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25.1.14

Y continuando con el pequeño maratón de Ratanaruang, nos encontramos con la que probablemente sea la más particular pieza de su filmografía: "Transistor love story".



"Can you be reborn if you spend your life alone?"
Es difícil ver a "Transistor love story" en conjunto con las demás películas del director. Precedida por unos inicios cercanos al thriller hongkonés con "Fun bar karaoke" y "6ixtynin9", luego le seguiría su obra maestra que es "La última vida en el universo". ¿Dónde colocamos esa gentil comedia musical que es capaz de transformarse en un oscuro drama mediando un par de canciones? Y sin embargo esta historia de amor tiene algo de la efervencencia del cine tailandés que comenzaba a despuntar hacia finales de los 90, y al cual Ratanaruang aportó su muy valioso granito de arena.

Primera escena y sabemos que Phaen es un joven que de algún modo terminará en una sucia cárcel, acosado por los policías y en espera de que se aclare el robo por el cual lo detuvieron. Pero la historia de Phaen comienza mucho atrás, y comenzó como una historia destinada a un final feliz. Chico conoce chica en la feria del pueblo y le canta y la conquista y se aman, con música y collares de colores y todo. Pero ese amor de radio de Phaen y Sadao no termina ahí, aunque el narrado bien sabe que quizás debería, y es entonces que el servicio militar (y la vida) comienza a mover los hilos en esta historia. 

Lo que parece comenzar (dejando la secuencia carcelaria de lado) como una edulcoradísima historia de amor, se va transformando a cada paso sin perder esa extravagante personal, representada en gran medida por Phaen y su personalidad. Pasando por la búsqueda desesperada de un sueño, crímenes, el abuso y la humillación humana, canciones tradicionales tailandesas, secuencias cómicas, desamor. La película pareciera ser una especie de intento desesperado por transformar la realidad en algo más, un intento que no siempre se logra y en más de una ocasión muestra las garras, pero que no por eso cierra la posibilidad de que todo pueda re-encaminarse al momento con otra canción. Lo que podría parecer (y es, en cierta medida) la típica historia de 'persigue un sueño y te sacará los ojos', aquí se ve revestida por un encanto único tan propio de su nacionalidad como del toque del director. 

Quizás por alejarse tanto de los parámetros usuales de Ratanaruang, o por ser tal vez su película donde se note más las influencias sobre las que trabaja antes que su calidad como autor, probablemente la consideraría una de mis menos favoritas de él. Pero siendo que en general adoro su trabajo, ese puesto tampoco es en absoluto negativo.




¿Otras películas que parezcan típicas historias de amor pero no lo sean?

16.5.13


16/05/13
Terror al que no se sabe cómo llegaste, "Soft for digging" llevaba demasiado tiempo en la lista de espera. Y supongo que en algún momento me pareció buena opción.



"Here in Earth we do prepare a place to lay our little Claire"
Un hombre mayor vive solo en medio de la nada en una zona boscosa. Al parecer hay un sector de la población que ama vivir aislados del mundo y rodeados de terror potencial, porque ya todos sabemos que esas casas a mitad de la nada terminan tarde o temprano en una trama de terror. Su único compañero es un gato, quien un día se pierde también en medio de ese bosque y el buen señor parte a buscarlo. Dando vueltas por la maleza se topa con lo que a todas luces es un asesinato y enterramiento clandestino. Trata de convencer a la policía pero para cuando llegan no encuentran evidencias de nada. El señor está convencido de lo que sucedió, y el deseo de saber más y descubrir la verdad es tan potente como la paranoia que comienza a experimentar ante la posibilidad de haber quedado en la mira del asesino.

Si la premisa es claramente de terror, la trama se va desarrollando con una lentitud y una calma bastante inusual en el género. Nos posicionamos por completo en la vida del protagonista, Virgil, un hombre cuyo día a día no presenta muchos sobresaltos: ya mayor pero capaz de cuidar de sí mismo, vive sin relacionarse con casi nadie, el bosque es mayormente tranquilo y fuera de la interacción con su gato puede pasar mucho tiempo sin novedades excepcionales. Es cierto que presenciar un asesinato se puede considerar excepcional en casi todas las circunstancias, pero después de la sorpresa inicial no cambia demasiado, regresa a su pacífico bosque y el rumbo que le da a su investigación parece tan dramático como sería el inicio de cualquier colección pasiva. Es a través de esa quietud, de esa cotidianidad, que se va sembrando la paranoia y la duda, que se va acercando pero lentamente hacia un posible entendimiento de la situación, lo que en algunos momentos le significa moverse a otros escenarios pero sin acelerar en ningún momento el ritmo. 
De hecho uno descubre que la película pasa casi por completo sin un solo diálogo, y con tal naturalidad que ni siquiera puede decirse que se les eche de menos, uno es capaz de entender lo que sucede con una información verbal más bien limitada, y esa parquedad de palabras es tan representativa del protagonista como de la cinta. A su modo ese terror lento, que por momentos se va acercando a la edad y la locura, funciona de manera bastante efectiva y consigue al menos darle un toque inusual a una trama que no representa en sí misma demasiadas sorpresas. 

Dicho esto, parece bastante claro que "Soft for digging" en ningún momento conseguirá dar un golpe sólido al espectador, ni giros inesperados ni sustos abruptos. No es lo que pretende y si uno espera un terror más convencional puede que quede decepcionado e incluso se aburra un poco con el seguimiento tan lento de la historia. Sin embargo estos mismos posibles puntos negativos también juegan a su favor, y siendo precisamente una irrupción en el ritmo vertiginoso usual del género, y alejándose de otras convenciones 'espectaculares' que parecen esforzarse cada vez más por shockear, J.T. Petty consigue una película interesante. Ciertamente tiene un puntaje más bien bajo en imdb pero a mí me resultó una experiencia hasta un poco grata, sin exagerar sus posibles virtudes.




¿Otras películas de terror con ritmo lento que recuerden?

10.3.13


10/03/13
Entre esas películas que podría ver mil veces se encuentra un número considerable de producciones de Wes Anderson. Y Adriana todavía no había visto "The Royal Tenenbaums". Y yo la amo tanto.



"I think we're just gonna to have to be secretly in love with each other and leave it at that"
Los Tenenbaum fueron la primera película que vi de Wes Anderson y por eso y muchas cosas más sigue siendo una de mis favoritas de todos los tiempos. De cualquier director. Tiene una magia muy particular y reproduce a la perfección ese secreto universo que Anderson ha construido a lo largo de sus películas.

La película retrata la épica familiar de los Tenenbaum, desde la época en que sus hijos eran unos niños prodigios, pasando por el divorcio familiar, lo difícil que es crecer y conservar las expectativas que todos tienen sobre ti, hasta la actualidad. En un momento en que Chas Tenenbaum ha quedado traumado por la muerte de su esposa y se obsesiona por vivir siempre listo para correr junto con sus hijos, Margot Tenenbaum no ha escrito nada en mucho tiempo y se niega casi a abandonar su bañera, y Richie Tenenbaum pierde escandalosamente un partido de tenis y decide marcharse indefinidamente en un viaje en barco. Es entonces cuando Royal, el padre que los abandonó y a quien no han visto desde hace muchos años, decide tratar de regresar a la casa, con cualquier excusa, y toda la familia volverá a encontrarse bajo el mismo techo.

Uno de los temas más recurrentes de Anderson es la familia, su interacción, sus consecuencias, lo que significa para cada uno de los individuos que la componen de manera a veces caótica. Si bien la premisa parece un poco dramática en sí misma, el punto esencial no es sólo si Royal puede conseguir o no introducirse de nuevo en la dinámica familiar, sino el modo en que todos los sucesos que han tenido lugar en ese hogar han moldeado a los miembros hasta el estado en el que se encuentran. Pasando por otros temas favoritos del director, como son los individuos prematuramente talentosos (y sus deficiencias por otros lados), el deseo de retornar a un equilibrio ideal, y sobre todo la relación entre los hermanos y la idealizada figura de la madre. A eso le sumamos varios de sus actores fetiches y lo cierto es que el resultado es inmejorable.

¿Quién no ama las secuencias en que Margot y Richie se reencuentran de nuevo? El momento depresivo de Richie en su baño, la fugaz participación de Bill Murray, el ferviente deseo del personaje de Owen Wilson de ser *parte de la familia*, ver a la maravillosa Anjelica Huston siendo la figura maternal. Hasta Gwyneth Paltrow, que es una actriz que por lo regular detesto, se carga no sólo una excelente participación sino que consigue un personaje que ya es de culto. La película tiene grandes actuaciones, fantásticos personajes, lugares, paleta de colores, fotografía, música, elección de escenarios. Yo sé que no soy nada objetiva pero es de esas películas que me gustan por entero, de principio a fin, cada detalle, y de las pocas a las que en los ratings les doy un 10 redondo, sin duda alguna.

Dependiendo del momento suele ser mi película favorita de Anderson, pero creo que mayormente le gana "The Darjeeling Limited" que también es una maravilla absoluta. Es difícil decidir entre las dos.

La película toma influencia de muchos elementos, pasando por la vida del director y llegando a los textos de J.D. Salinger (el autor de "El guardián entre el centeno") quien retrató a una familia similares en algunos de sus textos, llamada la familia Glass. Aunque la inspiración es bastante libre, cuando uno lee los textos de Salinger puede identificar ciertas sensaciones o momentos que sin duda debieron inspirar a Anderson para darle forma a los Tenenbaum.

Me encanta. Absolutamente. ¿Se nota lo suficiente?




¿Película favorita de familias disfuncionales?

13.12.12


13/12/12
Bueno, leí la sinopsis y no necesité más: ¿Un reality show basado en el clásico género slasher? Me apunto.



"The longer the waitin' the better the lovin', as they say"
La producción de la película es canadiense pero todos sabemos que nadie se creería un reality asesino canadiense, así que el reality es, obviamente, japonés. En dicho reality participan un grupo de personas, con su collar al más puro estilo "Battle Royale" y tres asesinos tópicos del género slasher. Ellos tendrán que ir por una serie de escenarios preparados al tiempo que evaden a sus cazadores. Las reglas del programa siguen la más fiel estructura del género y para sobrevivir lo único que tienen que hacer es mantenerse con vida. Está a punto de comenzar una nueva edición del programa y esta vez será especial, teniendo por primera vez concursantes norteamericanos.

Si esta sencilla premisa no hace que deseen verla inmediatamente, tal vez es que en definitiva no está hecha para ustedes. La producción es bastante sencilla: nada de efectos, un par de lugares, ningún actor destacable, y poco más. Eso no es lo que importa realmente, con una estética digna de la serie B, "Slashers" se acerca de manera divertida pero genuina al género slasher y lo lleva a un terreno inesperado. La presentación de reality ayuda a que la sátira se mantenga de manera absurda pero interesante y va generando los giros propios de este tipo de películas de manera tan evidente que resulta hasta magníficamente planeado para un reality.
Los personajes lo cierto es que no tienen que ser buenos ni nada, cualquiera que haya visto la clase de personas que se inscriben en estos programas lo saben, y además dentro de sus estereotipos se mantienen una serie de posiciones personales respecto a la premisa misma del programa. Esta idea implícita de cómo reaccionaría la sociedad si tuviese un programa de este tipo, una suerte de reality de supervivencia pero tomando dicho término de manera literal. Donde al entrar aceptas de algún modo que quizá un payaso hillbilly asesino te arranque los intestinos en cadena nacional. 

La película es delirante, y precisamente uno tiene que aceptar que va a ser ridícula y barata para empezar a disfrutarla. Seguimos una serie de normas consagradas del género para predecir las acciones tanto de los asesinos como de los supervivientes, y en general pese a su sencilla producción nos encontramos con un producto que logra explotar una buena idea con mínimos recursos y resulta bastante efectivo.
Un excelente divertimento, aunque me hace preguntarme un poco cómo hubiese resultado la misma idea si hubiese sido llevada a cabo por un equipo de producción japonesa. Oh. 




¿Otras películas que involucren realities que les gusten?

6.12.12


06/12/12
También dije que iniciaría un mini ciclo de Takahisa Zeze y lo dejé pasar. Pero aquí estamos, continuándole con un título tan llamativo como "Tokyo X Erotica".



"Everyone lives regardless of the other"
En la entrada anterior de Zeze, "Dirty Maria", mencioné algunos aspectos que los nuevos directores del pinku eiga, y en especial éste, utilizaron para renovar un género que venía de tantas décadas atrás, y de tan malos tratos en las últimas. Si "Dirty Maria" mantenía todavía una clara referencia a lo que solía ser el género, pocos años le tomaron a Zeze para darle un vuelco por completo con esta producción.

Voy a tratar de esbozar una premisa pero no les aseguro nada. Kenji es un joven que muere en un ataque terrorista (referencia implícita a las acciones de la secta Aum Shinrikyo en el metro de Tokio). Años después su novia muere perpetrando uno de esos fetiches que uno no puede creer que existan. Pero todo esto no importa, porque a través de las posibilidades del tiempo y el espacio ellos podrán estar juntos en toda clase de hipotéticas situaciones.

Para conseguir dicha premisa tuve que hacer una gran abstracción, porque si uno se sienta a ver la película sin prestar demasiada atención a reflexiones existenciales, la idea que queda es que es una excusa para poner una serie de secuencias sexuales hiladas por un surrealismo con tendencia racional. Una suerte de 'todo se vale' pero que no termina de rendirse al absurdo sino que trata de justificarse constantemente a través de un extraño devaneo filosófico, o algo así. De modo que ni termina por ser 'una cinta pornográfica más' (en especial por la extraña estética visual que rige varios de sus momentos), pero tampoco termina por concretar lo que parece ser su propósito, que es algo así como una reflexión sobre lo que debería ser (hipotética y sexualmente) la vida antes de la muerte. En caso de que pudiese hablar uno más allá de haber muerto en un ataque terrorista o en un motel. 

Lo cierto es que la película es una cosa bastante rara. Si algunas de sus propuestas, especialmente las estéticas, resultan cautivadoras desde su extrañeza, no termina por tener un elemento verdaderamente fuerte que la mantenga a flote. Tampoco estoy muy segura de que el director mismo buscara eso, ya que la impresión que prevalece es que se busca ese tono experimental. Que si bien resulta una suerte de propuesta para la revisión del pinku eiga en los inicios del siglo veintiuno, no estoy segura de que termine de cuajar, ni siquiera dentro de la filmografía de Zeze. De la cual seguiremos hablando en el próximo episodio.




¿Otras películas donde la historia central se base en la posibilidad y no en la realidad?

30.11.12


30/11/12
Uno de los aspectos más prolíficos y que menos visito de la cinematografía coreana es el melodrama romántico. Y no es mi culpa, si bien me ha tocado encontrarme con algunas pequeñas joyas, en la gran mayoría de los casos destila una cantidad de miel insufrible. "Bungee jumping on their own" parecía ser justamente eso pero tenía a Byung-hun Lee de por medio. Y básicamente sólo eso.



"I only love one person"
Ni siquiera sé bien hasta dónde puede darse la premisa de esta historia sin arruinar el giro dramático. Seo In-woo e In Tae-hee son dos jóvenes que se conocen años atrás y se enamoran perdidamente. Pero la vida y sus colores pastel no serán tan fáciles, y él tendrá que atravesar obstáculos difíciles de entender.

Eso, visto de manera muy escueta. De manera más específica la película aprovecha varios detalles del género melodramático que para un espectador occidental pueden resultar inusuales pero que parecen ser curiosos favoritos de los coreanos: la idea del amor a través del tiempo (esto no como un amor que dura mucho sino un amor insertado en curiosas estructuras temporales), la reencarnación, y otros detalles que resultarían en spoilers. Lo que en un inicio parece ser una película romántica bastante tópica (chico conoce a chica, se enamoran, bellos momentos de profundización en los personajes) pronto da un giro tan inesperado como difícil de insertar en su contexto.

Al parecer esto sucedió también en Corea, donde trató una temática del amor 'no importa qué' que tampoco el público estaba muy acostumbrado a ver y que despertó toda clase de comentarios. Tampoco es que ese giro logre despegar a la película de su tono meloso pero sin duda la convierte en una pieza de lo más particular y que lo deja a uno pensando. No sé si ello esencialmente para bien, pero sin duda es un mérito propio en toda regla. 
Aunque también parece que si bien sorprendió en su momento en Corea, incluso entre el público más que acostumbrado a este género, no tardó demasiado en volverse una de las consentidas entre la cinematografía reciente. 

Me cuesta ver a Byung-hun Lee si no está repartiendo golpes y vengándose de asesinos seriales, sobre todo porque su personalidad aquí es radicalmente distinta a sus roles en películas de acción, aunque sin duda en convincente. No puedo hablar mucho más sobre la película porque creo que es de esas tramas que uno tiene que descubrir por sí mismo, aunque claramente no la recomendaría para personas que no sean especialmente fanáticas del género romántico-dramático, a riesgo de que en algún punto, como a mí, el edulcorante le resulte un poco demasiado.

Y no vean las ganas que tengo de spoilearselas.




¿Películas que les gusten sobre amores que tienen que atravesar grandes obstáculos?

2.5.12


02/04/12
Yo sé que extrañaban tanto como yo estas poco amables reseñas de la saga de Tomie. Vamos por la cuarta y la verdad es que la presencia de Takashi Shimizu como director tranquilizaba al menos un poco.



"She saw her in her dreams. She sees the same dream over and over"
Yo voy a repetir una vez más que hacer una película de Tomie es difícil, sobre todo porque es un personaje que funciona en historias cortas y sin necesidad de explicarse a sí mismas. Shimizu toma el contexto, se centra en una sola historia con posibilidad de fragmentarse y sobre todo recupera su propio estilo de atmósfera que a todos nos sonará de las mil versiones de "Ju-on" (unas más efectivas que otras). En conjunto se consigue al menos que de entrada el asunto parezca pintar bien.

Hideo es un joven con aspiraciones artísticas que de pronto comienza a actuar de manera extraña. Sus amigos al principio no parecen preocuparse demasiado por su adquirida obsesión por una chica que no saben de dónde sacó pero la cosa llega a un punto problemático cuando, pues, la mata. ¿Y para qué son los amigos sino para esconder cadáveres? Y eso que el problema real todavía no llega, cuando Tomie, la joven en cuestión, vuelva a la vida y se dedique a arruinar la vida de todos los que se crucen en su camino.

Además de todo Hideo es interpretado por Shûgo Oshinari, que tiene algo que me encanta, es una pena que siendo su personaje el que abre la situación termine teniendo más bien poca participación. A partir de cierto punto comenzamos a ver las historias individuales de los amigos y el modo en que Tomie se ha infiltrado paranormalmente en sus vidas, desde distintas perspectivas. El amigo que tenía una relación estable y cuya novia, temiéndose que él la engaña, comienza a volverse un poco Tomie. O aquel cuya madre controladora no quiere permitir que su hijo lleve ninguna chica a casa sin su aprobación, ya no digamos una que haya resucitado del más allá y quiera absorberlo. 
A todo esto súmenle la atmósfera "Ju-on".

Esta cuarta parte de la saga debe ser de las que más prometían al inicio y que se ve que al menos fue hecho con una mínima idea de lo que debía hacerse. Pero tiene lo que yo considero son unos problemas de base que en algún momento dejan muy en claro que la cosa no está yendo a ninguna parte. El primero es sin duda el querer centrarse en una sola historia. Sí, se fragmenta un poco pero en realidad parte todo de un solo punto y tampoco va a alejarse mucho de él. Como ya mencioné, Tomie fue pensada para historias cortas y después de un rato comienza a sentirse como si la trama hubiese sido alargada agarrándose de donde se pudiera. La otra es que si bien a mí me gustan muchas de las cosas que Shimizu ha dirigido de su autoría, me parece que su tipo de terror no es de lo más útil para este tipo de historias. Si bien crea una buena atmósfera de entrada, no puede valerse de sus trucos usuales y al tratar de ser más fiel al manga termina por no conseguir ni una cosa ni otra, de modo que en realidad casi en ningún momento parece acercarse siquiera a ser un poco terrorífico. 

De la elección de Tomie ya tengo poco que decir. Miki Sakai la verdad es que es bastante regular. Es linda pero tampoco me parece que genere en el personaje la fuerza de atracción que, como he dicho mil veces, es todo el punto de Tomie. 

En definitiva no es tan mala como las predecesoras, pero tampoco tiene mucho más que aportar. Sobre todo a estas alturas que Noboru Iguchi ha dejado en claro que se puede hacer una buena película de Tomie sin ser precisamente fiel a la idea original. 
Con todo, ya saben, por aquí seguiremos hablando de ella de tiempo en tiempo hasta que se me acaben las películas. No aprendo.



¿Película favorita sobre personas que vuelven a la vida?

4.4.12


04/04/12
Ya antes me había puesto a la caza de películas que emularan el género snuff para llegar a la evidente conclusión de que pocas se arriesgaban a pasar por entero como cintas snuff y preferían discurrir en torno al asunto dentro de una trama de ficción. Ya lo había dejado un poco atrás cuando escuché sobre "August underground" que, como pueden ver, al menos prometía mucha sangre, y me dispuse a verla.



"Ésta fue mejor que la vez anterior"
Dos jóvenes matan gente y lo graban. Fin de la sinopsis.
Es claro que uno puede decir que, ajá, ¿qué más se puede esperar de un intento snuff? Y es obvio que otras películas que parten de esta misma premisa no suelen ir mucho más lejos (pensamos en "El experimento del diablo" o "The butcher"). Sin embargo, bueno, es obvio que algo más tiene que tener por el simple hecho de ser un producto cinematográfico. Aunque dependiendo la perspectiva puede resultar una idea algo ambigua.
Fred Vogel y Allen Peters son guionistas, protagonistas, director y camarógrafo de la película, lo cual sólo habla de lo terriblemente amplios que pueden resultar esos géneros cuando tenemos que llamarle 'película' a cualquier pieza audiovisual con mínimos requisitos técnicos. La concepción de la película uno puede imaginársela fácilmente como dos amigos diciéndose "¿sabes qué sería cool? que grabáramos una película como si matáramos gente", risas y cervezas de fondo. Llamas a un par de amigas que no teman desnudarse, compras mucha pintura roja y accesorios y voila, eres un director de cine.
Si uno tiene que ver esta clase de películas en base a méritos específicos (como ya hemos mencionado en las reseñas de los dos ejemplos citados anteriormente), tendríamos que decir que los únicos posibles méritos de "August underground" es grabar con la peor cámara que puedas imaginarte y del peor modo que puedas imaginarte. Porque eso es muy amateur, ya saben, y así son los asesinos seriales. Eh...amateurs.

Es ya problemático porque es claro que es un público limitado el que querría ver esta clase de productos de entrada, pro desgracia en varias reseñas parecen expresarse como que es una película "sólo para los que gustan del horror extremo" como si ya porque a uno le gusta ver sangre en pantalla va a obviar todos los demás mínimos detalles como guión, fotografía, originalidad, actuaciones o la menos nitidez en la pantalla. Es claro que yo sabía que estaba por ver un intento de snuff pero esto es una pobre excusa de una mente llanamente enferma. No originalmente enferma o genialmente enferma como algunos podrían pensar de Tom Six o Srdjan Spasojevic cuyas piezas pueden ser debatibles ("The human centipede" y "A Serbian film" respectivamente) pero al menos tienen los mínimos valores de producción y una idea de lo que están haciendo. Mientras que "August underground" es un chiste de lo que se puede hacer abusando de lo desagradable para convencer a tu público de que estás siendo muy explícito cuando es claro que no tienes el presupuesto (ni mucha idea) para hacerlo. Dado que es genuinamente desagradable (directamente porque se abusa del concepto de 'suciedad' e indirectamente porque gran parte de su realización da bastante pena ajena) uno tiene a no enfocarse demasiado en los detalles pero un espectador atento se dará cuenta que, como tantas películas de violencia, todos los cortes son oportunos para que el presupuesto no cante. 
Otro de los puntos negativos a destacar es que el intento de psicología de los asesinos en cuestión (que también suena a un término muy loable para lo que es la congruencia entre los actos arbitrarios que van grabando) es muy de fan de psychokillers. Esto es, se exageran tanto sus atributos en base a lo que uno cree que sería un 'máximo asesino' que en realidad resulta incongruente en muchos momentos con lo que debería ser un criminal más o menos verosímil. 

Yo suelo entender ese asunto de que el cine es cuestión de gustos y que siempre hay alguien a quien va a gustarle o no, y no dudo que hay un público para esta clase de cosas pero eso no quita en absoluto que la película sea totalmente mala. Esto no es cuestión de si te gusta el horror o no, de si te gustan las películas violentas o no; los pocos comentarios buenos que he leído (que resultan casi incómodos por ser tan excesivamente buenos) se basan sencillamente en que es efectista y shockeante. Si ese es su mérito pues supongo que tendré que reconocerlo, pero si nos limitamos a eso entonces todo el gore tendría que ser bueno por definición.  

Espero que mi sacrificio no haya sido en vano y mi advertencia sirva para que, de ser posible, nadie la vea, le pierdan las ganas, no se les antoje ni un poquito. Hay un mundo de películas violentas de buena calidad ahí afuera esperando por sus ansias de hemoglobina. Y les juro que ésta no se acerca ni un poquito a esa categoría. 




¿Película favorita sobre un dueto de asesinos?

8.2.12


08/02/12
Hace tiempo que no me tocaba reseñar películas que en realidad ya hubiera visto varias veces y desde hace tiempo. Generalmente porque ya las reseñé o porque no las he vuelto a ver de manera reciente. Carmen quería ver una película mexicana, de preferencia con Gael García o Diego Luna y, bueno, aquí teníamos a los dos, y entre volver a ver ésta o volver a ver "Rudo y cursi", la decisión era fácil.



"La neta es chida pero inalcanzable"
Debo confesar que mi relación con esta película es voluble y me genera sentimientos encontrados. La primera vez que la vi, al poco tiempo de que se exhibiera exitósamente en salas, me pareció de manera general una más de tantas películas mexicanas en que se sobre-explota el morbo, el sexo y las caras fácilmente reconocibles para que una historia en exceso simple encuentre vía libre. Por no decir que Gael y Diego representaban una vez más el estereotipo en el que parecen estar más cómodos y que en mi imaginario prácticamente ha ocupado el sitio donde supongo van sus personalidades reales. Pero a pesar de todo esto tampoco puedo decir que me disgustara especialmente, ya que me parecía que dentro de esta misma categoría y sin esperar más era entretenida y bien hecha (donde voy a suponer la dirección de Cuarón tenía mucho que ver). 

Tenoch y Julio son dos adolescentes sin muchas más aspiraciones que ser en exceso adolescentes. Se autodenominan 'los charolastras' y el término puede remitirnos a ideas culturales tan opuestas como a la figura del naco y del nuevo rico, dos lados de una moneda que son representados por cada uno de los personajes a pesar de su cercana amistad y de comportarse prácticamente igual. Sus novias se van de viaje a Europa un verano y ellos se quedan sin mucho que hacer hasta que conocen a Luisa Cortés, esposa de un primo de Tenoch, española de la que se prendan rápidamente y tratan de conquistarla a su burdo y adolescente estilo. Luisa en principio no les hace mucho caso pero luego inesperadamente acepta la invitación que le hicieron a viajar en busca de una playa idílica. Los tres solos. Y lo que pasa en ¿Oaxaca? se queda en Oaxaca.

En efecto desde los primeros minutos las alusiones casi absurdas al sexo aparecen al por mayor, y como se puede notar toda la trama está planteada para facilitarlas y buscarlas. Todo lo que sucederá durante el viaje tendrá connotaciones sexuales de un modo u otro y al final tratará de justificarse mediante un mensaje moral muy fácil y buenas noches. 
Y sin embargo hay algo en ella que funciona. 

Probablemente gran parte de ello se deba a la noción clara de que es esto justamente lo que se busca. La película no trata nunca de vendernos otra cosa pero tampoco de abusar demasiado de sus deslices ya sencillos para abrumar al espectador con un espectáculo innecesariamente cómico o desagradable. Y de tal modo, esmerándose en una atmósfera adolescente también, se acerca entre la inocencia y el morbo al sexo como un elemento ansiado pero desconocido. A lo que le sumamos las maravillosas habilidades técnicas de Cuarón en cuestión de fotografía, la elección de las intromisiones musicales, y en general de poder facilitar un ritmo fluido que en ningún momento llega a desesperar ni a frustrar aunque algunas acciones por sí mismas podrían haberlo hecho. Aunque quizá parte de estos detallitos de lo 'muy cuidado' de la producción no consigan siempre la misma impresión. A mí el detalle de los apellidos (donde gran parte de los personajes mexicanos tienen apellidos relativos a personajes 'heroicos' de la historia de México y la única española se apellida precisamente Cortés) me pareció un poco odioso. 
Y por otra parte, lo que para mí resultó el toque último que consigue que la película se incline mucho más hacia la balanza de lo positivo que de lo negativo, es la maravillosa voz en off que a modo de narrador nos adentra en el mundo de posibilidades que no fueron, de historias que nadie cuenta y que se extinguen a la siguiente escena. Y que dicho narrador tenga la voz de Daniel Giménez Cacho no puede hacerlo sino mejor. 




¿Película favorita de la relación entre un joven y una mujer mayor?

9.8.11


09/08/11
En algún lugar leí sobre este video, ya ni sé si buscando algo parecido al gore o sólo por casualidad, pero con un título así me atrapó rápidamente. Aunque tampoco tenía mucha idea de lo que iba a ver, un documental sobre la muerte nunca está de más.



"La sangre es escandalosa"
Uno de entrada, con tan poca premisa y tanta imagen explícita sin introducción, podría pensar que se trata de un producto similar a "Faces of death" y ese tipo de metrajes que agrupan escenas de muertes, mutilaciones y situaciones por el estilo sin más propósito que apelar a la morbosidad del espectador. Cosa que generalmente sirve. Y si bien es cierto que algo de eso tiene, también vale la pena hablar un poco de su director, un joven japonés que pasa desapercibido ante las imágenes pero que nos lleva a preguntarnos qué hace un japonés en Colombia siguiendo obsesivamente a un embalsamador.

Orozco trabaja en una funeraria en algún barrio pobre de alguna ciudad colombiana, lleva muchos años en ello y sin duda mira a la muerte sin el asombro o el respeto con que los espectadores incautos nos acercamos. Nos encontramos de pronto en el pequeño y sucio cuarto donde trabaja y mientras le abre el estómago al cuerpo en cuestión y vacía sus vísceras, nos va explicando sin mucha formalidad todos los pasos de la preparación de un cuerpo. Es redundante advertir que toda la grabación es real y completamente explícita, así que para los que no se encuentren ante su tipo de género sin duda se darán cuenta de inmediato como para no continuar.
El documental, si es que se puede considerar del todo así, avanza de manera desordenada, con el único propósito aparente de documentar todo. Nos enteramos no sólo de la poca formalidad con la que los muertos son arreglados antes de llegar a su ataúd, sino también de la vida del propio Orozco, de la violencia en las calles de Colombia, de algunos casos aislados con los que el director se encontró (no necesariamente de muertes, al parecer se acercaba a todo lo que pudiera parecer escandaloso de una forma u otra), entrevistas con gente del barrio, personas cercanas a Orozco, otros embalsamadores que explican algún otro estilo que tengan para trabajar. Todo, en general, enmarcado por las más que constantes imágenes de cadáveres siendo manipulados en diversos modos. Hacia el final cualquier mensaje que pudiese querer explicar los motivos del documental queda a consideración del espectador: ¿es tan sólo un espectáculo de la muerte con una estructura más técnica para no hacer tan obvia la morbosidad? ¿es un seguimiento sutil de la idea que la muerte hacia el final no es ni grandilocuente ni ceremoniosa, sino una parte más de la cotidianidad? ¿habla sólo de Colombia, habla sólo de América Latina, sólo de los barrios pobres, sólo de las muertes escandalosas?
Ninguna de estas preguntas consiguen realmente una respuesta, sin embargo esto puede jugar tanto a favor como en contra dado que en temas como la muerte el tomar una perspectiva siempre termina por mostrarse como una visión parcial. Aquí la visión se muestra como omnipresente pero sin juicio alguno, es tan solo un ojo que mira, al igual que nosotros, y que nos deja con una historia a medias y más preguntas.

Y digo que esto juega también en contra porque sin duda que para muchos, los que apenas sortearon las imágenes desagradables y esperaban una explicación para todo lo que acaban de ver, quizás les suene el final como un corte abrupto de alguien que no supo como cerrar algo que tampoco supo cómo presentar. Y es muy viable pensar que el propio Kiyotaka no estaba muy seguro de lo que perseguía y se limitó a documentar una suerte de 'descubrimiento del asombro' que es imposible de cerrar del todo.

Como mencioné hay que hablar del director. Tsurisaki Kiyotaka es un fotógrafo que se ha dedicado a hacer de la nota roja su arte. Especialmente de la nota roja más desagradable: miembros mutilados, asesinatos escandalosos, sangre y más sangre. Colombia fue uno de los primeros sitios por los que comenzó y sabiendo esto no es de extrañar que su 'documental' tenga más fuerza en las imágenes que en el sentido general, porque lo más probable es que sólo demuestre su interés por el después. El después de sus fotografías, el cuerpo que ya ha sido recogido y relegado a una mesa en donde alguien tratará de pegar sus heridas para hacerlo un poco más presentable: recomponer la horrible imagen de su muerte.

No tengo que agregar que no es, ni de cerca, para estómagos sensibles, y aún más que probablemente sólo tenga algún interés para los que se acerquen a él por morbo y tal vez a riesgo de que lo encuentren algo aburrido. Pero si uno tiene ganas de ver imágenes desagradables y ponerse a pensar un poco en lo que sugieren, entonces, quizás, pueda resultar en una visión interesante.




¿Documental favorito que aborde (aunque no sea el central) el tema de la muerte?

5.7.11


05/07/11
Yo tenía un millón de años con el pendiente de mirar esta película y plus /xleecaricaturaa me había dicho que a ver si la reseñaba. Y yo muy de vez en cuando (y tardándome una vida en ello) cumplo con las cosas que digo que haré.



"Or can two people actually become one again?"

La verdad es que sólo con decir que se trata de un musical sobre un transexual no sé cómo la dejé pasar tanto tiempo. Más por lo de transexual que por lo de musicales que aunque he llegado a soportarlos mejor ahora (en gran parte gracias a bollywood) tampoco me consideraría una gran fan. Pero nada más hay que ver el poster.

a Hedwig sólo hace falta verla y sospechar por dónde va la cosa. Es una artista bastante particular que ha terminado dando conciertos en restaurantes familiares llenos de parejas de ancianos. No el panorama más deseado. Encima el curso de su tour se va guiando por su acoso a Tommy Gnosis un adolescente que acaba de saltar a la fama como estrella del rock y que no es otro que un ex amante de Hedwig que se fue con su corazón roto y todas sus canciones. A través de la película y en este obsesivo viaje vamos conociendo mejor a Hedwig, su historia, cómo alguien puede transformarse en una persona completamente distinta y cuál es la verdadera búsqueda que parece guiar su errático camino.

Es curioso porque conforme va avanzando la película te das cuenta de que es increíblemente musical. Ajá, no es que sorprenda que cantaran, pero a diferencia de otras películas donde los momentos musicales se integran estratégicamente en la trama, aquí casi todo se conforma de episodios musicales con breves intervalos no musicales para ir guiando el cause de la historia. Y eso usualmente sería algo negativo para mí, porque luego me canso de ver tanto baile, pero la verdad es que el modo en que las propias canciones se van volviendo la historia, del modo tan narrativamente particular en que pueden lograrlo, conforma uno de los grandes aciertos de la película. Es como si a través de esas secuencias líricas uno consiguiese darle una dimensión al personaje de Hedwig que un sencillo flashback no mostraría del todo. Sumado a que es un personaje muy bien construido y que está maravillosamente interpretado por el también director John Cameron Mitchell. De hecho gran parte de la película me la pasé maravillándome de cómo un hombre podía lucir tan hermosa y por otra parte transformarse por completo en un personaje tan perfectamente.

La trama es que la verdad no es que haya que detenerse demasiado en ella, porque nos deja la sensación de que como podría haber sido esa historia podría haber sido otra, que la verdadera búsqueda está detrás, y es lo que trata también de explicar el personaje a través de su canción "El origen del amor" (que es una libre interpretación de un texto platónico). El amor es la búsqueda por uno mismo mientras uno anda confundido creyendo que está en busca de alguien más.

Y encima que ese 'alguien más' sea Michael Pitt (quien interpreta a Tommy Gnosis). No sé si han sido las películas que me han tocado ver de él pero estoy convencido de que en una gran mayoría de sus papeles le toca sencillamente ser un tonto (y estoy tratando de no sonar agresiva). Aquí es otra estrella del rock (ya en "Last days" le había tocado medio ser Kurt Cobain, ¿no?) (es que esa no la he visto, oh) pero principalmente es un adolescente caprichoso que no sabe lo que quiere en la vida (más que parecerse sospechosamente al de The Rasmus). Por suerte no sale demasiado en la historia y nos concentramos más en la banda de Hedwig que son personajes secundarios más agradables, especialmente Miriam Shor que es de lo más atractiva en modalidad masculina, una pena que no tenga más secuencias y que al final no se revele más extensamente su transformación.

¿Tengo que agregar algo más? La música es fantástica, el modo en que se compone el micro-universo de videos musicales configurando una vida me parece muy bien armado, el personaje de Hedwig es fantástico y el actor interpretándolo aún más. Ahora voy a tener que ir a ver las otras película de John Cameron Mitchell, que además me sorprendió descubrir que es también director de la reciente "Rabbit hole", en una línea bastante diferente me parece.




¿Película favorita de John Cameron Mitchell (como actor o como director)?

24.4.11


18/04/11
Cuando vi "Willard" y me encontré con Crispin Glover, entre la obsesión y la desesperación, confinado a una oficina de lo más estereotípica, pensé en que sería un Bartleby perfecto, no había que buscar más. El mundo ahora estaba preparado para una digna adaptación del cuento de Melville con tremendo protagónico. Y mientras yo me sentía toda una iluminada me enteré que, varios años antes y sin tener que ver "Willard", Jonathan Parker había pensado en lo mismo. O más o menos.




"I would prefer not to"
Creo que enfrentarse con un texto como "Bartleby, el escribiente" y pensar en llevarlo a la pantalla grande ya es un reto de entrada. Del mismo modo en que adaptar a Kafka representa un problema, el absurdo burocrático de Melville y todos sus significados van más allá de la simple trama.
Bartleby llega a trabajar a una nueva oficina y es contratado, lo que podría haber comenzado como un secretario ideal pronto se va revelando como una pesadilla inútil: conforme avanzan los días Bartleby va limitando sus tareas a un margen muy pequeño de lo que está dispuesto a hacer, y del mismo modo va limitando su aspecto humano, sus interacciones y su condición en general.
Reiteramos que Crispin Glover es el hombre para ello.

Yo suelo ser muy poco objetiva con las adaptaciones de textos que me gustan porque está claro que es muy difícil estar a la altura (y yo soy una intransigente), pero creo que aún más en este caso en particular (dado que no he visto ninguna otra adaptación del cuento) ni siquiera hicieron un esfuerzo. Seguro que tenían una visión muy clara de como renovar y actualizar la trama pero no sé si el intento es demasiado ingenuo o sencillamente desastrozo. Lo que era un absurdo oscuro, sin fundamento, vago, se convierte en una especie de reproducción de sitcoms noventeros en que al parecer se pretende que en algún punto Bartleby y su reticencia resulten graciosos. No sé si lo hayan conseguido con alguna porción del público pero yo me sentí más desorientada por sus modificaciones y sus personajes que lo que parecían los compañeros de oficina del protagonista. Desde las instalaciones (muy de serie de televisión) hasta las subtramas con los compañeros me parecieron casi de mal gusto. Como una idea para un programa cómico que había resultado mal y se trataba inútilmente de salvar sin mucho éxito.
Luego, las promesas del musical abarcan apenas un improvisado número de oficina, que ciertamente es lo más entretenido de toda la película. Y para terminar de agraviar la situación en lugar de encontrarnos con un personaje recto y enigmático, Bartleby aquí oscila entre ser un emo (o un inadaptado social por cualquier otra razón que tiende a vestirse como un emo ejecutivo) o directamente una persona que no está en sus facultades. De tal modo más que resultar absurdo en sus negativas parece, llanamente, tonto, y como si eso no fuera suficiente ya nada más de la película resulta salvable.

Probablemente si alguien no conoce la trama original o se siente menos presionado por las referencias, podrá al menos disfrutarla un poco más pero no puedo imaginar alguien que la encuentre verdaderamente buena. En el mejor de los casos es una película entretenida pero carece de fuerza, de visión y de una buena realización. Reitero que deja la sensación de ser el piloto de una mala serie de televisión que todos entendemos que jamás haya llegado al aire.

Una pena, porque Glover estaba perfecto para ese papel, aunque lo hayan convertido en un autista necio. Ahora tendré que editar las secuencias oficinescas de "Willard" y agregarle ediciones de sonido del "Preferiría no hacerlo" y produciré mi propio "Bartleby" tal y como debió haber sido. Y vengaré el espíritu de Melville, entre otras cosas.




¿Película favorita basada en un cuento corto?

14.4.11


14/04/11
Hace no demasiado tiempo hablamos de "Mad detective" y mi eterna elegía hacia Johnnie To (no sé si debería especificar el 'y Ka-Fai Wai' quien co-dirige algunas de sus películas). Pero nos faltaba hablar de la otra parte, de lo que hace cuando no dirige películas de violencia. Esto es, sus comedias románticas. ¿Sorprendidos?



"This is the problem. How can she lose 200 pounds in six months?"
En alguna parte había leído la historia detrás de esta película, que fue distribuida como "Love on a diet", y aunque ya no recuerdo los detalles exactos iba de que entre grabación y grabación de sus tantas películas de gángsters y asesinos y violencia (sólo en el 2001, junto con esta película, To estrenó otras cinco en cartelera), el director decidió que necesitaba un descanso de las mismas tramas y que lo que él quería hacer una comedia romántica. Curioso descanso, si me lo preguntas. Pero de entrada se consiguió a Andy Lau y a Sammy Cheng y ahí ya nadie preguntó nada. Y luego para fastidiar a su público los puso en pantalla terriblemente obesos.

No tengo mucha idea del escenario de Hong Kong para este tipo de películas pero lo que sí me recuerda de entrada es que el tópico de las personas con obesidad (por una u otra razón o en una u otra condición) que buscan el amor más allá de las formas se encuentra bastante en el cine cómico-romántico coreano. Aunque tampoco es que haya visto demasiadas de estas producciones.

Bueno, Mini Mo es una chica con notorios problemas de peso que asiste obsesivamente a todos los recitales de un joven y talentoso pianista. Cuyas presentaciones suelen terminar con ella saliendo en llanto de la sala. De tanto seguirlo por todo Japón se queda sin dinero y por los problemas que eso provoca conoce a un compatriota suyo que está trabajando por allá, un chico llamado Fatso dada su misma condición de sobrepeso. Al principio Mini Mo se cuelga de la amabilidad de él hasta sacarlo un poco de quicio, pero el joven termina por agarrarle cierto cariño y ella le cuenta su historia: cuando ella estuvo hace años de intercambio en Japón conoció al joven pianista y se hicieron pareja, luego él se fue a estudiar a Estados Unidos y ella en su depresión comió y comió hasta llegar a pesar 150 kilos. Ahora que el joven ha vuelto no la reconoce y ella no tiene valor para decirle quien es. Así que el plan es que ahora ambos consigan bajar de peso para que ella recupere a su amor.

Cualquiera que se haya enfrentado a una comedia asiática sin estar demasiado sumergido en el género sabrá que es un encuentro un poco extraño. Sin duda debe ser uno de los géneros que más choque cultural representa porque muchas veces uno no puede entender del todo si ciertos momentos están hechos para reírse o para qué. Y si de por sí yo no soy muy dada a ver comedias la cosa se tornó un poco rara, sobre todo al principio que puede resultar un poco forzado y que sentía que la cosa no tenía demasiado sentido. Por suerte una vez establecido todo lo que tiene que establecerse y que ya todos nos conocemos y nos dedicamos a ver cómo Mini trata de bajar de peso, la cosa va agarrando un mejor ritmo y se disfruta mucho más.
Otro detalle que muchos podrían destacar es que el relleno para el cuerpo y las manos para hacer parecer a los dos protagonistas verdaderamente obesos es bastante pobre. Si bien en el rostro el trabajo se ve bastante decente, a la primera toma de manos o abdomen uno se remite a esos trajes que uno se pone para parecer un luchador de sumo. Así que es un prejuicio que uno tiene que superar en las primeras escenas o va a estar toda la película fijándose en eso.

De resto no voy a decir que sea ni demasiado original ni demasiado cómica. De hecho sí que deja esa sensación de ser más bien un respiro, una película ligera para ver sin pensarle demasiado y para disfrutar también sin esperar demasiado. Y como tal diría que funciona, aunque siempre queda ese bello mensaje moral de que lo que importa es el interior pero más aún cuando estamos delgados y guapísimos. Oh, la vida es cruel, en Estados Unidos, en Japón o en Hong Kong.
Aunque las ventajas que eso representa es que podemos ver a Andy Lau en todo su atractivo visual al menos un momento. Todos salimos ganando.




¿Película favorita de personajes con sobrepeso?