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19.2.15

Continuando lentamente con el maratón de más que reconocida Aishwarya Rai, nos encontramos con que una de sus más reconocidas producciones es justamente en la que debutó por primera vez en la pantalla grande, tres años después de haber obtenido el reconocimiento de Miss Mundo. Y seguimos con las películas históricas.



"When will there be a revolution in the country? Isn't it our responsibility to bring that revolution?"
"Iruvar" quiere decir 'el dúo' y la película no tarda demasiado en mostrar quiénes serán los personajes que conformen ese eje capital que dé dirección a la historia. Anandan es un joven que sueña con ser actor y se encuentra con una cerrada industria (la del cine Tamil, concretamente) en la que no puede conseguir más que pequeños papeles. Justo antes de una audiencia en la que espera el favor de un familiar, conoce al guionista Tamilzhchelvan quien accede a escribir unos diálogos para él con los que termina por hacerse del papel principal. Aunque los une el cine, las búsquedas de ambos parecen ser por completo distintas: un hombre que busca la fama y otro que está más interesado en la política y en tratar de cambiar al pueblo. Sin embargo ese primer encuentro los unirá para siempre en un irregular camino donde coincidirán tanto como se pondrán el contra del otro.

La historia está fuertemente inspirada en la relación histórica entre dos importantes figuras de la zona Tamil Nadu (al extremo sudeste de la India), M. G. Ramachandran y M. Karunanidhi. Dos iconos sociales que se movieron entre el mundo del cine y el de la política, creando una particular y difícil relación durante los 80 que perduraría más allá de sus logros individuales. Aprovechando la usual estructura cinematográfica en que los amigos pueden volverse enemigos dependiendo de las circunstancias, "Iruvar" aprovechar no sólo el retrato íntimo de dos hombres, desde sus ideales hasta sus pasiones y sus luchas de egos; sino que también hace un recorrido por una faceta distinta del cine indio (para que no creamos que todo es Bollywood) y de su sociedad durante una época específica. Con sus dos horas y medias de duración, son diversos y variados los fragmentos de vida por los que podemos adentrarnos y tener distintas visiones de estos personajes.

Mani Ratnam, el director y co-guionista, demostraría en otras ocasiones su interés por las historias reales, sobre todo las que se erigen sobre personajes prominentes de la vida diaria en la India, y aunque "Iruvar" sea una de sus piezas más reconocidas e incluso considerada una película destacada a nivel nacional e internacional, lo cierto es que el prolongado retrato de una relación con tantos altibajos puede terminar por ser bastante cansado sin terminar por conseguir la fuerza buscada. Si uno desconoce por completo la historia detrás de los protagonistas, sí que se enterará de las líneas generales de lo sucedido, pero seguramente no entenderá por qué llegaron a ser tan relevantes para su sociedad. Y es que pese a tener buenos momentos, la duración y el ritmo no ayudan a una historia que quizás tras el par de décadas que han transcurrido después de su estreno, no consigue dar un golpe contundente.

Y hablando del debut de Aishwarya, su papel es más bien secundario y no demasiado destacable, interpretando tanto a la joven y provinciana esposa de Anandan y a una más dinámica actriz debutante (metaficción y papeles dobles, el cine indio los ama). Fuera de su temprano encanto en pantalla, no se puede decir que ésta sea realmente una película que represente su potencial o su carrera.
Y no sólo seguimos con ella sino también con Mani Ratnam. Descúbralo en nuestro próximo episodio.




¿Otras películas que combinen cine y política?

18.5.14

Y regresamos a las películas regulares, en este caso de los excepcionales casos (para mí), de películas encontradas al azar viendo televisión. En ese momento yo no tenía más referencia sobre ella además del título "Horizonte final" (y no me fue tan mal ya que al parecer en algunos países se tradujo como "La nave de la muerte"), pero la ciencia ficción nunca está de más. 



"The ship brought me back. I told you she won't let me leave"
Más que ciencia ficción, Philip Eisner, el guionista, parece querer concentrarse sobre todo en el género de terror. Tras sufrir una desgracia familiar al parecer volcó sus sentimientos en una historia especial sobre naves malditas. Lo que en ese momento se vendió como una suerte de "El resplandor" en el espacio, finalmente terminaría pareciendo mas bien un "Hellraiser" en el espacio. Si ya sabemos todo el horror que pueden contener los avances tecnológicos. 

La premisa nos suena a algo visto mil veces, pero lo cierto es que el espacio no necesita mucho más, la idea de naves que se perdieron en ese inmenso vacío y que ahora reaparecen con un dejo fantasmagórico es ya un escenario propicio para empezar. Y es justo la nave "Event Horizon" la que reaparece tras siete años de haberse perdido, y lo único que se puede obtener de ella a la distancia es una grabación de gritos donde sólo se entiende una voz diciendo en latín 'sálvame'. Justo el sueño de todo astronauta con vocación de salvador y ahí va la tripulación del Capitán Miller, junto con uno de los creadores originales de la nave perdida, el Dr. William Weir, a ver qué es lo que todavía se puede rescatar. 

Muy "Alien", ¿no? No hay que ser adivinos para saber que lo que puedan encontrar en esa nave fantasma está lejos de ser agradable. Y es en este punto donde nos alejamos de los extraterrestres mortales pero también de los encierros espaciales capaces de volver loco a cualquiera. Lo que el "Event Horizon" encontró en el espacio, a raíz de ciertas condiciones excepcionales en su creación, fue un estado alterno, una suerte de 'otra dimensión' capaz de ahogar a las personas en sus propias emociones convirtiéndolas en lo más terrible que puedan presenciar. Y es claro que todos los personajes tienen heridas que esconder.

Aunque la premisa no sea de lo más original lo cierto es que "Event Horizon" (la película y la nave) tienen cosas interesantes que ofrecer y las que sin duda la han convertido en una especie de película de culto a la larga. Teniendo ese toque de ciencia ficción televisiva destaca por algunos conceptos bien planteados y desarrollados, con ese toque preciso de bajo presupuesto que no se ve del todo mal. Para mí el principal problema de la misma, y el que hace que no terminara de gustarme del todo, es el protagonismo de Sam Neill como el obsesivo Dr. Weir. Aunque unos años había salvado a un Parque Jurásico del desastre, en esta ocasión resulta muy poco convincente como el personaje que encarna ese 'descenso a la locura' implícito en la trama. Y lo cierto es que no consigue la mejor de las impresiones en ninguna de sus facetas, ya no digamos cuando debería él mismo representar todas las posibilidades del horror de la historia. Y en el punto en que llega al culmen de su protagonismo puede incluso resultar un poco ridículo, echando un poco por tierra todos los demás esfuerzos por crear una historia sólida con una buena ambientación.
También creo que sin duda un exceso más marcado de violencia le habría beneficiado mucho. Y es que Paul W. S. Anderson había incluido mucha más en su primer corte, que se pasaba de las dos horas, pero tuvo que limitarla por cuestiones de tiempo y de clasificación. Una pena, porque creo que habría podido conseguir una dimensión cenobita de lo más convincente y quizás hasta se nos olvidaba un poco nuestro protagonista. Algunos años después el director pensaría en hacer una 'versión del director' pero por desgracia para entonces mucho del metraje desechado ya se había perdido. Nunca lo sabremos.

Como película para encontrarse al azar en la tele sin duda cumple a la perfección su papel y me alegro de no haber tenido expectativas muy altas porque quizás no me la hubiera esperado justo como una 'película de culto'.




¿Terror en el espacio que les guste? 

17.12.13

¡He vuelto desde la tumba para hablarles de más películas de zombies! Esto se está empezando a hacer costumbre y no es nada agradables, pero bueno, lentamente seguiremos hablando de mi larga lista de pendientes a reseñar.



"¿Y ahora qué?"
Voy a suponer que llegué hasta esta película por su carácter de culto. Bajísimo presupuesto, un guión que parece una mala traducción de un cliché zombie y litros de pintura roja y terrible maquillaje. "Plaga zombie" sentó un extraño pero sólido precedente en el cine Serie Z (B, de zombies, fantástico, lo que les guste) argentino y aunque quizás con ojos actuales sea un poco difícil ver por qué, hay que pensar en los adolescentes que con sus pocos pesos montaron su propia película de zombies en los 90. Ahí comenzamos.

Poco hay que contarles de la trama porque no hay que tener mucha imaginación: virus zombie, infectos, caos, potenciales genios de ciencia y luchadores. Un montón de zombies, que es a lo que vinimos. Con un acento fingido y nombres estadounidenses la película no se preocupa por nada y cualquier excusa es buena para hacer lucir su casi inexistente presupuesto en maquillaje. Cuando la productora (qué profesional que eso suena, pero en aquel entonces eran básicamente los mismos directores y protagonistas) dice que se inspiraron en "Bad taste" de Peter Jackson todo queda bastante claro.

Sin duda es una película de lo más delirante pero es un producto que al menos en esta primera parte funciona con un público bastante limitado. No sólo se tiene que ser fan del gore y del sin sentido, sino tener una capacidad especial para soportarlos por tiempos prolongados. Lo que para mí comenzó como un delirio de lo más divertido en algún punto llegó a alargarse demasiado y perder la intensidad inicial conforme llevaban el cliché de trama demasiado lejos. Y eso que la película apenas dura poco más de una hora. 
Cuatro años después se montarían la segunda parte y eventualmente daría para una trilogía y para consolidar a Farsa Producciones como una productora seria de productos no muy serios. Aunque todavía me estoy dando un tiempo para continuar con las otras, mi impresión es que, al igual que sucede con muchos de estos proyectos serie Z que pegan tanto, es que la calidad (en la medida que eso se aplique a delirios zombies) irá mejorando con el tiempo y la experiencia. Ya tendré oportunidad de comprobarlo porque además se pueden ver de manera gratuita las tres películas en el canal de youtube de la  productora. En bandeja de plata.




Por si alguien se ha tragado ya la trilogía, ¿cuál es su favorita de las tres películas?

10.11.13

Y sin demasiada emoción continuamos con el pequeño maratón de David Lynch y su "Carretera perdida" (que me acabo de enterar que en México fue titulada como "Por el lado oscuro del camino", cómo no).



"I like to remember things my own way" 
Cuando la gente habla de 'lo lyncheano' (en Lynch o en lo que sea) nunca estoy segura de a qué película están haciendo realmente referencia. Creo que me cuesta ver el universo de Lynch como algo sólido y entonces paso de la genuina emoción al ver "Eraserhead" a encontrarme con "Lost highway" y de nuevo no saber cómo sentirme.

A Fred Madison le suceden cosas lo suficientemente extrañas en su vida. Le dicen por el intercomunicador de su casa que Dick Laurent está muerto pero afuera no hay nadie, recibe cintas de video en la puerta de su casa que lo muestran durmiendo a él y su esposa, se encuentra con personas en fiestas que le dicen que están justo en ese momento en su propio hogar. Esta idea de lo irreal y lo bizarro es lo que construye la serie de correspondencias o ciclos de "Lost highway". El caso de un hombre al que culpan de un crimen que quizás no cometió o el caso de dos hombres cuyas realidades son paralelas e intercambiables. Supongo que si uno está viendo una película de Lynch no debería esperar que tenga mucho sentido.

Varios elementos de la película me gustaron mucho por sí mismos. Casi toda la primera parte de la película, la que implica a Fred algo desconcertado por los sucesos irregulares a su alrededor. Sobre todo eso de las cintas de video que dejan a su puerta, algo que siempre voy a relacionar con "Caché" de Haneke (aunque sea posterior, lo siento, Lynch) y que me parece una idea tan sencilla como escalofriante. La serie de correspondencias y paralelismos que van marcando ciclos y que hacen que incluso lo que parece no tener sentido cobre su lugar en la estructura general de la película. Y varios momentos y personajes muy bien posicionados. ¿Se te aparece un hombre demasiado maquillado, con una sonrisa inquietante, en medio de una fiesta y te dice que está en tu casa? Terrible presagio.
Por todo ello uno podría pensar que la película me gustó. Y supongo que lo hizo en cierto sentido. Un cierto sentido teórico. Pero mi problema general con Lynch es que no termino de conectar con él. No termino de entrar a un mundo que siento que por momentos se esfuerza demasiado en ser muy inquietante y raro y que no siempre lo logra. No sé si es que me lo imagino realmente esforzándose demasiado por construir esta imagen de Lynch o que sencillamente no conecto y ya. Si bien capto ciertos detalles y pienso que son interesantes o están bien logrados, ellos solos no consiguen que la película en general me atrape. Y si encima se pasa un poco de las dos horas, no tardaré demasiado en preguntarme qué estoy haciendo viéndola. 

Oh, no lo sé.




¿Más películas sobre inquietantes cintas de video que se les ocurran?

25.4.13


25/04/13
Demasiado tiempo sin hablar de Takashi Miike, ¿no? Y teniendo esta película un título tan pintoresco como "Full Metal Yakuza", me sorprende que no me haya precipitado a verla antes.



"That's why everybody says that you aren't a proper yakuza"
También uno pensaría que un título tan llamativo debería ser una película más mencionada cuando se hable de la filmografía de Miike, ¿no? Por desgracia el hecho de que pase desapercibido no es ningún misterio: teniendo varios de los sellos característicos del director, la película parece quedarse un poco corta en casi todas sus aspiraciones, perdiendo siempre si la comparamos con otras de sus películas sobre la misma línea.

Kensuke Hagane es un pobre diablo con muy poca materia para ser yakuza pero que sin embargo aspira a convertirse en uno, principalmente por su gran admiración por Tosa, uno de sus superiores en la organización en la que se encuentra. Cuando él entra a la banda Tosa está por entrar a cumplir unos años en la cárcel, y habiendo pasado ese tiempo parecería que retomaría su lugar. Pero ya todos sabemos que no hay honor entre yakuzas, y Tosa es asesinado junto con Hagane (por mala suerte, realmente). Ahí terminaría la historia si un científico loco no decidiera recoger los cuerpos y con ellos armar un super yakuza. Que si bien tiene gran parte del cuerpo de Tosa, por desgracia está controlado por el cerebro de Hagane.

Yo sé que hasta ahí todo suena bastante bien, sabiendo cómo Miike consigue armar sus tramas absurdas e hiperbólicas, y yo esperaba algo a medias entre "Agitator" y "Fudoh: The next generation". Pero nada. Desde el inicio se inclina mucho hacia la comedia simplona que trata de compensar con excesos de sangre de utilería pero sin cuajar demasiado. Es decir, no es difícil resultar gore (incluso con un par de secuencias contundentes), pero ese asunto de la comedia nunca termina de arrancar, ya que no se trata de la sinrazón delirante de "Fudoh" sino algo un poco más cercano a "Osaka tough guys". Humor más bien tonto. Y por si fuera poco una vez que se concreta la premisa, la historia parece no saber muy bien a dónde ir. Como si una vez conseguido el super yakuza el asunto se desinflara. 

Es, sin duda, un divertimento absurdo como los que el director nos tiene acostumbrados, y como tal puede disfrutarse sin mayor problema. Pero, lo dicho, en comparación con sus otras piezas (y no digo ya sus joyitas, sino incluso sus otros divertimentos mejor logrados) casi invariablemente sale perdiendo.
Oh, Miike, es que nos has malacostumbrado.




¿Películas del tipo 'se convierte en robot' que les gusten?

14.12.12


14/12/12
Llegué a "A queer story" por Shu Qi. Por qué a ésta entre toda su filmografía, no lo sé, pero ya que estaba al alcance de la mano, me dispuse a verla.



"Sonny dijo que detrás de cada hombre gay hay una mujer que lo espera"
La trama de la película es bastante esperable. Law Kar-Sing y Sunny son una pareja que atraviesa por una serie de situaciones sociales y emocionales en su relación. El primero es un hombre mayor, consejero, que ha mantenido una imagen de heterosexual durante toda su vida y no parece muy convencido de dar un paso más para formalizar la situación. Sunny es un joven a veces un poco infantil pero abiertamente gay que lo único que quiere es sentir que puede estar libremente con la persona que ama. Además de los altibajos de su relación se verá los lazos que mantienen con otros personajes, familiares y amigos, amantes casuales, y el modo en que también ellos tienen que atravesar por momentos difíciles relativos a su orientación sexual.

Suena un poco a una historia muchas veces contada, y lo cierto es que la primero fuerza de la película es su contexto: Hong Kong en los años 90. De algún modo trata de conservar el tono de las películas cotidianas de la época y eso ayuda a que en muchos momentos no parezca que la cuestión de la homosexualidad se reviste innecesariamente de un formalismo particular. Si bien casi todos los sucesos están teñidos de cierto drama, también gran parte de la película se hila a través de situaciones ligeras cómicas o románticas, sin que por ello parezca que el tema se toma a la ligera. De hecho resulta una buena estrategia para dar una apariencia de película políticamente correcta al tiempo que la reflexión sobre algunos temas más espinosos se encuentra presente. Como es el caso de una pareja de amigos de los protagonistas, en que uno de ellos muere de sida y a su pareja no se le permite asistir al funeral porque la familia considera indecente aceptar la relación que mantenían. 

Hay algunos puntos que probablemente podrían tener una mayor implicación pero que dada la distancia con la época no me permite aventurarme. Diría que las diferentes personalidades entre Law y Sunny nos muestran distintas realidades cotidianas en Hong Kong, desde los aspectos que todavía siguen siendo de lo más tradicionales, a las que dan cabida a toda clase de estilos de vida. Pero también pienso que finalmente los círculos en los que se mueve Sunny parecen bastante reducidos y con tendencia a ciertos tópicos, y es difícil separar lo que podría ser un estereotipo gay (nunca mejor dicho: aquí y en China) de una realidad en sí misma limitada.

Una película entretenida aunque mayormente se queda a medio camino de cualquier de sus propuestas: no es ni muy dramática ni muy cómica, no es muy social ni muy superficial. Sus protagónicos son carismáticos y mantienen a flote la trama pero tampoco le dan un extra sólido en ningún aspecto. Ah, y ni mencionar que Shu Qi sale como cinco minutos. 




¿Otras películas sobre romances homosexuales en países inusuales?

2.9.11


02/09/11
Cuando escogí esta película para verla pensé, por la traducción del título ("Eat the schoolgirl"), que se trataba de una de las recreaciones de un crimen juvenil cometido contra una colegiala hace algunos años. Pero no, en realidad la había conseguido mucho antes por su director, que podría medio añadirse al grupo bizarro-hiperbólico actual de Iguchi, Nishimura y Sakaguchi. Pero esta pieza era de mucho antes.



"I was chosen to satisfy you. You can do anything you like with me. And when l say anything l mean anything"
De hecho "Eat the schoolgirl" fue la primera película que dirigió Tomomatsu, unos cuatro años antes de "Stacy: El ataque de las colegialas zombie" donde ya perfilaba un estilo algo más cercano al que seguiría desarrollando. Con una mínima producción esta claro que el objetivo primario de la película es la de shockear y desagradar al espectador con cada escena posible.

Es un poco confuso seguir la trama. De manera general podríamos decir que se enfoca en dos jóvenes que forman parte de una banda yakuza en uno de los escalones más bajos de la jerarquía (sino es en el más bajo). Trabajando en uno de los negocios de videos sexuales, reparten folletos sobre los servicios de la compañía. Ambos se encuentran visiblemente obsesionados por el sexo y eso se representa en distintos rasgos de sus personalidades: llamadas constantes a la línea telefónica de la compañía, traumas por la visión de un asesinato presenciado años atrás, la imposibilidad de poder relacionarse con una mujer si no es a través de la violencia. Al mismo tiempo que las secuencias de estos jóvenes nos encontramos por momentos con las acciones de la banda y el modo en que se hacen de sus videos y también cómo abusan de su poder para satisfacer cualquier deseo.

A partir de esta línea principal el resto del argumento se va desdibujando en un extraño tono entre lo surreal y lo místico. En algunos momentos sentimos que los dos protagónicos son en realidad el mismo (o era yo que a veces me costaba reconocerlos o sentía que se confundían), y entonces vienen secuencias que podrían parecer por completo fuera de lugar, sobre todo en lo que se refiere a la presencia de una mujer-ángel que aparece de manera entre funesta y liberadora, aunque sólo pueda permanecer dentro de la habitación en que se encuentra. Más cercana a una visión que un personaje, podemos sólo suponer que su presencia trata de representar una suerte de idealización fantástica de los sentimientos más mundanos, la justificación obsesiva de los impulsos más condenables. Esto porque a pesar de ser precisamente un ángel, parece más que dispuesta a abandonarse a todos los instintos violentos y sexuales de los protagónicos como si se tratase de algo natural y armonioso.

Cuesta decir realmente si el problema de la película radica en que la propuesta se pierde a los pocos minutos y resulta difícil seguirla como historia, o si es esto una decisión deliberada para dotarla de un carácter más ambiguo que concreto. Lo que sí queda bastante claro es que se buscó por sobre todo la imagen explícita y difícil de mirar, y recrearse con temas usualmente condenables. De tal modo será difícil encontrar una sola secuencia en que no tenga lugar una escena sexual, un desnudo completo, una violación, una mutilación, o en general acciones que podrían resultar difíciles de ver. Por más que uno tenga más resistencia a este tipo de temas y no vaya a escandalizarse del todo, será difícil que la visión de la película no resulte al menos un poco desagradable. Y todo eso en apenas una hora, yo misma no estoy del todo segura de si querría volver a verla, aunque presiento que hay algo que se sugiere muy veladamente y que podría valer la pena encontrarlo. Pero, eso, quizás en otro momento. O quizás en otra película del director.




¿Película favorita sobre la obsesión del sexo?

11.8.11


11/08/11
Para alejarnos un poco de tanta película japonesa ¿qué tal si nos vamos, no sé, a Tailandia? Ok, esa es mi idea de descansar un poco del cine japonés. Además creo que ya he dicho que Ratanaruang es de mis directores favoritos y aunque sigo teniendo pendiente su última producción decidí irme mejor al inicio de su filmografía.



"When this house is completed, someone will die"
La historia gira alrededor de una joven y su padre, la madre murió años atrás y mientras la hija se ha esforzado por tratar de mantener la casa y su familia, su padre se ha vuelto un irresponsable que se la pasa saliendo, bebiendo y metiéndose en líos. Encontrarlo borracho por las mañanas y llegar a cenar sola por las noches se ha vuelto la rutina diaria de Pu, la joven. Pero recientemente ha comenzado a tener sueños extraños, en que ve a su madre vestida de negro construyendo la maqueta de una casa. Cada noche la casa se va completando más en los sueños. La joven va con el padre de su mejor amiga, que es una suerte de brujo (de esos que al parecer abundan en Tailandia), quien le augura sólo hechos funestos cuando la casa de sus sueños sea completada.
Al mismo tiempo su padre se ha metido en problemas al encapricharse con Yok, una prostituta y novia de un mafioso, quien trabaja en el karaoke donde suele ir a beber todas las noches. Aunque el mafioso le ha advertido constantemente que se aleje de ella, el hombre se niega en una actitud que no se sabe bien si es romántica o idiota. Por otro lado Noi, un joven que trata de ser amigo de Pu y parece estar enamorado de ella, se obsesiona con poder huir del país para irse a Estados Unidos y para ello acepta comenzar a trabajar de sicario para la mencionada banda criminal.

"Fun bar karaoke" fue de las primeras películas en inaugurar la actual cinematografía tailandesa, eso por el 97. Anterior a ello la industria del cine en Tailandia había pasado por momentos irregulares que la habían llevado a un punto muerto que vio un cambio total de dirección hacia finales de los 90. Mucho de eso puede verse en esta primera propuesta del director, donde se puede notar claramente sus antecedentes como director de videoclips, sus influencias occidentales, pero también una especie de bosquejo de lo que sería su posterior estilo. Si lo vemos de manera general nos podría sonar que la trama no es muy diferente de otras historias de mafias en que los personajes se encuentran a través de casualidades y donde los aspectos personales de los individuos salen a la superficie, pero ya en su presentación nos damos cuenta que detrás de esa estructura simple hay una propuesta bastante interesante.
Por una parte está la noción del pensamiento mágico, que se relaciona con la superstición y las tradiciones del país. Cualquiera que haya visto terror tailandés saben que ahí la magia negra está a la orden del día. Ratanaruang no es que se vaya por esa veta pero en sus películas siempre ha aparecido la idea de la casualidad, la superstición y una suerte de destino ominoso que va permeando el curso de la trama. En este caso se manifiesta a través de los sueños, que si bien son apenas un detalle en la historia, consiguen que todos los hechos terminen por mostrarse de una manera brumosa, como si todo terminase de encajar sólo en su condición onírica.
Otros de los elementos es el uso de la música, ya sea por los interludios musicales en que el padre canta en el karaoke o por los momentos medio posmodernos en que sentimos que secuencias podrían convertirse en inesperados videos musicales. Un detalle con el que no continuará el director pero que aquí le da un toque interesante a la trama.
Y finalmente el modo en que maneja las escenas, en que los hechos se van armando y sobre todo el manejo que se le da a una trama que podría haber sido sencillamente de acción para que termine por ser algo más. Sin duda todavía faltará para que Ratanaruang termine de concretar el estilo que mantiene hasta el momento, pero esta primera pieza en su filmografía sin duda lo auguraba ya como un autor con una dirección clara y una nueva propuesta. Supongo que sobre todo para Tailandia pero me faltaría ver un poco más de las películas de esos años para poder asegurarlo del todo.

Plus, debo confesar que hay algo en Bangkok que me conquista. Debe ser su caos.




¿Película favorita de una familia que haya perdido a uno de los padres?

13.2.11


13/02/11
Cuentas pendientes con Kitano, sobre todo con esta película, una de sus clásicas, y que tenía en espera desde hace tanto tiempo.



"Hey, it's no use giving water to dead flowers"
'Hana-bi' se encuentra en el punto exacto entre los dos grandes géneros que Kitano suele abarcar en un gran número de sus películas: por una parte la temática yakuza que hace que muchos la consideren una obra maestra de violencia, pero por otro lado el aspecto más poético y bello que solemos encontrar en otras de sus películas. Algunos han hecho la relación directa con los ideogramas que conforman el título, que puede traducirse como 'fuegos artificiales' pero por separado se leen como 'flor' y 'fuego'. Tenemos a Nishi, interpretado magistralmente por Beat Takeshi, como un policía cuya esposa se encuentra al borde de la muerte y decide que ya no tiene nada que perder. No será la única disección de la relación amor-muerte que aparecerá en la película ya que varios de los compañeros del policía se encontrarán en otras situaciones tan positivas como negativas al respecto.

De hecho yo no diría que es una película que se fundamente en la violencia, como serían las que tratan llanamente sobre el ambiente yakuza. Incluso el propio Kitano no es un yakuza y se encuentra, aún más, del otro lado de la ley, que es donde nos concentramos aunque apreciemos también sus relaciones con el mundo de las mafias. La película, en realidad, es una historia de amor desesperada que se dirige vertiginosamente hacia su fin. Nishi, a pesar de tener el menor número de diálogos y mostrarse casi todo el tiempo estoico ante la vida, demuestra en casa una de sus acciones una desesperación sin palabras que guía cada una de sus decisiones hacia un final claro. La diferencia que hay entre la interacción que tiene cuando se encuentra su esposa está llena de significados aunque igualmente medien muy pocas palabras. Maravillosamente destacable que el actor pueda transmitirnos todo un universo de emociones a través de un personaje tan aparentemente parco.

Toda la trama alrededor, si bien se encuentra estructurada alrededor de la figura central de Nishi, sirve también para mostrarnos un microcosmos personal en que los policías tienen que moverse a merced de la corrupción, la relación con las bandas yakuzas, los criminales individuales e historias familiares casi siempre trágicas. Otro personaje que sirve para introducirnos en esta perspectiva de pérdidas es el que interpreta Ren Osugi (con lo que me encanta verlo haciendo cualquier cosa) como Horibe, compañero de Nishi quien queda inválido tras una operación fallida y es abandonado por su familia. Para soportar su nueva condición se dedica a pintar cuadros que se introducirán en la trama se manera apropiada y significativa, sobre todo si tomamos en cuenta que fueron realizados por el propio director después de un accidente casi fatal que sufrió años antes de rodar la película.

Sin duda una obra indispensable de la filmografía de Kitano, que además de reunir las características más esenciales de su cine, también es una buena introducción al mismo para aquellos que puedan tener más problema en ver una película dedicada por entero a los disparos o a las imágenes lentamente poéticas. Es, sencillamente, bella y brutal.




¿Película favorita de Ren Osugi?

6.1.11


06/01/11
Cuando voy de visita a casa de Pedro por lo general me presta varias de sus películas sin plazo fijo de entrega. Así que uno tiene que aprovechar, y la última vez me tocó robarme todas las que tenían algo que ver con Clint Eastwood, un actor/director del que no he visto tanto como quisiera y que, en general, me encanta encontrarme ya sea delante o detrás de las cámaras.



"Remember, tomorrow is promised to no one"
Uno podría pensar que si una película cuenta con Clint Eastwood como director y protagonista, y además el resto del reparto es conformado por Gene Hackman, Ed Harris, Laura Linney y Judy Davis, entonces la trama es lo de menos. Y tendría razón, en gran parte. De cualquier modo, "Poder absoluto" no es ni pretende ser una obra maestra para atesorar en lo profundo de nuestro corazón por el resto de nuestros días. En realidad es un thriller sencillo cuya finalidad es ser, principalmente, entretenido y bien presentado. Y lo cumple a la perfección.

Luther Whitney es un ladrón a la vieja usanza. Ya se sabe, desarmar manualmente el sistema de seguridad, entrar sigilosamente y llevarse todas las joyas. Nada muy tecnología pero sí altamente funcional. Y al parecer es el mejor en lo que hace y las cosas podrían seguir así, hasta que durante un robo en el cuál descubre la bóveda secreta (cuya puerta es convenientemente ese tipo de espejos en que puedes ver de un lado pero no te ven del otro y que, además, da a la habitación principal) presencia un asesinato. Una pareja llega con intensiones sexuales pero la cosa se pone difícil y el hombre termina por matar a la mujer. Incómoda situación para el ladrón que estaba muy tranquilo llevándose los collares de diamantes sin que nadie lo molestara. Y aún más incómoda situación cuando se ponga en evidencia y tenga que huir de los guardaespaldas del hombre que acaba de cometer un crimen: el presidente de los Estados Unidos.

Recuerdo que este tipo de tramas de thriller policiacos-políticos fueron muy populares en su momento (bueno, aún encontramos algunos exponentes en cartelera de vez en cuando) y las pasaban a cada rato en televisión. Yo siempre he pensado que un thriller es un género un tanto seguro porque, de algún modo, es relativamente fácil que lo mantengas con un buen ritmo y resulte al menos entretenido. Claro que si a eso le sumas al buen Clint, tienes la cosa más o menos asegurada.

De entrada, aunque claramente se trata del protagónico, es agradable ver a Eastwood en un papel en que no es un héroe evidente. Por el contrario es un ladrón que disfruta de su trabajo aunque eso claramente le ha traído mala fama (y unos añitos de cárcel) además del rechazo de su hija, que es la única familia que le queda. Encima de todo tiene la oportunidad, dadas las circunstancias, de por una vez mantenerse contra su conveniencia y enfrentar el problema en que se ha metido. Cuando sería de lo más sencillo desaparecerse y ya, ahí nos vemos. A todo esto le sumamos a Ed Harris, el detective que, aunque sospecha de él le tiene un cierto respeto profesional; a Linney como la hija que no quiere involucrarse con su padre pero al mismo tiempo no puede evitarlo. Y por otro lado a un excelente equipo de encubridores políticos donde Hackman es un presidente inestable (que le queda de lo mejor) y su vida tiene que ser constantemente arreglada por su asesora y sus guardaespaldas. Ya se sabe, al más puro estilo político sin escrúpulos.

Si bien uno lo podría ver como una pieza menor entre la filmografía de Eastwood (que sobre todo en años recientes se ha vuelto muy grandilocuente), yo creo que resulta bastante disfrutable sobre todo si uno la ve sin grandes expectativas. Es el tipo de película que uno hubiera encontrado fácilmente en televisión hace algunos años para una buena tarde palomitera (o quizá todavía, no estoy muy segura de que películas pasen ahora por la televisión).

Y a mí me encanta ver a Clint Eastwood. Y si es un ladrón que pinta me encanta aún más (en realidad me encantaría casi haciendo cualquier otra cosa).




Seguro que ya lo pregunté mil veces pero ¿película favorita de Eastwood?

2.12.10


02/12/10
Ya he dicho antes que tengo una cuenta pendiente con Haneke, o mejor dicho por las varias películas que me faltan de ver en su filmografía. De modo que cuando mi hermano creyó bajar una versión de "El castillo" un poco más antigua y resultó que no, que era la del 97 dirigida por el mencionado director, fue como si me lo hubieran puesto en bandeja de plata.



"Klamm isn't waiting for a message, just the opposite, my coming will irritate him"
Tengo la idea de que muchas personas tienen una idea no demasiado exacta de Kafka. Probablemente una idea muy "Metamorfosis" y de un absurdo como concepto general. Entre ellos mi hermano, quien seguro esperaba algo muy distinto de una adaptación de una novela del autor. Haneke, por otro lado, sí que tiene una idea exacta de lo que constituye Kafka y hace probablemente la adaptación más fantásticamente literal que hubiera podido imaginarme sobre dicha obra. Por un lado porque en realidad es demasiado literal, y por otro porque la decisión de ciertos detalles que la narración dejaba completamente libres no eran exactamente los que yo me hubiera imaginado al leer pero en el momento en que los veía me parecía que sí, que eran perfectos para representar la situación.

K., que no podría haber sido mejor encarnado que por el gran Ulrich Mühe, llega a una pequeña población alemana perdida de la mano de dios por un trabajo como agrimensor, y se encuentra que nadie está al tanto de ello y, peor aún, que no tiene modo de acceder al Castillo donde teóricamente debería encontrarse con aquel que lo contrató en primer lugar y quien sería capaz de arreglar todo el asunto. A partir de ese momento su presencia resultará por completo fuera de lugar para la gente del pueblo, mientras que él se dedicará obsesivamente a perseguir las figuras del Castillo, en espera de que todo tome el lugar que le corresponde.

"El castillo" no es esencialmente una obra surreal aunque a muchos pueda parecerle. De hecho todo el desarrollo es estrictamente realista con el ligero detalle de que todos los personajes proceden de maneras extrañas. Comenzando por el propio K. y su fijación desesperada por creer que todo tiene una solución.
Ya la propia obra nos hablaba de un absurdo bastante cercano al sistema burocrático en que todos nos movemos. Esa imposibilidad de que las cosas tomen un curso lógico de acción y que las lleva, por el contrario, a desviarse de formas imposibles hasta puntos, eso, absurdos. También tenemos ese absurdo en las figuras imposibles del castillo, encarnadas principalmente por Klamm, el hombre con quien K. trata de entrevistarse en múltiples ocasiones de manera infructuosa. Este conjunto de pueblo regido por normas atípicas, el hombre desesperado por la lógica y la figura imposible que sería la única capaz de poner orden, conforman de manera fantástica tanto la obra literaria como la película, que en ambos casos termina también de forma abrupta y que si bien en el caso de la novela se trata de una interrupción más en norma, en el caso de Haneke la coloca en el punto de adaptación puntual y completa de la obra literaria.

Me parece que no he visto antes otra adaptación de Kafka, y aunque me da bastante curiosidad ver una aproximación a "La metaformosis", también es que me provocaría bastante recelo. Por ello resulta aún más sorprendente el modo en que el estilo y sobre todo la ambientación que Haneke imprime en sus películas y que es tan característica de él, parece complementarse perfectamente con el estilo literario del autor checo. De modo que uno puede ver en la película los rasgos usuales del director, pero también la influencia clara del escritor, conformando una obra magnífica. Me hace pensar, por otro lado, en la combinación Cronenberg-Burroughs que me parece igualmente atinada.

Lo cierto es que la película no es para cualquiera, de hecho creo que podría resultar increíblemente aburrida y sin sentido para personas que no estén del todo familiarizadas con la obra de Kafka (o no gusten de ella, claro). Para los que sean fanáticos de otras obras del director no estoy muy segura de cómo lo tomarán, si les parecerá más un pequeño ensayo de estilo o si podrán sumergirse en la propuesta extraña que presenta. Y siempre queda la posibilidad de que si uno disfruta el absurdo se encuentre con una grata sorpresa. O no. De modo que tomar la grandilocuente reseña con bastante preocupación.

Lo que no está de más decir, de nuevo, es que me encanta ver en pantalla a Ulrich Mühe. Qué pena que haya que tenido que morir tan joven.




¿Película favorita de Ulrich Mühe?

24.9.10



24/09/10
Sí, es el tipo de películas que uno podría haber visto ya varias veces en televisión y tal, pero la verdad es que yo jamás me había interesado particularmente en ella, aunque claramente reconocía ya algunas de sus partes. Tampoco el hecho de que Damon y Affleck hubiesen escrito el guión le daba ningún atractivo extra. Pero Iván me dijo que debería revisar también esas películas que rozan en lo palomero pero aún tienen algo que ofrecer, y bueno.



"Real loss is only possible when you love something more than you love yourself"

Hay que decir, también, que la película tampoco es la estereotípica palomera que uno mira y olvida entre tantas otras del montón. No será mi género preferido pero "Good Will hunting" es, por lo menos, una película entretenida y bien hecha (estoy tratando de recordar su nombre en español pero probablemente la noción de que se debe parecer a "Una mente maravillosa" me está confundiendo, jo).

Will es un joven que trabaja de conserje en una universidad, sale con sus amigos a beber todo el tiempo y vive apenas con lo suficiente pero parece que no le va demasiado mal. Probablemente las cosas podrían haber seguido ahí por mucho tiempo si el profesor Gerald Lambeau, de la facultad de matemáticas, no tuviera la costumbre de dejar en un pizarrón fuera de su clase problemas complejos para ver si alguno de sus estudiantes se hace el valiente. Una noche, como cualquier cosa, Will resuelve el problema y desde entonces Gerald se obsesiona por descubrir quién es el matemático anónimo que se encarga de todos sus retos al día siguiente. Tamaña sorpresa se llevará cuando una noche regaña a Will por andar escribiendo tonterías en el pizarrón sin darse cuenta de que, una vez más, ha solucionado la nueva ecuación, y desde entonces se obsesionará con la idea de explotar todo el potencial que Will ha mantenido escondido durante toda su vida. Que no estaría nada mal si Will estuviera realmente interesado en ello.

Por una parte podemos decir que tiene ciertos elementos típicos: la figura del hombre con talentos extraordinarios pero que precisamente por ello permanece fuera del orden social, la visión obsesiva de quienes lo aprecian casi como si fuese un objeto de valor, y el mediador que trata de ver a la persona detrás de las circunstancias. Pero también es una película, raramente, acerca del miedo al triunfo y el miedo a uno mismo.
Nuestros héroes típicos siempre destacan pero por condiciones adversas no pueden concretar ciertos puntos. Will definitivamente tiene condiciones adversas, pero por el contrario él parece muy convencido de que su sencillo modo de vida es lo más adecuado para él a pesar de su increíble capacidad para lidiar con cualquier teoría que se le cruce en el camino. Todo esto viene a tema cuando Lambeau trata de llevarlo con un psicólogo para arreglarlo todo y termina en manos de Robin Williams. La idea es que Will es demasiado inteligente no sólo para entenderlo, sino para acercarse a él. Y en ese aspecto el trabajo que tendrá que realizar Sean Maguire (el nombre de Williams-psicólogo) será mucho más complejo que un proceso de superación cinematográfico cotidiano.
Aunque está llanamente traducido en una historia de amor, dado que Will no puede llevar la relación que quisiera (quizá) con Skylar porque no sabe lo que quiere en la vida; uno puede sacar conclusiones mucho más amplias a raíz del temor a sí mismo que tiene el personaje. Probablemente el punto en que lo enfatiza más, aunque de manera bastante fugaz, es cuando hablando con Chuckie, su mejor amigo, éste le da a entender que es una tontería pretender que puede seguir en el camino que ha escogido y seguir siendo un albañil como cualquier otro toda su vida. Claro que para la trama lo que menos importaba era que fuera albañil sino que amara para toda la vida a Minnie Driver, pero ahí está la idea.

La historia podría decirse que es clásica aunque con un buen toque, los actores también son muy clásicos y creo que el principal problema es que ninguno consigue destacar demasiado por encima de su papel (que no es que están mal ni mucho menos, pero en algunos casos seguro que se les podría haber sacado más jugo). A mí también es que personalmente no me gusta ninguno de ellos pero tampoco están mal, incluso Robin Williams es mucho menos molesto de lo que suele ser a veces (hasta nos da la facha de que no sería un mal psicólogo si se lo propusiese, oh).

Por otro lado, no parece una película de Gus Van Sant. O será que ya lo tengo demasiado estereotipado y yo hubiera esperado largas y aburridas secuencias en que no pasa nada pero, claro, son muy profundas. En ese aspecto tiene un ritmo adecuado para resultar entretenida y disfrutarla tanto como sea posible.




¿Película favorita sobre personajes con talentos excepcionales?






11.11.09



11/11/09
Bueno, regresando a películas atrasadas. Yo siempre había sido algo renuente a ver películas de Austin Powers porque me parecían muy tontas, pero desde que Kris me puso una ya no me parece tan mal. Y el otro día la pasaban por la televisión mientras cenábamos y pensé que no estaría de más que ilustrara el momento.



"I have an even better idea. I'm going to place him in an easily escapable situation involving an overly elaborate and exotic death"

Bueno, siempre he pensado que en este tipo de sagas, si ya viste una película ya viste las demás, de alguna forma. Sólo incluyen nuevos chistes y una chica nueva, porque en realidad la trama es más bien una excusa para los chistes.

Hoy justamente discutía con unos amigos sobre cuál había sido la mejor chica Powers. Yo me debato aún entre Elizabeth Hurley y Heather Graham porque una me parece más hermosa pero siento que la otra quedaba mejor en su papel. Aunque no sé. En realidad tampoco es que Hurley haga demasiado aquí, tratándose de una espía que trata de resistirse a los encantos de Austin Powers. Infructuosamente.

Mientras tanto se sigue con la línea de los cambios temporales, ya que se encuentran en los 90s y tanto Powers como Dr. Evil se encuentran algo temporalmente confundidos. Que de hecho creo que son mis chistes favoritos en las películas, todos los comentarios anacrónicos de Dr. Evil. Porque aunque Powers sea gracioso con sus tácticas de seducción, comienzan a parecer repetitivas después de un rato.

Y quizá ésta sea una de mis reseñas más cortas porque se me ocurre poco qué decir sobre comedias y sobre todo si ya he hablado de ellas (o de una de sus secuelas) anteriormente.
Así que la pregunta aquí podrían ser dos:

¿Cuál es tu chica Powers favorita? y ¿Cuál de las películas de la saga te gusta más?


23.10.09



21/10/09
Otra de las películas que me tocó ver en el festival, aunque no estoy muy segura de cuál fue la razón por la que decidieron incluirla ya que es del 97. De cualquier modo es Resnais y se veía ligera y entretenida, que era justamente lo que necesitábamos después de varias películas más serias y densas.



"La verdad es que a nadie le importan los campesinos, sobre todo en el año 1000 junto al lago Paladru"

Aunque llegamos un poco tarde lo cierto es que se agarra el ritmo de la película rápidamente. Con un puñado de personajes parisinos que representan distintas problemáticas o situaciones sociales-amorosas-etc que se van entrelazando de maneras insospechadas, lo cierto es que parecía una película ligera y agradable, aunque en un principio temía que no fuera a más. A estas alturas creo que ya es un recurso relativamente fácil el querer meter varias historias que se cruzarán en algún punto y creer que el mérito ya está en eso. Y es que al igual que se pueden lograr excelentes tramas con ello, puede también quedarse en lo simplemente anecdótico.
Pues Resnais, para no arriesgarse, los puso a cantar. Y no a cantar cual musical oportuno, sino a reproducir, dependiendo de la situación, grandes canciones francesas de varias épocas. Era una verdadera delicia mirar como el vendedor de pisos/escritor frustrado trata de llamar la atención de la guía de turistas/intelectual amargada con algún comentario sobre un caso histórico, para un momento después ponerse a cantar como si formara parte de una película de Disney. Una película de Disney francesa que aborde temas como la depresión, el engaño, la poca confianza en uno mismo.
Con un aire desenfadado nos enfrentamos a los problemas de todos los protagonistas, quienes sin embargo tampoco parecen demasiado conflictuados con ellos. Todo en la película fluye naturalmente, ya se esté hablando de la esperanza de una nueva relación o de un hombre que planea dejar a su esposa por una más joven. Entre tanta gama de protagonista cotidiano y extraño no es difícil sentirse identificada de algún modo con cualquiera de ellos, además que pasan por los estados más representativos de cualquier persona. Con París de fondo, claro está.

A mí personalmente me encantó el personaje de Agnès Jaoui, que además yo juraba que era la misma protagonista de "Anna M." (pero no). Quien hace de intelectual frustrada metida en libros que a nadie le importan. Imposible no adorarla.


La película me conquistó, me pareció un bello tributo al llamado estilo francés de diseccionar las relaciones interpersonales pero con un toque divertido, encantador, y también muy francés. Como la torre eiffel de fondo.
Una buena elección, aunque nos llegara tan tarde.












20.5.09



20/05/09
Hace unos días soñé con una película. Me ha pasado algunas veces, en que sueño con una película que no he visto. En este caso la estaba viendo, aunque la imagen no se veía del todo bien. A la mañana siguiente desperté con la sensación de que debía verla. No sé porqué, ya que nunca veo inmediatamente las películas con las que sueño. Pero ese fue mi malviaje del día, porque no pude verla. Así que hace unos días decidí ponerle fin a esa idea y sentarme a ver una película que me interesó, básicamente, porque fue producida por Wong Kar Wai.
La maniática.



"He oído decir que salir con alguien es comparable a pelar una manzana. Una vez que terminas la fruta comienza a pudrirse, ponerse amarilla, deteriorarse. Hasta que termina por no parecerse en nada a una manzana"

Quizá estaba algo predispuesta porque, además, en mi sueño no me gustaba la película. La veía y pensaba: ¿cómo Wong Kar Wai creyó que eso era una buena idea?
Pero a diferencia de otras películas en que los inicios son lentos y tienes que ir adentrándote suavamente en el ambiente en cuestión, "First love: Litter on the breeze" te asalta por completo desde el inicio. Comenzando de manera abrupta, caótica e increíblemente vertiginosa. Durante unos quince minutos no tienes idea de lo que estás viendo, los diálogos se suceden tan rápido que no entiendes mucho de lo que pasa, y además sientes que llevas confundido toda la vida. No sé si eso sea eminentemente positivo, pero definitivamente por momentos es de esas películas en las que no puedes ni parpadear porque luego ya no entenderás nada.
Cuando hay una primera pausa, debido a una escena que se desarrolle realmente, uno puede comenzar a armar la idea de la película. Desde el inicio el director la refiere como una especie de documental que surgió a partir de una idea entre Wong Kar Wai y él (sí, el director, usando una extravagante peluca afro y unos enormes lentes, nos alude directamente). Ni siquiera sabes muy bien de qué sería documental, pero por el momento pasan una cantidad inimaginable de escenas completamente fragmentarias que son recreación como de miles de historias posibles, casi siempre representadas por los mismos actores en distintos papeles. Actores entre los que destaca sin duda Takeshi Kaneshiro, quien es adorable no importa lo que haga.

Hay algo muy teatral respecto a la película. Pareciera que el documental tiene una intensión casi metafísica, donde se habla del primer amor como un concepto platónico y que se aterriza de modos pocos claros. Al mismo tiempo esto se representa como un ejercicio de actuación y de improvisación creativa. El director va armando posibles historias ficticias que comienzan a desarrollarse visualmente, las cuáles varían radicalmente en su duración, desde meras estampas hasta las que consiguen una trama elaborada y un trasfondo. Al mismo tiempo algunas historias pueden cambiar mientras se cuentan, transformando personajes en otros. O hay los casos de las que se sugieren pero son representadas de manera completamente teatral y jamás se encarnan como escenas en sí.
La idea, una vez que queda clara, me parece encantadora, además que si le sumamos la cámara de Doyle (quien también es aludido directamente, porque la voz en off del director no conoce límites) la película comienza a aclararse y hacerse bastante apetecible.

Las historias, o los fragmentos de ellas, por momentos tienen un dejo que no puede si no recordarnos a Wong Kar Wai. Especialmente las dos que son plenamente desarrolladas, la de una joven sonámbula que recorre la ciudad de noche y es siempre acompañada por un recolector de basura (el adorable Kaneshiro) quien se va enamorando de ella aunque nunca la ve despierta. Y vive en un mundo de basura, es demasiado adorable. Esa y también la del hombre que tras muchos años de estar casado y con su familia, se vuelve a encontrar con una ex a la que abandonó antes de su boda y se obsesiona con que ella querrá vengarse y matarlo. Lo cierto es que esta ex parece disfrutar angustiándolo.
Algo que me pareció significativo es que un elemento que se mantiene en estas dos historias, no de manera trascendental pero sí simbólica, es una botella. De coca cola, además, yeah.

Al final todo parece un modo en que el director nos quiere enfrentar a la idea del primer amor (no puedo evitar pensar en aquel ensayo de Espido Freire) sin referirlo directamente, evitando los grandes sentimentalismos o reflexiones respecto a él. Como si dijera eso: el primer amor es solo ese momento extraño, el fragmento que a veces recordamos o la historia que a veces se confunde y tenemos que volver a armar.

Claro, que todo esto realizado a modos muy distintos a los del mencionado Wong Kar Wai. Con ritmos rápidos, representaciones vertiginosas y tratando de reordenar todo a partir del caos constantemente. Pero, oh, mis sueños estaban equivocados y debo admitir que a pesar de que tiene una nota muy baja en imdb y no he leído ninguna crítica realmente positiva. Pues, eso, me gustó.
Creo que no hubiera cambiado nada si la hubiera visto el día de mi sueño, pero ahora nunca lo sabremos.

No sé si debería ver más películas de Eric Kot a ver si puedo darme una mejor idea de su pensamiento. Decisiones.