23.2.09



15/09/08
El otro día comentaba en algún fotolog algo relativo a Cronenberg. O quizá a Viggo Mortensen. Quizá era a Viggo, cuando /coventina hablaba de que lo detuvieron por llevar mate en una bolsita de plástico, creyendo que era marihuana. Y yo entonces comentaba que comencé a amarlo apasionadamente a partir de "Promesas del este".
A Cronenberg, por otro lado, lo amo desde la primera vez que vi una película suya. De manera que me recriminaba constantemente no haber visto "Una historia violenta". Así que ayer que salí del cine con mi madre me dije 'ni un segundo más' y entré decidida a comprarla. Mi hermano, mi compañero en estas aventuras, llegó temprano y nos dispusimos a verla felizmente en la noche.



"Hey, when you dream are you still Joey?"

Creo que inicialmente me esperaba algo similar a "Promesas del este", por ser parte de esta nueva etapa de Cronenberg. Y por tener el factor común de Mortensen, supongo. Aunque ciertamente tienen ciertas cosas en común, como los mafiosos y la violencia (yeah), la narración y la propia historia van por vertientes bastante distintas. Lo cuál fue una sorpresa de lo más agradable.
Con un inicio quizá demasiado pastel, la premisa me había atrapado desde que vi el trailer (cuando ya me había quitado el prejuicio de no ver jamás ninguna película de Cronenberg que no fuera surreal y extraña), sobre un hombre común en un pueblillo pequeño y perdido de Estados Unidos, que un día se ve involucrado en un asalto a la cafetería donde trabaja y termina salvando el momento al matar a los dos asaltantes. De ser un héroe local, cuyo eco alcanza todas las noticias, comienzan a venir las necesarias preguntas (en este caso pronunciadas por unos intrigantes hombres, dirigidos por el encantador Ed Harris, aunque no tenga un ojo): ¿No se ha preguntado cómo su marido sabía usar tan bien las armas?
En las entrevistas extras, creo que María Bello resume bastante bien esta transición y en general gran parte de la esencia de la película. Ella, al hablar de Cronenberg dice que es paradójico cómo una persona que puede llegar tan fácilmente al lado más oscuro de las personas llega a ser tan iluminadora, porque conociendo ese lado oscuro no necesita habitar en él. La película, de este modo, es bastante clara, las escenas son bastante directas y explícitas. Presenciamos esta transformación involuntaria de como un hogar aparentemente idílico se ve interrumpido por influencias externas que reclaman un pasado lejano.
Me parece importante destacar que todo este proceso no es completamente evidente. Lo cuál es un juego muy interesante porque nos obliga, como espectadores, a interpretar constantemente los sucesos. La premisa de que Viggo, quien aparece inicialmente como el hombre más bueno del mundo, fue antes un asesino sin corazón, no es tocada jamás de una manera demasiado directa: él no trata de justificarse explicando su historia y las opiniones de los demás se van forjando a raíz de los propios hechos. Así, la interpretación del propio público queda abierta a estos mismos hechos, representados por una violencia sin maquillajes, clara y quizá por ello bastante fuerte.
La labor de Mortensen es sencillamente increíble. Y no lo digo únicamente porque mi amor por él me ciegue, ni porque Cronenberg lo haya adulado tanto en las entrevistas. Basta con ver la cantidad de registros de expresión que puede alcanzar en estas dos facetas de Tom Stall / Joey Cusack. Me parece excepcional el modo en que puede abordar estas dos personalidades distinguiéndolas no sólo por la historia detrás si no por su propio aspecto físico (que no cambia en cuestión de vestimenta, ni peinado, ni nada más allá de sus propias expresiones).
La trama resumida puede parecer simple pero creo que la gran proeza es la narración de Cronenberg, como siempre. Sumada a un excelente elenco, claro está, con una terriblemente hermosa María Bello (que me encanta verla en pantalla), un perturbador Ed Harris y un William Hurt que nos cautiva a pesar de aparecer únicamente unos minutos en pantalla. Todo va más allá de la simple imagen de un mafioso que quiere dejar atrás su vida criminal, todo lo que nosotros conocemos de Stall/Cusack es a través de acciones poco conclusas, como si también nos estuviera ocultando la verdad a nosotros, espectadores.

Me encanta que Cronenberg jamás me decepcione. Y Viggo, entre sus manos, es brutal.

Quiero ver otra película ahora, pero presiento que todos me abandonarán.




¿Cuál es tu película favorita con Viggo Mortensen?

0 guiños:

Publicar un comentario