20.1.12


20/01/12
Si siguiera el orden correcto creo que terminaría hablando de esta película en el 2013. Pero le he dicho varias veces a /trincheras que la vería pronto y espero que no piense que le estoy mintiendo descaradamente. Además que ya me tocaba ver algo de Lisandro Alonso, la verdad.



"Siempre hay un tropezón en la vida"
El aire pacífico del día de Vargas tarda en hacernos ver que sus paseos no salen jamás de los límites de una cárcel, y que además es el último día que pasará en ella. Parece vivir ese último día como otro de tantos más durante los últimos años, pero a la mañana siguiente ya está libre. A partir de ese momento emprende el camino para ir al encuentro de la hija que hace tantos años que no ve.

La trama, presentada de manera general, es una declaración engañosa. Vista así uno podría pensar que trata de una historia más o menos tópica del hombre que habiendo estado encarcelado tanto tiempo se encuentra de pronto con el mundo real y trata de rearmar lo que perdió al entrar en la cárcel. Pero "Los muertos" está lejos no sólo de ese sentimentalismo fácil sino también de cualquier juicio evidente sobre lo que se esté presentando. Vargas es un vacío semántico, un hombre del que no podemos estar del todo seguros qué es lo que piensa, por qué hace lo que hace, y se desenvuelve con una hiper realidad brutal, sencilla, aparentemente desprovista de significados. Sus acciones en extremo cotidianas no nos remiten a la noción de lo que deberíamos ver como su primer día libre, tampoco lo encadenan a un pasado que sólo se enuncia fugazmente sin explicarse. Es una historia que lo único que delata es que nada sabemos de ella.
Lo que importa es el viaje.

Cuando comenzaba ese lento peregrinar por la Argentina rural yo temí un poco que se tratara de una de tantas películas que se aprovechan de las tramas demasiado realistas y demasiado lentas para compensar la falta de ideas. Que es algo que podría también parecer un poco ante una historia tan general. Pero si bien en cuestión de acciones hay poco que se pueda enunciar de manera relevante, todo el seguimiento que hacemos a lo largo de los distintos momentos de su camino están llenos de símbolos, sugerencias constantes al espectador que nos remiten, además, a nociones contradictorias que convierten la ambientación (donde podría haberle limitado a la fotografía bonita de la naturaleza) en una sensación constante de duda, de incomodidad. Ese viaje puede verse por momentos bajo la luz de la búsqueda de redención (que corresponde a la idea más general de la trama) pero también como un descenso a los infiernos. Los tensos personajes con los que se encuentra Vargas en su recorrido pueden justificar su actuación por una elección de 'actores no profesionales' pero también por una representación hiper realista de la propia realidad que le confiera algo de sentido del absurdo. Y Vargas mismo es todos los símbolos y ninguno, los más evidentes y los más confusos. 
Y llegado a ese punto de revelación sin revelación la pregunta esencial es la que de inicio podría habernos parecido menos relevante, por obvia: ¿Quiénes son los muertos?

Sin duda se trata de una película denso, con un diálogo mínimo, con muchas escenas aparentemente triviales y donde está en uno suponer y poner en duda todo lo que se está viendo. Pero al mismo tiempo consigue cautivar de una manera extraña sin que uno sepa muy bien a qué se debe, sólo queda la sensación de haber caído en una trampa sin entender del todo en qué consiste dicha trampa. Lo cierto es que por un lado tiene un gran número de elementos que yo suelo odiar en otras películas (y que me parecen muy representativos de directores cuya obra no suelo disfrutar) y que sin embargo me parecieron maravillosamente orquestados en una pieza que, irónicamente, en su vaguedad resulta a la vez de lo más sólida. 

No tengo que decir que pronto estaré a la caza de las otras películas que conforman la filmografía del director, ¿verdad?




¿Película favorita de Lisandro Alonso?

19.1.12
















19/01/12

Continuando con 'películas a las que ¿cómo llegaste a ellas?'.



"Debéis estar flipando, ¿no? Pensabais que ésta es una de esas películas de terror en las que el asesino persigue tías en pelotas. Pues no, aquí la que corta el bacalao soy yo"

Podría tratar de justificarme en vano con excusas vagas sobre por qué habría conseguido "Sexykiller" (encima caigo apenas con eso del subtítulo medio innecesario), como que salía Macarena Gómez, o que cuando vi el trailer no me pareció tan terrible como la idea podría hacer suponer, o que justo ahora caigo en la cuenta de que el guionista es Paco Cabezas. Pero lo cierto es que si le di una oportunidad fue por Paco León. Y ya, fue la única razón por la que se me ocurrió que el conjunto podría resultar rescatable. 
Y bueno.

Es bastante claro por dónde va la película, ¿no? Una especie de tributo satírico a las películas slasher pero donde el asesino es mujer y encima es la prototípica mujer bonita y superficial y que en principio sólo debería esperar a que se aparezca su príncipe azul (en este caso un médico idílico) a rescatarla. No sé si soy la única que se pregunta cómo entra exactamente Macarena Gómez en todo eso pero ajá. Comienza a haber una serie de asesinatos en la universidad y, bueno, básicamente seguimos una trama de la que ya conocemos al menos la parte más aparente de la resolución.

En el camino se cruzan varios gags no demasiado afortunados de todo tipo de película de terror de asesinos, aunque no necesariamente slasher, que van desde imágenes concretas hasta personajes, ideas, lo que sea. Siguiendo un poco la idea elemental de las 'Scary movie' pero centrándose sólo en el cine de asesinos. Como dije encima de todo pues ya a la primera secuencia sabemos claramente quién es el asesino (si es que el título no nos lo había indicado) y más bien lo que tenemos que seguir es si esa historia tiene algún sentido de ser contada. De lo cual no puedo decir mucho más.

Ahí entramos claramente en la eterna discusión sobre que yo, de entrada, no soy buena para la comedia. Me cuesta conectar y en este caso la gran parte de los chistes están metidos de la manera más simple y sin gracia, para hacer reír con las pretensiones más fáciles, y a menos que uno tenga debilidad por ese tipo de humor creo que será difícil que pegue. Los guiños a distintos tipos de película tampoco me parecen especialmente afortunados dado que suelen ser ideas bastante generales que tampoco requieren pensarse mucho más, de modo que no dejan ni siquiera la mínima gratificación personal de haberlos entendido y pueden pasar fácilmente por un pegote a la mala de todas las películas del género que vienen a la mente. Lo mínimo que hay que seguir particular de la trama no es mucho más interesante y dado que yo de por sí encontré insoportable el personaje protagónico de Bárbara, pues poco más se podía hacer.
Es cierto que la película tampoco busca ser más que un divertimento en extremo simple y que ateniéndose a ello tampoco es terriblemente mala, si eso es consuelo de algo. En aras de tratar de rescatarla un poco yo diría que habría funcionado mejor como un corto con un ritmo más rápido donde se aprovecharan los gags y luego se huyera antes de que la gente notara lo que pasó. Porque encima cae en ese eterno grupo de películas donde los pocos chistes salvables se muestran ya en el trailer entonces, como si necesitaras más, lo poco que podría haber hecho más sobrellevable la experiencia, ya lo habías visto. Es difícil abordarla por ninguna parte.

Yo podría defender los breves minutos de Paco León porque su sola presencia ya me parece graciosa, y supongo que ver a la niña Medeiros haciendo de zombie pero ahora de traje y corbata fue al menos curioso. Pero de resto me parece una película totalmente predecible y que resultará mínimemente efectiva para pocas personas que puedan separarse de todos los prejuicios externos y tratar de divertirse por el sólo hecho de divertirse. Y que conecten con ese tipo de humor, además.

Yo es que no aprendo con el humor. Debería saber que o los Marxs o nada.




¿Película favorita de comedia de asesinos?

16.1.12


16/01/12
Que Japón decida por una vez vengarse de todos los títulos que hollywood les remakea sin pudor y hacer ellos una secuela-remake de una película americana tiene que ser al menos anecdótico. Tampoco es impensable que los japoneses se inspiren de tramas estadounidenses pero "Paranormal Activity 2: Tokyo night" no tiene nada de sutileza. Y por más mal que pintara yo no iba a perdérmela.



"Something that can't be seen with the naked eye"
En el trailer y algunas sinopsis se advierte que la película comienza 'justo donde terminó la anterior' en un intento desesperado por hilarlas, porque junto con la casi nula explicación de qué relación tienen, difícilmente se puede hablar de una secuela en forma. 
Haruka regresa de su viaje de Estados Unidos habiendo sufrido de regreso un accidente que le rompió ambas piernas. Su hermano Koichi se queda en casa para ayudarla a sobrellevarlo y graba todo porque sí. Para hacer más llevadero los momentos de ocios entre hermanos aparece un espíritu que mueve cosas en el cuarto de Haruka. Como los japoneses están muy habituados a espíritus les parece divertida la idea de grabarlo todo. Y ¿todo esto les suena a algo?

Como podrán suceder la película intenta hacer exactamente lo mismo que "Actividad paranormal" pero cambiando el contexto y quitándole toda posible explicación. Nada de 'ha sido así toda mi vida', Haruka un día despertó y, muchas gracias, un espíritu la perseguía (cosa que tampoco debería sorprendernos porque sabemos es usual en Japón). Su hermano no tiene nada que hacer y lo graba. El único posible plus interesante que es que esté en silla de ruedas y no pueda huir del horror cuando se le presente no se aprovecha en absoluto. Y básicamente eso es mucho más de lo que se puede decir de la trama.

Los problemas esenciales son dos. Uno es que dado que todo lo que se nos muestra casi paso por paso lo hemos visto ya, nos queda únicamente los detalles del retrato cotidiano de una familia japonesa, cosa que no resulta particularmente interesante. Luego está el asunto de que si bien Estados Unidos no parece saber adaptar bien el horror sutil de Japón, la operación inversa demuestra un poco que Japón tampoco sabe adaptar el horror de sustos al momento que tanto ha conquistado hollywood. Todas las escenas en que 'Actividad Paranormal' consiguió (o trató al menos) de asustarnos con el hecho exacto en el momento exacto aquí pierden mucha fuerza al incorporarse a una trama con un ritmo distinto. Llegado un punto hasta quisiéramos que apareciera el prototípico fantasma de cabellos telarañosos y arregle la situación pero nada, difícilmente puedo imaginar alguien que se haya asustado mínimamente en algún momento de la película.
¿Y qué nos queda de "Actividad Paranormal" sin los sustitos justos? El aburrimiento de ver a una pareja cuyo acercamiento a una crisis sentimental se debe a un demonio que les jala las sábanas por la noche. Pero sin el demonio, me entienden.

Y todo esto añadiendo que a mí sí que me gustó "Actividad Paranormal", pero también creo que es una experiencia única que difícilmente podría volver a conseguir el éxito de su primer visionado y, sobre todo, en las consiguientes secuelas (todas las cuales seguro veré en algún momento de desesperación terrorífica).

Oh, un detalle que me gusta de las películas asiáticas es que la presencia del equivalente de sacerdotes o ritos (ya dependiendo de si se trata de monjes budistas, chamanes, o gente con dones paranormales) generalmente suele efectiva pero se interrumpe porque las personas involucradas no cumplen la totalidad del pacto. No como la poca efectividad que los ritos católicos (cristianos, judíos y similares) han demostrado en casi la totalidad de las veces que los retrata hollywood. Aquí tiene lugar una secuencia por el estilo pero tampoco alcanza mayor relevancia, igual podrían haber explotado ese aspecto exótico al menos. 

Por cierto, en América Latina la distribución de la película fue todavía más engañosa y se llamaba "Actividad Paranormal 0: El origen". Puedo imaginarme a la gente yendo al cine para encontrarse con japoneses que se enteraban todavía menos que ellos de la situación.




¿Película favorita que sea un remake extranjero de una película estadounidense?

15.1.12















15/01/12

Jose me llevó un día la película preguntándome si la había visto. La había despojado incluso de su cajita y sólo se mantenía el título con el nombre. Le dije que no y me advirtió de hacerlo sin buscar nada respecto a ella, sin leer sinopsis ni esperar nada, tal cual. Mordiendo un poco la lengua y mirándola cual caja de Pandora acepté un poco el reto.



"No sé, chico, no sé, pero yo no le veo más que ventajas a esto de ser intelectual"

Si hay películas a las que se debe enfrentar sin tener nada en mente, sin duda "Amanece que no es poco" es una de las más grandes expresiones al respecto. He visto en un par de sitios un intento de darle una sinopsis mínimamente lógica pero cuando van más allá de la generalidad de una serie de circunstancias inusuales que convergen en un pequeño pueblo español, entonces todo intento de orden termina por ir en contra de los principios de la película y necesariamente confundir o revelar algún momento concreto. Y no es el caso. Uno puede tomar la película como un excelente ejemplo de narrativa caótica que representa escenas con un significado concreto (aunque muchas veces se nos pueda escapar) y de tal modo es perfectamente disfrutable. No se necesita más.

De tal modo es difícil decir mucho más al respecto. Se trata sin duda de una película fantástica, terriblemente surreal, hilarante a más no poder, y con elementos increíblemente bien conseguidos que ocupan su lugar con una naturalidad total. No es de extrañar que con el paso de los años se haya vuelto una película de culto e incluso existan reuniones cada cierto tiempo de fanáticos de la misma (o de las motos con sidecar) que termina en una de las ciudades donde se grabó y que ahora tiene un museo conmemorativo. A ese nivel, y totalmente merecido. 

Además el nivel de lecturas ayuda mucho, se podría analizar muchas de las escenas de manera aislada y rastrear posibles orígenes o interpretaciones de su transformadísima metáfora. Y eso sirve y no, ya que es posible ver la película en ambos modos, o incluso volver a verla sintiendo que una parte se ha entendido de un modo diferente. Al hablar al respecto con Jose y otros amigos explicaban como muchos de esos momentos podían relacionarse con la historia de España, pero incluso desconociéndola por completo y viendo la película como una serie de momentos irreales unidos por una tenue línea narrativa, funcionaría. Porque esos momentos son increíblemente fuertes por sí mismos y uno puede rendirse a ellos sin esperar mucho más. Yo disfruté viéndola una vez, recomendándola y volviéndola a ver, y regresando a escenas concretas que se quedaron conmigo cuando fuese necesario. Sencillamente fantástica.

Pensaba que se trataba de la primera película de José Luis Cuerda que veía pero revisando su filmografía me doy cuenta que hace varios años vi "La educación de las hadas", aunque por el momento me cuesta un poco relacionar ambas películas. Sin duda me quedan algunas cosas por mirar del director.




¿Película favorita de José Luis Cuerda?

13.1.12
















13/01/12

Ey, y por si ya extrañaban a Miike (como yo, claro) pues regresamos por él. Y por otro de sus pendientes en la cada vez más corta lista de cosas que le faltan por hacer: películas de superhéroes. Y siendo Miike no podíamos esperar un superhéroe muy normal, ¿no?



"Striping evil!"

'Zebraman' era una serie de televisión vieja que fue cancelada después de apenas seis episodios, probablemente por lo mucho que le gustaba al público ver a alguien vestido como cebra. Pero Shin'ichi Ichikawa sí que la recuerda, y mientras todo en su vida real se desmorona, la idea gloriosa del superhéroe luchando por el bien es lo único que le queda. Inútil como padre de familia y como maestro decide que lo único que le queda por probar es, eso, vestirse de superhéroe-cebra y tratar de luchar por la justicia. Y no estará solo en su juego de emulaciones, ya que resulta que unos extraterrestres han decidido invadir la tierra (¿por qué no? ¿es que hacen algo más los extraterrestres?) y para ellos se plagiarán la trama final de la serie. 

La película presenta, muchos años antes de que se pusiera de moda, la idea del superhéroe común, el hombre que es perfectamente regular pero un día piensa que la idea (medio ridícula) del superhéroe es digna de usar como emblema y tratar de cambiar un poco al mundo. En este caso centrándose, al menos de entrada, en una problemática bastante concreta y que Miike trata en muchas de sus películas como es la indiferencia social y la fragmentación familiar. De entrada lo que Ichikawa busca no es sólo combatir al crimen y ya (tomando en cuenta el índice criminal de Japón, dejando de lado los extraterrestres, tampoco creo que tuviese demasiado trabajo), sino convertirse en un símbolo al que una sociedad perdida pueda seguir. Pero para no dejarnos llevar por sentimentalismos ese símbolo es el de una cebra, y no sólo tenemos que verla dando vueltas por la ciudad sino que veremos las típicas escenas en que alguien tiene que diseñarse sus propios trajes. Y a menos de que Peter Parker y todos ellos también tengan habilidades mutantes como sastres, tenemos que aceptar que el resultado sea mucho más casero.
Sin embargo, aunque partamos de esa base, en realidad la película no se mantiene en ese orden de lo posible (inexistente por otra parte en las películas de Miike) sino que en algún momento revierte la situación para que Ichikawa sea capaz de convertir su realidad inmediata en una realidad propia de una trama de superhéroes. Un poco con la lógica de que los superhéroes tienen poderes porque creen tenerlos. De modo que la película puede verse dividida en estas dos partes: la más realista, en la medida de lo posible, y luego la nada sutil metamorfosis en un nuevo tipo de trama más ficcional. 

Por lo mismo al principio puede resultar un poco lenta de ver, porque teniendo en mente la premisa de la película nos encontramos con que la introducción y sobre todo el punto en que entramos en la historia más esperada (que es la de la segunda parte), tarda un tiempo en llegar y antes de ello nos centramos más en la miserable vida de Ichikawa y sus tristes intentos por hacerse un traje medio decente. De cebra, enfatizo. Pero siendo estos detalles mínimos creo que la trama es tan delirante que atrapa fácilmente al aspectador, sumada a la excelente actuación de Shô Aikawa como protagónico. Al que me cuesta un poco ver sin pensar en "Gozu", la verdad.

Además es de la etapa de Miike todavía anterior a sus grandes producciones actuales (a la que ya pertenece la secuela), de modo que tiene un tono totalmente serie B, con efectos absurdos que sólo ayudan a que una trama ya de por sí delirante sea todavía más delirante. Y que le da el viejo toque Miike que todos amábamos. Que queda un poco raro para el tipo de producción (que tiene más esa onda animesca que vemos ahora con todos los efectos correspondientes) pero creo que forma parte de su encanto.
La segunda parte, que salió varios años después, también se ve de lo más interesante aunque el modelo de producción haya cambiado. Sospecho que la estaré viendo pronto, o sino continuaré adentrándome más en la filmografía del director.




¿Película favorita de superhéroes extravagantes?

11.1.12


11/01/12
Por fin regresamos a las reseñas regulares y medio desconocidas. Yeah. No puedo ni imaginarme el retraso que tengo con esto. No tengo idea de cómo llegué a "Marmoulak" pero en alguno de esos momentos 'hay que ver más de nacionalidades inusuales' me pareció una buena idea darle una oportunidad. Aunque supongo que de Medio Oriente, Irán no es el país del que menos he visto.



"El hombre es digno de honor por su alma y humanidad. Un traje bonito no implica dignidad"
Reza es un preso que está dispuesto a escaparse de la cárcel de un modo u otro. En alguno de sus múltiples intentos coincide en el hospital de la cárcel con un mullah (representante religioso musulmán) que estaba de visita y utiliza sus ropas para escapar. Parecería el escape ideal pero mientras necesita conservar su disfraz para alejarse de la ciudad y sus persecutores, termina en una pequeña comunidad que lo toma por el mullah que se hará cargo de la mezquita local. 
Como pueden ver es una suerte de comedia de enredos que utiliza bastante los elementos característicos de la religión musulmana. Por lo mismo (y probablemente también por el tipo de censura que hay en el país) resulta bastante ligera y suave en estos aspectos, donde  si bien se exalta la idea de que un ser humano se compone por algo más que sus circunstancias, se atenúa cualquier posible crítica religiosa o social que pudiera dar un tono más serio al conjunto.

Como tal debo decir que no es que sea mi género favorito, y es también cierto que la comedia cuando se sale de nuestros límites culturales puede ser difícil de comprender por momentos, sin embargo me parece que "Marmoulak" es tan ligera que se puede mirar sin ningún problema. Incluso los elementos más maniqueos del conjunto (esperables en cualquier caso de una comedia sin grandes pretensiones), se acomodan bien con el ritmo de la narración y las secuencias de enredos.

Por otra parte, si bien no creo que haya nada especialmente destacable de la película para hacer énfasis, hubo un detalle concreto que a mí me encantó. Una de las subtramas consiste en que Reza como parte de sus labores tiene que enseñar a los jóvenes los principios del Corán, y en ello aparecen dos adolescentes deseosos de saberlo y entenderlo todo. Uno de los cuales hace las preguntas más inesperadamente extravagantes sobre la aplicación del islam en todo (en una invasión extraterrestre, en un viaje al Polo Norte, en un largo etcétera), que resulta sencillamente delirante. Por una parte porque en teoría dichas preguntas deberían ser aplicables a cualquier religión y porque me parece que sin meterse a profundidad en el tema podría quedar como una revisión cómico-crítica de algunos preceptos demasiado rígidos de su religión. 
Ah, y eso sin hablar del menudo sermón que da respecto a las obras del 'hermano' Quentin Tarantino.

En fin, que si como comedia no da para ir muy lejos, sin duda resulta al menos curiosa como representación no-tan-cine-de-arte de un país del que al menos yo no estoy demasiado enterada. Pero que ahora quiero ver un poco más.




¿Película favorita de Irán?

10.1.12


10/01/12
"Another Earth" la vi en algún punto intermedio en que reseñaba aún las películas de Sitges, pero como la habían pasado durante el propio festival decidí dejarla hasta el final. Igual no tenía demasiada prisa para hablar de ella. La sinopsis no me había llamado la atención y por ello la dejé pasar hasta que Laura insistió en que le diéramos oportunidad a esas tramas sutiles de ciencia ficción.



"Could we even recognize ourselves, and if we did, would we know ourselves? What would we say to ourselves? What would we learn from ourselves? What would we really like to see if we could stand outside ourselves and look at us?"
En el máximo exponentes de los juegos dobles de 'el otro' como la réplica de uno mismo, la película inicia con el descubrimiento de un nuevo planeta. Lo que no sería necesariamente trascendente sino fuera porque es idéntico a la Tierra y al parecer está compuesto por réplicas de todos los ciudadanos de la misma. Ahora, eso es una premisa interesante.
Justo en ese momento vemos a la joven Rhoda Williams que deslumbrada por las nuevas noticias no está atenta de su camino mientras conduce y choca contra el auto del compositor John Burroughs donde viaja él y su familia, llevando todo a un trágico final. Años después Rhoda vuelve a su casa tras haber cumplido su condena y se encuentra con la dificultad de rehacer su vida tras lo sucedido. Al mismo tiempo que una compañía espacial abre convocatoria a un concurso para escoger un pequeño grupo que sería el primero en visitar la Otra Tierra.

Leyéndolo así, un poco más explicado, creo que yo misma me hubiera interesado antes por la película, pero en el mismo gancho está latente un punto oscuro que podría resultar problemático. Esto es, que los elementos de ciencia ficción sean más bien una excusa para adornar de manera extravangante una película que es llanamente un drama. Lo mismo que había comentado antes en relación a "Melancolía", vamos, y en ambos casos hablábamos de otro planeta, como si faltara más.

Pues en efecto eso es lo que sucede. Tras plantearnos el asunto de la Otra Tierra en la premisa pasamos rápidamente a la situación de Rhoda, su sentimiento de culpa y su necesidad de acercarse a Burroughs en un intento extraño de expiar sus pecados. Sí, se hacen constantes referencias al asunto espacial pero en casi todos los momentos en una reflexión conceptual donde el otro planeta representa una metáfora bastante obvia sobre las posibilidades en nuestra vida. ¿La gente en la Otra Tierra necesariamente ha pasado por los mismos sucesos que nosotros? ¿Tenemos alguna posibilidad de alterar el resultado de nuestras vidas y nuestras decisiones? Con el marco dramático que propone el inicio de la película es sin duda un tema al que ambos personajes regresan constantemente aunque dichas reflexiones podrían haber formado parte de una trama exenta de otros planetas.
Si uno supera esa decepción inicial la película tampoco aporta mucho más. Es un drama lento sobre las pérdidas, la aceptación, el arrepentimiento, y el modo en que lidiamos con ello en relación a nosotros mismos y los demás. Los personajes están atrapados en un micro-cosmos limitado y hay poco espacio para movernos fuera de ellos y sus sentimientos (la mayor parte del metraje sucede dentro de una sola locación). 
Además debo decir que está el tópico de limpiar el espacio ajeno como una muestra de afecto y/o culpa y la verdad es que yo en ese punto me remitía mucho a "Chunking Express" de Wong Kar Wai y en la comparación siempre iba a salir perdiendo.

Podría decir que como un drama íntimo no está particularmente mal pero el asunto es que no se trataba tan sólo de un drama íntimo. Las promesas de ciencia ficción son aprovechadas al mínimo y fuera de ello la película transcurre bordeando peligrosamente el aburrimiento. Si algunos detalles iniciales pudieron haberme gustado la impresión se iba desvaneciendo conforme al avanzar la película no sucede nada. Incluso albergaba la esperanza de que al final tuviese alguna conclusión contundente que diera algo más de fuerza al conjunto pero si bien tiene un final que quizás podría llegar a lo inesperado, poco consigue salvar para entonces. Encima que en el festival la protagonista Brit Marling se llevara el premio a mejor actriz me pareció bastante excesivo.
También me parece excesivo que tenga tan buenos comentarios y altos puntajes en algunas páginas, pero voy a asumir que se trata de los amantes de los dramas íntimos.




¿Película favorita sobre la vida tras salir de la cárcel?

9.1.12


09/01/12
Y ahora sí, con ésta damos por terminadas todas las películas vistas en la última edición de Sitges. Ya era hora. Y creo que no podría haber esperado un mejor modo de cerrar el festival que con una película más de Sion Sono. Porque nunca se puede tener suficiente de Sion Sono.



"Lo conozco todo. Excepto a mí mismo"
Se supone que "Himizu" está muy libremente basada en el manga homónimo de Minoru Furuya, pero basta mirar los primeros minutos para darnos cuenta de lo que realmente inspiró la esencia principal de la película: el terrible terremoto y tsunami que azotó Japón en marzo del año pasado. No deja de sorprender la rapidez entonces con que la película fue planeada y montada si tomamos en cuenta que su primera exhibición fue en el Festival de Venecia, en septiembre del mismo año.

Siguiendo un poco la idea estructural de su anterior película, "Guilty of love", la película maneja una suerte de estribillo literario que se repetirá constantemente en la narración, en este caso se trata de un poema de Rimbaud, siendo uno de sus versos la cita de la reseña y que encontramos en boca de distintos personajes, pero principalmente del joven protagonista.

Sumida lo único que quiere ser es normal. De hecho su sueño en la vida es ser la persona más promedio posible. Pero la situación es difícil cuando tu casa es un negocio para rentar botes, cuando tu padre aparece sólo en casa para exigir dinero y golpearlos y tu madre se dedica a la prostitución y obvia por completo todas tus necesidades. El joven se encuentra rodeado por otros personajes que viven en una situación también poco idílica: una pareja y dos hombres más que viven en casas de campaña cerca del negocio de barcos, y Keiko, una chica que lo acosa en la escuela y que se ha decidido a saberlo absolutamente todo sobre él. Keiko puede parecer la acosadora más inquietante pero su realidad tampoco es mucho mejor que la del joven aunque se esconda tras una fachada de optimismo.

Si el director se hubiera apegado a la idea central del manga, nos encontraríamos con una trama que si bien atraviesa por una serie de circunstancias adversas, se enfoca en la necesidad del individuo por abarcarlo todo dentro de un rango de pretendida normalidad. Y no es que no haya algo de eso porque es claro que Sumida se aferra de manera ideológica a ese precepto al menos por la mayor parte de la trama (y dado que el manga no ha sido publicado en su totalidad en inglés tampoco es que pueda adelantarme demasiado), pero con el trasfondo de la tragedia tan latente en todas las escenas (que permiten secuencias devastadoras de sitios que realmente fueron destrozados por el terremoto) y el modo en que se conjuga con la historia personal de los personajes, termina dando como resultado una historia que habla de lo que se sigue escondiendo detrás de todo el optimismo y del modo en que la atención a las cosas urgentes resta importancia por completo a las cosas graves. Con la repetición casi esquizofrénica de la muletilla "Ganbare!" (equivalente a 'no te des por vencido') nos damos cuenta de que la sociedad ha solapado sus problemas de fondo (encontrados constantemente en las películas de Sono: la fragmentación familiar, la falta de conexión, la nula dirección para las generaciones jóvenes, y un largo etcétera) con una imagen de homogénea fortaleza para sobreponerse a un solo problema por resultar ineludible. En la película, las secuencias que muestran ciudades enteras destrozadas y bajo agua no nos hablan sólo de la condición de un país, sino de la condición emocional de personajes como Sumida y Keiko quienes tienen que permanecer aún después de que todo haya sido reconstruido sin encontrar sus propias respuestas.

La película es sencillamente brutal, la desesperación que imprimen cada uno de los personajes atrapa desde el primer momento y sobre todo la fuerza que va generando Sumida a través de su desesperada épica personal. Desde los inicios consigue arrebatarnos la calma y aunque narrativamente a veces pueda parecer que su estructura episódica va perdiendo un rumbo fijo, no es difícil imaginar el camino que siguen todas esas circunstancias. Todo ese crescendo de desolación resulta tan argumentalmente fantástico como tristemente abrumador para el espectador. Difícil permanecer indiferente, aunque no se llegue a conectar del todo con cada una de las diversas perspectivas que presenta.

Por el reparto cruzan una gran cantidad de rostros que reconocemos de otros filmes del director. Pero de manera  radical, de hecho creo que exceptuando los dos protagonistas adolescente, todos los demás actores que participan han aparecido al menos en otra producción de Sono. Que además fue una excelente decisión para variar el guión del manga original, en que prácticamente todos los personajes eran adolescentes, mostrando en este caso un mundo donde el sentido de no-pertenencia no está limitado únicamente a la edad.
Como de casi todos los demás actores ya he hablado o hablaré en relación a otras películas del director, sólo cabría agregar que las actuaciones de Shôta Sometani y Fumi Nikaidô, llevando el mayor peso de la película, son increíbles. Y ahí regreso a mi teoría de que en la gran mayoría de los casos da la impresión de que Sono realmente sabe empujar a sus actores al límite, lo cual también suele traducirse en que como espectadores sus historias ejercen la misma presión. 
Fantástica, con todas sus letras, no podría haber cerrado con mejor broche de oro.



¿Película favorita sobre el periodo que sigue a un desastre natural?

8.1.12
















08/01/12
Aunque me he propuesto ver más de cine tailandés no lo he cumplido particularmente bien, pero aprovechando que era la única película de dicha nacionalidad que se presentó en el Sitges pasado, no podía perderme "Eternity".



"Aunque no vuelva a renacer en esta tierra, espero reconocer nuestro amor inalterado"

Como podría esperarse, la promoción de la película aprovechó para colgarse de la figura de Apichatpong Weerasethakul quien debe ser actualmente de las poquísimas personalidades del cine tailandés reconocidas y cuya última película fue además presentada el anterior festival. Tanto en la sinopsis como en la presentación de nos hizo énfasis en que había sido discípulo del renombrado director y que nos encontrábamos ante otra película de sutiles fantasmas tailandeses. Y como si la ópera prima de Kongsakul necesitara más presentación tuvimos que estar alerta de todo lo que íbamos a ver. Lo que es no confiar en el cine de Tailandia.

En un quito paisaje rural tres historias se mezclan como si formaran parte de un mismo tiempo, de modo que incluso por momentos podemos no estar del todo seguros qué es lo que está sucediendo y qué es una imagen que se repite como eco de un pasado remoto. En una un hombre recorre a motocicleta los campos sin encontrarse con nadie, en busca de algo que perdió hace mucho tiempo. En otra vemos un episodio de la historia de amor entre dos jóvenes, donde él la lleva a conocer los sitios de su infancia y para alejarse un rato de las enormes ciudades. En la última vemos a esta misma mujer, muchos años después de dicha historia de amor y conocemos el curso que tomó después su vida. De algún modo todas las historias son la misma y todas están sucediendo al mismo tiempo. Siendo una película lenta y con un seguimiento de acción bastante sencillo, su fuerza reside en la idea de la permanencia, de la pervivencia del pasado en el presente, y sobre todo la reencarnación no como un proceso metafísico sino como la eternidad (nunca mejor aplicable a un título) que forma parte de los momentos esenciales de una vida. 
En este punto pensé yo en distintas perspectivas religiosas sobre la reencarnación y me parece además que todas pueden encontrar espacio dentro de la historia sin necesariamente tener que establecerse como el punto de vista único. Pensé por una parte en la idea budista de las múltiples reencarnaciones en vida y el modo en que dicha creencia incita a vivir siempre en tiempo presente, y también recordé "The ghost of Yotsuya" de Nakagawa donde enunciaba que el lazo más fuerte que se establece sobre la tierra es entre las personas que se aman. La película puede decir todo esto (o más) y no, puede también quedarse como la estatua atemporal de una historia de amor sencilla pero que va a ser siempre una historia de amor. Como dice la cita, donde se va a reconocer siempre 'un amor inalterado'.

Al principio puede que la película resulte un poco confusa, precisamente por ser lenta y por tener poca necesidad de explicar lo que va sucediendo. De entrada las primeras secuencias no tienen diálogo alguno y cuando suceden los cambios pueden resultar un poco abruptos de modo que uno tarda en volver a retomar el ritmo. Y aunque esto puede perdurar durante gran parte del metraje creo que no importa en absoluto al momento de disfrutar de la película, de sus imágenes y del sentido más inmediato de sus escenas. Sin duda podrá resultar el tipo de películas de las que uno sale sintiendo que no se ha enterado del todo pero a las que volverá con los días, con las reflexiones, para sentir que hay algo que sí ha entendido y que hay mucho todavía que mirar en una historia que de entrada puede parecer la más sencilla del mundo (y lo es y no).

En retrospectiva la comparación con Weerasethakul me parece innecesaria, ya que si bien comparten un par de elementos (desarrollarse en la zona rural del país, el ritmo lento y en este caso en concreto la mínima presencia 'paranormal'), creo que sólo sirve para que el espectador espere algo de una película con una propuesta particular y con una visión propia. Que si bien es claro que bebe de la tradición nacional donde la figura del mencionado director es bastante fuerte, tiene una fuerza propia y podría ser perfectamente vista sin necesidad de relacionarla. Porque he leído comentarios de "No llega a ser tan arriesgada como las obras de Weerasethakul" que suena como algo exclamado como un fan de dicho director, y también puedo ver personas que no sientan simpatía por el mismo evitando la película sólo por la innecesaria relación entre ambos. Pero supongo que también es cuestión de gustos y es posible que no muchos vayan a disfrutar de esa 'simplicidad compleja'. A mí particularmente me encantó pero también es cierto que los paisajes tailandeses suelen atraparme por ellos mismos.



¿Película favorita sobre la idea de eternidad?

5.1.12
















05/01/12
Después de un abrupta desaparición, regreso para inaugurar las películas de este nuevo año, para recordar que tal como dije estaría reseñando películas de Sitges hasta el 2012 (ya casi acabamos, se los aseguro) y para comentarles que este espacio cumple hoy cuatro años de existir. Música de fanfarrias, por favor. Y me parece un buen modo celebrarlo reseñando la última película de un director que suele gustarme tanto como Christoffer Boe.



"Odio tu fingida solicitud. Tu imagen de buena y entregada. Nunca das nada. No puedes, eres una bestia. Te amo porque eres una bestia"

Después de su anterior película, "Everything will be fine", que no fue del todo afortunada, tampoco esperaba demasiado de esta nueva entrega y ni siquiera había leído muy bien de qué iba a la trama. Si podía sorprenderme tenía que prepararle el camino.

Bruno y Maxine son una pareja feliz que está en busca de su nuevo hogar y que todo parece pintarles bien en la vida. Durante alguno de sus juegos sexuales Brune lame una herida de Maxine y le dice que ahora estará dentro de él para siempre. La imagen idílica se corta para ver que un par de años después la relación entre ambos no es lo que habían imaginado y que aún más ninguno de ellos es la persona que el otro había esperado que fuera. Bruno más que Maxine se niega a la separación y tendrá que aferrarse de manera desesperada a las pocas cosas que les quedan, aunque sus acciones no sean precisamente un retorno al momento ideal que habían compartido.

Por una parte me parece que conserva bastante la estructura básica de los relatos de Boe pero la estrategia retórica ha cambiado. Los problemas de las relaciones, su profundidad y complejidad, ahora se miran a la luz de una serie de metáforas vitales que dan un giro constante a la perspectiva que tenemos. Mientras que usualmente suele centrarse más en la visión masculina de la relación o ruptura, y aunque aquí también suele ser la posición que prima, por momento ese mismo punto fijo sirve para llegar al contrapunto con la figura de Maxine, una mujer mucho menos ausente de las que Boe suele retratar.

De manera resumida la película trata, a modo de metáfora que se vuelve realidad, de las capacidades que tiene cada parte de una pareja para convertirse en una bestia. Ello manifestado desde las reacciones más animales hasta las complicaciones más extrañas de las que somos capaces para lastimar a alguien en un intento desesperado de aferrarnos al mismo. La enunciación inicial nos sugiere que es Bruno quien se está volviendo literalmente una bestia, pero es también la misma acusación con la que acosa a Maxine. Ambos están conscientes de algún modo de ser tan inocentes como culpables, la respuesta es llanamente: todos tenemos la capacidad de hacer daño. Y a partir de ello la película complicará una trama con engaños y culpas y alguna que otra insinuación caníbal (que nunca están de más las insinuaciones caníbales, hacen todo un poco mejor).

Debo decir que siendo mucho menos elaborada que otras de las películas del director que me encantan, me pareció una propuesta magnífica y original sobre un tema tantas veces retratado en el cine. Además de la particular perspectiva desde la que se enfoca (y el magnífico estilo del director), destaca el tener un tono bastante sincero, entre lo cruel y lo tierno, para un tópico sobre el que es fácil caer en idealismo: el amor (en su faceta más desesperada). 
Todos los actores protagónicos son recurrentes del director: Marijana Jankovic como Maxine, luciendo fantástica después de tener un papel tan limitado en "Everything will be fine", Nikolaj Lie Kaas (como Valdemar) quien está más que correcto aunque aparezca menos en pantalla que en "Allegro" o "Reconstruction", y finalmente Nicolas Bro como Bruno quien ha aparecido en todas las mencionadas pero por primera vez lleva la mayor carga de la trama y la soporta de manera fantástica.

Después de verla y ahora al hablar de ella me regresa el deseo de seguir viendo más de Christoffer Boe, y por ahí tengo desde hace ya algún tiempo "Offscreen" y quizá sea momento de darle por fin una oportunidad.




¿Película favorita sobre la negación a dar por terminada una relación?