiera estoy del todo segura de porqué acepté verla: Jude Law, después de haberle arruinado la vida a Oscar Wilde, me parecía un ser por completo detestable; Julia Roberts nunca me ha gustado del todo (y apenas caigo en la cuenta de que también se encontraba en mi otra opción, oh) (si el personaje femenino de Camus se hubiera llamado Julia en lugar de Marie todo esto habría sido siniestro) además de que tiene el precedente de ser la reina de las comedias románticas junto con Meg Ryan (aunque me cae mejor que Meg Ryan, aunque no sea demasiado consuelo); Natalie Portman la verdad es que entonces me fastidia un poco debido a su participación en "Star Wars" (perdóname, Natalie, no sé en qué pensaba); y Clive Owen era, para mí, prácticamente un desconocido (bueno, sí, lo había visto en "Arthur" pero la verdad es que no lo relacionaba).
Todo esto parece indicar que o bien, ya me la habían recomendado con anticipación (cosa de la que no estoy muy segura) o Antonia quería verla y yo, magnánimamente, acepté que la viéramos aquella tarde.
La verdad es que aunque ahora me parece que ha prevalecido la opinión de que es una excelente película (porque lo es), recuerdo que entonces se revelaba como esas películas que o te gustan muchísimo o las odias. De manera que me encontraba con opiniones encontradas de distintos amigos para quienes era simplemente aburrida y nefasta, contra aquellos que la creían simplemente hermosa.
La verdad es que podría parecer un prototípico enredo amoroso de los que vemos todo el tiempo en las telenovelas, pero hay algo más allá, en la desesperación de los personajes, en los diálogos fuertes contra escenas poco explícitas, en las obsesiones oscuras de las personas y el modo en que se va cediendo o perdiendo las cosas. Podría decirse, a modo de moraleja, que casi siempre perdiendo.
Para mí, Natalie y Clive Owen se llevan la película. Ella es simplemente divina. Jude, como siempre, es detestable, y es hora que no puedo ver una película de él sin odiarlo un poquito. Julia pues, mucho mejor de lo que podría esperarse de la reina de las comedias románticas.


Y feliz cumpleaños a ti.
(sí, a ti)


























22/02/08
Para variar un poco el repertorio de nuestras noches dejamos de lado las películas de terror desde el inicio. También en cierta medida porque tenía poco caso ver "Saw IV" si Bake ni siquiera había visto la II. Ninguno había visto antes una película afgana y no íbamos a permitir que nadie dijera que no nos gusta incursionar en nuevos géneros. Titulada como "Kandahar" (suerte que no se arriesgaron a ponerle un título más 'explícito') y con una portada sugerente, nos adentramos en el mundo femenino afgano, pero también en el mundo pobre, asediado por las guerras y las enfermedades, y habitado por distintos espíritus en busca de la esperanza en las regiones más infértiles.



"Si ves una muñeca no la toques"

En realidad nunca había visto una burka como las que usan en la película, es decir, que verdaderamente cubrieran por completo a la mujer sin dejar a la vista siquiera los ojos. Se me ocurrieron preguntas tontas al respecto como, por ejemplo, cómo reconocerías a una amiga si la vieras por la calle. Suena algo ridículo inicialmente pero también delata esa limitación de la mujer: la mujer se recoge ya no sólo en el hogar, subordinada siempre a la familia (y aún más a la figura masculina) sino también se recoge en sí misma, su espacio real está dentro de su burka y nadie es capaz de ver a través de ella.
Desde una informativa mirada algo occidental la película por momentos se desenvuelve más como un documental que rigiéndose por la trama central, es casi una excusa para mostrarnos este viaje que debiendo ser tan breve se ve poblado de toda clase de peligros y contratiempos. Viene acompañado por la leyenda de 'basada en una historia real' pero ¿cuántas más historias igual de reales deben encontrarse ahí? en cada una de las mujeres que se marchitan dentro de una sociedad opresora. Y esto, claro, sólo si lo vemos desde esta perspectiva, porque evidentemente si nos remitiéramos a otros factores puede que el cambio de otorgarle libertad a las mujeres no terminara con la pobreza, la guerra, las enfermedades y el nivel de vida.

Aunque la mirada occidental, puesto que nuestra protagonista fue criada en Canadá a pesar de ser de nacionalidad afgana, resulta didáctica para el público ajeno a la situación, siento que en algún punto le niega una mayor crudeza. Pienso, por ejemplo, en "Las tortugas pueden volar", donde trata de enfocarse fenómenos sociales similares en otro país de Medio Oriente, pero donde se pasa por alto el hecho de que el espectador podría no entender por completo la situación: se le golpea de lleno con la trama y aún más con la realidad que se refleja en ella.
Por otra parte, la fotografía es impresionantemente hermosa, ciertas escenas muy simbólicas resultan estéticamente preciosas, aunque la historia por sí misma no se sostenga demasiado y tenga un final algo abrupto. La rescato principalmente por su valor documental y el modo en que logra representarlo.



Se agradecería a quienes pudieran recomendar películas donde se retratara la violencia como parte de las sociedades latinoamericanas. Como "Amores perros" o "Carandiru".


















21/02/08
Creo que el único cuento que puedo recordar claramente de Rubem Fonseca es "Feliz año nuevo". Puede que haya sido verdaderamente el único que nos tocara leer en el curso de literatura brasileña, pero Ariadna siempre nos contó algo más sobre él. He de confesar que aunque ciertamente me pareció un buen escritor, no terminó por agradarme del todo: voy a sonar hasta un poco hipócrita al confesar que la violencia sin sentido no me agrada demasiado en la literatura (aunque evidentemente en el cine sí). Justo puede que haya sido esto lo que permitió que apreciara un tanto más esta cinta, que tenía ganas de ver desde que leí una reseña al respecto en una revista.

Ayer inicialmente veríamos películas en casa de Abril pero ante el abandono de todos terminamos Ariadna, Lili y yo en una sala de cine que pintaba para una función casi privada pero que de pronto se vió poblada de familias con bebés y quinceañeras. O quizá sólo era una familia con bebé, pero sentada detrás de nosotros, y chicas mayores de quinceaños que gustaban de comportarse ridículamente en el cine. Nunca lo sabremos.



"Nos deben camisas limpias, cocinas limpias, lágrimas limpias"

Últimamente he estado adentrándome mucho en el tema de la violencia en las manifestaciones cinematográficas. Si bien siempre he considero que es una de las temáticas que más me agradan en una película mucho más allá del simple posible placer por la violencia misma. En cierta medida "Cobrador" nos habla de ello: una violencia injustificada, una violencia sin sentido, sin contexto, sin una línea de seguimiento establecida. Pero al mismo tiempo esta violencia, como si fuese un apartado independiente, nos habla de un todo: de una violencia general, de la humanidad, del capitalismo, de las condiciones sociales, de las diferencias interculturales. Nos encontramos por momentos en Miami, en el DF, en Buenos Aires, en Rio de Janeiro, en Minas Gerais. Vemos a un millonario norteamericano, a un joven errante brasileño, a una reportera argentina, a una punk mexicana, a un policía brasileño. El orden y la trama específica no son claras, incluso podría decirse que cada uno puede interpretar de cierta manera la historia, sin que por ello sea demasiado subjetiva o libre.
Su generalidad puede que nos hable de un todo, que es tan íntimo como ajeno a nosotros mismos puesto que nos vemos limitados por nuestra propia y más cercana realidad. Puede que, claro, esta sea mi propia interpretación de la película: la justificación abstracta que encontramos en la violencia, en cada uno de nuestros actos. Qué es lo que cada uno de nosotros está cobrando.