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19.5.13


19/05/13
Y bueno, después de "Wanted and Desired", creo que el sentimiento de "¡Quiero ver algo de Roman Polanski YA!" era más que natural.



"Morally you're supposed to overcome your impulses, but there are times you don't want to overcome them"
Siguiendo el rumbo reciente de la filmografía de Polanski, "Carnage" puede resultar una intromisión inesperada y demasiado simple. Del drama histórico de un pianista judío durante la Segunda Guerra Mundial, pasando por la adaptación del clásico de Dickens sobre las aventuras de un huérfano, y el thriller político de un escritor fantasma, llegamos a la reunión casual de dos padres para discutir las desavenencias entre sus hijos. Y en apariencia eso es todo: cuatro personajes, un departamento, una discusión delimitada. Una aproximación a un tema más que en boga, el bullying, desde una perspectiva tan evidente que resulta difícil creer que no sea la más común: no, no los trágicos sucesos por los que muchos niños atraviesan al ser sistemáticamente molestados, sino lo que hay detrás de cada uno de esos niños, los que abusan y los que son abusados.

Con un cuarteto más que apropiado de protagonistas, las dos parejas de la película, los Longstreet y los Cowan, representan dos de los extremos más desafortunados de la paternidad: aquellos que ignoran y justifican las acciones de sus hijos escudándose sobre su incapacidad de influir en ellos, y aquellos cuya preocupación e interés se convierten en un exceso de control y no les permiten desarrollarse de manera natural. Ni siquiera es necesario recurrir a los ejemplos más melodramáticos, no hay en apariencia un abandono fragante o violencia física intrafamiliar, ambas parejas están dispuestas a un encuentro que en principio debería ayudar a la relación entre los dos hijos ausentes. Ponemos el té y los pastelillos sobre la mesa y todo sale terriblemente.

El guión original es de una pieza teatral y sus estrategias son evidentes. Todos los hechos suceden dentro de un espacio más que delimitado cuyo ritmo lo marcan las idas y venidas de los personajes sobre el espacio, a modo de una sutil danza donde no pueden quedarse quietos y donde los altibajos de la discusión los llevarán a variar sus acciones y su posición. Sin recurrir a sobresaltos inesperados el diálogo va construyendo, transformando y revelando a los personajes cuya verdadera presencia será sin duda bastante sintomática de los hechos que condujeron finalmente a la reunión. Una madre hiper-preocupada por formar en exceso a sus hijos, controladora pero incapaz de contener las acciones pasivo-agresivas de un esposo descuidado. Una madre más interesada por ella y su condición que por su familia y que justifica las acciones de su pareja en una especie de relación amor-odio. Un padre que pretende pasar como el 'buen tipo' y que cree que dar rienda suelta a su mujer es todo su deber en la casa, aunque tome decisiones impulsivas que atenten contra ese equilibrio. Un padre adicto al trabajo al que sólo le preocupa darle dinero a su familia y que lo dejen en paz. 

"Carnage" es una obra en apariencia simple y en apariencia menor pero con una manufactura inmejorable. Las actuaciones de todos los involucrados consiguen no sólo una disección puntual de los problemas familiares en las sociedades actuales sino que tienen la fuerza suficiente para llenar todo el espacio, el tiempo y el diálogo arrastrándolos a su antojo en una puesta en escena fantástica. Es de esas ocasiones en que con pocos elementos se puede notar la calidad que un intérprete y un guión pueden tener. 

Es difícil no detenerse en las actuaciones, y también es difícil inclinarse por una sola pero es que Christoph Waltz es enorme en pantalla. Es increíblemente cínico, calculador, pero a su modo carismático y turbulento. Hace no demasiado tiempo que apareció en el panorama cinematográfico más comercial y creo que ha demostrado de sobra que es de los mejores actores actuales. Y me encanta. Y ahora imagínenlo junto a Kate Winslet, como si se necesitara más. Incluso para cumplir con el papel de mujer arrogante y medio pasiva es una maravilla verla. Jodie Foster no se queda atrás como la mujer culta y madre que se esmera por ser la mejor, quizá una de las más convincentes en su papel. Y aunque John C. Reilly es quizá el que menos destaque no por eso tiene menos mérito ya que la competencia era difícil. Aunque entre esto y "We need to talk about Kevin" comienzo a temer que verdaderamente sea un terrible padre. 

Seguro que yo termino haciendo esto con todas las de Polanski, pero es que es una maravilla.




¿Película favorita sobre padres?

7.5.12


07/05/12
Siempre siento mucho recelo por las producciones de Lars von Trier. No soy personalmente fan del director y ya sabemos que aún siéndolo eso no es garantía de nada porque tiende a polarizar una y otra vez con cada una de sus cintas y uno nunca está seguro de si terminará inclinándose hacia el amor u el odio en cada ocasión. Pero "Anticristo" llevaba demasiado tiempo en la lista de espera. Y con un gran poster.



"Nature is Satan's church"
"Anticristo" es una película que no habla claro desde el primer momento. Si resumimos la trama como una pareja que pierde a su hijo en un desafortunado accidente y decide irse al bosque a tratar de superar el duelo, es claro que hay algo que nos estamos perdiendo. De todo lo que no se dice, probablemente, del bosque mismo. Lars von Trier dijo en algún punto que lo que él trataba de hacer era una película de terror pero también es claro que no consiguió una película de terror. Consiguió algo más.

La primera secuencia, que supongo que muchos habrán visto aún sin haber visto la película completa, es maravillosa y refleja mucho de lo que continuará con la trama. En cámara lenta, con música clásica, se orquestan las escenas de la pareja teniendo relaciones por toda la casa con las escenas en que su hijo sale del cuarto y termina cayendo por la ventana. Ese es sólo el inicio del horror.
Personalmente lo primero que me atrapó de la película fue la representación del duelo como un proceso distorsionado. Creo que estamos muy acostumbrados a una cierta imagen de la mujer o la pareja en duelo, con una ceremoniosidad exacta y repetida sin importar los casos. Que es también algo así como lo políticamente correcto porque no nos planteamos que hay psiques que probablemente respondan de manera distinta. Y hay psiques dañadas, de entrada, y Charlotte Gainsbourg y Willem Dafoe al parecer sacan cada uno lo peor del otro. Ella es incapaz de lidiar con la culpa y un dolor que se han vuelto físicos: físicos en su encarnación en crisis y ataques de pánico, pero también en los intentos de evasión que se manifiestan a través de una sexualidad sin control. El único consuelo es sólo la carne, el impulso, la tensión sexual. Él es un psicoanalista que, contra toda ética profesional, está convencido de que es el único que puede tratar la situación para ella y ambos y va decidiendo los tratamientos a seguir de manera subjetiva y arbitraria. Y así es como terminan en los bosques.

El siguiente elemento es, claramente, el bosque. Todo en el bosque: el bosque y su ambientación, sus metáforas, sus criaturas, el bosque como concepto ancestral y como entidad metafísica. El horror de fuera en contraposición con el horror interno. Ahí es donde la película además se vuelve medieval. La lógica con que se desenvuelven los elementos en dicha locación pareciera que sigue lineamientos sacados del imaginario del medievo. Cosa que es bastante oportuna si tomamos en cuenta que es el campo de especialización del personaje de Charlotte. Más allá de los reiterados comentarios sobre si la película es increíblemente misógina, cosa de lo que se ha acusado frecuentemente a Lars von Trier, a mí me queda esta regresión a la imagen de la mujer como una entidad profunda, inentendible y siniestra: la representación más clara del otro. Es por ello que todo lo perverso en la película tiene connotaciones femeninas y es el hecho de que Charlotte asuma precisamente esta posición lo que define los sucesos posteriores.

A lo cual sólo tengo que agregar que es una pieza fantástica. Sí, es como tantas otras películas de Lars von Trier una martirología sin tregua, pero más allá de las convenciones usuales con las que suele tratarla es mucho más violenta y con menos concesiones hacia sí misma y hacia los espectadores. También, personalmente, me parece mucho mejor estructurada en todos los aspectos, consiguiendo una red de símbolos internos maravillosamente construida que sirve de sostén a un par de actuaciones perfectas. Y sin duda puedo imaginarme que es una película que se puede odiar, pero al igual que varias del director, y yo diría que de manera especial, difícilmente dejará independiente. O al menos un par de golpes bien asestados conseguirá.

Y aquí es cuando yo no entiendo, la verdad, y voy a suponer que a todos les pasa lo mismo cuando tienen que comparar dos películas de von Trier donde amaron una y odiaron otra. No entiendo que se hable, por ejemplo, tanto de la labor de Kirsten Dunst en "Melancolía" cuando aquí Charlotte Gainsbourg es inmensa, inconmensurablemente arrebatadora. Por no decir que en comparación entre ambas la última me parece un pan sin sal mientras ésta me genera exaltación sólo de recordarla.
Pero así es él, probablemente jamás se llegará a un consenso. 




¿Película favorita sobre el proceso de duelo?

Y éste es el cuarto día del Maratón de Cine Bloggers.

26.2.11


26/02/11
Cuando reseñé hace ya algún tiempo la película alemana del Golem de 1920, había comentado mi intención de mirar alguna versión más reciente del mito, y luego me encontré con ésta, de los 80. Una interesante oportunidad, sin duda.



"Escúchame, fecundador autómata. Yo soy el procreador prodigioso, engendro de maniquíes insensatos. Yo, una de tus criaturas estropeadas. ¿Me escuchas, progenitor? Yo soy tu hijo"
Uno tiene que tener muy en mente la idea del Golem para no perderse a través de lo que podría parecer una película surrealista en primera instancia. Seguimos a un hombre a través de paisajes en ruinas, de cárceles que abandona, de recuerdos televisados, de tiendas sucias y un presente en continua repetición. Nosotros no sabemos quién es y él mismo no parece saber quien es. En flashes documentales escuchamos a unos médicos hablar de cierto experimento en el que deducimos ha participado este hombre: un golem de otro tiempo, una creación de otro mundo en que los seres humanos normales se han convertido también en otros seres.

En una primera revisión la película puede parecer tan confusa como incoherente. Las secuencias inconexas se siguen unas a otra y nosotros presenciamos todo algo fascinados por el mundo casi post-apocalíptico y la falta de sentido. Hay algo del Kafka de "El castillo" en todo esto: el personaje parece perseguir eternamente algo, estar sumergido en una búsqueda perpetua, pero ni nosotros ni él podemos empezar siquiera a sospechar de qué se compone dicha búsqueda.

El modo más apropiado para definir la película, como ya otros han dicho, es mirarla como el mito del Golem a la inversa. En un mundo de seres que han pasado a convertirse en monstruos, un ser es creado de manera artificial y se le persigue bajo la sospecha de ser humano. El sentido de identidad no se corresponde de modo alguno con las demás identidades, pero no hay modo en que él ni los demás personajes lo sepan. Todos intuimos que algo va mal, y las acciones funestas lo demuestran, pero no hay en ningún punto una condena clara, una enunciación en voz alta de lo que está sucediendo.

Para darle un toque aún más particular, la película es polaca. En realidad no tiene demasiados diálogos y en general tampoco es que los que tiene nos ayuden a hilar una historia concreta. De algún modo nos queda más la sensación de habernos adentrado en secuencias de sueños que se interrumpen y se superponen. De habernos colado en el sueño del Golem que, claramente, no puede llegar a tener ningún sentido.

Sin duda la película es bastante extraña y corre el riesgo de poder atraparlo a uno sin que esté entendiendo nada, o aburrirle precisamente por lo mismo. A mí personalmente hubieron muchos detalles que me parecieron bastante remarcables (especialmente los escenarios derruidos, pero esa es una debilidad mía) pero también tengo claro que no es una película que le recomendaría a cualquiera (de hecho creo que se la recomendaría a muy pocas personas). Es del tipo de producciones que te tienen que encontrar con un humor específico y uno tiene que estar dispuesto a dejar reposar un poco después la película antes de volver a reflexionar sobre ella, puesto que puede ser que la primera visión sea sencillamente confusa.
A mí, personalmente, me pareció una gran adaptación del mito y sobre todo una muy original, que habla de su mensaje más puro antes que de su construcción como historia. Y es que ese toque de absurdo kafkiano y ciencia ficción apenas mencionada me ganaron fácilmente. Jo.




¿Película favorita sobre la creación artificial de un ser vivo?

15.11.09



15/11/09
Diría que casi todas las películas sobre pintores que he visto han sido con Ian, quien siempre está a la caza de ellas. Últimamente nos encontrábamos en una etapa Rembrandt (bueno, creo que Ian lo ha estado siempre, yo sólo me tragué algunos pequeños documentales al respecto) de modo que nos dispusimos a conseguir esta película. Además dirigida por Greenaway, no podría ser mejor.



"Women in the 17th century are allowed to smoke, write, correspond with Descartes, wear spectacles, insult the Pope, and breast-feed babies"

Siempre he pensado que para hacer una película de un artista plástico (podría ser un artista en general, pero plástico sobre todo) debe irse más allá de la estricta biografía. La película debe decirnos quien era él, visualmente, que es lo que más concierne a un pintor. Quizá por eso tienden a gustarme más las películas que involucran el estilo, como "Klimt" de Raoul Ruiz que las que se centran únicamente en el individuo, como "Modigliani" donde sale Andy García.
Para eso se necesita un buen director, que esté realmente involucrado con el proyecto y con el personaje. Y, bueno, hay que recordar que Greenaway es también pintor, entre otras cosas, y ahora parece que tiene alguna clase de obsesión con Rembrandt y decidió centrarse, en esta película, en la elaboración de uno de sus cuadros más representativos, "La ronda de noche".

Pero también es que si hay algo que caracterice a Greenaway es que no pretende ser accesible. La película puede resultar un poco desconcertante por momentos e incluso un poco difícil si se desconoce de antemano la biografía del artista (aunque incluso por momentos juega con los hechos reales, alterándolos ligeramente con cierta intensión casi poética). Rembrandt es el encargado de pintar el cuadro que representará a un grupo de nobles y una serie de hechos ajenos al cuadro mismo decidirán el modo en que las cosas se realicen. Acciones que se sucederán extrañamente entre la representación estricta de los hechos y una serie de circunstancias que son casi metáforas visuales. Al igual que otras películas del director (pienso en "Los libros de Próspero") hay una esencia fuertemente teatral en las acciones, en los escenarios y en la disposición de los hechos. Una belleza visual que refuerza constantemente la trama, incluso guiándola y dándole sentido.

Me parece muy significativo que pese a que todo gira en torno al cuadro en cuestión, en realidad nunca aparece Rembrandt pintando. Me parece que en algún punto lo vemos sosteniendo sus pinceles pero jamás pintando en sí. Y esto parece que le da más fuerza a la estética, puesto que toda la composición y estética de la película nos remiten directamente al pintor. El tipo de iluminación, la fotografía de las escenas. Como si cada uno de los elementos dispuestos dentro de ella nos explicaran algo más sobre aquel gran artista.

Ahora bien, la trama se centra en una idea algo conspiratoria sobre porqué la composición del cuadro es tan particular, qué historia se esconde detrás de los rostros en "La ronda de noche" y que pretende explicar el eventual descenso que sufrió el pintor. Una conspiración que ha sido investigada y que tiene ciertos argumentos a favor, pero que a mí personalmente me suena muy paranoica y no termina de convencerme. Claro que eso a Greenaway no le importa ni un poquito, y la verdad me parece que aunque uno pueda estar o no de acuerdo con los sucesos presentados, eso no le resta ni un mínimo de su valor estético.


En algunas críticas se le considera una obra menor, y quizá yo no haya visto demasiado de Greenaway como para poder hacer una afirmación más general, pero a mí me parece abrumadoramente belleza y excelentemente bien llevada. Que es todo lo que yo espero sobre la biotopic de un pintor, la verdad.




Ahora resulta que unos años después sacó otra película, también de Rembrandt, y parece que también de la misma conspiación. Si es así, resultaría casi tierna su insistencia. De todos modos ahora estoy a a la caza de ella.




¿Cuál es tu película favorita sobre algún pintor?