14.9.11


14/09/11
Y seguimos con Iguchi, y con una de sus piezas que quizás debí ver desde mucho antes, porque debería ser imposible resistirse a una colegiala cuyo brazo izquierdo de una metralla, así de sencillo.



"La tortura no es divertida a menos que la hagas de un paso a la vez"

Como en la mayoría de este tipo de películas, con tan solo ver los primeros minutos ya sabemos perfectamente hacia donde va: una colegiala extrema sin un brazo aparece atacando de imprevisto a un grupo de chicos que molestan a otro. Situación al parecer muy común en Japón y que es rápidamente solucionada por estos superhéroes espontáneos (y sádicos). Pero Ami, claro está, tiene una historia, y es que su hermano murió a causa de una situación parecida provocada por el hijo de un líder yakuza. Ahora tiene todo su potencial femenino extremo y una metralla en lugar de brazo para vengarse, con ayuda de otras féminas que, como podrán notar en la imagen, sólo necesitan de un tubo de metal para resultar igual de agresivas. ¿Y es necesario decir algo más de la trama?

Yo tuve un mal inicio con Noboru Iguchi cuando vi "RoboGeisha", que no es que sea una mala película pero no me pareció ni la mitad de entretenida que cualquiera de las películas de Nishimura, probablemente su máxima competencia como mayor expositor del subgénero tan particular que conforma este gore bizarro y algo divertido. Creo que trató en aquel entonces de ser demasiado 'complejo' y querer conformar una trama muy elaborada para justificar algo que en fondo debería ser más bien hilarante. Y sé que películas como "Tokyo gore police" también tienen un entramado un poco más elaborado pero creo que lo usan apenas para seguir una trama que sobrevive gracias a sus imágenes y la buena dirección de las mismas. Pero cuando empecé a ir hacia atrás en su filmografía y fui descubriendo piezas más aparentemente sencillas como "Sukeban boy" o ésta, "The machine girl", la verdad es que me ha parecido mucho más disfrutable. Creo que partiendo de una excusa tan sencilla y absurda como la venganza de una chica sin un brazo contra un líder yakuza-ninja, no necesitas más para que la película se monte sola. Además está el siempre agradable extra de Asami, quien se ha vuelto una de mis actrices consentidas aunque en el fondo yo sigo imaginándome que es un chico travestido. Eso sólo hace sus apariciones mejores.

Con todo a mí me sigue pareciendo que si bien las películas de Iguchi son muy disfrutables, siguen quedando por debajo de las de Nishimura que me parece que conforma todo un microuniverso mucho más interesante y también le da una mejor presentación. Que supongo que eso es lo de menos cuando alguien está mirando cualquier pieza de manera individual pero para mí no dejan de tener una especie de eterna batalla por el título del director contemporáneo más psicotrónico de Japón, o algo así.




Con películas como ésta se podría armar un pequeño maratón de 'adorables heroínas mutiladas'. Pienso también en Cherry Darling de "Planet terror". ¿Alguna otra que se les ocurra?

13.9.11


13/09/11
Para que se quiten la imagen que ayer se formaron de mí gracias a "Glee", regresamos con una reseña a lo bruto de gore y más gore, desde la adorable Corea del Sur.



"Una perra como tú lanzó a su mujer a los lobos y luego huyó"

¿Recuerdan lo que comentaba sobre cuántos asesinos deben haber sueltos en Corea del Sur? Cada vez queda menos claro.
Sin duda "The butcher" es una de esas películas que fácilmente entran en las listas de 'las películas más brutales', 'películas que no podrías ver dos veces' y cosas por el estilo. Es lo que busca y es lo que consigue, de manera bastante efectiva hasta cierto punto. Y ya. De hecho, tantos años después de "El experimento del diablo" (y en menor medida "Flores de carne y sangre"), es probablemente de las primeras películas que vuelven a retomar la idea concreta del cine snuff. No que traten sobre eso sino que traten de ser eso, y ahora llevándolo a un nuevo nivel: ¿cómo consigues que el espectador se vuelva tu víctima?
Adivinaron, estrategias del cine de cámara en mano. O algo por el estilo.

Como era imposible justificar una trama sobre un grupo de jóvenes que se internan con sus cámaras para documentar el mito de, ajam, un asesino en serie, pues tuvieron que pensar en otras cosas. Digamos que uno es un director de películas snuff y cree que su público ve siempre lo mismo, ¿qué podrías cambiar?
Tardamos un poco de tiempo en darnos cuenta pero las cámaras han sido colocadas con un casco sobre la cabeza de las víctimas. Primero se encuentran en un cuarto apartado y nadie tiene mucha idea de lo que pasa (plus de estar maniatados y esos detalles), pero pronto la espera da paso a la acción, una acción en primerísima persona.
No tengo que decirles que la película es fuerte y desagradable y que en realidad no hay absolutamente nada más que el morbo que nos mantenga al filo de la imagen que carece casi en absoluto de trama. Eventualmente se concreta la idea de seguir a una víctima en particular y su cruzada por estos sótanos del terror, pero es poco más que una estrategia para darle seguimiento a la tortura y hacerla un poco más 'compleja' de lo que abarca la primera cámara de los horrores. También contamos momentáneamente con las vistas de dos cámaras más (una que parece ser de uno de los asistentes y otra que pertenece al 'director' snuff) para darle una pequeña dimensionalidad extra.

Un punto que es curioso y que me parece destacable es que, a diferencia de otras películas como, precisamente, las "Guinea Pig" donde el horror se centraba en ver demasiado (close-ups máximos de secuencias donde mutilan a las jóvenes), aquí por el contrario el horror proviene un poco de la mirada que se aparta. Porque es el reflejo lógico que si vemos que un verdugo-asesino con una máscara de cerdo y una sierra eléctrica están por cercenarnos la mano, apartaremos la mirada. Y eso sucede con un gran porcentaje de escenas que de otro modo serían desagradablemente explícitas pero que, paradójicamente, las sentimos aún más explícitas quizás porque nuestra propia imaginación rellena los espacios vacíos de la imagen. Y también porque toda la ambientación está presentada para una inmersión sensorial y no sólo asimilamos la acción violenta sino también todos los detalles nimios alrededor de ella.

Vi la película para una presentación y tuve que verla repetidas veces para detenerme en algunos puntos. De entrada diría sencillamente que me parecía una película que buscaba violentar al espectador por la violencia misma, y que lo conseguía con bastante efectividad. También es cierto que para durar apenas poco más de una hora se hace angustiosamente larga, y eso que apenas si hay acción. Por otra parte creo que vista en retrospectiva es un trabajo bastante interesante sobre la construcción de la imagen violenta sin la necesidad de mostrarla, porque a diferencia de otras películas que me parece que usan una estrategia similar ("Hostal" y en un cierto grado "A serbian film"), aquí sí que realmente se consigue una inmersión bastante fuerte que hacen de la película una experiencia realmente brutal y desagradable.
Tampoco tengo que decir que no la recomiendo, en general, porque a menos que uno busque específicamente eso, no va a encontrar nada más. Si acaso creer que algunos proyectos todavía pueden salir adelante con la buena fe de sus directores, ya que me parece que Kim Ji-won se financió por completo su ópera prima y arregló todo el montaje. Aunque con esa carta de presentación no sé muy bien hacia dónde irá.




¿Película favorita en que aparezca una cámara de tortura (o similares)?

12.9.11


12/09/11
Pues sí, yo que tanto repelo sobre ponerme a ver series de televisión y de todas mis opciones voy y veo "Glee". Podría tratar de justificarme pero no lo haré, el punto es que me he tragado las dos temporadas que hay hasta el momento y en algunos momentos hasta con un poco de emoción.



"What's the point in living when I suck so much?"

No estoy muy segura de si la gente se acerca a las series de televisión con alguna idea preconcebida o soy sólo yo porque veo muy pocas, pero aunque cuando me decidí a darle una oportunidad a "Glee" ya parecía que la comentaban por todos lados, en realidad no esperaba más que un montón de adolescentes cantando a la mínima provocación. Cosa que usualmente me hubiera molestado pero desde que veo bollywood de manera regular me he abierto a la posibilidad de que la gente canta a la mínima provocación y quizá no sea tan molesto.
Y al inicio básicamente es eso: una serie adolescente sobre problemas adolescentes en que además de sufrir enérgicamente, los jóvenes se ponen a cantar a la mínima provocación. Y al menos se agradece que la mayor parte del tiempo lo justifiquen como parte de sus actividades del club de coro y no tanto como si la gente hiciera espectáculos por los pasillos.

Como probablemente todos sabrán la serie va del club de coro de una escuela preparatoria, que por alguna razón parece ser la cosa más despreciable en Estados Unidos y donde todos sus participantes están condenados al constante escarnio público. Luego se le añade la dirección telenovelesca y todos terminan relacionándose con todos y formando parte del club y cantando por alguna razón u otra mientras representantes distintos estereotipos adolescentes casi siempre enfocados en su punto de inadaptados.
Y la verdad es que entretiene y una termina enganchada al quién andará con quién y cuando descubrirá tal lo que se le oculta y bla. Principalmente porque la trama se aborda de manera ligera y las intromisiones musicales muchas veces suelen ser afortunadas. Y sobre todo porque uno no espera demasiado de una serie con una premisa musical, creo yo.

Ahora, es difícil hablar de dos temporadas. Son muchos capítulos y supongo que las personas que ven la serie o ya sabrán hacia donde va y las que no probablemente no piensen en ella en absoluto o no planeen darle más que unos cuantos capítulos de oportunidad. Pero yo creo que los creadores se han involucrado tanto con 'la mirada a la sociedad norteamericana' que la serie, hacia su segunda temporada, va perdiendo mucho el piso.
Lo que empezó como tramas enredadas de líos sentimentales que si bien son algo típicos también son para que los adolescentes puedan identificarse (sobre todo incorporando problemas como la homosexualidad o el modo en que uno tiene que asumir un estereotipo delimitado ante los demás adolescentes, y etc), hacia la segunda temporada parece que se vuelve una serie de manifiestos demasiado evidentes. Hay capítulos pensados para hablarles a los jóvenes sobre el alcohol, o sobre las relaciones sexuales, o sobre you born this way que ya ni siquiera tratan de disimularse dentro de la trama y abanderan un punto de vista liberal que si bien supongo que está bien (para los adolescentes estadounidenses que vean la serie y quieran o no sentirse identificados), consigue que uno se despegue y ya no pueda sencillamente ver la serie como entretenimiento sencillo y sin complicaciones. Por no decir que cada vez hay más personajes y en un intento de abordarlos todos y hacerlos complejos a todos, cada uno tiene poco tiempo de pantalla y tienen que resolver sus conflictos de manera fragmentaria, breve y muchas veces de golpe. Eso se ve más que claramente hacia el final de la segunda temporada donde absolutamente todos los problemas de todos los personajes se tienen que arreglar en un capítulo de cuarenta minutos. Si se veía gestando cualquier cosa de manera sutil (que si uno se iba o se quedaba, que si una se vengaba o no se vengaba) al final concluía con un "pues siempre no ;)" y venga, para el siguiente conflicto.
Y me parece que es sencillamente el modo en que los creadores están viendo su propia serie. Me parece que al principio pensaban que sería una sola temporada feliz y autoconclusiva, pero ahora que por alguna razón se está haciendo tan famosa (¿y yo de qué me quejo si me la he tragado toda?) quieren hacerlo todo y hacerlo ahora. Y por lo que he estado leyendo sobre las cosas que puedan o no aparecer en la tercera temporada debo confesar que se me están quitando las ganas de verla. De por sí muchos personajes que me gustaban se han vuelto más que odiosos, y otros que comenzaban a cautivarme se les deja de lado sin contemplaciones, yo no veo muy claro hacia dónde va.

Creo que ha sido un más o menos grato debut y despedida, no imagino cómo debe ser cuando uno es fan de una de esas series interminables y a la milésima temporada es que se va al diablo.




¿Personaje favorito de "Glee"? o ¿Serie favorita que sigas actualmente?

11.9.11


11/09/11
Y cuando uno sentía que necesitaba todavía más de "Tokyo gore police", se pone a buscar en la filmografía de Nishimura y descubre que, efectivamente, todavía hay más. De algún modo se agradece que películas tan hiperbólicas tengan extras que continúen su legado.



"Las cosas materiales son transitorias. La materia está vacía"

En realidad hay algunas cosas que no me quedan del todo claras. "63 minutes later" parece ser o bien un conjunto de cortometrajes que formaban los extras de "Tokyo gore police" o quizás tan sólo uno de ellos. Imdb me dice que la duración del metraje es de apenas 11 minutos pero los que yo conseguí eran de poco más de media hora y constaban de cuatro cortos diferentes. Entonces podría uno pensar si todos fueron dirigidos realmente por Yoshihiro Nishimura pero supongo que tampoco tiene demasiada importancia.

Aunque supongo que eso de "63 minutos después" podría hacer referencia un poco a aquello de "28 horas después" y tantas otras elipsis temporales, la verdad es que ello no tiene demasiada relevancia real y algunas de las historias incluso nos aclaran antecedentes de personajes de los que nada supimos en la película. Como la 'mascota' del jefe de la policía que era estéticamente interesante pero cuya presencia parecía bastante fortuita. También para aquellos a quienes les parecieron grandes detalles la irrupción de comerciales televisivos durante el metraje de "Tokyo gore police" pues aquí encontrarán alguno otro que quedó fuera pero que también hubiera sido bastante oportuno.
En general las intenciones de estas piezas extra no es agregar nada sustancial a lo que ya se había mostrado sino sencillamente aprovechar el universo creado para añadir alguna otra pieza que podría haber sido una subtrama pero al final optó por dejarse fuera. Y quienes hayan disfrutado del largometraje de Nishimura sin duda encontrarán al menos bastante entretenidas estas piezas. Como cuando uno ve una película que disfruta y luego se da cuenta que sus extras están a la altura de las circunstancias (cosa que no es del todo fácil porque últimamente me da la impresión de que se esmeran cada vez menos para poner buenos extra).
Por otro lado es una pena que no haya encontrado mejores fotogramas para poner pero parece ser que este conjunto no ha sido tan revisado como la obra de la que parte. Supongo que es lógico, por alguna parte.

De cualquier modo dada su corta duración, su fragmentación y el absurdo que los caracteriza se exponencia todavía más al no formar parte de una línea narrativa clara; resultan piezas curiosas, disfrutables y si no al menos bastante breves.




¿Cortometraje (o cortometrajes) favorito que se desprenda de un largometraje?

10.9.11


10/09/11
Para estos momentos las reuniones semanales para ver películas ya consistían únicamente en Laura y yo. Y eso significaba que las elecciones giraban casi siempre alrededor de los thrillers para encontrarnos en un buen punto medio. Yo tenía en aquel momento varios coreanos pendientes y de ellos Laura eligió "The chaser".



"Even if you have to make it, find any evidence by twelve"

A saber qué es lo que tiene Corea del Sur que les permite hacer thrillers tan buenos. Aunque con el tamaño que tienen, su población, y la cantidad de asesinos seriales que aparecen en sus películas, yo comienzo a sospechar.

La película comienza con Joong-ho Eom lidiando con la desaparición de varias de las chicas de su negocio. Ex detective y ahora padrote de una agencia de chicas a domicilio, en las últimas semanas varias de ellas han desaparecido y está seguro de que alguien de la competencia se las está quitando. Mientras trata de incriminar a algunos otros grupos que conoce manda a Mi-jin Kim con un cliente. Entre investigación e investigación descubrirá, tiempo después, que es ese mismo cliente el que había contratado a todas las chicas que después desaparecieron. Joong-ho se mantiene sobre su hipótesis inicial, que este tipo debe estar trabajando para otro grupo consiguiendo chicas, pero lo que está por descubrir va a sobrepasar con mucho sus expectativas.

La verdad que es hasta grato ver que no todos los protagonistas de películas saben o sospechan de inmediato que lo que están por encontrarse es el horror mismo, y que aún en la realidad cinematográfica hay otras opciones, como la sana competencia entre grupos dedicados a la prostitución y esas cosas. Pero nada. Si bien es cierto que con esa premisa uno podría esperar que "The chaser" fuese un thriller como tantos otros, lo que ayuda a que nos desapeguemos de las estructuras básicas es un revés sencillo (que tampoco es del todo original pero es menos común encontrarlo) en el que sabemos todo desde el inicio. Desde el primer momento nosotros, público, vemos bastante claro lo que está sucediendo, pero incluso todos los personajes lo ven pasados los primeros veinte minutos y llega el verdadero problema de la película: ¿cómo culpar a alguien que es más que evidentemente culpable cuando no tienes ninguna evidencia sólida en contra? Además, para quienes no hayan visto películas que inmiscuyan a la policía surcoreana, deben saber que su sistema de justicia no es precisamente el más ideal para perseguir a un asesino en serie. Por no decir que es un poco caótico e ineficiente, pero en su defensa supondremos que no tienen tantos casos de crímenes por el estilo como su cine nos hace suponer a veces.
Así que, queda claro, Joong-ho tendrá que tomar el asunto en sus manos no sólo porque tiene que rescatar a Mi-jin Kim (y porque la hija pequeña que ella dejó abandonada al no regresar a casa de su cita con un asesino en serie ahora llora en el asiento trasero del ex detective) sino porque para entonces todos queremos ver sufrir horriblemente al asesino en cuestión. Horriblemente.

La película tiene buenos puntos a favor, como un ritmo bastante apropiado para su género, excelentes actuaciones (donde yo casi que destacaría la de Jung-woo Ha como asesino) (además de contar un poco fugazmente con Yeong-hie Seo a quien volveríamos a ver en "Bedevilled" en todo su esplendor), un manejo de la trama muy bien trazado y en general la apropiación de la figura del asesino serial en un contexto muy coreano. Vamos, que habían secuencias que bien podrían haber sido tomadas de "Hostal" pero el contexto surcoreano les daban un toque todavía más inquietante.
Como detalle anecdótico está libremente inspirada en hechos reales, aunque por lo que estuve leyendo del asesino en cuestión parece que tomaron un poco su marco general y lo pusieron en una situación distinta. Pero todo eso es un poco conjetura porque me quería poner a leer veinte capítulos de su vida y no los he terminado, así que igual hacia el final sí que secuestra y tortura prostitutas y yo todavía no lo sé.

El único factor en contra que yo le encuentro a "The chaser" es que es bastante parecida, en estructura y desarrollo, a "I saw the devil": un crimen, la revelación pronta del asesino, un hombre que decide tomar la justicia de manera extra-oficial, un juego de cazador-presa que se va saliendo de control con un final no del todo claro. Y eso no debería ser un problema en sí mismo pero creo que muchas cosas que propone "The chaser" dos años antes, "I saw the devil" las retoma y las mejora ampliamente. Y si yo las hubiera visto en orden cronológico seguro que habría disfrutado una y luego habría disfrutado aún más la otra, pero en modalidad inversa sientes que se perdió un poco de por medio. Y si bien es cierto que no deja de ser un excelente thriller y es más que disfrutable y recomendable, uno echa de menos un poco más de sangre y violencia fortuita. Pero esa soy yo, claro.




¿Película favorita del juego cazador-presa entre dos personajes?

9.9.11


09/09/11
A veces uno necesita un poco de encanto bollywood en su vida, y si de por medio tenemos a Shahrukh Khan y a Farah Khan (de quien anteriormente reseñé su fantástica ópera prima "Main hoon na"), entonces no hay razón alguna para resistirse.



"Gracias por hacerme creer que al igual que en las películas en la vida real finalmente todo está bien. Finales felices. Y si no es feliz entonces no es el final, amigos. La película no ha terminado"

Encima la portada era encantadoramente retro, yo soy muy fácil de convencer. Y en algunas ocasiones diría que también muy fácil de atrapar pero ahí la verdad es que el mérito es de Farah Khan que ha demostrado que no sólo es una excelente coreógrafa sino que puede armar una historia como es debido.
Om Prakash es un joven que se mueve trabajando de extra en el glamouroso mundo de bollywood al que sueña entrar y volverse famoso. Entre pequeñas aventuras y desventuras llega a conocer por casualidad a la mujer de sus sueños, Shantipriya, quien se ha vuelto rápidamente todo un ídolo en la industria. Om la ayuda durante una secuencia que sale mal y terminan por volverse amigos cuando él la engaña diciéndole que es un actor famoso en otra región de India. Pero el destino de ambos no está en encontrarse en ese momento y muchas cosas se interpondrán, lo que le valdrá a Om más de una vida para poder ajustar cuentas con ella.

Si lo vemos así puede sonar bastante vago, o pueden imaginarse una trama que se vaya tan sólo por una de las ramas que la película abarca, pero parte del encanto de la historia está en el entramado de tantas historias tópicas como configurar una tan sencilla como compleja a la vez.
Parte del encanto de la película reside en que es un tributo y una broma hacia bollywood desde dentro. La película inicia en los 70 y constantemente se hace referencia al estilo de películas que solían presentarse entonces, al modo en que se configuraba la industria y sobre todo a la estética del momento. Tras algunos saltos temporales terminamos en la época contemporánea, donde también se puede ver el modo en que ha cambiado radicalmente esa estética y el modo de trabajar. Todo esto siempre con un tono light y con una realización de lo más bella para que la historia atrape tanto de manera visual como por la enredada trama.

De las secuencias de baile no tengo ni qué decir nada que son sencillamente fantásticas. De lo que he podido ver de Farah Khan (porque en realidad me ha tocado conocerla más como directora que cuando era únicamente coreógrafa) tiene una fantástica capacidad de compaginar los elementos tradicionales del baile de bollywood con una mezcla de danza más contemporánea, en lo que también ayuda que tenga un soundtrack tan oportuno para ello.

Otro de los temas que se tratan, y del que no ahondaré demasiado, es el asunto de la reencarnación, desde una perspectiva de lo más natural y que se presta a la realización de historias a modo espejo. Un recurso que puede no ser del todo original pero que le sienta bastante bien a la trama y que permite exponenciar las posibilidades de la historia.

De Shahrukh Khan no tengo que añadir nada porque me parece que ya he dicho suficientes veces que es un actor que me encanta, y cuando vuelvo a verlo vuelve a encantarme, y creo que particularmente el personaje de Om le sienta de maravilla. La que ha resultado toda una sorpresa ha sido su contraparte femenina, Deepika Padukone, a quien no había visto antes y que resultó no sólo increíblemente bella sino también una encantadora actriz. De hecho necesito buscar más cosas de ella pero ya. Vi que había otra película en que ambos compartían créditos nuevamente pero al parecer es sólo por una secuencia musical de manera fugaz, con todo tendré que verla, así de fácil soy.

Creo que me cuesta comentar más cosas de la película sin sonar evidentemente fanática. Sólo decirle a los que temen a bollywood por sus larguísimas duraciones que la película no llega a las tres horas siquiera (aunque lo intenta, se queda en las 2 horas con 40 minutos) y que el ritmo hace que el tiempo se pase bastante bien. Yo volvería a verla sin pensarlo en cualquier momento. Me encantó, sencillamente.

Por otro lado también diría que necesito ver algo más de Farah Khan pero ahora temo un poco. Si sus películas anteriores debieron disipar por completo mis dudas me encuentro con que la película que presentó el año pasado recibió más que malas críticas: tiene apenas 2 estrellitas de puntuación en imdb. Y uno a veces tiene que tener fe pero dos estrellitas son muy pocas estrellitas. Con todo seguro que la veré, pero con temor.




¿Película favorita sobre la industria del cine (en cualquier país)?

8.9.11


08/09/11
Y en función doble nos tocó otra de las películas de Hideshi Hino, podrán imaginar que mientras menos me faltan menos ganas tengo de verlas. Para tratar de hacer las cosas mínimamente justas me incliné por aquella cuyo título me llamaba menos la atención: "The Ravaged House".



"You should tell me exactly what happen to your son. Is it an infectious disease?"

Con todas las vagas premisas de películas basadas en historias de Hideshi Hino ya muy bien podrán imaginarse por dónde van sus mangas. Y éste caso es uno de los ejemplos más sobre su eterno tema principal, de hecho bastante parecido al de la anterior película. En una pequeña aldea rural vive una familia humilde pero unida, los dos jóvenes hijos llevan una buena relación y quizás el único problema es que el padre teme llevar la contraria a las demás personas del pueblo. Un día el hijo, Zoroku, se enferma, y lo que al principio parece ser una enfermedad simple se va complicando y extendiendo como una terrible infección, llenando su piel de llagas y heridas abiertas. Al principio la familia decide mantenerlo oculto pero pronto la situación resulta insostenible y debido las presiones de las autoridades del pueblo tienen que decidir qué hacer con un hijo que se ha vuelto una humillación para la familia.

Como pueden ver la idea es bastante parecida a la de "Dead girl walking" y también un poco a la de "The boy from hell": situaciones extremas que llevan a un individuo a perder su estado inicial y el rechazo o la no-aceptación que esto conlleva en las personas a su alrededor. Aquí encontramos de entrada los mismos elementos que en las demás películas de la colección: una historia simple de base y un presupuesto más que limitado para realizarla. Y aún así, contra todo lo previsto, el director decide no llevarla por el camino de la serie B y tratar de darle un toque diferente aunque eso pueda alejarse de lo que los mangas de Hino usualmente muestran.
La fuerza de la película busca centrarse en su ambientación, esto es, la idea de una pequeña sociedad rural que tiene tantos pros como contras. Por una parte su aire apacible, su sencillez, la imagen ideal del campo y sus habitantes, pero por otro la noción de un sistema social muy cerrado y con fácil rechazo por lo desconocido. Ni siquiera sería necesario que la enfermedad de Zoroku fuese tan grave como para que se planteara el problema raíz de qué se debe hacer con un miembro de la familia que se ha vuelto no productivo y que es señalado socialmente como un posible foco de infección. Al mismo tiempo participan otros elementos como las jerarquías sociales en ese tipo de sociedades, la organización familiar, la rivalidad entre jóvenes cuando se lucha por el afecto de una chica, y sobre todo el afecto familia (especialmente entre hermanos) que es capaz de sobreponerse a este tipo de adversidades por más desagradables que puedan parecer.
No es el único campo en que se busca una alternativa a la presentación, ya que también se inclina por una fotografía mucho más sobria que permite no enfocar de manera explícita la situación para no abusar de unos efectos que se notarían escandalosos. En general a Zoroku tenemos que imaginarlo la mayor parte del tiempo, viéndolo tan solo cubierto de vendas y creciendo sin forma debajo de ellas. A pesar de ser el centro y el punto de inflexión de la trama en realidad la situación se desenvuelve en torno a él muchas veces sin tocarlo.

Esto, al tiempo que la hizo una película mucho más presentable para mi gusto, también conlleva el problema de resultar la menos representativa del estilo de Hino, aún cuando la temática podría parecer más fiel. Y si uno no consigue quedar atrapado en esa propuesta de horror suave y difuso es posible que la encuentre un poco aburrida y lenta ya que, como mencioné, la trama se resume en una circunstancia bastante simple y sólo da vueltas sobre sí misma.
Con todo y que eso tampoco significa que vaya a resultar una gran película en ningún sentido, a mí me pareció bastante agradable y lograda, y me hizo recuperar la fe en ese paquete de películas de las que algún día me decidiré a ver las dos restantes. No con demasiada emoción, claro está.




¿Película favorita de amor entre hermanos?

7.9.11


07/09/11
Porque el sentimiento masoquista regresa de vez en cuando, decidí que era momento de volver a arriesgarme con el paquete de el teatro del horror de Hideshi Hino. La verdad que los títulos que me faltaban no sonaban especialmente atractivos pero igual me decidí por "Dead girl walking".



"I'll see you burn in hell"

Con un título como ese y con cualquier antecedente sobre Hideshi Hino uno ya podría imaginarse por dónde va la cosa. De hecho la estructura básica de la película es de manera bastante clara la que Hino suele usar con un gran número de sus historias añadiéndole algunas variantes.
Sayuri es una adolescente con una vida ideal: tiene unos excelentes padres, una buena hermana, le va bien en su casa y en la escuela, todo parece brillar a su alrededor. Pero entonces un día, inesperadamente, se muere. Y tan tán, ahí acabaría la historia usualmente. Pero no con Hino, ahí apenas comienza. Aunque ya ha sido declarada muerta al poco tiempo Sayuri se despierta y resulta que nada, mucho gusto. Su familia no parece muy convencida de que la cosa vaya bien, sobre todo porque el cuerpo de Sayuri comienza a atravesar el proceso lógico de cualquier cadáver, lo cual no es particularmente agradable si se trata del cuerpo de tu hija quien se pasea como si nada por la casa. Los padres adorables de pronto se vuelven una pesadilla y también toda la vida (o no-vida) de Sayuri quien tiene que llevar a cuestas todas las complicaciones propias de su nuevo estado.

La premisa suena muy vaga, y lo es, pero lo cierto es que si uno piensa en los mangas del autor sabrá que de algo así podría surgir un desarrollo interesante. En sus historias el interés casi siempre suele jugar un papel importante el punto de inflexión en que la vida del protagónico muta en otra cosa fuera de la lógica y el modo en que tiene que encausarla desesperadamente.
Si bien ya antes había manifestado poco agrado por las películas que vi del paquete, creo que ésta es aún mucho más desangelada que las anteriores, que pecaban de abusar de la serie B para manejar propuestas que podrían resultar interesantes. Lo que sucede aquí es que una historia se limita a la mínima expresión de sí misma (de lo que les conté no esperen mucho más, eso es premisa, desarrollo, complicación y resolución) y parece guiarse casi sin ánimos de nada más que de mostrar una serie de escenas necesarias. El único recurso que se usa para darle algún toque a la estética es el contraste entre el uso de las imágenes a color con las de blanco y negro, que resulta demasiado fácil para remarcar los buenos momentos vs los malos como si de por sí no hubieran estereotipado demasiado ambos como para que no nos diéramos cuenta. Lo único que queda más que claro es que la vida de Sayuri era muy muy buena y luego se volvió muy muy mala. Y poco más. Y encima, si tomamos en cuenta que la película dura apenas unos 40 minutos, hasta podríamos decir que se torna larga ante la ausencia de hechos relevantes y apenas un par de secuencias un poquito rescatables. Todo el morbo real que debería provocar un cuerpo muerto en una colegiala que se niega a resignarse a su destino ha sido dejado de lado sin ninguna razón aparente más que retratar un continuo penar hacia ningún punto.

Y uno creería que con esto me rendiría para siempre esperando que adaptaran de manera mínimamente a Hideshi Hino pero, oh, aún nos queda más por ver.




¿Película favorita sobre no-muertos?

3.9.11


03/09/11
Películas que debiste ver en algún momento y las dejaste pasar. En Sitges pasaron "Confessions", la que para mí parecía ser una película asiática más sobre enredos y venganzas y que, por lo mismo, dejé pasar. Luego Japón la escogió para representar al país en los óscares, aunque no quedó en las cinco finalistas, pero igual se llevó un montón de premios nacionales y en otros festivales asiáticos. ¿Y yo sin verla?



"Te lo pregunto de nuevo: ¿es la vida un peso difícil de sobrellevar?"
La trama se presenta de manera muy concisa: una profesora se despide de su grupo en el último día de clases ya que además del fin del ciclo abandonará su labor como su tutora. Nadie parece hacerle demasiado caso pero ella continua hablando sobre lo mucho que hubiera querido influir en ellos y no ha logrado. En su discurso se inmiscuye la muerte de su hija, un desafortunado accidente que ocurrió durante el año y que pretende disculpar un poco su irregular relación con sus alumnos. Pero hay algo más: ella sabe que el accidente de su hija no fue ningún accidente sino un asesinato, y aún más que los autores se encuentran en el mismo salón al que ahora se dirige. Ahora sí que le prestan atención, pero con la misma calma ella les indica que no hay problema, que no hará nada ahora, que tiene todo el tiempo del mundo para vengarse.

Y sí, efectivamente suena como una típica película de venganza, pero todo esto sucede en los primeros quince minutos y luego uno se pregunta ¿y ya? Y justo cuando no sabe más que esperar la película llega y lo golpea en la cara.

"Confessions" es todo menos una típica película de venganza. Es un thriller emotivo, cruel, lúdico e increíblemente bien llevado, desde un guión trazado a la perfección, una fotografía bellísima, un ritmo más que adecuado y un soundtrack bien colocado y que será imposible de pasar por alto. Valiéndose de una estructura que podría parecer un poco tópica la trama va tocando de manera compleja puntos difíciles de la sociedad japonesa contemporánea como es la violencia infantil, la fragmentación familiar, la rígida repartición de la culpa y el sistema de justicia. Enajenación, rebeldía, falta de respeto por los mayores, el grupo de adolescentes configuran un movimiento irregular que parece cobrar vida por momentos y redefinir el rumbo de la historia ante la mirada impasible de Yuko, la profesora. En contraste con las vertiginosas escenas de acción de los thrillers de venganza coreanos, "Confessions" apuesta por un ritmo que casi se asimila a la danza, con una lentitud premeditada, con una belleza cruel y calma que le da un toque único y que nos atrapa y nos arrebata desde el primer momento. Antes de que uno pueda saber bien en lo que se está metiendo ya está por completo atrapado, y sin duda será difícil terminar de ver la película sin ese sentimiento de que se acaba de presenciar algo grande, algo fuerte, violento y bello.

Podría detenerme en casi cualquiera de sus elementos. Particularmente me siento muy atraída por las tramas sobre la violencia entre jóvenes y sin duda es un fenómeno que en Japón tiene características muy particulares. Más que abusar de la lección moral de qué es lo que estamos haciendo con nuestros hijos que suele ser la moraleja de muchas películas sobre las conductas adolescentes, propuestas como ésta o "All about Lily Chou Chou" han recreado un fenómeno complejo que se vuelve fácilmente un laberinto y que no exime a ninguno de los elementos. Aquí, además, los personajes adolescentes no aparecen únicamente en su condición individual sino también en su fuerza como grupo y el modo en que esta concentración va definiendo algunas de sus conductas. Además de que los jóvenes protagonistas, víctimas y verdugos de las situaciones más crueles, fueron sin duda una excelente elección. Pero en el reparto es imposible no destacar a Takako Matsu como Yuko, quien después de verla en la primera escena nos cuesta imaginar cómo una mujer así podría resultar tan maravillosamente maquiavélica, y ella lo logra sin jamás romper esa primera imagen inicial.

Para mí resulta una película más que recomendable, ya sea que se quiera ver una perspectiva social dura de manera directa o incluso si sólo se busca un thriller psicológico entretenido pero a la vez bien ejecutado. Sin duda una maravilla y no dudo que una de las mejores películas que he visto del 2010.

A lo que me cuesta entender que no haya quedado en la categoría de mejor película extranjera, la verdad, yo hubiera quitado sin tocarme el corazón a "Biutiful" o "Hors-la-loi" (y no hablo de más porque aún no las veo todas) para meter ésta. Pero supongo que siempre es más difícil que un thriller se cuele en esas categorías.




Muy general: ¿Película de venganza favorita?

2.9.11


02/09/11
Cuando escogí esta película para verla pensé, por la traducción del título ("Eat the schoolgirl"), que se trataba de una de las recreaciones de un crimen juvenil cometido contra una colegiala hace algunos años. Pero no, en realidad la había conseguido mucho antes por su director, que podría medio añadirse al grupo bizarro-hiperbólico actual de Iguchi, Nishimura y Sakaguchi. Pero esta pieza era de mucho antes.



"I was chosen to satisfy you. You can do anything you like with me. And when l say anything l mean anything"
De hecho "Eat the schoolgirl" fue la primera película que dirigió Tomomatsu, unos cuatro años antes de "Stacy: El ataque de las colegialas zombie" donde ya perfilaba un estilo algo más cercano al que seguiría desarrollando. Con una mínima producción esta claro que el objetivo primario de la película es la de shockear y desagradar al espectador con cada escena posible.

Es un poco confuso seguir la trama. De manera general podríamos decir que se enfoca en dos jóvenes que forman parte de una banda yakuza en uno de los escalones más bajos de la jerarquía (sino es en el más bajo). Trabajando en uno de los negocios de videos sexuales, reparten folletos sobre los servicios de la compañía. Ambos se encuentran visiblemente obsesionados por el sexo y eso se representa en distintos rasgos de sus personalidades: llamadas constantes a la línea telefónica de la compañía, traumas por la visión de un asesinato presenciado años atrás, la imposibilidad de poder relacionarse con una mujer si no es a través de la violencia. Al mismo tiempo que las secuencias de estos jóvenes nos encontramos por momentos con las acciones de la banda y el modo en que se hacen de sus videos y también cómo abusan de su poder para satisfacer cualquier deseo.

A partir de esta línea principal el resto del argumento se va desdibujando en un extraño tono entre lo surreal y lo místico. En algunos momentos sentimos que los dos protagónicos son en realidad el mismo (o era yo que a veces me costaba reconocerlos o sentía que se confundían), y entonces vienen secuencias que podrían parecer por completo fuera de lugar, sobre todo en lo que se refiere a la presencia de una mujer-ángel que aparece de manera entre funesta y liberadora, aunque sólo pueda permanecer dentro de la habitación en que se encuentra. Más cercana a una visión que un personaje, podemos sólo suponer que su presencia trata de representar una suerte de idealización fantástica de los sentimientos más mundanos, la justificación obsesiva de los impulsos más condenables. Esto porque a pesar de ser precisamente un ángel, parece más que dispuesta a abandonarse a todos los instintos violentos y sexuales de los protagónicos como si se tratase de algo natural y armonioso.

Cuesta decir realmente si el problema de la película radica en que la propuesta se pierde a los pocos minutos y resulta difícil seguirla como historia, o si es esto una decisión deliberada para dotarla de un carácter más ambiguo que concreto. Lo que sí queda bastante claro es que se buscó por sobre todo la imagen explícita y difícil de mirar, y recrearse con temas usualmente condenables. De tal modo será difícil encontrar una sola secuencia en que no tenga lugar una escena sexual, un desnudo completo, una violación, una mutilación, o en general acciones que podrían resultar difíciles de ver. Por más que uno tenga más resistencia a este tipo de temas y no vaya a escandalizarse del todo, será difícil que la visión de la película no resulte al menos un poco desagradable. Y todo eso en apenas una hora, yo misma no estoy del todo segura de si querría volver a verla, aunque presiento que hay algo que se sugiere muy veladamente y que podría valer la pena encontrarlo. Pero, eso, quizás en otro momento. O quizás en otra película del director.




¿Película favorita sobre la obsesión del sexo?