23/09/12
"World Apartment horror" es una pieza inexplicablemente menor si tomamos en cuenta que es dirigida por Katsuhiro Otomo partiendo de una historia de Satoshi Kon. Si eso no es una combinación ganadora, no sé qué pueda serlo. Ya la tenía en mi lista de espera pero no fue hasta encontrármela referida en un ensayo sobre sus particularidades raciales, que me decidí a verla por fin.
"Evil doesn't have a nationality"
Sin duda el hecho de que sea un live-action puede ser una de las razones por las que no destaque tanto si tenemos que ponerla junto a "Akira" o alguna otra animación de Otomo, sumado al hecho de que la premisa puede sonar un poco atípica comparada con el resto de la producción de ambos directores. Eso en apariencia.
Un yakuza de menor rango tiene como misión desocupar un edificio donde viven varios inquilinos, todos inmigrantes de otros países asiáticos. Lo que parecía ser una labor sencilla termina por complicándose no sólo por las dificultades usuales de tratar con tantas personas, en especial con aquellas que ni siquiera entienden muy bien el japonés, sino porque hay algo extraño en el edificio que pronto va envolviendo al yakuza, de la misma manera en que parece haber llevado al anterior encargado de la misma misión hacia un final terrible.
No hay que ver demasiado para darse cuenta que "World apartment horror" es una película menor en el aspecto de que es mucho más relajada que las épicas animadas de Otomo, pero al mismo tiempo destaca por su sencillez como por su particular enfoque. Combinando elementos típicos del cine de yakuzas, terror de casas embrujadas y la comedia de personajes, la película termina por representar fielmente la idea que lleva desde el título: la globalidad del horror, el horror de la globalidad. Tratando, además, con un enfoque que el cine japonés no suele retomar demasiado apostando por la imagen más homogénea de su cultura: la abundando inmigración, sobre todo proveniente del resto de Asia, y las condiciones en las que viven. Si bien la trama parte del hecho de que dicho edificio departamental podría cargar con una maldición que va a complicarle la vida a sus inquilinos, al yakuza protagonista y a toda su organización, el principal juego de la trama viene a través de su espejo de personajes variopintos y el abanico de posibilidades que cada uno representa dentro de una premisa bastante simple. Conforme van entrecruzándose las presencias de los inquilinos, aunque no se llegue a profundizar por completo en ellos, uno va viendo el manejo coral de personajes que luego Kon retomaría en piezas como "Tokyo Godfathers" o "Paranoia agents", siempre con esta intención de mostrar a Japón como un microuniverso variado cuya metáfora concreta viene a ser ese edificio departamental donde el protagonista japonés se ve convertido en una minoría.
Creo que es una pieza más curiosa que trascendente, pero también es cierto que si le quitamos el enorme peso de los dos nombres mencionados nos queda una comedia de horror yakuza bastante entretenida, con un enfoque original y bastante interesante. Además del plus que le da el ir trazando los guiños de Otomo y Kon en detalles de la puesta en escena o el guión, que lo hace lucir como un trabajo desenfadado pero realizado con gusto.
Igual seguro que la vi con ojos de amor, pero ya sabemos que eso también podría haber sido contraproducente.
¿Alguna película de horror multi-racial?