12.2.10



12/02/10
Hoy comenzó por estos lados el festival Ambulante de cine documental. Y yo amo los festivales, excepto cuando hay demasiada gente. Me propuse tratar de ver los más que pueda y hoy supuestamente me tocaban dos pero mi acompañante me dejó mal y sólo llegamos a la segunda función. "La cuerda floja" quería verlo desde el festival de Morelia pero no hubo oportunidad, así que lo desquitamos ahora.



"Fuera del circo nadie te va a aplaudir porque cocines rico o porque hagas muy bien tus quehaceres"

A veces pienso que los documentales tratan de buscar situaciones tan grandilocuentes que por momentos pierden la noción de que practicamente cualquier cosa puede prestarse a ser documentada. Nuria Ibañez, por otro lado, buscó un tema sí algo particular, pero también bastante cercano. Los circos. Y, sobre todo, el fenómeno de los circos tradicionales, que cada vez van siendo desplazados por las grandes superproducciones teatrales (que, también por otro lado, son muchas menos).

Primero debo confesar que yo no puedo ser suficientemente objetiva porque me encantan los circos. También porque en este caso se trata de un circo mexicano (que supongo que deben tener una tradición similar a otras partes del mundo pero no puedo saber qué tanta). Y tal vez porque cuando era niña mi sueño era ser trapecista, claro. Aunque este documental me viene a mostrar cuán lejos estamos ahora de los trapecistas de mi infancia.

El circo Aztlán sale apenas adelante por la intensa labor de una pequeña familia. Los padres, su hijo Mario, la hija Jacqueline y su esposo Carmelo. Entre los cinco se encargan de prácticamente todo, desde el montaje de la carpa, la limpieza, los números, el cuidado y entrenamiento de los animales y un largo etc. Aunque es claro que su intensa labor no siempre consigue los mejores resultados, ya que el circo parece estar pasando por días oscuros y apenas si consiguen presentarse ante unas seis personajes por noche en el mejor de los casos. Pero todos ellos, que han crecido ya en ese ambiente y que aman su arte, no pueden sencillamente rendirse ante los problemas. Esa, sin más, es su vida.

A diferencia de la mayoría de los documentales que he visto, donde uno está acostumbrado a que alguien o una voz en off nos diga qué es lo que debemos entender de las imágenes. En este caso la narración es completamente visual y nosotros podemos hacernos una idea de lo que la situación nos quiere transmitir de acuerdo con las escenas que vamos viendo. Desde pláticas a la hora de la comida, vistas rápidas a las condiciones en las que viven los personajes, y ciertos pensamientos que salen a colación en distintos momentos.
Esto es tanto una ventaja como una desventaja. Por un lado le da un ritmo mucho más ágil a la película y permite que uno se mantenga interesado todo el tiempo sin sentir que nos quieren vender un producto de entrada. Pero por otro lado se deja notar cierto seguimiento de un guión que a veces pone en entredicho la espontaneidad o la sinceridad de todos los acontecimientos, sobre todo los que se refieren al hilo argumental principal.
Este es, principalmente, que Carmelo no está completamente convencido de que permanecer en el circo sea lo mejor para él y su próxima familia (en este caso, para él y Jacqueline) (de hecho ahorita estoy dudando de si el nombre de la hija es Jacqueline, jo) y habla constantemente de irse y buscarse una vida "normal".

Es curioso que una recreación de esas condiciones de vida puedan ser tan bellas como deprimentes. Sin duda es una vida de carencia en muchísimos aspectos y con pocas miras a cambiar. También es un constante sacrificio a nivel del espectáculo, de modo que tienen que prácticamente engañar a los pocos espectadores con una suerte de fuegos artificiales para que no se noten los pocos recursos detrás de los disfraces. ¿Pero no es esa la idea del circo? Que por un momento nos creamos todo lo que estamos viendo, sin importar cuan extraño o extravagante pueda parecer. Y el punto principal es ese, que esta familia realmente cree en la trascendencia de lo que hacen y se dedican a ello con la convicción de que tienen que hacerlo.


Sin duda un documental interesante, y aún queda mucho qué ver en la cartelera de Ambulante. Y yo quisiera verlo todo pero probablemente no se podrá. Ya los mantendré al tanto.

11.2.10



11/02/10
Llega el turno de las películas mil años después de haberlas visto. Ya había leído comentarios sobre "La ola" desde hace tiempo pero fue hasta que /besstiario me recordó con su reseña que la tenía pendiente que me decidí a buscarla. Y a verla inmediatamente, pero eso ya no suena tan convincente.



"No podemos sentir culpa permanentemente por algo que no hicimos nosotros"

El anuncio inicial de "Basado en un hecho real" es todo un recurso retórico por sí mismo. Sobre todo si tomamos en cuenta que a los alemanes se les dan bien las películas sobre experimentos sociales basados en hechos reales. Aunque no tengamos que tragárnoslo todo, seguro que la producción alemana causa el efecto indicado para estas situaciones.

El profesor Rainer Wenger es un despreocupado entrenador de deportes (y supongo que también era maestro de algo más, pero ahora no lo recuerdo exactamente) al que le roban su clase de proyecto especial. Una suerte de seminarios sobre modos de gobierno que tienen lugar una vez por semana y al que los alumnos pueden inscribirse libremente en el de su interés. Él quería anarquía, que iba muy bien con su personalidad, pero al final tiene que conformarse con la autocracia sin saber muy bien qué hacer con ella. Tiene a sus alumnos adolescentes y las cosas fluyen sin mucho sentido hasta que llegar al tema de la Alemania nazi, claro. Algunos alegan que ya está repetido hasta el cansancio (y tienen razón) y otros aún más se defienden diciendo que eso ya no podría pasar en la sociedad actual, con su consciencia histórica y su mayor grado de preparación. Suena a todo un reto, de modo que para ejemplificar mejor la clase llevarán a cabo un experimento de recreación de un régimen autocrático, donde el profesor Wenger servirá como líder. Y, como podemos suponer, todo tendrá que salirse terriblemente de control.

La verdad es que la idea es magnífica para un experimento, y en este caso sirve aún más al ilustrarse en la Alemania actual, precisamente por todo este trasfondo histórico. Pero también va más allá, hay un cuidado bastante adecuado en la psicología de los personajes para mostrar una realidad que no es ajena a nosotros: en la sociedad actual hay, en general, una preocupante falta de dirección. Sobre todo en generaciones jóvenes, que en este caso son los blancos directos del experimento. Y vemos no únicamente las reacciones favorables, sino cómo incluso en el rechazo hacia la propuesta hay un sentimiento visceral, como si no se pudiera ser completamente indiferente a la situación descabellada y prontamente caótica que se presenta.
Por otro lado yo siempre he dicho que si algo saben hacer los alemanes es inquietarnos. "El experimento", que es una referencia bastante cercana, es un claro ejemplo de ello, y sin más una de las películas que más me han estresado jamás. Y en este caso no es menos, aunque probablemente la intensidad es más mesurada. Llegado al momento en que todos están verdaderamente involucrados con el movimiento, hay algo incluso bastante siniestro en el comportamiento de varios de los alumnos. Siniestro incluso comprobar hasta dónde pueden llegar un grupo de adolescentes movidos por una idea. Una idea peligrosa en este caso.


Debo decir también que la película es mucho más emocionante que el caso real, que fue cancelado a los pocos días de haber comenzado y sin un gran momento climax. Pero eso no nos importa, en este caso se puede pensar que en definitiva se nos lleva a un callejón sin salida, pero ese recorrido por la psique humana y la lógica de sus acciones es tan escabroso como atractivo. Y la película está manejada perfectamente en cada uno de esos puntos, pasando por el carisma del profesor Wenger (encarnado por Jürgen Vogel, toda una revelación) hasta el insoportable personaje de Karo, la principal enemiga del falso régimen.


Y de hecho también le dije a /besstiario que buscaría más películas de Vogel que me recomendó, y ahora sí que le estoy quedando terriblemente mal. Oh.




¿Película favorita de experimentos sociales?

10.2.10



10/02/10
La verdad es que ya ni recordaba haber visto esta película. Es una suerte que lleve una lista de pendientes porque es probable que de otro modo no la hubiera recordado nunca. Aunque no sabemos qué tan bien habla eso de la película.
El caso es que Ian es muy fan de Matt Groening y un día la trajo insistiendo en que la viéramos. Y tampoco es que yo tuviera demasiado en contra.



"Looking at one's cards is a crutch for players who rely on skill"

Ya he dicho varias veces que veo muy poca televisión, y en realidad la serie de "Futurama" la he visto muy poco. De hecho creo que sólo puedo recordar dos episodios, de los cuáles lo único que saco en claro es que Bender es el único personaje realmente chistoso. Al menos a primera vista.

Parte del trato es que yo pudiera entender la película sin conocer la serie, y al menos en ese sentido funcionó bastante bien. Por otro lado, más que una película da la sensación de ser un capítulo muy largo. Esto básicamente porque en lugar de tener un sólo hilo argumental parece que hay una serie de situaciones no demasiado hiladas entre sí que finalmente desembocan en una importante que seguirá hasta el final de la película. Después de habernos confundido un poco, en espera de situaciones graciosas, supongo.

De inicio pasamos por la destrucción y re-construcción de un equivalente futurístico de Las Vegas. Como si no fuese una ciudad ya suficientemente futurística por sí misma. Sí, desde entonces se ve un cierto mensaje ecologista pero que podemos pasar fácilmente por alto (aunque la sanguijuela que adopta Leela es de lo más adorable). Luego, ajam, Bender seduce a una actriz pareja de un robot mafioso, luego hay un juego de poker millonario, luego Fry sufre un accidente por el cual descubre que puede leer la mente aunque un vagabundo loco le advierte que no lo haga. Luego Leela es muy ecologista y está en contra de que destruyan galaxias para construir campos de golf intergalácticos. Y justo cuando creías que nada podría tener sentido y sólo observabas una serie de sketchs convenientemente relacionados, aparece la trama. Aparentemente esa galaxia que van a destruir para construir el campo de golf intergaláctico es muy valiosa y a nadie sino a un grupo de mujeres eco-rebeldes parece interesarles. Y comienza una lucha para evitar que esto suceda.

Un momento, ¿alguien dijo "Avatar"?

Excepto por lo de las mujeres eco-rebeldes. Sin contar Sigourney Weaver, claro.

Bueno, la trama yo la tomé un poco como una excusa ecológica, que ahora la encontramos en todas partes. Y sí, en alguna medida un modo de contar distintas situaciones no necesariamente relacionadas en espera de los buenos gags que supongo no hicieron tan famosa la serie porque duró pocas temporadas, ¿no? (imdb me dice que qué pocas temporadas, que duró 5, pero que "Los Simpsons" me tienen malacostumbrada) (¿a mí?).

En fin, es una película entretenida, más que nada, como esas veces en que pasas de canal en canal sólo en espera de algo que puedas ver tranquilamente, reirte un poco, y disfrutar mientras llega el momento en que hagas algo más importante. También hay que tomar en cuenta que es la cuarta película de "Futurama" así que no sé si los temas grandilocuentes se hayan agotado o si sencillamente así es la fórmula, esa suerte de super capítulo de dos horas.
Y también recuerdo haberme reído en varias partes pero tampoco puedo recordar una sola de estas escenas :/



¿Te gustaba "Futurama"?


09/02/10
Bueno, cada cierto tiempo tengo que cumplir con mi dosis de Takashi Miike para recordar porque es, casi sin dudarlo, mi director favorito.



"Nadie ve nunca la misma escena dos veces"

Debo aceptar que cuando me dispongo a ver una nueva película de yakuzas de Miike me vuelvo a preguntar cuánto más jugo se le puede sacar al tema de los yakuzas, que este director lo tiene más que sobre-explotado. Y cada vez me vuelvo a sorprender como si fuera la primera vez, así que supongo que Miike, al menos conmigo, cumple bastante bien su premisa de siempre sorprender al espectador.

No había leído nada de "Agitator" antes de verla y usualmente así es mejor, también es cierto que durante los primeros minutos (ajam, quizá la primera media hora, o cuarenta minutos) no tenía muy claro lo que estaba sucediendo. No se escatiman en personajes y vemos una gran cantidad de grupos relacionados con los yakuzas y constantes encuentros y desencuentros entre ellos antes de que podamos sacar alguna conclusión en claro.
A diferencia de la gran mayoría de las otras películas de Miike que he visto, que casi siempre se basan en situaciones muy específicas que desarrollan el trasfondo siempre partiendo de sí mismas, "Agitator" se enfoca de una manera bastante generalizadora en toda la estructura de poder en las organizaciones yakuza. Como usted nunca antes las había visto.
Si antes nos conformábamos con verlos matarse arbitrariamente, ahora nos vienen con el cuento de que sí tienen un orden. Mediante los constantes problemas entre dos grandes grupos (y sus consecuentes subdivisiones) vamos observando el modo en que la política yakuza tiene lugar, lo que es admitido dentro de las normas de etiqua (yakuzas, claro) y lo que tiene que hacerse por debajo del agua y con miras de no sufrir una posterior reprimenda. Todo esto centrándonos en uno de los grupos más pequeños, casi de delincuentes menores al servicio de uno de los señores importantes. Un grupo de agitadores, como bien nos indica el título (al menos el título en inglés, porque el original lo veo muy largo como para que sea una traducción literal).

Ahora quedo terriblemente mal porque no recuerdo el nombre del protagonista y los créditos de imdb no son de mucha ayuda al respecto. Pero, ajam, pueden verlo en el poster, que es por mucho la única imagen que encontrarán de la película. Pero, sí, el punto, el protagonista debe ser de los mejores personajes de Miike. Y aunque la película es ciertamente más larga de lo que el director nos tiene acostumbrado, debo decir que yo la disfruté plenamente. He leído algunas críticas que se centran mucho en que probablemente es de las películas menos extrañas de la filmografía de Miike, de hecho creo recordar que es eminentemente realista a pesar de, claro, sus altas dosis de violencia. Pero yo la encontré una épica yakuza de lo más disfrutable. Incluso podría decir que se ha vuelto de las más entrañables del director, pero mentiría, porque todas las de él son entrañables para mí.

Y supongo que podría seguir con más alabanzas al respecto, pero corro el riesgo de no verme profesionalmente objetiva. Ajam, claro.

8.2.10



08/02/10
Li Gong en fotograma de nuevo y tan rápido. Sólo para confirmar que es una belleza, claro.
Temo ver películas de Wong Kar Wai muy seguido porque entonces recuerdo que ya me quedan muy pocas más de ver suyas y después tendré que esperarme hasta que saque algo nuevo. De hecho creo que ahora ya sólo me falta "Ashes of time".
Pero, bueno, tres mediometrajes sobre un mismo tema, y yo aplazando verla desde hace mucho tiempo.



"Un día tú serás mi sastre. Recuerda esta sensación, así me harás vestidos maravillosos"

Si a veces es difícil delimitar las posibilidades de un eje temático, un concepto tan amplio como el deseo no puede sino darnos una posibilidad infinita de variables. Y con tres grandes directores como son Antonioni, Soderbergh y Kar Wai, que ya han tratado el tema con anterioridad.

No sé si haya sido una buena decisión poner primero el mediometraje de Antonioni, "El peligroso hilo de las cosas", dado que es por mucho el menos afortunado de los tres. De hecho es casi malo (y el casi viene más bien a que siendo no tan largo es aún soportable). Trata vagamente sobre una pareja a punto de separarse y el constante y molesto diálogo entre ambos. Luego hay escenas medio arbitrarias en que el hombre la engaña con otra mujer, y otras en que la mujer aparece con un montón de caballos en la playa.
Supongo que en un intento de perpetua metáfora visual se pasó por algo una trama con mínimo seguimiento (más allá de las escenas aisladas que se entienden en su momento pero apenas pueden reconstruir una historia más allá del arquetipo de pareja a punto de separarse). También más que tratar de reconstruir el deseo lo explican (o intentan) de manera constante a través de diálogos que pueden llegar a caer en los clichés: que si el deseo ha terminado, que si hay cosas que les falta a las parejas, que si etc.
Al final creo que uno no saca demasiadas conclusiones sobre lo que la película quiso decir o cuáles eran las intensiones del director.

Por suerte, cuando uno comienza a preguntarse si esto podrá llegar a buen término, aparece Soderbergh con su fragmento, "Equilibrio". Una serie de imágenes vertiginosas nos muestran una bella escena de un cuarto en azul donde una mujer, a lo lejos, se arregla para salir. Desde contemplar su cuerpo desnudo frente al espejo hasta verla por completo arreglada. Todo ello en constante movimiento y con una sensación de que la miramos de lejos, sin la oportunidad de participar en las acciones. Luego, corte, y nos encontramos con Downey Jr en un consultorio de psicólogo.
Siempre he dicho que aunque no siempre haga buenas películas, Downey Jr casi siempre consigue buenos personajes. En este caso no podría ser la excepción, y lo vemos como un estresado hombre de negocios que no puede dormir bien porque está obsesionado con un sueño recurrente, donde mira a una mujer que ha pasado la noche con él mientras se arregla para irse. El psicólogo no parece demasiado interesado en hacerle caso más que en permitir que hable durante toda su hora (como todos sabemoso que actuan los psicólogos, claro), pero es suficiente motivación para que nos adentremos en uno de los grandes paradigmas del deseo: la mujer imposible. Mediante la reconstrucción del sueño, la repetición constante de imágenes nunca en equilibrio y un bello desenlace, se conforma una historia exacta en todos los aspectos. Y con una estética onírica preciosa.

Finalmente, esperamos ansiosamente a Wong Kar Wai con su participación, "La mano", que por suerte no nos defrauda ni un poco y nos deja con un excelente sabor de boca. La historia de una prostituta ya algo mayor, encarnada por la bellísima Li Gong (y que recuerda un poco al personaje de Ziyi Zhang en "2046", aunque unos años mayor) y la obsesión que representa para el joven aprendiz de sastre que le confecciona su ropa. Es, probablemente, la narración con más retórica sexual de las que he visto del director (donde se maneja sobre todo un sentido bastante sutil de erotismo), con escenas que se sobreentienden explícitas y con una adoración eminentemente corporal. Es fascinante y bella, aunque ciertamente sigue una línea bastante conocida dentro de los trabajos del director. Tiene, probablemente, una de las escenas más bellas de deseo frustrado que haya visto en el cine y que les voy a spoilear sin más, así que ya saben: el joven Zhang, incapaz de acceder al objeto de su deseo, que es obviamente la señorita Hua, y trabajando dolorosamente para ella durante tantos años, no le queda más remedio que tocar, con todo el amor, la lujuria y el deseo contenido, los vestidos que ha confeccionado para ella como única posibilidad de sentirla suya.


Ya se sabe que me encantan estas compilaciones temáticas, y esta sin duda no resulta solo mayoritariamente buena, sino también una visión interesante del modo en que trabajan estos tres distintos directores. Con la triste excepción de Antonioni, ya se ha dicho.

¿Alguien tiene otra película del tipo para recomendarme?

7.2.10



07/02/10
Ya cuando reseñé "Satanás" había hablado de que no sería el único papel del magnífico Damián Alcázar como asesino. Aunque tampoco había visto entonces alguna de las otras películas. Ian insistía en que ésta le gustaba más y que, claro, no teníamos por qué negarnos a películas sobre asesinos.



"Usted no sabe lo que es tener un infierno dentro, y por más que quiera nunca poder alejarse de él"

La ventaja de las películas que advierten que están únicamente vagamente inspiradas en un caso real es que nos dejan claro desde el principio que no debemos abundar en las similitudes y diferencias. En este caso, la historia real es el asesino colombiano Luis Alfredo Garavito, conocido como la bestia de Génova. En el caso de la película nos trasladamos a Ecuador, con el caso del monstruo de Babahoyo.

El giro inicial de la historia me gusta particularmente porque nos da la sensación de que nos topamos con un misterio cuando en realidad no lo estábamos buscando directamente, a diferencia de la mayoría de películas de asesinos. Un grupo de reporteros, dirigidos por el famoso Manolo Bonilla, se encuentran en un pequeño pueblo ecuatoriano reportando todo cuanto pueda parecer interesante alrededor. Comenzando por el entierro de varias víctimas recién encontradas de un asesino serial de niños. Más que la conmoción por los sucesos lo que vemos es la parafernalia televisiva con que se captan dichas situaciones: camarógrafos moviendo a madres que lloran sobre pequeñas tumbas para que puedan verse claramente en las cámaras. Entonces Manolo Bonilla está a punto de entrevistar a un niño, hermano gemelo de una de las víctimas, cuando este sale corriendo tras un balón y al cruzar la calle imprudentemente es atropellado.
No hay que explicar la reacción del padre ante la muerte del único hijo que le quedaba y los acontecimientos que suelen suceder en pueblos pequeños ante estallidos de violencia. El conductor asesino se salva apenas por poco de ser quemado vivo, todo gracias al superhéroe reportero Bonilla. Léase esto con sarcasmo.

Después de todo esto, ¿qué más podría contarse de interesante de un pueblo? Un rápido vistazo a las condiciones de las cárceles y los reporteros están a dos pasos de seguir la siguiente noticia. En la cárcel se encuentran de nuevo con Vinicio Cepeda, el magnífico Damián Alcázar, que mientras se resuelve su caso es amenazado de muerte constamente por los demás presos involucrados en su caso. Sabe que si Manolo Bonilla hace un reportaje sobre la situación, a la justicia no le quedará más remedio que soltarlo, y para que los reporteros acepten está dispuesto a cualquier cosa. Esto es, a dar datos exactos de las actividades recientes del monstruo de Babahoyo.

Tampoco es que no lo viéramos venir, pero este hombre pasa en un momento de ser un tranquilo hombre de familia que apartó su vista dos segundos del volante, a ser el ¿confidente? del mayor asesino serial ecuatoriano (bueno, lo cierto es que no me viene ningún otro asesino serial ecuatoriano a la mente). Durante una serie de entrevistas entrecortadas, a medio contar, contra todos los planes que Bonilla tenía para esas semanas, va cautivando y convenciendo al reportero que lo que tiene en frente es una gran historia. Y nadie sino él está ahí para conseguirla.

El verdadero deleite es que jamás se nos dice directamente que Cepeda sea el asesino, aunque todo parece indicarlo claramente (y aunque Ian dice que ciertos indicios son más que obvios, pero esa es su opinión). Y es un detalle trivial, porque finalmente no podría ser de otro modo, pero el simple hecho de no pronunciarlo le da un toque magnífico al final de la película. A mi parecer, claro.

Aunque no todo es alegría. Con todo debo decir que "Satanás", como historia completa, me gusta mucho más, y es que en el caso de "Crónicas" se cometieron algunos errores fundamentales. Primero, los actores. Supongo que en un afán por llamar la atención sobre una producción como ésta, se buscaron estrellitas que no brillaron tanto. La primera, sin duda, es John Leguizamo, quien es el reportero estrella. De entrada no me gusta mucho como actor, luego el peso de un protagónico no le viene demasiado bien, y finalmente consigue crear un personaje plano, odioso y que no consigue ni ser empático ni antagónico. La segunda, aunque no tan grave, es Leonor Watling, quien cada vez me parece más irregular. Presupongo que se esperaba que su personaje tuviera más peso y tratan de darle cierta profundidad que jamás consigue. Es triste pero lo mejor del equipo de reporteros es el camarógrafo mexicano que ni siquiera aparece mucho.
Y ese es el segundo gran error, que se descuida demasiado la parte exterior de la historia, lo que sucede cuando Cepeda no está narrando. Mientras que todo lo que sucede dentro de la cárcel parece de lo más cuidado, el manejo de la relación entre los reporteros y la justicia del país, partes de las investigaciones, esa visión del intromisor en un ambiente hostil, no termina por quedar bien parada. Ni sirve para resaltarlos demasiado como algo ajeno, ni los compenetra bien, ni podemos creernos demasiado sus personajes.

Una pena porque diría, paradójicamente, que incluso me gusta mucho más este personaje asesino de Alcázar que el que tiene en "Satanás". Psicologías muy distintas y una gran interpretación en ambos casos.
También es una historia que gana mucho no sólo en el caso en sí, sino en la visión de las cámaras. La idea de que los reporteros puedan no sólo estar haciendo una loable labor en el sitio a donde van sino que de alguna manera explotan las condiciones decadentes de estos lugares en beneficio propio. Y ahí es donde faltó fuerza.

5.2.10



05/02/10
Que Yimou Zhang es toda una experiencia visual no es una sorpresa para nadie, y con todo demuestra también que es un director que sabe contar perfectamente sus historias. Así que me parece uno de los mejores modos de pasar un día, y con eso de que "La maldición de la flor dorada" nunca la había visto completa. Mi culpa, por supuesto.



"What I do not give, you must never take by force"

Ya en "La casa de las dagas voladoras" (me encantan los títulos que maneja este director) me había quedado una leve sensación de que, después de todo, se sacrificaba un poco la trama de la película en pos de grandes escenas. Que tampoco era demasiado, porque incluso resultaba un thriller bien contado, con buenas escenas de acción, con su debida dosis de romance, con geniales actores, y de lo más entretenido. Pero no podía quitarme de la cabeza que después de la delicia narrativa de "Héroe", esta historia, un tanto simple, era un ligero paso hacia atrás.
Y lo cierto es que siempre temí eso de "La maldición de la flor dorada", que parecía un juego de luces fantástico y corría el riesgo de quedarse solo en eso. Pero no podía estar más equivocada.
Todos amamos las rimbombantes películas de época. Y a mí los ropajes de nobleza asiática me ganan de entrada. Nos centramos en el palacio real, durante la dinastía Tang, donde la emperatriz, enferma de los nervios y convencida de que la unión familiar no durará demasiado, comienza a sospechar que su esposo planea matarla. Claro que en aquella época, y atrapada dentro del majestuoso palacio, y aún más siendo mujer, era poco lo que se podía hacer directamente, sino mover sutilmente los hilos en espera de que algún cambio real pudiese presentarse.

A pesar de que estamos en la China imperial, la sutil pero arrebatadora trama nos recuerda, de algún modo, a los dramas shakespearenos. Y del mejor modo, claro está. La noción de continuas intrigas, el engaño, la formalidad necesaria, las pasiones ocultas, los personajes que no se revelan por completo. Y, sobre todo, la opresión que puede llegar a representar hasta el más exquisito de los palacios. Con apenas unas cuantas escenas de exteriores, la visión de perderse dentro de los coloridos pasillos de la casa real se convierte poco a poco en una sensación agobiante. Con todas esas formalidades, con tanta gente recorriendo de un sitio a otro, sin posibilidad de saber siempre si se encuentra uno solo.

Lo mejor de todo, e indudablemente, es la Emperatriz Phoenix (que ahora estoy dudando de si ese es su nombre, por alguna razón me suena un poco extraño, aunque imdb me lo diga, ajam), interpretada magníficamente por Li Gong. Que después de esto sin duda que se ha convertido en una de mis favoritas. Y es que a diferencia de sus anteriores películas, donde los personajes parecen orquestarse armónicamente, aquí la Emperatriz cobra una fuerza única en todos los aspectos. Sin duda diría que debe tratarse de uno de los personajes femeninos más bellos y fuertes (aunque esa fortaleza al final resulte algo paradójica) que haya visto en una película. Su temple e incluso su debilidad nerviosa la convierten en una figura increíblemente bella. Y el modo en que es capaz de conducir a lo largo de la película toda la trama es sencillamente magnífico.

Y de resto lo que podría esperarse de una película de Yimou Zhang: unos escenarios espectaculares (de hecho leí que el palacio es el set más grande jamás construido para una película china), unas batallas hiperbólicas y emocionantes, y en general una película de lo más entretenida. Que en este caso también resulta con una trama excelente y con unas secuencias insuperables.



Me parece raro porque estoy leyendo que la última película de Zhang, "A simple noodle story", tuvo pésimas críticas. Incluso en imdb tiene 4 estrellitas apenas. Y está difícil llegar tan bajo. Supongo que eventualmente tendré que verla pero ahora temo. No sé si podría soportar que otro de mis directores "seguros" me decepcione (que aún no hemos llegado a esas fatídicas reseñas pero pronto verán).



¿Película favorita de Yimou Zhang?

4.2.10



04/02/10
Los blogs específicamente de cine de terror suelen ser engañosos, y lo cierto es que un gran número de veces no coincido con su selección cinematográfica. Con todo Ian y yo a veces seguimos cayendo y a ver qué tal. De "A bloody aria" me llamó la atención la leyenda de que fuese una película realmente incómoda y violenta. Sumado a que era coreana y que en el poster todos lucían felices, era casi necesario darle una oportunidad.



"Un hombre podría morir aquí y nadie se enteraría"

Siempre he pensado que Corea del Sur, entre los demás países asiáticos, tiene la fotografía mejor cuidada en sus películas. Es casi una garantía desde el principio: esos tonos limpios, esa mirada brillante sobre lo que sea aunque temes que después la trama no resulte tan armoniosa como uno desearía. En este caso lo vemos venir desde el principio.
Un profesor de ópera y una de sus jóvenes estudiantes viajan por carretera de regreso de una audición o algo así. La situación es tensa desde el principio mientras el profesor trata de hacerse el interesante y la chica se comporta entre deslumbrada y tensa. Debido precisamente a la pedante actitud del profesor se ven en la necesidad de huir de la policía y tomar un camino hacia una zona perdida lejos de las grandes carreteras. Karma inmediato, lo llamo yo. En medio de un pequeño paisaje algo idílico el profesor deja salir su faceta más pedante-perversa y la joven tarda en darse cuenta que no tiene modo de regresar por sí misma y que su falda es demasiado corta. Podría pensarse que ahí radica el problema, pero no, está aún a punto de comenzar.
Antes de que ninguno de ambos se den cuenta ya tienen el coche enterrado irremediablemente en la idílica arena del lugar y están comiendo con un grupo bastante particular. Dos jóvenes rebeldes, una especie de líder ecuánime, un vagabundo de lo más sucio rodeado de animales, y una bolsa que aparentemente tiene a un muchacho dentro medio muerto. Y la emoción apenas acaba de comenzar. Siguiendo la línea de películas (y situaciones de la vida real) que claramente advierten que uno no debe meterse con los provincianos porque todo terminará del peor modo posible.

Hay que decir que la película no es tan gráficamente violenta como uno podría esperarse. No solo está lejos del gore sino que en general se ve poca sangre. Lo que sí es cierto es que resulta en una especie de apología absurda de la violencia. Todas las circunstancias que se presentan a partir de la aparición de los pueblerinos sólo pueden desembocar en algo siniestro, sin duda.
Pero absurdo, por otro lado, y supongo que a partir de ahí es que proviene la mencionada incomodidad. Hay algo sin duda extraño en el modo en que se desenvuelven las circunstancias. Tenemos películas como "Canoa" o "Madeinusa" en que sabemos que uno no debe meterse con la gente de pueblos porque sale perdiendo, pero nos parece algo socialmente lógico. Aquí de lógica no hay ni un poco, de hecho todas las situaciones parecen completamente desvirtuadas, como si ninguna acción se correspondiera de manera coherente con las circunstancias. Pero también, de alguna manera, no deja de ser realista. Podría sonar paradójico pero en realidad no lo es: es una orquesta de situaciones aparentemente incongruentes pero que se orden de manera que parezcan perfectamente lógicas.
Es una especie de "si Ionesco hubiera conocido la violencia cinematográfica asiática", sin duda.

Mi idea es que desvirtuando de su circunstancia exacta la violencia nos queda una imagen intacta de ella, que en este caso se manifiesta de manera claramente irracional. Y que la simplicidad de la trama ('pareja atrapada a mitad de la nada a punto de que se la lleve el diablo') intenta únicamente reforzar este concepto. Y lo cierto es que creo que hubiera funcionado bastante bien si la película fuera más dinámica, pero en general casi todo el tiempo transcurre dentro de una sola situación que da vueltas sobre sí misma hasta que después de tanta repetición desemboque en alguna especie de final abrupto. Y todos los posibles nuevos elementos sólo se añaden a este ciclo y dan vueltas también hasta que uno se pregunta si esto va a alguna parte.

Las actuaciones regulares, los personajes bastante arbitrarios y, en especial los pueblerinos, poco creíbles por momentos. Además que el final me sonó demasiado a guiño de "Oldboy". Y yo sé que todos querríamos ser como "Oldboy" pero el intento que "A bloody aria" hace porque dicha escena resulte tan climática como en la película de Park Chan-Wook es loable, pero poco efectivo.

Leí algunas críticas que tratan de darle algún enfoque social a este uso de la violencia, pero lo cierto es que resulta tan ficticio su manejo que no puedo realmente asociarla con la cultura surcoreana.
Que igual y luego resulta que la gente sí es bien salvaje en sus pueblos y yo aquí defendiéndolos, pero igual me resulta difícil de creer. Jo.




2.2.10



02/02/10
Se creían que ya no continuaría con las películas nominadas al oscar extranjero, ¿he? Pues no ha sido fácil, pero continuamos ahora con la selección francesa. Que además leí apenas que es la segunda favorita para llevarse la estatuilla, después de Haneke (aunque todos sabemos que quien la merece es Campanella, pero hollywood se deja impresionar muy fácilmente por Cannes).



"Te voy a confiar esta misión no porque trabajes para mí sino porque confío en ti, ¿entiendes la diferencia?"

Las películas sobre la vida en la cárcel usualmente me gustan, aunque a veces siento que pecan de tratar casi siempre sobre los mismos temas y dar vueltas siempre sobre el mismo asunto. En realidad no sabía que "Un profeta" se trataba sobre esto, ni siquiera sabía de qué iba. Malik El Djebena pasa del reformatorio donde ha cumplido los primeros años de su condena a una cárcel en forma. Ha cumplido la mayoría de edad y debe sufrir las cosas como los adultos, aunque aún conserva la cara de niño (aunque ya bastante golpeada por la vida) y una temerosidad lógica ante lo que el nuevo sitio le traerá.
No tiene amigos afuera, no tiene amigos dentro, no tiene nadie que se preocupe por él y procura no meterse con nadie. Pero todos hemos visto las películas carcelarias y sabemos que los grupos que se forman dentro no te dejan simplemente mantenerte al margen. Un recluso temporal, también árabe, le hace propuestas indecorosas en el baño y los Corsos, que son el grupo de poder, se enteran. Antes de que el pobre se dé cuenta ya se le ha encargado ceder ante las insinuaciones del árabe y asesinarlo a la primera oportunidad. Si no, el que resultará muerto es Malik. Tras cumplir la primera prueba ahora él pertenece al grupo de los Corsos aunque evidentemente su origen no es el mismo, por lo cual termina por ser tratado como "el árabe" (en el tono más despectivo posible), a la vez que es también despreciado por los musulmanes por juntarse con el enemigo.

Pero en la cárcel uno debe sobrevivir a como dé lugar, ¿no? Y eso es precisamente lo que hace Malik a lo largo de la película, aunque por momentos sus sutiles estrategias puedan resultar bien y otras no tan bien. Total, son sólo seis años antes de que pueda por fin salir libre.

Hay algo que me parece curioso de las cárceles francesas, y esto no tiene nada demasiado trascendente que ver con la trama, y es eso de que si eres un buen reo y ya has cumplido más de la mitad de tu tiempo dentro, puedes pedir permisos para salir al mundo exterior. Un día, un fin de semana, dar la vuelta y luego regresar.
No sé si esto suceda en otros lugares pero me parece un poco absurdo. Además de contraponerse al sentido inmediato de estar en prisión. Pero, ajam.

A través de una trama que no es demasiado original aunque está muy bien cuidada en sus detalles, vemos distintas situaciones de lo que sucede dentro de la cárcel. Las alianzas, los asesinatos, la corrupción de los policías y etc. Diría que el sentido principal son los grupos de poder dentro de ellas y el modo en que mueven todo. Aunque yo diría que el problema es que esto tampoco resulta del todo llamativo en la película.
Malik es un buen personaje, sin duda, y resulta mucho más verosimil que otros novatos que tratan de escalar dentro de la mafia, pero aún así no resulta lo suficientemente carismático como para que nos pongamos de su lado. Ni lo suficientemente antagónico como para que no lo estemos. Incluso diría que ese es uno de los principales problemas de la película: nada en realidad consigue cautivarnos demasiado. Seguimos todo como espectadores entretenidos pero sin un interés demasiado fuerte.
Por otro lado, si pienso en otras películas sobre cárceles siento que me han impresionado más. Mi referente inmediato es "Carandiru" y entiendo que no se puede comparar una cárcel brasileña con una francesa, pero si hay diferencias seguro que se podría haber trabajado mejor en ellas.

Luego el título, que tiene una cierta mención pero no deja de sonar demasiado fortuito. Es muy difícil ver a Malik como un profeta, en cualquier sentido metafórico posible. Y veo que todas las reseñas dicen que es una joya cinematográfica pero yo siento que se quedo muy en un intento de ser algo grande. Que le faltó ser un poco más violenta, o un poco más complicada, o un poco más inteligente, o un poco más maliciosa. Y no es porque ninguno de estos elementos le falte, ya que sin duda es entretenida, pero tampoco es que destaque demasiado en ellos.

Audiard es también director de "Lee mis labios", una película que vi por Vincent Cassel y que también es considerada una gran película. Incluso viene en mi lista de películas a ver antes de morir. Pero me dejó una sensación más o menos igual: un thriller entretenido que al final no queda en nada ni un poco espectacular.

1.2.10



01/02/10
Bueno, parece que ahora sí vamos a romper el record por la imagen más pixeleada que haya puesto en una entrada. Y es que en realidad fue la única que encontré de esta película, además del poster igual en dimensiones mínimas. Y ni siquiera tengo el dvd a la mano como para sacar alguna imagen quizá tan pixeleada pero al menos un poco más interesante. O al menos a color, jo.
Bueno, Ian llevaba años queriendo esta película y este año Santa se la trajo de regalo, Jo. Así que tuvimos que verla inmediatamente.



"Como puede ver soy un pintor poco pintoresco"

La película debe ser una de las pocas, sino la única, en tratar la vida de José Clemente Orozco, uno de los grandes muralistas mexicanos. Sino es que el mejor, jo. Además que es bastante antigua y tiene una difusión mínima. Lo cual es penoso ya que a otros personajes de la época los encontramos frecuentemente adornando otras producciones mucho más conocidas. Pero también habla mucho de lo dejado de lado que estuvo Orozco incluso en su tiempo.
La película abarca una segunda etapa en la vida del pintor, cuando ya se había mudado a Estados Unidos después de ver que la cosa en México no iba a ningún lado. Y salta rápidamente desde su época menos afortunada (que debió durar como cinco años pero en la película es bastante breve) hasta que es "descubierto" y comienza realmente a hacerse de nombre del otro lado del río.
En realidad la trama es bastante simple y se reduce bastante a representar ciertos momentos clave y explicar el resto a través de comentarios del pintor o de algunos flashbacks explicativos. Es evidente que el afán de la película es más documental que espectacularmente cinematográfico. Lo cual está bien pero también limita muchas veces la figura del muralista a un resumen a muy grandes rasgos de sí mismo, además de hacerlo poco creíble. En algunas conversaciones, especialmente las que resultaban en alguna especie de entrevista, parece que va soltando frases célebres a diestra y siniestra, que si bien pueden iluminar el pensamiento que tenía terminan por sonar como una conversación poco verosímil.
Tampoco se aprovecha mucho la parte visual, que sería evidentemente lo más destacable, y se ven apenas algunos de sus dibujos y uno o dos murales, nunca aprovechándolos al máximo. Ian me dijo que es probable que ello se debiera a los líos de derecho de autor que hay alrededor de la figura de Orozco, que aparentemente han frenado bastante intentos por darle más reconocimiento.

Resulta un intento loable pero ciertamente acartonado por acercar al público a la figura casi desconocida de este muralista. Aunque no se aprovecha al máximo y queda más bien en algo simple. Que es una pena porque yo siempre he pensado que las películas de pintores tienen la oportunidad magnífica de decirnos mucho más de los personajes a través de la estética que de la trama, y es algo que aquí se pasa completamente por alto. Además que incluso López Tarso pasa sin pena ni gloria, siendo tan buen actor y dando una representación tan correcta del pintor.


Nos falta ahora una película mexicana (o ya una producción norteamericana, con la pena) que al estilo de "Little ashes" se enfoque en la generación de muralistas de manera global, no ese constante alarde sobre Diego Rivera (y su esposa, que no puede faltar) y *todos los demás*.