23.5.09



23/05/09
Una de esas noches en que el insomnio hace que uno termino viendo cualquier película que pasen por la televisión a esas horas, mi madre insistió en que viéramos "A good year" (que no sé si le hayan dejado el título literal en la traducción, porque la agarramos a los pocos minutos y jamás volvieron a decir el título). Porque el insomnio nos llegó por pares y porque a mi madre, inexplicablemente, le gusta mucho Russell Crowe.
Yo quería negarme porque me parecía de esas típicas películas de hombres superficiales, insoportables y capitalistas que por una cosa u otra le dan una oportunidad a una nueva experiencia y descubren cuanto puede cambiar su vida. La gran moralina. Pero mamá insistía y, bueno, Marion Cotillard era un gran incentivo.



"You know what Proust said. Leave pretty women to men without imagination"

No estaba muy lejos de la verdad, en realidad. Sí es la típica película romántica light de cómo podemos aún cambiar nuestra vida por más deprimente y económicamente redituable que sea. Aunque Max Skinner la tenía fácil, porque abandonaba el frío Londres (que hasta tenía una pantalla grisácea en las tomas para hacerlo ver más deprimente) donde ganaba mucho dinero como banquero o corredor de bolsa o algo así, por un paradisiaco pueblo francés donde ganaría dinero con sus viñedos. La verdad que la decisión era fácil por donde se viera.
Me parece un poco extraño ver a Russell Crowe en un papel así, quizá porque lo asocio directamente con películas más serias. Y aquí era una especie de versión inglesa de Keanu Reeves en "Sweet november". Sólo que sin tanto drama, él lleva las de ganar desde el principio.
Bueno, se sabe, él hereda o algo así la casa y los viñedos de un tío y planea vender la propiedad que ha sido el único sitio donde fue feliz (típico) (además, ¿quién se cree que el adorable Freddie Highmore crezca y se vuelva Crowe?) por mucho dinero. Por una mala pasada de la vida tiene que quedarse ahí unos días arreglando la casa mientras se concreta la compra y, claro, comienza a descubrir las bellezas del lugar, la presencia de Cotillard que es increíblemente bella, y todo lo que extrañaba a su tío. Con pequeños detalles en contra como la aparición de una hija ilegítima y el veredicto de que su vino no sirve para nada. Detalles, nada más.

Como mencioné es una película ligera, donde todo pasa de manera superficial. Con enredos pero nada grave, con momentos cómicos pero nada demasiado gracioso y con un romance en el que no nos importa profundizar porque sabemos que los protagonistas deben terminar juntos. ¡Nos lo dice la portada del dvd! Es más que previsible, no importa que se hayan visto sólo tres veces en la vida y que Cotillard se crea que es una mujer difícil.

En fin, que uno puede pasar el rato, sin mucho más. A mí particularmente no me gusta esa vertiente de películas románticas sin complicación ni nada muy particular que aportarles, pero por darle el gusto a mi madre tampoco me peso demasiado.
Lo que sí me sorprendió es que la dirigiera Ridley Scott y de ello no me enteré si no hasta que terminó la película (que me quedé viendo los créditos porque a mí me parecía que el difunto tío tenía un parecido con William Shatner). Ese hombre sí que es multifacético. Por decirlo de algún modo.

Y, bueno, creo que a nadie le importa apreciar lo que parece ser una vida utópica en un pueblito francés. Que luce de lo más hermoso.




¿Cuál es tu película favorita de Russell Crowe?












22.5.09



22/05/09
Cuando tuve la etapa en que quería ver todas las películas de Aaron Eckhart, recuerdo que me topé con el trailer de esta. Eckhart y Bonham Carter eran demasiado para mí, ¿cómo jamás se me hubieran ocurrido como pareja perfecta? Por demás el trailer aportaba poco más a la idea de que son dos personajes que se conocen durante la boda de un tercero.
Cuando la conseguí hace poco pensé que podría ser una película para ver con mi madre, aunque temí secretamente que alguien muriera al final y ella me odiara para siempre. Igual nos arriesgamos hace unos días a verla.



"There are no happy endings in our future"

La película te golpea de lleno, no han pasado ni unos minutos desde los créditos y ya tenemos a Eckhart asediando a Bonham Carter con una copa de champagne y su incesante conversación. Sin contexto, sin justificación, sin escenas innecesarias. Todo lo que necesitamos saber es que están en una boda y que ya están hablando.
Lo primero que llama la atención en la película (además de la hermosa sonrisa de Eckhart, no puedo mentir) es que el desarollo de los sucesos se da siempre a dos cámaras. La pantalla está siempre dividida entre dos visiones del mismo suceso pero desde distintos ángulos. Al principio puede marear un poco, pero sin duda toda la carga semántica que puede surgir a partir de ello es increíble. Tenemos, literalmente, los dos puntos de vista de la historia. Los únicos que interesan: él y ella. Sin nombres, casi sin pasado.

La representación es casi teatral, nos recuerda ese tipo de diálogos y desarrollo equiparable al que se daría en un espacio de teatro (me recordó mucho a "Closer" por momentos). Toda la fuerza reside en los diálogos y la construcción del personaje, que es impecable por parte de los dos enormes protagonistas. Una constante lucha de esconderse detrás de frases ingeniosas, inteligentes, filosas. Por dejarnos entrever poco o nada de lo que realmente sucede mientras en algunos puntos tenemos visiones limitadas de un pasado que se inventa constantemente o un presente que se supone más allá de los paredes del hotel donde tiene lugar la boda. Se juega con la idea de que conocemos poco de las personas, incluso de las que creemos conocer. El propio Eckhart hace alusión a ello cuando enuncia: te das cuenta de que así es el mundo cuando una persona que creías que era muy cercana a ti puede irse del país sin que tú lo sepas. Años de buscar a alguien que ya no está ahí y que ya no sabes cuánto estuvo realmente ahí.

Mi madre dice que soy yo pero la película me pareció especialmente fuerte. Quizá porque siempre me ha parecido que la fuerza reside más en las palabras que en las acciones. Y nadie mejor para convencernos de una historia de amor imposible que dos personajes que por sí mismos no parecen representarlo demasiado: una mujer algo indiferente que ha estado lejos mucho tiempo y un aparente galán que parece buscar nada más lo fugaz.
Al final, tras haber presenciado apenas unas horas en la vida de los personajes, tenemos la sensación de que nos han mentido en muchos puntos, de que algunas partes de la historia que parecían ser claras en realidad también son otra invención, y que ya no sabemos bien qué papel juega cada uno. Tampoco parece ser importante, como si la verdad y la ficción fueran irrelevantes más allá de esas pocas horas en que estuvieron juntos.

Personalmente me llegó de una manera muy grata, como últimamente no lo hacía ninguna película. Además que es una delicia ver a Eckhart y a Bonham Carter en pantalla y, además, siendo pareja. Ambos me parecen excelentes actores, los diálogos inteligentes y casi vertiginosos les quedan del mejor modo, y yo creo que aporta mucho a la película el hecho de que aunque me parecen muy atractivos, no tienen el tipo de galán o mujer bella y fatal. Además que la química entre ellos es tan sincera que a uno lo atrapa.
Oh, y fue curiosa la aparición fugaz de Olivia Wilde, quien hace a Trece en la serie de "House" (ayer caí en la cuenta de que no tengo ni idea de cómo se llama Trece), haciendo el papel de otra dama de honor. Me parece una mujer tan bella.


Para mí es una película altamente recomendable. Muy fresca, inteligente y que va más allá de una comedia o drama (difícil inclinarse por un género) cualquiera.
Y los protagónicos, por diox, ¿quién no querría verlos? (¿o soy la única que los ama desesperadamente?)



¿Cuál es tu película favorita con Helena Bonham Carter?












20.5.09



20/05/09
Hace unos días soñé con una película. Me ha pasado algunas veces, en que sueño con una película que no he visto. En este caso la estaba viendo, aunque la imagen no se veía del todo bien. A la mañana siguiente desperté con la sensación de que debía verla. No sé porqué, ya que nunca veo inmediatamente las películas con las que sueño. Pero ese fue mi malviaje del día, porque no pude verla. Así que hace unos días decidí ponerle fin a esa idea y sentarme a ver una película que me interesó, básicamente, porque fue producida por Wong Kar Wai.
La maniática.



"He oído decir que salir con alguien es comparable a pelar una manzana. Una vez que terminas la fruta comienza a pudrirse, ponerse amarilla, deteriorarse. Hasta que termina por no parecerse en nada a una manzana"

Quizá estaba algo predispuesta porque, además, en mi sueño no me gustaba la película. La veía y pensaba: ¿cómo Wong Kar Wai creyó que eso era una buena idea?
Pero a diferencia de otras películas en que los inicios son lentos y tienes que ir adentrándote suavamente en el ambiente en cuestión, "First love: Litter on the breeze" te asalta por completo desde el inicio. Comenzando de manera abrupta, caótica e increíblemente vertiginosa. Durante unos quince minutos no tienes idea de lo que estás viendo, los diálogos se suceden tan rápido que no entiendes mucho de lo que pasa, y además sientes que llevas confundido toda la vida. No sé si eso sea eminentemente positivo, pero definitivamente por momentos es de esas películas en las que no puedes ni parpadear porque luego ya no entenderás nada.
Cuando hay una primera pausa, debido a una escena que se desarrolle realmente, uno puede comenzar a armar la idea de la película. Desde el inicio el director la refiere como una especie de documental que surgió a partir de una idea entre Wong Kar Wai y él (sí, el director, usando una extravagante peluca afro y unos enormes lentes, nos alude directamente). Ni siquiera sabes muy bien de qué sería documental, pero por el momento pasan una cantidad inimaginable de escenas completamente fragmentarias que son recreación como de miles de historias posibles, casi siempre representadas por los mismos actores en distintos papeles. Actores entre los que destaca sin duda Takeshi Kaneshiro, quien es adorable no importa lo que haga.

Hay algo muy teatral respecto a la película. Pareciera que el documental tiene una intensión casi metafísica, donde se habla del primer amor como un concepto platónico y que se aterriza de modos pocos claros. Al mismo tiempo esto se representa como un ejercicio de actuación y de improvisación creativa. El director va armando posibles historias ficticias que comienzan a desarrollarse visualmente, las cuáles varían radicalmente en su duración, desde meras estampas hasta las que consiguen una trama elaborada y un trasfondo. Al mismo tiempo algunas historias pueden cambiar mientras se cuentan, transformando personajes en otros. O hay los casos de las que se sugieren pero son representadas de manera completamente teatral y jamás se encarnan como escenas en sí.
La idea, una vez que queda clara, me parece encantadora, además que si le sumamos la cámara de Doyle (quien también es aludido directamente, porque la voz en off del director no conoce límites) la película comienza a aclararse y hacerse bastante apetecible.

Las historias, o los fragmentos de ellas, por momentos tienen un dejo que no puede si no recordarnos a Wong Kar Wai. Especialmente las dos que son plenamente desarrolladas, la de una joven sonámbula que recorre la ciudad de noche y es siempre acompañada por un recolector de basura (el adorable Kaneshiro) quien se va enamorando de ella aunque nunca la ve despierta. Y vive en un mundo de basura, es demasiado adorable. Esa y también la del hombre que tras muchos años de estar casado y con su familia, se vuelve a encontrar con una ex a la que abandonó antes de su boda y se obsesiona con que ella querrá vengarse y matarlo. Lo cierto es que esta ex parece disfrutar angustiándolo.
Algo que me pareció significativo es que un elemento que se mantiene en estas dos historias, no de manera trascendental pero sí simbólica, es una botella. De coca cola, además, yeah.

Al final todo parece un modo en que el director nos quiere enfrentar a la idea del primer amor (no puedo evitar pensar en aquel ensayo de Espido Freire) sin referirlo directamente, evitando los grandes sentimentalismos o reflexiones respecto a él. Como si dijera eso: el primer amor es solo ese momento extraño, el fragmento que a veces recordamos o la historia que a veces se confunde y tenemos que volver a armar.

Claro, que todo esto realizado a modos muy distintos a los del mencionado Wong Kar Wai. Con ritmos rápidos, representaciones vertiginosas y tratando de reordenar todo a partir del caos constantemente. Pero, oh, mis sueños estaban equivocados y debo admitir que a pesar de que tiene una nota muy baja en imdb y no he leído ninguna crítica realmente positiva. Pues, eso, me gustó.
Creo que no hubiera cambiado nada si la hubiera visto el día de mi sueño, pero ahora nunca lo sabremos.

No sé si debería ver más películas de Eric Kot a ver si puedo darme una mejor idea de su pensamiento. Decisiones.




19.5.09



19/05/09
Aunque Ian quiso verla, medio convencido por la publicidad, yo siempre tuve la sensación de que no era una buena idea. Ayer no pude escaparme y como parte de mi servicio social tuve que asistir a una salida grupal al cine a ver precisamente otra de tantas películas infantiles que salen por montones ya casi sin pudor.
Y eso que involucra monstruos y todo, que ya es mucho decir para que yo no tenga interés en ella.



"Sé que es mala pero ¿huérfanos ciegos? eso es demasiada maldad"

A mi parecer la película comienza mal cuando lo primero que vemos de ella es un anuncio rimbombante de quienes hacen nuestras voces protagónicas. Porque nuestro jorobado estrella tiene en realidad la voz del galán de "Rebelde", Alfonso Herrera, y la novia de Frankestein y la malvadilla glam son las chicas de Ha*ash (o como se escriba). ¿Qué pasó de aquellas épocas en que las voces eran realizadas por personas que se dedicaban a ello y no por estrellitas al caso? Que además también hay un paso enorme entre John Cusack y Alfonso Herrera.
Pero bueno, no hay problema, que las doblen ellos, aunque les dén una emotividad nula, como la buena Ximena adaptando la voz de Coraline. Pero ¿es necesario que nos lo enfaticen desde el principio?
La respuesta es sí. Especialmente en el caso del protagónico. Porque, espérense, además de todo tendremos que soportar chistes que hagan referencia a su nombre, a "Rebelde", y entretenidísimas circunstancias por el estilo. Como si no fuera suficiente la trama débil, la animación dudosa y nuestra necesidad de doblar películas y quitarle todo lo que valía la pena de ellas.

La animación me confundió un poco. En algunos puntos habían detalles que me gustaban, pero en general me pareció poco carismático. Los personajes principales o se ven burdos, como es el caso de Igor y Mela (¿tiene el mismo nombre en todas los doblajes en español?), o tienen parecidos escandalosos con otras animaciones o personajes. Como el alcalde que era idéntico al alcalde del pueblo de halloween en "Nightmare before christmas" (aunque con un dejo cucaracha, que podría parecer un poco tomado de "Coraline"). O el científico malo antagónico que era idéntico a Willy Wonka, el de Johnny Depp. ¿Encuentro una fascinación por Burton por aquí? De hecho también gran parte de los personajes-público tenían un dejo de muchedumbre burtoniana.
He notado que últimamente sucede eso en algunas películas animadas. Como que se ha hecho popular cierto estereotipo que se va emulando en una y otra nueva película. Como las féminas pixarianas que ya pueden mirarse en otras producciones.

Por otro lado entiendo que son como monstruos y que la idea es que no sean personajes atractivos, pero creo que hasta la patita fea de "Chicken little" se veía mejor que ellos. Tienen un dejo de personajes mal hechos por momentos. Llega al punto de que a veces parece que los personajes del público son más carismáticos que los protagónicos.

La trama no es nada del otro mundo. Del tipo de películas de niños que simplemente se centran en un tópico y manejan una idea sencilla respecto a él. Hacen del científico loco y su asistente un estereotipo masivo y un mundo donde todos se dedican a lo mismo. Pero, claro, un *rebelde* Igor quiere ser científico loco y para eso creará vida. O lo más cercano, consigue crear a Mela (Eva en su versión original) pero, oh decepción, ella es buena. Y bueno, tratando de volverla mala, la convierten en actriz.
Qué cosas.
Y bueno, supongo que la idea era también un poco de crítica al mundo de la actuación y las divas. Muy suave y filtrada entre toda la cosa.

Sí tiene algunas partes chistosas, pero la verdad en general la película no da para mucho. No es que uno la deteste pero siempre tiene la sensación de que debió no haber ido.
Lo peor de todo es que leyendo las frases en inglés que vienen en imdb me deja la terrible noción de que seguro en idioma original no era tan mala. Incluso hay partes que quedan mucho más claras con lo que se decía originalmente y que en el doblaje se pierde por completo. Y de entrada tener a Buscemi como el conejo Scamper seguro que le da un buen giro al personaje, que por sí solo queda hiperbólico y cliché. Y el cerebro con Sean Hayes. Jo, me hace odiar al doblaje.

En fin. Se sabe que es una película para niños y prácticamente nada más.


Oh, pero debo confesarlo, lo que me encantó fue la versión campirana de Heidi, una de las transformaciones de la chica mala. Era demasiado campirana como para no amarla.




18.5.09



18/05/09
Hace algún tiempo, revisando la filmografía de Wong Kar Wai, me dí cuenta de que en realidad me faltaban apenas un par de películas de él por ver. Y algunos cortometrajes, pero bueno.
Creo que jamás he visto la filmografía completa de algún director. Así que la posibilidad de hacerlo me llevó a conseguir lo que me falta. Comenzando por su segunda película, "Days of being wild".



"April the 16th. At one minute before 3pm on April the 16th, 1960, you're together with me. Because of you, I'll remember that one minute"

La verdad es que temí un poco al comenzar a verla, quizá porque se realizó apenas dos años después de "As tears go by" que me parece un desafortunado apunte entre las demás películas del director. Pero a los pocos minutos uno ya se percata de que el cambio es inmenso. Y podría decirse que uno de los factores fundamentales es, claro, Christopher Doyle. Pocas tomas se necesitan para saber que esté detrás de ese lente siempre exacto. También la historia se perfila desde el inicio, con Maggie Cheung atendiendo una pequeña tienda y Leslie Cheung mirando el reloj sobre la pared; y ya uno puede descubrir a un Wong Kar Wai más definido, con un sentido más marcado de las relaciones interpersonales y menos interesado por las triadas y las cuestiones de honor entre pandilleros.
Un par de minutos y dejé de temer y sencillamente me entregué a esas historias que siempre consiguen cautivarnos.

Alguna vez pensé que hay dos tipos de historias en Wong Kar Wai, y yo las solía dividir entre las fragmentarias (como "Fallen angels" o "Chungking express") y las unitarias (como "Happy together", "In the mood for love", "2046"). Luego apareció el problema de "My blueberry nights" que es un poco de los dos, aunque yo juzgaba que era una necesidad un poco occidental. Pero ahora tengo que volver a planteármelo todo, porque "Days of being wild" también tiene un poco de ambos estilos.
Se podría decir, por una parte, que contemplamos fragmentos de la vida de Yuddy (ese nombre aparece en imdb, pero ya no puedo recordar si era ese el nombre del protagonista, no me suena para nada). Por una parte su relación con Su Li-zhen, el modo en que la sedujo y la abandonó, y también como ella no puede superarlo. Aquí aparece otra faceta, en que ella se termina llevando con el guardia de su edificio (Andy Lau cada vez me gusta más) de tanto verlo. Por otro lado, también está otra relación con Lulú, una chica de un cabaret que se obsesiona con él y se adentra voluntariamente en una relación destructiva. También la relación con su madre, una mujer que aunque anciana sigue abusando de su dinero, el alcohol y la poca belleza que le resta. Y una eterna búsqueda que definirá la última parte.

Por momentos no pude evitar pensar en "2046", en el personaje de Tony Leung que también define, de algún modo, su vida en base a sus parejas y su novela. Habían muchos detalles que me iban recordando cuando descubrí (tan tan tan taaaaan) (ok, déjenme, fue sorpresivo para mí) que en realidad es una especie de primera parte. Antes que "In the mood for love" y, por consiguiente, "2046". Se ensayan personajes como el que posteriormente será Mrs. Chan en "In the mood for love" (Maggie Cheung en la cima de su increíble belleza) y, curiosamente, la historia detrás de la fugaz mención de Lulú en "2046". Una pena porque así, tan extremadamente fugaz como aparecía en "2046" era mi mujer favorita, pero viéndola ahora tan desquiciada como tuvo que estar para llegar a ese punto, ya no me puedo sentir tan identificada.

Hay varios puntos que me parecen interesantes, si lo vemos como la primera obra en forma. Por un lado es la visión de un Hong Kong muy protagónico. Sin tantos dejos de belleza visual como a veces puede parecer en sus demás películas, en que siempre es una suerte de rincones. En este caso parece que nos quiere presentar la belleza desde lo más bajo de ella, desde los sitios sin tantas luces, los departamentos sucios y la falta de dinero. Y claro, Doyle es capaz de hacerlo lucir bellísimo aún así, pero sin que dejemos de notar todas esas grietas, el piso que nadie ha lavado.
Otro punto, me gustó la intromisión del papel de la madre, o de la noción de pertenencia familiar del protagónico. Usualmente es un punto que se ha dejado muy de lado en sus demás películas, casi siempre centrándose en la pareja como núcleo absoluto de la trama. Y aquí, el personaje de la madre es increíblemente fuerte y también muy bien manejado.
Por otro lado, la faceta violenta que se relega a momentos muy específicos en sus otras películas, aquí aún está un poco latente. No es que pretenda hacer una película de triadas, como fue la primera, pero lo cierto es que aún está muy consciente como del trasfondo de sus personajes y la ilegalidad dentro de todos los actos. Esto no es que sea especialmente remarcable pero tampoco me parece que haya quedado mal.

¿Qué más tengo que decir? Que después de ver a Maggie Cheung en "As tears go by" muy ochentera y desmejorada, en dos años ha cobrado toda la belleza que representa para mí. Adoro a esa mujer. Otra cosa es que me gustó la visión (aunque limitada) de Filipinas. Nada más porque sí, o porque es muy tropical.
¿Y qué más? Se los tengo que decir, no cambiará nada pero tengo que hacerlo: sale Tony Leung. Y lo amo. Desesperadamente.


























17.5.09



17/05/09
Comencé a ver esta película hace ya varios meses pero por una cuestión u otra la dejé incompleta. Que es algo que me fastidia porque suelo tragarme las películas completas sin importar que pase, además que luego me cuesta tener las ganas de verme el final por sí solo.
Fue parte de las películas que Ian me dio para navidad, que eran las que él creía buenas y medio inéditas y que debía de ver. Ahora pienso que todas las que me dio tenían que ver con rifles, niños, bosques y perros. Variando su nivel de importancia pero más o menos al caso.
Así que hace unos días que no tenía demasiado tiempo pero igual quería ver algo, pensé que sería la mejor opción al caso.



"Basta, tenemos que confiar el uno en el otro, ¿entendido?"

Cuando comencé a verla recuerdo que me sorprendió que fuera española. No por nada en particular, pero cuando Ian me comentó muy vagamente de ella me la imaginé como un thriller norteamericano. Debo decir que el hecho de que fuera española le dio muchos más puntos para mí, ya que estoy algo cansada de las típicas persecuciones hollywoodenses de toda la vida.
Lo primero que llamó mi atención es que la fotografía está muy bien cuidada, y tiene una nitidez que atrae y que además ayuda mucho con las imágenes de paisajes. La ambientación algo desolada pero montañosa y gris terminaron de hacer la atmósfera para mí. Yo mientras la veía no sé porqué me hacía a la idea de que las locaciones eran en Asturias, pero ahora estoy leyendo que se grabó en Soria, Burgos, Guadalajara y Madrid. Mis intuiciones geográficos me delatan.

La trama es muy similar a cualquier película del tipo 'un psicópata en la carretera', aunque ciertos detalles me recordaron a los acechadores de "Ellos". Curioso que una película que se localiza esencialmente en sitios abiertos tenga una sensación del género de invasión de hogar.
Otro de los aciertos, quizá, es la presencia de pocos personajes, enfatizando lo desolado de los sitios que se recorren. Quim se detiene en una gasolinera a llenar el tanque y llamar por teléfono y en el baño se encuentra, cosas de la vida, con Bea. Se agarran ahí mismo (esto a los cinco minutos me desorientó un poco, ¿estoy viendo un thriller o qué?) y luego descubre que la chica se larga con su billetera sin más. El hombre la va siguiendo y entre una cosa y otra se pierde entre los caminos que se van alejando de la autopiesta y se internan por el bosque cerca de las montañas. Y todo podría continuar así si no fuera porque sorpresivamente alguien le dispara al carro y lo deja tirado a mitad de la nada. A partir de entoces tendrá que huir mientras un enemigo casi omnipresente parece seguir cada uno de sus pasos.

Reitero, no hay nada demasiado original en todo esto, pero igual la película resulta cautivante. Y señalaría, sin duda, que lo más destacable es por sus aires de verosimilitud. No hay los típicos héroes que dicen 'vamos a investigar', no hay intensiones de planes complicados e imposibles, no hay dramas y grandes juramentos de que saldremos de esta y seremos felices. No, hay un par de personajes completamente desubicados que iban por la carretera antes de que los atacara un loco. Y ya, son cobardes, convenencieros, están confundidos, no saben a donde van y alguien los sigue. Era agradable ver sus reacciones y pensar: yo hubiera hecho lo mismo.
Sobre todo porque a diferencia de los grandes heroecitos que nos han dado los thrillers, sus reacciones confirman mi teoría de que, llegado cierto punto, todos somos unos malditos.

Y todo iba muy bien, la película se pasa muy rápido y creo que la acción está distribuida del mejor modo para que no resulte aburrida, exagerada o lenta. Todo parece seguir un buen ritmo. Y el paisaje hace mucho por la trama, la montaña me parece un sitio muy bien manejado dentro de la historia. Reforzando el nombre, yeah.

Lo único que debo agregar es que, personalmente, a mí no me gustó para nada el giro final. Y en ese aspecto me recordó mucho, de nuevo, a "Ellos". Que tampoco es que fuera mi favorita. No es que el giro por sí mismo tenga nada de malo o que no funcionara en la película, porque creo que funciona. Es una cuestión personal, como a uno le puede gustar el asesino psicópata y a otro el inteligente que no se mancha las manos. Y ya, sin grandes argumentaciones. Me pareció un final que ya se ha visto (no demasiado, tampoco resulta predecible) y que no me gusta.
Pero incluso con eso la película no demerita y tiene aún ciertos detalles que me parecieron acertados. Aunque a raíz de dicha revelación, que sucede como en la última media hora, sí podría decir que la disfruté un poco menos de lo que venía haciendo.
Igual me sigue pareciendo un thriller que con una realización sencilla, es bueno y muy efectivo. Da gusto encontrarse con esta clase de cosas en español, debo decir.














16.5.09



16/05/09
Recuerdo que mi hermano tenía ganas de verla, porque en el poster Barbara Mori salía rapada (y creo que ya cualquier mujer bella y rapada nos remite a "V de Vendetta") y tenía un cierto toque a lo "Big fish". Yo le dije: es un drama mexicano, no lo veas. Porque la cosa no terminaría bien entre mi hermano y el filme.
A mí mucha gente me insistió en verla pero por una cosa u otra no se pudo en aquel momento. Pero hace unos días, Dulce y yo frente al cine, sería lo único que cada una estaría dispuesta a ver. Así que. Barbara Mori, aquí voy.



"Yo no sé si usted pueda ayudarme, pero sí sé que es una la única vez que pediré ayuda"

Debo decir que toda la primera imagen que pueda dar la película, tiene muy poco que ver con lo que en realidad es. O quizá es sólo la primera imagen que me daba a mí, no sé.
La película va, principalmente, de Esmeralda. Una niña que a su corta edad tiene que llevar adelante la familia que es únicamente su abuela, quien está enferma y delira la mayor parte del tiempo, y a su hermana pequeña a quien tiene que cuidar. Todo con el dinero que les manda su hermano desde Canadá. Esmeralda tiene la manía de hacerse con todo lo que la gente olvida o deja tirado y lo va guardando en su caja. Aunque la mayor parte de las cosas no tengan sentido o trasfondo. A partir de una serie de objetos que encuentra, se van desarrollando las historias de otros personajes, que se unen y se alejan entre sí. Porque, claro, la ciudad de México es así de pequeña.
No, bueno, supongo que juega con la idea de que de algún modo nuestras vidas se cruzan con muchas otras y a veces no tenemos idea de la magnitud de esto.

Podría decirse que la idea tampoco es del todo original. Ya se han visto muchas películas de fragmentos de historias que se unen y de personajes tristes que parecen atrapados en sus propias vidas. Por este lado tampoco es que esté mal, como recortes de posibles vidas tiene construcciones a veces interesantes, historias que se adivinan buenas. Pero como suele suceder con este tipo de películas, todo queda a un nivel un tanto superficial. Sabemos en realidad poco de estos personajes tristes y tampoco parece esencial que se nos dé más información sobre ellos.
Así tenemos a la anciana que fantasea con el Popocatépetl y la mujer dormida, el psicólogo infantil que no se habla con su hija hace quince años, de la mujer que no tiene relaciones con su marido desde años, con el hombre que se enteró hace poco que tiene un hijo de cinco años, con la mujer que ha construido toda su vida a conveniencia. Pero todos apenas asomados, apenas dibujados y devueltos a ese punto de intimidad al que no podemos adentrarnos.
Y no es, claro, que eso esté mal, si te gustan las películas lentas, que valen por escenas y no por un gran conjunto. Pero al final de todo la verdad es que tampoco es una película excepcional ni creo que marque demasiado a quien la ve. Sin duda que llega a conmover, que llega a interesar, pero nunca demasiado.

A mí Barbara Mori me encanta, me parece una mujer bellísima, pero creo que ya se ha visto demasiado en estos papeles de mujer fatal. No es que lo sea del todo, pero básicamente de ahí parte. Además que creo que el haberle dado tanto protagonismo a ella y su falta de caballera hacen que la escena en cuestión, cuando llega, no tenga la fuerza que hubiese tenido si el espectador no lo hubiera esperado. Habría parecido más casual pero sin duda que hubiera conmovido mucho más. Mientras que así, con la noción del poster y el trailer, uno se pasa la película pensando: qué hermoso cabello que tiene, ¿cuánto falta para que se lo corte?

En fin, yo no sé si pensar que era una buena historia a la que podía sacársele más jugo o que está en su punto exacto pero no llega a ser demasiado buena. Es un poco triste este tipo de películas que no disgusta haber visto, pero sabes que si hubieras sabido antes de que iba, probablemente habrías preferido pasar de ella.