Yo no fui de los que aclamaron exhaustivamente "Drive", aunque poco se necesita agregar a lo buena película que es. Pero ya había caído en el encanto de Nicolas Winding Refn (y su nombre de conde europeo) con "Bronson". Y al parecer "Only God forgives" (con un título que al parecer va a entrar en mi top de títulos favoritos) sólo venía a confirmar mis sentimientos.
"Time to meet the devil"
Al parecer muchos de los que cayeron ante el encanto de "Drive" no esperaban que continuara (y con Ryan Gosling de por medio, se enfatiza el asunto de 'continuación') con "Only God forgives". Es sin duda una cinta mucho más complicada, arriesgada y con tintes experimentales. Hay que recordar que "Drive" no era un guión del director, como sí lo es este proyecto. Una cuasi tragedia griega que nos lleva hasta Tailandia.
Julian es dueño de un gimnasio de muay thai, una fachada apropiada para su negocio de drogas y otras ilegalidades que lleva junto con su hermano Billy. Billy es un hombre un poco perturbado y al parecer el poder que han conseguido los hermanos en el país no hace sino descontrolarlo más, y a poco de iniciar la película encuentra un fin trágico cuando, después de asesinar brutalmente a una prostituta menor de edad, es a su vez asesinado por el padre de la misma (bajo la benévola mirada de Chang, un policía). Como si la cosa necesitara complicarse más Crystal, la madre de ambos, llega al país para exigir las cabezas de aquellos involucrados en la muerte de su primogénito.
El título alude de algún modo a la ley del talión. A la búsqueda desesperada de venganza y el ciclo infinito que esta violencia inaugura. La ubicación en Tailandia no podría ser más apropiada y las relaciones entre los personajes se complica en virtud de una implícita jerarquía de poder: extranjeros que se aprovechan de los negocios ilegales de un país en vías de desarrollo, la corrupción y la impunidad que permiten esos negocios pero que también son capaces de contratacar a traición, la vanalización de la vida humana cuando ésta se interpone en la necesidad de venganza. En el supuesto derecho a la venganza.
Y todo esto puede sonar a thriller garantizado pero la trama juega en un nivel mucho más elemental de lo que uno podría esperar en una película con esta premisa. Lo importante no es ya quién asesina a quién, quién busca o encuentra a quién, quién gana. Es la necesidad, la desesperación, y una búsqueda mucho más profunda la que guía una serie de escenas que oscilan muchas veces entre la violencia fortuita y el surrealismo. Es una película muy instintiva, casi primitiva, en tanto los personajes como las imágenes son guiadas por instintos básicos, por emociones profundas e inconscientes. Los juegos de luces, los diálogos y silencios reveladores, la incoherencia que a veces parece regir las acciones, revelan una perpetua lucha eterna en el interior de personajes incapaces de externarla. Es esa la verdadera desesperación, la verdadera necesidad, la verdadera búsqueda. Es la incapacidad de alcanzarla, concretarla, alcanzarla, lo que define los sucesos.
Con una crítica y recepción mucho más negativa que su anterior cinta, para muchos es un ejercicio extraño y en muchas ocasiones inentendible. Para mí es una reinvención fantástica de la tragedia clásica y de las mejores películas del año. Excelente.
¿Película de Ryan Gosling favorita?









