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29.11.14

Y regresando a los mini maratones dedicados a algún director que injustamente no haya sido lo suficientemente tratado en este espacio (o que imperdonablemente no haya sido muy visionado por mí), nos toca ahora hablar del fantástico Alain Resnais.

"I turned militant very young. I was sure we'd change the world. But I wanted it to happen faster. Tomorrow. Today"
A nadie sorprende saber que nuestro comportamiento es una serie de factores biológicos y psicológicos a los que estamos condicionados desde siempre. Que hay algo de ilusión en nuestras decisiones pero que también esa 'combinación de factores' puede escribir una vida. Y así, partiendo de una muy científica explicación del propio naturalista Henri Laborit, Resnais se acerca a la vida de tres personajes que muy bien podrían ser sus propias ratas de laboratorio, o su estrategia para diseccionar la narrativa audiovisual y las teorías psicológicas en una película en la que ficción, teoría y pasiones humanas verdaderas se entrelazan como si no hubiera ninguna distinción entre ellas.

René Ragueneau (un muy joven Gérard Depardieu) es hijo de unos campesinos. Crece sabiendo que por todo hay que luchar, trabajando desde joven y manteniendo tempranamente a una familia. Janine Garnier proviene de una familia proletaria,  pero negándose a seguir el estilo de vida que se le ha impuesto se suma a las juventudes comunistas y se vuelve actriz. Jean Le Gall siempre ha sido burgués y ocupa un importante cargo en el gobierno. Hombre casado, con hijos y católico, no duda en poner todo en juego para irse a vivir con su amante, la joven actriz Janine. 
Las decisiones y rebeliones que cada uno experimenta en sus vidas oscilan entre la idea del libre albedrío y de las inamovibles predisposiciones psicológicas. Humanos tomando decisiones, cediendo a sus pasiones. Ratas peleando dentro de una jaula de laboratorio. 

Resnais consigue no sólo encajar las piezas de su rompecabezas audiovisual de una manera fantástica, sino que logra que las distintas perspectivas de su película sean poderosas e interesantes en sí mismas. Laborit y su académica presentación de la vida resulta fácil de seguir al tiempo que presenta un tema eternamente atractivo: qué nos dicen de nosotros mismos los experimentos sobre conductas. Por otro lado los retratos ficticios de personajes están llenos de matices y conflictos que podrían haber sostenido sin problemas todo el largometraje. Particularmente, pese a que puede parecer un personaje tópico el de la actriz-amante, me resultó cautivante la perspectiva sobre la vida de Janine y el modo en que termina por entrelazarse con la del político. Resnais consigue con estos aparentemente estereotípicos personajes, construir universos sin tener que decir demasiado. 

Aunque no puedo decir que la Nouvelle Vague sea un movimiento del que haya visto demasiado, es fascinante ver cómo cada director y cada proyecto retoma y transforma por completo este episodio de la historia del cine francés. 
Seguiremos hablando de Resnais pronto.




¿Otras películas relacionadas con experimentos de conducta?

17.4.14

Pero no todo lo que veo es terror actual y malo, también hay ciertos clásicos que tengo pendientes desde hace mucho tiempo y a los que les doy un poco de espacio de vez en cuando. Como "The changeling", que era casi imperdonable que no la hubiera visto todavía.



"That house is not fit to live in. No one's been able to live in it. It doesn't want people"
Hay películas de casas embrujadas y hay películas sobre maldiciones contenidas en casas. Ambas giran alrededor de estructuras arquitectónicas que delimitan los sucesos pero el enfoque puede variar dependiendo de la importancia del inmueble dentro de la narrativa. Hay un punto en que la casa parece cobrar vida y trascender los detalles exactos de la historia que da origen a la maldición. John Russell se mudó a una de estas casas. 

Compositor musical, sufre una terrible tragedia ante la pérdida de su esposa e hija que lo lleva a querer refugiarse del mundo y dedicarse a su arte. Y así llega a la enorme mansión victoriana que golpearía también su vida. Es claro que no está solo en la casa, pero siendo un hombre que ha perdido tanto, parece que ahora lo que quiere es encontrar: ¿qué es lo que está causando todos los sucesos en ese laberíntico lugar?

La estructura de la película gira alrededor de la investigación que sucede a esta consciencia de que lo que está ocurriendo es anormal. Paranormal. Y así nos sumergiremos también en otra historia y en sus secretos, pero sin que ello le reste fuerza a la colosal presencia de la mansión embrujada que es el verdadero protagónico de esta cinta. Su título en español parece una frase abierta: Al final de la escalera. ¿Qué sucede al final de la escalera? Las transiciones entre un espacio y otro de la casa y los objetos y personas que los atraviesan van dando un ritmo propio a la historia, haciéndonos sentir que más allá de la figura concreta del fantasma es una entidad vida lo que se recorre y lo que va transformándose conforme es recorrida. Si a más de 30 años de su estreno uno puede que ya ha visto todo en el género de terror, es el cuidadoso esmero en la recreación de espacios y ambientes lo que nos devuelve a los clásicos de este género que no terminan por envejecer. 

En otros detalles, el poster siempre me ha encantado. Las posibilidades siniestras de las sillas de ruedas todavía no han sido del todo aprovechadas.




¿Película favorita sobre casas embrujadas?

13.4.13


13/04/13
Buscando cualquier cosa relacionada con Erzsebet Bathory llegué, no sé muy bien cómo, a esta animación checoslovaca de los 80. Cuyo poster además se veía mucho más siniestro y menos extrañamente infantil que lo que luego demostraron las imágenes. 



"It was the residence of the worst murderess of all time, Alžbeta Báthory"
La idea misma del proyecto es ya demasiado rara, ¿para quién se planea un producto así? Con las justificaciones de valor histórico que quieran, me cuesta imaginar el momento en que un productor o animador dice: ¿Saben qué les gusta a los niños? Las mujeres que se bañan en sangre. 
Excelente idea, claro. A partir de ahí uno puede debatir si lo que querían era rescatar una figura histórica innegable y tratar de rescatarla un poco. Pero, ya saben, es difícil rescatar a asesinos seriales que fueron procesados y condenados por sus crímenes, da poco margen para maniobrar. Y sin embargo ahí está, una animación infantil sobre la Condesa Sangrienta. 

Elegí los fotogramas más artísticos pero hay varios mucho más festivos donde Bathory está paseando por el bosque y los animalitos la saludan, o donde en su castillo hay competencias/juegos que involucran personajes que parecen de nacionalidades que no estoy muy segura concurrieran en la Hungría de aquella época. Porque ah, déjenme les cuento esta historia sobre Bathory. Por lo que puedo entender (no hay diálogos más que la voz narrativa que nos va guiando por los hechos) ella en realidad era una guapa y buena joven soltera que un día se pierde por el bosque (embobada con sus amigos de la naturaleza) y conoce al amor de su vida. Casual. ¡Pero lo suyo no puede ser! Porque él es un hombre que vive en una cabaña en un bosque y ella es una condesa con un gran castillo. Antes de irse, Bathory le deja el corazón al parecer muy literalmente porque a partir de ahí se vuelve loca y se dedica a asesinar jóvenes por montones para bañarse en su sangre. Lo que sucede cuando a cualquiera le rompen el corazón, obvio está.

La situación no es mucho más esclarecedora que lo que les estoy contando. Se desarrolla más a partir de ahí, un poquito más apegado a lo que debió ser la historia, pero tampoco nos emocionemos porque viendo cómo fue el inicio ya podrán imaginarse un final similar. Esta reinterpretación/redención de la figura de Bathory es bastante extraña en sí misma. En general casi todas las adaptaciones cinematográficas que he visto tratan de justificar a la condesa y sus hechos, casi siempre involucrando al amor porque ¡es una mujer! obviamente hace todo por amor. Pero aquí el intento es tan surreal y descarado que resulta increíble. Eso sumado a que se trata de una animación que luce bastante infantil, y uno podría pensar que es en beneficio de esos jóvenes espectadores que tratan de hacernos entender que *ella no era tan mala* pero entonces también resulta un poco extraño que se explayen con las secuencias de la tina de sangre y esos detalles. En realidad me cuesta precisar a qué público se dirige esto o qué esperaban conseguir con esta muy libre interpretación de la historia. Pero yo qué sé, a lo mejor a los niños checoslovacos de los 80 les gustaban sus caricaturas sobre asesinos en serie. 

Se rescata de manera anecdótica, porque sin duda es una animación bastante particular (y dura apenas una hora, se pasa rápido), pero al menos para mí no consigue consolidar del todo ninguna de sus intenciones consiguiendo un producto final bastante vago (no es ni muy infantil ni muy 'artística', no ahonda ni en el amor de Bathory ni en sus ansias asesinas, tergiversa la historia pero sólo un poco resultando más molesto que innovador). Además que, ya saben, me niego a aceptar cualquier versión que no pueda aceptar que también hay mujeres sociópatas que disfrutan asesinando, y claramente Bathory tenía las condiciones precisas para abusar de su poder y bañarse en la sangre de cuanta joven doncella le diera la gana. 



¿Otras adaptaciones cinematográficas de la vida de Bathory que conozcan?

17.5.11


17/05/11
Yo no sé negarme cuando me regalan entradas para cualquier cosa, aunque me lleven bajo engaño y me digan que es una película de Bigas Luna aunque en realidad era sólo su guión. Pero eso era lo de menos y no teníamos forma de preverlo.



"En aquel instante comprendí que había nacido desconectado"

Una jovencísima Victoria Abril es Clara, una mujer embarazada que termina con su pareja y decide tener sola al niño. Tan solo unas pocas escenas poco claras nos introducen en la trama como si estuviéramos leyendo una novela de la que sólo tenemos acceso a algunas frases aisladas retratando imágenes que no nos llevan a nada concreto. Luego, una mujer embarazada, luego, un niño de unos pocos años a quien lo someten a pruebas médicas. Aunque la conversación da vueltas entre los términos técnicos y la incapacidad de una mujer de entender, poco se toma en que nosotros nos demos cuenta de lo que sucede: Juan, el pequeño hijo de Clara, es autista.
En un momento en que probablemente se tenían menos conocimientos médicos de la situación y aún menos del mejor modo de tratar a las personas que las padecen, "Mater amatísima" nos sumerge en el mundo de una mujer que es incapaz de comprender a su hijo. De entrar ella a su mundo. Por una parte por su condición de madre, por su necesidad de quererlo pese a todo pero también de negarse a ver las verdaderas condiciones en las que él se mueve.

Creo que si vemos el tema muy de manera general puede sonar un poco tópico. Cuántas otras historias no hay de madres cuyos hijos tienen alguna característica excepcional (ya sea que juegue de manera positiva y negativa, ya que lo excepcional siempre suele ser ambivalente) y hacen todo lo que sea necesario por ellos. Pero la película realmente no va por ahí. Primero porque haciendo memoria creo que son muchas menos las que suelen presentar el fenómeno del autismo (o al menos a mí me vinieron muy pocas a la cabeza), probablemente porque la comunicación irregular y el aislamiento de estos individuos hace difícil el colocarlos de manera activa dentro de cualquier trama. Y también porque por lo general este tipo de películas suelen partir casi siempre bajo la premisa de ponernos del lado del individuo excepcional, precisamente de darnos un acceso momentáneo y ficticio a su mundo, de donde ya luego fácilmente puede surgir el drama.
Aquí la situación es a la inversa, nosotros nos encontramos siempre del lado de la madre y para nosotros el personaje de Juan siempre será un extraño, alguien ajeno a nosotros. Puede parecer que por momentos hay algo cruel y oscuro en presentar la situación de este modo, como si se nos diera por sentado desde el inicio que las distancias son insalvables. Y sin embargo la madre sigue ahí, y es en ese punto, en que ella encuentra un solo modo, desesperado y quizás egoísta, de hacer que sus mundos se encuentren, en que el término de 'amatísima' cobra verdaderamente todo su sentido.
Es una película sobre una mujer que tiene que aislarse a sí misma para tratar de comprender a su hijo, para creer que puede crear un lazo con él aunque sea en esa indiferencia. Es también una película sobre la culpa, la vergüenza, la ira que suelen presentar estas situaciones, sentimientos que suelen verse de manera negativa pero que son completamente naturales y que deben aceptarse y asimilarse para poder empezar, verdaderamente, a comprender la enfermedad.
Para mí uno de los mejores detalles son los momentos en que parece que escuchamos la voz en off del niño, aunque suena algo mayor, y parece que está hablándole a su madre, como si pudiese sólo en aquel momento entender lo que está sucediendo. Pero tenemos que terminar por aceptar que probablemente es la propia Clara que trata de racionalizar el mundo de su hijo, creyendo que en alguna parte, dentro de él, hay alguien que verdaderamente se da cuenta de lo que sucede.

Además de Victoria Abril quien, además de preciosa y retro, hace un excelente trabajo llevando casi todo el peso de la película, a mí me pareció asombrosa la participación de Julito de la Cruz, quien hace de su hijo y quien verdaderamente es autista. Hay muchos momentos en que no podía dejar de imaginarme cómo debió ser la situación al montar las escenas.

En algunos puntos hay saltos temporales que parecen un poco fuera de lugar (supongo para agilizar la narración y que llegase a los puntos que se buscaba) y algunos detalles que parece que quedan muy sueltos, sumado a un final que no sé si me convenció del todo, pero independientemente de ello me parece una película muy bien montada y, además, que busca una visión real de estos casos más allá del melodrama fácil de superación o tragedia.




¿Película favorita con algún personaje autista?

26.2.11


26/02/11
Cuando reseñé hace ya algún tiempo la película alemana del Golem de 1920, había comentado mi intención de mirar alguna versión más reciente del mito, y luego me encontré con ésta, de los 80. Una interesante oportunidad, sin duda.



"Escúchame, fecundador autómata. Yo soy el procreador prodigioso, engendro de maniquíes insensatos. Yo, una de tus criaturas estropeadas. ¿Me escuchas, progenitor? Yo soy tu hijo"
Uno tiene que tener muy en mente la idea del Golem para no perderse a través de lo que podría parecer una película surrealista en primera instancia. Seguimos a un hombre a través de paisajes en ruinas, de cárceles que abandona, de recuerdos televisados, de tiendas sucias y un presente en continua repetición. Nosotros no sabemos quién es y él mismo no parece saber quien es. En flashes documentales escuchamos a unos médicos hablar de cierto experimento en el que deducimos ha participado este hombre: un golem de otro tiempo, una creación de otro mundo en que los seres humanos normales se han convertido también en otros seres.

En una primera revisión la película puede parecer tan confusa como incoherente. Las secuencias inconexas se siguen unas a otra y nosotros presenciamos todo algo fascinados por el mundo casi post-apocalíptico y la falta de sentido. Hay algo del Kafka de "El castillo" en todo esto: el personaje parece perseguir eternamente algo, estar sumergido en una búsqueda perpetua, pero ni nosotros ni él podemos empezar siquiera a sospechar de qué se compone dicha búsqueda.

El modo más apropiado para definir la película, como ya otros han dicho, es mirarla como el mito del Golem a la inversa. En un mundo de seres que han pasado a convertirse en monstruos, un ser es creado de manera artificial y se le persigue bajo la sospecha de ser humano. El sentido de identidad no se corresponde de modo alguno con las demás identidades, pero no hay modo en que él ni los demás personajes lo sepan. Todos intuimos que algo va mal, y las acciones funestas lo demuestran, pero no hay en ningún punto una condena clara, una enunciación en voz alta de lo que está sucediendo.

Para darle un toque aún más particular, la película es polaca. En realidad no tiene demasiados diálogos y en general tampoco es que los que tiene nos ayuden a hilar una historia concreta. De algún modo nos queda más la sensación de habernos adentrado en secuencias de sueños que se interrumpen y se superponen. De habernos colado en el sueño del Golem que, claramente, no puede llegar a tener ningún sentido.

Sin duda la película es bastante extraña y corre el riesgo de poder atraparlo a uno sin que esté entendiendo nada, o aburrirle precisamente por lo mismo. A mí personalmente hubieron muchos detalles que me parecieron bastante remarcables (especialmente los escenarios derruidos, pero esa es una debilidad mía) pero también tengo claro que no es una película que le recomendaría a cualquiera (de hecho creo que se la recomendaría a muy pocas personas). Es del tipo de producciones que te tienen que encontrar con un humor específico y uno tiene que estar dispuesto a dejar reposar un poco después la película antes de volver a reflexionar sobre ella, puesto que puede ser que la primera visión sea sencillamente confusa.
A mí, personalmente, me pareció una gran adaptación del mito y sobre todo una muy original, que habla de su mensaje más puro antes que de su construcción como historia. Y es que ese toque de absurdo kafkiano y ciencia ficción apenas mencionada me ganaron fácilmente. Jo.




¿Película favorita sobre la creación artificial de un ser vivo?

15.9.10



15/09/10
Quizá hubiera quedado mejor invertir esta película con la de ayer, ya se sabe, por la onda bicentenario, pero nada, las reseñas como tocan.
Tenía idea de que conseguí esta película porque Nery me la pidió pero ahora no estoy tan segura porque no hay ningún elemento gastronómico en ella (que sería lo lógico), así que debió llegar por azares de la vida y un día, sin saber más (que lo que advertía lo de 'crimen' en el título) me dispuse a verla.



"¿Pero no lo mandaron una vez por agua y tardó diecisiete días en volver? Ya aparecerá"

La película está basada en casos reales y recrea, de manera bastante dura, el tipo de justicia que existía en la España de principios de siglo XX, fuertemente basada en habladurías y culpables inventados.
Un día, un joven conocido como El Cepa no llega a su casa y su madre denuncia la desaparición, y como no llegue tampoco en los días siguiente comienza a decir que fueron León Sánchez Gascón y Gregorio Valero Contreras, quienes solían llevarse con él, quienes lo mataron para quedarse con el dinero que había recolectado aquel día. Por las insistencias de la madre y las pocas pesquisas que pudieron hacerse del último día en que se vio al Cepa, detienen sin mayor fundamento a León y Gregorio, quienes son sometidos sistemáticamente a torturas y malostratos hasta que aceptan la culpabilidad del asesinato. Lo peor no es siquiera eso, sino que al ser obligados también a denunciar qué hicieron con el cuerpo tienen que inventarse sitios que no llevan a nada sino a nuevas torturas judiciales, y al momento de enfrentarse a un juicio que pedía cadena de muerte resultará todavía más difícil sostener su inocencia. No sólo ya por la tortura psicológica que les ha llevado a odiarse sino también por el convencimiento del pueblo de que a esas alturas ya eran indudablemente culpables.

La película recrea este periodo, con un salto explicativo hacia el final, que en realidad es algo amplio pero que se resume en una serie de escenas en las que se profundiza con minuciosidad. Especialmente en lo referente a las torturas de la época, que se muestran de manera directa, sin morbo, sin un juicio sobre ellas, al mismo tiempo que delatando la crueldad con la que se procedía para justificar culpables. Y también para ejemplificar la cantidad de vejaciones que debieron soportar, probablemente durante años, dos trabajadores que sólo tenían en contra las palabras de una madre y el rumor del pueblo. Lo cierto es que hay algunos procedimientos tan originales como despiadados, y el modo en que vemos cómo los acusados soportan casi estoicamente su destino es bastante impactante. Sin duda poco se podía hacer entonces contra la palabra de la ley.

El crimen de Cuenca, en este caso (porque hay otro también muy famoso que ostenta el mismo apelativo), puede referirse como 'el crimen que no sucedió' o la maravillosa creativa del sistema judicial para inventar culpables. Pero lo cierto es que gran parte de ese crimen es cometido por el mismo sistema judicial que se fundamenta en decisiones arbitrarias y poco humanas.

Una película dura y que dejará un mal sabor de boca, aunque hacia el final debo decir que la conclusión es casi bella. Está muy bien realizada y resulta, esencialmente, muy didáctica respecto a la época.




¿Película favorita sobre la injusticia?

9.9.09



09/09/09
Creo que una de las primeras cosas de las que hablé con Patri fue sobre esta película. Aunque en aquel entonces yo no la había visto aún completa y lo que recordaba no era mucho más.
Por cierto, es difícil encontrar fotogramas de la misma que no incluyan personas empaladas, mujeres abiertas por la mitad o siendo violadas por piedras. Así que se imaginarán. Lo dejaremos todo en personajes de blanco con órganos ensangrentados y calaveras. Uh.
Y ni siquiera fue mi idea verla, pero Andrés la tenía ahí, entre sus curiosidades, y entre tantas otras de caníbales italianos (bueno, un par más) pensamos por qué no.



"Today people want sensationalism; the more you rape their senses the happier they are"

La película supongo que a la mayoría al menos debe sonarle de algo. Es ya casi un clásico entre el cine gore. Además de formar parte de la extraña tradición de cine italiano sobre caníbales. Y es curioso porque su estructura es de falso documental (una estrategia que debo decir que me encanta).
Es obvio que la película busca, ante todo, escandalizar. Pero contrario a tantas producciones de gore que aparecen hoy en día (porque ahora vemos como mutilan a las personas sin piedad hasta en las películas de B15, el gore ya es parte de nuestro día a día) no creen que por querer mostrarse sanguinarios hay que sacrificar una trama. Tampoco es que ésta sea especialmente elaborada, pero al menos funciona como película. Comenzamos con una breve introducción a un grupo de jóvenes aventureros que les gustaba meterse en todos lados y hacer documentales. Y que tras sobrevivir a guerras africanas decidieron lanzarse hacia el Amazonas y nunca regresaron. Mal por ellos. Pero la trama realmente comienza cuando el profesor Harold Monroe tiene la misión de ir a buscarlos a ver qué encuentra.
Aunque ahora que lo pienso, no sé si tiene mucha lógico eso de mandar a un investigador a meterse en terreno de caníbales. Bueno, él se tiene que adentrar en la selva, informar al espectador de qué sucede entre la lucha de tribus caníbales (para esto, cosa curiosa, a los italianos les pareció lógico que en Brasil se hablara español, yo no sé qué pasa) y encontrar las cintas que grabaron los jóvenes antes de convertirse en la cena.
Y a partir de ahí, claro, ver las cintas y sacar nuestras propias conclusiones.

Diría que lo mejor de la película es que juega en más de un sentido. Es evidente que hay escenas desagradables en todo momento y que puede que no a todos les caiga en gracia tener que presenciar rituales sádicos sólo para justificar el contexto primitivo en que se encuentran. Pero la indignación no va sólo en eso, no es que nos moleste sencillamente el gore porque es gore. Lo majestuoso es cuando nos adentramos en el lente de Alan Yates, el inconsciente joven que iba a armar un picnic en medio del Amazonas y presenciamos la posición absurda del hombre occidental ante las culturas antiguas. El documental es una muestra de ignorancia, una terrible falta de respeto por el entorno, y un aire de autosuficiencia disfrazada de civilización.
Otro de los puntos, que no sé si lo justifique la película en sí, es la matanza de animales. Yo entiendo que es lógico creer que para sobrevivir tendrás que comerte algunos monos pero el hecho de que esas muertes animales fueran ciertas en la película (es decir, realmente le cortaron la cabeza a un pobre mono y lo grabaron) creo que fue lo que más me llegó. Supongo que por convenio implícito no me molesta ver como extrañen las vísceras de un cuerpo obviamente de utilería (por más real que se vea) pero presenciar el asesinato de una tortuga enorme realmente me indigna. Y aunque debería ser contra la producción de la película, eso se tradujo en la trama y al final lo cierto es que uno está de lado de los caníbales y esperan que ese grupo de adolescentes irreverentes sufran al máximo antes de morir.

La película evidentemente no es fácil pero entre tanta cosa violenta que sale actualmente sin tanto contexto (y por más que la reflexión son un par de líneas), la verdad es que es una película increíblemente cuidada y que conmociona exactamente como esperaba hacerlo.




¿Te gustan las películas de caníbales?

23.2.09



10/09/08
Al entregar mi primer cuento en mi taller actual, sobre un hombre con una severa deformidad congénita en los huesos, mi profesor dio por sentado inmediatamente de que se trataba de elefantiasis. Cada quien podía ver lo que quisiera, claro, e incluso en su nota final apuntó "Es como un bello tributo a David Lynch".
Dado que la premisa del curso es que uno, como autor, no puede hablar ni decir nada respecto a su texto, no pude apuntar: detesto a David Lynch.
"Mullholland drive" representó mi ruptura total con el director y me negué categóricamente a volver a ver nada de él. Después vinieron los buenos samaritanos que dijeron que "Eraserhead" era buena y otras sutiles recomendaciones que pasé por alto. También /brryanda me comentó que "The elephant man" era una de las pocas películas a las que le daría todas las palomitas (o estrellitas, o como quieran ver el puntaje) posibles.
Ahí venía el punto, ya no era cuestión de David Lynch. Siempre me han maravillado las deformidades congénitas y todo ese universo de posibilidades en que un ser humano destruye las leyes propias de su estructura. Siempre me había encantado la vida de Joseph Merrick y el punto máximo había sido al leer "From hell" (probablemente la novela gráfica peor adaptada cinematográficamente) cuando el dr. Gull conoce brevemente a Merrick.
Fue difícil dejar mis prejuicios de lado, pero para darle inicio a mi mini terapia de películas diarias, me decidí por ver finalmente este llamado clásico.



"I am not an elephant! I am not an animal! I am a human being! I am a man!"

He de confesar que al inicio, en las primeras escenas un tanto onírico-surrealistas en que una mujer es atacada por un grupo de elefantes de manera poco creíble, pensé "por Dios, no, Lynch". Sinceramente me esperaba lo peor. Que en muchos casos suele resultar contraproducente y ser lo mejor, porque entonces el valor de las obras se eleva en vista de lo poco que se esperaba de ellas.
Dejando de lado eso y adentrándonos en la historia, lo primero que me cautivó por completo (además de un Anthony Hopkins tan joven y tan propio) fue la recreación de la época. El circo de fenómenos con que inicia la película, tan decadente y en una tan mala época para Inglaterra fue sencillamente cautivador. Los pasillos miserables de carpas sucias y húmedas por las que se mueve el dr. Frederick Treves para encontrar finalmente el espectáculo del llamado Hombre Elefante cumplen perfectamente su función de retratar lo más bajo de la decadencia humana: las formas imperfectas de la misma exhibidas ante el morbo público.
A partir de ahí la historia probablemente la conozcan muchos: Treves hace lo posible por ver al fenómeno, como médico sabe que aunque sus deformaciones sean numerosas y terribles es, bajo toda esa carnosidad mal formada, un ser humano. Lo salva y a partir de ahí se vuelve una especie de cruzada que no alcanza a limitarse dentro de los conceptos del bien o mal sobre lo que debería ser el futuro de Joseph Merrick, un inglés perfectamente cultivado cuyo infierno se ha vuelto su propio cuerpo.
El desarrollo de la narración esta hecho, claro está, para remover las más profundas entrañas del corazón de los espectadores. He de confesar que a partir del momento en que Merrick cena con el médico y su esposa en la casa de ambos y dicta que "quizá si mi madre me viera ahora, en compañía de tan buenos amigos, quizá podría amarme como soy", me destrozó completamente. Llegado a un punto, incluso sus preguntas más sencillas, aquellas que revelarían sutilmente cuán lejos había sido criado de lo básicamente humano, ya eran capaces de conmoverme de maneras insospechadas.
También sospecho que soy yo quien se está volviendo una cursi irremediable. Ahora faltará que comience a ver de manera industrial comedias románticas para inaugurar mi propia decadencia.
Pero ajam, volviendo a la película. Otro mérito importante me parece recalcar la encarnación de John Hurt, tanto en cuestión de actuación como la misma representación visual del mismo. Esto, claro, no es eminentemente mérito de Hurt. Digo esto porque para todos queda claro que en 1980, cuando se estrena la película, los efectos no estaban para hacer una gran adaptación de este grado de deformidad, y sin embargo, apostando por tomas claras, directas y constantes, no nos parece tan dramático aceptar al personaje al mismo nivel de credibilidad que cualquiera de los otros actores en escena.
En algunos puntos puede que sea un poco maniqueista, claro, aún cuando se toque constantemente la cuestión de quién es el bueno y quién el malo. Es una película que está pensada para ser desgarradora e incluso agradezco que el señor Lynch haya dejado el surrealismo para escenas muy concretas. Hasta puedo aceptar, de manera poética, la escena de la mujer siendo atacada por el elefante.
Por otro lado, mi dvd incluía, muy educativamente, un reportaje sobre el verdadero Joseph Merrick, que detallaba incluso las diferencias con la película. Ahí es cuando vemos que Lynch nos juega sucio al buscar enérgicamente nuestras lágrimas: mucho de lo terriblemente desgarrador de la película se debe a una reorganización de los eventos reales.
Aquí les voy a arruinar todo a los que no hayan visto la película o a quienes quieran conservar la idílica imagen de John Merrick, así que lean bajo su propio riesgo. En realidad no repetiré punto por punto lo que dice el documental, claro, pero basta aclarar que Merrick sí conoció a sus padres e incluso vivió con ellos hasta los 7 u 8 años de edad. Fue educado y él mismo se impuso a ganarse la vida a través de exhibirse en circos durante una época en que la economía inglesa no daba para mantener el nivel de vida de un gran número de ciudadanos. El dr. Treves no pretendió salvarlo y terminó en su hospital a partir de una desgracia que se debió más bien a la estafa de su agente (o lo más cercano al tipo que te presenta en los circos, pues) tras lo cuál regresó a Londres sin dinero y fue puesto en manos del médico quien ya lo había analizado previamente.
La verdad me consuela pensar más en Merrick como un hombre que, en la medida de lo posible, tenía más control sobre su vida que el despojo humano que presenta (entrañablemente, no me malinterpreten) David Lynch.

De todos modos, no voy a ser yo quien lo niegue, es una película bella, de un modo extraño, y también terriblemente desgarradora.
Probablemente este 'modo extraño', este retrato de lo comúnmente grotesco, es lo que la salva de ser una película dramática para llorar los domingos al verla por la tele y la convierte en una cuidada y excelente película, más allá de los momentos conmovedores.
Ya no voy a decir que recomendable porque, de haber sabido que iba a andar sintiéndome mal todo el día, probablemente no la habría visto. Así que sepan a lo que van.




Pensé que jamás lo preguntaría pero ¿cuál es tu película favorita de David Lynch?