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20.3.13


20/03/13
Para hablar un poco más de Yoshishige Yoshida, aunque no demasiado, decidí optar por una de sus películas no tan famosas, a ver si podíamos limar las asperezas de nuestro primer encuentro, "Affair in the snow".



"Without you, I'll be able to free myself from myself"
Debo decir que tras "Eros plus Massacre" agradecía que la película tuviera una trama fácil de seguir, aunque ésta se encontrara editada y guiada por la sutileza propia de la Nuberu Bagu y sus referencias teóricas. 

Yuriko mantiene una irregular relación con Akira, un profesor de escuela con quien no termina de entenderse y cuyos encuentros parecen dictados únicamente por la violencia y el erotismo. Ella parece un poco convencida de que no es el hombre que quiere en su vida pero es incapaz de dejarlo. Durante un viaje que realizan juntos el coche en que viajan se echa a perder y ella lo toma como una señal funesta y huye de él para encontrarse con un viejo amante, Kazuo. No lo ha visto desde hace varios años, cuando decidió irse a Tokio, y de alguna manera la relación que habían mantenido vuelve a encenderse aunque de manera meramente platónica. Kazuo está casado y además es impotente. Al encontrarse entre los dos hombres Yuriko tendrá que plantearse qué es lo que realmente quiere de una relación y por cual de los dos debe decidirse. 

Todo lo cual suena a culebrón fácil y por una parte lo es, pero en lugar de que la trama sea guiada sencillamente por las premuras de la pasión (de cualquiera de los tres personajes), hay un componente fuertemente teórico que va construyendo la historia como una suerte de discurso erótico/amoroso. Las idas y venidas de los involucrados en el triángulo amoroso, el ritmo oscilante dentro de esta reflexión entre el sexo y el amor, se define sobre todo a partir de los diálogos y los pensamientos de los personajes, especialmente Yuriko quien mantiene una especie de hiper-consciencia de la situación incluso cuando tiene que ceder ante sus instintos (cosa que sucede también dentro de cierta lógica). Lo cual, aunque hace que una trama sencilla se vuelva un poco más lenta y pesada, no termina por opacar la historia ni complicarla demasiado como para que pierda su condición original como drama amoroso. Por el contrario, la dota de un cierto sentido de objetividad que da una mayor dimensión a las acciones cotidianas que van sucediendo.

Sin duda uno de los máximos atractivos de la película son sus escenarios, que siguen el rumbo marcado por la teoría del paisaje de Adachi, quien defendía que la intervención de la naturaleza aunque fuese como marco para las acciones humanas contenía también un factor emocional. Basta ver secuencias tan poderosas en la película como el primer connato de ruptura entre Yuriko y Akira, tras la ruptura del coche, que tiene lugar con un embravecido mar de fondo; o los momentos climáticos que tienen lugar en un sitio aislado rodeado por la nieve (con unas escenas fantásticas y que dan el título a la película).
La película además tiene un toque diría casi europeo (que se nota principalmente en el vestuario) que le da un aire entre elegante y exótico, que sin duda ayuda mucho para enrarecer un poco la atmósfera al tiempo que se cuenta una historia ya conocida. Decisiones más que afortunadas y que sumadas a la fotografía y el cuidado estético y de edición de Yoshida (hay que recordar que las secuencias eróticas de aquellos años no podían ser en absoluto explícitas y aquí muestra algunos momentos increíblemente poderosos pese a las restricciones) resulta en una película bellísima. 

Es curioso porque dentro de la filmografía de Yoshida se encuentra justo antes de "Eros plus Massacre", incluso comparten actriz protagónica, Mariko Okada, a quien terminé odiando un poco después de la antes mencionada película, pero ya hemos hecho las paces de nuevo. Creo que volveré al director, ya un poco más confiada, a ver en qué más contribuyó a la Nuberu Bagu.




¿Otras películas de triángulos amorosos que les gusten?

26.8.12


26/08/12
Y hoy nos toca hablar de otros de los directores más importantes de los años 60 en Japón, de la corriente más intelectual de esa década: la nuberu bagu (el nombre es una equivalencia con la fonética nipona de la nouvelle vague). Y con la que es considerada su pieza más importante, "Eros plus Massacre".



"El movimiento y el amor es lo mismo para mí"
A pesar de la importancia que Yoshishige Yoshida tuvo en su época en Japón, probablemente no nombre no haya resonado tanto a nivel internacional si lo comparamos con otros de sus contemporáneos como Nagisa Oshima o Shohei Imamura. No puedo hablar por la gran mayoría de sus películas pero si partimos que ésta fue probablemente su producción más trascendente, sin duda influirá el hecho de que resulta todavía un poco más críptico que los otros dos directores mencionados, ya no digamos si lo ponemos en un panorama no especialmente familiarizado con el cine de su país y su época.

La principal importancia de "Eros plus Massacre" es que se trata de una de las tres películas que cerraron oficialmente el movimiento de la nuberu bagu hacia finales de los años 60, cuando a sus integrantes ya les quedaba claro de que nada se lo que se había perseguido había sido conquistado durante esa época. En ella Yoshida aprovecha varios de los elementos con los que conformó su estilo y los orquesta alrededor de un hecho real muy importante para la historia reciente de Japón: el asesinato del anarquista Sakae Osugi, su amante Noe Ito, y un sobrino de seis años del primero. Perpetrado por la policía militar tras el terremoto de Kanto, al temer que el grupo anarquista aprovechara el caos del desastre para atacar el gobierno.
Aunque el episodio tuvo lugar casi cincuenta años de la producción de la película, el clima político del momento bien podría aprovechar la metáfora viva de lo sucedido en aquellos años contra el grupo anarquista, en clara alusión a la tensión que se vivían hacia finales de los 60 entre los grupos comunistas, las agrupaciones estudiantiles, y el gobierno.

La película en realidad no se enfoca tanto en el asunto del asesinato como de la vida de Sakae Osugi, su relación con su esposa y sus dos amantes, sus ideales y su compromiso con el movimiento anarquista. Esto se ve en dos niveles, en el primero nos encontramos con dos adolescentes que quieren grabar una película sobre Sakae Osugi para lo cual la actriz pretende ser un familiar de Noe Ito para reinterpretar su papel en los hechos; en el segundo nivel vemos una serie de encuentros entre Osugi y sus tres mujeres, tanto como de Noe Ito y su vida particular. 
Parte de los elementos más marcados del estilo de Yoshida que podemos ver en esta pieza es una fuerte teatralidad, y sobre todo un manejo inusual de la temporalidad que pareciera negar continuamente las relaciones más estrictas de cronología o de causa-efecto, en virtud de una correspondencia de significados entre todas las partes de la película sin que parezca importar cuáles anteceden a cuáles (de tal modo que los dos niveles de narración, si bien estrictamente separados por un lapso de años, mantienen un mismo valor en relación al mutable concepto de 'realidad' o 'verdad').

Hasta aquí todo muy bonito pero el asunto es que estructuralmente la película es de lo más compleja. No sólo porque ya de por sí los fragmentos se orden de manera poco convencional, sino porque su planteamiento de diálogos y secuencias da por sentado que todos saben de qué se está hablando. Mínimas presentaciones a quién es Sakae Osugi, quiénes son su mujeres, cómo se llegó a ese punto y cómo ese punto desembocó en el crimen. Los diálogos casi monólogos de los personajes giran alrededor de conceptos absolutos ('el amor', 'el movimiento', etc) que no se aterrizan de manera inmediata en la vida de quienes los enuncian. Además de detalles como que con todo y que me considero ya bastante adiestrada en reconocer rostros asiáticos, debo decir que durante gran parte inicial del metraje no era capaz de distinguir a sus tres amantes. 
Y si sus logros técnicos y retóricos son más que innegables y hacia el final, en gran medida guiados por los dos personajes fuera de la historia (los del primer nivel), ya podemos entender un poco hacia donde vamos, debo aceptar que me cuesta disfrutar de una película donde no me enteré de lo que sucedía durante mucho tiempo. Y aclaro que yo me encontraba leyendo del momentos histórico y la producción de la película cuando la vi, de modo que no era cuestión de saber o no de antemano quién era el protagonista y su caso (ya no digamos los que lleguen a la película realmente sin saber nada, aunque como son las cosas quizá y hasta puedan disfrutarla más), sino que parece genuinamente preocupada por oscurecer intensamente el entendimiento de la trama en virtud de enfatizar sus estrategias narrativas y visuales. Y a mí eso no me convence, señor Yoshida.
Tuvimos un mal inicio pero eventualmente haremos las pases. Quizá hasta me decida algún día a volver a ver esta película y tal vez entenderla. Pero eso será en un próximo capítulo.




¿Película favorita inspirada en un crimen político?