16.8.12


16/08/12
Hablando de cine de terror tailandés con Kris, me recomendó alguna pieza clásica del género en dicho país, pero al parecer por alguna ligerante variante al recordar el nombre terminé viendo más bien un clásico de comedia antigua.



"Paradise Hotel? It's more a Hotel from Hell"
Debo decir que con un título como "Country Hotel" uno bien podría esperarse un hotel de terror al más puro estilo "Hostal" pero perdido en alguna pequeña ciudad de la provincia tailandesa. Seguro que pasa todo el tiempo. En lugar de ello nos encontramos con un pequeño sitio al que el nombre de 'hotel' le queda bastante holgado ya que parece tratarse más bien de un bar, sitio para descansar, sitio de encuentros, donde por casualidad tienen una sola habitación que rentan bajo el título de cuarto de hotel.
El lugar es dirigido un solo hombre que hace de cantinero, recepcionista, arbitro de conflictos y campeón de lucha de brazos. Una noche se encuentra con que un par de huéspedes se disputan por la única habitación disponible (un hombre que había llegado primero y una mujer que hará todo lo posible por correrlo del cuarto) al tiempo que se entera que El Tigre, un peligroso criminal de la zona, está libre y ha sido visto por los alrededores. 

Al parecer la verdadera revolución del cine tailandés, que hace unos años volvió a sonar bastante en festivales alrededor del mundo, no llegó hasta los años 90, de modo que su historia cinematográfica hasta el momento es bastante irregular y no siempre consigue conformar una imagen nacional sólida. Tampoco puedo ahondar demasiado en ello ya que lo he visto es bastante poco, pero el caso concreto de "Country Hotel" puede ser un poco esclarecedor al respecto.
La estructura es la de una comedia de enredos vista de manera bastante simplificada y general. El punto central es que todo suceda alrededor de la escenografía principal (y única) del hotel que convenientemente sirve para muchas cosas, mientras que una serie de gags se van hilando alrededor de los personajes principales y otros que convergen fugazmente por motivos aislados. Esto durante la mayor parte del metraje, lo que hace parecer que no hay una verdadera cohesión en la trama más allá de los encuentros y desencuentros de los dos huéspedes peleándose por la habitación, que es el conflicto más extendido, hasta que al final se retoma la figura del Tigre y su posible amenaza para darle un toque un poco más orientado hacia la acción y poder concluir de algún modo con la historia. 

Lo que uno creería que está por ver en la cinta, que sería aspectos más tradicionales de la cultura tailandesa reflejados por la época y el reflejo cinematográfico, en realidad quedan en un segundo plano al primar una estructura que parece querer emular las estrategias de las comedias estadounidenses de la época, aunque con sus restricciones. Apenas algunos detalles de la cotidianidad y la puesta en escena nos permiten apartarnos de una serie de situaciones cómicas que parecen querer acercarse a un estándar más amplio que el que nos podríamos imaginar de una cultura tan distante como debe ser la de Tailandia en los años 50. Especialmente si pensamos que precisamente el género cómico resulta ser de los más difíciles de traducir de una cultura a otra, y si aquí se puede poner en entredicho que todo resulte verdaderamente gracioso (sobre todo que he aceptado en numerosas ocasiones que la comedia es un género que me cuesta, pero en casi todas sus modalidades), los gags en sí son fáciles de entender y parecen puestos ahí precisamente a modo de eco apropiado de las películas hollywoodenses que debían verse en esas épocas. 

Voy a tener que seguir a la búsqueda de terror retro tailandés, a ver si consigue dejarme una mejor impresión que el contemporáneo.




¿Película favorita que suceda principalmente en un hotel? 

15.8.12


15/08/12
Ya, antes de que todos terminen soñando con Imamura, estoy casi segura de que con esta película cerramos el ciclo de este director. En realidad todo era un largo preámbulo para hablar de su obra maestra: "Lluvia negra".



"Hiroshima, ¿dónde estás? Hiroshima, ¿ya no existes?"
Más de 40 años tuvieron que pasar antes de que el director pudiese abordar la tragedia vivida por los habitantes de Hiroshima tras la bomba. Un tema sin duda delicado para la historia nacional y que debía ser abordado con tanta seriedad como delicadeza, de modo que Imamura optó por no detenerse demasiado en la réplica gráfica del dolor como la idea de sus consecuencias a largo plazo.

El matrimonio Shizuma y su sobrina Yasuko vivían en la ciudad de Hiroshima al momento de la bomba. Ella se encontraba fuera de la ciudad cuando sucedió pero tras tener noticias del ataque tomó la primera embarcación que pudo para ir a buscar a sus tíos, encontrándose con la lluvia negra que caería en los alrededores después de la bomba. Años después, reubicados en otra ciudad, todos viven todavía bajo la larga sombra del desastre atómico. Aunque los tíos sobrevivieron sin mayores heridas visibles al epicentro de la bomba, la salud se ambos ha sufrido altibajos a lo largo de aquellos años y es difícil prever hacia dónde dirigen sus síntomas. Yasuko en apariencia es una joven bella y saludable pero no han conseguido casarla dado que las familias de los interesados se niegan a aceptar a una mujer que podría verse afectada a futuro por los efectos colaterales de la bomba. Entre lo cotidiano de una aldea que vive prácticamente de supervivientes, de heridos física y mentalmente, la tranquilidad tiene siempre un halo funesto ante la sospecha de un desenlace trágico.

Es difícil hablar de una tragedia sin abusar de ella pero también sin perder de vista que debe conformar un retrato serio y cruel. La decisión de enfocar este difícil momento histórico a través de una historia tan particular y desde una perspectiva no habitual (sobre todo para una mirada occidental) me parece el primer magnífico acierto de la película. Esencialmente volvemos sobre un tema medianamente habitual de la cinematografía nipona (Ozu centraría parte de su filmografía en ello) que es el deseo de los padres (tíos en este caso) de querer casar bien a su hija. Yasuko es bella, además proviene de una buena familia y en apariencia no tiene ningún síntoma físico de los sucesos. Finalmente ella no estaba en Hiroshima durante el bombardeo, lo único que le tocó fue la lluvia negra. 
Si en general cine de conflictos suele centrarse siempre en un presente muy inmediato y obviar el futuro a largo plazo de las víctimas, me parece que muy poco se ha hablado de lo sucedido en Hiroshima tras años del funesto suceso. No es ya sólo los evidentes efectos secundarios de aquellas víctimas que quedaron marcadas al momento, sino el desconocimiento total de lo que sucedería con todos aquellos implicados de alguna manera. Durante años se negó que pudiese haber más repercusión de la que se registró en un primer punto, pero lo cierto es que nadie sabe hasta ese momento cómo afectaba la radiación a las personas dependiendo de su localización respecto al epicentro. Si algo queda claro en el equilibrio que vive la familia Shizuma dentro de su nueva vida es que algo se ha roto para siempre. La estructura convencional del hogar japonés y su organización social es ya sólo una apariencia que no se sabe en qué momento se romperá. La abuela, el único de los integrantes que no tuvo relación con la bomba, es el integrante mayor, con lo que ella conlleva, pero su salud no deja de ser la única sobre la cual se conversa una certeza. Que el matrimonio parezca más aquejado o más vital por momentos no es garantía de que ese estado permanezca al día siguiente, y la distancia de Yasuko durante el momento del ataque tampoco es garantía de que su salud sea inalterable. Todo ello localizado dentro de una sociedad que trataba de mantener una estructura formal a la fuerza, ignorando la condición extraordinaria de todas las víctimas que consideraba menores.

Una película tan delicada como cruel, dura, tierna, cotidiana. Un drama intenso contado con la tranquilidad de una historia familiar, con sus circunstancias excepcionales. No sólo por el reto que representaba abordar un tema tan delicado y complicado, el modo en que Imamura consigue orquestar una denuncia social con una disección humana y familiar bajo los lineamientos más típicos del cine realista japonés, hacen que resulte indudable que "Lluvia negra" es la pieza más destacada en su filmografía y yo diría que una de las mejores películas del cine japonés de su época y de toda la cinematografía en general (quizá suene que exagero un poco, pero Imamura merece eso y más).
Una joya absoluta, no puedo decir más.

Para los interesados en el tema de Hiroshima post-bombardeo, recomiendo el libro "Cuadernos de Hiroshima" de Kenzaburo Oé, conformado por una serie de artículos redactados por el escritor durante varios años en sus visitas a la ciudad para la conmemoración de los aniversarios y los diálogos por la paz que tenían lugar ahí. 




¿Película favorita relativa a los sucesos de Hiroshima?

13.8.12


13/08/12
Y hablando de documentales, nos vamos hasta el considerado el primer documental tal como conocemos actualmente el género, "Nanuk, el esquimal".



"Más hombres que piedras en la orilla alrededor del hogar de Nanook han visto a Nanook, el amable, valeroso y simple esquimal"
Si uno piensa en el documental como género no deja de resultar algo curioso. Técnicamente un gran número de las primeras grabaciones audiovisuales fueron documentales, ya que se limitaban a documentar una escena cotidiana tal y como sucedía. Pero a partir de la introducción de la ficción cinematográfica es posible que el interés se inclinase mucho más hacia la innovación en ese campo que a pensar en métodos más complejos para estructurar esta documentación de la realidad. Eso al menos hasta los años 20 cuando Flaherty, tras vivir durante años con esquimales, pensó que sería apropiado mostrarle al mundo lo radicalmente distinto que era su modo de vida.

La historia es, claro, la de Nanook y su familia, una típica familia esquimal con actividades típicamente esquimales. A través de un sencillo seguimiento narrativo se van presentando distintas facetas de su vida y el modo en que ellos se mueven a través de eso mundo congelado y remoto, donde todo parece tan distinto y nuevo. 

Si la pieza audiovisual es ya un punto importante de la historia cinematográfica, la propia historia de Flaherty al iniciar y realizar el proyecto no hace sino enriquecerlo. Él, debido a su trabajo, vivió durante años en cercana compañía de esquimales de modo que decidió compartir con el mundo esta particular visión de vida. La primera versión del documental se perdió parcialmente debido a un incendio cuando Flaherty ya había abandonado el país pero decidió que bien valía la pena volver a grabarlo todo y hacerlo aún mejor, que es la versión que nos llega hasta ahora.

"Nanook" es, paradójicamente, una clara puesta en escena, con un importante sentido teatral, de la vida de los esquimales reinterpretada por el director estadounidense como él se la imaginaba en épocas todavía más remotas. Es fuertemente teatral y se organiza en función a las necesidades del rodaje y su guión, resultando extrañamente tan ficticia como cotidiana, y quizá en esta manifestación tan clara de 'el género y su máscara' es donde reside su relevancia e importancia como un documental en toda norma, precisamente en que se sumerge en las entrañas del género y muestra sin temor su estructura. De tal modo que no resulta relevante que Nanook no se llame Nanook, o que su esposa en pantalla sea realmente la esposa inuit del propio Flaherty; lo importante es la intención detrás de esa puesta en escena, la documentación de algo que se vuelve más un concepto o un símbolo antes que una vida concreta.

De resto la verdad es que resulta casi tierno, en la selección de acciones y escenas, ver e imaginar cómo decidieron montar el proyecto y cómo se van sucediendo esa serie de secuencias de vida en un territorio tan alejado y congelado como sigue siendo hasta nuestros días las regiones esquimales. 
De esas piezas que uno tiene que ver al menos para cumplir con partes fundamentales de la historia del cine.




¿Documental antiguo favorito?

11.8.12


11/08/12
Pensé que ya estaba por terminar nuestro pequeño ciclo de Imamura pero veo que todavía quedan algunas sorpresitas. Supongo que no iba a perderme una película suya llamada "Intentions of murder", aunque imdb no la considerara sino su cuarta mejor película.



"Ahora sé que eres la mujer que esperaba que fueras"
Sadako es una esposa y ama de casa que conoció a su marido mientras trabajaba como sirvienta en su casa.  Años y un hijo después el hombre parece seguir tratándola como sirvienta y la mujer vive recluida dedicada por entero a sus labores hogareñas. Hasta que un día, mientras su marido y su hijo están fuera, un ladrón entra a la casa y termina por violarla. Lo que podría ser una situación aislada comienza a volverse un acoso por parte del ladrón y un encuentro entre los deseos de Sadako por matarlo o por rendirse a él.

Se podría decir que "Intentions of murder" es, sorpresivamente, una de las películas más sencillas del director en cuanto a trama. Si bien trata un elemento que era algo común en la época como es esa suerte de síndrome de Estocolmo sufrido por mujeres ante sus agresores sexuales (que se volvería un lugar común en la siguiente década con el Roman Porno), de resto nos encontramos con una situación mínima desarrolla alrededor de un núcleo muy concreto de personajes y centrándose casi por completo en los deseos personales. La preocupación mostrada en sus otras películas por el entorno social, el momento histórico, la incorporación de sus protagónicos en una trama mucho más universal que abarcase de alguna manera conceptual la totalidad del Japón de esos años, se pierde por completo ante una situación sexual-sentimental anómala que fluye únicamente sobre sí misma.

Sadako y el ladrón son también personajes un poco anómalos. Ella es un ama de casa por completo abandonada a sus labores, rechazada por su familia, y sobre todo sin ningún elemento particular. Mientras que con la época iban apareciendo perfiles de mujeres fuertes, socialmente activas y con la capacidad de tomar en sus manos su propio destino, Sadako aparece en un primer momento como una mujer incapaz de mirar más allá de su situación, no atractiva, torpe, y sobre todo que se ve envuelta en la trama por no saber reaccionar ante ella en un primer momento. Del ladrón tampoco sabemos mucho más, sin querer justificarlo o diseccionarlo detalladamente como a tantos otros criminales de la época (quizá por su reducida capacidad criminal), no parece ni especialmente orillado por circunstancias sociales ni demasiado diestro en sus artes. También se aleja de la figura del maníaco sexual, consiguiendo entre ambos una extraña situación de violación y post-relación entre las partes. 
De tal modo que la película se detiene principalmente en qué sucede con Sadako después del suceso, de qué manera cambia su vida y cómo al tratar de encaminarse hacia una solución sólo consigue dar vueltas sobre sí misma, paradójicamente convirtiéndose en un personaje mucho más fuerte de lo que nos parecía al inicio. Pero una 'fortaleza' alejada también de los cánones usuales del estereotipo (todavía demasiado platónico) de mujer fuerte en una sociedad que se abría a las posibilidades del resto del mundo. Sadako es el triunfo y la derrota de la mujer promedio en el Japón de los años 60, y el hecho de que el título de la película aluda primero a los deseos homicidas que a los deseos íntimos de la protagonista es ya la insinuación del primer enigma en la psique de la protagonista.

Siendo probablemente de las películas más accesibles del director, y sin negar que es sin duda una pieza más que interesante, a mí ese extremo de simplicidad me perdió un poco. Su simple pero exacto trazado me pareció menor en comparación a las otras épicas producciones de Imamura, también en parte porque esperaba algo más y ese juego de contrarios me perdió un poco por momentos. Y no deja de parecerme extraño que tenga un puntaje mayor que "La mujer insecto" o "Cerdos y acorazados", aunque podría deberse en parte a esa accesibilidad.



¿Película favorita de una mujer planeando un asesinato?

9.8.12


09/08/12
Hay días en que uno sólo quiere sentarse frente a la televisión y ver abominaciones marinas asolando a la raza humana. Y como ya comenzamos a dejar atrás los simples animales de tamaño hiperbólico, ahora tenemos que encontrarnos con rarezas como peces Frankenstein. A ver qué pueden ofrecernos.



"There's no thrill to compare with hunting something that can hunt you back"
El problema es que ya todos nos imaginamos qué pueden ofrecernos, ¿no?

En los pantanos de Louisiana han comenzado a aparecer cadáveres bastante mutilados como para que sean producto de simples cocodrilos (o asesinos seriales, no sé por qué nadie lo pensó de inmediato). Como al parecer los protocolos policíacos para rastrear animales asesinos no identificados es mandar dos jóvenes y atractivos expertos a dar la vuelta en una endeble barquita por los pantanos, el investigador médico Sam Rivers y la bióloga Mary Callahan terminan en una pequeña comunidad de gente que vive a mitad de la nada en los pantanos en casas flotantes, justo a tiempo para descubrir quién es ese misterioso asesino acuático.

Bueno, si ven el poster es toda una declaración de principios. El monstruo que aparece enorme en la portada y que de hecho parece un cocodrilo no es demasiado parecido al modelo final de Frankenfish (me alegro que al final recordaran que habían decidido hacer un Frankenpez y no un Frankencocodrilo), los dos protagonistas se ven como 50% más atractivos de lo que se ven en la película aunque es proporcional la pérdida de ropa que atraviesan en los primeros minutos. Y, finalmente, nada tiene mucho sentido, que no es que el poster deba tenerlo y supongo que es un poco ingenuo de mi parte pensar que una producción así podría ofrecérmelo.

No, no espero que las películas de peces-monstruo gigantes tengan sentido, pero hay una serie de elementos fundamentales que muchos directores que abordan este tipo de producciones parecen estar olvidando hoy en día. Lo primero y más importante es que estás dirigiendo una película de monstruos acuáticos, peces gigante modificados para ser unas bestias asesinas; no una telenovela. Cuando llegan a la comunidad flotante de pronto todo se convierte en un pequeño melodrama light con ridículos tintes cómicos de cómo la chica nieta de una bruja vudú se ha ido a estudiar a la ciudad y trajo a su novio de vuelta y él se burla de las creencias de ellos y casualmente la chica había estudiado con el investigador médico y estaba enamorada de él cuando pequeña y blablabla. Esta es sólo una de las subtramas y por desgracia todas son igualmente ridículas, incluida la del veterano de Vietnam (que por la edad del actor debió haber ido a la guerra a los 12 años o yo qué sé) que debió haber sido quien ayudase un poco al argumento cuando alguien se acordara de que hay un pez gigante asesino por ahí suelto. Si a eso le sumamos los elementos usuales de este tipo de películas que son pésimas actuaciones, actores que no parecen apropiados en absoluto para su papel (porque todos son jóvenes y atractivos - y viven en la mitad del pantano de Louisiana) y que repiten diálogos absurdos; poco queda que rescatar. Y no se diga más cuando aparece el pez con sus dolorosos efectos digitales. Vamos, que yo sé que seguro la película tenía dos pesos de presupuesto, pero es que incluso ahora volviendo a ver algunos fotogramas siento que son falsos porque me niego a creer que el pez se viese tan terriblemente falso. Por desgracia así era, y es una pena porque incluso los diseños originales eran bastante buenos (y porque el director trabajó en efectos especiales de películas como "Terminator 2" o "Jurassic Park", supongo que es difícil hacer maravillas cuando tienes dos pesos de presupuesto).

Lo peor de todo ello no es todo lo mencionado sino que contase con un elemento que bien empleado podría haber sacado a flote la producción y lo desaprovechan absolutamente. Esto es la subtrama en que explican qué hace un frankenfish dando vueltas por los pantanos de Louisiana. Que incluso es una buena idea, sencilla pero que si hubiese sido el arco argumental principal hasta podría haber sido sobrellevable con todo y sus mil elementos en contra. Pero, pueden adivinar, no les pareció tan relevante como adolescentes en traje de baño gritando y haciendo dramitas existenciales, de modo que vemos la explicación del fenómeno y la resolución del mismo en unas pocas escenas y buenas noches, regresamos a nuestra historia central. Si al menos el pez se los hubiese comido mucho más rápido a todos.

Con todo sabemos para qué público son este tipo de películas y eso implica que las seguiré viendo, que después de ésta vendrán las nuevas de pirañas, los sharktopus, y todas esas criaturas que ya sé serán abordadas del mismo modo terrible que ésta pero que no podré negarme. Porque a veces uno sólo quiere sentarse frente a la televisión y ver abominaciones marinas asolando a la raza humana. O al menos una pequeña porción de ella.




¿Película favorita de abominaciones acuáticas?

7.8.12


07/08/12
Y para que no se olviden de Imamura, continuamos con más de él: "Pigs and battleships".



"Nunca lo sabrás. Sólo los cerdos pueden entenderlo. Sólo los cerdos pueden entenderme"
La más temprana de las películas de las que hemos hablado del director, es también la que más parece sumergida en el espíritu de la década y en la línea que marcó el movimiento de la Nuberu Bagu (apropiación japonesa del término 'nouvelle vague'), aunque abordando el tema con la clara preocupación histórica de Imamura y su cuidadosa disección de la naturaleza humana.

Kinta y Haruko son dos jóvenes viviendo en una ciudad portuaria del Japón de la post-guerra, en un momento donde la situación del país parecía un conjunto caótico de circunstancias que nadie tenía demasiado claro dónde iban a parar, sostienen su relación por encima del momento que les ha tocado vivir y con el desconcierto de hacia dónde se dirigen. Aunque ambos tratan de mantenerse fuera de ese ambiente viciado (presencia estadounidense comprando todo lo que puede comprarse, prostitución frecuente, jóvenes sin ocupación tratando de hacer algo con su vida, pequeñas mafias, el ocio y sus posibilidades), eventualmente Kinta termina por involucrarse en un negocio de venta y crianza de cerdos que en realidad es la fachada de una mafia. Mientras que Haruko es presionada por su familia para que acepte casarse con el extranjero que pague más por ella. 

Ninguna de las dos situaciones se maneja de manera delimitada ni encaminada hacia una trama específica. La agrupación criminal trae sus propias consecuencias, además de que incluye la subtrama del líder de la misma, Tetsuji, quien cae enfermo y comienza a tener paranoias respecto a la gravedad de su condición. Del mismo modo Haruko oscila no sólo entre su compromiso hacia Kinta y la presión familiar de casarse con un buen partido extranjero, sino también con el descubrimiento de su propia sexualidad y el modo en que puede o no utilizarla a su favor. En todos los casos la situación parte siempre de personajes inestables incapaces de precisar el punto en que se encuentran y darle una solución real, ambientado en un momento histórico y en una inmediatez social que sólo contribuye a ello.

El ambiente portuario, situación que siempre significó el punto de entrada hacia un Japón encerrado, exponenciado tras la derrota de la Segunda Guerra Mundial, ayuda a este tipo de precisa reflexión social, como también demuestra la fantástica obra de Masahiro Shinoda, "Tears on the lion's mane". En ninguno de los dos casos es necesario hacer un énfasis explícito en la presencia estadounidense para que resulte evidente que el equilibrio social ha sido perturbado de manera irreparable y que se encuentra en un momento  de total inestabilidad. Si los personajes parecen por momentos estar en control de sus propias decisiones y su proceder, se verán constantemente amenazados por un orden social por completo adverso que los moverá a su merced de manera cruel e indiferente.

"Pigs and battleships" cuenta además con otros sólidos elementos que la configuran como una pieza perfecta de la época, como son las excelentes actuaciones de Jitsuko Yoshimura como Haruko (también aparece brevemente en "La mujer insecto" como la hija de Tome) y Tetsuro Tanba como Tetsuji. Creo que fue en esta película donde cobré consciencia de él como un actor por completo definido y me enamoré. Luego me enteraría que este carismático pero hipocondríaco líder criminal sería muchos años después el abuelo de la familia Katakuri en "The happiness of the Katatukis" bajo la dirección de Miike. A todo esto se le añade una escena final que es todo un poema en sí mismo y que es una maravilla visual y simbólica. 
Creo que hasta ahora se va demostrando que Imamura no sabe fallar, ¿no?




¿Película favorita de un país bajo la ocupación de otro? 

6.8.12

















06/08/12
Me parece que por esa época me dio por ponerme a ver documentales de manera un poco más regular, y decidí empezar con uno que llevaba pendiente desde hace tiempo, "La vida loca".



"Por la sangre que todos nosotros llevamos, perros. Y hasta el final vamos"

Muchos, al igual que yo, habrán conocido el documental tras la noticia de la muerte de su director, Christian Poveda, en el propio país donde había filmado su documental, El Salvador. Tras pasar más de un año grabando a una de las principales maras del país, Barrio 18, y al poco tiempo de su exhibición, fue encontrado muerto a balazos cerca de la zona donde había estado centrado el documental.

En El Salvador se disputan principalmente dos maras, la 18 y la Mara Salvatrucha, Poveda se centra en la vida de un grupo de integrantes aleatorios de la 18 (desde individuos directamente relacionados con las actividades de la banda hasta otros que por sus condiciones se encuentran involucrados indirectamente con el barrio) y sus problemas particulares: la pobreza, la marginación, la corrupción y el acoso constante por la policía, la muerte, e incluso otros problemas personales y correspondientes a cada paso. 
El documental no tiene un orden específico y va siguiendo de manera fragmentaria y por momentos las circunstancias de distintos individuos, ya sea como un seguimiento cotidiano o a través de problemas específicos: una mujer que perdió un ojo años atrás y está en proceso de pasar por una nueva operación para al menos arreglar las cicatrices, un joven acusado de un crimen y el modo en que se prolonga su audiencia, el intento de abrir negocios lícitos que permitan integrar a la sociedad y trabajar de manera legal, una pareja que cría a su hija en este entorno. Enfocándose en la cuestión de 'vida', todos estos seguimientos son cotidianos, no siempre consecuentes, y se entremezclan unos con otros sin un orden específico, como si las escenas llegaran hasta nosotros como van surgiendo, como el director las iba descubriendo. La edición también es bastante rústica y no se preocupa por querer mostrar un seguimiento perfectamente delineado o causal, irrumpiéndose en muchos momentos por secuencias aisladas que no se relacionan con las demás, o por la abrupta muerte de algunos personajes. Estas secuencias, quizá por su condición inconexa, se diferencian de las cotidianas por crear el efecto contrario: si antes podíamos sumergirnos en la vida de estos personajes y sentirlos cercanos, de pronto la distancia cultural que nos separa de ellos vuelve a ser tangible y nos damos cuenta de cuán alejados nos encontramos de ellos, de cuán poco entendemos lo que está sucediendo.

Christian Poveda era fotógrafo de guerra, lo cual se nota bastante en su estilo cinematográfico y me parece que genera el que para mí fue el primer gran problema del documental. Su fuerza son las imágenes y parece mucho más preocupado por ellas que por configurar ningún tipo de estructura documental. Él está documentando su experiencia con estos personajes pero no hay un trabajo consciente de configurarlo para el espectador, de modo que todo lo que podemos entender de la situación nos viene únicamente dado por las imágenes. No es que yo crea que todos los documentales conlleven necesariamente amplias dosis de información, pero en un caso tan concreto como éste creo que no habría venido mal un poco de contextualización. Alguien que no esté familiarizado con la situación en El Salvador no encontrará aquí ninguna explicación de qué sucede en el país (más allá de los actos concretos), cómo se llegó a eso, qué es la Mara 18 (qué es la Mara Salvatrucha, aunque no tenga participación). Poveda se esforzó en convencernos de que estos pandilleros son también humanos y son también víctimas, pero de manera fotográfica, sin llegar a darles verdaderamente una voz más allá de la fugaz interacción que sostenemos con ellos en pantalla. 
El segundo gran problema no es directamente culpa suya y fueron las restricciones que la impuso la propia agrupación para permitirle grabar en la zona y adentrarse tanto: no grabar ninguna situación ilícita, no aludir a ninguna de las actividades ilegales del grupo, sólo enfocarse en personajes que estuvieran tratando de salir adelante de manera positiva. Es una condición predecible y ciertamente me parece un enfoque apropiado para el documental en general, pero el hecho de no poder aludir en absoluto a ninguna cuestión criminal hace que en muchos momentos ciertas secuencias queden por completo sin inexplicación, sobre todo cuando se trata de entierros, los procesos judiciales, la acción de la policía. Es como si más allá de los casos en específico que nos están contando, no pudiéramos ver más y se nos pudiera contar más, resultando en individuos aislados localizados en un conflicto en el que no nos internamos demasiado. 

Me parece que "La vida loca" fue sin duda un trabajo valiente pero poco afortunado. Si bien es un documento valioso en sí mismo por lo que representa, no consigue desarrollarse más y no termina por alcanzar su potencial ni como investigación del fenómeno en particular, ni tampoco es un documental técnicamente logrado. De hecho se menciona de que si el director no hubiese fallecido en las desafortunadas circunstancias en que lo hizo, probablemente hubiese tenido la poca repercusión que había demostrado en sus primeras exhibiciones. 

Todas las teorías alrededor de su muerte no dejan de sonarme un poco sospechosas, pero supongo que hay muchos factores para tomar en cuenta. Se condenaron finalmente a varios integrantes de la Mara 18 y a un ex policía como implicados en el asesinato. Se dice que las razones fueron que se corría el rumor de que Poveda era un informante de la policía sobre las actividades de la banda, y también que incumplió su trato de hacerles llegar primero a ellos la edición de la película para distribuirla de manera pirata por el país. Si bien es bastante plausible, me parece que el hecho de que el documental (y la visión de Poveda en general) presentara una perspectiva tan humana de los pandilleros y tan crítica de las instituciones de justicia, puede hacernos dudar un poco de las conclusiones legales del hecho. 

Si bien el documental no me gustó particularmente, sí que les recomiendo vean la obra fotográfica del director que no tiene desperdicio. Pueden ver galerías aquí, aquí, aquí y aquí.




¿Documental favorito sobre mafias?

4.8.12














04/08/12
Cuando de un lado del mundo ya todos olvidaron a "Prometheus", yo pensaba que jamás me iba a tocar verla. Creo que ya hasta me preguntaba si realmente querría hacerlo. 



"To those of you who know me: you will be aware by now that my ambition is unlimited. You know that I will settle for nothing short of greatness, or I will die trying. To those of you who do not yet know me: allow me to introduce myself. My name is Peter Weyland, and if you'll indulge me, I'd like to change the world"

"Prometheus" es una de esas películas engañosas donde creemos que ya sabemos todo lo que estamos por ver. Que es una suerte de precuela de la trilogía de "Alien", que salen varios nombres rimbombantes en el casting, que hay naves espaciales y extraterrestres y que el trailer ha dejado bastante en claro por dónde va el asunto. ¿Luego qué nos queda?
Hay cosas que sí hay que tener en claro antes de ver, obviamente. Como que salen Michael Fassbender y Charlize Theron y eso ya es garantía de algo (supongo que para los fans de las películas originales de "Millenium", el protagonismo de Noomi Rapace les dirá algo), que el director, con sus altas y bajas, es Ridley Scott, y que efectivamente hay imponentes naves espaciales y extraterrestres, y particularmente que Scott, gracias a dios, sabe medirse con los efectos por computadora.
También hay que tener claro que mientras más rápido se acepte que esto no tiene absolutamente nada que ver con "Aliens" (bueno, algo tiene que ver, pero mejor ignórenlo también), uno podrá ver la película exactamente como debe ser vista: como una película de ciencia ficción alienígena contemporánea que tiene por trasfondo el contexto histórico que la ciencia ficción cinematográfica ha recorrido a lo largo de todos estos años. Lo que necesariamente incluye "Alien", pero también muchas cosas.

Un grupo de científicos y técnicos llevan varios años en una nave espacial esperando llegar a un planeta lejano para ver si encuentran a los 'ingenieros', una raza extraterrestre que suponen son sus creadores. En la tripulación están los especialista (en realidad no estoy segura de qué son Elizabeth Shaw y Charlie Holloway, ¿arqueólogos?), los extras, y un robot, David. Interpretado por Fassbender y que a nadie sorprende que sea lo mejor de la película. Me encanta.

Y reitero lo de que no hay que pensar en "Alien" porque hasta la estructura es muy diferente: hay pocos bichos, hay más teoría (bueno, reflexión conceptual, diría), y se fundamenta mucho más en ese sentido de ir en busca de una explicación ulterior que de pronto parece revestirse de ciencia, donde el tono macabro no viene dado por los saltos inesperados de un alien detrás de la esquina (necesariamente) sino más por todas las implicaciones que la propia naturaleza de la búsqueda conlleva. En ese punto a mí me encantó que pareciera un encuentro muy libre entre "Alien" y "Blade Runner", donde finalmente uno se aleja pero en busca siempre del origen. 

La verdad es que yo había escuchado y leído tan pésimos comentarios, y habiendo crecido con la saga original me negaba a creer que a estas alturas ya nada pudiera incorporarse a ella, que aceptando desde el principio (la primera secuencia es bastante clara en ese sentido) que la película no iba por esa línea, y donde tomaron decisiones bastante oportunas como no querer hacer que la puesta en escena o la estética se pareciera (no se dejen guiar demasiado por la única imagen que elegí); la película es bastante disfrutable. Es una película que sin querer vendernos que es una idea de lo más original, maneja sus elementos a la perfección para hacerla una producción hollywoodense de ciencia ficción de calidad, que si bien no va a llegar a la altura de la obra consagrada de Scott, destaca bastante por sobre el panorama actual del género.
Tiene, sí, algunos detalles que para mí influyeron para que no pasara esa línea para llegar a ser una pequeña joyita (pequeña, no más), como es la configuración del personaje protagónico, de Elizabeth Shaw, y la falta de contundencia del final. Estoy harta de esta idea actual tan alargada de las super-mujeres supervivientes que han llegado a un límite absurdo. Si es cierto que Shaw se perfila como un personaje capaz (pese a sus malas decisiones, pero ya sabemos que la ciencia ficción asume que todos los científicos son unos idiotas) y Rapace la encarna bastante bien, jamás termina por demostrarse verdaderamente fuerte como para el modo en que nos la pintan. Y hacia los veinte últimos minutos comienza a sentirse que no saben bien cómo cerrar la historia y se van alargando y alargando y alargando hasta que uno se pregunta si hay modo de cerrar eso o van a dejarnos en suspenso hasta la segunda parte. Segunda parte, háganme el favor, que podría estar para el 2015, y esa sí que me suena todavía más absolutamente innecesaria.

Y en otras cosas, sé que es muy cliché, pero me encanta Fassbender. Y como robot todavía más. ¿Hay algo que haga mal este hombre? (Dice imdb que "Jonah Hex", terrible elección de proyecto).




¿Precuela favorita?

3.8.12


03/08/12
Tenía "Les chansons d'amour" desde hacía bastante tiempo porque la había conseguido para mi hermana y su obsesión por Louis Garrel, en realidad no tenía planeado verla en ningún momento, creo. Pero apareció en una de las decisiones al azar y parecía un buen momento para un musical ligero francés, o algo así.



"Ámame menos, pero ámame más tiempo"
Ismael y Julie han decidido darle un giro a su relación incluyendo en ella a una nueva persona, Alice. Los tres comparten ahora apartamento aunque la situación parece no ser tan armoniosa como les gustaría creer. Julie pasa de sentirse segura de esta decisión a querer ser el único centro de atención de Ismael. Pero lo que podría ser una situación atípica aunque ligeramente problemática, da un cambio inesperado que hará que los personajes (incluida también la familia de Julie) se enfrenten con aspectos de sí mismo que habían estado tratando de evitar.
A todo eso se le agrega el mencionado 'musical ligero francés'. 

Éste es uno de esos casos en que mi apreciación de la película parece ir en sentido totalmente opuesto al que la mayoría de las críticas. Tomando en cuenta que suelen tener excelentes puntajes en diversas páginas y comentarios más que halagadores al respecto. Cuando a mí me pareció bastante insoportable en la gran mayoría de los momentos.

El primer gancho de la película, además de las intervenciones musicales, claro está, es la premisa de cómo puede llegarse a equilibrar una suerte de triángulo amoroso explícito. Sobre todo teniendo en cuenta que está conformado por tres jóvenes atractivos viviendo en París, más idílico no podía ser. Esto también es bastante aparente porque me parece que el asunto jamás está planteado con ninguna clase de intención verosímil (sí, debí suponerlo cuando empezaron a cantar a mitad de la nada la primera vez, pero aquí me tienen), de modo que todo parece una explicación bastante ligera de lo fácil que es invitar a una nueva persona a compartir pareja, cama y diversiones múltiples. Eso sólo trae pequeñas escenas de celos, nada grave, nada que no pueda arreglar con ¿adivinan? una canción. Pero como dice la sinopsis eso sólo es aparente y el verdadero asunto comienza ante el giro 'inesperado' y todo lo que conlleva. Esa idea de que el individuo se descubre ante los cambios en su vida, las pérdidas, los encuentros, y el modo en que enfrenta todo esto.
Pero eso también es aparente. Toda la película parece sostenerse sobre un constante hipotético '¿qué tal sí...?' donde vemos a los personajes adaptarse a situaciones atípicas e inesperadas que cambian su mundo. Pero siempre explicándolo de manera superficial, con visiones muy por encima sobre 'cómo reacciona uno ante tales casos', donde incluso en muchos momentos las reacciones parecen caricaturas de emociones reales (aquí el personaje está en negación, aquí otro personaje trata de intervenir inútilmente, aquí tal personaje trata de liberar su dolor a través de otro). Todas ensambladas para que la película finalmente sea eso, un musical ligero francés que pretende tocar temas trascendentales y emotivos pero que se queda en la mera enunciación de los mismos. Y donde cualquier falta de coherencia o sentido común parece justificarse a través del '¿qué puedes esperar de una trama donde la gente canta cuando no viene a cuento?'. 

Entiendo que por una parte mi problema inicial es ya con los musicales (cuando no son bollywoodenses, oh), y que no logré conectar con este nivel idílico de la realidad donde todas estas situaciones son perfectamente viables, pero es que toda la puesta en escena me pareció demasiado absurda como para empezar a creerme lo que estaba pasando. Los personajes se dibujan apenas por encima y parecen resumirse únicamente en virtud de una serie de deseos resueltos o no, pero sin terminar de definir una personalidad o causalidad con sus acciones. Las canciones no me gustaron particularmente además que en la gran mayoría de los momentos se interrumpían bruscamente para 'regresar a la realidad' apenas comenzaban. Y finalmente ni los personajes ni la situación llegaron a interesarme en ningún momento como para sentir el mínimo aprecio por absolutamente nada de lo que pasaban. De hecho creo que los odié a todos. O casi a todos, creo que a Alice no la odié. Creo. Pero de resto, insoportables.

Pero, eso, imdb me dice que tiene 7 estrellitas y que varios de los usuarios la consideran una pequeña y emotiva joya que reflexiona sobre el amor y la vida, y yo qué sé. Realmente no lo entiendo.




¿Película favorita sobre un trío romántico?

2.8.12


02/08/12
Originalmente iba a limitarme a las películas que imdb considera como el top tres de Imamura, pero entonces me encontré con que "The pornographers" se encontraba hasta la octava posición. La octava. Y tuve que ignorarlo todo e ir a ella.



"Nadie puede entender la relación entre sexos. No hay forma, nadie lo puede precisar. Si fuéramos máquinas sería más fácil" 
En otro de esos ejemplos que demuestran que Imamura elegía grandes y apropiados títulos para sus películas, la traducción original es "Los pornógrafos: Introducción a la antropología". Que si algo han deducido de la obra del director por mis reseñas anteriores, es una descripción bastante adecuada para este proyecto.

"Los pornógrafos" es una película dentro de una película. Comenzamos viendo a un grupo de personajes que  se alejan hacia una zona en medio del monte para grabar lo que a todas luces parece ser una película pornográfica ilegal, tomando en cuenta lo limitado que parece el presupuesto y lo cuidadosos que son para no ser descubiertos. Tras un corte podemos deducir que los directores de la misma están viendo en una proyección sus películas para juzgarlas y de pronto aparece la imagen de una carpa ocupando toda la pantalla. Al ver el pez todos se preguntan "¿qué significa?" y es entonces cuando entramos en esa imagen y nos encontramos con la pecera donde se encuentra dicha carpa, en la habitación donde una pareja se dispone a tener relaciones. En un giro meta-narrativo, el hombre que se encuentra en la habitación es uno de los directores de la primera secuencia. 
Yoshimoto Ogata es el segundo marido de su esposa, la mantiene a ella y a los dos hijos que tuvo con su fallecido primer esposo. Aunque ellos parecen tener un buen matrimonio la tensión en el hogar es inestable: el hijo mayor está demasiado pegado a la madre y busca chantajearla constantemente a cambio de atención y dinero, justificándolo todo a través de la poca simpatía que le tiene a Ogata y a lo enfrascado que está en sus estudios. La hija, por el contrario, agradece los sacrificios que el hombre ha hecho por ellos y condena lo mucho que consciente su madre a su hermano, pero entonces se obliga a cargar ella misma con responsabilidades familiares.
Ogata es, en efecto, un director de pinku-eiga de bajísimo presupuesto (y bajísima legalidad), y aunque tiene que ver toda clase de situaciones anormales en su trabajo, finalmente es una labor que desempeña y que le permite vivir a él y a su familia. El problema es cuando se descubre dicha situación y el equilibrio familiar (no particularmente equilibrado) se revierte por completo a lo que se suma el señalamiento social, y toda la vida de Ogata comienza a cambiar a base de dicha revelación.

El pinku-eiga estaba en uno de sus momentos de mayor auge en la sociedad nipona por los años en que Imamura estrenó esta película, aunque todavía se encontraba en un límite muy mínimo de la ley lo que lo orillaba a la condena pública. Pero eso no era lo único que sucedía en Japón y el director sabía muy bien que había un gran número de causas encontrándose en el momento histórico que complicaban una situación que buscaba señalar de manera maniquea a la pornografía como 'el enemigo' del momento. Varios de esos elementos aparecen en personajes de la película, como la superstición y el apego férreo a las tradiciones obsoletas (la esposa de Ogata sufre constantemente porque cree que su difunto esposo ha reencarnado en la carpa que tienen en la casa y que la condena por haberse casado de nuevo tras su muerte), la dependencia familiar, la frustración estudiantil y la falta de dirección por parte de la juventud (representado por el hijo que dice dedicarse a los estudios cuando sólo busca una excusa para seguir viviendo a costa de su familia), el despertar sexual confuso y malinformado (representado en menor medida por la hija) y sobre todo la construcción de una imagen social intachable por encima de la verdadera calidad humana, que define a todos los sucesos desencadenados alrededor de Ogata.
Y todo ello surge precisamente a raíz de que Ogata es una excelente persona, el único defecto demostrable es su dedicación a la pornografía y es a partir de entonces que es él quien entra en este espiral de problemática social arrastrado por los demás personajes pero utilizado como catalizador de todas las culpas. En algún punto, ante la contraposición de estos dos mundos (el cinematográfico de las producciones clandestinas o el de la micro-sociedad en que se mueve el protagonista), uno tiene que preguntarse: ¿qué es lo verdaderamente pornográfico?

La película, siendo casi nada explícita y sobre todo fundamentándose en una trama de ficción, define de manera muy precisa la problemática de la época alrededor de estos géneros, además de hacerlo de una manera monumental. Y para ello me parece destacable la elección del término 'pornógrafos' que lo mismo puede ser quien produce pornografía como aquel que estudia la pornografía, y en su plural aquí sirve para denominar lo mismo a Imamura, detrás de la cámara (un director consciente de la ambigüedad entre su cercanía y lejanía con el género pinku-eiga en aquellos años), los primeros directores de cine que miran la proyección de la segunda película, donde Ogata sería también otro posible pornógrafo; tanto como el público que presencia el espectáculo o la sociedad que en aquella década se había volcado a hablar compulsivamente de la pornografía. ¿Y quién estaba libre de culpa?

Aunque no la considero la mejor obra de la filmografía del director, diría que particularmente es mi consentida de todas las que he visto de él. Me parece no sólo excelente en su temática, sino con un manejo diestro de estructura narrativa, contexto socio-histórico, configuración de personajes, y todo. Todo.




¿Película favorita que hable del submundo de la pornografía?