23.9.10



23/09/10
Y, hablando de clásicos a los que uno tiene que regresar en algún momento, recuerdo que cuando era niña me encantaba el concepto de "El Mago de Oz". Aunque la referencia más clara que recuerdo ahorita era una serie animada que mostraba un camino amarillo mucho más largo por el que tenía que pasar Dorothy en espera de regresar a Kansas.
Hace algún tiempo, y aprovechando que mi hermana no la había visto y es amante de los musicales, nos dispusimos a adentrarnos en la maravillosa tierra de Oz.



"Now I know I’ve got a heart cause it’s breaking"

Nunca he sido muy devota de los musicales, pero creo que "El Mago de Oz" todavía tiene ese punto de magia que se contagia al verla. Sin duda fue una película realizada con una candidez total y con un propósito bastante específico, y feliz.

La historia, es casi redundante que se las cuente, así que lo dejaremos en que Dorothy, tras huir de la casa por problemas con sus tíos, termina siendo arrojada por un tornado en la tierra de Oz. Para poder regresar tendrá que ir en busca de el Mago que gobierna dichas tierras y en el camino se encontrará con cuatro personajes muy particulares que la acompañarán para ver cumplidos también sus deseos. Todo esto mientras cantan. Todo el tiempo.

Por una parte creo que me parece imposible dejar de comparar la película en concreto con el mito. Es decir, a estas alturas ya tiene una retórica completamente propia y uno ha convertido a cada personaje en algo mucho más completo. En ese aspecto uno tiene que aceptar que finalmente es una película bastante simple y con una tendencia hacia lo infantil, así que tampoco es que se ahonde demasiado en la personalidad de los personajes ni nada. De hecho algunos tienen ciertos elementos bastante extraños y que no me esperaba o no recordaba en absoluto. Como el León, que tenía unas maneras muy poco, ajam, felinas, o yo que sé. Dorothy, igualmente, está pensada para ser un bombón dulce y no sale de ese papel en ningún momento sin importar lo que esté haciendo: peleandose con sus tíos, visitando un adivino, encontrándose en un país extraño, recorriendo un camino amarillo, matando brujas a diestra y siniestra. Siempre tiene esa carita de pin-up girl y ese tono de voz de chica esforzándose por sonar linda.

Pero sin duda el personaje principal es Oz, y con todo y que la visión que tenemos de ella es muy musical de broadway es suficiente para cautivarnos. También por la retórica, hay que decirlo. ¿Quién no quisiera estar en la tierra de Oz? ¡Es como la fábrica de Willy Wonka pero más grande! (con enanos incluídos y todo) (aunque sin chocolate, parece ser) (oh, y sin el peligro de morir o hacerte pequeño o volverte ciruela en cualquier momento). Uno se pregunta por qué Dorothy querría regresar a su rancho en Kansas siendo que podría quedarse ahí y ser feliz con sus nuevos y extravagantes amigos.

Hubo momentos en que me costó la película, debo aceptarlo, y es porque realmente yo no aguanto que en los musicales no haya ni siquiera un momento de descanso. Y como todas las piezas además son felices por momento llegaba a ser un sentimiento demasiado pegajoso. Pero, bueno, es el precio que uno tiene que pagar. Con todo es una película casi obligatoria y tiene su encanto clásico.


Primero me preguntaba por qué no se ha aprovechado más el concepto siendo que debe ser de lo más explotable, pero ya imdb se encargó de decirme que estoy chava, que hay cientos de proyectos cinematográficos (literalmente) alrededor de la idea de "El Mago de Oz". Ahora lo que falta es que Tim Burton decida que también quiere remakearla, cambie la historia, Dorothy tenga unos 20 y tantos años, Johnny Depp sea el Espantapájaros y se enamoren, y que la bruja mala sea ¿no adivinan? Helena Bohan-Carter. Lo estoy viendo. Sólo espero que Johnny Depp no cante. Oh.




¿Alguna otra versión favorita de "El mago de Oz"?












1 comentario:

  1. Jaja, creo que en cualquier momento Tim Burton sale con su remake.

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