9.11.10


09/11/10
Bueno, otra película de la que sabía ni esperaba nada. Incluso la trama que se sugería en la escueta sinopsis no es que me llamara especialmente la atención, pero después de tantas gratas sorpresas por parte de Corea del Sur ya confiaba ciegamente en asistir a otra producción, titulada en este caso como "The housemaid".



"Este tipo de personas arregla todo con dinero"
Eun-yi es una dulce joven que entra a trabajar como criada en casa de una familia muy rica, su trabajo principal consiste en cuidar de la pequeña hija del matrimonio pero también se encarga de algunas otras labores pequeñas, bajo la supervisión de Byung-sik, la ama de llaves de toda la vida. De entrada tenemos la visión de la prototípica familia de clase muy alta ideal: la esposa bella y dedicada por entero a cuidarse (y cuidar su enorme embarazo), el esposo guapo y exitoso que encuentra aún tiempo por las noches para pasar unos momentos con su familia, y la pequeña hija de unos cuantos años que está creciendo tan bien portada y culta como podría esperarse. Eun-yi sólo puede ser testigo de ese estilo de vida y participar de manera marginal aunque se encuentre algo fascinada por él, especialmente por el trato del esposo. Y a qué punto llegará todo ello cuando el hombre, Hoon, le requiera favores sexuales a la linda criada y esta no pueda (ni quiera) negarse.

Historias de infidelidades hay muchas, ciertamente, en este caso incluso el asunto principal no es la infidelidad en sí (se trata directamente y desde muy pronto como para que tenga una relevancia en el climax) sino lo que sucede después de ella. Concretamente, el modo en que una familia "de bien" arregla problemas de este tipo. Por una parte tenemos la perspectiva 'humana' del asunto (cómo se siente Eun-yi, las motivaciones que podría tener Hoon, el modo en que reaccionará Haera, la esposa, de llegar a enterarse) y por otro el aspecto 'superfluo', por llamarlo de algún modo. Esto lo dirige principalmente la madre de Haera, una mujer que parece que lo único que esperara es que su familia continue en el ámbito de éxito y bienestar económico para el que la ha preparado siempre. Y no va a dejar que el corazón roto de su hija embarazada arruine el mejor matrimonio que ella pudo conseguirle, ni mucho menos una joven criada que de pronto comienza a soñar con la idea de la maternidad.

Debo confesar que yo esperaba que en algún punto todo se tornara un festín de sangre y hubiera una venganza malévola. De quien sea, ni siquiera esperaba que fuera directamente de Eun-yi. Cuando quedó más o menos claro que el asunto no iría por ahí, aún esperaba un revés kármico en que la justicia divina pusiera las cosas en su lugar. Tardó aún más en dejar claro que no sucedería así.
"The housemaid" es una película realista (bueno, con algunos detalles debatibles pero, una vez más, perfectamente posibles), desde una perspectiva casi claustrofóbica (en realidad apenas si hay alguna toma desde fuera de la enorme casa) situada en el corazón frío de una clase alta sin escrúpulos, donde lo único que importa es que, al final, las cosas salgan como ellos quieren aunque eso signifique tomar decisiones drásticas. Hacia el final va quedando claro que no hay siquiera cabida para la esperanza una vez que uno se encuentra atrapado, en que la última nota desesperada apenas si representa una mancha en la imagen de dicha familia.

No es, por otro lado, tampoco una temática que me interese especialmente, y creo que en algunos puntos puede que el ritmo no ayude del todo a engancharse a la película. Especialmente hacia el inicio en que tardamos tiempo en darnos cuenta de por dónde va la cosa (paradójico siendo que la situación principal se propone rápidamente) y cómo ocupará cada quien su papel. Cuando ya las cosas han cobrado su posición creo que resulta algo difícil sentir del todo empatía por alguna de las partes. Eso es tanto una ventaja como una desventaja, porque por una parte no nos inclina a sentir lástima fácil por la cándida muchachita engañada ni por la aparentemente despiadada familia acomodada; pero por otro lado puede llevarnos al punto en que tampoco nos interese demasiado lo que suceda con ninguno de ellos. Creo que hacia el final se encuentra su punto más fuerte y cierra con un par de escenas bastante bien logradas, lo que la posiciona como una película correcta pero no mucho más. Sin duda resultará mucho más afortunada para personas que de entrada tengan interés en la trama o en alguna de sus facetas.

Al parece es un remake de una película del mismo nombre del 60. Por lo que he leído la idea central es la misma pero varía en varios puntos (tampoco podría decir cuáles), lo que consigue que la original tenga mejores reseñas. Supongo que me la apuntaré para después.
Las actuaciones está bien aunque creo que ninguna resalta especialmente, a no ser Seo-Hyeon Ahn, quien interpreta a Nami, la pequeña hija del matrimonio y que es increíblemente adorable y se maneja con una propiedad fantástica para su corta edad. Creo que era de lo más disfrutable conforme se veía la película, y tampoco es que aparezca demasiado.




¿Película favorita sobre sirvientes de familias ricas?

8.11.10


08/11/10
Hasta me emociona pensar de nuevo en esta película. Aún recuerdo cuando ya hace varios meses Ian me mostró el trailer, sin ninguna clase de subtítulos, del cuál no entendíamos absolutamente nada pero veíamos a Min-sik Choi y Byung-hun Lee cazarse mutuamente o algo así, y un montón de sangre y violencia al por mayor. Sumado al título de "I saw the devil" eso es para abrirle el apetito a cualquiera. Que la pusieran en el festival de Sitges y justo en los últimos días era sólo un reto a la paciencia.



"Hay que convertirse en un monstruo para poder acabar con otro monstruo"
La primera impresión de la película, y que es correcta al menos de manera general, es que se inserta perfectamente en el género de "se metieron con lo que más amaba y ahora tomaré venganza al por mayor". Lo cual hemos visto cientos de veces y cada cierto tiempo hay una nueva ola de películas del tipo para darle un poco de acción a nuestras vidas. Aunque ahora pienso básicamente en norteamericanas y de las últimas que he visto tampoco han sido demasiado afortunadas. ¿Entonces cuál es la principal diferencia de "I saw the devil" entre tantas otras producciones aparentemente parecidas? El modo en que se orquesta todo detrás de esa estructura básica.

Por lo general este tipo de películas utilizan el recuerdo del gran complot oculto. El personaje por lo general no tiene demasiado claro contra quién va a vengarse y conforme avanza la trama va descubriendo un montón de cosas ocultas que lo van shockeando y que pretenden darnos giros narrativos inesperados para mantener la atención. Lo cual no está mal del todo, sabiéndolo utilizar bien, pero ¿qué pasa con los individuos cuyas vidas no son tan interesantes como para que haya un gran complot para asesinarlos o a sus seres queridos? ¿qué pasa con la violencia inmediata?
A una mujer se le avería el coche a mitad de una carretera. Está hablando con su prometido y ya ha llamado a una grua. Un hombre se aparca con su coche y se ofrece a ayudarla aunque ella se niega. Y todo se va al diablo. El coche es encontrado lleno de sangre y unos días después el cuerpo aparece desmembrado en un río. Un asesino serial más en Corea del Sur, un posible caso sin resolver entre tantos más. Todo eso si no fuera porque Dae-hoon, el prometido de la mujer, es un agente secreto de la policía y a esas alturas ya no tiene nada que perder como para ponerse a buscar a quien mató a su pareja.

Sin una gran metodología, sin planes complicadísimos, tan solo un hombre bien preparado que se dispone a cazar a un asesino así tenga que pasarse a todos los sospechosos de la investigación uno tras otro. Y a partir de entonces una cacería humana llena de violencia, en la que se cruzan al parecer todos los demás asesinos de Corea (que uno podría pensar que abundan) y que eventualmente se volverá una persecución en ambas partes. Un asesino que no piensa rendirse y un hombre que no piensa detenerse hasta causarle exactamente el mismo daño que él le causó a sus víctimas.

Maravillosa. Sangrienta, brutal, con dos actuaciones espectaculares, una dirección exacta y una historia que siendo tan simple es manejada del mejor modo posible. Tampoco eso debería extrañarnos viendo de Ji-woon Kim quien ya nos ha entregado fantásticas películas como "Tale of two sisters" o "El bueno, el malo y el raro". Y uno podría pensar que el giro de género sería algo difícil pero él nos demuestra, una vez más, que sabe cómo hacer las cosas y sabe hacerlas perfectamente.

Lo que está claro es que tampoco es una película para cualquiera, los que no gusten especialmente de la violencia explícita podrían pensar que la película depende en gran medida de acercarse al gore para resultar efectiva. Y sí que es violenta, pero también es una violencia medida en virtud de ser justificada, que nos habla de algún modo (hiperbólico si uno lo quiere pensar así, pero que perfectamente podría suceder) de la naturaleza del ser humano, especialmente en condiciones extremas. Desde la perspectiva eminentemente de supervivencia de un hombre incapaz de sentir empatía por el resto de la raza humana, y también ante la perspectiva de alguien que ya sólo es capaz de vivir por su afán de venganza sin importarle todo lo que tenga que quedarse en el camino.

¿He dicho ya que me encantó? Para mí fue toda una revelación (quizá porque esperaba un poco menos de ella en comparación con los grandes directores de los que ya me sentía asegurada) y una de las películas más disfrutables del festival (sí, sí, ya suena a cuento). Magnífica. Está visto que a Min-sik Choi le queda más que bien hacerla de psicópata y Byung-hun Lee en su papel tan correcto pero a punto de volverse loco también lo encontramos excelente.
Quiero más violencia así.




¿Película favorita de Byung-hun Lee?

7.11.10


07/11/10
Yo escogí esta película para verla basada en una serie de suposiciones que resultaron todas falsas. Primero pensé que era mexicana (sí, es una coproducción mexicana pero de lo cuál únicamente implica que el director es de dicha nacionalidad y que el país puso algo de dinero, pero ninguna marca textual de ello), luego pensé que el caso era más bien algo como una masacre en aspecto asesino serial o caso policial (que seguro que tenemos algunos hechos reales bastante explotables cinematográficamente). Luego pensé que no estaría mal sumar una película más a la lista de cámara-en-mano-esto-es-tan-realista-que-duele. Y, bueno, seguro creí más cosas y las olvidé lentamente.



"Pues muy mala muy mala no puede ser si se te aparece para señalarte el camino"
Encima de todo, mientras esperaba formada para entrar, un grupo de adolescente se agruparon enfrente de las puertas con camisas de la película (en que aparecía el título con una equis encima) y pancartas de "¡No a las películas criminales!" y consignas por el estilo. Lo cierto es que yo estaba algo confundida y como encima se habían puesto cinta aislante sobre la boca (en un curioso y medio inútil performance) no es que se les pudiera interrogar mucho al respecto. La sinopsis de la película decía que eran las grabaciones de los últimos momentos de la familia Quintanilla antes de su muerte y que se les había permitido exhibirlos públicamente. Yo asumí siempre que era tan estrategia publicitaria como ir a buscar a la bruja de Blair, pero o yo me lo estaba tomando muy a la ligera y estaba a punto de experimentar muertes reales o esos jóvenes estaban muy confundidos o todo esto era una estrategia publicitaria de ir a buscar a la bruja de Sitges muy mal llevada. Quizá nunca lo sabremos.

Bueno, basta ver dos segundos de película para darse cuenta de que es una película más del tipo cámara en mano que tratan de ser realistas y que no les sale ser realistas. De entrada por un problema muy sencillo que yo he mencionado con anterioridad para otras películas: depender de actores jóvenes. Y por jóvenes quiero decir pubertos-adolescentes o esa línea delgada en que están más cerca de parecer niños que de jugar a adultos. Y cayendo en el mismo error de escoger actorcitos que no actuán del todo bien y que le dan un toque exagerado a la ficción que la deja como un mal capítulo de alguna serie en español (a mí se me ocurren algunas series 'paranormales' mexicanas pero seguro que el margen es enorme) (y no me refiero específicamente porque las series en español me parezcan mejores o peores que en otros idiomas, pero es que tienen un toque particular).

Una pareja de hermanos y el novio de la chica (la hermana mujer, pues) tienen un programa muy casero por internet sobre fenómenos paranormales. No tienen una gran pinta de investigadores pero, bueno, se aprecia el ánimo. Sólo que antes de su siguiente capítulo se les cruza por el camino unas vacaciones familiares y tendrán que trabajar con lo que encuentren en ellas. El viaje es a la casa familiar ancestral materna que está por Sitges tirando hacia la zona del Garraf, a mitad de la nada. Todos sabemos que las casas europeas a mitad de la nada nunca llevan a nada bueno. Ahí comienzan a investigar la leyenda de una niña que supuestamente se aparece en el bosque y, adivinan, algunas cosas extrañas comienzan a suponer.

El único problema con los adolescentes no es sólo como actuan, sino que en general los adolescentes son fastidiosos y bueno, los hermanos maravilla no podrían serlo menos. La actitud infantil por la que deciden grabarlo todo es bastante simple y muchas veces no pega y nos queda más que como capricho. Sí que hay un par de veces en que parece que tienen idea de lo que hacen y consiguen un par de escenas que tendrían sentido con su documental pero de resto vemos grabaciones innecesarias una tras otra. Y eso que tienen una casa lúgubre con un jardín-laberinto muy siniestro y una leyenda por ahí. Vamos, que no debería ser tan difícil. Pero nos encontramos con que durante casi toda la película no pasa absolutamente nada y uno ya está demasiado aburrido cuando comienza la parte 'emocionante'. Que además habían tenido la delicadeza de ponérnosla desde el principio, muchas gracias, arruínenme la única sorpresa que pensaban darme.

Para cuando llega la persecución final yo creo que el público ya está muy cansado y no consigue encajar demasiado con lo que ve. Además de que yo experimenté creo que por primera vez (mentira, creo que recuerdo vagamente otra ocasión anterior) la extrañísima sensación de estar a punto de tener miedo pero no. Es decir, con una cámara en mano, de noche, con algo ominoso detrás de ti debería ser sencillo asustar a tu público, hay películas que es lo único que tienen. Sin embargo en esos momentos caóticos en que no sabemos bien ni lo que vemos, sí que nos sobresaltamos un poco pero jamás terminamos de despegar. Yo sentía que estaba a punto de asustarme, que de un momento a otro tendría miedo o vendría una escena muy efectiva o yo que sé, pero nunca llegó ese momento. Así que me sentí falsamente expectante o no sé cómo describirlo. Y eso que las últimas escenas no son tan malas. Si las cortaras y las pusieras como una campaña viral de nada en youtube probablemente conseguiría al menos un par de buenos comentarios. Pero no consigue ser coherente con el resto de la película, que sea lo único que le ofreces al público no resulta muy efectivo, además que cuando se va aclarando el misterio uno se da cuenta que la resolución es terrible. Vamos, que podrían haber terminado con que todo fue un sueño y seguro que no sería peor.

Una gran decepción. Bueno, igual no tanto porque tampoco esperaba nada, pero una mala película sin duda. Y encima se supone que era la primera vez que Sitges (¿el festival? ¿la ciudad? ajam) patrocinaba una película. O que se grababa una película por allá o la verdad no recuerdo, pero de algo era la primera vez. Y yo me pregunto: ¿por qué nadie me da a mí una cámara y dinero para que grabe una mala historia de terror? Si está visto que tan mal tan mal no puede irme.

6.11.10


06/11/10
En realidad no tenía ninguna referencia específica de "Bedevilled" más que era, claro, asiática, y que /cinema_asiatico había comentado que tenía ganas de verla. Oh, y que tenía un buen poster, si es que eso cuenta de algo.



"Estaba en el campo y de pronto miré al sol y él me habló. Me dijo que si me lo sigo guardando todo me voy a enfermar"
Hae-won es una mujer que no se toca el corazón ante lo que tiene que hacer, aunque parece que por momento la cosa se le sale de las manos. Por un altercado laboral se ve forzada a tomar una vacaciones de un par de semanas y no sabe qué hacer con ese tiempo. Su amiga de la niñez, Bok-nam, lleva tiempo insistiéndole en que vaya a visitarla y aunque siempre la ignora, piensa que quizá regresar a su pueblo natal sea una buena idea para perder el tiempo que tiene. Pero no tardará mucho en descubrir los cambios que ha sufrido el pueblo, revivir las memorias menos agradables de su niñez y enterarse de las razones por las que Bok-nam insistía tanto en que fuera.

Creo que cuando uno toma estas tramas del regreso al estado natural (los pueblos pequeños, las zonas de la periferia más alejadas) es muy fácil caer en dos actitudes extremas: lo idealmente bucólico y la depravación completa del ser humano. Lo pienso casi entre Miyazaki y "A bloody aria". En la película, sin embargo, está claro que la balanza va a inclinarse hacia la perspectiva menos favorecedora, y aún así consigue mantenerse en un cierto equilibrio realista que permite que uno se adentre en la película sin sentirla exagerada. Al menos durante el principio.

Otro acierto es que veamos la película a través de la perspectiva de Hae-won. Por una parte no la compartimos porque es un personaje terriblemente odioso, pero sirve como un protagónico-trampa para revelar al personaje que realmente nos interesa y que es Bok-nam, al tiempo que no nos centramos del todo en el mismo para que no parece que fácilmente estamos aceptando su versión.

Pueden decidir ver la película sin saber nada más (a menos de que ya lo sepan, claro) o dejarse spoilear levemente por mí. Levemente, tampoco hay que alarmarse.
La película podría insertarse fácilmente en el tópico de "mujeres con las que no debiste haberte metido" y que van desde las que buscan venganza fácil hasta las que han sido vejadas de maneras horribles y está claro que no la van a dejar pasar sin más. Sin embargo una de las diferencias más marcadas es que mientras en casi todas las películas del estilo sabemos de antemano todo lo que sucedió y el resto de la trama consiste en la realización de la venganza. Aquí la estructura es la opuesta: pasamos casi tres cuartas partes de la película viendo realmente la historia, conociendo a los personajes, sintiendo que vivimos también nosotros atrapados en ese pueblo de leyes necias. Viendo a un personaje que no le importa ni a Dios. Entendiendo en realidad lo que está pasando y entonces la explosión en la trama también la sufrimos nosotros, no es de manera fortuita que miramos a una mujer cualquiera tomando decisiones drásticas: somos también un poco los que queremos tomar esa oz y mandarlo todo al diablo.
Y en ello la película cumple magníficamente y resulta incluso bella y triste a pesar de que entendemos cómo es que tiene que terminar. Con un protagónico-trampa, claro.

Yo la colocaría, sin duda, entre mis favoritas indiscutibles de mujeres vengativas. Maravillosa película que lo sacude a uno y de la que difícilmente se puede salir tranquilo. Me encantó, otra de las grandes sorpresas del festival para mí.
Y ahora que lo pienso, no me explico cómo es que le dieron el premio de mejor actuación a la chica de "Dream home" cuando aquí Seo Yeong-hee hace un papel espectacular y que me parece muchísimo mejor.




¿Película favorita de mujeres vengativas?

5.11.10


05/11/10
Otra muy esperada del festival, aunque en mi caso con cierto recelo. Por una parte porque sé que no es fácil enfrentarse con el cine de Apichatpong Weerasethakul, y por otra parte porque trato de tomarme demasiado en serio los premios que da Cannes (tampoco es que me haya decepcionado demasiado, pero mejor no ir con demasiada alegría a su encuentro, siempre es lo mejor). De todos modos con un título como "Uncle Boonmee who can recall his past lives", no era que fuera a perdérmela.



"Facing the jungle, the hills and vales, my past lives as an animal and other beings rise up before me"
También es que eso de ver una película con el precedente de que tiene una palma de oro encima sirve para que uno se llene de juicios y prejuicios y terminé por adorarla sin reservas o detestarla más o menos con la misma intensidad. Sobre todo con películas tan crípticas como la que tenemos en frente.

El título lo dice todo, de algún modo, sin demasiados juegos: Boonmee, un hombre mayor que vive en compañía de los pocos familiares que le quedan en medio de la bellísima selva tailandesa (oh, en ese aspecto me ganas fácilmente, Tailandia), está muy enfermo desde hace tiempo y siente que la muerte no tardará demasiado en llegarle. En esos días recibe constantes visitas de espíritus de personas que conoció, que se encuentran en distintos planos, y tiene ciertas visiones de lo que podríamos considerar sus vidas pasadas. Fin. La trama es sencillamente eso, pero la película lo que busca es una experiencia visual y mística que nos adentre en los aspectos más espirituales del alma humana y sus infinitas posibilidades. Y apenas comenzamos.

Una de las maravillas de la película es que abarca un amplio espectro de experiencias. No se limita a la visión simple de las vidas pasadas, ni a la idea común de espíritus que vuelven, ni nada que podamos ver en cualquier capítulo de televisión. Es una manifestación sutil pero poderosa de las creencias asiáticas de reencarnación pero también del folklore tailandés (que en muchos puntos uno sencillamente supone, porque también es cierto que la película se limita a mostrar sin tratar de explicarnos nada). Tiene unas escenas que uno puede perfectamente no entender a qué vienen a cuento y sin embargo amarlas completamente. En mi caso eso se refiere especialmente a las que tienen un componente mítico-fantástico, como si nos adentráramos en una leyenda aceptándola por completo, asumiéndola en todas sus dimensiones.
El nexo entre todos estos puntos es, claro, Boonmee, quien de alguna manera nos guía entre ellos aunque, como mencioné, no trate de aclararlos o explicarlos. Para él están perfectamente claros y representan un lento sumergirse en la oscuridad que viene a continuación. Y participamos en su viaje como espectadores un poco ciegos que no sabemos bien qué camino seguir.

Hasta aquí todo muy bien. Si ya he visto algunas películas del director y me habían gustado me pareció que ésta era incluso mucho más fuerte que ellas. El problema para mí llegó hacia el final de la película, en lo que debería ser algo así como el fin del viaje y que sin embargo me pareció que no tuvo ninguna conexión con lo que había visto antes, de modo que los 15 o 20 minutos últimos sentí que no los entendí en absoluto. De tal modo que aunque haya disfrutado gran parte de la película, siento que tengo que hacer hipótesis demasiado arriesgadas para darle una forma última, una conclusión global de todo lo que vi. Que era, por otra parte, lo que me había cautivado del director anteriormente, que después de horas de ver escenas que podrían parecer completamente arbitrarias, hacia el final nos dejaba una sugerencia de cuál era el ánimo último de la película, la respuesta exacta. Y aquí puede que la haya, quizá me hago alguna idea, pero siento que tengo que pensarle demasiado y suponer demasiado y en realidad todo ha venido muchos días después de haberla visto porque en ese momento me quedé como un gran signo de interrogación muy confundido.
Supongo, por otra parte, que es el tipo de películas que necesito reposar y después de un tiempo regresar a ellas para tratar de darle una mejor segunda leída, pero puedo entender perfectamente las personas que no entienden todo el bombo que se le ha dado. Incluso, por lo que leo, muchas de las personas que la han reseñado positivamente se centran únicamente en las sensaciones que ciertas escenas le fueron dejando y la limitan a una experiencia dejando de lado que, finalmente, es una película.

Debo decir que me genera sentimientos encontrados que probablemente no podré conciliar hasta dentro de algún tiempo que vuelva a verla. Sin duda que no es una película para cualquiera.
Eso sí, Tailandia luce preciosa.




¿Película favorita de Weerasethakul?

4.11.10


04/11/10
Y otra de las que más esperaba del festival, "Cold fish", el nuevo título de Sion Sono. Seguro que tampoco de este director he visto todo lo que debería (no he visto "Love exposure", para no ir más lejos) pero aún así me encanta completamente. Ya tendremos tiempo para irnos conociendo mejor, pero por el momento nunca está de más ver una película suya. Con peces.



"¿No eres capaz de hacerte cargo de tu familia y crees que mereces vivir?"
Cuando se trata de Sion Sono uno sabe que probablemente habrá sangre y muchas situaciones bizarras de por medio, pero la sorpresa de adentrarse en ellas sin esperar nada más no deja de ser fantástica.

Shamoto es dueño de una pequeña tienda de peces, es el típico japonés exageradamente introvertido incapaz de imponerse ante lo que le rodea. Casado por segunda vez con una joven mujer a la que su hija odia y le hace la vida imposible. La chica se mete en toda clase de líos y en una de tantas la encuentran robando en un supermercado y los padres tienen que ir a dar la cara. Acostumbrados a sólo pedir perdón por los problemas que causa la adolescente no hacen nada tampoco cuando Murata, un hombre que se encontraba en la tienda al mismo tiempo, intercede por la joven y consigue que la dejen ir sin más problemas al tiempo que se muestra excesivamente amigable con la familia y los termina invitando a su negocio: una enorme tienda de peces de acuario. Murata parece el amigo ideal y un hombre excepcional, pero todos sabemos que las buenas intensiones no existen en Japón, ¿verdad? (a menos de que estés mirando un drama pero, ajá, yo casi nunca veo dramas).

La sensación de inicio, el modo en que uno prácticamente cae en la historia sin darse cuenta, me recordó un poco a la sensación de las primeras escenas de "Funny games": todo luce tan armónico que uno sabe que algo tiene que estar mal, pero antes de que pueda reaccionar ya está atrapado. Shamoto se enreda en las atenciones de Murata y ya no hay marcha atrás: su hija comienza a trabajar en la tienda de Murata, ambos se vuelven socios de negocios, su esposa visita constantemente el otro local. Es una telaraña y ya no puede soltarse, sobre todo él que ha sido incapaz de darle un seguimiento propio a su vida. Pero Murata mantiene su máscara por muy poco tiempo y cuando tiene a su víctima atrapada revela lo que verdaderamente es: un despiadado hombre que no vacila un segundo antes de engañar, extorsionar o asesinar a quien sea necesario para hacer las cosas como él quiere y en el momento en que quiere. Pero nadie va a creerle a Shamoto en el lío que se ha metido, especialmente si Murata mantiene un cierto control sobre su hija y su esposa.

Sin duda la naturaleza humana es un misterio, y Sono, con esta trama, nos sacude constantemente arrastrándonos en una historia incómoda, variable, en que nos encontramos oprimidos y desesperados. A destacar es, sin embargo, que tampoco nunca tenemos del todo la sensación de estar presenciando el punto de vista de la víctima. Los valores no están sobre la mesa, y no identificamos a los personajes directamente con protagónicos y antagónicos. Sí que nos adentramos en sus desesperaciones, en sus ansias de poder, en su apetito insaciable, en su soledad, pero todo parece conformar un todo, los elementos necesarios para que la historia continue.
El punto sobre el que se fundamente la trama, está claro, es el poder, de modo que todo lo vemos en virtud de los juegos de poder. Una familia en que ninguno de sus miembros ha podido nunca controlar su propia vida, de pronto se encuentra ante una aparente oportunidad maravillosa que los deslumbra pero en realidad vuelve a subordinarlos a los caprichos del otro. El otro que en realidad es tan solo la mecha que le hacía falta a esa bomba de tiempo que es la desesperación acumulada.
Y para que no haga falta, claro, el agregado de violencia, sangre, escenas gore, sexualidad desbordante, humillaciones y yakuzas (bueno, son muy pocos yakuzas en realidad, pero al menos hacen acto de presencia) no podía faltar. Sion Sono toma una historia y nos golpea directamente con ella.

En una imagen de dos segundos al inicio se nos advierte que la película está basada en hechos reales. Estos hechos reales se tratan de los asesinatos cometidos por Gen Sekine y su esposa Hiroko Kazama, criadores de perros que asesinaron a algunos clientes inconformes. En algunos comentarios breves de reseñas exageran las glorias de estos dos personajes diciendo que se tratan de unos de los asesinos seriales más prolíficos de Japón y que su número de víctimas asciende hasta 100 (conforme vas a otras reseñas el número va disminuyendo a 50 víctimas, 40 víctimas). En realidad un poco de la estructura básica de la historia sí que está inspirado en ellos pero muy por encima, además de que fueron acusados y condenados de tan sólo 4 asesinatos. Sin duda que nos quedamos con la versión cinematográfica que tiene mucho más mérito y morbo.

Destapando, como es usual, la alcantarilla de la sociedad japonesa, nos encontramos con la desintegración familiar, los personajes sádicos y desalmados, la facilidad asiática para volverse locos y un excelente entramado narrativo y visual para llevar la historia. ¿En qué Japón se vive cuando tenemos que preocuparnos incluso por los vendedores de peces tropicales? Tened miedo, mucho miedo.




¿Película favorita de asesinos japoneses?

3.11.10


03/11/10
Desde el inicio escuché que "A serbian film" era una de las cartas pesadas del festival, seguido por comentarios de que era una película durísima, que quienes ya la habían visto no repetían y un cierto etcétera. Está visto que la mala publicidad siempre es buena publicidad y yo, que hasta el inicio del festival no sabía nada de Serbia en cuestión cinematográfica, no podía esperar más.



"Tienes a un dios del porno y lo tratas como a un actor cualquiera. No eres un genio, Vukmir, ya no"
También mucho se dijo en críticas generales sobre la presentación de la película: medios de comunicación que consideraban ofensivo y de mal gusto que se presentaran películas 'así' en un festival. Como si la violencia no la hubieramos visto nunca ni en películas ni en nuestros televisores. Quizá una violencia más delicadamente presentada pero, vamos, que tampoco es que se pretendiera pasar la película en escuelas públicas. Al que no le guste que no vea.

Milosh es un ex actor porno (como media población serbia, parece ser), pero no sólo eso, es *el* actor porno. Por lo que nos dicen. Abandonó las andadas para asentarse con su sexy esposa y su pequeño hijo. Pero a veces lo extraña, claro. Un día se le aparece una vieja amiga y ex compañera de oficio, Lejla, y le ofrece un trato jugoso para trabajar con un misterioso director. *El* director, por lo que nos dicen. Con un montón de dinero y secretos de por medio, Milosh acepta y, bueno, todo se va al diablo.
Resumen muy breve porque a uno lo que le interesa ver es esa larga parte en que todo se va al diablo y suponemos que se va al diablo de un modo terriblemente desagradable, y eso es lo que queremos ver y no que nos lo cuenten.

Ese descenso que compone la mayor parte de la película es difícil de explicar de manera general. He visto que se describe como 'un descenso a la locura' pero tampoco creo que sea exactamente eso porque es un descenso voluntario. Milosh no está loco y todo lo que saca no es de manera natural, sino que está condicionado por una maquinaria ideológica mucho más compleja alrededor. ¿Es un descenso hacia la parte menos bonita del porno? ¿Hacia los rincones más oscuros del ser humano? ¿O una serie de secuencias arbitrarias que sólo buscan violentar al espectador? Ajam.

Entre defensores y opositores a la película hay un margen enorme. Unos defienden los aspectos técnicos de una película que ciertamente está muy bien realizada, mientras que otros se limitan a juzgar si está bien o no mostrar escenas tan explícitas (sí, claro que hay puntos intermedios y críticas muy bien estructuradas, estoy tomando tan sólo los extremos). Pero en realidad el asunto es que, independientemente de que involucre una gran cantidad de sexo, sangre, depravación, etc, nos encontramos ante una película, con su trama y su realización.

En el aspecto técnico, como ya comenté, me parece que la película cumple puntualmente con todo lo que uno podría esperar de una película de violencia extrema. Un poco cansados de que nos la muestren siempre maquillada y con pésimas fotografías y de manera casera, aquí tenemos primerísimos planos y sangre por montones. Y muchas otras cosas menos agradables por montones.
Ahora bien, mi objeción principal viene a nivel de la trama. No de la idea en general porque tampoco es que uno espere una mayor complejidad en una historia que se centrará en la violencia, pero sí creo que no fue manejada del mejor modo. La mayoría de las cosas creo que nos las dan a entender y nunca las reflejan del todo. Nos dicen 'él es un gran actor', 'él está muy loquito', 'ella es una gran esposa' y nosotros tenemos que aceptarlo todo de entrada para que las cosas funcionen. Pero, sobre todo, creo que en muchos aspectos narrativos las cosas son más que previsibles. El inicio es de lo más ideal, la familia perfecta, la esposa bonita, el hermano buena gente, el padre preocupado. Y muchas de esas situaciones sabemos ya que van encaminadas a ser degradadas, las vemos venir a mil kilómetros. Por ejemplo, la introducción inocentemente absurda del pequeño hijo a su sexualidad, vemos la primera escena al respecto y sabemos que eso va a terminar muy mal. Y así entre tantas otras cosas que están puestas únicamente para violentarnos, y que las habrían metido a la fuerza de ser necesario (algunas escenas más que otras parecen muy rebuscadas en su introducción a la trama). Es como si el director hubiera juntado todos los elementos sacros que se le ocurrieron, hubiera pensado las posibilidades más terribles de cada uno y luego hubiese armado la trama. Que no es que esté mal, muchas de esas escenas realmente funcionan, pero cuando las vas viendo secuencialmente una tras otra queda la sensación de que ya es demasiado intencionado la necesidad de meterse con el espectador y menos la preocupación por la película en sí.
Sé que es un poco extraño hablar de la idea de la naturalidad en películas de este tipo, pero sí que creo que hay películas en que la irrupción de violencia es mucho más natural que en otras y por ello suelen resultar más efectivas. Yo pienso en dos ejemplos que son quizá menos explícitamente violentos pero que me resultan más efectivos, como es "Martyrs" e incluso como fue la producción serbia anterior, "Life and death of porno gang". Era evidente que querían shockear al espectador pero no parecía que todo en la película nos lo estaba diciendo ("aquí te horrorizas", "cuando descubres esto te estremeces", "esto es lo más desagradable que has visto"). Y el problema que corres con eso es que después de que uno se acostumbra al ritmo de intensidad, ya no resulta tan sencillo que lo sorprendas realmente.Y al menos yo me quedé con la sensación de que trataron de comprarme demasiado fácil.

Sí me parece una película bastante interesante y en general bien rodada, con algunas escenas muy destacables, pero siento que en algunos puntos la impresión visual (y emocional, supongo) que causa trata de rellenar algunos vacíos de la puesta en escena en el aspecto narrativo. Destaco al hijo, una figura excesivamente fácil, como el ejemplo más claro.

Con todo claro que tendremos que seguir de cerca al cine serbio. Y tener mucho cuidado cuando querramos viajar a Belgrado, oh.




¿Más recomendaciones serbias?

2.11.10


02/11/10
Otra película de la que no sabía nada pero, bueno, el título era suficientemente explícito. Además que escuchaba por ahí que tenía buenas críticas o yo que sé, y no me pareció tan mal ver una película, claro, de monstruos.



"¿No te molesta que tu trabajo consista en sacar dinero de las desgracias ajenas?"
Parece que después de "Cloverfield", hollywood planea crear un nuevo género de películas de monstruos en que no vemos al monstruo en cuestión. Yo que siempre dije que estaban perdiendo el eje central de la trama cuando el espectador va a mirar la lagartija gigante y nos distraen con una historia de amor, pero ahora parece que realmente hay quienes les gusta que así sea y las siguen rodando. Oh.
En defensa de "Monsters" debo decir de antemano que al menos me resultó mucho más interesante y mejor lograda que "Cloverfield" (que no era bastante difícil ya que ésta no me gustó casi nada) y que los 'monstruos' aparecen un poco más y consiguiendo de vez en cuando primeros planos. No se puede pedir mucho más.

Hace algunos años los extraterrestres llegaron a la Tierra y decidieron quedarse. Resulta que son seres gigantescos y aparentemente irracionales y construyeron su habitat en el punto en que cayeron: ¡México! (qué bonito, qué bonito) Tuvieron que cerrar esa área para contenerlos pero de vez en cuando se escapan para hacer desastres por Centro América y donde puedan. Andrew Kaulder es un fotógrafo que viaja a alguna zona de desastre en espera de la foto de su vida pero se encuentra con una sorpresita cuando de su periódico le encargan ir a rescatar a la hija del dueño que anda de viaje por allá y llevarla de vuelta a casa. La joven, Samantha Wynden, tiene unas pintas de que está huyendo de algo pero en una de esas le cae un edificio encima y aunque con daños menores tiene que aceptar el regresar escoltada a casa. Ambos tendrán un largo por camino por recorrer antes de poder llegar a Estados Unidos.

Y sí, básicamente seguimos a la parejita de aventureros de corazón en medio del exótico tercer mundo que ahora además tiene alienígenas gigantes, como si le faltara más. En realidad la trama esencial de la película se podría decir que es el amor en condiciones adversas (extrañamente adversas) y un viaje de descubrimientos íntimos. Tan cursi como esto pueda sonar tampoco es terriblemente malo y es que tiene la ventaja de estar ambientada de manera interesante. De alguna manera el que nuestros personajes disten de ser una pareja perfecta (sí, tienen sus tópicos, pero tampoco se esmeran en el punto de ser ideales), el que los veamos sucios, comiendo esquites en un mercado, sin bañarse, en hotelitos pobres; bueno, tiene su cierto encanto, aunque para ello podríamos decir que valdría casi lo mismo que si estuvieran pasando por una zona genérica de guerrilla, o atravesando México sin dinero, oh.
Probablemente la mejor parte es cuando entran a la zona de los bichos, pero tampoco en este aspecto se destaca demasiado la parte ciencia-ficción de la historia. Los monstruos terminan por ser algo así como un bello decorado fugaz, o una metáfora que no queda demasiado clara al final. Aunque en su defensa diré que su diseño resulta de lo más bello, a mí me hubiera gustado verlos más.

Un punto en el que me encantaría ahondar pero supongo que no tiene demasiado que ver con la película en sí, son las cuestiones geográficas. Si uno tiene la impresión de que Estados Unidos mira a América Latina como un gran bloque, pues aquí se refuerza aún más esa noción. Las locaciones abarcan de México a Centro América y la verdad es que las tratan de manera bastante arbitraria. Suponemos que iniciamos en Costa Rica pero luego todo el resto del viaje es tan corto y nos encontramos con escenarios que no deberían corresponder unos con otros como diciendo 'da igual, ahí abajo todo es selva'. Especialmente cuando se acercan a Estados Unidos y por primera vez deciden saltarse el tópico de que el norte de México es puro desierto y continuar sumergidos en la selva. Que lo perdono, por una parte, porque quedó mucho mejor que si hubiesen seguido las rutas lógicas, creo yo. Y porque a mí me encanta esa selva caribeña, lo confieso. Pero había algunos puntos en que era muy evidente que los personajes no estaban donde se supone que deberían estar. Pero, bueno, tendremos que perdonárselo a la ficción.

No diría que es una gran película, especialmente no es una gran película de alienígenas ni de monstruos ni de ciencia ficción. Incluso puede que su mejor atributo sea que es una muy poco común película romántica. Y que los personajes tienen cierto toque natural y que los monstruos son bonitos. Pero todo eso para ver una vez y luego dejarla ir entre tantos bichos gigantes que nos hemos encontrado.

1.11.10

Unas entradas atrás, gracias a Javi, me di cuenta de un grave error en la matrix. O, bueno, no en la matrix sino en mi manejo de ella: no tenía idea de cómo enterarme de comentarios pasados si no era por la búsqueda específica. Claro que ahora he descubierto que tienen una sección y todo y, oh, sorpresa, me encuentro con que el 80% de los mensajes que me han dejado no los había leído hasta ahora. Y es que yo siempre cuando la reseñaba pasaba de unos días no volvía a ella jamás. Y es una pena porque me he encontrado con comentarios bastante interesantes y un montón de recomendaciones que quiero ver; y que tampoco viene muy al caso tratar de responder ahora.
Unas disculpas pero que sepan que, aunque sea tardíamente, sus palabras no han caído en saco roto, y espero tener oportunidad de ver y reseñar muchas de sus sugerencias. Y tratar de responder oportunamente sus nuevos mensajes.
Saludos.


01/11/10
Y llegamos a una de las más esperadas del festival, el regreso del señor Kitano al cine de yakuzas. No podría estar más emocionada. Además que me parece que en su primera función (que originalmente iba a ser la única) fue la primera película en agotarse. Aunque para suerte de todos los demás (incluyéndome, oh), abrieron una segunda fecha. Definitivamente es algo que uno quiere pasar sin ver.



"Dices que estoy expulsado y luego que ya no lo estoy, ¿cuántas lenguas tienes?"
Es difícil hablar de Kitano sin caer en el comentario fácil de 'oh, qué grandes películas que hace' y también sin sonar demasiado general respecto al género yakuza. Un genero, además, que Kitano aborda sin consesiones de ningún tipo presentándonos una serie de estructuras y comportamientos eminentemente humanos pero basados casi por completo en la violencia. Y todos sabemos que eso es lo que pasa si le das una pistola a Beat Takeshi y luego le das la espalda.

En la película nos encontramos con Ôtomo, quien forma parte de una familia yakuza en el grupo que suele ser el de los agitadores (¿existe el término en general o me lo estoy robando de Miike?), aquellos que por no considerarse tan ligados a las esferas de poder pueden arreglar los problemas un poco por debajo de la mesa y todos contentos. El líder de dicha familia,Ikemoto, pertenece a una rama más amplia dirigida por hombre frío y sin escrúpulos, Kan'nai, quien pretende enemistad a Ikemoto con su hermano (¿de honor? ajam) y líder de otra familia yakuza, Murase. Ikemoto y Murase coincidieron años atrás en la cárcel y se prometieron hermandad, pero ahora que a Kan'nai no le interesan los asuntos de Murase en el control de drogas, las cosas se podrán difíciles. Y en dicha situación, en que las cosas no se pueden hacer de frente, tendrá que entrar Ôtomo y su grupo para el trabajo sucio.

Olvídense del honor yakuza que han visto en otras películas, aquí nos encontramos a descampado con una tragedia shakespeareana donde nadie responde por nadie más que sí mismo. O al menos si alguien pretende mantener intacto su honor y su fidelidad, no será por demasiado tiempo. De este modo Kitano disecciona no sólo los sentimientos y motivaciones humanas más elementales (la avaricia, la traición) sino el modo en que sus consecuencias pueden resultar hiperbólicas cuando se insertan en círculos de poder tan fuera de la moral. Por otro lado también se observa el funcionamiento de las jerarquías yakuzas de manera detallada y bastante clara, aunque eso signifique que durante los primeros minutos un gran número de personajes desfilen ante nuestros ojos y nos tome algún tiempo identificar quién es quién. Todo esto, claro, con un excelente ritmo y con una excelente dosis de violencia.
Kitano no es el personaje principal pero sin duda sí que es una pieza clave (además de resultan tan carismático como sólo Takeshi y su mala leche podrían serlo) en todo ese torbellino de intrigas en que no sabemos dónde van a quedar parados. Con una estructura en que todos terminan sublevándose contra todos, tendremos que ir tejiendo también nosotros los hilos para descubrir quién está detrás de cada movimiento (y aún más, quién quedará después del mismo).

Es sencillamente fantástica, sin duda una película que no te dejará pestañear y que te atrapará del modo más grato al tiempo que te sacudirá. No sabría decir si terminará por ser una joya más de la filmografía de Kitano pero sin duda que es un magnífico regreso al género que lo ha dejado justo en el lugar que está. Un aplauso. Diría que, para mí, la segunda mejor del festival, por muy poca diferencia aunque también en casi empate con una que reseñaré en algunos días.


En alguna parte leí que se tiene planeada una segunda parte, yo no sé si tanto así como una segunda parte sea necesaria, pero me queda claro que no me importaría en absoluto ver más y más cosas de Kitano (o con Kitano).




¿Película favorita de Takeshi Kitano?