11.2.11


11/02/11
Un fenómeno que me llama mucho la atención es el de los Hikikomori, y creo que no ha sido demasiado explotado en el cine (incluso menos en el aspecto dramático que en el de terror, lo cuál no sé si es bueno o malo). De modo que cuando, gracias a /cinema_asiatico, me enteré de la existencia de esta película, hice todo lo posible por conseguirla.



"Do you really think he's been to the upper floor?"
El síndrome Hikikomori es aquel en que jóvenes (en principio japoneses, que ahí es donde se crea el concepto) se encierran en sus habitaciones y sencillamente no salen más. A diferencia de la agorafobia no es que sea necesariamente por un temor al mundo exterior, más bien es la necesidad de no relacionarse con él nunca más. Cuentan casi siempre con alguna persona que se encargue de su subsistencia más básica (o si no, pues, es Japón, viven en el futuro, puedes encargar todo desde tu casa) y pueden pasar años así, sin más.

Ahora, bueno, irónicamente la película es tailandesa que seguro tiene problemas sociales muy distintos a Japón pero eso es lo de menos. Nida es una madre soltera que se las arregla bien vendiendo piratería y que mantiene en general una buena relación con la gente. Un día se encuentra con un viejo amigo que hace tiempo no veía y terminan platicando en su casa y el amigo descubre una extraña situación: el hijo de la mujer lleva encerrado en su habitación cinco años. Ni siquiera habla con él, todo lo que necesita saber lo descubre a través de papeles que el chico desliza por debajo de la puerta. La mujer ha tenido que acostumbrarse a ello como algo normal aunque su amigo, que además trabaja en un programa de televisión de casos paranormales, cree que es un buen tema de investigación. Por otro lado, en la casa de enfrente vive una familia de aparente mejor condición económica en mismas condiciones: una madre soltera (divorciada o viuda, no recuerdo) cuya hija no puede abandonar la casa. En su caso porque tiene alergias graves a casi todo y tiene que estar cuidada y medicada todo el tiempo. La joven sufre mucho por su situación y está claro que el único modo en que se relaciona con el mundo exterior es a través de su ventana, desde donde ve el edificio y a la mujer de enfrente, y las ventanas completamente selladas del segundo piso.
Y, bueno, luego viene el horror.

Por una parte tengo que darle mérito a la película por manejar el tema de manera original e incorporarlo además a una trama de terror paranormal. No está mal. Encima que de por sí el terror tailandés no suele ser de mis favoritos pero durante gran parte de la película se mantiene bastante bien en la línea de lo misterioso-siniestro.
De hecho es que a diferencia de las típicas películas que se sostienen a base de sustitos cada cierto tiempo y en general sucesos ominosos al por mayor, aquí la estructura consiste más bien en una parte principal de misterio y hacia el final la conclusión climática y explosiva del misterio. Además que la idea que constituye el elemento terrorífico de la película me pareció bastante apropiada: después de cinco años sin verlo ni escucharlo, ¿cómo todavía sabes que es tu hijo el que está dentro de ese cuarto?

Con actuaciones decentes, con una trama manejada de manera correcta, al final falla donde casi siempre falla el terror tailandés: en la explicación final. En un intento de hacer el giro final más exótico, digital e "inesperado" posible, concluyen con algo completamente absurdo que además rompe con todo lo que habíamos visto anteriormente. Claro que lo típico en el terror tailandés, y todo lo sabemos, es que alguien sea transexual al final. Siempre hay un transexual al final. Bueno, aquí no nos dan ni eso, de hecho el giro final me pareció incluso bastante hollywoodense. Un poco más retorcido para que parezca todavía más inverosímil, pero hollywoodense. Y, bueno, dado que la película había utilizado hasta el momento secuencias bastante misteriosas en que no se nos mostraba todo por entero, pensaron que no habían tenido oportunidad de mostrar sus grandes habilidades en animación de digital (que también sabemos que al terror tailandés le encanta digitalizar lo posible y lo imposible) y trataron de compensarlo en las últimas escenas. Oh, sí.

Con todo me mantendré en que al menos la mayor parte de la película es entretenida y que al menos la trama es considerablemente original. Después he visto algunas otras películas de hikikomoris que comentaré en su momento y podremos ver qué se puede hacer con el tema.




¿Película favorita con alguien encerrado voluntariamente por años?

10.2.11


10/02/11
Continuando muy lentamente con el terror primigenio, me llegó el momento de echarle una mirada a "El estudiante de Praga", la primera adaptación que se le hizo. También porque en aquel entonces me encontraba leyendo una novela de Hanns Heinz Ewers (de la que espero luego ver alguna adaptación) y dado que él es también el guionista de la película, me pareció un buen momento.



"And wherever I will rest, and wherever I will die, there will always be someone behind me, a strange man, dressed in black, as a brother"
Debo aceptar que para mí, las películas tan antiguas, corren el riesgo de o bien resultarme fantásticas, o bien de aburrirme un poco. Diría que especialmente en el caso del terror que no siempre envejece del todo bien. De modo que usualmente me enfrento a ellas con un poco de recelo, que tampoco sienta del todo mal.

Balduin, el estudiante de Praga, es también el mejor espadachín de la ciudad, apreciado por sus camaradas y por las mujeres dadas sus habilidades. Pero él resiente un poco que su talento sea tan solo ese y no ser también rico o detalles por el estilo. Eso no pasaría del ocio si no fuese porque conoce a la condesa Margit y queda perdidamente enamorado de ella. La misma le corresponde pero está comprometida con otro noble y dado que Balduin es un muerto de hambre, no hay mucho que se pueda hacer. Eso hasta que aparece Scapinelli, un misterioso y siniestro individuo que le ofrece un trato maravilloso a Balduin: le dará una cantidad suficiente de monedas de oro para hacerlo rico a cambio de poder llevarse lo que quiera del cuarto de éste. Como Balduin no considera que haya nada de tal valor en su habitación, acepta sin pensarlo antes de que Scapinelli revele lo que verdaderamente quiere: el reflejo de Balduin en el espejo.

La obsesión por el doble que hay en los textos de la época (la película es una adaptación de un cuento de Poe) y el modo en que eran reflejados en las películas correspondientes es algo que me encanta. Una noción muy clásica de la figura del otro que es también el reflejo de uno mismo. Al ceder su imagen en el espejo el protagonista en realidad cede una cantidad de posibilidades metafóricas inagotables, a partir de entonces su reflejo, su doble, lo perseguirá en todo momento y dejará en claro aquella premisa de que somos nosotros nuestro mayor enemigo.

Si bien la realización de la película es relativamente simple (requiere muchos menos artilugios para criaturas fantásticas o secuencias un poco más complicadas para los efectos con los que se contaba), está grabada con un tono exacto para que resulte tan interesante como atractiva. A pesar de que muchas veces el cine mudo puede dejar margen a lagunas narrativas que el espectador tiene que llenar como pueda, aquí la historia avanza de manera bastante fluida y uno puede permitirse esos espacios para encontrar más significados a esas posibilidades siniestras de tener un otro yo dando vueltas por allá y arruinándonos los planes. Mientras tanto el resto de la historia se mantiene en el tono propio de las intrigadas al que se le suma el excelente elemento sobrenatural. Debo decir que resultó incluso bastante disfrutable, además que reflexionando después sobre la trama la idea no deja de parecerme fantástica (o soy yo que me encantan los juegos del doble).

Una película que para ser de 1913 creo que se conserva bastante bien. Posteriormente se harán varias otras adaptaciones del texto y espero pronto tener oportunidad de ver alguna más, de preferencia un poco más recientes para ver cómo han ido adaptando la situación a distintas épocas. Si es que lo hacen, claro, jo.




¿Película favorita basada en un texto de Edgar Allan Poe?

9.2.11


09/02/11
Ya hace algunas reseñas habíamos mencionado esta película en referencia a "Canino" y el debate sobre si había o no cierto plagio. Y, bueno, precisamente ahora me toca reseñarla, aunque ya hace tiempo que la vi y por distintas razones (principalmente porque se encontraba bastante fuera de las temáticas usuales del cine mexicano y porque había leído antes sobre el caso y me había interesado).



"Es el instinto. Las bestias sólo buscan el placer y reproduciéndose perpetuan su horror y su asquerosidad. Es una cadena que sólo terminará con el fin de los tiempos. Con la gente es lo mismo, por las ratas he aprendido a conocer a los hombres"
La utopía como represión máxima: un padre mantiene encerrados a su mujer y sus hijos en una casa enorme durante toda su vida. Ellos viven en medio de la metrópoli pero dada la conveniente estructura de la casa no se relacionan en absoluto con el mundo exterior, a excepción del padre que es el único que sale, sobre todo a vender la mercancía que produce su familia y gracias a la cual subsisten todos: veneno para ratas. Los hijos aprenden todo lo que es necesario, especialmente que el mundo exterior es cruel y no hay necesidad de salir a él, que su padre los protege de todo ese horror a través del castigo y las normas rígidas. Pero es posible que todo ese supuesto horror del mundo exterior no sea tan malo como el que tienen que vivir diariamente en la casa.

Me cuesta trabajo no pensar en la película en virtud de las diferencias con "Canino", ya que estamos hablando de familias encerradas y porque es más sencillo establecer los distintos modos de estructurar supuestas sociedades utópicas.
El padre es aquí una figura más compleja, al igual que la madre. No se nos esconden los motivos por los cuales han montado toda la situación y aún más la ambivalencia de su condición humana: el padre es ciertamente una típica figura de autoridad que no enseña con el ejemplo. Derivando rápidamente del amor excesivo por sus hijos hacia una rabia ciega, el padre es, en primera instancia, un controlador que extiende sus deseos obsesivos hacia su más inmediata posesión: su familia. Su esposa y sus hijos con posesiones suyas y es por ello que deben mantenerse estáticos y puros dentro del castillo. La esposa, por otra parte, mantiene un poco el perfil de mujer maltratada aunque con las variaciones del caso. Si bien no es agredida físicamente, vive subyugada por el control de su marido que se compensa con las veces en que él es amable y surge la reconciliación.
Los hijos, una y un adolescentes y una niña, han sido criados en base a los modelos tradicionales de 'perfección' social. Deben ser respetuosos, pudorosos, educados, amables, nunca contradecir al padre, nunca levantar sospechas, nunca ansiar el mundo exterior. Claro que conocen todo lo que el mundo puede ofrecerles pero sólo a través de los libros, conocen las normas sólo porque el padre las dice, y le deben obediencia siempre a pesar de los malos tratos. Por una parte tienen que debatirse entre la idea aprendida de que todo lo que viene del mundo exterior es malo, contra los deseos que tienen de escapar de una situación que se les sale de control.

Y, bueno, todo esto en teoría muy bonito pero entonces viene el problema esencial de la película: desarrollar todo ello, más la problemática, a través de una película de dos horas que transcurre casi por entero dentro de una casa. Si uno lo ve desde la perspectiva de los datos que ofrecen el comportamiento de los personajes, o ciertas cuestiones particulares, sin duda que resulta como un ensayo interesante sobre el modo en que se desarrolla un individuo en tales condiciones. Pero desde la perspectiva cinematográfica la película corre el riesgo durante muchos momentos de ser terriblemente aburrida, en especial porque la mayoría transcurre tan sólo mostrando las condiciones y el problema central se limita a unos veinte minutos finales. Sobre todo el que debería ser el mayor peso de la trama, esto es la figura del padre, interpretado por Claudio Brook, es realmente débil. Su actuación es bastante acartonada y lo que debería ser un personaje con tendencias casi esquizoides se transforma la mayor de las veces es una caricatura, un personaje casi risible que tiene ataques de ira absurdos. Dado que el resto de los personajes son sencillamente subyugados y pasan casi toda la película como corderitos, tampoco es que las actuaciones puedan dar demasiado de sí. Aunque supongo que siempre es destacable ver a una jovensísima Diana Bracho como la hija mayor.

Curiosa y anecdótica sí, pero la verdad es que resulta algo difícil de digerir por momentos. Uno tiene que estar con el humor adecuado y preparado para que no pase demasiada acción en ningún momento.




Con todo, tengo ganas de continuar con "Profundo carmesí", oh.

¿Película favorita de Arturo Ripstein?

7.2.11


07/02/11
La primera película que vi con Lina y Andrea fue, no podía fallar, terror asiático. En mi defensa debo decir que Lina la escogió, quizá relacionando su título en inglés "Premonition" con aquella película protagonizada por Sandra Bullock. Nunca lo sabremos. Pero tal vez sea por esto que desde entonces no me dejan jamás sugerir película alguna. Oh.



"Someone name this phenomenon as 'Horrible news'"
Ya la había comenzado a ver mucho tiempo atrás pero por alguna razón no había podido pasar de las primeras escenas. Extraño porque en realidad la trama me parecía bastante interesante y vaya que en realidad lo era.
Una pareja viaja con su pequeña hija en un viaje familiar pero el padre está demasiado ocupado trabajando con su computadora portátil para participar de la alegría del momento. Como no puede enviarlo por problemas con la conexión (en otros países sería bastante normal, tomando en cuenta que iban viajando por una carretera perdida de la mano de dios, pero no olvidemos que Japón vive en el futuro) le pide a su esposa que se detengan en un teléfono público para conectarse desde ahí y enviarlo (¿lo ven? el futuro). Mientras espera que se envíe su archivo se encuentra en la caseta con un periódico en que habla de la muerte de una niña al chocar un trailer contra el coche estacionado de sus padres en que ella se encontraba. Junto a la nota se puede ver una pequeña foto de la hija de Hideki, el mismo hombre detenido en la caseta. Mira que el periódico está fechado con la fecha del día siguiente y que la hora que señalan del accidente es justo en ese momento. No puede reaccionar antes de que, efectivamente, un trailer choque contra su coche estacionado y su hija muera.
Años después, él y su entonces esposa, Ayaka, se han separado y cada uno sobrelleva la pena a su manera. Por un lado Ayaka quisiera creerle y se ha dedicado a la investigación paranormal, mientras que Hideki se ha obsesionado con los periódicos misteriosos que le siguen llegando. Evita leer cualquier periódico porque siempre tienen las fechas del día siguiente y pronostican únicamente desgracias.

La idea del periódico con noticias del día siguiente debo aceptar que me parece fanástica. Vamos, me parece un fenómeno paranormal clásico, de esos que uno leía en los libros primigenios sobre fenómenos sobrenaturales y se podía creer que eran verdad (bueno, yo leía libros de fenómenos sobrenaturales de pequeña y me los creía todos). Además en la película se manejan incluso otros fenómenos, conformando una especie de red de características similares. Otro de ellos es una mujer a la cual se le pueden tomar fotografías polaroid y en lugar de salir su retrato aparecen distintas formas en las cuales ella puede tratar de leer el futuro (u otras cosas). La verdad que en ese aspecto, y en otros detalles similares (como que el protagónico, después de tanto evitar los periódicos siniestros, termine por desarrollar una hipergrafia en que él mismo redacta las noticias que sucederán a modo de titulares), la película es interesante y resultaba increíblemente prometedora.
¿Qué sucedió entonces? Que después de darnos una premisa no supieron qué hacer con ella.

La trama se centra mucho en el eje entre la pareja y el modo en que están buscando más o menos lo mismo a su pareja, pero incluso es difícil darle un seguimiento a ambas partes. Sí, podría justificarse fácilmente como que no es sencillo hacerse a la idea de un divorcio tan abrupto y que al final uno quiere encontrar respuestas, pero hay tan pocas líneas que nos den a seguir eso (fuera de la mujer que cada cierto tiempo hace alguna declaración como que extraña a su ex marido) que en realidad parecen dos historias distintas que vemos al mismo tiempo porque sí. Además que en realidad están motivadas por dos perspectivas distintas (digo, uno está maldito y la otra sólo tiene curiosidad) pero en general van consiguiendo resultados similares.

Y luego, es todavía más confuso. Hay varias líneas que parece que nada más dando pistas. Como que el profesor comienza a tener premoniciones de un asesino de estudiantes, luego aparece otra estudiante que también tiene premoniciones, luego encuentra a otro hombre que sufría del mismo mal. La mujer también sigue otras líneas que aportan otras cosas. Nada demasiado claro y conforme avanza la trama queda todavía menos claro. Lo cierto es que aunque es una gran premisa a mí tampoco se me ocurren muchos modos en que la trama podría haber resultado mejor. Lo curioso es que al final es incluso muy distinta a la generalidad de las películas de terror asiático que vemos actualmente. Y lo digo eso tanto en sentido bueno como malo, porque si bien pudo haberse aprovechado muchísimo de un modo original, al final no te garantiza ni siquiera el mínimo entretenimiento que el fantasma de cabellos largos de toda la vida (bien dice que más vale malo por conocido).

No es que sea terriblemente mala, pero la verdad es que apenas si es disfrutable. Jo.

6.2.11


06/02/11
Dos series seguidas, bastante inesperado. De hecho lo cierto es que "The quiz show" ha sido uno de los pocos casos (si no el único que me viene ahora a la mente) en que me he tragado una serie completa en un par de días. Sí, bueno, tiene doce episodios y duran casi nada, pero sigue siendo un reto para mí. Desde que había leído de que iba me había llamado la atención de modo que cuando la conseguí (además en un momento con mucho tiempo libre, jo) me dispuse a verla de inmediato.



"No one has the right to criticise the act of sacrificing another person for the sake of an important dream. To realise a dream one has to make an equal amount of sacrifice. This is what we call a dream"
Como pueden suponer, la serie va de uno de estos típicos programas de preguntas por televisión en que si uno responde un cierto número de ellas de manera correcta tiene la oportunidad de ganar un premio. En este caso, al inicio del programa se le pregunta al participante cuál es su máximo sueño. Durante el programa si responde un cierto número de preguntas y gana se llevará una cierta cantidad de dinero, con oportunidad de quedárselo o jugarse a la última pregunta con la cuál, de responderla, conseguirá cumplir su sueño. El presentador es además el prototípico host japonés hiperbólico por sí mismo, Tazaki Toru.
Ahora bien, si todo eso pudiera parecer bastante normal (a excepción de la interacción con el presentador que es raro raro, y la elección aparentemente arbitraria de los participantes), las personas que terminan participando en el programa se encontrarán que después de un par de preguntas sencillas, comenzarán a ser cuestionados sobre sucesos secretos de su propia vida y tendrán que elegir entre revelar la verdad y conseguir su sueño, o mantener las cosas ocultas y perder todos los ofrecimientos del programa. Después de ver dicha tortura-humillación, la pregunta lógica es qué busca el programa con todo esto.

La presentación de la serie, sobre todo durante los primeros capítulos, es bastante convencional. De hecho prima mucho la personalidad del presentador únicamente en su faceta extrovertida-cómica-medio insoportable que le da un toque de burla exótica a todo el programa (bueno, exótica ante los ojos occidentales, cualquiera que haya visto ya un programa de concursos japonés sabe que eso es cosa de todos los días). Incluso si bien los primeros participantes también tienen cosas oscuras que ocultar, conforme vaya avanzando la trama las cosas se irán poniendo todavía más enigmáticas, especialmente cuando la personalidad de Toru comience a variar entre su lado cómico y uno más siniestro. También mientras que varias escenas del pasado de todos los personajes vayan saliendo a flote sin que uno se entere de nada.
Cierto que el final busca unirlo todo de golpe y resultar en un melodramón con giros inesperados a cada momento, pero creo que incluso eso se mantiene muy bien en el hilo que toda la serie había presentado. Yo, al menos, a partir del tercer capítulo o algo así ya había picado por completo y moría por ver los siguientes capítulos y enterarme de todo. Que, además, para ello se agradece bastante la corta duración (algunos participantes con interacción un poco más compleja se toman incluso un par de capítulos con su participación en el programa) y el número de capítulos. Aunque lo cierto es que probablemente lo que más lo enganche a uno a la serie es la actuación de Katagiri Jin como protagónico, sus capacidades histriónicas para irse de un estado emocional a otro son destacables. Además que es tan raro que uno no puede evitar maravillarse e interesarse por él.

Un detalle que no había notado y que bien me apunta la base de datos de series asiáticas, es que cada uno de los participantes en el programa representa un pecado mortal. Es algo realmente sutil y creo que sabiéndolo ahora me parece incluso un gran toque (sobre todo, precisamente, porque no te lo remarcan mientras lo ves, pero una vez que lo sabes tiene todo el sentido del mundo).

Hay una segunda temporada que al parecer es más bien un remake (eso lo deduzco por la sinopsis, aunque cabría la posibilidad de que aunque tuviera la misma estructura los secretos horribles fueran otros, supongo). La idea de hacer el remake de una serie apenas un año después de su transmisión me parece ya bastante curiosa. Parece que fue incluso más popular porque si uno busca fotogramas el 95% de lo que sale es de esa versión. Tengo pendiente verla en algún momento pero la verdad me cuesta imaginar que cualquier otro actor pueda ser tan convincente como presentador friki. En algún momento lo descubriré igual.




¿Película/serie favorita que trate sobre programas de televisión?

5.2.11


05/02/11
Por fin me toca reseñar una serie de televisión. He dicho tantas veces que no se me da mirarlas que igual podrían pensar que jamás las veo. Pero no, que las veo poco y escojo las más cortas, pero alguna hay. Y, bueno, la debilidad asiática se aparece también por aquí. Seguro que "Hometown legends" tiene un nombre original en coreano pero como no les ponga los ideogramas no sabría cómo convertirlo a nuestro alfabeto. La premisa era simple: leyendas populares, serie de televisión de ocho capítulos. Difícil no caer.



"Didn't I tell you? There are demons living in the hearts of people"
Más que una serie única ha sido un concepto recurrente en la televisión coreana. Las primeras temporadas, si es que se pueden llamar así, fueron transmitidas entre 1977 y 1989, y entre 1996 y 1999. Probablemente contaban con más capítulos que la que nos concierne ahora, que se transmitió durante el 2008. Aparecería luego, un año después, una nueva serie de capítulos.
Las leyendas son históricas de modo que prácticamente toda la ambientación es de época, y cada capítulo es una trama independiente e incluso son dirigidos por distintos directores. De modo que eso también puede representar problemas en el seguimiento de calidad entre ellos.

El capítulo que abre la serie, "El retorno del Gumiho" (nombre que se le da al zorro de nueve colas que forma parte del folklore asiático) es, probablemente, el mejor de toda la serie. La trama se hila de manera exacta y se entrelaza la tensión de la situación 'humana' (los movimientos en el control de una familia de buena posición) con la parte sobrenatural. Trata de una familia que carga con la maldición de que las jóvenes que nacen en ella, al llegar el momento de reglar por primera vez, podrían convertirse en zorros de nueve colas. Han tratado de ocultarlo y manejarlo a conveniencia hasta que, claro, llega el momento en que resulta demasiado peligroso y cruel sencillamente deshacerse de ellas.

A partir de ahí, y con altas expectativas, uno se interna en seis capítulos más que no resultan particularmente interesantes: una mujer con una hija enferma decide sacrificar al hijo de alguien más para salvarla, un grupo de herreros que forjaron una espada comienzan a morir presos de una maldición, tras la muerte temprana de un emperador varias personas cercanas comienzan a morir, un guerrero solitario llega a una villa encantada siguiendo a una mujer que se parece a un antiguo amor que murió, las mujeres que trabajan en una casa noble comienzan a volverse locas tras la muerte de una de ellas, un mensajero de la muerte pierde su libro de ánimas y tiene que volverse mortal temporalmente para encontrarlo.
Oh, este último capítulo mencionado, el séptimo, es probablemente el más particular porque es el único que adopta la perspectiva de lo sobrenatural. Incluso de un modo mucho más cómico que los anteriores. Ahí el protagonista es un espíritu de la muerte, encargado de ir a recoger a las almas de los que acaban de fallecer, y de algún modo sirve para ejemplificarnos el concepto coreano sobre la burocracia de la muerte. O algo así.

Finalmente el último capítulo, sobre la leyenda de un burdel que se encuentra en medio de un bosque por la noche, donde los que lo encuentran pueden conocer los mayores placeres o los peores sufrimientos; consigue ponerse de nuevo a la altura de la situación y cerrar de manera considerablemente grata la serie. No es que los capítulos intermedios sean malos ni mucho menos, pero sin duda resultan mucho menos interesantes y bien elaborados. Tal vez porque muchas de las historias resultan más cercanas a nosotros (las maldiciones y los espíritus vengativos están en todas partes y ya casi es lógico que aparezcan ante ciertas circunstancias) es que no dejan de ser meramente anecdóticas. Además que en muchas ocasiones buscan caer en el 'terror' fácil de ponernos a los fantasmas en los típicos sustos o en secuencias mil veces vistas, que le restan un poco de originalidad al conjunto. Un ejemplo claro es que en siete de los ocho capítulos, invariablemente, algún espíritu vengativo (o mujer casi espíritu vengativo, o similares) llora sangre. Invariablemente. También en algunos puntos los retoques digitales son tan evidentes como innecesarios, detalles que no dejan de molestar.
Por otra parte no voy a negar que mayormente son interesantes y originales. También a mí me encanta ver recreaciones de época y en particular la Corea histórica me parece preciosa. Sobre todo los vestidos femeninos, si yo pudiera ponerme algo así y salir a la calle sin verme ridícula, lo haría todos los días. En ese aspecto está bastante bien cuidada, especialmente tomando en cuenta que es para la televisión. Lo cual también es un punto a destacar, ya que yo no puedo imaginarme una serie de 'terror' (o folklore siniestro, como se quiera verlo) tan bien montada, en México, por ejemplo (y vaya que lo han intentado). Supongo que ese punto también determinará mucho de los otros factores así que en realidad la condeno mucho menos de lo que podría parecer. Lo único que sí me parece es que la calidad general de los capítulos podría haberse mantenido más a la altura del primero y el último.
Supongo que también sería necesario ver si no es que las transmisiones anteriores ya habían agotado gran parte de las leyendas interesantes y es por ello que algunos temas nos pueden sonar más tópicos.

Aún no estoy demasiado segura de buscar los capítulos transmitidos en el 2009. Quizá me ponga a buscar los antiguos, aunque seguro que serán mucho más difíciles de conseguir. Veremos.




¿Película/serie sobre leyendas históricas favorita?

4.2.11


04/02/11
Supongo que lo que me llamaba principalmente la atención de esta película es que hubiese sido la elegida para representar a España en la próxima entrega de los óscares. La verdad es que tampoco es que tuviera demasiadas ganas de verla, ni por Gael García que la verdad es que no me molesta encontrármelo en pantalla. Así que el punto decisivo fue una vez Carmen, que sí que quería verlo a toda costa.



"Sin agua no hay vida, vos no entiendes"
Un equipo de producción español se prepara para rodar una película sobre la llegada de Colón a América. Como al parecer es muy caro rodar en México, deciden hacerlo en Bolivia donde igual hay indígenas y selva y a nadie le importa que ni haya mar ni que hablen quechua. ¿Verosimilitud? ¿Qué es eso?
Sebastián, el director, está obsesionado con dar una visión distinta de los hechos y hablar de los personajes que comenzaron a hablar de los derechos de los indígenas en aquel entonces, como Bartolomé de las Casas. Por otro lado Costa, su productor, sólo quiere que la película se termine a tiempo. Durante el casting Sebastián queda encantado con Daniel, un boliviano que armó una pequeña trifulca para que el casting fuese más justo y lo puso en el papel indígena protagónico aún cuando Costa no estaba demasiado de acuerdo. El problema es que Daniel, al tiempo que ganando su dinerito vistiéndose con taparrabos en la selva, participa activamente en los movimientos de la ciudad en contra de la privatización del agua.

El momento histórico en que se centra la película, la guerra del agua de Cochamba, me pareció bastante interesante. No sólo porque en realidad no sabía absolutamente nada de ella sino porque representa un fenómeno que ha sucedido en varios momentos en diversos países latinoamericanos y que lo lleva a un extremo demasiado evidente. Está claro que el agua es un elemento básico y uno realmente puede imaginarse lo que debe sentirse el ser manipulado por el gobierno a través de ella. Por esa parte todo muy bien, incluso las pocas representaciones de la ciudad en conflicto son bastante llegadoras.
Ahora, para mí el principal problema fue la estrategia narrativa que escogieron para representar esto. Ni siquiera en sí el hecho de estar grabando una película y encontrarse de pronto atrapados en una revolución, que incluso me parecería interesante porque todos sabemos que cada cierto tiempo las producciones se van a meter a países de América Latina para aprovechar sus bajos costes de todo (y el hecho de que obvien detalles elementales de la trama en beneficio del presupuesto también es algo bastante realista). Creo que lo principal, para mí fue que quisieran hacer tan evidente la comparación de situaciones al hacer que, encima de todo, la película hablara de la llegada a América. Como si no bastara ver secuencias en que un grupo de personas caban durante semanas una zanja para que les llegue el agua y de pronto venga la compañía y se la cierre, corte, luego una escena de todo el equipo de la película cenando en un restaurante carísimo y burlándose de lo poco que ganan los bolivianos; encima de todo nos tienen que poner secuencias en que Karra Elejalde anda disfrazado de Cristobal Colón hablándole a un montón de extras vestidos de nativos diciendo que esos indios no valen nada. Como si el espectador fuese incapaz de establecer cualquier relación por sí mismo.

Además, como cereza en el pastel, está lo que parece ser la idea principal de la película: el hecho de que por más que uno proclame tener ciertas ideas, al final nunca sabe cómo va a reaccionar en una situación límite. Todos los personajes comienzan teniendo una línea bastante clara: Sebastián es un humanista que se da golpes de pecho y quiere que todos sean salvajes y felices, Costa es un capitalista que sólo quiere hacer su trabajo al menor coste posible, Antón (el actor que hace de Colón) es un desgraciado que no tiene respeto por nadie, Alberto (actor que hace de Bartolomé de las Casas) defiende al máximo las enseñanzas de su personaje, María es una aventurera que quiere hacer un documental de todo lo que sucede. Y sistemáticamente cada uno va mostrando su verdadera naturaleza conforme las cosas se van poniendo feas y nos deja la valiosa enseñanza moral de que nada es lo que parece. Que en algunos casos funciona incluso mejor que en otros pero que no deja de parecer incluso bastante maniqueo (pasando del bueno bueno al no tan bueno y viceversa). Y que en el caso particular de los protagonista la verdad se queda bastante corto, aún más en Gael García que realmente es un cero a la izquierda casi toda la película (con golpes de pecho humanistas incluidos y todo), que en Luis Tosar que si bien a veces su comportamiento queda algo plano al menos es mejor personaje. En realidad los que mejor destacan, a mi parecer, son Daniel, el boliviano a través del cual podemos sentir todo el movimiento que está teniendo lugar, y Antón, que si bien parece ser un maldito durante la primera parte de la película, en realidad es el personaje mejor estructurado, a pesar de que salga en muy pocas escenas (y es extraño porque, precisamente, uno de los fotogramas que más se encuentran de la película es uno en que aparece él sentado junto a Sebastián, en una secuencia que en realidad jamás se ve en la película).

Así que, entretenida al menos es, yo incluso la rescato un poco por el movimiento social que retrata y que fue lo que salvó una trama sin mayor chiste, pero tampoco diría que es una buena película ni creo que ofrezca mucho más que una visión muy simple de la naturaleza humana. Una pena porque contando con buenos elementos seguro que podría haberse hecho mucho más.
Y encima sigo sin entender que la hayan escogido para los óscares. Yo casi que mandaba antes "Balada triste de trompeta" y eso que ya dije que tampoco resultó en lo que yo hubiera esperado. Oh.




¿Película favorita de Icíar Bollaín?

2.2.11


02/02/11
Como siempre llego tarde a la discusión, cuando ya todos vieron y hablar del "Cienpiés humano". Está claro que es una película que uno tiene que ver porque tiene que ver, a pesar de que lo desaconsejen en tantos lados.



"Just like an insect. No, my existence is even lower than insects"
Lo que está claro es que mientras más digan que es una película grotesca, asquerosa, desagradable, shockeante, y un largo etcétera, más querrá el público verla. Supongo que yo la vi un poco antes de que comenzaran a aparecer demasiadas reseñas porque tampoco tenía demasiado claro lo que iba a ver, más que la premisa de manera increíblemente ambigua y una ingenuidad bastante propicia para dejarse impresionar. Y mi hermano la consiguió porque aquello de los científicos muy locos le gusta.

La trama va muy por la línea de películas como "Hostal", donde se les previene a las exuberantes turistas norteamericanas que viajar por Europa buscando rock&roll es la peor idea que se les puede ocurrir porque ahí pasan cosas feas. Muy feas. Pero está claro que Lindsay y Jenny no lo sabían (y con esos nombres tampoco resulta raro) y ahí van a perderse en medio de la campiña holandesa. Como Holanda todavía parecía un país amigable, tenía que venir Tom Six a decirnos que no, que no sabemos nada de la vida, y aún menos de los científicos psicópatas holandeses. Las jovencillas se pierden, con poca ropa, camino a una fiesta, y la mejor idea que se les ocurre es caminar por el bosque (tampoco sé si era mejor idea caminar por la autopista de noche) hasta que algo pase. Y lo que pasa es la casa del dr. Heiter en medio de la nada, muy bonita, con un señor siniestro pero que se ofrece a llamar a una grua, que nunca llega y las jóvenes terminan por someterse a sus experimentos. Horribles experimentos.

Si alguien les advierte que la película va de un médico (ok, lo de científico lo digo porque suena más cinematográficamente impactante) que solía especializarse en la separación de siameses y ahora se ha obsesionado con unirlos, uno puede imaginarse muchas cosas. Incluso sabiendo que el título es "El cienpiés humano", si uno es suficientemente creativo (o, por el contrario, falto de imaginación), podría sospechar otras posibles combinaciones. Y entonces la película llega al punto al que nos tiene que llevar.

¿Soy la única persona que no tenía idea de lo que iba a pasar?

Sí, la película es deliberadamente desagradable. De hecho es todo el punto. También debe reconocerse que es bastante mórbidamente original, y desagradablemente original, y un poco inquietantemente original. Y al parecer todo es quirúrgicamente posible, por si la hiperbólica mención de la palabra 'desagradable' los llevaba a creer que quizá los holandeses no pudieran llegar a esos extremos. Nunca se sabe.

Así que, lo tenemos, en el apartado de trama le damos todas las estrellitas que una película de terror/gore/asco (bue, porque muy gore tampoco es, en realidad) pueda merecerse. La premisa es tan desagradable que funciona de maravilla.
El problema para mí fue que después de eso no se sostiene mucho más. Sin duda que un guión tiene buenos puntos al ser golpeador pero después del golpe inicial uno tiene que darle algo más al espectador o corre el riesgo de que se quede con una sola imagen. Y, sí, era difícil que viendo "el cienpiés humano" uno no se quede con LA imagen, pero al final es casi lo único que nos queda. La trama continua casi sin ningún otro momento alto hasta la secuencia final, y el propio experimento después de ser realizado parece que continua en la observación y nada más. Un poco 'si esto le parece desagradable, se lo pondremos en todas las perspectivas y en todas las situaciones'. Entiendo que muchos de esos puntos tienen la intención de verse desde la perspectiva formal de un experimento (que si hacen tal o cual cosa) pero además de seguir resultando abominable, no ofrece mucho más. Las dos chicas son tan tópicas que no ofrecen absolutamente nada (que, su posición era difícil, pero precisamente por eso pudo haberse jugado con las posibilidades) y se incluye a la fuerza a un japonés que está todavía más desorientado que nosotros en la trama. A todo eso se le suma una solución apresurada porque en algún momento tenía que pasar algo, y no mucho más.

Así que si bien es una película original, que uno no podrá sacarse de la cabeza aunque no siempre por los motivos más positivos, al final se queda en la línea de una película más de experimentos horribles.
La continuación debe salir este año, aunque no sé si sólo agregar más individuos al experimento consiga el mismo shock que la primera. Y también va a salir una versión alternativa porno, por si alguno se quedó con ganas de más tras esta 'recatada' presentación. Jo.




¿Película favorita sobre experimentos horribles?

1.2.11


01/02/11
Para que no piensen que por ponerme a ver nominaciones a óscar se me pierden de vista las películas japonesas raras. Del trío de directores japoneses actuales que están llevando al máximo todas las hipérboles absurdas usuales en las tramas del país, tenía pendiente verlos a todos. Y encima "Robo-geisha" me cayó del cielo un día y no tuve ni cómo resistirme.



"No, I'm not a monster. I'm a robot"
Lo bonito es que mientras nosotros, del otro lado del mapa, llenamos de tópicos a Japón creyendo que está lleno de samurais y geishas, entonces ellos nos lo dan. Y si no tenemos suficiente con sus geishas normales, entonces nos dan geishas vengativas, y cuando no tenemos suficiente con las geishas vengativas, entonces nos dan geishas robot.
Hay que agradecer a Noboru Iguchi por darnos exactamente lo que el título prometía.

Que les cuente la trama es lo de menos, pero ahí les va: Yoshie es la joven hermana de una geisha y todos la tratan mal (especialmente su hermana). De pronto se descubre que tiene una gran habilidad para la pelea y, casual, la reclutan para formar un ejército de geishas asesinas. Como el ejército le pertenece a una compañía que trabaja con metal, cuando las geishas van subiendo de nivel les van cambiando partes del cuerpo por otras metálicas. Y, bueno, pueden adivinar fácilmente por dónde va la cosa.

Si se ha pensado de por sí que el cine japonés es raro, Iguchi lo lleva absolutamente a un nuevo nivel. Sus tramas son completamente delirantes y aún así bien estructuradas en base a sus propias premisas (es decir, hay películas que hacen propuestas delirantes y luego son llanamente malas). Lo que está claro es que a quien no le gusten este tipo de cosas (tópicos hiperbólicos, hiperviolencia absurda, sexualización de todo lo posible y lo imposible, la burla de casi todo lo que se puede asociar con el cine japonés) no va a disfrutar la película ni un poquito. Al principio yo misma tuve un problema para conectar del todo con la trama porque se ha perdido por completo la ceremoniosidad de todo y de entrada puede quedar hasta un poco caricaturesco. Pero ese es, claro, un juego en el que uno tiene que caer para poder agarrarle el gusto (si es que podrá hacerlo).

Justo cuando uno creía que ya no se le podía sacar más jugo el chiste de la geisha, aquí nos llega esta bizarra película que pone de nuevo a girar las infinitas posibilidades de las mentes enfermas niponas (y ese 'enfermas' casi que fue un halago antes que cualquier otra cosa). Otros dos exponentes de esta nuevo cine son Yoshihiro Nishimura y Tak Sakaguchi, de los que hablaremos pronto (o no tan pronto, ya se sabe que con mis reseñas pendientes el tiempo se vuelve relativo).




¿Película favorita de Noboru Iguchi?

30.1.11


30/01/11
Yo seguía debatiéndome entre que sí y entre que no (era claro que la iba a ver eventualmente, pero me monto el debate mental cuando llega el momento de tomar la decisión inmediata) cuando apareció Carmen y dijo que ella quería ver a Bardem ya. Y, bueno.



"Quietas están ya tus pestañas. Quieto ya tu corazón"
Debo aceptar que me enfrenté a la película con todos los prejuicios posibles. El prejuicio Arriaga, de entrada, luego el prejuicio 'hace años que no hago películas', el prejuicio 'ahí se ven, México, voy a grabar a Barcelona', el prejuicio 'ahora sí me van a dar un óscar'. Que de hecho los dos últimos tenían poco sentido si pensaba que, bueno, no le habría costado mucho hacer la producción norteamericana y así jugarse al óscar principal y no cualquiera otra cosa, así que algún interés real debía haber detrás. Pero, bueno, el caso es que pese a todo eso la película, a partir de las primeras escenas (no la primera porque se mantenía muy al margen de mis prejuicios) sí que consiguió tranquilizarme e invitarme a verla sin tensión. Que para una película de dos horas y media, se agradece bastante.

Uxbal se maneja en el mundo de los inmigrantes luchando por sobrevivir en Barcelona. Vigila el negocio de los africanos que se la juegan con los productos en la calle, con los chinos que los manufacturan, y en general con cuanta oportunidad de ganar dinero que se le presenta. Todo para sacar adelante a su familia, principalmente a sus dos hijos pequeños (antes que a la ex esposa problemática). Mientras que su vida se encuentra rodeada de malos presagios.

Y si creen que eso es una sinopsis ambigua, deberían leer la que ofrece imdb: "En su viaje a la redención, la oscuridad ilumina su camino. [...] Batalla contra una dura realidad y un destino en su contra, para poder perdonar, por amor y para siempre". Ajá. El problema esencial de las sinopsis no ambiguas es que podrían revelar indicios de la trama que, sabiéndolos desde antes, van en contra de la intención esencial de la película: destrozarte el alma.

La película es, completamente, una odisea funesta en que el Odiseo debe aprender a resignarse a no poder llegar a buen puerto. Todo esto en medio de una red de símbolos que van guiando su camino (ya sea que quiera verlos o no) mientras trata desesperadamente de poder aún controlar su vida. En esto sí que hay que quitarse el sombrero ante Bardem porque logra transmitir perfectamente la gran cantidad de sentimientos mezclados y contenidos con los que tiene que lidiar su personaje.

Por otra parte hay un punto importante que yo siempre he creído que forma parte de toda la filmografía de Iñárritu. Y es que gran parte de la fuerza total del mensaje depende en enorme cantidad de que te sientas identificado en algún punto con la película y permitas la conexión total. De otro modo, si no logras conectar por completo y te limitas a ver la película como una obra de ficción, entonces al final el mensaje te queda como una bella lección moral, pero sin toda la carga semántica-emocional que debería. A mí personalmente me encanta "Amores perros", y también cuando miré "Babel" recuerdo que, efectivamente, me destrozó el alma. Sin embargo en "21 gramos" conseguí una distancia bastante alejada y aunque no me pareció una mal película, lo cierto es que tampoco me pareció especialmente relevante. Con "Biutiful" me pasó algo parecido. Si bien me atrapó y me parece que es una película considerablemente buena, tampoco sentí una conexión total con los personajes, con la situación, con la trama en general, de modo que siento que al final terminé sin disfrutarla tanto como debería. Que esos momentos en que en la esquina de la pantalla parecía brillar el anuncio de 'aquí llora', me parecieron incluso poco sinceros por ser quizá demasiado evidentes (no en todos los puntos, hay algunos que sí que eran bastante efectivos).

No sabría definir en qué punto exacto se localiza eso. Cuando pienso en todos los elementos por separado hay algunos que me parecen excelentes (la recreación visual de Barcelona, ciertas actuaciones, la simbología, algunas escenas concretas) mientras que otros no terminan de convencerme (la duración, el manejo de algunas secuencias, ciertos detalles fuera de contexto). Así que igualmente hay cosas que alabaría bastante mientras otras las discutiría (no con Iñárritu, ciertamente, la verdad es que me parece que más que la emoción propia de los óscares por su apellido, ha sido una nominación bastante ganada).
Además que no puedo quitarme la sensación de que trató de hacer, de algún modo, cosas que ya había hecho antes: presentar las entrañas de una ciudad (como con el Distrito Federal en "Amores perros", aunque jugando más con el contraste de la noción estética de Barcelona) y juntar un conjunto de grupos sociales distintos unidos por la fatalidad (como en "Babel", claro está, y fue el mismo director quien dijo entonces que "puede ser que lo que nos haga felices sea muy diferente, pero lo que nos hace sentir mal es lo mismo para todos"). Sí, esto con un resultado diferente, pero me sigue dejando esa impresión.

Hay otro punto que yo tendré que posteriormente abrir a debate y es que me pareció que habían muchos elementos mexicanos (o, bueno, no sé qué tan generalmente latinos) en la trama que no sé si hayan resultado leídos del mismo modo por el público europeo. Principalmente, claro, por los españoles ya que se supone que todo el núcleo familiar (y, bueno, la cosmogonía de nuestro protagonista) es eminentemente española (de hecho no sale ningún mexicano en la película, al menos no de manera explícita, aunque me vengo enterando que la pareja, Maricel Álvarez, es argentina; a la que sí que había notado es a Martina García, colombiana, aunque con un papel de dos segundos). Y todo esto no es que tenga relevancia en sí con la trama, pero creo que sí que podría generar distintos niveles de lectura. Y en mi caso me hace sentir un poco menos enojada porque la película figure bajo bandera mexicana, aunque yo no entiendo cómo ese arregla eso y tampoco sé cómo lo hayan tomado en España, ya que la película trata de reflejar una realidad completamente de ese país.
Pero, eso también es un poco debate independiente.

De manera resumida, debo aceptar que me gustó más de lo que me esperaba, sin embargo no sería mi película favorita del director, hubieron cositas que no me terminaron de convencer del todo, y creo que es una película que busca demasiado golpear al espectador para que no pueda ni preguntarse qué es lo que está pasando. Y todos sabemos que esas son las películas que ganan premios, oh. (Bueno, no todas, seguro que hay muchas que nos golpean e igual no pasa nada, jo).




¿Película favorita de Iñárritu?