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30.4.12


30/04/12
Iván siempre me critica porque no presto suficiente atención a cine más consagrado y sobre todo de Estados Unidos, por estar demasiado ocupada con mis extravagancias japonesas. Además de que mi amor desmedido por Clint Eastwood no tiene total fundamento hasta que me vaya tragando poco a poco su filmografía. Y aquí estamos.



"You've got to ask yourself one question: Do I feel lucky? Well, do ya, punk?"
Harry Callahan es uno de los personajes clásicos de Eastwood, quien tiene ya mérito por tener algunos cuentos y no haberse encasillado demasiado en ellos. Además que en su momento representó una ruptura importante con la figura usual del detective en este tipo de thrillers de acción. Callahan era un buen detective, eficiente y con un alto sentido de justicia, pero que hacía las cosas a su manera y eso incluía constantes enfrentamientos con sus superiores y métodos no demasiado ortodoxos. Lo que hoy es el pan de cada día en las series de televisión en aquel entonces era impensable pero ahí teníamos a Eastwood sacando su pistola a la mínima provocación y arreglando las cosas como era necesario.

Mientras Callahan le saca canas verdes a sus superiores, en la ciudad comienzan a haber una serie de crímenes arbitrarios cometidos por un francotirador que comienza a mantener en alto grado de tensión a la policía. El buen Callahan, propio a su personalidad, no soporta la idea de que el asesino se está burlando de ellos y lleva el caso a un nivel más personal y pone todo de sí para atrapar al ya entonces conocido como Scorpio. 
La idea general de la trama está libremente inspirada en el asesino del zodiaco por el método arbitrario en que atacaba a sus víctimas y por haber confrontado de manera directa a la policía. Lo cierto es que como bien sabemos, a Zodiaco no lo atraparon nunca y aquí necesitamos un antagonista así que al poco tiempo queda claro que la relación entre ambos polos es mucho más cercana y necesariamente tiene que llegar a un clímax violento.

La sencillez estructural de su historia es probablemente uno de los grandes aciertos de la película. En muchas ocasiones me parece que cuando quieren dar fuerza a la figura de un personaje como eje de una narración, sobre todo en los casos cuando son 'héroes reales' de este tipo, sienten la necesidad de que todo sea grandilocuente a su alrededor. Me imagino una modalidad actual en que para destacar que es un detective fuera de lo común tendrían que ponerlo enfrentando una situación fuera de lo común: un gran complot del gobierno, una compleja red de mafias, una organización secreta. Aquí no sólo es la historia de toda la vida de detective vs asesino sino que el cuidado radica principalmente en la conformación de ambos personajes. Y me parece que si Harry Callahan es ya un clásico a estas alturas, Charles Davis o Scorpio bien tendría merecido un status parecido por ciertamente es de los mejores asesinos cinematográficos para este género. Sin preocuparse demasiado por explicar su contexto es claro que se toman las decisiones adecuadas para hacerlo ver como un psicópata total. Y a Andrew Robinson le queda fabuloso.
De hecho en un extra del 'making of' decían que el actor no estaba muy convencido de que le ofrecieran el papel porque no se parecía en nada a lo que él solía hacer y no sabía si sería la mejor opción, pero el director sabía que quería precisamente alguien que pareciese la última persona de la que uno sospecharía. Robinson por aquel entonces tenía una cara bastante angelical y al parecer lo era en cierta medida porque sufrió un poco con varios momentos implicados en su papel, lo cual me parece se refleja en esa impresión que da entre la locura pero también la sorpresa, de alguien quien ya no es capaz de controlar del todo el punto al que ha llegado.

De resto no tengo más que agregar, por algo es ya un clásico de clásicos y por algo amo apasionadamente a Clint Eastwood. En algún momento continuaremos con la saga.




¿Película favorita alrededor de un detective inusual?

18.7.10


18/07/10

En el paquete de películas de terror que me dieron cuando terminé dicho curso, venían varias joyitas que aún no había tenido oportunidad de mirar. Entre ellas se encontraba precisamente ésta, cuyo título en inglés está entre mis favoritos. Y es que 'snatchers' es una palabra que le sienta bien a cualquier oración, y especialmente si una trama de terror viene al caso. Aunque su versión en español, "la invasión de los ladrones de cuerpos" tampoco estaba nada mal. Todo ello, claro, en la versión del 56, y ya no había más excusas para no mirarla.



"There's no emotion. None. Just the pretense of it. The words, the gesture, the tone of voice, everything else is the same, but not the feeling"

Unas pocas escenas bastan para comprender qué es parte de ese toque tan especial que tienen los viejos exponentes del género de terror que suele faltarle a las nuevas producciones: sutileza. La introducción a la película podría catalogarse de lenta, dado que la acción importante tarda un buen rato en aparecer, pero sin duda contextualiza correctamente la trama y, aún más, genera el ambiente propicio para que esta ocurra de manera efectiva. En las películas actuales en dos segundos se nos dice que algo anda mal y los fantasmas (o bichos o seres innombrables o máquinas elaboradísimas que matan gente) comienzan a saltar por todos lados con sonidos estridentes.
De hecho, durante gran parte de la película, se podría creer incluso que la trama se salva de caer en la ciencia ficción, aunque hacia el final la presencia del género es indiscutible. En gran medida es un terror muy paranoico, muy vago: el miedo a dejar de ser uno mismo o, peor, que las demás personas dejen de ser ellos mismos. Algo casi absurdo, como una sensación de que las cosas van mal pero sin que parezcan ir mal, una sensación que no se va y que crece dentro de nosotros paranoicamente. Eso son los ladrones de cuerpos.

La narración viene por parte del doctor Miles J. Bennell, quien nos narra la situación desde sus inicios, cuando él abandonó unos días la tranquila ciudad en donde vive para ir a un congreso o algo así. Cuando regresa se encuentra con que un gran número de vecinos fueron a su consultorio durante el tiempo que estuvo fuera, pero se negaron a ver a nadie más. Al buscarlos a ver si aún requieren de sus servicios todos se excusan y dicen que no era nada y prefieren no hablar del tema, aunque su secretaria comenta que insistían demasiado en verlo. Luego los demás casos comienzan a suceder: un niño que se niega a ir a su casa porque dice que su madre no es su madre, una mujer que no quiere seguir en casa de sus padres porque dice que su padre no es más su padre, hermanos que no se reconocen y un largo etcétera. Bennell se dispone a escucharlos de buena gana y se encuentra con que, en realidad, no hay nada que justifique sus sospechas, nada en la otra persona en cuestión que haya cambiado pero, sencillamente, ya no es el mismo, y aunque nada parece cambiar uno puede sentirlo. El doctor sospecha de algún caso de histeria colectiva pero cuando trata de darle sentimiento se encuentra con que todos los paranoicos desisten por completo a los pocos días, como si jamás hubiese pasado nada. Y, luego, unos extraños capullos comienzan a aparecer afuera de algunas casas.

Uno podría pensar que la película está pensada para ser ciencia ficción con escaso presupuesto, de hecho lo que se gastó en efectos especiales fue realmente mínimo y bastaba con unas cuantas vainas de gran tamaño para sortear la mayor dificultad. El verdadero reto era atrapar con una trama sin mayores sobresaltos pero que resultara atemorizante y convincente en su condición de ciencia ficción. Aunque algunos detalles de la época puedan parecer no del todo logrados, lo cierto es que de manera general "Invasion of the body snatchers" logra su cometido del mejor modo, logrando una excelente producción del género, y consiguiendo una especie de temor convincente (aunque siempre algo paranoico) al cambio irracional, casi imperceptible pero irreversible. El temor a quedarnos dormidos y despertar sin ser más nosotros mismos.

Le sienta bastante bien el blanco y negro y el toque de la estética de la época, aunque pienso que sin duda podría ser una pieza interesante para un remake bien logrado (digo, que también es un tema difícil actualmente). Aunque hubo un remake en los 70 que no tiene tan malas reseñas y al parecer esa película de "Invasion" en que sale Nicole Kidman también tiene algo que ver. Supongo que valdrá la pena darles un vistazo.




¿Película favorita de ciencia ficción?