Mostrando entradas con la etiqueta 1954. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1954. Mostrar todas las entradas

12.11.12


12/11/12
En la que creo fue la última revisión a la lista de animaciones que tan amablemente medio Descubrepelis (y que yo tan poco amablemente no he terminado de ver), me topé con esta colorida adaptación de la novela clásica de George Orwell.



"All animals are equal, but some animals are more equal than others"
Como todos podrán adivinar, no hay sorpresas respecto a la trama: una exitosa revolución animal que consigue sacar al inepto granjero del lugar para que éste sea tomado por los animales, demuestra que después de las revoluciones lo más difícil es la instauración de un gobierno. Pero una cosa es ver una y otra vez esas películas históricas donde los ideales de la revolución son eventualmente traicionados por los políticos, y otra cosa es ver un montón de animales dibujados al estilo Disney mientras se debaten oscuramente por el poder, aprovechándose de cualquier mala arte para ello. 

Todo esto lo vemos paso por paso, pasando por las personalidades inherentes a los más que antropomorfos personajes y el modo en que éstas van cambiando conforme la situación lo amerita. En un lapso de poco más de una hora pasarán de ser unos simples animales de granja a mostrar sus verdaderos colmillos y llevar sus decisiones hasta las últimas consecuencias. No hay muchas sorpresas respecto a eso. 

Por una parte, bajo una mirada contemporánea, me parece que es una película que sirve principalmente para ilustrar de modo exacto el mensaje del libro (o su mayor parte) a un público infantil. Manteniéndose tan fiel al texto por la mayor parte del metraje y limitando otros recursos técnicos o retóricos en favor de ese mensaje, se podría pensar que tiene poco que ofrecer a un espectador ya familiarizado con el texto. Por más que sus momentos oscuros podrían no parecer demasiado apropiados para un niño, pero es porque en la actualidad nos hemos olvidado que antaño los cuentos infantiles mutilaban muñones humanos sin tocarse el corazón.
Lo interesante entonces es ver la producción en su contexto y las razones que llevaron a su creación y alteración. Hay que tomar en cuenta que es una película hecha con el dinero de la CIA durante la Guerra Fría, y que se aprovechó a modo de material de propaganda más que bien hecho y bastante artístico. Siendo así, el modo en que varía el final de la película al del libro podría no parecer precisamente un accidente, aunque no voy a spoilearles nada en caso de que quieran disfrutar de alguno de ellos (si es posible todavía enfrentarse a "Animal farm" sin saber hacia dónde se va). 

Si es cierto que quizá no la disfruté tanto como hubiera querido y se quedó en el grado de parecerme correcta, también es cierto que me la apunto para comenzar a distribuirla entre niños y que vayan descubriendo poco a poco lo que pasa con ciertas utopías revolucionarias. 




¿Alguna otra película sobre lo que viene después de una revolución?

20.2.12


20/02/12
Y bueno, comenzamos con las reseñas de un pequeño maratón de samurais que me monté, y por la puerta grande. Indiscutible número 1 de cualquier lista de películas de samurais que hay que ver antes de morir.



"You're overestimating me. I'm not a man with any special skill, but I've had plenty of experience in battles; losing battles, all of them"
¿Qué más se puede decir a estas alturas sobre una indiscutible obra maestra? Básicamente que hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana (Japón, claro), el cine de acción era una cosa seria.

Una pequeña aldea es atacada constantemente por un grupo de bandidos que se aprovechan del esfuerzo de los granjeros para hacerse con todo lo que juntan a lo largo del año. Hartos de la situación llegan a la conclusión de que lo único que pueden hacer es contratar samurais para que los defiendan. Por las calles de las ciudades montones de samurais ya sin amo pasean a sus anchas manteniendo la fachada de su honor, la cual obviamente no les permite aceptar una oferta tan barata como la dichos campesinos que no pueden aspirar a pagarles más que la vivienda y la comida durante el tiempo que dure la protección. El primero en aceptar es Kanbe Shimada, un samurai humilde que vive bajo el precepto de que la espada está siempre al servicio del otro y es ese el verdadero camino del samurai. Él se encargará de reunir a otros seis guerreros y buscar una estrategia que les permita a tan reducido número defender al pueblo del próximo ataque.

Las empresas épicas y militares que involucran estrategias para amplias desventajas numéricas siempre han resultado atractivas precisamente por esa aura de imposibilidad que sin embargo logra sobreponerse. Y partiendo de ahí la película nos propone una trama ya de lo más interesante en cuestión de estructura básica. Y a esto hay que sumarle una serie de elementos que no hacen sino mejorar y mejorar el atractivo general.

A mí en particular lo que más me conquista en películas de samurais es la problemática de la figura. Por una parte tenemos la imagen idílica del guerrero que sigue unos preceptos sociales y filosóficos y que es capaz de defenderlos con su espada y su vida, pero lo cierto es que también eran seres humanos y con todo se acercaban a las nociones de que el poder es capaz de corromper a cualquiera. 
Dicha idea nos llega desde el principio cuando los granjeros parecen renuentes a aceptar la moción de contratar a los samurais aún cuando parece la opción más lógica. No es de extrañar si tomamos en cuenta que probablemente los bandidos que azotan a la comunidad sean en parte samurais que habiendo perdido su amo decidieron asaltar antes que aceptar vivir en la pobreza. Luego cuando tienen que ir suplicando a guerrero tras guerrero sólo para ser rechazados cruelmente una y otra vez podemos ver la corrupción de la figura original del guerrero, ahora sostenida únicamente por una prepotencia disfrazada de honor que se aferra a un estilo de vida que ya no tienen. Y aquí es donde entra fantásticamente la figura de Shimada quien no vacila en raparse la cabeza para salvar la vida de un niño si es necesario, siendo que la coleta del samurai se consideraba uno de las piezas máximas de su reputación y honor. Pero el mensaje es claro: de nada vale el honor ante la vida.

Kurosawa muestra además una maestría para manejar a un grupo de varios personajes que ocupan un papel principal en distintos momentos. Si bien no todos los samurais consiguen enfatizar su personaje como los más representativos, pero sí que logran al menos marcar claramente su personalidad como una entidad individual. Y bueno, aunque los clásicos suelen ser Shimada (interpretado por Takashi Shimura) y Kikuchiyo (interpretado por el grandísimo Toshirô Mifune), mi favorito es sin duda Kyûzô, encarnado por Seiji Miyaguchi, es increíble lo que puede hacer tan solo con su porte y su mirada. Lo curioso es que siendo Kyûzô el samurai en que más se enfatiza que es verdaderamente un maestro del arte de la espada, el actor Miyaguchi jamás había sostenido una en su vida. Imdb dice que su más que convincente actuación se debe a un excelente trabajo de tomas y edición pero yo sostengo que ese porte de samurai consagrado no lo tiene cualquiera, ahí hay una verdadera vocación del guerrero. Lo maravilloso hubiera sido que recordara sus vidas pasadas, dejara el cine y se dedicara a combatir el crimen en Japón (que todos sabemos que es perfectamente lógico que algo así pase en ese país).

Detalles podrían mencionarse mil más (y muchos críticos, estudiosos y fans lo han hecho ya) pero lo único que voy a agregar es que es una película imprescindible para cualquiera. Imprescindible.




¿Película favorita de samurais?

26.7.11


26/07/11
Es difícil encontrar tiempo para reseñar en vacaciones, y como voy sólo seguiré atrasándome más y más con mi lista de reseñas pendientes. Como había comentado antes decidí ponerme con el cine fantástico y de terror japonés en modalidad histórica y Gojira apareció rápidamente en la lista. Cuántas veces no habré visto todas las películas de Godzilla a mi alcance cuando era pequeña, y era un buen momento para volver a revisarlas.



"I can't believe that Godzilla was the only surviving member of its species. But if we continue conducting nuclear tests it's possible that another Godzilla might appear somewhere in the world again"

A estas alturas, el valor que tienen las películas de Godzilla (me conflictua decidirme entre su nombre original y su modalidad más conocida) a nivel de cultura popular e historia cinematográfica es innegable, pero es posible que muchos pasen por alto el valor que tiene la película en su apreciación más directa. Quienes no la hayan visto o conserven apenas el recuerdo de lo que creen que trata, podrían confundir un poco su presentación con lo que después fue toda la franquicia, o lo que fueron todas las películas de monstruos gigantes en aquellos tiempos y los posteriores. "Gojira" no es únicamente la película de un dinosaurio nuclear gigante, es un retrato fantástico e hiperbólico de una sociedad que trataba de reestructurarse tras el horror atómico que habían sufrido.

A diferencia de otras historias de monstruos gigantes donde toda la trama se conduce como excusa para poder ver a la criatura haciendo de la suyas, en "Gojira" tiene mucho más peso la perspectiva que se tiene del monstruo antes que su sola presencia en cámara. Todo comienza con unos barcos que van desapareciendo en condiciones misteriosas y el rumor de una leyenda que va atemorizando a la población. Para cuando se descubre que verdaderamente hay una lagartija gigante comiendo barcos al por mayor la situación ya es insostenible, ante lo cual se encontrarán los planes del ejército, de la población, de las familias de las víctimas, y en particular de un científico, su hija y los dos jóvenes (también científicos) que se juegan por la mano de ella, y cuyas circunstancias canalizan bien todas las posibilidades que tiene el pueblo japonés ante el monstruo.

Por una parte podría hablarse de lo que la película no sólo significó para la historia del cine en Japón, en el mundo entero, en el subgénero de monstruos gigantes; sino incluso como revisión sociológica de lo que era la mentalidad y la sociedad del Japón tras el dramático final de la Segunda Guerra Mundial, la cual puede seguirse a través de distintos tipos de género y que resulta más que destacable en manifestaciones como ésta. Pero independientemente de ello hay que hablar de una película que a pesar de contar con limitaciones propias de la época y el desarrollo de la industria cinematográfica en el país (aunque también con ventajas, fue un proyecto en el que se invirtió de manera bastante ambiciosa), se manejó de un modo excelente y consiguiendo una historia sólida que puede sostenerse tanto en su aspecto fantástico como en su propuesta científica, sus actuaciones y el reflejo de ciertos detalles de la época que enmarcan los sucesos. Y podría ser que mi amor por la nacionalidad y los monstruos gigantes tengan mucho que ver con mi visión de la película, pero sin duda que tras tantos años siga resultando un espectáculo más que entretenido y digno de ver es ya un reflejo de la calidad de la obra.

La verdad es que yo no puedo evitar compararla un poco con la que había sido antes la más grande película de monstruos gigantes, "King Kong", y el mérito de la producción nipona me parece mucho más destacable. Y ahí es fácil argumentar que yo siempre sentiré más amor por lo oriental (cualquiera que se pase de vez en cuando por acá podría decirlo) pero me parece aún así que en muchos sentidos está mucho mejor hecha, aún cuando el diseño de los monstruos protagónicos sea tan distinto. Y también es cierto que el propio desarrollo histórico y sociológico de ambos países es muy distinto, pero yo no voy a perdonar a King Kong por eso.
Y después de esta fantástica lagartija, habría que ver todos los entrañables monstruos gigantes y de tamaño medio que Japón tendría aún por darnos.




¿Monstruo favorito de la franquicia de Godzilla? (ya se sabe, compañeros, enemigos y demás intrusos)

17.5.10



17/05/10
No sé por qué pero de las películas de Fellini siempre miro con un poco más de recelo las que lucen más femeninas. O supongo que el equivalente sería decir, las que protagoniza Giulietta Masina. Y no sé por qué si las pocas que he visto me han encantado también. O será que siempre extraño a Marcello.
"La strada" era de las que más recomendada tenía y que siempre la dejaba pasar y pasar. Hasta que en el curso de historia del cine nos la pusieron como representante del neorrealismo italiano y ni para negarse.



"What a funny face! Are you a woman, really? Or an artichoke?"

De todos los estragos que sufría la sociedad italiana en la época, debo decir que elegir precisamente a los artistas ambulantes me parece una elección magnífica y de lo más atinada.
Gelsomina, un nombre que parece representar exactamente a la mujer que lo ostenta, vive a la orilla del mar con su pobre familia. Un día pasa por la casa Zampanò, quien había comprado anteriormente a la hermana mayor, para anunciarles que ha muerto y que comprará a la siguiente hermana. Aunque Gelsomina se niega en un inicio, lo cierto es que la madre prefiere tener el poco dinero que le den y una boca menos que alimentar. Y así es como comienza a recorrer los pueblos de Italia a bordo de la pequeña y vieja carabana de Zampanò. Ella es extraña, parece tener la esencia de un clown pero la incapacidad de entender su situación al inicio. Zampanò es un tirano tierno, un mujeriego que se aprovecha de todo lo que esté a su paso, y que se apega a su arte casi sin pasión pero con dignidad, y a lo largo de su infortunado camino se encuentran con toda clase de aventuras y desventuras.

En realidad, al igual que muchas películas de Fellini, la trama no es un recorrido exacto con una finalidad concreta. El viaje que presenciamos representa en realidad la transformación íntima de Gelsomina, la aceptación de su papel y la búsqueda de su razón. Ya sea a través de las circunstancias, de Zampanò, o de alguna fuerza metafísica superior. La reinvención de sí misma es el único consuelo que le queda, la única posibilidad real que tiene en una situación desolada como la que atraviesa ella y casi todo el país.

Todo esto enmarcado por un contexto bastante particular, es decir, la vida ambulante de las gentes de circo. Aunque uno podría decirse que están básicamente hundidos en las mismas condiciones que todos los demás, lo cierto es que su modo de vida no deja de ser particular. Y eso le da un toque que permite ver los momentos más dramáticos aún con cierto toque de humor, con un dejo de risa bordeando la tristeza, porque la misma Gelsomina se inserta perfectamente en este mundo, como si ella fuese más clown que mujer, casi por elección propia.

No hay que decir que Giulietta Masina es una increíble actriz, y resulta difícil verla como Gelsomina y saber que alguna vez la vimos interpretar a una mujer normal, sin ese atisbo de locura infantil, sin esos gestos de mimo atrapado. Y Anthony Quinn, su contraparte, es magnífico como Zampanò, luciendo verdaderamente gigante en su papel. Y, si a todo esto le sumamos que Fellini es sencillamente genial para retratar de modo sutil y agresivo las condiciones de una Italia sin su esplendor, lo cierto es que la película se consagra como otra más de las joyas en la filmografía del director. Fantástica.

Y es que amo la esencia circense en una película. Y en todo. No puedo negarlo.



¿Película favorita sobre el circo?