23.9.12


23/09/12
"World Apartment horror" es una pieza inexplicablemente menor si tomamos en cuenta que es dirigida por Katsuhiro Otomo partiendo de una historia de Satoshi Kon. Si eso no es una combinación ganadora, no sé qué pueda serlo. Ya la tenía en mi lista de espera pero no fue hasta encontrármela referida en un ensayo sobre sus particularidades raciales, que me decidí a verla por fin.



"Evil doesn't have a nationality"
Sin duda el hecho de que sea un live-action puede ser una de las razones por las que no destaque tanto si tenemos que ponerla junto a "Akira" o alguna otra animación de Otomo, sumado al hecho de que la premisa puede sonar un poco atípica comparada con el resto de la producción de ambos directores. Eso en apariencia. 
Un yakuza de menor rango tiene como misión desocupar un edificio donde viven varios inquilinos, todos inmigrantes de otros países asiáticos. Lo que parecía ser una labor sencilla termina por complicándose no sólo por las dificultades usuales de tratar con tantas personas, en especial con aquellas que ni siquiera entienden muy bien el japonés, sino porque hay algo extraño en el edificio que pronto va envolviendo al yakuza, de la misma manera en que parece haber llevado al anterior encargado de la misma misión hacia un final terrible. 

No hay que ver demasiado para darse cuenta que "World apartment horror" es una película menor en el aspecto de que es mucho más relajada que las épicas animadas de Otomo, pero al mismo tiempo destaca por su sencillez como por su particular enfoque. Combinando elementos típicos del cine de yakuzas, terror de casas embrujadas y la comedia de personajes, la película termina por representar fielmente la idea que lleva desde el título: la globalidad del horror, el horror de la globalidad. Tratando, además, con un enfoque que el cine japonés no suele retomar demasiado apostando por la imagen más homogénea de su cultura: la abundando inmigración, sobre todo proveniente del resto de Asia, y las condiciones en las que viven. Si bien la trama parte del hecho de que dicho edificio departamental podría cargar con una maldición que va a complicarle la vida a sus inquilinos, al yakuza protagonista y a toda su organización, el principal juego de la trama viene a través de su espejo de personajes variopintos y el abanico de posibilidades que cada uno representa dentro de una premisa bastante simple. Conforme van entrecruzándose las presencias de los inquilinos, aunque no se llegue a profundizar por completo en ellos, uno va viendo el manejo coral de personajes que luego Kon retomaría en piezas como "Tokyo Godfathers" o "Paranoia agents", siempre con esta intención de mostrar a Japón como un microuniverso variado cuya metáfora concreta viene a ser ese edificio departamental donde el protagonista japonés se ve convertido en una minoría. 

Creo que es una pieza más curiosa que trascendente, pero también es cierto que si le quitamos el enorme peso de los dos nombres mencionados nos queda una comedia de horror yakuza bastante entretenida, con un enfoque original y bastante interesante. Además del plus que le da el ir trazando los guiños de Otomo y Kon en detalles de la puesta en escena o el guión, que lo hace lucir como un trabajo desenfadado pero realizado con gusto.
Igual seguro que la vi con ojos de amor, pero ya sabemos que eso también podría haber sido contraproducente.




¿Alguna película de horror multi-racial?

21.9.12


21/09/12
Yo no necesito más razones para amar a Sion Sono, pero de su filmografía que todavía tenía pendiente es probable que "Noriko's dinner table" no fuese la pieza que más ganas tenía de ver. Porque la idea misma de una secuela, sobre todo una de su maravillosa "Suicide circle" me parecía bastante innecesaria. Y si terminé viéndola fue únicamente porque mi hermano quería comparar impresiones y yo no podía quedarme atrás.



"We need rabbits, not just lions. Rabbits and lions can't switch places but we human beings can. Some will kill. Some will be killed"
Después de la presentación de "Suicide circle" en Japón en el 2002, Sion Sono le pidió al mangaka Usamaru Furuya que hiciera una adaptación en comic de la película. Pero a diferencia de las usuales adaptaciones en estos casos, donde se trata sencillamente de trasladar la acción al papel y quizá profundizar en algún aspecto, Sono le pidió que realizara una historia libremente inspirada en su película, de modo que no tuviera que limitarse por la trama principal de la misma. Este manga apareció al mismo tiempo que la edición en dvd de la película y narraba de manera más lineal un aparente caso aislado que trataba de dar respuestas al origen de la epidemia de suicidios que se ve en la película, de manera más entendible aunque apelando a distintos recursos.
Mi impresión es que Sono entró de nuevo en el mismo juego con "Noriko's dinner table". En lugar de hacer una secuela en el sentido en que solemos pensarlas, tres años después decidió adaptar-continuar el manga de Furuya bajo el mismo precepto de libre interpretación. Si de por sí ha demostrado tener una increíble habilidad para adaptar exitosamente mangas, cambiándolos de manera importante pero conservando su esencia, la serie de correspondencias entre la primera película, el manga y esta 'secuela' consiguen darle una dimensión inesperada a una trama ya de por sí fascinante.

Noriko es una joven que se siente por completo ajena a su mundo. Aunque las cosas no parecen ir mal con su familia y su entorno, ella siente que no pertenece, y se desahoga por completo en su vida virtual donde está fascinada por una chica que usa de nick Ueno Station 54. Un día decide escaparse de su casa y viajar a Tokio para conocer a esta amiga virtual y termina por involucrarse en el negocio de 'simulación de familias' que ella lleva, mientras que su padre comienza a realizar toda una investigación para encontrarla.

Esta sinopsis resumida de la premisa más inmediata de la película en realidad dice muy poco de ella y puede sonar a que se trata de un drama familiar con posibles tintes violentos, si la relacionamos con los suicidios masivos de la supuesta precuela. Pero con Sion Sono nada es lo que parece, y manteniendo una relación tangencial con la orquesta de suicidios irracionales, la película se dedica magníficamente a diseccionar todas las implicaciones de las dinámicas familiares. La relación de Noriko con su familia, las puestas en escena familiares en que ella y Kumiko participan, la re-elaboración de la dinámica familiar rota. Invirtiendo los valores usuales de las películas hiper-violentas japonesas contemporáneas donde los personajes aspiran a convertirse en victimarios, la premisa que guía el desarrollo de la trama es la posibilidad de ofrecerse uno mismo como la víctima: invertir la dinámica vital y aceptar la violencia en el sentido inverso.

Es difícil juzgar "Noriko's dinner table" desde un sólo ángulo siendo posiblemente una de las piezas más complejas del director, con una red de correspondencias y significados que se expande constantemente y se reinventa conforme el constante juego de espejos se va desdoblando. Hablar de ella como una secuela le hace perder parte de su plenitud pero al mismo tiempo es inevitable relacionarla con las piezas anteriores de la saga y con el imaginario que Sono ha construido a través de sus películas. Los distintos episodios de la película pueden también abordarse de manera individual y conducir a sus propias reflexiones y conclusiones, al mismo tiempo que la evolución de los personajes puede parecer tan dramática como fugaz. 
Tras el primer visionado me sobrevino una breve confusión que me hizo pensar en ella por días, después de los cuales surgió la necesidad de verla de nuevo. Ante los nuevos visionados esa sensación de volver a ella persiste, sus secuencias me parecen brutales, certeras y maravillosas. Sus diálogos cuidados, sus personajes fascinantes, su construcción de un mensaje social a través de una retórica extraña, teatral y oscura, totalmente cautivante. 

De elementos concretos de la película se podrían escribir ensayos completos. Mi elemento favorito probablemente sea la idea y sus posibles implicaciones de la simulación familiar. Me parece un tema complejo, maravilloso e increíblemente bien manejado. No hablo mucho más ni ahondo en nada en particular porque es una película que realmente merece un visionado. Decir que ni siquiera es necesario ver la supuesta precuela, e incluso podría ser un ejercicio bastante interesante el verlas a la inversa (sobre todo para aquellos que puedan tener problemas con lo críptica y poco clara que puede parecer "Suicide circle" para alguien no muy familiarizado con los problemas sociales en el Japón actual). 

Pienso en ella justo ahora y me emociono. Así de grande es.




¿Alguna película sobre relaciones virtuales que pasan al terreno de lo real?

20.9.12













20/09/12
Es una pena que no haya podido encontrar una mejor imagen y con mejor calidad para ilustrar esta entrada. Pero es lo que suele suceder con algunos documentales, que tienen circuitos limitados y luego son olvidados por todos. No hablemos de sus posibilidades de distribución. 



"Mi hermana siempre lleva el velo puesto y eso no le bloquea la personalidad ni nada"

Mohammed Soudani, el director, nació en Argelia pero reside en Suiza desde hace varios años. Cuando nació el proyecto de hacer un documental sobre la vida de mujeres musulmanas en Europa se propuso entrevistar a un diverso número de mujeres para tratar de conocer su vida y su relación con la religión. El desarrollo inicial fue más problemático de lo que esperaba pero finalmente comenzó la grabación con Hadjra, Mehrezia y Latifa.

Estas tres mujeres representan posiciones distintas respecto a este tránsito de Medio Oriente a Europa. Hadjra es una mujer joven que nunca se sintió cercana a la religión de sus padres y que al enamorarse de un belga ajeno a su comunidad tuvo que huir de la casa y a la que le tomó años reconciliarse por completo con sus padres ahora que tiene una familia con su esposo. Mehrezia es teóloga, se ha dedicado por años al estudio del Corán y su enseñanza, no sólo para practicantes sino como representante en congresos conjuntos con otras religiones. Latifa es una empresaria que tiene un restaurante de comida árabe, ella se considera más bien una persona espiritual y aunque es cercana a su religión no siempre la toma al pie de la letra y no cree que haya una verdadera problemática con ello. Además, al sumergirnos en sus historias, nos asomamos también a la vida de las personas a su alrededor, que de alguna manera terminan también por posicionarse en esta dicotomía que al principio parece mostrarse como Islam/Occidente pero que conforme va ampliándose el panorama muestra una complejidad mucho más vasta. 
El documental da inicio con una conversación entre dos mujeres, independientemente de las que veremos después, donde hablan de un crimen en que una mujer musulmana fue asesinada por su familia por querer divorciarse de su esposo, de los que han sonado cada cierto tiempo en algunos países europeos.

Sin querer mostrar una tendencia hacia ningún lado, el diálogo constante con estas mujeres, esas visiones fragmentarias de su vida y la reflexión constante sobre sus vidas, su crianza y su religión, ayuda a acercarse a una idea del islam mucho más aterrizada que la que solemos tener en otros contextos. El hecho de que estas familias se encuentren fuera de sus países originales, muchas veces gobernados por sus mismos preceptos religiosos, ayuda a ver sus prácticas religiosas como una opción más que como una obligación. Especialmente tratándose de mujeres, que dan una perspectiva mucho más liberal de la que podríamos pensar de temas como el uso del velo o el aprendizaje del Corán. Tal como ejemplifica Latifa cuando uno de sus amigos en el restaurante le preguntaban por qué seguía respetando el ramadán cuando ahí nadie se enteraría si lo así o no. Por decisión propia. O cuando Mehrezia tiene que responder preguntas sobre el constante terrorismo en los países árabes, o cuando Hadjra reflexiona sobre la religión de sus padres ahora que ya es ajena a ella. 

Sin justificar muchos de los preceptos religiosos que defiende el ismalismo más extremo, me parece que es una religión de la que se ha hablado mucho sin tener demasiado conocimiento y también sin tomar en cuenta los contextos específicos en que se desarrollan. No porque ello justifique la violencia ni el fanatismo irracional, sino porque no es que ninguno de ambos elementos sea exclusivo del islam y sin embargo tiende a verse como si esos casos representara a la totalidad de una religión, un país y una raza. Y, como suele suceder con casi todo, la situación es mucho más compleja de lo que parece.
Un documental muy bien realizado y bastante interesante, además de agradablemente cotidiano y sencillo. Lo vi presentado por su director y fue una pena presenciar que después de la función la ronda de preguntas que se le hicieron caían precisamente en los mismos prejuicios que él trató de cambiar con su proyecto.



¿Algún documental con visión femenina?

19.9.12


19/09/12
Pues ahora sí, ya estamos de vuelta ¿me extrañaron? Y ahora, en teoría, ya no voy a ausentarme pronto. Y bueno, para retomar las reseñas nada mejor que ¿adivinan? cine japonés.



"Hay dos clases de personas en el mundo: los que tienen ritmo y los que no"
Ahora creo recordar que estaba buscando esta película cuando llegué a la de "An encyclopedia of unconventional women". Ésta había sido recomendación de Chiaki y al verla tan aparentemente shojo decidí comenzar por la producción de Shimizu, pero en algún momento tenía que darle una oportunidad a "Swing girls".

Un grupo de chicas están tomando cursos de verano en la escuela por no haber aprobado matemáticas. Es claro que pasar el verano tomando clases no es precisamente la idea más divertida del mundo y suelen buscar cualquier excusa para sobrellevar su castigo. Un día aprovechan que la orquesta estudiantil partió a una competencia antes de que llegaran sus comidas para el viaje para ofrecerse a llevárselas a una ciudad cercana, pero al tener que caminar bajo el sol con las bandejas de sushi la condición de las mismas no era la más óptima cuando fue consumida por la orquesta lo que culminó con un montón de alumnos enfermos e incapaces de participar en la siguiente preparación. Ahora las mismas estudiantes se ofrecerán a aprender a tocar instrumentos en un tiempo record para poder sustituirlos en el concurso y evitar las clases de matemáticas.

Siempre sospecho de las producciones que implican colegialas más una actividad extra que abarca toda la trama. Porque es el típico esquema de un gran número de mangas y animes shojo (aquellos que van dirigidos principalmente a un público femenino joven) estudiantiles donde todo gira alrededor de, claro está, estudiantes y alguna cuestión estudiantil. En el caso de la música quizá sea con la que menos dudo porque después de "Linda Linda Linda" me había quedado con un buen sabor de boca y también porque las tramas de este tipo que suelen llegar a las producciones cinematográficas son más limitadas que la cantidad abrumadora de mangas y animes al respecto. Con todo tampoco tenía las mejores expectativas de "Swing girls".

La historia en sí es bastante tópica y se desarrolla sin demasiada innovación al respecto. Personajes estereotípicos estudiantiles, un reto medio imposible y la estructura de amor-odio hacia la actividad al respecto. Si bien no presenta ninguna sorpresa en ese aspecto también es cierto que la historia fluye de manera apropiada y no abusa de ninguno de sus recursos, lo que hace que al menos en un primer momento su presentación sea entretenida, ligera y fácil de disfrutar. 
A partir de ahí todo es un plus: con una historia sencilla se aprovechan al máximo sus elementos y consiguen realmente enganchar al espectador con una producción más que bien realizada. Las variadas y conflictivas protagonistas consiguen superar exitosamente el gran reto de este tipo de películas que es el no resultan en absoluto odiosas. Cosa que es increíblemente complicada, en especial para los japoneses al parecer. Y aunque se mantienen en sus estereotipos consiguen ser convincentes y causar empatía. Son dirigidas, además, por el actor Naoto Takenaka, quien interpreta al profesor de matemáticas e improvisado director de orquesta, en un papel fantástico. Me parece que actualmente es de los actores japoneses que como secundarios (e incluso fugaces) dan una plusvalía increíble a las películas en las que participa. 
Pero lo que la película tiene, sobre todo y que irónicamente no es siempre un punto en común en este tipo de producciones, es una excelente música. Cambian el enfoque de orquesta estudiantil para convertirse en una banda de swing y es una maravilla ver a esas adolescentes interpretando las canciones, incluso cuando no las tocan especialmente bien.

Yo me mantengo en que como subgénero sigue sin ser de mis favoritos y seguiré dudando antes de ver alguna película así, pero al menos como una producción ligera, musical y entretenida, cumple de manera maravillosa y nos da todavía más de lo esperado.




¿Película musical estudiantil favorita?

10.9.12


10/09/12
Y ya estamos de vuelta. No fue una desaparición tan prolongada como se esperaba pero eso quizás cambie en los próximos días.Quizá. Mientras continuamos con una película carcelaria que sonó bastante en su momento y que yo dejé pasar hasta que me encontró y tuve que darle una oportunidad. 



"Lo importante es que no te confíes. No te olvides nunca de dónde estás"
Me he planteado la posibilidad de que no me guste el cine carcelario. Como concepto básico de que parta una premisa, y que quizá a partir de ese inicio podría llegar a convencerme pero que de entrada no es que me agrade. Ello porque en general recuerdo pocos casos en que una película dentro de una cárcel me haya gustado mucho. Como "Carandiru" (que es posiblemente mi película favorita de cárceles, y la otra posibilidad es que haya puesto el listón muy alto) o "Doing time". O "Female prisioner Scorpion", en menor grado (por sus particularidades exploitation).

Partiendo de ello está el segundo hecho de que "Celda 211" salió en un momento que le valió esa condición molesta en que algunas películas parecen enfrentarse implícitamente ante la crítica. Como cuando salieron al poco tiempo "Benjamin Button" y "Slumdog millionaire", iban ambas por un montón de óscares, y la gente tendía a compararlas en razón de cuál era mejor de ambas, como si tuvieran algo que ver. Ello sucedió de algún modo entre "Celda 211" y "El secreto de sus ojos", que tenían en común que ambas eran una especie de thriller dramático relacionado con el sistema de justicia, y que competían por un montón de Goyas. 
Con el tiempo entre mi visionado de una y otra película, era difícil no pensar en los comentarios que había leído en aquel entonces que era una suerte de lucha mortal entre ambas como si necesariamente tuviera que haber una ganadora (en los premios sí que tendría que ganar una al final).

Como ya todos sabrán a esta altura, "Celda 211" va sobre un hombre que va a comenzar a trabajar como funcionario en una cárcel y mientras lo pasean para mostrarle las instalaciones sucede un pequeño percance que lo deja inconsciente y sirve para que los presos aprovechen a liberarse y armar una revuelta total. Él, cuando se da cuenta de la situación, decide hacerse pasar por otro preso y tratar de sobrevivir hasta que el asunto pueda solucionarse, cosa que no es particularmente fácil cuando estás rodeado de criminales sedientos de venganza. 

Hay varios puntos innegables, como que es una película entretenida, bien llevada, pero sobre todo que le debe absolutamente todo a un sólido y enorme pilar: Luis Tosar. De un estereotipo recurrente en el cine de cárceles hace un personaje poderoso, genuino y carismático, sin caer en los abusos y exageraciones, y que consigue que toda la película gire alrededor de él. Hasta consigue disimular algunas cosillas no tan positivas que suceden a su alrededor. 
Si nos quedáramos con esto no tendría que objetar mucho más. Me parece una película taquillera que cumple bien con lo que promete y hasta da un pequeño extra en el apartado antes señalado. Y sin embargo generó una serie de arrebatas pasiones en su momento y movió a una serie de críticas dramáticas, y sin ir más lejos le ganó todos los Goya a "El secreto de sus ojos" (tampoco que sea una gran referencia, siendo premios españoles no les veo muchas ganas de regalarle todos sus galardones a una producción latina, de entrada). Mientras la iba viendo y teniendo esto en mente, a veces no podía evitar pensar ¿me estoy perdiendo de algo? ¿hay algo que no estoy viendo?

Sobre todo porque, bajo la idea de 'película taquillera', me parece que uno suele dar por hecho que hay ciertos detalles que se pueden perdonar. El protagonista no sólo no es un actor especialmente bueno (no he visto demasiado de Alberto Ammann pero me parece que sólo cumple, y por poco), la historia tampoco es que sea increíblemente original, pero sobre todo está llena de tópicos, personajes caricaturizados y un montón de parches en el guión que se justifican de la manera más conveniente. Para que la trama pueda avanzar todo se justifica con detalles muy poco creíbles que suceden siempre en el momento más necesario a un nivel que parecen los artificios de un guión no demasiado revisado. Si dejamos de lado a los dos protagónicos y algún personaje fugaz, todos los demás personajes y actores me parecen bastante poco atendidos, y no porque no pudieran dar más de sí pero son por completo obviados por enfocarse en lo más increíblemente cursi e innecesario de la trama. Ya sabemos desde el inicio que Juan Oliver está casado y su mujer embarazada lo espera en casa, no necesitamos haber estado atrapados en una cárcel para entender que debe ser terrible la angustia de no ser descubierto y preocuparte además por las personas que tienes fuera. Y sin embargo nos machacan una y otra vez con una serie de flashback edulcorados a cual más que parecen tener como única finalidad que jamás olvidemos ese detalle, como si ello fuese más interesante de ver que lo que sucede dentro de una cárcel llena de criminales. Y no me voy a detener en el hecho de que el propio Juan más que proponerse como guardia de cárcel, parece que está listo para formar parte de la CIA, yo no es que pida verosimilitud en todo pero es que ya su proceder a veces es demasiado descabellado. 

Y a partir de ahí para mí todo comienza a tener demasiados peros, que si lo pensara sólo como divertimento no tendría por qué ponerlos, pero que no entiendo cómo es que llegó a venderse y apreciarse tan bien siendo una película que no me parece que vaya mucho más allá de la zona más alta del promedio. Claramente no puedo hablar comparándola con el género en el cine español o alguno de esos puntos, pero sí que puedo meter la mano al fuego y decir que no me parece que de modo alguno se pueda siquiera acercar a la maravilla que es "El secreto de sus ojos". Tampoco es que yo crea que se deban comparar, pero si hay que tomar partido a mí me queda clarísimo. 
Por no mencionar que ni siquiera va a entrar al reducido círculo de películas carcelarias que me gusten.




¿Película favorita que suceda en una cárcel?

7.9.12


07/09/12
¿Saben de quién no hemos hablado en demasiado tiempo? Eso es, de Koji Wakamatsu.



"I don't want to be around people anymore"
A Wakamatsu no le fue muy bien durante los 70. Entre que se le fue a Líbano su guionista de toda la vida y entre que fue de los personajes más perseguidos durante la paranoia contra las pinku eiga, lo cierto es que hizo poco y no particularmente destacable. Hacia inicios de los 80, "A pool without water", aunque pueda parecer bastante cercana a una producción pornográfica típica de sus viejas épocas, es en realidad un replanteamiento de su usual temática ante los nuevos tiempos.

El protagonista es un hombre que es incapaz de interactuar de manera normal con cualquier persona, lo cual es más evidente con las mujeres. Se dedica a diseccionar animales lo cual no es en absoluto psicópata, hasta que un día se plantea su siguiente paso con una mujer que le gusta y a la que ha seguido hasta su casa para ver donde vive. A partir de entonces comenzará a rondar casas de mujeres que vivan solas, para dejar entrar un gas que las haga dormir, para entonces poder entrar libremente y abusar de ellas. 
Si bien puede parecer una trama más que simple y típica de película pornográfica, el cuidado con el que se retrata al personaje protagónico sin tener que decir nada de él (el hombre apenas si habla en algún momento) y toda su meticulosa puesta en escena para sus escapes nocturnos, van construyendo una psicología perversa mucho más compleja y que visualmente cobra fuerza a través de la teatralidad sutil de sus actos. No se trata ya de esa fotografía que parecía demasiado estética y cuidada o sus escenarios casi fantásticos, como solía emplear el director en los años 60, pero hay todavía una noción del mundo como algo que puede ser organizado en todos sus aspectos. Y este hombre no se limita solamente a irrumpir en una casa para satisfacer sus deseos, sino que tiene que reconstruir todo el entorno y a la mujer en cuestión para adecuarse a él. 

Wakamatsu siempre se preocupó por diseccionar la psique masculina y el modo en que lidia con sus problemas sexuales a través de la violencia. En los años 60 sus personajes se caracterizaron por una impotencia sexual y psicológica que se expresaba a través de sus dramáticos arranques violentos. Ahora, un par de décadas después, el individuo japonés del que habla es otro. Es un individuo antisocial pero no impotente, que tiene que recurrir a la violencia pero que no es cegado por ella. Un individuo que no busca destruir su realidad sino recuperarla. Y consigue expresar todo ello a través de una estructura narrativa más que básica y casi sin utilizar diálogos. También, aunque para esos años ya hubiera podido recurrir a escenas sexuales mucho más explícitas sin ser acosado por la censura, el director demuestra que para él el erotismo y la sexualidad siempre estuvieron al servicio de la obra y no es necesario abusar de ellos para que consigan transmitir su mensaje. 

En varias partes se señala que está basada en hechos reales aunque no dicen mucho más al respecto. Me inclino a pensar que tampoco debe ser tan inusual en Japón un violador serial que se aproveche de mujeres dormidas (y seguro todo eso es culpa de Kawabata). Pero también sabemos que a Wakamatsu siempre le ha gustado aprovecharse de crímenes reales para infiltrarlos en sus películas. 
Y a partir de esta producción es que veremos un nuevo giro en la filmografía del director, del cual hablaremos después.

Ésta es la última entrada que dejo programa, así que esperemos que no me tome demasiado tiempo volver a aparecerme por acá. 




¿Película favorita relativa a mujeres dormidas?

6.9.12

















06/09/12
Y como ya venía de documentales pues por ahí me seguí y decidí que lo que quería era ver más de México. Tiempo antes comenté mi fascinación por "Alamar", dirigido por Pedro González-Rubio, y estaba dispuesta a buscar cualquier cosa más de él.



"Mientras más miedo le tienes al animal, más te rechinga, pero si vas con fe a torear no te pasa nada"

La idea de ver un documental sobre tauromaquia no me interesaba particularmente, pero ya de entrada el hecho de que no tomase una posición grandilocuente y se fuera hacia pequeñas poblaciones en Yucatán comenzó a atraparme rápidamente. Es claro que en la Península el director se siente en su hábitat, y aquí encontramos el atractivo extra de que el acento está todavía más marcado (y me encanta, qué les voy a decir).

Se podría decir que en realidad el toro negro del título es Fernando Pacheco, un joven torero que ha encontrado en este arte la única posibilidad en una vida llena de desilusiones. Se fue de su casa desde joven perseguido por los males usuales de la adolescencia pobre: la droga, el crimen, la falta de educación y de trabajo. Comenzó a correr en las ferias de pueblo y eventualmente comenzó a torear, ahora malvive con su 'agente', una mujer bastante varios años mayor que él con quien lleva una relación problemática. 
Siguiendo a Fernando, apodado 'El suicida' por el poco recelo que tiene en el ruedo, su historia personal (posible metáfora de todo un estrato de la población rural) se mezcla con la imaginería de la tauromaquia. Pero es precisamente una máscara falsa, un intento de reproducir las señas, los escenarios, el portento de las grandes corridas de toros, pero a un nivel mínimo, mundano, que culmina sin pena ni gloria para ninguno de los dos contrincantes. 

He de decir que el concepto que se tiene de las corridas de toros en las ferias de los pueblos yucatecos más perdidos es lo que a mí siempre me ha parecido justo: Fernando entra tan alcoholizado, tan poco preparado, la estructura en general es tan improvisada y el toro, que si bien no debe ser muy bien alimentado, tiene prácticamente las mismas posibilidades de ganar que el torero. El público incluso parece disfrutar más cuando el toro termina corriendo al torero quien en su terrible condición no puede hacer mucho contra ese animal por más que se lo proponga.
Y es a ello, a esa parodia de corrida, a la que Fernando entrega su vida y por la cual cree vivir mientras todo lo demás se desmorona. Siguiendo la estructura general de esos grandes biopics donde un maestro en su arte termina cayendo de su pedestal, nos encontramos con que Fernando ha convertido en eso su vida sin darse cuenta de que es un guiño muy lejano de esas grandes estrellas. Él ha estado cayendo siempre.

No hay realmente comparación con "Alamar" ya que las exigencias de la historia son completamente distintas. Una fotografía casera, una edición mucho más rústica, pero también un acercamiento mucho más extenso a un personaje, una posibilidad de diálogo mucho más abierta que le permite a los involucrados explicarse a sí mismos, conseguir su propia profundidad y tender sus propias trampas. 
Siendo un tema que podría parecer poco atractivo no necesita mucho para atrapar al espectador partiendo principalmente de su sinceridad y su acercamiento sin miramientos a una realidad triste, dura, pero maquillada y vestida a su gusto. 

Dado que como director González-Rubio me va a hacer esperar todavía un poco para ver su colaboración con Naomi Kawase (un documentalista mexicano grabando en Japón, es como un sueño hecho realidad), creo que tendré que buscar las películas donde haya participado como director de fotografía, mientras tanto.




¿Alguna película que os guste relativa a la tauromaquia?

5.9.12


05/09/12
Y para terminar en mini ciclo de cine indígena nos vamos hacia Colombia con un casi mediometraje.



"No podemos seguir siendo espectadores, somos víctimas ahora. Seamos libres por nuestras propias acciones"
Para casi nadie escapa la noción de que Colombia atraviesa desde hace ya varios años un problema de inseguridad y lucha constante entre el gobierno y algunos grupos internos que ha desembocado en un clima de violencia generalizada. Dicho esto, es claro que la situación es más compleja que ese sencillo resumen, pero si hay un aspecto que casi nunca se trata al hablar al respecto es la posición que ocupan los pueblos indígenas respecto a todo este conflicto. Si en América Latina tienden a jugar casi siempre una situación desfavorecedora, es de esperarse que su condición sea problemática.

"País de los pueblos sin dueño" se enmarca en los 61 días de Minga Social y Comunitaria que en el 2008 sostuvieron comunidades indígenas de una zona del país para expresar su rechazo contra una serie de atropellos sistemáticos contra los indígenas por parte del gobierno como la militarización del territorio, asesinatos selectivos, deslegitimación y criminalización de líderes indígenas y el etnocidio. Durante estos días a pesar de la naturaleza pacífica de la manifestación, hubieron constantes represiones por parte del gobierno que culminaron con un resultado mucho menos favorable que el alcanzado, al menos en apariencia, por las naciones Shuar de las que comentábamos en el documental anterior.

Si el caso de estudio tiene ya su interés particular, lo que hay que destacar además de este documental es su realización. Si ya hemos marcado anteriormente esta idea de la perspectiva que toma el documentalista al momento de grabar, en este caso nos encontramos con una pieza que fue en realidad formada por un colectivo de jóvenes indígenas estudiantes de comunicación en apoyo de algunos profesionales. Es difícil saber exactamente hasta dónde llega la participación de cada uno, pero me atrevería a decir que se nota un respeto hacia la visión del colectivo que lo planeó ya que se mantiene hasta el texto original cuando se busca agregar información extra, a pesar de contener faltas de ortografía o gramática. También porque es claro que la edición es rudimentaria, sencilla y que busca concentrarse en los puntos más claros de las manifestaciones, consiguiendo en algunos casos grabaciones valiosas que sirvieron luego para rebatir informes oficiales de cómo se había desarrollado el conflicto. Sin duda una muestra clara de lo que es verdaderamente cederle la palabra al Otro, aquel que ha estado acostumbrado a guardar silencio y no ser escuchado, y que ahora se sostiene de pie, de frente, y hablando fuerte y claro. Precisamente la escuela de comunicación conformada por los jóvenes indígenas de donde surge la idea del documental se llama 'El camino de la palabra'. 
Como suele suceder con las piezas comentadas durante este pequeño ciclo, lo triste es imaginarnos lo que viene después de lo que hemos visto.

Como estoy dejando esta entrada pre-programada (a ver si funciona esta cosa), no voy a chantajearlos con agregarme a facebook para poder acceder al link de este documental para verlo online (que obviamente es muy difícil de buscar). Así que quien quiera verlo, lo tiene aquí: "País de los pueblos sin dueño".




¿Última película colombiana que hayan visto?

4.9.12


04/09/12
Siguiendo con la temática indigenista, nos vamos hacia Ecuador, país que no hemos tratado mucho cinematográficamente.



"No más policías, no más represión con violencia, porque aquí no hay ninguna guerra civil"
Ecuador, al igual que tantos países latinoamericanos, tiene un alto porcentaje de población indígena que es sistemáticamente ignorada por el gobierno cuando se trata de "reformas" por el "bienestar del país". La comunidad Shuar es además la población amazónica más numerosa, parte de la cual se encuentra asentada en dicho país.
En el 2009, con motivo de una serie de reformas relativas al agua, minería y educación, que atacaban directamente los intereses de los pueblos asentados en la zona más selvática del país, hubo una serie de manifestaciones que culminaron con la muerte de un profesor de origen shuar, Bosco Wisum, tras días de ser fuertemente reprimidos por la fuerza policial. A partir de este hecho es que los representantes de las naciones Shuar, como ellos se presentan, comienzan una marcha hacia la capital para exigir ser escuchados por el presidente del país.

Julián Larrea Arias y Tania Laurini siguen este peregrinar desde dentro y tratando de enfocar sus distintas perspectivas: su organización interna, el apoyo que reciben al paso por las ciudades, las reacciones de las autoridades. Conociendo el contexto que da origen a esta situación, en particular el asesinato de Bosco Wisum que en un principio podría pasar como un daño colateral esperable de este tipo de situaciones, el interés del documental es mostrar hasta dónde se puede llegar con este tipo de movimientos.
Resulta interesante ver, además, una serie de comunidades indígenas tan bien organizadas y que se han estructurado a sí mismas como una serie de naciones hermanadas dentro de una sola nación. Interesante que una de las principales exigencias al gobierno es precisamente que se reconozca a Ecuador como un país plurinacional, donde cada una de estas naciones indígenas tenga un lugar establecido. 
Hay, además, una cercanía con la situación, un acercamiento tan serio como a veces desenfadado con el movimiento que le da el toque humano necesario. Una escena maravilla es cuando, en un encuentro formal con el gobierno, piden poder expresarse en su idioma y que haya un traductor presente, ante lo cual traen a una persona que evidentemente apenas puede masticar algunas palabras en la lengua indígena. Clara muestra de cuánto conocimiento tienen esas comunidades de la 'modernidad' pero qué tan poco sabemos sobre ellos.

Como suele suceder con esta temática, un documental corto (de apenas una media hora) pero interesante sobre una lucha que comparten tantas poblaciones indígenas vista a través de un caso particular. 
Y también está totalmente disponible para verlo online, así que puedes buscarlo o agregarme a facebook donde pondré el link (sí, es chantaje total).




¿Alguna película de Ecuador que recuerden?

2.9.12


02/09/12
A pesar de que me había gustado "The expendables", no tenía demasiadas expectativas de su continuación y la verdad es que me costó tiempo decidirme a verme. Pero al final tenía que caer, toda la parafernalia de su casting consiguió atrapar a esta espectadora. Que supongo era todo su fin.



"Why is it the ones who deserve to live, that want to live the most, die - and the ones that doesn't deserve to live, keep on going?"
¿Recuerdan esa época maravillosa en que las películas aspiraban a existir sólo en sí mismas y no en una infinita continuación de secuelas y secuales? Jo, ya sé, en realidad siempre han existido sagas eternas y remakes y secuelas y precuelas y reboots. Pero hay que ver la cantidad de ellos que conforman las carteleras hoy en día, las probabilidades de que uno vaya a ver una película y al año siguiente vea también su continuación son cada vez más altas que su contrario.

Y yo disfruté mucho con la onda al cine ochentero de acción que fue "The expendables", pero toda la campaña alrededor de la nueva parte parecía girar en torno a 'ahora con Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger más tiempo en pantalla' y 'por fin logramos convencer a Jean-Claude Van Damme y a Chuck Norris'. Yo sé que esto sirvió para convencer a todo el que faltara por convencer, pero hacían sospechar si la franquicia no se estaba volviendo la fiesta particular de este grupo veterano de actores de acción.

Stallone y su grupo andan por la vida en sus asuntos cuando se encuentran de nuevo con Bruce Willis. Él no está del mejor humor porque no terminaron muy bien en la primera parte pero igual le encarga un nuevo trabajo: ir a Albania a recuperar una caja ultrasecreta que se encuentra en un avión que fue derribado a mitad de la nada. Cosa de todos los días. Ah, y también lo condicionan a llevar a una super nena china para motivar la tensión sexual. Llegan a Albania y lo que sería una misión sencilla termina por complicarse cuando aparece Jean-Claude Van Damme que todos sabemos ahora es un mafioso albanés, y se lleva la caja ultrasecreta para posteriormente ser revelado su ultrasecreto.
Y, más o menos eso, por si es que se necesitaba justificar la trama.

Lo cierto es que es cine de acción de ayer y hoy (más de ayer que de hoy), cumple con darnos todas las dosis de testosterona que nos hacen falta en la vida diaria y entretenernos bastante con cualquier excusa de principio a fin. En eso no voy a quejarme. Pero sí me parece que hay una serie de problemas que obstaculizan un poco el completo disfrute del producto.
El más evidente es que resulta claro que tras el tono de la primera entrega, hay un interés por relajarse y enfocarse más en el espectro más amplio del público. Es una película que trata de parecer más elaborada (como ven, tienen una trama hasta un poquito enrevesada, en lugar de resumirse como "Stallone y sus hombres entran a un país latinoamericano PORQUE SÍ"), presentar una trama un poco más actual aunque sus tintes sean sutiles referencias a la Guerra Fría, y sobre todo la seriedad desaparece por completo. Si uno disfrutó la primera parte porque era una vuelta irracional a las películas de acción de los ochenta que se justifican a sí mismas por esa violencia arbitraria y paisajes exóticos, aquí nos encontramos con una parodia evidente de un grupo de actores que han salido de sus películas originales para ir a montar la fiesta en otro lado. En Albania, ya que les quedaba de paso. Y eso nos lleva a disfrutar más de algunos detalles como los constantes guiños de cada uno a su filmografía, o las constantes bromas, o el hecho de haber junto tantos nombres en una sola película de acción (pero, oh, Steven Seagal, ¿dónde estás?), pero ya parece que lo único que le preocupa a la película es eso. Sí, sí, entreténganse mientras todos nos damos de patadas y hacemos chistes de "Rambo", a eso vinieron ¿no?

Luego, detalles puntuales y personales: ¿Por qué Jet Li sale sólo unos diez minutos de la película? De por sí era el único representante de las minorías de acción y convenientemente desaparece sin más. ¿Qué hace Liam Hemsworth en una película junto a actores de acción de verdad? Podría ser peor ya que al parecer estaban considerando al hombre lobo de "Twilight" para su papel, quiero suponer que sólo buscaban a un actor que no fuese demasiado quisquilloso con los detalles de su participación, ya tenían suficientes divas con quienes lidiar. Pero su papel es una excusa edulcorante e innecesaria. ¿Por qué una actriz tan sacada de la nada como Nan Yu es la única representante femenina del conjunto? No es que lo haga particularmente mal (tampoco lo hace particularmente bien), pero estoy segura de que hay muchas otras actrices asiáticas que encarnan ya el estereotipo de acción sin necesidad de reinventarlo (de manera no demasiado satisfactoria). 
Pueden suponer que si uno se detiene a molestarse por detalles así, no es que esté particularmente inmerso en la película.

Sí, la disfruté, pero casi apenas con un 'aprobado' por poco. Las escenas de acción se tardan demasiado en hacer presencia y son contadas las realmente bien logradas. Son buenos los cameos de las grandes estrellas prometidas pero se eclipsa mucho a las menos importantes que, por otro lado, son parte del equipo original. Hay muchos cabos sueltos y a veces hasta parece que el asunto está por caer peligrosamente en un drama light. Y eso no es lo que espero de una película de acción de los ochenta. Al parecer Stallone lo sabía al dirigir la primera parte pero por alguna razón se le ocurrió pedirle a Simon West que se encargara de ésta. El tipo dirigió "Lara Croft: Tomb Raider", debieron verlo venir.

Pero seguro se nos viene una tercera parte y yo te propongo algunos nombres para conseguirte más equipo extranjero, Sly: ahí tienes a Cyril Raffaelli, David Belle, a Iko Uwais, Yayan Ruhian, a Jung-woo Ha o Byung-hun Lee, a Tony Jaa. Como bien anuncia en algunos momentos, hay que volver a lo clásico: más golpes y un poco menos de armas (no demasiadas, tampoco creas que me quejo).




¿Héroe favorito de acción?