17.1.13


17/01/13
Y continuamos con la carrera extranjera al Oscar, con otra que parecía ser un poco favorita (no demasiado, pero es que Haneke no deja espacio para nadie): "Kon-Tiki", participando desde Noruega.



"Eres quien eres. Y vas a pasar el resto de la vida persiguiendo puestas de sol"
Ya la sola premisa no sólo es interesante sino es impresionante: Thor Heyerdal es un explorador noruega que tras vivir varios años en Polinesia plante la teoría de que las islas fueron habitadas por tribus provenientes de América Latina y no Asia, como todos suponían hasta el momento. La aseveración era difícil de creer y las sociedades científicas del momento la rechazaron tajantemente. De modo que, ¿qué mejor modo de comprobar una teoría que vivirla? Heyerdal juntó un pequeño grupo de compañeros nórdicos para viajar 8000 kilómetros de mar abierto desde Perú hasta Polinesia, utilizando sólo una pequeña barca.

Poco tienen que decir para dibujarnos la personalidad de Thor Heyerdal y la construcción de su increíble épica. Los años que pasó en Polinesia, la pasión con la que vendía su proyecto y la fe ciega que tenía en el mismo, que lo llevó a compartir un pequeño espacio conformado por troncos y rodeado por toda clase de peligros marinos durante poco más de tres meses con un grupo de hombres no tan convencidos del propósito del viaje. 

La película no sólo nos remite a este hecho concreto, ya suficientemente fantástico en sí mismo, sino de alguna manera a esa noción antigua de las expediciones, de la etnología más pura y aventurera. El mérito de Heyerdal no consiste únicamente en su supervivencia y la demostración de sus teorías sino la voluntad férrea de llevar sus ideas hasta sus últimas consecuencias en lo que podría parecer una locura total. Y si uno podría creer que siendo una película que transcurre principalmente en altamar caería en los tópicos usuales de náufragos y balsas a la deriva (es cierto que hay algunas escenas que nos remiten instantáneamente a "Life of Pi"), lo cierto es que consigue crear un drama propio y sumergirnos en el micro-universo de esos hombres que mantienen hasta el último momento su condición de supervivientes (científicos y seres humanos, en segundo plano). 

Ayuda mucho la bella fotografía que nos transporta desde las regiones más frías de Noruega, la naturaleza pura de Polinesia, las sociedades latinoamericanas de finales de los años 40, y finalmente un mar tan hermoso como inclemente. Y si en un primer momento los personajes, sin contar al propio Heyerdal, nos parecen tan solo 'un grupo de nórdicos', pronto comienzan a marcar sus personalidades y construir la dinámica tan particular de las expediciones. Reitero que en un momento donde cinematográficamente no somos ajenos a las embarcaciones que se toman su tiempo perdidas en el mar, "Kon-Tiki" consigue reconstruir la emoción de la expedición, de la búsqueda científica y humana de nuevos conocimientos desde el acercamiento más empírico. Y, además, está excelentemente bien contada. 

Un dato curioso es que la propia expedición grabó un documental a lo largo de su viaje que posteriormente compitió dentro de los Oscares en la categoría a Mejor Documental en 1951, llevándose el premio y convirtiéndose en la primera producción noruega en recibir la dichosa estatuilla. Creo que ahora tendré que buscar también ese documental y repetir la experiencia, unos años más atrás. 

Espero poder ver "No" en los próximos días, pero no estoy muy segura de si conseguiré "A royal affair" antes de la entrega. Lo cierto es que la categoría de Mejor Película Extranjera sigue siendo para mí la mejor delicia de toda la entrega. 




¿Películas sobre expediciones que les gusten?

3 comentarios:

  1. Ryoga Skywalker: Claro, a la próxima que nos veamos te la paso.

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  2. xD bah, ya vamos a verla mi esposa y yo en el cine, claro, si alcanzamos a llegar xD

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