Mostrando entradas con la etiqueta 1939. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1939. Mostrar todas las entradas

25.8.13

Continuando con el pequeño maratón de Frank Capra y sus idealistas proyectos cinematográficos: "Mr. Smith goes to Washington" (o como extrañamente fue traducido en algunas partes: "Un caballero sin espada").



"Liberty's too precious a thing to be buried in books, Miss Saunders. Men should hold it up in from of them every single day of their lives and say: I'm free to think and to speak"
Viendo la situación por la que atravesaron muchas de las producciones de Frank Capra, da la sensación de que fue un hombre bastante incomprendido en su tiempo. Quizás demasiado idealista, o quizás el mensaje concreto que quería transmitir es difícil de distinguir del más aparente en sus historias, como podría suceder con este caso.

Mr. Smith es un hombre de provincia, que se mueve más cerca a su sociedad que a la política dura. Por unos caprichosos azares del destino es llamado para cubrir un puesto en el Senado de la capital y parte lleno de ilusiones a Washington. Él no lo sabe pero sólo ha sido elegido por ser una buena imagen y porque es casi en extremo ingenuo. Una vez en el senado se le trata de mover a favor de cualquier interés de su partido y cuando busca hacer cualquier avance mínimo para su comunidad es tratado de manera bastante despectiva. A la mala tendrá que aprender cómo se mueven los intereses de la nación, de los partidos políticos y de todos los demás grupos que se mueven a su alrededor, cuando una especie de complot parezca cernirse en su contra y ante el cual deberá demostrar su inocencia.

No es difícil ver la imagen del caballero idealista que *verdaderamente quiere lograr un cambio* y se encuentra de golpe con la dura realidad. Y no sólo con ella sino con todos aquellos que se aprovechan y lucran con ella. A través de situaciones difíciles, altibajos y una batalla también muy idealista, es que este caballero tendrá que salir adelante con los consabidos valores del modo de vida estadounidense que a día de hoy las películas nos siguen recordando a la mínima excusa. 
Como tal, la película sigue al pie de la letra la conocida estructura y hace gala de un ideal que también parece formar parte de la perspectiva de vida del propio Capra. Y Mr. Smith es sin duda el caballero *sin espada* pero con muchos ideales capaz de conmover y llevar la verdad hasta los corazones de todo Estados Unidos. O algo así. 

Desde mi perspectiva de amargada que no disfruta de por sí de este tipo de películas, el guión peca sobre todo de no tener una problemática demasiado interesante. Es parte de su chiste, sí, que el asunto sea tan cotidiano y que de todos modos un hombre pueda verse tan asfixiado en él, pero si uno no disfruta esta tópica lucha por los ideales de una nación se encontrará que, además, la situación en sí misma no da demasiado jugo.
Y luego está el asunto de que en su momento la opinión sobre la película fue en exceso dividida. Tal vez por ese afán de enfatizar el idealismo mismo, sin involucrarse demasiado con sus circunstancias o sin querer congraciarse con nadie más que con el texto y el personaje en sí. Paradójicamente fue una cinta muy atacada por el gobierno en turno y agrupaciones cercanas (como la de periodistas encargados de cubrir la política) por su clara alusión a la corrupción y flujo de intereses en el congreso (pero qué sorpresa), al tiempo que fue prohibida en muchas dictaduras o similares en otros países por considerar que daba una imagen muy positiva de la democracia. A la co-protagonista, Jean Arthur, le parecía que James Stewart era un Mr. Smith no lo suficientemente viril y a los Boy Scouts no les interesó que su nombre fuera asociado con la agrupación juvenil que apoya al bueno de la película y que tuvo que cambiar de nombre. 

Y sin embargo, años después, tenemos una película que no sólo es uno de los grandes clásicos del director sino que ha sido señalada como un gran impulsor para jóvenes que luego decidieron incursionar en la política. Oh, eso es lo que consiguen los ideales estadounidenses, al parecer. Yo es que sigo sin entenderlos (o apreciarlos, supongo) demasiado.




¿Películas sobre enredos políticos que les gusten?

23.9.10



23/09/10
Y, hablando de clásicos a los que uno tiene que regresar en algún momento, recuerdo que cuando era niña me encantaba el concepto de "El Mago de Oz". Aunque la referencia más clara que recuerdo ahorita era una serie animada que mostraba un camino amarillo mucho más largo por el que tenía que pasar Dorothy en espera de regresar a Kansas.
Hace algún tiempo, y aprovechando que mi hermana no la había visto y es amante de los musicales, nos dispusimos a adentrarnos en la maravillosa tierra de Oz.



"Now I know I’ve got a heart cause it’s breaking"

Nunca he sido muy devota de los musicales, pero creo que "El Mago de Oz" todavía tiene ese punto de magia que se contagia al verla. Sin duda fue una película realizada con una candidez total y con un propósito bastante específico, y feliz.

La historia, es casi redundante que se las cuente, así que lo dejaremos en que Dorothy, tras huir de la casa por problemas con sus tíos, termina siendo arrojada por un tornado en la tierra de Oz. Para poder regresar tendrá que ir en busca de el Mago que gobierna dichas tierras y en el camino se encontrará con cuatro personajes muy particulares que la acompañarán para ver cumplidos también sus deseos. Todo esto mientras cantan. Todo el tiempo.

Por una parte creo que me parece imposible dejar de comparar la película en concreto con el mito. Es decir, a estas alturas ya tiene una retórica completamente propia y uno ha convertido a cada personaje en algo mucho más completo. En ese aspecto uno tiene que aceptar que finalmente es una película bastante simple y con una tendencia hacia lo infantil, así que tampoco es que se ahonde demasiado en la personalidad de los personajes ni nada. De hecho algunos tienen ciertos elementos bastante extraños y que no me esperaba o no recordaba en absoluto. Como el León, que tenía unas maneras muy poco, ajam, felinas, o yo que sé. Dorothy, igualmente, está pensada para ser un bombón dulce y no sale de ese papel en ningún momento sin importar lo que esté haciendo: peleandose con sus tíos, visitando un adivino, encontrándose en un país extraño, recorriendo un camino amarillo, matando brujas a diestra y siniestra. Siempre tiene esa carita de pin-up girl y ese tono de voz de chica esforzándose por sonar linda.

Pero sin duda el personaje principal es Oz, y con todo y que la visión que tenemos de ella es muy musical de broadway es suficiente para cautivarnos. También por la retórica, hay que decirlo. ¿Quién no quisiera estar en la tierra de Oz? ¡Es como la fábrica de Willy Wonka pero más grande! (con enanos incluídos y todo) (aunque sin chocolate, parece ser) (oh, y sin el peligro de morir o hacerte pequeño o volverte ciruela en cualquier momento). Uno se pregunta por qué Dorothy querría regresar a su rancho en Kansas siendo que podría quedarse ahí y ser feliz con sus nuevos y extravagantes amigos.

Hubo momentos en que me costó la película, debo aceptarlo, y es porque realmente yo no aguanto que en los musicales no haya ni siquiera un momento de descanso. Y como todas las piezas además son felices por momento llegaba a ser un sentimiento demasiado pegajoso. Pero, bueno, es el precio que uno tiene que pagar. Con todo es una película casi obligatoria y tiene su encanto clásico.


Primero me preguntaba por qué no se ha aprovechado más el concepto siendo que debe ser de lo más explotable, pero ya imdb se encargó de decirme que estoy chava, que hay cientos de proyectos cinematográficos (literalmente) alrededor de la idea de "El Mago de Oz". Ahora lo que falta es que Tim Burton decida que también quiere remakearla, cambie la historia, Dorothy tenga unos 20 y tantos años, Johnny Depp sea el Espantapájaros y se enamoren, y que la bruja mala sea ¿no adivinan? Helena Bohan-Carter. Lo estoy viendo. Sólo espero que Johnny Depp no cante. Oh.




¿Alguna otra versión favorita de "El mago de Oz"?












26.4.10



26/04/10
Siguiendo con mi curso de historia del cine, y ahora con el periodo del cine de oro de hollywood, nos tocó ver "The roaring twenties" (que me parece fue traducida como "Los violentos años 20"). En realidad creo que nos tocaba ver otra pero el profesor es un experto en perder la película que toca. Pero tampoco es que nos quejemos.



"I always say, when you got a job to do, get somebody else to do it"

La verdad es que no soy muy fan de las películas de gangster pero siempre hay que darles una oportunidad. En este caso el asunto no comienza sencillamente con los tiros, sino con un grupo de tres hombres que coinciden en una trinchera en la primera guerra mundial. Con un estilo desenfadado, tomando en cuenta que están en medio de una guerra, se hacen amigos, y poco tiempo después tienen la suerte de regresar a su país cuando ya todo ha terminado.
Eddie Bartlett, el que parecía el más joven y positivo de los tres, comienza a ver cómo sus esperanzas de regreso se van deshaciendo frente a sus ojos: el negocio en donde trabajaba decidió no esperarlo más y no tiene ya trabajo qué ofrecerle, va a conocer a la joven a la que le escribía mientras estaba en el campo de batalla y descubre que es apenas una adolescente, y se les viene encima la gran depresión así que no hay trabajo ni un poco de dignidad por los soldados que regresaron.
Lo curioso es que Bartlett comienza siendo un hombre perfectamente íntegro que por una situación o dos se ve involucrado en un negocio no demasiado íntegro: la manufactura y venta ilegal de alcohol durante la prohibición. Y ni siquiera es que se corrompa de golpe ante el poder, pero eventualmente todos ceden. Y poco a poco vamos presenciando cómo se transforma en un mafioso en toda la norma, perdiendo por completo el piso. Durante este periodo y entre un negocio y otro vuelve a ponerse en contacto con los hombres que conoció en aquella trinchera: Lloyd Hart, un abogado tranquilo que ayuda apenas con los papeles de la organización aunque no está demasiado de acuerdo con lo que hacen, y George Hally quien también ha encontrado su forma de vida en la mafia y se regodea por completo en ello, no le importa a quién tiene que traicionar ni de qué obstáculos debe deshacerse para conseguir lo que quiere.

El caso de Eddie Bartlett y toda la película en general, es el típico de el ascenso y caída de una gran figura. También por aquello de que en las películas de la época el malo no podía ser sencillamente malo, sino un hombre arrastrado por sus circunstancias quien tiene posibilidad de reivindicarse en el último minuto. Pero digamos que aún con esa carga moral, Eddie lo hace bastante bien, y nos muestra a través de su vida varios factores del Estados Unidos de la época. Con un tono que no pretende ser violento y crudo, pero que resulta bastante entretenido y efectivo.

Se destacan, principalmente, las magníficas actuaciones de Humphrey Bogart, como un cínico mafioso sin escrúpulos, y Gladys George como la diva venida a menos cuyo buen corazón debe ser oculto con sus modos mundanos. Ambos son problemamente lo mejor de la película, aunque lo demás no está nada mal.
Hasta me dan un poco de ganas de ver más películas de gangster. Tampoco demasiadas.



¿Película favorita de Bogard?




13.7.09




13/07/09
No sé muy bien cómo sabe imdb quienes han sido directores sin aparecer en los créditos. Pero bueno.
Últimamente este asunto de las vacaciones no ha sido del todo bueno. No sólo porque apenas si tengo acceso al internet, que en algunos sentidos puede ser una cuestión saludable, si no que tampoco apenas tengo acceso a un televisor. Ya no digamos un reproductor de dvds. Así que he puede que estos días me encuentre un poco erráticamente por aquí. Pero trataremos de mantenernos lo más posible por aquí, que de por sí voy algo atrasada.
Y sí, creo que soy la última persona en el mundo por ver "Lo que el viento se llevó" (de los pocos casos en que siento que el nombre en español no sólo no demerita el original, si no que incluso, como expresión, puede que hasta suene mejor).

"With enough courage, you can do without a reputation"

No sabía muy bien que esperar de esta película, porque con todo y que es un clásico y que tenía noción de algunas cuestiones básicas, no sabía bien cómo se desarrollaría. Y la verdad que lo que menos esperaba eran las casi cuatro horas que dura que por momentos llegaron a ser un poco molestas.
Iván me ha mencionado a Scarlett O'Hara hasta el cansancio, poniéndomela de ejemplo (¿o de igual?), pero la verdad que fue grato encontrarme con un personaje mucho más completo de la niña caprichosa que me imaginaba y que se deja ver en la primera hora. Incluso se podría decir que toda la película es una especie de épica alrededor de ella, una odisea que gira en torno a Tara (su Ítaca inalcanzable, con toda la carga semántica que eso significa).
Con la guerra civil norteamericana como marco, podemos ver como la vida de una hija de familia burguesa sureña tiene que atravesar una serie de circunstancias extraordinarias. Hay episodios tan distintos y con un entramado individual dentro de la película que van conformando a los personajes por sí mismos, más allá de que como circunstancia sirva para la trama global de la película.
Los personajes principales no podrían estar mejor delineados. Scarlett es una mujer sorprendente, que siempre con la misma mirada altiva puede pasar de ser terrible e insoportable, hasta tener que sacar adelante a su familia con el mayor temple que podría esperarse dadas las circunstancias. Rhett Butler es posiblemente la mejor pareja que podría presentarse para ella. Dejando de lado al prototípico caballero, o la imagen de cualquiera de los múltiples galanes que Scarlett trae tras de sí todo el tiempo, Butler tiene algo de vicio impreso en su personalidad. Algo de engaño, de abuso, un sarcasmo y un encanto casi alevoso. Es increíblemente carismático pero es también un controlador y un aprovechado. Está prendado de Scarlett pero está consciente de que el único modo en que podrá conseguirla es sometiéndola, y con aquella batalla entre el odio-amor pasan gran parte de la película acercándose y apartándose. Por otro lado se encuentra el matrimonio Wilkes, del cual Melanie fue sin duda mi personaje predilecto de la película, aunque pecara de ser casi estereotípica de tan buena. Su esposo, Ashley, mueve en gran medida el destino de Scarlett, más como ideal platónico que realmente.

A partir de ahí son una serie de aventuras y desventuras de todos ellos, en las que se involucran personajes nuevos y demás circunstancias. Aunque uno de los detalles que me pareció más significativo es como durante la primera mitad los episodios son más bien largos y encausados casi siempre sobre la misma temática (alrededor de la guerra, casi siempre) mientras que hacia el final, cuando uno cree que las cosas ya deberían comenzar a concluir pero es difícil adivinar por donde, la sucesión comienza a volverse más rápida. Los episodios son breves, con largos lapsos entre ellos, con cambios vertiginosos, y que la mayor parte de las veces sólo responden a mostrar una cierta circunstancia y pasar hacia la siguiente escena. Incluso creo que el final cumple su función de no ser exactamente un final, si no una posibilidad de un nuevo inicio. Muy épico todo.

Aunque yo esperaba algo un poco distinto, al final, pero esa soy yo.
Ahora no sé cuándo agarraré valor para otra de estas grandes (y largas) épicas. Creo que la siguiente tendrá que ser "Lawrence de Arabia".

¿Cuál es tu personaje favorito de la película?