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7.5.15

"Quisiera creer todo lo que dice, pero en la vida real las momias no roban mujeres ni matan"

Así como hubo un tiempo en que el cine mexicano contaba con excelentes exponentes del terror, también es cierto que la producción de este género se valía de aprovechar ideas de otras cintas en cuanto pudieran ser recicladas en un ambiente mexicano. El "Museo del horror" tiene una clara inspiración en "House of wax", aunque sin la interesante figura de Vincent Price, incluso contando con un equivalente en la trama.

Un grupo de mujeres desaparecen en extrañas circunstancias, de las que sabemos son conducidas hasta un sitio oculto donde son tratadas con cera. Las sospechas recaen sobre un médico que utiliza cadáveres para experimentar con ellos, un embalsamador (interpretado por Carlos López Moctezuma, quien no puede faltar en esta clase de películas), y un empresario teatral que se dedica ahora a operar un museo de cera.

Con una premisa que ha servido para no pocas películas sobre mujeres que desaparecen para servir a los oscuros propósitos de algún desequilibrado, poco tiene para destacar el "Museo del horror" en comparación de otras producciones mejor logradas en este aspecto, desde el mencionado "Museo de cera" hasta verdaderos clásicos como "Los ojos sin rostro". 
Aunque la película se deja ver sin mayor complicación, sobre todo debido a su corta duración que no llega a la hora y media, no consigue hacerse con ninguno de los méritos básicos del cine de terror, al tiempo que es claro que no busca destacar por su originalidad. 




¿Otras películas sobre museos terroríficos?

7.10.14

Y para cerrar este pequeño maratón de Glauber Rocha, es necesario hablar de la pieza más importante y reconocida de su filmografía, que es también uno de sus primeros largometrajes y probablemente la mejor representación de las propuestas del Cinema Novo: "Dios y el Diablo en la Tierra del Sol".



"Vamos, no tenemos nada que llevar, a no ser nuestro destino"
"Dios y el Diablo en la Tierra del Sol" condensa muchos de los elementos que hemos referido del cine de Rocha en las reseñas anteriores. Esos aires entre el Neorrealismo Italiano y la Nouvella Vague, esa cuidadísima estética y la recreación casi mágica del Sertón, la compleja crítica social que no teme vestirse de metáforas y símbolos. Y la religión y el desierto, y la pobreza y la revolución. Todo ello tiene tiempo y espacio en esa Tierra del Sol que son los desiertos brasileños durante los convulsos años 60.

Manuel y Rosa son dos campesinos cuyo humilde intento de tener algo propio termina con el abuso del patrón, seguido del asesinato del mismo a manos de Manuel. Sin nada que perder se sumergen en el desierto donde tendrán un encuentro, a modo casi de fábula ancestral, con Dios y el Diablo. O con el Dios y el Diablo que pueden tener lugar en ese universo: un auto-proclamado santo que busca instaurar su propia religión, y un bandido que vive acorde a su propia y arbitraria ley. Entre ellos aparece también la figura antes referida de Antonio das Mortes, un mercenario cuyo propósito es justamente asfixiar esos destellos individuales de rebelión en un momento en que todo es revolucionario. 

De las películas que hemos mencionado de Rocha, es ésta la que más fielmente se acerca a su propia teoría de la estética del hambre. Una reflexión sobre la violencia en el cine latinoamericano y la incapacidad que tienen sus creadores de comunicarla al exterior: lo que el espectador foráneo mira como vanguardia, como estilo, para Latinoamérica es una despiadada realidad inmediata. Una realidad que Rocha asocia palpablemente con el hambre, y que nosotros podremos identificar en ese desesperado protagonismo de Manuel y Rosa, representaciones últimas de una sociedad cruel y demasiado cercana. 

Con sus 25 años tras la cámara, Glauber Rocha logra uno de los mejores retratos del cine latinoamericano en una película que destila magia y realismo por igual. Llena de símbolos que se vuelven laberintos y que tras una aparente sencilla estructura narrativa nos involucra en una crítica feroz y maravillosamente presentada. Siguiendo su premisa de filmar con poco más que una cámara y una idea, Rocha marca desde sus inicios la pauta de un cine tan propio como nacional. Tan abarcador como el enorme desierto del Sertón, espacio fantástico de sus encuentros, y tan íntimo como esos complejos y extraños personajes que recrea. 

Y si esto no es una invitación para que ustedes también se adentren en su filmografía, no sé qué lo sea.




¿Película favorita de Glauber Rocha?

12.8.13

Yo, ya lo sabrán, llego tarde a todas partes. Y aunque no pudiera cerrar al tiempo el Maratón de Cine Film Focus y este mini maratón de Roberto Gavaldón, no olviden pasarse por el primero para leer todas las notas de esta última edición. 
Y bueno, vamos con Ignacio López Tarso, Juan Rulfo y Carlos Fuentes, interesante combinación.



"Qué lindo es mi Dios cuando lo visten de charro"
Con este repaso de Gavaldón parece que también hicimos un fugaz repaso de distintos escenarios en el Cine de Oro mexicano. De la ciudad a las zonas rurales más pobres, y ahora nos vamos un poco con las charrerías y el modo en que juntan a una serie de personajes tan dispares y apasionados.

Dionisio es un hombre pobre, un pregonero, que asiste de pronto a las peleas de gallos y un día ve como uno es abatido por su contrincante. Casi al borde de la muerte, pide a su dueño si puede regalarle aquel maltratado gallo dorado y se dedica desde entonces a cuidarlo por encima de todas las cosas. Sus cuidados serán recompensados y pronto se verá envuelto en el mundo de las ferias y los palenques, las ferias y los hombres importantes que participan y se benefician con ellas. Dionisio es, finalmente, un hombre que quiere ganar, y quiere ganarlo todo.

La estructura de la película sigue las líneas generales de esas historias en que la figura asciende a puntos que jamás imaginó, se encuentra con una serie de obstáculos, pasiones, engaños, y se encuentra en riesgo de perder todo lo que ni siquiera imaginaba que podría haber ganado. Su particularidad se centra en el retrato de un muy particular estrato de la sociedad mexicana de aquellas épocas, aunque resulten en tópicos parecidos a los de otras películas: el pobre que comienza a ascender, la bella mujer atrapada en una vida que no quería, el hombre poderoso que no teme valerse de la fuerza para conseguir cualquier cosa. Todo bastante colorido, girando alrededor de las ferias de pueblo, las peleas de gallos y la música de mariachis. Un retrato que se beneficia sin duda, una vez más, de la maravillosa fotografía de Gabriel Figueroa, aunque luzca un poquito menos cuando no está usando el blanco y negro.

Resulta una película entretenida y correcta, como no podía esperarse menos, sin embargo deja la sensación constante de que quizá sea  mucho texto para lo que finalmente condensa la película. No solamente por la noción conocida de que el libro siempre será mejor de la película, sino porque ese modo que tenía de embellecer la miseria el Cine de Oro poco tiene que ver con la crudeza de las historias de Juan Rulfo. Y lo que sin duda debió ser la narración del ciclo de alegrías y desgracias de un hombre miserable, aquí se convierte en una pequeña y colorida épica de triunfos y pérdidas no en exceso lamentables.

Para este mini maratón opté, a diferencia de otros, por recurrir a las películas del director que ya tenía pendientes, en lugar de buscar lo mejor de su filmografía, así que sospecho que Gavaldón todavía podría esconder algunas sorpresas. Aunque ya no espero que ninguna sea tan deslumbrante como "Macario".




¿Tienen alguna película favorita de Roberto Gavaldón?

19.6.13


Continuando con Pasolini y sus tensiones religiosas. Un aproximación más que directa a la palabra bíblica, partiendo del evangelio de Mateo.



"Andad y decirle a Juan lo que os diré: los ciegos ven, los leprosos sanan, los sordos oyen y los cojos andan, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. Bendito aquel que al encontrarme no se aleja escandalizado"
Tras ver una pequeña y más que trasgresora porción de la filmografía de Pasolini, sorprende que apenas iniciar esta película nos encontremos no sólo que se encuentra dedicada a la memoria de un Papa sino que tiene una suerte de sello de aprobación por la Iglesia Católica. Uno duda por un momento: ¿me habré confundido de película sobre Cristo? Pero no, también ahí, más que claro, está el nombre del director y el claro énfasis a uno solo de los evangelios. De resto parece que nos encontramos con lo que nos podríamos encontrar en televisión cualquier semana santa: películas sobre la vida de Cristo, o al menos la parte más repetida de la misma.

El ejercicio de Pasolini, al reproducir los pasajes más conocidos de la vida de Jesús, es más teórico que tangible. En cuestión de forma la película no rompe en ningún momento con la estructura y los lineamientos religiosos alrededor de la figura del Hijo de Dios, además de ceñirse totalmente al evangelio seleccionado, recurriendo a él incluso para todos los diálogos. Este acercamiento a 'la fe' fue descrito por el director como una nostalgia, de parte de un nombrado 'no creyente', pero también tiene otras posibles lecturas marxistas que sin embargo no resultan en exceso detalladas. Se trata, quizás, de rescatar la figura de Jesús como un revolucionario antes que como una entidad mística, y es por ello que se utiliza el 'menos místico, vulgar o sentimental' de los evangelios. Dejando de lado la parafernalia fantástica, se concentra en Cristo como hombre, sobre todo como hombre de acción.

Con una estética muy cercana al neorrealismo y con todas las posibles lecturas que sin duda abre incluso en un texto ya tan leído, es difícil quitarse la sensación que restándole los méritos técnicos nos queda, finalmente, una película más sobre la vida de Jesús. Y todo lo que podríamos imaginarnos de ello en manos de Pasolini queda un poco de lado en aras de una reflexión filosófica que tenemos que rebuscar en las imágenes. 
Sin duda gran parte de su alto puntaje se debe a que resulta mucho más accesible que un amplio margen de sus demás producciones. 




¿Película favorita sobre JesuCristo?

2.3.13


02/03/13
Y continuamos con nuestro pequeño ciclo de Masahiro Shinoda con un pequeño giro en su filmografía: "Assassination". Aunque debo decir que el original "Ansatsu" es fonéticamente bello.



"When I was kicked out of prison I was shocked"
Después de haber hablado de Shinoda como parte de la nuberu bagu y su particular percepción de las cuestiones políticas en su país, cuesta un poco ver este cambio hacia el cine de samurais, un género que podría considerarse mucho más comercial y menos social. Y dado que Oshima había declarado que la nuberu bagu trataba de romper tajantemente con ese pasado cinematográfico japonés, uno creería que todos pensarían parecido. Pero entonces nos encontramos con que Shinoda tiene todavía algún as bajo la manga.

En un más que problemático momento político, cuando Japón estaba a punto de abrirse al resto del mundo y la organización interna se debatía entre apoyar esta nueva presencia extranjera y defender al emperador hasta las últimas consecuencias, nos encontramos con Hachiro Kiyokawa. Un hombre aparentemente normal pero cuyo manejo de la espada le vale la atención del shogun, quien lo ve como un perfecto instrumento para ganar más poder en ese momento de tensión y caos político. La situación se complica cuando además de la labor que él mismo deberá desempeñar (en muchos puntos convencido por el chantaje más que por voluntad) el shogun va planeando a sus espaldas el modo en que se desharán de él cuando ya no sea necesario. 
Y de ahí, mucho rollo político y muchas secuencias de pelea samurai. 

Es claro que Shinoda no podía hacer *una película de samurais más* y al parecer el primer elemento que busca romper con la parte más idílica de esa tradición es la elección de momento histórico. La complejidad histórica convierte una trama de peleas e intrigas en un complejo discurso sobre los diversos intereses políticos, traiciones y la lucha por el poder bajo la que se fue cimentando el nuevo estado japonés. Esta complejidad puede jugar un poco en contra porque realmente hace que la película sea bastante densa por momentos, sobre todo cuando va intercalando flashbacks en la trama se manera constante y sin hacer una verdadera diferencia con las escenas en tiempo real, de modo que uno en muchos momentos no sabe en qué estado temporal se encuentra hasta pasado un rato e ir siguiendo este desarrollo de la trama requiere bastante atención y un verdadero esfuerzo por parte del espectador. Además de que, claro, si uno no está demasiado familiarizado con la cuestión política particular puede que se pierda todavía un poco más, porque además de la intriga particular de la historia hay una sutil alusión al contexto de fondo. Y es este interés histórico posiblemente el mayor punto en contra de la película, que no es que sea negativo en sí mismo pero puede disuadir a un espectador que no quiera complicarse mucho o que no pueda ir siguiendo tan puntualmente la trama como quisiera. Yo lo cierto es que me perdí en algunos momentos y ahora incluso me cuesta recordar un poco el desarrollo completo.

Esto se compensa, sin duda, con la maestría técnica del director, demostrada particularmente en su fotografía y el diseño visual de los acontecimientos que la hacen una película de lo más elegante. También el hecho de que Tetsurô Tanba sea el protagónico es un buen plus, aunque para el carisma usual del actor no se luce tanto como podría, lo que parece ser un problema de prácticamente todos los personajes. 

Es sin duda una película interesante y sobre todo visualmente atractiva, aunque para mí no termina de cuajar del todo en sus intenciones. Ni me parece tan cuidada y fantástica como sus piezas para la nuberu bagu, ni sus cualidades estéticas me parecen una competencia real contra los clásicos consagrados del cine samurai. 
En alguna parte leí que se le consideraba 'probablemente su mejor pieza' pero me cuesta un poco creerlo. Aunque puede ser que el público se enfrente más positivamente a una película de samurais que a una con un contexto social/político tan concreto como las de la nuberu bagu.
Y nada de esto en realidad es eminentemente positivo, supongo que es en parte culpa de Shinoda por acostumbrarme a algo y luego confundirme y dejarme con las ganas, oh.




¿Otras películas de personajes forzados a participar en intrigas en contra de su voluntad?

11.8.12


11/08/12
Pensé que ya estaba por terminar nuestro pequeño ciclo de Imamura pero veo que todavía quedan algunas sorpresitas. Supongo que no iba a perderme una película suya llamada "Intentions of murder", aunque imdb no la considerara sino su cuarta mejor película.



"Ahora sé que eres la mujer que esperaba que fueras"
Sadako es una esposa y ama de casa que conoció a su marido mientras trabajaba como sirvienta en su casa.  Años y un hijo después el hombre parece seguir tratándola como sirvienta y la mujer vive recluida dedicada por entero a sus labores hogareñas. Hasta que un día, mientras su marido y su hijo están fuera, un ladrón entra a la casa y termina por violarla. Lo que podría ser una situación aislada comienza a volverse un acoso por parte del ladrón y un encuentro entre los deseos de Sadako por matarlo o por rendirse a él.

Se podría decir que "Intentions of murder" es, sorpresivamente, una de las películas más sencillas del director en cuanto a trama. Si bien trata un elemento que era algo común en la época como es esa suerte de síndrome de Estocolmo sufrido por mujeres ante sus agresores sexuales (que se volvería un lugar común en la siguiente década con el Roman Porno), de resto nos encontramos con una situación mínima desarrolla alrededor de un núcleo muy concreto de personajes y centrándose casi por completo en los deseos personales. La preocupación mostrada en sus otras películas por el entorno social, el momento histórico, la incorporación de sus protagónicos en una trama mucho más universal que abarcase de alguna manera conceptual la totalidad del Japón de esos años, se pierde por completo ante una situación sexual-sentimental anómala que fluye únicamente sobre sí misma.

Sadako y el ladrón son también personajes un poco anómalos. Ella es un ama de casa por completo abandonada a sus labores, rechazada por su familia, y sobre todo sin ningún elemento particular. Mientras que con la época iban apareciendo perfiles de mujeres fuertes, socialmente activas y con la capacidad de tomar en sus manos su propio destino, Sadako aparece en un primer momento como una mujer incapaz de mirar más allá de su situación, no atractiva, torpe, y sobre todo que se ve envuelta en la trama por no saber reaccionar ante ella en un primer momento. Del ladrón tampoco sabemos mucho más, sin querer justificarlo o diseccionarlo detalladamente como a tantos otros criminales de la época (quizá por su reducida capacidad criminal), no parece ni especialmente orillado por circunstancias sociales ni demasiado diestro en sus artes. También se aleja de la figura del maníaco sexual, consiguiendo entre ambos una extraña situación de violación y post-relación entre las partes. 
De tal modo que la película se detiene principalmente en qué sucede con Sadako después del suceso, de qué manera cambia su vida y cómo al tratar de encaminarse hacia una solución sólo consigue dar vueltas sobre sí misma, paradójicamente convirtiéndose en un personaje mucho más fuerte de lo que nos parecía al inicio. Pero una 'fortaleza' alejada también de los cánones usuales del estereotipo (todavía demasiado platónico) de mujer fuerte en una sociedad que se abría a las posibilidades del resto del mundo. Sadako es el triunfo y la derrota de la mujer promedio en el Japón de los años 60, y el hecho de que el título de la película aluda primero a los deseos homicidas que a los deseos íntimos de la protagonista es ya la insinuación del primer enigma en la psique de la protagonista.

Siendo probablemente de las películas más accesibles del director, y sin negar que es sin duda una pieza más que interesante, a mí ese extremo de simplicidad me perdió un poco. Su simple pero exacto trazado me pareció menor en comparación a las otras épicas producciones de Imamura, también en parte porque esperaba algo más y ese juego de contrarios me perdió un poco por momentos. Y no deja de parecerme extraño que tenga un puntaje mayor que "La mujer insecto" o "Cerdos y acorazados", aunque podría deberse en parte a esa accesibilidad.



¿Película favorita de una mujer planeando un asesinato?

18.7.12


18/07/12
He mencionado en varias ocasiones, al referirme a películas japonesas de los 60, el término de 'pinku eiga' pero no sé si a todos les está quedando claro de qué hablamos. Para ello vamos a referirnos a una de las piezas que suele ser considerada como una de las primera pinku eiga en toda norma, "Daydream".



"When I shed tears of pleasure I'm unable to say anything"
En los años 60 la pornografía japonesa consolidó un subgénero, conocido como Pinku Eiga, que usualmente suele ser descrito como una suerte de sofcore con implicaciones políticas. Si bien nada de ello es falso, el Pinku Eiga como momento histórico (y el modo en que se desarrolla hasta nuestros días incluso) tiene una serie de características bastante particulares que lo diferencian de manera clara con la pornografía softcore que se hacía antes, la que se haría después, y en general toda la demás pornografía que se hace dentro y fuera de Japón.

Tetsuji Takechi podrá tener una filmografía bastante breve pero tiene el mérito de haber dirigido dos de las producciones que dan inicio a este momento histórico, incluyendo aquella que fue la primera película que llegó a las cortes de Japón en un caso de censura sin precedentes, "Black snow" (que por desgracia no ha llegado hasta nuestros días, al menos con distribución regular). Takechi venía del teatro y se adentró en el mundo del cine en un momento histórico en que para no tener que depender de un estudio importante (al que resultaría difícil entrar), lo mejor era hacer pornografía. Y que además eso permitía una libertad creativa absoluta siempre y cuando se contara con los correspondientes incentivos sexuales, que además sólo podían presentarse a medias a riesgo de no ser aprobados por el comité de censura de la época. Y ahí es donde aparece "Daydream".

La premisa es bastante sencilla: un hombre va al dentista y en la sala de espera se queda prendado de una bella mujer que llega después de él. Ambos entran al mismo tiempo y se les suministra anestesia general para el procedimiento (oh, los dentistas de aquellos años, como si necesitaran ser más siniestros). A partir de ahí él comenzará a alucinar con las oscuras intenciones del dentista respecto a la mujer, antes de adentrarse en un sueño donde ella es víctima del mismo dentista en un mundo extraño donde él tiene que encontrarse y desencontrarse constantemente con la mujer.

Si bien la premisa fantasiosa podría incluso recordar por momentos ideas muy generales de la pornografía en cualquier parte del mundo, es la puesta en escena la que sienta un precedente único en Japón y en el submundo de la pornografía en general. Por una parte queda clara la influencia teatral en el director, pero sobre todo prima un cuidado visual maravilloso que puebla la película de un imaginario sexual nunca explícito pero que se muestra en la construcción de escenarios, tomas, la narrativa entera. Haciendo de ese universo onírico un espacio donde la sexualidad se encuentra en todos los rincones de un modo casi desencarnado al tiempo que no puede mostrarse de frente. Con un presupuesto mínimo, una serie de escenarios y actores bastante limitada, lo cierto es que la sensación onírica y la construcción de esa 'ensoñación' se realiza de manera fantástica y conduce la fuerza de la película a la par de las simples referencias sexuales obligatorias. 

Una pieza que uno probablemente catalogaría mucho más cerca del 'cine de arte' que de la pornografía con la fama que se ha ganado en la actualidad. Takechi me parece sin duda uno de los directores más prometedores de aquella época y es una pena terrible que realizara tan pocas piezas y sobre todo que prácticamente sólo llegara ésta hasta nuestros días de forma accesible (y sus remakes y/o continuaciones, mucho menos afortunadas).

Bien, ahora podemos seguir hablando de pinku eiga y todos nos enteraremos, ¿cierto?




¿Película favorita que involucre ensoñaciones/fantasías (en el punto dormido-despierto)?

26.3.12


26/03/12
Es una curiosa coincidencia que toque reseñar hoy esta película como parte del pequeño recorrido por el cine de yakuzas, porque justo por acá está teniendo lugar un ciclo de Masahiro Shinoda y me parece que en un par de días tocará que pongan precisamente ésta.



"Las personas, que animales tan raros son. ¿Qué provoca que sean así? Parece como si estuvieran medio muertos. Simulan estar vivos por medio de una actuación frenética"
Me parece que "Flor pálida" es una apropiada elección como segunda película a hablar de yakuzas precisamente porque no se parece en absolutamente nada a la anterior, "Battles without honor and humanity". De hecho no se parece en nada a lo que solemos pensar cuando se habla de este género, y es que en realidad de yakuzas tiene más bien uno de los protagónicos y un poco de la ambientación, aunque de entrada podríamos referirnos más a ella como parte del género del 'cine de apuestas' japonés con una notable influencia de la nouvelle vague, ya que de por sí Shinoda forma parte de la versión homónima de esta corriente en Japón. 

Muraki, al igual que tantos personajes involucrados con las mafias, acaba de salir de la cárcel después de cumplir con algunos años de condena. Tiene que volverse a acostumbrarse a una sociedad que cambia constantemente y vuelve sobre sus viejos hábitos aunque prefiere mantener un perfil bajo de momento ya que la idea de volver a la cárcel no es precisamente atractiva. Frecuentando un salón de juego ilegal conoce a Saeko, una joven que desentona por completo con el mundo al que trata de introducirse pero que está desesperada por formar parte de él. Muraki comienza a establecer una extraña relación con ella, marcada por el misterio y los continuos impulsos de Saeko de ir siempre más allá en el peligro de lo prohibido.

Todo en la película se nos presenta como una constante reconstrucción de todo. Partiendo del hecho de que Muraki tiene que volver a conocer todo lo que ha cambiado desde su encierro, cada uno de los elementos se reconstruyen ante el espectador como si partieran de la nada o como si estuvieran mutando constantemente. A esa idea lógica de volver a las costumbres se suman otras reconstrucciones no tan elementales: la de la banda a la pertenece Muraki y que comienza a desvirtuarse por luchas internar, y sobre todo la de la construcción del personaje de Saeko de quien no sabemos nada y aún estamos conscientes de que está cambiando en todo momento. La encarnación física del misterio en cuerpo de mujer es una idea manida por el cine y la literatura y aún así Shinoda consigue que su protagónica sea una representación fantástica y fiel de esta idea. Si a eso le sumamos la belleza y la fuerza de Mariko Kaga interpretando a Saeko, pareciera que es la ley de atracción hacia ella la que dirige una trama cuyas estructuras se han desestabilizado hasta girar alrededor de ella. De tal modo que Muraki más que representar al héroe o anti-héroe típico de las películas de yakuza, se vuelve una especie de víctima de la trama, viendo también sus propias estructuras desestabilizadas y comenzando su propia reconstrucción.

Hay quienes apuntan que es la pieza de Shinoda que más ha resistido el embiste del tiempo y es que al igual que muchas producciones de la nouvelle vague que se han vuelto atemporales, "Flor pálida" no ha perdido ni un poco de su fuerza en el paso de los casi cincuenta años que nos separan de ella. No puedo opinar mucho más porque apenas comienzo a introducirme en el resto de la filmografía del autor pero sin duda resulta una pieza clave (y bastante accesible al no adentrarse en asuntos políticos como muchas películas de su época) en la cinematografía japonesa de los 60. Además de ser increíblemente bella, no tengo que volver a decirlo.




¿Película favorita con una femme fatale involuntaria?

16.1.11


16/01/11
Hablando de películas que no tengo idea de cómo llegué a ellas. Para cuando me decidí a verla ya lo único que tenía claro era su título, que tampoco es que fuera demasiado esclarecedor. Y como nunca está de más ver cosas sin saber nada de ellas, me dispuse a verla en espera de una sorpresa, o algo así.



"Mira, ya está doña Drácula en su castillo"
En un pequeño pueblo cercano a Madrid las cosas más raras que podían suceder era encontrarse chicas que quisieran ir de modernas con sus mini faldas y escandalosos modos de bailar, o que doña Ignacia no fuera tan tenebrosa como usualmente es. Doña Ignacia vive en una enorme casa junto con sus dos hermanos, Paquita y Venancio, los tres ya mayores, solteros y con una fortuna a cuestas con la que no hacen nada.
La monotonía del pueblo se rompe apenas cuando un grupo de músicos de Madrid llegan a tocar, una vez por semana, en bailes del pueblo. Uno de los músicos, Fernando, sale con una de las chicas del pueblo y aunque le ha hecho promesas a futuro cada vez se inventa algo para no tener que cumplirlas. Y todo eso podría ser lo más trascendente en los chismes del lugar hasta que una noche misteriosamente desaparecen todos los hermanos Vidal huyendo de noche. De a poco tendrá que irse armando una compleja historia en la que todos al parecer tienen un poco que ver.

Lo más curioso de la película es que, de alguna manera, trazan una trama a modo de thriller sin que el tono general lo refleje de algún modo. Sí, estamos hablando de una desaparición, y de algunas otras cosas no muy aclaradas, pero al mismo tiempo todo parece transcurrir con un tono cándido, entre cómico y relajado, como si estuvieran contando cualquier otra anécdota menos misteriosa de un pueblo. La ambientación que esto logra, junto con la estética propia de los sesenta (tanto en el aspecto técnico de la película como en la reproducción del estilo del momento) es verdaderamente particular y consigue que la película sea disfrutable mucho más allá del simple quién hizo quién y por qué.
Por otro lado los tópicos de ciudad pequeña, con sus habladurías y personajes propios, se representan de un modo que si bien no esconde mayor complejidad, tampoco resulta excesivamente tópico.
En conjunto es una película inesperadamente agradable y con un buen ritmo que lo mantiene a uno interesado todo el tiempo. Lo que no sé es que tanto haya influido verla sin saber nada, porque leyendo la sinopsis de imdb sólo le falta decir 'y al final todo es un sueño' o algo así para terminar de arruinarnos la trama. Que si bien no es el misterio lo más importante de la película, nunca está de más ir siguiéndolo tal cual va apareciendo.

En momentos así es que me digo que debería ver más películas en blanco y negro, y antiguas en general, pero al final siempre se me cruza alguna posmodernidad japonesa grotesca a la que no me puedo resistir. Oh.




¿Alguna otra película de Fernando Fernán Gómez para recomendar?

14.11.10


14/11/10
Mi hermano era quien había conseguido esta película y propuesto que la miráramos. Supongo que parte del incentivo fue que se trataba de historias de terror japonesas (yeah, otra vez) que habían ganado el premio del jurado de Cannes por allá del 65.



"I don't want to sleep for a moment so I can keep you forever"
Se trata de cuatro historias que más que de terror en sí de tratan del folklore fantasmal japonés, contadas de manera casi poética y con un ritmo propio en cada uno de los casos.
De manera resumida, la primera, "black hair" (oh, se veía venir la importancia del cabello en las tramas de terror cinematográfico asiático) trata de un samurai que abandona a su esposa pobre para ir a conseguir fortuna en otro lado y lo que encuentra al regresar muchos años después a su antigua casa. "The woman in the snow", trata de un leñador que vive en una fría región y un día se encuentra con el espíritu de una mujer en la nieve a quien hace una promesa. "Hoichi the earless", cuyo fragmento es del cual podemos encontrar más imágenes y que incluso es el que encontramos en el poster, trata de un monje ciego que es llamado todas las noches por los espíritus de quienes murieron en una batalla para que les cante sus propias canciones épicas. Y, finalmente, "in a cup of tea", nos encontramos con un hombre que siempre ve reflejada en el agua el rostro de otro.

Digo que los fragmentos se trabajan cada uno con su ritmo porque no se trata de que todos tengan la misma duración (de hecho ésta varía considerablemente entre algunos) e incluso el tono en ellos puede cambiar un poco dependiendo de la trama. Que eso solemos encontrarlo cuando los conjuntos de cortos son dirigidos por distintos directores pero aquí resulta interesante el modo en que un mismo director decidió adaptar cada uno dependiendo de lo que necesitara.
El problema con ello, me parece a mí, es que en lugar de conseguir una unidad completa, cae fácilmente en que algunos fragmentos resulten mucho más interesantes o parezcan mejor logrados que otros, dependiendo del espectador y sus preferencias folklóricas, supongo. En lo personal me encontré con el ritmo de la selección, al menos para mí, iba de un corto no tan bueno a uno que me gustaba mucho y de nuevo lo mismo. "The black hair", aunque tiene una gran ambientación, me pareció quizá demasiado simple y con una historia demasiado específica, sobre todo tomando en cuenta que es la historia que te abre la película y siempre es importante la primera impresión. "The woman in the snow", por otra parte, aunque trata de un elemento del folklore mucho más común en otras partes del mundo (espíritus femeninos relacionados con ciertas condiciones de la naturaleza que vagan con propósitos ya sean buenos o funestos) me pareció mucho más bello (bueno, en ambos casos es destacable la ambientación, que casi resulta teatral, pero hay que decir que el panorama de nieve también le beneficiaba). La historia es igualmente simple pero a mí me pareció mucho más bella y mejor lograda. "Hoichi the earless" es el fragmento más largo, creo que llega casi a la hora, y te predispone de alguna manera por ser la cara de toda la película y porque la imagen es de lo más sugerente. Sin embargo, aunque trata de ser amigable y adentrarnos en la batallada entre los Genji y los Heike, resulta con un ritmo que deja la sensación de que la historia se ha alargado innecesariamente. Para cuando llegamos a la parte climática de la historia la verdad es que ya estamos algo cansados de Hoichi y no nos importa demasiado ya lo que le pase. Finalmente, "in a cup of tea", que es probablemente el de tono más relajado porque además se nos advierte que es la historia de un escritor y el juego de la metaficción permite un margen para mantenernos fuera del marco, es fantástica. También porque mirar el reflejo de otro en el agua no parece un elemento tan solemnemente folklórico pero sin duda que resulta bastante siniestro y uno puede entender fácilmente que el personaje se esté volviendo loco.

Probablemente sea mucho también cuestión del ánimo con que uno se disponga a ver la película. Seguro que si está consciente de lo que está por ver y es precisamente lo que espera, puede que las historias resulten mucho más afortunadas. Sin duda que la producción es magnífica y tiene un toque muy particular que hace que uno pueda disfrutarla las historias aunque no siempre resulten de lo más interesantes. También es cierto que yo esperaba otra cosa y al final no me ha quedado muy claro mi impresión total (y desinteresada, jo) del conjunto.




¿Película favorita sobre el folklore de cualquier país?

9.8.10



09/08/10
Debo aceptar que conseguí esta película únicamente por su título y confundiéndola con otra. De modo que cuando yo esperaba que iniciara con música estridente y colores vertiginosos, me encontré con Richard Burton vestido como sacerdote y dirigiendo un sermón lleno de odio a una congregación que lo iba abandonando. No podría estar más confundida.



"Nothing human disgusts me, Mr. Shannon, unless it's unkind, violent"

Encima de todo, la película era dirigida por John Huston basándose en un texto de Tennessee Williams, así que caí rápidamente en la trampa.
El reverendo Lawrence Shannon forma parte de la iglesia episcopal y por su efusivo sermón inicial podemos suponer que ha sido acusado de algún acto amoral que ha ido alejando a su congregación de él. Lo siguiente que sabemos es que su iglesia, para evitarle más problemas, lo releva a una posición mucho menos problemática: para ser guía de grupos turísticos religiosos por México. Si eso parece tener algún sentido. Pero de menos problemático nada, si diriges un camión lleno de beatas enojadas incapaces de lidiar con los problemas de un viaje de bajo presupuesto por las ciudades más recónditas del país. Y si en ese camión va además Judith Fellowes, mucho más cercana a una arpía que a una mujer devota, las cosas no podrían ir peor. El asunto empeora porque Charlotte, la única joven del grupo y que apenas llega a la adolescencia, se siente deslumbrada por el reverendo (no es de extrañar siendo prácticamente el único hombre en el viaje) y no pierde oportunidad de lanzársele encima mientras que Fellowes no pierde oportunidad para recordarle que meterse con una menor de edad es un delito. Entonces sabremos que no es la primera vez que se ve envuelto en un lío de faldas con menores de edad, lo que lo llevó precisamente al punto en que se encuentra ahora.
Llegado el momento en que el camión se rebela contra él y deciden regresarse sin más a Estados Unidos y denunciarlo ante su iglesia, el reverendo toma una decisión dramática y desesperada al secuestrar el camión y llevarlas, en lugar de su cómodo hotel, a una playita perdida de la mano de Dios en Puerto Vallarta, donde el hotel, de lo más casero, es dirigido por una antigua amiga suya, Maxine Faulk. Sin que sepamos cómo esperaba el reverendo que las cosas se solucionaran, de pronto se encuentran todos atrapados en una playa lejana, lejos del resto de la civilización.

Aunque por la sinopsis uno podría pensar que gran parte de la trama se basa en situaciones, en realidad la acción se encuentra bastante reducida al primer momento de la película, el tiempo que se tarda Burton en volverse loco. A partir de ahí, ya casi limitándonos a la interacción entre el reverendo, Maxime y Hanna (una artista plástica que viaja con su abuelo poeta, intercambiando su arte por hospedaje y que llega al lugar después que el problemático grupo), la película parece limitarse al estudio del ser humano en sus condiciones más problemáticas.
Sin duda el reverendo es un hombre problemático y atormentado que en nada se acerca a la figura que uno podría tener de un hombre de fe, pero que al mismo tiempo sirve para enfatizar la relación que él tiene consigo mismo y con su religión. Por otra parte Maxine es una mujer fuerte, que parece voluptuosa y desinteresada del mundo, pero que en realidad ha tenido que forzarse esta imagen para sobrevivir. Finalmente Hanna, que es un poco la voz del sentido común, es una mujer que ha vivido con equipaje ligero, aprendiendo a sobrellevar tanto lo bueno como lo malo, amando todo al mismo tiempo que desprendiéndose de todo, lo que servirá para darle una lección a ambos.

Una gran película, que se destaca principalmente por sus excelentes actuaciones, tanto los portentosos protagónicos de Richard Burton, Ava Gardner y Deborah Kerr, tanto los secundarios que no lo hacen nada mal como Grayson Hall (de esos personajes que uno realmente llega a odiar de lo bien que encarnan su papel) y Sue Lyon. Además que los paisajes de Puerto Vallarte son preciosos, y por ahí leí que gracias a esta película fue que la mira internacional se dirigió a una pequeña playa que entonces no tenía ni aeropuerto y que, literalmente, estaba a mitad de la nada, donde el equipo seguro pasó a querer matarse algunas veces de tener que convivir sólo entre ellos.


Un enorme clásico, sin duda de lo más recomendable, especialmente si se siente inclinación por alguno de estos grandes actores.




¿Película favorita de Richard Burton?




14.5.10



14/05/10
Terror viejo brasileño, justo lo que usted quería ver. Tenía ganas de clavarle el diente desde hacía tiempo a esta película, pero no fue hasta que leímos un artículo sobre la vida del director y protagonista que me propuse de tarea no dejar pasar más tiempo.



"What is life? It is the beginning of death. What is death? It is the end of life! What is existence? It is the continuity of blood. What is blood? It is the reason to exist!"

La verdad es que no deja de ser interesante encontrar manifestaciones autóctonas del género del terror que se alejen de las convenciones usuales. Es evidente que muchos rasgos culturales son compartibles con otros países, pero eso no quita que la historia busque reflejar el folklore brasileño antes que dejarse guiar por las líneas narrativas usuales.
En este caso la trama gira principalmente alrededor de Zé do Caixão (Coffin Joe en inglés, y decía el profesor que en español debía ser algo como Pepé Mortaja). Un persona siniestro que gusta de burlarse de cuanta convención social se le cruce por delante. Haciendo un retrato de la sociedad conservadora de la época, Zé es un ateo extremo que se burla de todas las creencias de la gente a su alrededor. Como enterrador y como no-creyente, no hay nada a lo que verdaderamente le tema. En lo único que cree es en el valor de la sangre, de modo que se ha propuesto firmemente tener un hijo que perpetue su sangre en el mundo. Pero, oh, sorpresa, su esposa no puede tener hijos. Por lo que idea un plan malévolo para matarla y luego hacerse con la prometida de su mejor amigo, lo que sea necesario para perpetuar su sangre. Y si es con una mujer guapa, pues qué mejor.

La película es increíblemente sencilla y creo que eso le da un toque especial porque resalta mucho la cuestión temporal y también la visión del director. Su preocupación por mostrar, a través de una serie de episodios casi independientes, cómo Zé reta constantemente la fe de los demás. Pero también como hay ciertas fuerzas que están más allá de la comprensión humana. Como anécdota, Mojica Marins tuvo que vender hasta su casa para poder financiar la película porque nadie quería verse envuelto en un asunto tan blasfemo. De hecho se dice que la censura que tuvo en algunas partes de Brasil (por entonces cada estado estaba en libertad de censurar o permitir las películas de manera independiente) fue más a raíz de estos comentarios blasfemos que por las escenas de violencia. Que era una violencia muy sencilla ya que contaba con poco presupuesto, pero que denota el impulso de impactar al público.

Otro de los detalles interesantes, y creo que es algo no demasiado recurrido en películas, es esa necesidad imperiosa de la paternidad. Y que, además, es mucho menos acentuada en su modalidad masculina. Que gran parte de la maldad de Zé sea provocada por su deseo ciego de ser padre tiene un toque extraño, bastante extraño. Supongo que porque uno no puede imaginarse a Zé cargando a un bebé o algo así.

En fin, que la película por momentos puede parecer un poco ingenua, pero sin duda que también se admira ese impulso por adentrarse en el género del terror de una manera propia. Además que es corta, de modo que sirve más bien como retrato e introducción a Zé, quien aparecerá posteriormente en otras películas de Mojica. La más reciente del 2008 y que ya cuenta con todo el presupuesto que su calidad de autor extrañamente de culto le permitió, el trailer luce bastante impresionante así que habrá que verla eventualmente.

Aunque para mí lo que más disfruté de la película es el tono con el que Zé, en su introducción o la bruja del pueblo que también da otra introducción pronuncian el título: "À meia-noite me levareiiiiiii sua almaaaaaaaaaaaaaa" (todo esto gritado y con marcada entonación brasileña). No puedo dejar de repetirlo de vez en cuando, cuando el tonito seudo terrorífico viene al caso.
Jo, viendo la filmografía de Mojica Marins me topo con títulos como "El gato con botas extraterrestre" o "La lasagna asesina". Sin duda es una filmografía para revisar cuidadosamente.




¿Alguna película favorita de terror brasileño?

9.5.09



09/05/09
Me compré hace poco el libro de "Psychobase", que trata sobre los asesinos seriales cinematográficos. De lo más interesante, sin duda. Y ahora una de mis nuevas metas es tratar de ver el mayor número posible de las películas que van reseñando. Claro, me tomará toda la vida, pero poco a poco, voy comenzando.
Y ¿qué mejor modo de comenzar que con el padre del gore? Me cuesta un poco creérmelo, pero lo tomaré por cierto. Herschell Gordon Lewis fue el primer director de películas gore. Aunque esta no es la primera de su repertorio, tuve a bien verla con mi hermano y Alejandro hace algunos días.



"Well then you tell me why would a southern town want northerners as guests of honor at the centennial"

No puedo evitar que a mí siempre me resulta curioso ver películas viejas. Sobre todo me parecía increíble enfrentarme con algo que inauguró un género, y que ahora es tan normal que veamos mutilaciones al por mayor en casi cualquier película.
Como dato curioso, se dice que la idea le llegó al director cuando, viendo alguna película de mafiosos por la época, se quejó de que era inverosímil que los bandos se mataran a balazos y nadie derramara ni una gota de sangre. Pero creo que en cuestión de verosimilitud se le pasó un poco la mano.
Su primera incursión en el género fue "Blood feast", pero se dice que esta es la primera que trata de tener una trama un poco más establecida.
Tras un muy extraño inicio country, pasamos de lleno a la película. Un par de granjeros crean una desviación en el camino por la que consiguen que algunos automovilistas que van sobre la autopista terminen tomando un precario camino de tierra. El cuál los lleva hasta un pequeño poblado sumamente decorado y con una multitud de personas cerrándoles el paso en su celebración. El presidente del lugar les explica que se trata de la celebración de su centenario y que necesitan invitados de honor para llevarla a cabo, que la cuenta corre completamente por la casa. Se ve que desde los 60 los norteamericanos eran de lo más confiados. Terminan por conseguir que seis incautos invitados del norte se queden a su celebración, para toda clase de inesperadas diversiones.
Está claro que la idea del gore no ha cambiado demasiado desde entonces. Claro que en ese entonces tenían muy poco presupuesto y tenían que arreglárselas como pudieron.
El desarrollo también tiene un dejo muy serie B, pero el toque que le da toda la ambientación de la época conforma una visión de lo más interesante. Incluso podría decir que lo que menos importa son los modos en que finalmente torturarán a los invitados, o las razones que tienen para ello (que además son de lo más extrañas) si no la intención de hacer las cosas.
Las muertes no son demasiado originales, quizá a excepción de aquella del barril por la colina. O al menos a mí me encantó, por sencilla y efectiva. Las demás son un poco aparatosas y no siempre tienen el mejor efecto.

En fin, es una película rápida, el final genera toda clase de preguntas pero creo que dándole un poco de vueltas todo parece quedar claro. No es demasiado larga y por momentos los sucesos, o la ingenuidad con la que se estructuran, hasta consiguen arrancar unas buenas risas. Sin duda una pequeña joya histórica.
Además el poster me encanta, tiene algo tan retro y tan cautivante a la vez. Me gustaría tenerlo en mi cuarto. Además que no sé porqué el título de "2000 maniacos", con lo sencillo que es, me parece de lo más efectivo.

Como dato curioso, todo fue filmado en un pequeño poblado de Florida (que al final hasta es nombrado, vaya publicidad que se carga) que quedaba donde ahora son los territorios de Disney por allá (o algo así). Y todas las personas que vivían ahí participaron de la grabación. Todos queremos un momento de gloria.




¿Cuál es la última película sangrienta que has visto?