Parece que me faltó incluir entre los propósitos de año uno que me incitara a no desaparecerme demasiado tiempo. Se hace lo que se puede. Y volvemos una vez más para hablar de cine histórico-político surcoreano.
"Creo que los soldados están decididos a tomar todo el país. Es como patear a un perro dormido, planean pegarle en cuanto empiece a ladrar. Y ya que sabe que puede ser callado, aprende a quedarse en silencio"
Hará algunas reseñas de cine surcoreano, hablando de "National security", comentábamos cómo Corea del Sur atravesó por caóticos periodos represivos antes de instaurarse como una democracia y empezar a destacar en el panorama internacional. Como sucede con casi todas las historias nacionales, si uno se pone a mirar hacia atrás se puede encontrar con un gran número de sucesos trágicos que en muchas ocasiones no suelen conocerse demasiado. "May 18", la película que ahora nos concierne, se centra en la Masacre de Gwangju, el alzamiento y represión de una pequeña ciudad al suroeste de Corea.
Si el aspecto histórico puede parecer interesante, la historia concreta de la que parte la película es más que tópica en lo que refiere a este tipo de dramas. La historia de dos hermanos que tratan de salir adelante juntos, que comparten los buenos y malos momentos, alguna sub-trama amorosa, cuando de golpe todo se ve eclipsado por un vertiginoso movimiento democrático-estudiantil y sus choques con la autoridad. Min-woo es el hermano mayor que sólo quisiera llevar una vida tranquila, y quizá declararle su amor a Shin-ae, mientras que Jin-woo, el hermano menor, no puede evitar involucrarse en los levantamientos y aspirar a un futuro mejor para su país. Esto sucede a un año del golpe de Estado que terminó con el asesinato del anterior presidente, Park Chung Hee, y en un delicado momento en que la milicia se aferraba al poder y no estaba dispuesta a dejarlo ir fácilmente. Pueden imaginar hacia dónde va la situación.
En contraposición a tantas excelentes producciones que Corea del Sur ha presentado en los últimos años, parece necesario no olvidar que no deja de ser una nación que adora el melodrama y que consume cantidades enormes de 'telenovelas'. Lo cual en muchas ocasiones desemboca en que ese sentido del drama exagerado y con tintes cursis se filtre en historias que no lo necesitan y que podrían haber funcionado de maravilla sin ello. Porque una masacre no necesita que se le exagere, que se le telenovelice, o se enfatice lo trágico que es. Y es que de alguna manera el abuso de tópicos y de momentos en que se nota el esfuerzo por conmover descaradamente al espectador, le van restando su verdadera fuerza al momento histórico concreto y termina por ser un drama de época más. Que, si encima uno no está demasiado familiarizado con la historia de Corea del Sur, no se termina por comprender del todo bien porque no se ahonda en el panorama más general.
Estoy casi segura de que llegué a esta película por la participación de Jun-ki Lee, fantástico actor que descubrí con "The king and the clown", y que aquí aparece como el idealista hermano menor. Una pena que tanto su personaje como su presencia en pantalla se pierden totalmente en pos del sentimentalismo fácil. También es cierto que si hubiera sabido de antemano que era del mismo director que "Sector 7", jamás la habría visto. Si metió melodrama a una historia de monstruos marinos, ¿qué más se podía esperar?
Creo que yo sueño con que todas las tragedias históricas sean como las "Flores de guerra" de Yimou Zhang.
¿Última película histórica que les haya gustado?






